Connect with us

Sociedad

Radio Del Plata: Electroingeniería confirmó 42 despidos

Publicado

on

Radio Del Plata: Electroingeniería confirmó 42 despidos

 En sede ministerial, la compañía de las familias Ferreyra y Acosta -que además adeuda el pago de salarios y aportes patronales- dispuso avanzar con el vaciamiento de la emisora y no reincorporar a los 30 trabajadores y trabajadoras cesanteados, entre ellos la delegada del SiPreBA.

El Sindicato de Prensa de Buenos Aires rechaza la disposición empresaria y denuncia la violación de Ley de Asociaciones Sindicales 23.551.

La norma quebrantada por el grupo Electroingeniería garantiza la tutela gremial a las y los representantes de los trabajadores en nombre de los sindicatos en las distintas empresas.El SiPreBA exige el estricto cumplimiento de la ley a partir de la reinstalación de la delegada, así como la reincorporación de lxs despedidxs y el inmediato pago de los conceptos adeudados por el sector patronal.

Por otra parte, trabajadores denuncian que con la reciente decisión empresaria más de 40 familias quedan en la calle sin aportes, indemnización ni cobertura social.

A los 30 despidos confirmados por el sector empresario, deben sumarse otros 12 aplicados meses antes, con lo que el número de pérdidas de puestos de trabajo en la AM 1030 durante 2018 asciende a 42.

Emanuel Respighi @erespi

[ RADIO ] Nuevos despidos en Radio Del Plata: una lista con 42 trabajadores echados impide su ingreso en la puerta. Se suman a los 12 despedidos en mayo. En total suman 54 los despedidos. Electroingeniería y sus cómplices destruyen la radio sin que nada los detenga.

Seguir leyendo
Comentá aquí

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Sociedad

Una muerte dudosa y varios interrogantes: cómo fue la extraña relación de pareja de Carlo Di Domenico y el detenido Juan Manuel Campillo

Publicado

on

En las últimas horas el juez Claudio Bonadío ordenó la detención del viudo del modisto, en la causa por los cuadernos de la corrupción

Lejos de los medios, pero también de su familia y amigos, el 16 de mayo de este año murió el diseñador Carlo Di Domenico. En la soledad de Rosario, su partida aparentemente a causa de una dura enfermedad, abrió muchos interrogantes, especialmente en torno a su relación con quien era su marido desde el 2010, el ex funcionario kirchnerista Juan Manuel Campillo, detenido en las últimas horas por la causa de los cuadernos de la corrupción.

Se podría decir que la historia de amor el diseñador y el político fue a primera vista. Se conocieron en un evento en el 2010 y de ahí en más no se separaron hasta la muerte del modisto. Lejos de los flashes, firmaron la libreta roja, superaron una fuerte crisis que casi termina en divorcio y se recluyeron juntos en Rosario.

Todo empezó en el 2010, en la gala solidaria de Fundaleu, la cena en la que los famosos se visten de mozos para juntar fondos para la lucha contra la leucemia. El flechazo fue tal, que solo en un par de meses la pareja ya estaba conviviendo.

Sin embargo, recién un año y medio después se dejaron ver en público. Fue en un evento en Punta del Este: “Soy Juan Manuel, sin apellido, como Sandro”, se había presentado en ese entonces el ex ministro de Economía de Santa Cruz, esquivando las preguntas de los periodistas.

En total hermetismo y lejos de la familia del diseñador, en el 2012 la pareja firmó la libreta roja. Es que el entorno del hombre que supo vestir a las estrellas del país no estaba de acuerdo con la unión, lo que le significó un distanciamiento con sus hijos Carla y Stéfano.

Al comenzar su relación, ambos se estaban separando de sus anteriores parejas. Carlo venía de estar trece años junto con el diseñados César Juricich, con quien también fue  socio y terminó de manera conflictiva.

Anteriormente Di Domenico había estado casado con la mamá de sus hijos, Susana Ortiz. Fue con ella con quien comenzó a incursionar en el  mundo de la moda hasta hacerse un nombre reconocido gracias a vestir a las figuras más importantes de los ’80 y ’90, entre ellas Mirtha Legrand, Susana Giménez y Teté Coustarot.

Durante los ocho años que duró la pareja Campillo – Di Doménico casi no se los vio juntos y de a poco el diseñador se fue alejando de los flashes. Una crisis de pareja en el 2017 casi termina en divorcio, pero lograron superarlo. Para ese entonces, además de los bienes que tenían en común, habrían sido socios en el local de ropa de Punta del Este que el modisto tenía.

El 16 de mayo de este año la fatal noticia sacudió a todos en el mundo de la moda. Carlo Di Domenico había muerto en Rosario, a los 66 años. Según se dijo en ese momento, desde hacía meses que luchaba contra una dura enfermedad. A pesar de ello, sus amigos se sorprendieron ya que él en ningún momento había contado sobre sus dolencias, incluso muchos de ellos ni siquiera sabían que vivía en Santa Fe.

A los pocos días de la partida de su padre, Stéfano realizó una denuncia ante la Justicia para que se investiguen las causas de la muerte de Carlo. “Estiman en el núcleo familiar que no fue de forma natural el deceso de su progenitor”, rezaba el escrito policial.

De inmediato el juzgado en lo Criminal y Correccional N° 58 a cargo de María Rita Acosta notificó al Cementerio de la Chacarita que no se cremara el cuerpo y que se procediera a la entrega del mismo para hacer los análisis solicitados.

“Ya no era el Carlitos que conocimos todos, estaba muy triste, muy deprimido”, dijo Graciela Romanella, una ex empleada del diseñador semanas después del deceso en diálogo con Incorrectas. “En varias oportunidades me llamó para que vaya a su casa para darme directivas y charlar un poquito con él, lo veías en pijama, mal, despeinado. Pero no pedía ayuda porque estaba como dopado“, agregó.

Además, dijo  que varias clientas también le habían mencionado que creían que a Carlo le “mezclaban las pastillas”: “Me decían ‘lo están medicando al revés, se las están dando mal (las pastillas)'”. De esta manera, las sospechas de la ex empleada sobre las causas de la muerte se sumaron a las de Stéfano.

Seguir leyendo

Sociedad

Peritos navales sostienen que es prácticamente imposible reflotar el submarino

Publicado

on

La embarcación yace en el fondo del mar, a una profundidad de 907 metros. Se encuentra seccionado en tres partes pero la correspondiente al casco resistente está casi intacta
Las fotos corresponden a (a) la caleta de proa y tubos lanzatorpedos; (b) al cono de popa (timón vertical, plano de popa, hélice y timón); y (c) a la vela
Las fotos corresponden a (a) la caleta de proa y tubos lanzatorpedos; (b) al cono de popa (timón vertical, plano de popa, hélice y timón); y (c) a la vela

Con la rapidez de un rayo, a partir de la información difundida por Infobae sobre la medianoche del viernes que daba cuenta de la confirmación del hallazgo de los restos del submarino desaparecido durante 366 días, la pregunta acerca del posible reflotamiento de la unidad naval, se convirtió en la “pregunta del millón”.

No fueron solo las familias de los marinos fallecidos quienes comenzaron a consultar acerca de cómo y cuándo se procedería al reflotamiento del submarino. En los principales medios de prensa locales y extranjeros, los más conocidos especialistas en cuestiones navales desarrollaron teorías que en su mayoría describen la tarea como prácticamente imposible.

Las primeras apreciaciones de las imágenes obtenidas por el ROV del buque Seabed Constructor permiten concluir que de las tres secciones en las que aparece partido el submarino, una se corresponde con la proa. Pero este segmento de la nave es una cáscara de chapa sin ningún contenido interior siendo que su principal misión es mejorar el rendimiento hidrodinámico de la nave. La segunda es el casco resistente propiamente dicho, sección central en la que se alberga a la tripulación, las máquinas y los comandos de control entre otras cosas. Finalmente el tramo de popa aloja parte del eje porta hélice, el eje propulsor, la hélice y el timón.

Con poca distancia entre sí, aparecen secciones del buque de menor porte como la vela, los alerones de profundidad y algunos otros.

La sección A, la caleta de proa, tubos lanzatorpedos, se puede apreciar las dos líneas de tubos lanzatorpedos, sin las puertas externas

La sección A, la caleta de proa, tubos lanzatorpedos, se puede apreciar las dos líneas de tubos lanzatorpedos, sin las puertas externas

Lo que primero se destaca de la observación preliminar, es que más allá de cualquier predicción, la sección denominada “casco resistente” si bien implosionó, no lo hizo de la manera previsible.

“Está prácticamente intacta y solo presenta ligeras deformaciones y vías de agua”, informaron en el edificio Libertad.

Posibilidades de reflotar el casco resistente

Si se considera que submarino completo pesa unas 2.200 toneladas, a la sección central le corresponden 2.000. “Si consideramos ese peso, más el del agua que mantiene inundado el interior del recinto por las vías de entrada de agua observadas en la periferia de la nave, el peso a levantar sería considerable. Además la profundidad a la que se encuentra el ARA San Juan, excede largamente la profundidad máxima de cualquier embarcación de rescate submarina de las que se conocen”, reconoce ante Infobae un ingeniero naval.

Básicamente las dificultades para intentar una recuperación del submarino, están dadas por la profundidad más que por el tamaño del mismo. “No hay antecedentes de un rescate en estas profundidades“, reconoce uno de los rescatistas marinos más consultados en el mercado naviero local.

“Resulta imprescindible comprender que una estructura metálica como la del cuerpo principal del San Juan, se comporta como una viga, es decir que si se la toma por el centro, tenderá a flexionar sus extremos. Mientras que si la sostiene por ambos extremos, se hundirá en el centro“, afirman.

Un reflotamiento ideal debería incluir la obturación de las vías de entrada de agua, el vaciado del interior de los espacios inundados y finalmente la recuperación del cuerpo central de la nave mediante un izado con sujeción en múltiples puntos para evitar el colapso.

(Armada Argentina)

(Armada Argentina)

En la historia reciente de la navegación hay reflotamientos tan célebres como exitosos, el más reciente y mediático fue el del buque transatlántico Costa Concordia, un mega crucero diez veces más grande que el San Juan, pero que colisionó con una formación rocosa prácticamente sobre la costa. El costo de las tareas fue de 450 millones de euros y demandó más de un año de trabajo. Bueno es recordar que el buque no se fue literalmente a pique sino que quedó tumbado sobre una banda.

En materia de submarinos, el legendario Kursk, una nave nuclear rusa de más de 150 metros de eslora y 22.000 toneladas, naufragó en el mar de Bering en 2000. Quedó hundido a una profundidad de 110 mts. La mayor potencia mundial en la materia, la Federación Rusa, invirtió más de 130 millones de euros en su reflotamiento. La tarea demandó varios meses.

No hay antecedentes conocidos de reflotamientos a casi 1.000 metros de profundidad, tampoco hay equipamiento en el mercado que permita operar a esas profundidades, indican los especialistas. La ponderación del costo beneficio de una operación de rescate, adquiere valor sólo para el hipotético caso que de ello dependa una cuestión de seguridad ambiental que deba ser preservada, pero en las condiciones del San Juan, de existir remotamente una posibilidad de devolverlo a la superficie, el Estado Nacional no tendría como afrontar la cuenta.

Sin bien la Jueza marta Yañez ha indicado que por ahora no piensa autorizar ninguna actividad de extracción de partes del submarino, ni siquiera a la propia Armada, muchos familiares comenzaron a exigir una rápida elevación de la estructura.

Varios consultados por este medio en relación al costo de una eventual operación de reflotamiento, opinaron que no hay forma de valorizar algo que no tiene precedentes en el mercado.

Otro dato de interés es la negativa que por ahora ha manifestado la Justicia para proceder a la remoción de los buques pesqueros El repunte y Rigel, hundidos a unas pocas decenas de metros y a 40 millas de la costa de Rawson. “La Justicia no tiene presupuesto para reflotamientos“, repiten en el juzgado del juez Lleral.

Así las cosas, y a pesar de versiones periodísticas que indican que la firma Ocean Infinity podría ocuparse del reflotamiento del ARA San Juan, esta versión ha sido desmentida por el contacto local de la firma y el San Juan se encamina a cumplir la consigna naval de cumplir por siempre, una patrulla eterna en el fondo del mar.

Seguir leyendo

Sociedad

El Gobierno apeló la falta de mérito de Cristina Kirchner en la causa de lavado de Lázaro Báez

Publicado

on

El gobierno nacional apeló hoy la falta de mérito que recibió la ex presidenta Cristina Kirchner en la causa conocida como la “ruta del dinero K” en la que está preso y es juzgado el empresario Lázaro Báez.

Cristina Kirchner en su banca del Senado de la Nación
Cristina Kirchner en su banca del Senado de la Nación

El gobierno nacional apeló hoy la falta de mérito que recibió la ex presidenta Cristina Kirchner en la causa conocida como la “ruta del dinero K” en la que está preso y es juzgado el empresario Lázaro Báez.

Fuentes judiciales informaron a Infobae que la Oficina Anticorrupción (OA) y la Unidad de Información Financiera (UIF) apelaron el fallo del juez Sebastián Casanello para que sea revisado por la Cámara Federal, el mismo tribunal que ordenó indagar a la ex mandataria y actual senadora nacional.

El juez Casanello entendió que no hay elementos para procesar a Cristina Kirchner como parte del lavado de dinero, pero no la desvinculó del caso: le dictó la falta de mérito y ordenó medidas de pruebas para avanzar en el caso.

En la causa se investiga el presunto lavado de 60 millones de dólares de parte de las empresas de Báez. El empresario y otras 24 personas -entre ellas sus hijos, el arrepentido Leonardo Fariña y el financista Federico Elaskar– comenzaron a ser juzgadas semanas atrás. Otro tramo de la causa se sigue investigando.

La ex Presidente en una de sus presentaciones en Comodoro Py (Foto: Maximiliano Luna)
La ex Presidente en una de sus presentaciones en Comodoro Py (Foto: Maximiliano Luna)

La decisión de Casanello fue apelada por la OA y la UIF, quienes en su momento habían pedido la indagatoria de Cristina Kirchner. La OA se basó principalmente en los dichos como arrepentido de Fariña. Sostuvo que, según sus dichos, la entonces presidenta se reunió con Báez y le preguntó si estaba sacando fondos fuera del país.

“Tal revelación es indicativa, por un lado, de que Fernández de Kirchner tenía vocación de dominio sobre los fondos dinerarios canalizados en el exterior por Lázaro Antonio Báez y personas de su entorno; y, por otra parte, de que sabía –o consentía- cuando menos en forma genérica, las maniobras de expatriación, ocultamiento y exteriorización”, señaló la OA en su presentación. El organismo también señaló que hubo protección del gobierno de Cristina Kirchner a Lázaro Báez.

Infobae

Seguir leyendo

Tendencia