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Salud

Cómo bajar de peso según la edad

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A lo largo de la vida, los dos puntales o elementos principales para bajar de peso son la nutrición y el ejercicio físico. Pese a que los buenos hábitos se deben aplicar desde la más tierna infancia, cada edad tiene sus necesidades.

Una máxima común es que para el adecuado control del peso en todas las etapas de la vida debemos ajustar la energía que ingerimos con los alimentos a la cantidad de energía que consumimos con el ejercicio.

El principal obstáculo para la pérdida de peso en la infancia y adolescencia es el sedentarismo. El tiempo de ocio dedicado a actividades en las que se consume poca energía -en general, relacionadas con la tecnología- ha aumentado de forma drástica en los últimos 10 años. La obesidad es un importante problema de salud, ya que causa enfermedades crónicas (diabetes mellitus, hipercolesterolemia, artrosis, etc.). Cuantos más años de evolución tenga la obesidad, más grave y más consecuencias tendrá para la salud. Por eso, es preciso ayudar a los más jóvenes a adquirir hábitos de salud que incluyan la realización de ejercicio físico de forma regular.

Cómo bajar de peso según la década:

A los 20 años

En la década de los 20 se vienen lastrando malos hábitos adquiridos en la adolescencia porque todavía la percepción de la propia salud es buena. Existe la mala costumbre de consumir comida rápida, con muchas calorías y muy pocos nutrientes interesantes, provocando problemas de sobrepeso.

El ambiente social a estas edades (los estudios, la entrada en el mundo laboral y tener pareja) hace que no se priorice la práctica de ejercicio físico. Y cuando se practica es más deporte, como fútbol o pádel, que ejercicio como tal.

De los 20 a los 50 años la principal queja de los pacientes con exceso de peso es la falta de tiempo, tanto para realizar ejercicio físico como para planificar las comidas, especifica De Luna.

¿Qué hacer? Hay que cambiar el estilo de vida. No se trata de comer menos, sino de intentar comer mejor. De la misma forma, no hay que moverse más, sino hacerlo mejor. En definitiva, hacerlo de manera eficaz.

Las indicaciones van a ser muy variables dependiendo de nuestra condición física, la presencia o no de lesiones y las preferencias y gustos de cada persona. En este sentido, la clave para lograr una pérdida de peso efectiva es la regularidad y el aumento progresivo en la intensidad o duración del ejercicio. Una falsa creencia es pensar que realizando exactamente el mismo tipo de ejercicio vamos a mantener una pérdida progresiva de peso.

Conforme mejora la condición física, el entrenamiento se ha de adaptar para lograr el objetivo de la composición corporal. Biológicamente, el punto óptimo se alcanza a los 25 años. A partir de los 30 años comienza un “declive”.

A los 30 años

Al cumplir los 30 empieza a haber una preocupación por la salud porque debutan algunos signos de envejecimiento (como las arrugas o la caída del pelo). Lo positivo es que la gente va concienciándose de que hay que cuidarse. Precisamente por eso hay menos prevalencia de obesidad en esta etapa de la vida. Por otro lado, los hábitos que no se modifican en esta etapa costará mucho modificarlos en el futuro.

Nutricionalmente, el principal consejo es alejarse de la comida rápida o basura y consumir productos naturales en lugar de procesados. Hay que ingerir algo más de proteínas, comiendo más carne blanca y magra (sin grasa), leche, pescados azules y huevos.

A los 30 se inicia la pérdida de masa muscular de manera suave, reduciendo la fuerza. Como añadido, en las mujeres empieza a aparecer la osteopenia. De ahí la importancia de empezar a hacer ejercicio físico (cardiovascular, por ejemplo) dejando el deporte poco a poco. Obligatoriamente tienen que practicar ejercicios que trabajen la fuerza de la masa muscular, como sentadillas, zancadas y empujes (o flexiones) contra la pared y el suelo.

Nexofin

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Salud

Contar calorías no es la mejor forma de adelgazar

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Llevar un registro escrito y diario de lo consumido no sería lo ideal a la hora de ponerse en forma

Un nuevo estudio publicado por la Asociación Médica Estadounidense, mejor conocida como “JAMA” por sus siglas en inglés y consagrada como la publicacion a  la hora de intentar bajar esos kilos de más, podría no ser la más efectiva para millones de personas alrededor del mundo que luchan contra el sobrepeso.

La investigación concluyó que los fundamentos básicos de cualquier dieta deberían concentrarse más en la calidad de los alimentos ingeridos que en la cantidad de calorías consumidas, sobre todo si lo que se desea es, no solo bajar de peso sino poder mantener un estado físico saludable a lo largo de un largo período de tiempo.

Además sugiere que las autoridades sanitarias deberían enfocarse menos en pedirle a las personas que cuenten las calorías y más en que eviten los alimentos procesados altos en almidones procesados y azúcar agregado, como el pan blanco, harinas, meriendas y bebidas azucaradas.

La obsesión actual por contar las calorías de todo lo que se consume, potenciada por herramientas tecnológicas como aplicaciones que permiten “escanear” los alimentos y llevar un diario de lo ingerido, sería un camino erróneo que no llevaría a buen puerto.

Publicado y liderado por el Dr. Christopher D. Gardner, director de estudios de la nutrición del centro de investigaciones preventivas de Stanford, el estudio involucró la participación de 600 personas y la financiación por USD 8 millones provenientes del Instituto Nacional para la Salud y la Iniciativa de la Ciencia de la Nutrición, entre otros grupos.

A diferencia de otras pruebas científicas del pasado enfocadas en la reducción de peso, la investigación no limitó de forma estricta la ingesta de carbohidratos, grasas o calorías en sus participantes sino que puso el foco en que estos consumieran todos los alimentos naturales, integrales y “reales” necesarios para que no pasaran hambre en el proceso.

Nexofin

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Salud

Línea B: retiraron tres vagones por poseer un material cancerígeno

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Se trata de los coches CAF 5000, comprados al Metro de Madrid en el año 2011. Según informaron desde Sbase, esto no afectaría la frecuencia del servicio

Tres vagones asignados a la Línea B del Subterráneo de la Ciudad de Buenos Aires serán quitados de circulación este miércoles debido a que contienen asbesto, un material con potencial cancerígeno.

La decisión fue tomada después de que un artículo del diario El País de España, lugar de donde provienen algunas de las formaciones, alertara sobre la presencia del mineral.

La medida fue anunciada mediante un comunicado oficial por Subterráneos de Buenos Aires (SBASE). En el texto exigieron “al metro español que confirme la presencia de este mineral en las formaciones compradas en 2011 para hacer frente a la extensión de la línea (B), las necesidades de renovar el material rodante y la mejora de la frecuencia”. Además, aclararon que “este componente no representa riesgo para los pasajeros ni para los operarios si no es manipulado”.

Ante este cambio, sostuvieron, la frecuencia de la línea no se verá afectada ya que se trata de tres formaciones sobre un total de 27 que hacen el recorrido Leandro N. Alem hasta Juan Manuel de Rosas.

Según reveló El País, el Metro de Madrid reconoció que los modelos de vagones más antiguos de la red de subtes de la capital española contienen amianto. Esos mismos coches son los que el gobierno de la ciudad de Buenos Aires compró en 2011 y que en la actualidad circulan por la Línea B.

“Se trata de los modelos (CAF serie) 5.000 y 2.000, de entre 35 y 40 años, de las líneas 1, 6 y 9”, detalló en su artículo el mencionado medio español, que junto con El Mundo, dieron el alerta sobre la peligrosidad para la vida humana del amianto, según consignó Ámbito Financiero.

Nexofin

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Salud

Todo lo que hay que saber sobre el alquiler de vientre

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Cada vez son más los famosos que acuden a esta opción para cumplir su sueño de ser padres. Una ayuda de la ciencia que hasta ahora requiere sí o sí viajar al exterior.

En la actualidad, cada vez es mayor el abanico de posibilidades para lograr tener un hijo. Uno de ellos –que aún no está legalizado en nuestro país– es la subrogación o más comúnmente llamado “alquiler de vientre”.

En el primero, se utilizan los óvulos de la madre sustituta, y en el otro, a través de una Fertilización in Vitro, se transfieren los de la madre que quiere alquilar el vientre.

“Nosotros utilizamos esta última, para evitar que se cree un vínculo emocional entre la mujer gestante y el bebé”, sostiene el profesional, y aclara que aún en el caso de que los óvulos de la futura mamá no sean aptos para fecundar, se utilizan los de una tercera mujer que dona los suyos, pero nunca los de la que pone su vientre.

Primer contacto

Según el médico, la gran mayoría de las mujeres que acuden a él, ya intentaron previamente tener un hijo por vía natural u otro tratamiento alternativo. Como vive y tiene su Centro de atención en Miami, en el caso de que la mujer que quiere ser madre esté en la Argentina, dice que le consultan por teléfono o videoconferencia.

La búsqueda

Una vez que se detecta el problema, se deriva a la paciente a alguna Agencia encargada de buscar una madre sustituta. Una de ellas es Open Arms, ubicada también en Miami. Souad Dreyfus, su fundadora, cuenta que para seleccionar una madre sustituta se requieren varios requisitos, entre ellos: tener entre 21 y 38 años, estar en sana condición física, tener al menos un hijo que sea fruto de un embarazo sano, y que tenga una pareja o familiar que la apoye en su decisión.

La selección

La pareja selecciona la madre sustituta según su perfil, y cuando ya la tiene elegida, el Dr. Akerman la evalúa, le hace una ecografía, análisis de sangre, y demás, para determinar si desde el punto de vista médico es adecuada. Luego de esto, se realiza el primer contacto entre la pareja y la mujer gestante. Éste puede ser personalmente, o si están en diferentes países, a través de una videoconferencia.

Que coincidan

“El paso siguiente es el más difícil, ya que hay que coordinar el ciclo de la mamá biológica, para que en el momento que yo le saco los óvulos a ella, coincida con que el útero de la madre sustituta esté listo para recibir esos embriones. Ambos ciclos los manejo yo, o en el caso de que la mamá biológica esté en la Argentina, lo hace alguno de mis colegas de confianza, bajo mi supervisión. A la primera le doy medicación inyectable para estimular los ovarios, diariamente durante siete a diez días, y a la mamá sustituta le doy medicación para estimular el útero, también diariamente, de quince a veinte días”, cuenta el profesional.

¡Llegó el momento!

Dice que una vez finalizado este paso, sí es necesario que la pareja viaje hacia Miami. Allí monitorea a las dos mujeres con ecografías vaginales y análisis de sangre, hasta que llega el momento de la extracción de los óvulos, que se hace por vía vaginal con una sedación endovenosa suave, pero durmiendo a la paciente totalmente para que no tenga ningún dolor.

Etapa definitiva

El profesional explica que la manera de transferirlos es similar a como se hace un Papanicolaou o una colposcopía. La mujer está despierta, se le coloca en la vagina un espéculo (dispositivo) para mirar sus paredes y el cuello del útero, y por un tubito muy pequeño se colocan los embriones dentro del útero, con control ecográfico.

Los padres biológicos, si quieren, pueden estar presentes, aclara Akerman, y comenta que después de dos semanas que se extrajeron los óvulos, se puede saber si la madre sustituta está o no embarazada.

Nexofin

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