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Opinión

Campanella: “La muerte de Nisman fue la bisagra que derrotó al kirchnerismo”

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Durante su paso por el programa Tiene La Palabra, el cineasta marcó el caso del fiscal como un hecho histórico del país

El cineasta Juan José Campanella volvió a pronunciarse sobre la muerte del fiscal Alberto Nisman durante su participación en el programa Tiene La Palabra.

El ganador del Oscar señaló que “aunque nos cueste verlo ahora, la muerte de Nisman fue uno de los momentos más negros en toda la historia de nuestro país, fue un momento histórico”.

El director de El Secreto de Sus Ojos analizó que la conmoción que generó la aparición sin vida del fiscal en un hecho que aún se investiga “marcó una bisagra que derrotó al kirchnerismo”.

“Yo no sé si los kirchneristas son culpables de la muerte, no tengo idea, pero sí sé que actuaron como culpables”, aclaró. Campanella cargó contra la expresidenta Cristina Kirchner y sus funcionarios por “no saber explicar lo que pasó y manejarse como culpables” en el caso.

Después, el cineasta contó que recibió varias propuestas para rodar la película de la vida de Nisman. “Me lo propusieron, incluso, en Estados Unidos, pero mi respuesta por ahora es no”.

Y explicó: “Yo creo que esta historia tiene, primero, que tener un final. Lo tiene que tener; bueno, cuando lo tenga quizás la haga”.

Nexofin

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Opinión

Espert crítico: “Buscan qué impuestos cobran en el primer mundo que acá no”

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El economista apuntó contra las últimas medidas del Gobierno en materia fiscal y aseguró que gravar la renta financiera “es una estupidez política”.
 
El economista José Luis Espert criticó las últimas medidas lanzadas por el Gobierno, al considerar que lo único que hace el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, es “buscar que impuestos cobran en el primer mundo que acá no estemos cobrando”.

Respecto a la decisión de gravar la renta financiera, consideró que la misma “ya estaba gravada y lo que quedaba era un puchito, ya que las personas jurídicas ya estaban gravadas y solo quedaban las personas físicas”.

“Esa es una estupidez política que compraron al ignorante de (Sergio) Massa”, arremetió.

En diálogo con Radio Cultura, sostuvo que la única reforma que se está realizando “en forma correcta y que debe ser gradual es la laboral”.

“Hay que cambiar de raíz las leyes laborales, por eso se hace muy gradual, por lo menos se va en el sentido correcto aunque es muy gradual para no enojar a los sindicalistas que son parte del problema”, analizó.

En tanto, apuntó contra la creación de nuevos impuestos. “Están buscando que impuestos cobran en el primer mundo que no estemos cobrando. Yo le diría que no saben la cantidad de impuestos que si cobramos y no el mundo civilizado. Es 10 veces mayor que los que sí cobran los civilizados y no nosotros”, enfatizó.

“Hay que bajar los impuestos en forma salvaje si queremos imitar al primer mundo. No hay retenciones a las exportaciones, no hay aranceles a las importaciones, no tenemos impuesto al cheque ni los impuestos brutos”, arremetió.

Consideró que “no hay ninguna chance” de volver a una situación como la de 2011, al considerar que “el Gobierno da la sensación que es cada vez más fuerte y no más débil como pasaba con (Fernando) De la Rúa”.

“No hay ninguna chance de que volvamos a 2001. En 2001 había una economía muy dolarizada. No todos los mismos indicadores generan los mismos resultados”, agregó.

El Cronista

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Deportes

Facundo Arens: “En Bahía Basket se entrena igual o más que en la NCAA”

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El base-escolta bahiense, que partió hace poco a jugar a Kutztown en la NCAA, habló de la decisión de haber pegado su salto desde Bahía Basket.

Facundo Arens llegó a Bahía Basket con un objetivo en claro: jugar la NCAA. En 2016, el talentoso alero decidió no jugar el TNA con Olimpo, para darle vuelo a sus sueños. Con sus objetivos en claro, eligió a Bahía Basket como trampolín para saltar a la universidad y, tras una temporada de Liga de Desarrollo -2016/17, donde fue campeón- llegó a la Universidad de Kutztown.
“Quería seguir estudiando, pero no quería dejar de lado el básquet. La realidad es que mi sueño es vivir como jugador profesional, y que el estudio sea un plan B”, explicó.
– ¿Por qué tomaste la decisión de ir a una Universidad?
– En el 2014, Daniel Allende, directivo del Club Olimpo, me dijo que empezará a tener en cuenta la posibilidad de ir a Estados Unidos a estudiar y jugar al básquet. A partir de ahí, empecé a interiorizarme más sobre las diferentes universidades, y la vida de los jugadores universitarios. Cuando llegó mi último año del secundario aquello que había comenzado como una posibilidad, se convirtió en un sueño. La razón más fuerte fue porque mis padres desde pequeño siempre me inculcaron que tenía que jugar, pero a la vez estudiar. Entonces, quería seguir estudiando, pero no quería dejar de lado el básquet. La realidad es que mi sueño es vivir como jugador profesional, y que el estudio sea un plan B. Esto en Argentina no es imposible, pero no es lo mismo y no tenemos las mismas herramientas.
– ¿Por qué elegiste Bahía Basket antes de dar el salto?
– Luego de varios años de estar en Olimpo, el club que me acobijo desde pequeño, sentí la necesidad de un cambio, y el único lugar en Bahía Blanca para dar un salto de calidad era Bahía Basket. En mis planes estaba irme a una Universidad de Estados Unidos, eso fue lo que hablé con Pepe Sánchez en la primera reunión que tuvimos. Le expliqué que no importaba si no tenían lugar para jugar en el club, lo que quería era entrenar con ellos. Entonces, Pepe me abrió las puertas de Bahía Basket, y además, me dijo que iba a hacer todo para que yo pudiera ir a una universidad. Empecé a entrenar, y con el tiempo Mauro Polla me consultó sobre la posibilidad de sumarme al equipo de Liga de Desarrollo. Obviamente, no lo dudé un segundo porque era una oportunidad muy linda para aprender, y también para no estar tanto tiempo entrenando sin competir. Hoy puedo decir que no me equivoqué en mi decisión porque en Bahía Basket se entrena igual o más que una universidad. Por eso, de antemano yo estaba preparado desde lo mental y también desde lo físico para afrontar este nuevo desafío. Sin dudas Bahía Basket está en el top de los clubes argentinos y, obviamente, era el paso que tenía que dar si realmente quería cumplir mi deseo.
– ¿El hecho de que Pepe haya transitado el camino que vos elegiste, te dio mayor tranquilidad y confianza?
– Sin dudas. Creo que Pepe es una persona a la que le debo todo, no sólo porque me consiguió esta posibilidad, sino porque he tenido largas charlas con él, donde me adelantó lo que iba a vivir. Es decir, me preparó durante esos meses que estuve en Bahía Basket para que sepa con qué me iba a encontrar. Ahora sigo en constante contacto con él porque quiere saber como estoy, si me siento bien, como me tratan, etcétera. Creo que caminos hay muchos, pero saber elegirlos es lo más importante.
– ¿El estudio fue una pretexto o estabas convencido que querías hacer ambas cosas?
– Una de las principales razones por la que elegir venir fue porque podía jugar y estudiar a la vez. Acá, al estudio y al básquet se lo toman muy en serio. Si faltas o te va mal en una clase, después se vienen las consecuencias. El estudio es lo principal.
– ¿Qué carrera universitaria elegiste?
– Fisoterapia. La elegí porque es como un camino paralelo al deporte, entonces el día de mañana me podría dedicar a esto y estar en contacto permanente con el deporte. Además, me interesa mucho, y me da mucha curiosidad el tema de que es lo que le pasa al cuerpo y cómo podemos solucionar esos problemas.
– ¿Cuáles son las principales diferencias qué encontraste?
– Creo que la principal diferencia es que en es muy difícil complementar el estudio con el básquet profesional. Sí, se puede estudiar a distancia, pero no es lo mismo que presenciar una clase. En Estados Unidos está todo muy organizado y muy estructurado. A mi entender, una de las soluciones es que exista un convenio entre las universidades y los clubes.
– ¿Te costó la adaptación?
– Sí, además del idioma, todavía no lo domino al 100%, lo que más me costó fue levantarme temprano para ir a cursar, en el medio entrenar o ir al gimnasio, volver a cursar a la tarde, y entrenar nuevamente a la noche. Así todos los días. Tenemos que cumplir horarios estrictamente. Me costó, sobre todo, en el primer mes. Ahora estoy muy bien, con el tiempo se fue haciendo una rutina que, al fin y al cabo, la terminas disfrutando porque la pasas bien. Como diría mi abuelo, “antes de correr hay que aprender a caminar”.
– ¿Cómo trabajaste el aspecto mental?
– Soy una persona muy familiera, a la que le gusta pasar mucho tiempo en mi casa con mis amigos, mi familia y mis perros. Los domingos siempre son en familia, por eso pensé que me iba a costar mucho más el hecho de estar lejos de todo esto. Hasta ahora lo llevo muy bien. Obviamente que estoy en contacto permanente. Además, el hecho de cursar y entrenar hace que los días pasen muy rápido y la verdad es que nos terminamos acostumbrando a esta vida, estamos todo el día ocupados, y la cabeza la tenemos ocupada en otra cosa. En un principio pensé que se me iba a hacer un poco más difícil, pero, por suerte, me siento muy bien. Igualmente, en la semana de Navidad mis hermanas vienen para acá.
Bassquet Plus

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Opinión

“Las redes no tienen ninguna credibilidad. No hay rigor”

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Afirma Carmen Lira, directora del diario mexicano La Jornada. La periodista, que acaba de ser distinguida con el Premio Democracia a la personalidad latinoamericana, analiza el rol de los medios en general y su diario en particular en la era digital. “No se puede ser descuidados con la información, con el análisis”, dice

“Si está bien hecho, el periodismo es literatura bajo presión”, dice Carmen Lira, directora de La Jornada, de México, que dirige desde 1996. Lira recibió el Premio Democracia 2017, destinado a una destacada personalidad latinoamericana, otorgado por el Centro Cultural Caras y Caretas de la Fundación Octubre, porque “reúne en sí misma las diversas dimensiones que hacen el maravilloso oficio de comunicar: asume riesgos, se aventura a lo nuevo, innova con audacia, se apasiona con la verdad y, sobre todo, se compromete con la realidad de su geografía y de su tiempo”. La periodista mexicana “construye el camino del periodismo ético y nada ni nadie ha podido silenciarla en su lucha cotidiana por la verdad”. Lira, que obtuvo el Premio Nacional de Periodismo en México por su entrevista a Fidel Castro en 2010, plantea que “tiene que haber una alianza entre medios similares” en la entrevista con PáginaI12.

¿Qué análisis puede hacer sobre el tránsito entre los medios impresos a los digitales?
El papel tiene una larga vida todavía. Toda la parte digital no ha resuelto muchas cosas como la publicidad, el sostenimiento y financiamiento. El periódico impreso tiene un peso que no tiene la edición digital y te da la seguridad de la publicidad. Si no es una larga vida la del papel, tiene una vida saludable por un tiempo.

¿Pero qué tipo de vida será la que tendrá el diario de papel?
Es la que tiene: lo impreso sigue teniendo más fuerza que lo digital. Hay gente que quiere leer noticias, pero otros queremos leer periódicos, que es diferente.

¿Cuál sería la diferencia?
Un periódico requiere toda una factura distinta. No es lo mismo que tú estés lanzando tus notas, por más que armes una presentación, a que armes el rompecabezas que significa. Es hasta una cuestión de arte en el diseño. ¿Por qué destacas una nota a ocho columnas? ¿Por qué a tres columnas o a dos columnas? Le das diferente valor. Eso no quiere decir que no se lo des en el digital, pero es diferente. Lo digital es la rapidez con que entregas la información. Abres Twitter a la mañana y te enteras de una serie de cosas; pero leer un periódico es otra cosa, como leer libros es otra cosa.

Las redes logran que las noticias circulen casi en simultáneo a los hechos. ¿Los periódicos tendrán que ser más analíticos o cualitativos porque la carrera por la información la pierden con las redes sociales?
Puede ser… de todas maneras los reporteros son fundamentales en un periódico. Luego puede venir todo el análisis que quieras, pero el que trae la liebre es el reportero y ese es el trabajo base. Lo digital es más rápido, como antes lo eran las agencias. Ahora abres a la mañana tu teléfono y tienes todas esas notas. ¿De qué te sirve? Nada más para enterarte, pero la gente no lee nada más para enterarse. Quiere saber qué son las cosas, quiere los antecedentes y lo que hay alrededor de ese hecho. Si está bien hecho, el periodismo es literatura bajo presión. También en lo digital tienes que tener una edición, porque no es posible que se alienten las cosas mal escritas, como en la mayor parte de lo digital. La rapidez no necesariamente da calidad; es muy difícil conseguir que todo sea perfecto y rápido. Yo sé que tenemos que tener lo digital porque eso lo piden los tiempos y el público. En nuestro caso tenemos un público muy grande y una buena parte de ese público es del periódico impreso.

Y es un público que sigue relacionándose de manera fuerte con el periodismo en papel
A mí no me dan la misma confianza ni Facebook ni Twitter. El problema con las redes es que no tienen ninguna credibilidad. El hecho de que tuitees lo que se antoje no te hace reportero: requiere de más rigor y de más trabajo del que uno imagina. Dicen que si ya tuitearon tal cosa la noticia está regada. No sé… ahí se cuelan interpretaciones que confunden mucho a la gente, con notas sesgadas. No hay rigor. Es un poco el desorden. En las redes no hay el rigor que exige el medio impreso. No quiere decir que en los impresos no se cometan errores, claro que sí. Una cosa que queda escrita, cuidado, porque no solo te pueden desmentir si no que te pueden llevar a juicio.

¿Por qué las redes generan la ilusión de que pueden parecer periodistas?
¿Tú te dejas abrir el estómago por alguien que no tiene el título de médico? La verdad es que no. Cómo es posible que seamos tan descuidados con la información, con el análisis; es como la educación: lo que bien se aprende jamás se olvida. No aprendas mal porque lo repites toda tu vida. Es un problema porque eso se queda. Yo he visto campañas verdaderamente horripilantes en redes sociales, campañas políticas de mi país muy distorsionadas. En el caso concreto de América Latina, he visto campañas terribles contra el gobierno de Venezuela y contra los gobiernos de (Luiz Inácio) Lula (da Silva) y de Dilma (Rousseff), y ha sido muy difícil para ellos contrarrestar todo eso porque todo el mundo dice lo que se le antoja. Lo terrible de las redes sociales es que no hay rigor.

Las redes sociales parecen ser el territorio de una palabra de moda: la posverdad, porque no importan tanto los hechos como los sentimientos y las emociones. ¿El ejercicio periodístico está jaqueado por la posverdad?
Es probable. El problema es que no es importante la verdad, sino lo que tú sientes. Esto se presta mucho a la manipulación. Los buenos reporteros son historiadores; es muy importante que las historias estén bien contadas, donde lo cuentes. La posverdad es peligrosa para el periodismo. Nosotros tenemos que contar los hechos; en el momento en que deformamos los hechos, somos malos periodistas. Aunque los demás periódicos tengan más público, lo que tenemos en La Jornada es que somos número uno en credibilidad y en contenido. Yo no permito jamás que un reportero del periódico o un escritor le conteste autoritariamente a un lector que manda una queja o un comentario, porque el señor viene a hacer uso de su derecho a replicar. Eso hay que respetarlo mucho. Esto tiene que ver con ética del medio.

Uno de los grandes problemas del presente es el financiamiento de los medios de comunicación. ¿Cómo se sostiene un diario como La Jornada? ¿Cómo hace un periódico para sobrevivir?
Tenemos que pensar en cómo sustentar nuestros periódicos, sobre todo los medios impresos, pero también en lo digital. Se han intentado muchas cosas; en el informe MacBride se habla de que el Estado tiene que intervenir, por eso se votan anualmente convenios de publicidad, porque el Estado tiene presupuestos para medios. Eso no quiere decir que te van a comprar, quiere decir que te dan o no la publicidad. Por ejemplo, a La Jornada nos dan cierta publicidad, pero no nos dan la publicidad que le dan a Televisa o a otros periódicos. Es mucho más baja porque es un medio impreso; la televisión se lleva más. Esa publicidad no me da vergüenza pedirla y no me ata a nada porque los estados tienen un presupuesto para esto. Si el Estado se anuncia en tu periódico, tiene que pagar.

¿Qué pasa cuando el Estado no paga o discrimina a algunos medios, como sucede con PáginaI12?
Yo creo que tiene que haber una alianza entre medios similares. Tenemos que buscar una forma de financiamiento colectivo para los medios que integren esta alianza, a partir no de la publicidad sino de la venta de tus servicios. Me parece que no queda más remedio que hacer una alianza y comercializar nuestros productos. Todavía no sé qué forma le podríamos dar. Tenemos que luchar en alianza con los similares, no sólo de América Latina, sino también de España. Y me doy cuenta de que eso lo pensamos varios.

¿Quiénes son esos similares?
La Jornada, PáginaI12, el Público, de España, que hasta ahora es sólo digital pero saldrá impreso, con una edición en Colombia, y un periódico boliviano. Tenemos que hacer una gran campaña de publicidad y vender nuestros servicios como las agencias de noticias. Pensar en asociarnos.

¿Cómo define la mirada de La Jornada?
Somos un periódico catalogado de izquierda, que centramos el interés en el desarrollo de nuestras naciones. No puede haber la desigualdad que tenemos en este momento en muchos países de América Latina. Algo está mal; lo tienes que señalar. Nuestra forma de mirar es crítica, muy compasiva con algunos sectores, como los más desfavorecidos. No estamos de acuerdo con muchas cosas del gobierno de (Enrique) Peña Nieto y lo decimos. No somos golpeadores ni estamos en ese plano: somos críticos muy responsables.
Fuente: Diario PáginaI12

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