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Economia

“Los créditos hipotecarios llegaron para quedarse”

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Nosotros no modificamos la tasa, ni la vamos a modificar. Creemos que estamos donde hay que estar y no hay por qué hacer un cambio”, aseguró Juan Curutchet, presidente del Banco Provincia, sintetizando la postura de Bapro frente a la turbulencia cambiaria con respecto al sensible tema de los préstamos hipotecarios UVA (Unidad de Valor Adquisitivo).

En diálogo con este diario el funcionario mostró una visión optimista con respecto al actual momento económico.

Además, destacó los logros de la operatoria de la entidad, entre ellos el récord de hipotecas registrado el año pasado y lo que va del presente y la buena performance de los créditos para comprar autos 0 Km que le permitió a la entidad concentrar el 10% del total de las operaciones realizadas bajo esta modalidad.

– Usted forma parte del gabinete de Vidal, ¿cómo se ve desde allí la crisis cambiaria?

– El acento de Vidal es que mantengamos un cable a tierra sin perder sensibilidad, austeridad y que seamos creativos en todo aquellos que pueden ser soluciones o aportes concretos a la población para ayudar a transitar los próximos meses. Pero también con la convicción de que se ha sembrado mucho y que el episodio cambiario reciente si lo comparamos con el de 2012 cuando directamente se fraccionaba el pago de aguinaldos, no es equivalente. Acá no estamos hablando de nada de eso. Sin negar las dificultades, tenemos que tomar conciencia de que estamos parados un escalón más arriba y tenemos mucha confianza en que Argentina va a terminar un año positivo y que el año que viene va a quedar muy bien rumbeado.

– ¿Cómo se planta el Bapro frente a la actual coyuntura?

– No subimos la tasa de hipotecarios. Esta semana bajamos la tasa de descuento a cheques, es decir que la visión que tenemos es que están dadas las condiciones para hacer una mejor oferta crediticia a los clientes. Van a salir en los próximos días propuestas de inversión interesantes para las PyMEs. Creemos que la banca pública puede jugar un rol más activo. En momentos en que la banca privada está más enfocada en la rentabilidad, nosotros estamos más atentos a las cosas que fortalecen el nivel de actividad y de empleo.

– ¿Cómo está la operatoria del banco en el rubro hipotecarios?

– En lo que va del año llevamos más de 6.000 créditos hipotecarios escriturados. En proporción es un número más importante que el del año pasado, que fue un año record para la entidad. En 2015 sólo hubo 300 hipotecas y el año pasado llegamos a 11.000. La situación actual está influyendo en el ritmo de otorgamientos, pero creemos que va a ser un número muy importante. En el sistema bancario argentino va a haber decenas de miles de hipotecas. El contraste con la situación de arranque en 2015 va a ser muy notorio, va a haber decenas de miles de familias que salieron de un banco con la llave en la mano.

– Pero la crisis desatada con la devaluación crea ansiedad en la gente que adquiere estos productos

– Por supuesto. Y toda la gente que sacó un crédito hipotecario en UVA está mirando qué pasa, si sube la cuota y demás. Ahora, nadie quiere volver a alquilar. Ninguno me dice “me arrepentí”. Es un hecho que el sistema bancario va a seguir focalizado en un sistema hipotecario. Sobre todo en los bancos públicos, eso llegó para quedarse.

– Se estabilizaron más o menos en alrededor del 8% en todos los bancos. Es una adaptación que se produjo a principios del año. Nosotros en el contexto de la turbulencia cambiaria no modificamos la tasa, ni la vamos a modificar. Creemos que estamos donde hay que estar y no hay por qué hacer un cambio.

– ¿Cómo está el Bapro en este rubro hipotecario con relación a los privados?

– Si vemos la descripción por producto estamos muy parecido. Si vemos la realidad, nosotros y el Banco Nación somos los que más damos. Porque la gente en un tema sensible como el de la casa confía más en un banco público. Tiene la impresión de que si tiene una dificultad el trato va a ser más favorable, como históricamente ha sido. Costó un poco arrancar porque en las sucursales no teníamos la gente entrenada. Pero hoy vas a todos lados, Monte Grande, la periferia de La Plata, Tolosa, City Bell y tramitás tu crédito sin problemas. Eso antes no había. En lugares del interior de la provincia, como Mar del Plata y Bahía Blanca, ha sido muy importante el impacto de los préstamos.

– ¿Cómo es el tomador promedio de préstamos hipotecarios?

– Absolutamente de toda la provincia. Docente de escuela pública, en pareja con un camionero, colectivero de una línea, trabajador rural de Laprida que vivía a 18 km en el campo con hijo chico, que necesitaban instalarse en la periferia de la ciudad; comerciantes, empleadas administrativas, empleados judiciales. Es decir, clase media trabajadora y media baja.

¿Cómo encontraron el banco cuando llegaron?

– En términos generales lo encontramos mejor que mis colegas en otras áreas del estado. Acá no se dio ese abuso de llenar de personal que no era necesario. Lo que hubo es poca dedicación concreta a la gestión, lo que se traduce en decisiones que son de fondo. En 2015 por ejemplo se dieron sólo 300 préstamos hipotecarios. No se revisaban procesos ni sistemas y de repente nos encontramos con el colapso del homebanking, que ocurre cuando mucha gente se conecta al mismo tiempo y el sistema decía que volviera en otro momento. Estamos haciendo una inversión importante para evitar esos cuellos de botella. Vamos a remodelar el 100% de la red de cajeros automáticos y en este momento tenemos 70 obras en curso.

– Estando al mando de un banco estratégico como el Bapro, ¿tiene aspiraciones políticas?

– Estoy muy cómodo donde estoy. Quiero seguir en el equipo de María Eugenia Vidal. Creo que lo que se puede hacer desde el banco es enorme. Mi satisfacción cuando me vaya de acá será que varias decenas de miles de familias tengan una casa propia, lo que con el sistema de gestión anterior no era posible. Lo que hacemos acá tiene mucho impacto y todavía sentimos que estamos a mitad de camino. Necesitamos coronar esto con muchos temas que son de inversiones, de obras y de procesos que no se hacen en tres años por lo que si pudiéramos tener continuidad en este proceso sería lo ideal.

– ¿Hacia el futuro lanzarán otros productos?

– María Eugenia Vidal nos ha planteado una batería de préstamos tanto para empresas como para producción, con promociones en distintos rubros. Vamos a salir en las próximas semanas con un conjunto de iniciativas por ejemplo para LEDs, electrodomésticos.

– ¿Qué rol están jugando en la banca minorista?

– Este banco tiene 4 millones de clientes, de los cuales los asalariados son un millón y otro millón son jubilados. Como competimos con otros privados necesitamos hacerles propuestas de valor a nuestros clientes. Cuando al inicio de la gestión encontramos una tarjeta que no ofrecía nada, hicimos una promoción de supermercado. Esto es sobre todo para que los clientes de nivel más alto no cobren y se llevan la plata al banco de enfrente. Tenemos que ofrecerles cosas y plantear una estrategia de empresa. Y alguna de esas líneas tiene incluso una mirada de política pública, si la gente migra a Led le va a bajar la tarifa de consumo domiciliario, y hasta ambientalmente mejora que una fábricas tenga una maquinaria moderna.

– ¿Cómo están los préstamos en el rubro automotores?

– El año pasado tuvimos un éxito enorme en la colocación de préstamos UVA automotor. Colocamos 80.000 préstamos, que es el 10 % del total de los 0 Km que se patentan en un año. Curiosamente, sin hacer publicidad. Esto con modalidad UVA, donde la cuota es un 34% más baja que cuota normal (después va a aumentando). Por ejemplo, en una pequeña localidad del interior bonaerense como San Cayetano me encontré con 50 personas que había sacado el préstamo automotor. Es muchísimo. No pedimos prenda porque nuestra visión fue que la prenda encarece y hace lenta la gestión del préstamo. Nuestra línea funciona como un préstamo personal. La mora ha sido de niveles razonables y el otorgamiento se aceleró mucho para poder competir con las concesionarias donde te ofrecen un préstamo y con el DNI sacás el auto. El promedio de este tipo de préstamos es de $ 200.000 la operación y si tenés un usado, le sumás otros $ 200.000.

– ¿Motos?

– Creció mucho pero tuvo menos impacto. Porque es más fácil a nivel popular obtener el crédito en el lugar de venta.

– ¿Cómo están en préstamos con tarjeta?

– Los números son grandes en ese rubro. Llegamos a $ 17.000 millones y, tenemos 1,3 millones de tarjetas de crédito. Estamos trabajando para tener una importante oferta en los comercios

Por Germán López

Diario Popular

Economia

Canal 9 inició un proceso preventivo de crisis

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La empresa aseguró que la situación es “crítica” y se presentó ante la Secretaría de Trabajo

En el marco de una situación de crisis en la televisión por la caída en las audiencias y en los ingresos por publicidad, la compañía que tiene la concesión de Canal 9 presentó ante la Secretaría de Trabajo un proceso preventivo de crisis.

En un comunicado que hizo circular por los pasillos del canal, la empresa informó a sus empleados que “la compañía se encuentra en una situación económico-financiera crítica, que le hace imposible asumir los compromisos de pago de salarios y, más aún, los incrementos salariales solicitados (…) Es por ello que, debido a la gravedad y magnitud de la crisis, la compañía está presentando ante el Ministerio de Trabajo un procedimiento preventivo de crisis”, agrega la información en referencia a la Secretaría que tiene a cargo Jorge Triaca.

En esa línea, el grupo que controla Canal 9, Telearte SA aseguró que “a lo largo de estos años, la empresa ha realizado todos los esfuerzos posibles a fin de evitar esta situación”. “Sin embargo, y a pesar de estos esfuerzos, la delicada situación que desde hace algunos años atraviesa la televisión abierta, sumada a la rigidez de los Convenios Colectivos y en muchas ocasiones la intransigencia de los sindicatos para la modificación y optimización de los recursos, han llevado a la compañía a esta instancia crítica”, destacó el comunicado.

Esta mañana, autoridades del canal y representantes de los trabajadores mantuvieron una nueva reunión en la que se analizó la situación de la empresa, que emplea a unos 600 trabajadores, y que este año empezó a producir contenido en la Argentina después de años de haber puesto al aire programas enlatados producidos en otros países.

Uno de los planteos de Telearte tiene que ver con que en el marco de una caída generalizada en el encendido en la televisión de aire (el rating promedio de 2017 fue el más bajo desde 2004), y en la recaudación publicitaria (se registró una caída de la inversión real del 70% en el último año), es que las empresas tienen que lidiar con cambios en los hábitos de consumo de las personas, mientras los sindicatos se muestran inflexibles a la hora de defender tareas laborales establecidas en un convenio de 1975.

Es que como sucedió en otras ramas de la industria periodística y del entretenimiento, los avances tecnológicos derivaron en un gran cambio en torno a las necesidades de equipamiento y de fuerza laboral necesarios para poner al aire un programa de televisión, hacer circular un diario en papel o montar una obra de teatro, por ejemplo.

Eso obligó a las empresas del rubro a adaptarse a la nueva realidad, que tiene otras exigencias. Un ejemplo de esto es Telefe. Cuando Viacom compró el canal, hizo un diagnóstico de situación y determinó que tenía que establecer un plan de retiros voluntarios (ofrecen el 135% de indemnización) para reducir la masa de trabajadores  (el canal espera que sean alrededor de 500) y proyectar un futuro de rentabilidad para la empresa.

Los más de 40 años que tiene el Convenio Colectivo 131 de 1975 -cuando gobernaba Isabel Perón, no existía internet ni las cámaras robóticas- es uno de los problemas que cita Canal 9 como causa de su situación económica. Es que, por ejemplo, la letra del acuerdo contempla una jornada laboral de seis horas, algo que estaba fundamentado en que en esa época, las cámaras de televisión pesaban más de 200 kilos y generaban hasta 55 grados de temperatura, por lo que eran necesarias tres personas para hacer un trabajo que en sets de TV modernos hace un trabajador.

Otro ejemplo de esto tiene que ver con los móviles: según el convenio, un equipo de exteriores tiene que llevar a un conductor, un mecánico, un técnico, un productor, un sonidista y un camarógrafo, además del movilero.

Esta multiplicidad de puestos deriva en la existencia de más de 113 categorías con sus respectivas subcategorías y escalas, lo que implica la existencia de tareas que se superponen y de personas que no tienen nada que hacer.

El convenio de trabajo firmado en 1975 impone a las empresas algunas condiciones que hoy se hacen prácticamente imposibles  desde lo económico como la establecida en el Artículo 152 que señala la obligatoriedad de entregar dos mudas de ropa a todo el personal por año. En esa línea, el convenio también contempla en el Artículo 147 que un empleado con tres años de antigüedad tiene derecho a pedir licencia sin goce de sueldo por hasta 90 días.

Este problema ya había sido planteado por el fundador y CEO de Mercadolibre, Marcos Galperín, quien advirtió en reiteradas oportunidades que el marco laboral de la Argentina “se basa en empleos que van a desaparecer”, algo que ya sucede en la televisión abierta nacional, así como en otras industrias.

La presentación de Canal 9 ante la Secretaría de Trabajo es un ejemplo más de lo complicado que es llevar adelante un medio de comunicación en un marco de revolución tecnológica, caída del rating y de la publicidad.

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Economia

El Banco Central busca recuperar la certidumbre y bajar la inflación para evitar una tercera turbulencia cambiaria

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En un informe de consistencia de la política monetaria se destaca que las altas tasas de interés son efectivas para estabilizar los precios. En el organismo sostienen que la recesión es previa al endurecimiento de la liquidez de pesos

La nueva autoridad monetaria puso el norte en el objetivo de bajar la inflación, para luego poder promover el empleo y el desarrollo económico

La nueva autoridad monetaria puso el norte en el objetivo de bajar la inflación, para luego poder promover el empleo y el desarrollo económico

Si bien entre los empresarios, y también muchos economistas de la oposición, cuestionan el fuerte endurecimiento de la política monetaria que llevó a que las tasas de mercado para el crédito ascendiera a un rango piso del 70% anual, y más del 90% para las pymes, en el Banco Central sostienen que “las medidas son las más adecuadas para devolver certidumbre a los agentes económicos e inversores y revertir la aceleración de la inflación”.

Las medidas son las más adecuadas para devolver certidumbre a los agentes económicos e inversores y revertir la aceleración de la inflación

Aseguran que la recesión tiene otro origen

Si bien se culpa a las altas tasas de interés el inicio de la recesión, la fuente consultada por Infobae mostró su convicción de que “ese fenómeno es anterior”.  Y agregó: “De lo contrario, se corre el riesgo de caer en una tercera turbulencia cambiaria, con costos notablemente mayores a los observados entre fines de abril y agosto; primero, y entre ese último mes y mediados de septiembre, después, cuando se logró encaminar el Acuerdo II con el FMI”.

Y destacan, “sabemos que lss altas tasas de interés es un instrumento de corto plazo, pero también sabemos de muchos empresarios que nos dicen que si produjera otra crisis cambiaria no la podrían soportar y deberían cerrar.

Eso es lo que desde el inicio de la semana desde el nuevo presidente del Banco Central, Guido Sandleris, hasta su vice primero, Gustavo Cañonero, y vice segunda, Verónica Rappoport, buscaron transmitir primero a los máximos banqueros de la city, desde las entidades oficiales y privadas nacionales, hasta la extranjera; y luego a encumbrados economistas de las principales consultoras del país, y también a inversores locales e internacionales.

Sandleris con representantes de Abapra, bancos oficiales, (BCRA)

Sandleris con representantes de Abapra, bancos oficiales, (BCRA)

Lo hicieron a través de la presentación de la consistencia del nuevo programa y la experiencia obtenida con las subastas diarias de dólares entre junio y septiembre; en un escenario en el que no sólo las tasas de interés y el tipo de cambio son más altos, y el excedente de pesos notablemente menor; sino también con un notable refuerzo del financiamiento del Fondo Monetario Internacional, el fin de las transferencias al Tesoro, y el compromiso de alcanzar el déficit fiscal cero antes del pago de intereses, a fin del año próximo.

Cae la compra de dólares para ahorro e importaciones

Al respecto, aseguran que ya “en los dos primeros días de octubre se redujo la compra de dólares para ahorro de unos 120  a 150 millones promedio diario entre julio y septiembre, a menos de 20 millones ahora; mientras que la demanda de los importadores para pagos de operaciones en efectivo cayó de una media de USD 150 millones diario entre julio y septiembre, a sólo USD 50 millones ahora, es la mitad de lo que se va a subastar, en caso de que la divisa intentara romper el techo de no intervención, de 44 pesos”.

En los dos primeros días de octubre se redujo la compra de dólares para ahorro de unos 120 a 150 millones promedio diario entre julio y septiembre, a menos de 20 millones ahora

La línea argumental es que “el mercado empieza a observar que a diferencia de los meses anteriores, ahora la asistencia del FMI, cuyo segundo desembolso se espera para algún momento de la segunda quincena de este mes, por USD 6.720 millones, ahora cubre también eventuales necesidades de financiamiento de próximos vencimientos de deuda interna en pesos; que el desarme de las Lebac en poder de bancos se está volcando a las Letras del Tesoro (Letes)”.

Y si bien entre los empresarios se cuestiona el impacto recesivo de las medidas monetarias, en el Central sostienen, por el contrario, que “la recesión que está empezando nada tiene que ver con eso, sino que fue la crisis cambiaria que la exacerbó, primero entre abril y junio; luego entre junio y septiembre“.

Pero además resaltan, frente a las críticas sobre el inicio de una reducción del financiamiento a las empresas, que “la suba de los encajes bancarios, que en un mes posibilitar retirar del mercado unos $160.000 millones, provinieron de excedentes de las entidades, porque por la recesión se contrajo la demanda de crédito, de modo que con esa medida lo que se hizo fue quitarle ‘negocios’ a los bancos”.

La suba de los encajes bancarios, que en un mes posibilitar retirar del mercado unos $160.000 millones, provinieron de excedentes de las entidades, porque por la recesión se contrajo la demanda de crédito

Bajo esa convicción es que sostienen en el ente rector de la política monetaria, que tiene como objetivo primordial “promover la estabilidad de precios, financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social”, que su primera preocupación y ocupación por “evitar que ocurra una tercera turbulencia cambiaria porque el costo sería notablemente mayor que la recesión actual. Eso se logrará con altas tasas altas de interés”.

Una vez estabilizado el mercado cambiario y se recupere la certidumbre en los mercados, se asegura que la política del BCRA podrá dar el paso a una política monetaria menos contractiva, menores tasas de interés y avanzar con medidas consistentes que lleve a la reducción de la inflación del 44% actual, al 23% a fin de 2019, como asume el proyecto de Presupuesto 2019.

El objetivo parece claro y convincente, pero no son pocos los economistas que consideran que el camino que eligió ahora la autoridad monetaria es demasiado exigente, y genera dudas sobre el grado de tolerancia por parte de la economía en su conjunto, máxime si demora la aprobación de un Presupuesto 2019 que se propuso déficit 0% de PBI antes del pago de intereses; y si Brasil, luego de las elecciones no logra extender el horizonte comercial con su mayor socio en el Mercosur.

 iNFOBAE

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Economia

Los mercados se recuperan por las señales de que el FMI ampliaría su ayuda

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Se habla de entre US$ 15.000 millones y US$ 20.000 millones extra al programa original. La semana próxima habría un primer entendimiento. Subieron bonos y el dólar bajó a $40,12.

Christine Lagarde, directora del FMI, esta semana en Londres.

Que Argentina lograra un programa más amplio con el FMI al firmado en junio pasado. Esto es compartido entre miembros del equipo económico, inversores locales y extranjeros. “Despejará todas las dudas”, es la definición de uno de los principales responsables de la conducción de la política económica. “La semana próxima estará cerrado el programa con el staff”.

Esto, en parte, provocó que ayer el dólar bajara 38 centavos y el Tesoro colocara bonos por $ 36.000 millones sobre un total de $107.000 millones entre inversores del exterior. “Será un programa totalmente nuevo”, confiaban también en Hacienda respecto al resultado de las negociaciones con el FMI de estas horas.

En el Gobierno y el mercado coinciden en al menos tres puntos sobre el nuevo entendimiento.

En primer lugar, cumplirá el requisito que solicitó el presidente Mauricio Macri: acelerar el tiempo de los desembolsos. Argentina hasta el momento recibió US$ 15.000 millones correspondientes al tramo de junio estipulado en el stand by original. Si se adelantaran los montos previstos en ese programa para 2018 y 2019, restarían US$ 16.000 millones más.

En segundo lugar, el FMI ampliará el monto del programa originalmente pautado en US$ 50.000 millones. Se habla de una cifra de al menos entre US$ 65.000 millones y US$ 70.000 millones. Esto significa un plus de US$ 15.000 millones-US$ 20.000 millones.

En tercer lugar, el programa tendrá definiciones más específicas sobre la conducción de la política económica que el stand by de junio, especialmente, sobre el tipo de cambio y la intervención del Banco Central. Mencionaría además una serie de reformas estructurales post 2020 con el objetivo de despejar la sustentabilidad de la deuda pública, una de las preocupaciones de los mercados hoy.

Ayer estuvieron con la autoridad monetaria Alejandro Werner, director del Departamento de Hemisferio Occidental, Roberto Cardarelli, economista jefe del FMI para la Argentina y el resto de la misión en Buenos Aires. La corrida sobre el peso en agosto último llevó a Luis Caputo a plantear una modificación a la política de flotación que impulsa el FMI. Concretamente, el programa original no había contemplado la posibilidad de que la autoridad monetaria interviniera en caso de movimientos bruscos en el tipo de cambio y, si lo hacía, Argentina incumplía una serie de metas allí estipuladas. El dólar aumentó 35% en agosto. Su titular, Christine Lagarde, comentó en una entrevista con el diario Financial Times que Argentina necesita una estrategia monetaria “clara y transparente”. Sus palabras fueron en medio de la negociación actual.

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Ofrecen tasas arriba del 50% anual para quitarle presión al dólar y seguir desarmando las Lebac

La semana próxima se espera un acuerdo entre los responsables de la conducción de la política económica de la Argentina (Ministerio de Hacienda y Banco Central) con el staff del FMI. El paso siguiente sería que Lagarde elevara el programa para su tratamiento por parte del Directorio. Allí se sientan los representantes de los países accionistas. Se descarta que Argentina cuenta con el apoyo de varios de ellos, principalmente, el de Estados Unidos. Mauricio Macri llega este domingo a Nueva York en el marco de la Asamblea Anual de la ONU. Habrá encuentro con Donald Trump.

La mejora de la lectura de los mercados sobre las perspectivas de la economía argentina mejoró también de la mano de señales por parte de la política. Macri obtuvo un gesto político de los gobernadores el martes anterior cuando recibió en Olivos a 19 de los 24 jefes de cada jurisdicción. El Gobierno presentó además el viernes pasado el Presupuesto 2019 con su meta de déficit fiscal cero. Este miércoles se conoció el dato fiscal de agosto: el déficit primario de agosto fue 58% menor al del mismo mes del año pasado y la meta fiscal primaria que mira el FMI se encuentra en 1,1% transcurridos ocho meses, menos de la mitad del 2,6% establecido para 2018 en el acuerdo con el FMI.

Ayer los bonos subieron y bajaron el riesgo país y el dólar. El tipo de cambio cerró en $ 40,12. Bajó así 38 centavos respecto al día anterior. La jornada representó un desafío porque el martes el Banco Central concretó una expansión monetaria de $ 231.930 millones como consecuencia del segundo episodio de desarme de Lebac. Casi la mitad de esa mayor liquidez será absorbida por las Letras que colocó ayer el Tesoro por un monto de $ 107.000 millones. El resto se volcaría a Leliq.

La mejora observada en el mercado ocurrió en paralelo a la publicación por parte del Indec de que la economía se contrajo 4,2% en el segundo trimestre del año y acumula así una caída de 0,5% en el año.

Clarin

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