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Opinión

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Tiempos difíciles para lograr ecuanimidad. Momentos bravos para mantener coherencia. La actualidad que nos muestra el “todo vale”, el “segual”, la foto vacía y fría que grafica un instante sin ningún contenido, el comentario de un improvisado por sobre el de un erudito, el whatsapp ó el twitter que contesta y agravia solapadamente, sin la presencia física necesaria e indispensable, el hablar sin saber, el opinar sin estar preparado, el atravesar roles por los cuales uno no está ni preparado ni convocado, sin importar categorías, niveles, años, cargos, historia, envestidura. Nada importa. Zapatero a tus zapatos decía un viejo dicho ancestral.

El deporte, el periodismo y sus derivados, nos muestran día a día ejemplos sobre atropellos de toda índole que atentan con el trabajo profesional. Invasión que se genera cada vez más. Porque hay otros que lo permiten. Entidades y organizadores, profes, directores y presidentes, encargados y jefes, todo sea por achicar, “todo por dos pesos”.

Las facilidades técnicas que hoy están al alcance de todos han permitido mayor libertad de expresión y por ende excesos que provoca este libertinaje donde no importa cómo se escribe, como se dice, si lo haces con errores ortográficos ó semánticos ó si directamente el mensaje auditivo es pobre de contenido ó se come una “s”. Todo sirve.

Esto ocurre diariamente en todo el país. Las escalas de valores tienden a desaparecer. Las correcciones gráficas han quedado en un segundo plano. La lectura profunda entró en terapia intensiva debido a las tendencias comunicacionales donde pensábamos que de esta forma la gente se uniría más. Grave error. No sólo que se comunica menos, sino que el grado de contacto ha perdido presencia, contenido. En el medio de ese panorama..la gente cada vez lee menos, cada vez escribe peor, todo es la inmediatez, todo es ya…no importa cómo.

El fotógrafo ve como esa facilidad para todos le ha hecho perder decenas de trabajos. Lo mismo para el camarógrafo profesional hoy suplido por entusiastas amateurs que han sido serviles para los que antes contrataban. Distintos actores de la escena deportiva que cumplen mas funciones que para los que han sido convocados. Deportistas, árbitros, empresarios, vendedores de artículos deportivos y dueños de clubes vienen ganando un espacio que era, que es de los periodistas, de los locutores, de los fotógrafos, de los camarógrafos. Muchas voces, mucha imagen berreta, mucho texto sin forma periodística, poca formación, en algunos casos nula, solo una enorme falta de respeto al trabajo que debería hacer un periodista, un fotógrafo, un locutor, un camarógrafo, un editor, un técnico. Decía el inefable Julio Grondona: “todo pasa”.

Si a esto le sumamos que quieren imponer un nuevo lenguaje, una nueva manera de escribir con las ya apuntadas desviaciones de nuestro idioma escribiendo atrocidades en las redes sociales, el panorama es poco alentador.
Sería bueno volver a las bases. Estudiar, leer bien o directamente aprender a leer, saber usar los verbos, saber armar una oración con sujeto y predicado, manejar al menos un diez por ciento de nuestro idioma correctamente, hablar bien y escuchar, averiguar, chequear, producir, comprender, ubicarse, manejar al menos un porcentaje mínimo de decencia y respeto si es que queda algo en el tintero o en el arcón de los recuerdos. Preceptos que parecen estar en vías de extinción.
Recuperar el respeto por el trabajo de los demás. No incurrir en áreas que no corresponden si no hay bases sólidas que lo respalden. Aprender de los que saben o de lo contrario aceptar su trayectoria. Opinólogos de la más variada especie, los que son un verdadero hallazgo y los que realmente se tiraron a una pileta sin agua.
Esto ocurre en todas las profesiones, todos los días, en cada ciudad. En el periodismo, locución, fotografía y camarógrafos, estos atropellos se han convertido en un enemigo, en una epidemia, en un mal difícil de erradicar.

Estamos a tiempo de darlo vuelta y volver a hacer lo que cada uno sabe hacer. Volver a la cultura del trabajo bien hecho, de manera artesanal, sin copias de segunda mano, mantener lo original, lo que está comprobado, lo que está probado y que reúne los estándares de calidad mínimos para los tiempos exigentes que corren. Modernismo sí en dosis moderada. Improvisación no.

La calidad no se negocia.

por Ernesto Gallardo

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Julio Conte Grand, sobre el rechazo al pedido de detención de Pablo Moyano: “Hubo un error grosero de juzgamiento”

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El procurador general de la provincia de Buenos Aires señaló que el contenido del fallo del juez Carzoglio “es carente de fundamentos”

El procurador general de la provincia de Buenos Aires Julio Conte Grand volvió a cuestionar al juez Luis Carzoglio, quien rechazó el pedido de detención de Pablo Moyano que había ordenado el fiscal Sebastián Scalera en la causa en la que se acusa al gremialista de defraudar a Independiente a través de la venta ilegal de entradas y el uso de socios truchos.

“Es curioso el contenido del pronunciamiento y la manera en que se desestimaron los pedidos de detenciones y allanamientos”, dijo Conte Grand en una entrevista que concedió a TN.

Y precisó: “Es un contenido carente de fundamentos y muy dogmático en donde el juez se extralimita de su competencia”. Para el procurador bonaerense, en el fallo hay “una cantidad de cosas técnicas que implican un exceso muy manifiesto” por parte magistrado.

Conte Grand aclaró que estos elementos no le permiten hablar de “parcialidad”, pero sí de “un error grosero de juzgamiento”.

El jefe de los fiscales aclaró que no tiene elementos para decir si Moyano debería o no estar preso, pero detalló: “Los fiscales tienen instrucciones muy precisas respecto de cuándo deben solicitar una detención. La libertad es el principio; la detención es la excepción. Tienen que haberse configurado categóricamente los extremos que justifican esta petición”.

“Debo presumir que el fiscal Scalera ha extremado todos los recaudos para que se cumpla con los lineamientos. Deberían haber argumentos suficientes en el pedido y por lo tanto debió haberse hecho lugar”, completó.

El fiscal Scalera adelantó que presentará la apelación para insistir en el pedido de detención de Pablo Moyano y que recusará al juez Carzoglio. Para Scalera, el magistrado “realizó un análisis individual o aislado” al rechazar el pedido de detención porque “dejó de valorar elementos de prueba fundamentales” como “el resultado de la apertura de los teléfonos secuestrados a personas de la barra brava de Independiente”.

El cúmulo de causas judiciales que enfrentan Hugo y Pablo Moyano pronostican una larguísima batalla en los tribunales de varios fueros. El frente judicial es tanto o más intrincado que las acusaciones que pesan sobre su aliada, Cristina Kirchner.

El secretario general de la CGT, líder del Sindicato de Camioneros y presidente del Club Independiente junto al mayor de sus hijos, Pablo, su mano derecha en estas dos últimas instituciones, son investigados como presuntos miembros de una asociación ilícita y por otros delitos que van desde el lavado de activos, defraudación y malversación de fondos, evasión impositiva y hasta extorsión.

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Andrés Malamud: “El peronismo dividido, con una economía razonable, pierde las elecciones”

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El politólogo habló con Infobae al terminar su presentación en el 54 Coloquio de IDEA

El politólogo Andrés Malamud durante su exposición en IDEA

El politólogo Andrés Malamud durante su exposición en IDEA

En el mundo académico, el politólogo Andrés Malamud es muy conocido y respetado. Quizás porque hace muchos años que vive afuera, pero siempre sigue conectado con el debate local, a través de twitter, de sus infinitos amigos, de su talento especial para escuchar, entender, tender puentes. Sin embargo, los empresarios supieron de él en este 54° Coloquio de IDEA. Aquí, la charla que tuvo con Infobae al término de su participación en el primer panel, “Pensar la Argentina”.

– Su ponencia en IDEA tuvo mucho impacto. Cuéntenos cómo se sintió hablando en un ambiente empresario y, además, en traje.

– Me sentí muy cómodo a pesar del traje. Por las organizadores, sobre todo mujeres, que me convocaron, me dieron libertad para criticar el concepto con el cual ellas convocaron a este evento. Además, ellas pertenecen a un grupo social que no se hace notar por la distinción de clase. Eso es muy interesante. Este es un lugar de gente con plata, sin embargo, es gente que se comporta como cualquier otra persona, no te hablan con la papa en la boca, no te hacen sentir que son una oligarquía. Es algo que facilita mucho la comunicación.

– Efectivamente, un primer shock fue cuando dijo que no estaba de acuerdo con el concepto de cambio cultural. Explíquenos por qué.

– Por tres razones. Me siento incómodo primero porque el cambio cultural es un refrán, un concepto del Gobierno. Que una asociación empresaria lo tome la pega con el Gobierno, lo cual no es necesariamente bueno.  Se supone que acá tienen que abarcar un espectro político más amplio. La segunda razón es porque remite a una cuestión valorativa, ven el problema argentino como un problema moral. El cambio cultural piensa que la cultura es mala, que no funciona. Y la cultura son los valores. Yo creo que el problema argentino es político, tiene que ver con los incentivos. Nosotros ganamos y hacemos las cosas mal, porque el que las hace bien, pierde. Entonces, no tiene que ver con que seamos buenos o malos, sino con que hagamos las cosas buenas o malas. Finalmente, porque la cultura en la historia está vinculada con los extremismos. Mao, Che Guevara, hasta los totalitarismos fascistas europeos siempre reivindicaron una cierta cultura o una imposición cultural. Y lo que yo decía al final es que el único cambio cultural que me parece tolerable es el que empieza por uno mismo, el cambio en primera persona. Yo me cambio, yo no te cambio, como sos vos es tu problema, lo que puedo exigir son comportamientos.

– También habló de los incentivos como un asunto central. Ahora pareciera, y se discutió mucho en este Coloquio de IDEA, el incentivo por el contrario, digamos, por default, de la cárcel. Es decir, si no hacés las cosas bien, si los empresarios no hacen las cosas bien, pueden ir presos. ¿Cree que eso va a favorecer que los empresarios cambien?

– Solo eso. Si no fuese por los cuadernos no estarían hablando hoy de cambio cultural. No es que se levantaron un día y vieron la luz, tuvieron una epifanía y de repente dijeron ahora somos honestos. Es que tiene consecuencias en serio. Después la cultura es una cuestión de inercia a lo largo del tiempo, una vez que uno siente que lo castigan si no es honesto, y se beneficia siéndolo, lo va internalizando. Pero no es a partir de un cambio motivacional apoyado por una arenga de autoayuda que vamos a cambiar los comportamientos. Es con premios y castigos, palo y zanahoria, como pasó en cualquier país que hoy reputamos civilizado.

(Idea)

(Idea)

– Un concepto muy fuerte fue que la Argentina no se jodió con el peronismo, tomando esa idea de cuándo se jodió la Argentina de Mario Vargas Llosa. No se jodió hace 70 años, tal vez tampoco hace 100. Es disruptivo porque no es la culpa la tiene alguien, sino que nuestra convivencia que no funciona. ¿Cuál es el remedio?

– Sí, yo mencionaba el Martín Fierro y el “Cambalache”, que son pre-peronistas, para marcar que el premio para afanar es anterior al peronismo. Y la Argentina tiene cosas buenas y cosas malas. Las buenas las destacó María Esperanza Casullo cuando habló de la sociedad igualadora e integradora. Y esto no tenemos que perderlo de vista. Las cosas malas tienen que ver con la desconfianza, los argentinos habitualmente tienen éxito en el exterior, el problema es cuando estamos juntos. Lo que hay que cambiar es la matriz de incentivos, dicen los economistas. Y esto tiene que ver con el Estado, que multe lo que corresponde y premie lo que corresponde. En países no muy lejanos, en Uruguay o en Chile, hay control social, te miran feo si vos tirás basura en la calle, te miran feo si no das facturas. No es el Estado policía que está controlando, son tus conciudadanos. Eso hay que construirlo.

– Eso hay que construirlo. ¿Cuál sería una receta posible?

– La teoría de lo que se trata es de monitorear para que todos sepamos que estamos siendo vistos, no digamos controlados, aunque Perón decía que “el hombre es bueno, pero si se lo controla es mejor”. Lleguemos a un acuerdo, controlemos el robo, hagamos cosas moderadamente dentro de un carril y esto es bueno para todos, no solamente para los dos que compiten, también para aquellos que son representados por esos dos.

– Pareciera que el Gobierno quiere llegar a un acuerdo… Pero vio que Carrió patea un poco ese hormiguero. Por ahí lo hace por las buenas causas, pero pareciera que representa también una parte de la sociedad que no quiere ningún acuerdo.

– Definitivamente. La cuestión es si se puede utilizar esta pulsión moralista como funcional al sistema, a los acuerdos que el sistema necesita para que la Argentina funcione. Sergio Berensztein preguntaba: ¿y entonces dónde queda el conflicto?. No, el conflicto sigue, la competencia fundamental de la democracia es eso, pero es un conflicto institucionalizado. La democracia es incertidumbre con reglas, con límites. Lo que tenemos que acordar son los límites, después adentro nos damos con todo lo que tengamos.

– Sé que estuvo reunido el lunes con Marcos Peña. ¿Cómo está viendo al Gobierno? ¿Superando las crisis? ¿Aprendiendo? ¿O haciendo más o menos lo mismo?

– Veo que están aprendiendo, pero en parte es porque lo quiero creer. Podés desconfiar de mi respuesta. Lo que veo también es que el peronismo unificado gana las elecciones, pero el peronismo dividido, con una economía razonable, pierde las elecciones. Cambiemos solo tiene que lograr ser razonable y que el peronismo siga dividido. Por ahora, podría conseguirlo.

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Pablo Tonelli: “Cristina Kirchner tiene que estar presa, es claro que cometió delitos gravísimos”

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El diputado de Cambiemos, además, adelantó que no apoyará el pedido de juicio político contra el ministro de Justicia, Germán Garavano, que impulsa Elisa Carrió. “Es una exageración”, planteó

Foto : El diputado nacional Pablo Tonelli (Télam)

El diputado nacional por Cambiemos Pablo Tonelli respaldó al mismo tiempo a la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, y al ministro de Justicia, Germán Garavano, los protagonistas de una interna dentro del oficialismo, y consideró que la ex presidenta Cristina Kirchnertiene que estar presa, porque es claro que cometió delitos gravísimos“.

A raíz de la  situación judicial de la ex mandataria, Garavano criticó en una entrevista radial la utilización de las prisiones preventivas y señaló que “no es bueno” para el país que una ex presidenta sea detenida, algo que le valió los cuestionamientos de Carrió, que mañana podría presentar un pedido de juicio político contra el funcionario.

En este marco, Tonelli consideró que las declaraciones del Ministro de Justicia se realizaron con una “falta de oportunidad en el tiempo, al día siguiente de la vergonzosa decisión de Casación de absolver a Carlos Menem” y se mostró a favor de la postura de Carrió sobre Cristina Kirchner: “Tiene razón cuando dice que tiene que estar presa; coincido con ella, porque me parece que es tan evidente que ha cometido delitos gravísimos que no tengo la menor duda de que va a terminar condenada y presa“.

La ex presidenta Cristina Kirchner (AFP)

La ex presidenta Cristina Kirchner (AFP)

Tonelli, además, señaló que “no es bueno que todos los ex presidentes estén presos, porque habla de nosotros como sociedad; habla mal de nosotros”.

Sin embargo, el diputado oficialista señaló que no apoyará el pedido de juicio político contra Garavano. “Me parece una exageración; un juicio político procede en casos extremadamente graves y lo de Garavano es una opinión”, afirmó en diálogo con radio El Destape.

Otro diputado de Cambiemos, Daniel Lipovetsky, también se manifestó en contra del pedido de juicio político: “Mi opinión personal es que no hay fundamento”, señaló, y amplió: “Carrió tiene las preocupaciones de todo el bloque Cambiemos de luchar contra la impunidad y la corrupción, y en ese sentido Garavano ha sido un ejemplo”.

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