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 Roxana Kreimer: “El feminismo hegemónico cae en excesos, expresiones androfóbicas y sexismo contra el varón”

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En “El Patriarcado no existe más”, la filósofa y socióloga demuele los postulados de esa corriente en base a estadísticas. Rechaza la existencia de una “cultura de la violación”, y la culpabilización de todos los hombres, contracara de la victimización de todas las mujeres

 En su 7° libro, “El Patriarcado no existe más” (Galerna 2020), Roxana Kreimer acusa al feminismo hegemónico que postula que el sufrimiento de una mujer siempre es más grave que el de un hombre

Roxana Kreimer se atreve a remar contra la corriente, aparentemente mayoritaria, de lo que ella llama feminismo hegemónico. Y lo hace de modo contundente. No sólo la contradice en el elemento vertebral de su discurso -”el Patriarcado no existe más”, sentencia-, sino que desmonta incluso su agenda: no hay sexismo en el acceso a cargos jerárquicos ni diferente salario por un mismo trabajo según el género.

Licenciada en Filosofía y doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires, El patriarcado no existe más (Galerna 2020) es su séptimo libro. Estamos en vísperas del Día de la Mujer (8 de marzo) y como de costumbre habrá un torrente de lugares comunes, posverdades y afirmaciones sin chequear, esas “cifras zombies” de las que habla Kreimer, que todos repiten pero nadie chequea. En ese clima, nada más saludable que sumergirse en las páginas de este libro. Para confirmar lo que el sentido común indica, para aprender, incluso para polemizar pero con fundamento. El feminismo actual no debate, pontifica y cancela. Porque si de algo carece es de rigor.

Roxana Kreimer detalla aquí sus refutaciones al feminismo hegemónico y las apoya en “datos duros”: cifras. Por eso bautizó su iniciativa feminismo científico. Entre otras cosas, cita una investigación de Therese Söderlund (Suecia) que demuestra que “los estudios de género son los mejor financiados pero también los más sesgados y menos objetivos de todas las disciplinas”. De hecho, por lo general, toda crítica al feminismo actual recoge sólo indignación, nunca réplica.

Entre los cargos que formula contra la corriente hegemónica está justamente el de no tener un encuadre científico sino posmoderno -toda verdad es relativa-, de ser intolerante, de cultivar el victimismo de la mujer, de sostener que todas las mujeres están sometidas a los varones y, más grave aun, llevarse por delante principios constitucionales que son conquistas de la humanidad, como la igualdad ante la ley o la presunción de inocencia.

Finalmente, lo acusa de corporativo: el sufrimiento de una mujer siempre es más grave que el de un hombre. Un ejemplo de esto que señala Kreimer lo vivimos en la pandemia: el coronavirus mató más a los varones; da igual, el feminismo hegemónico asegura que las más afectadas son las mujeres basándose en puras subjetividades.

Sobre los hombres han caído y siguen cayendo las tareas más peligrosas, por eso protagonizan el 73% de los accidentes del trabajo (según la Superintendencia de Riesgos del Trabajo), dice Kreimer, son los que más abandonan la educación formal en todos sus niveles “y también son quienes construyen las casas en las que vivimos, quienes ofrecieron su vida en la guerra para liberarnos del nazismo, quienes bajan a las minas y se cuelgan de una soga para arreglar cables en lo alto”. Y, dato contundente si los hay, “mueren en promedio siete años antes, pero en Argentina y en muchos otros países se jubilan después”.

No es fácil remar contra la corriente: la respuesta que ha recibido Kreimer, convertida hace años en una referente del feminismo disidente en todo el mundo hispano, es la misma que recibe cualquiera que ose cuestionar el credo feminista: insultos, injurias, bloqueos o silencio; las estrellas del feminismo hegemónico no debaten.

Y no puede decirse que no tengan recursos: desde Mercedes D’Alessandro, directora de Economía, Igualdad y Género, consagrada por la revista Time, hasta la asesora presidencial Dora Barrancos: les sobran títulos, cargos, experiencia y hasta libros. Pero ambas y varias más eludieron el debate con Kreimer.

La buena noticia que trae el libro es que la corriente crítica hacia el feminismo hegemónico es menos escuálida de lo que parece. Kreimer menciona a muchas pensadoras del feminismo disidente, como Camille Paglia, y también a los varones que se atreven a decir lo suyo, tanto en Argentina como en otros países; enumera las redes, canales y revistas en las cuales se desarrolla un debate muy interesante sobre estas cuestiones y donde también se denuncian los excesos que llevan por ejemplo a que “miles de varones jóvenes estén siendo culpabilizados injustamente por el solo hecho de serlo”.

Ella misma ha logrado una amplia audiencia en Argentina y en el mundo hispanoparlante con su canal de Youtube.

Kreimer advierte que la centralidad que ha adquirido el feminismo en la agenda pública occidental hace que “temas de una relevancia cardinal como la pobreza o la desigualdad” se ubiquen “muy por detrás de los reclamos feministas, reconfigurando las agendas políticas de manera reactiva”.

El feminismo hegemónico afirma “que no nacemos con ninguna predisposición biológica y que todo se reduce a la influencia de la cultura”. Es la famosa sentencia de Simone de Beauvoir: “No se nace mujer, se llega a serlo”. Kreimer afirma que ese “reduccionismo sociológico” es tan problemático como el “reduccionismo biológico”. Y que el feminismo hegemónico “termina postulando que una mujer ‘empoderada’ debe elegir igual que un varón: dialogar sobre los mismos temas, escoger los mismos oficios y profesiones, leer los mismos libros o crear las mismas obras de arte”. En esta lógica, señala, “si hay 80% de varones que estudian ingeniería o matemáticas, se culpa al patriarcado”, pero si “hay 80% de mujeres que estudian psicología, eso parece perfectamente justo”.

Para ella, “las mujeres ocupan cargos jerárquicos de manera proporcional a su participación en oficios y profesiones”, y si están más presentes en unos que en otros” no hay por qué sostener que eso se debe sólo a discriminación y estereotipos y no darle ningún espacio a las preferencias. “Propongo abandonar la tesis del ‘techo de cristal’ y, en caso de que haya puntualmente evidencia de discriminación en un caso particular, denunciarla”.

Lo mismo vale para la bendita brecha salarial que implicaría una menor paga por el mismo trabajo. “Si así fuera, sólo se contrataría a mujeres para pagar un salario inferior”, ironiza.

También cuestiona el concepto de violencia de género que, para el canon actual, es solo la que padece la mujer. Las cifras están descontextualizadas: sólo se cuentan los femicidios. Por caso, se obvian las cifras de infanticidio porque mayormente los cometen las mujeres (y no se refiere al aborto).

Kreimer se atreve además a denunciar una “industria del juicio” generada por el “yo te creo, hermana”, y la victimización permanente de la mujer. Así, proliferan denuncias falsas tanto de maltrato como de abuso hacia los hijos, generalmente en el marco de divorcios conflictivos.

— Tu libro desmonta con solidez muchos argumentos de lo que llamás feminismo hegemónico. Algunos de sus planteos resultan incluso contrarios al sentido común como que todos los hombres son violadores en potencia. Otros, como el de la brecha salarial no resisten el chequeo estadístico. ¿Cómo se explica la extensión que ha adquirido este fenómeno?

— Habría que diferenciar a quienes están a favor de la igualdad de derechos de hombres y mujeres de quienes se consideran feministas, y diferenciar también lo que muestran los medios de difusión de lo que ocurre en toda la sociedad. En la Argentina se autodenominan feministas solo el 32% de las personas, pero el 66% consideran que alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres es muy importante, según una encuesta realizada en 27 países por el Global Institute for Women’s Leadership de King’s College London en 2019. Estados Unidos es el país en el que más mujeres se consideran feministas, el 42% dice que este término las describe bien y el 19% que de alguna manera las describe, según una encuesta del Pew Research Center del 2020. El grupo etario con más adhesión es el de las jóvenes entre 18 y 29 años, a las que ofrece un marco identitario como era el de la política para mi generación.

— ¿Y en Europa?

— En Europa también es minoritaria la cantidad de personas que se dicen feministas: 30% en Francia, 25% en Italia y Gran Bretaña. En Dinamarca, el país considerado por el Banco Mundial en 2016 con la mayor igualdad de género del mundo, solo una de cada cuatro mujeres se considera feminista, solo 8% tiene una opinión favorable del movimiento #Metoo y un 35% lo desaprueba activamente. El #Metoo a mi modo de ver fue valioso en un comienzo pero luego arrasó con garantías constitucionales que costó siglos conseguir. La popularidad masiva del feminismo comenzó en Argentina en el 2015 con el movimiento #Ni una menos, promovido por periodistas que elaboraron una encuesta que no comparó la violencia que padecen las mujeres con la que padecen los hombres, y se acentuó con las repercusiones locales del #Metoo.

— ¿Y la escasa réplica que tiene?

— No es escasa la réplica que generó el feminismo hegemónico. Ya hay numerosos libros de esta corriente, que además tiene cientos de representantes de enorme difusión en las redes sociales, mucha más que la que logra el feminismo hegemónico, por ejemplo, en Youtube. Donde esta crítica está menos presente es en los medios de difusión, un ámbito dominado por la corrección política.

El reduccionismo sociológico que cultiva el feminismo hegemónico, ignorando la biología, dificulta el avance del conocimiento y de políticas que mejorarían a la sociedad en su conjunto

— ¿A qué se debe al auge actual?

— Con la caída del comunismo en Europa del Este, la izquierda focalizó fuertemente en las políticas identitarias, y el feminismo es una de las más dominantes. Dentro de este movimiento hay reclamos justos y otros que extrapolan de la esfera económica las categorías de opresor y oprimido y carecen de apoyo empírico, y abandonan el marco racional y universal que signó al proyecto ilustrado. El reduccionismo sociológico que cultiva el feminismo hegemónico, ignorando la biología, la falta de contrastación de hipótesis rivales en cuestiones como la brecha salarial, el acceso a cargos jerárquicos y la violencia, dificultan el avance del conocimiento y de las políticas que mejorarían a la sociedad en su conjunto.

— ¿Cómo entender que sus postulados se hayan convertido en una suerte de credo moderno al punto que negarlo o siquiera ponerlo en duda es herejía y recibe el consecuente castigo?

— Poner en duda lo establecido y recibir un castigo por eso no es algo que haya ocurrido solo con el feminismo sino con todos los movimientos que se incorporan a las instituciones de una sociedad y que forman parte del sentido común promedio.

— Las feministas creen estar haciendo una revolución. Sin embargo, da la impresión de que el sistema las respalda. Mercedes D’Alessandro acaba de ser destacada por la revista Time…. ¿Alguno de los planteos del feminismo hegemónico pone en riesgo el statu quo? ¿El capitalismo? ¿La democracia burguesa? bla, bla

— Como Mercedes D´Alessandro no da evidencias en sus escritos de conocer los estudios científicos que muestran cómo interactúan biología y cultura, cultiva el determinismo social del que hablaba antes: se pregunta por qué hay más mujeres maestras y más hombres técnicos, o por qué hay más mujeres sindicalistas orientadas a la acción social, y solo lo atribuye -al igual que todo el feminismo hegemónico- al sexismo o a la reproducción de estereotipos. La biología no es un destino, pero no puede ser ignorada a la hora de producir buenos diagnósticos. Por otra parte, juzga inferiores las preferencias más frecuentes en las mujeres en relación a las preferencias más frecuentes en los varones. Creo que en la agenda feminista quedan pocos items que impliquen una auténtica conquista de derechos: el incremento de guarderías en los ámbitos laborales, la flexibilización de los horarios de trabajo y las licencias parentales son algunos de ellos. En un estudio de 2019 Stoet y Geary encontraron que los países desarrollados son los que tienen mayor igualdad de género, con una ligera ventaja para las mujeres. En los menos desarrollados, las mujeres suelen estar peor que los hombres, en buena medida por no poder conseguir una buena educación. ¿Si es compatible la igualdad de género con un capitalismo versión Estado de Bienestar? Sí lo creo, aún cuando dudo que el capitalismo sea el mejor sistema en el que pueden desarrollarse los seres humanos en general.

— Impacta la naturalidad con la cual, como señalaste, el feminismo se lleva puestos varios principios elementales del derecho y varias libertades personales -que enumerás en tu libro-. ¿Podemos decir que incluso atenta contra derechos humanos, derechos individuales?

— Claro, garantías constitucionales como el derecho a una legítima defensa o a la presunción de inocencia, además del derecho al honor, son quebrantados por los escraches de hombres y por la forma en que, por ejemplo, algunas facultades argentinas despiden a docentes por meras denuncias mediáticas en las que se confunde la figura del “denunciado” con la del “condenado”. Un fallo en Estados Unidos estableció jurisprudencia contraria a esta práctica, prohibiendo que las universidades puedan erigirse a sí mismas en Estados autónomos que no respetan derechos humanos básicos, ya que las garantías constitucionales lo son, incluso forman parte de la Declaración de los Derechos del Hombre, firmada a pocas semanas de desarrollarse la Revolución Francesa.

El ancho espectro entre una seducción torpe y una agresión sexual suele esfumarse cuando se escracha a hombres en las redes

— Es particularmente inquietante el capítulo sobre las falsas denuncias. Aparte de eso, una relación inapropiada en un momento dado de la vida, ¿convierte a un varón en un violador serial? ¿Puede la justicia tratarlo así? ¿No habría que revisar las diferentes figuras e incluso la edad del consentimiento que, como decís, no se corresponde con la realidad de las costumbres de hoy?

— Nuestro sistema judicial no castiga tipos de personalidad sino actos concretos, que son redefinidos conforme cambia la sociedad. Por ejemplo, el concepto de violación, que no aparece con ese nombre sino como “acceso carnal” en nuestro Código Penal, hoy admite también la introducción de objetos. Pero para algunas personas, el ancho espectro entre una seducción torpe y una agresión sexual suele esfumarse cuando se escracha a hombres en las redes. Respecto a la edad de consentimiento sexual, tiene un aspecto biológico y otro cultural. Mi abuela y mi bisabuela fueron madres a los 15 años. Si eso ocurriera hoy, tal vez mi abuelo iría preso por estupro. La ley debe acompañar a la costumbre, y creo que la edad de consentimiento debería ser reexaminada en un marco multidisciplinario.

— ¿Ser varón sólo implica privilegios? ¿Implicó siempre, a lo largo de la historia, únicamente privilegios?

— La narrativa del hombre opresor y privilegiado es cuestionada por historiadores como Daniel Jiménez, cuya hipótesis es que lo que existió tradicionalmente y en menor medida hasta el día de hoy es un intercambio de estatus por una protección que infantilizaba a la mujer, un esquema que fue apoyado por ambos sexos durante siglos. Indicadores de esta protección son las muertes laborales y las bajas civiles y militares en conflictos armados. El varón de las clases sociales más favorecidas contó con el privilegio de estudiar o de poseer propiedades, y todos tuvieron, por ejemplo, la exclusiva patria potestad de sus hijos. Pero hoy estas disparidades que perjudican a la mujer no existen a nivel sistemático, si bien no niego que persista el sexismo, pero tanto contra las mujeres como contra los hombres. En la agenda masculinista, que es el movimiento por la defensa de los derechos del varón, están presentes la lucha judicial contra de la obstrucción de los vínculos con sus hijos cuando se divorcian, las denuncias falsas, la desigualdad ante la ley y el quebrantamiento de garantías constitucionales como la presunción de inocencia.

Los marcos teóricos y los datos del feminismo hegemónico hacen agua prácticamente por donde se los mire

— ¿Qué opinión te merece la formación en temas de género que se da en el marco de la Ley Micaela?

— Creo que las comisarías y las fiscalías deberían ajustar sus protocolos para los casos de violencia doméstica, pero no sólo en defensa de las mujeres, sino también de los hombres, algo que se está trabajando en el proyecto de Ley Alejo, ya que, por ejemplo, en muchas comisarías se burlan de los varones cuando denuncian que sus parejas les pegaron. Pero llenar los organismos públicos de cursos sobre cuestiones de género, incluso para sacar un carnet de conductor, tal como ocurre en Tucumán, implica un malgasto del dinero público, especialmente si tenemos en cuenta que los marcos teóricos y los datos del feminismo hegemónico hacen agua prácticamente por donde los mires.

 Afirmás que los planteos del libro “Economía feminista” de Mercedes D’Alessandro, directora de Economía, igualdad y género, sobre la condición económica y laboral de la mujer no están respaldados por la estadística. ¿Tuviste alguna réplica? ¿Esperás tenerla?

— Ni D´Alessandro ni feministas que conocía personalmente con anterioridad, como Diana Maffía o Dora Barrancos, aceptaron un diálogo sobre estos temas. Esta actitud es muy común en el feminismo. D´Alessandro me difamó en las redes, a partir de lo cual le respondí con una carta documento. Ahora estoy cuestionando los datos de muchos libertarios de derecha en mi canal de Youtube. Pero mientras los libertarios me responden, aún cuando a veces lo hagan de la peor manera, las feministas en general me cancelan. Un movimiento que se cierra a la crítica deviene dogmático, y esta es la experiencia de muchos críticos del feminismo en todo el mundo. Hoy, por criticar al feminismo muy superficialmente, un periodista puede quedarse sin trabajo para siempre. Este tipo de límites a la libertad de expresión son muy perjudiciales para una sociedad democrática.

En todo el mundo hay más hombres que mujeres que duermen en la calle. Uno de los datos falsos repetidos hasta el cansancio es que las mujeres constituyen el 70% de los pobres del planeta

— ¿Existe una feminización de la pobreza?

— Uno de los datos falsos repetidos hasta el cansancio es que las mujeres constituyen el 70% de los pobres del mundo. Cuando se busca esa fuente, a menudo se cita un informe de 1995 del Human Development Report, pero no hay referencia alguna a cómo se llegó a esa cifra, o manera de chequearla. Esos datos “zombies” son habituales en el feminismo. En todo el mundo hay más hombres que mujeres que duermen en la calle. Cuando se mide la brecha salarial no se tiene en cuenta que las mujeres trabajan fuera del hogar diez horas menos que los hombres por semana, en promedio, según cifras del Ministerio de Trabajo del 2017. También se ignora que hay una transferencia de recursos de los varones hacia las mujeres cuando tienen hijos y están en pareja, y que esto es resultado de una división del trabajo consensuada. En el noveno decil, en la Argentina las mujeres en promedio ganan más que los hombres.

— ¿Puede hablarse de un negocio detrás de este fenómeno del feminismo? ¿O al menos de privilegios? Se crean nuevos puestos -en su mayoría innecesarios-, subsidios, becas, cátedras, capacitaciones, etcétera.

— Creo que hay muchísimos cargos públicos innecesarios, empezando por el Ministerio de la Mujer. En las redes sociales la ministra (Elizabeth Gómez) Alcorta solo muestra que participa de reuniones. No niego que hayan logrado algo de lo que es difícil enterarse para el ciudadano común, pero dudo que eso justifique los gastos que conlleva un ministerio, especialmente en un país con 40% de pobreza y otras prioridades.

— Paradójicamente, la violencia “de género” no podrá ser frenada, decís, si se la considera exclusivamente “de género”, o sea solo resultado del “machismo”. Más en general, los resultados de toda esta campaña anti violencia de género son nulos si se miran los números que sus mismas promotoras brindan. ¿A qué se debe?

— Al hecho de que los países con menores índices de homicidios, tanto de hombres como de mujeres, y de atentados violentos contra la propiedad, son los que tienen menores índices de desigualdad absoluta, y no los que poseen más secretarías de la mujer. Según el estudio de Goda y Torres García de 2019, hecho en 59 países desarrollados y en desarrollo, es la desigualdad lo que correlaciona con este fenómeno.

— La legalización del aborto, ¿no implica una nueva desventaja para los varones? No tienen voz ni voto en el tema, aun si se trata de una pareja establecida. A la inversa, una mujer puede imponerle la paternidad a un varón, así se trate del fruto de una relación casual. Ante un embarazo inesperado, el hombre no tiene escapatoria, la mujer puede decidir.

— Creo que tanto las mujeres como los hombres deben poder decidir si darán ese paso de gran responsabilidad que implica ser padres. Es un tema que se debate en el masculinismo, con distintas posiciones: algunos proponen, por ejemplo, que el varón se pueda desligar de la manutención de un hijo que no desea traer al mundo. Todos coinciden en oponerse al denominado “fraude parental”, por el cual una mujer engaña a un hombre para quedar embarazada de él o asegura que un hombre es el padre biológico de su hijo, sabiendo que no lo es.

Si hubo algo que se asemeje al patriarcado, en la Argentina y en la mayor parte de los países occidentales ya no existe más

— Tu libro se titula “El Patriarcado no existe más”. ¿Tuvimos un sistema patriarcal en Argentina? ¿O solo algunos rasgos? ¿Se puede datar el fin del patriarcado?

— Literalmente patriarcado significa “La regla del padre”. La palabra se origina en el griego patriarkhés, que quiere decir “padre o jefe de una raza”, patriarca, y está compuesta por otras dos palabras: “patria” y “regla”. Históricamente fue utilizada para referir a la autocracia (el poder de una sola persona) del cabeza de familia, pero a partir de la publicación del libro de Kate Millett “Política sexual” pasó a ser sinónimo de una confabulación de todos los hombres para oprimir a la mujer. Fue el feminismo radical el que a partir de la década del 70 del siglo XX postuló la hipótesis de dominio estructural de los varones bajo el concepto de patriarcado. Silvia Walby lo define como “el sistema que autoriza a los hombres a explotar a las mujeres” en su libro “Theorizing Patriarchy”. Así definido, como una confabulación o una opresión sistemática, dudo que haya existido. Sí es cierto que durante muchos periodos históricos el ámbito de la mujer fue el privado y la esfera pública estuvo reservada a los varones. Por eso las mujeres no podían estudiar, poseer propiedades o acceder a tantos derechos de la esfera pública. Pero creo que si la especie humana ha llegado hasta acá es porque también hombres y mujeres han colaborado y dividido tareas en el arduo trabajo de la supervivencia y la reproducción. Diría que esa exclusión del ámbito público, esa lucha, todavía se da en los países musulmanes, pero si hubo algo que se asemeje al patriarcado, en la Argentina y en la mayor parte de los países occidentales, ya no existe más.

— ¿Existe en Argentina una corriente crítica del feminismo hegemónico o sólo casos aislados?

— Hay una gran corriente crítica en la Argentina. Abogadas como Patricia Anzoátegui, que acaba de publicar un libro sobre denuncias falsas, o Bárbara Peñaloza, que logró un fallo ejemplar contra una estudiante de derecho mendocina que escrachó en las redes a varios jóvenes, algunos menores de edad, afectando su derecho al honor. Hay canales de Youtube como La entropía de Valen o el mío, entre muchos más canales hispanoparlantes dedicados muy especialmente a criticar al feminismo hegemónico, hay varias agrupaciones que luchan contra la obstrucción del vínculo de los padres con sus hijos y algunos periodistas solidarios con nuestra causa. Dos entrevistas que me hizo un canal de TV sumaron tres millones de espectadores. Esto revela un gran interés por el tema.

— ¿Vamos hacia una dictadura de género?

Yo diría que hay excesos y, a nivel estructural, un creciente hembrismo, que es el sexismo contra los varones, reflejado en expresiones androfóbicas como la que presupone -en palabras de la feminista Rita Segato- la existencia de una “cultura de la violación”, cuando los violadores son una ínfima minoría, y la violación es repudiada incluso en la prisión por los reclusos. O cuando en dos sentencias cercanas en el tiempo, como los fallos Escobar y Sanduay, cuando la juzgada es una mujer se define “pareja” de una manera más estricta, tal como lo hace el Código Civil, y se la libera del agravante por el vínculo, y cuando el juzgado es un varón, “pareja” es definida de manera más laxa (“mediare o no convivencia”), tal como lo hace el Código Penal en su modificación del 2012, aplicando el agravante. No es buena idea convertir a la mitad de la humanidad en enemiga de la otra mitad. Si hemos llegado hasta aquí es porque ambas mitades se han entendido, y el futuro de las próximas generaciones depende de que lo sigan haciendo.

 

FUENTE ; INFOBAE

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To Bric, or no to Bric, that’s not the question

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La sobreactuación político-electoral lleva a Javier Milei a hablar de comunistas chinos (en eso imita a Bolsonaro) y a Patricia Bullrich a rechazar el ingreso de Argentina a los Brics porque Rusia invadió Ucrania  y se incorporaría Irán (junto a Egipto, Etiopía, Arabia Saudita y Emiratos Árabes) al mismo tiempo que nuestro país a partir del 1º de enero de 2024.

En el contexto de la reunión anual en Buenos Aires del Council of the Americas, una organización empresarial fundada por David Rockefeller en 1963 para luchar contra la influencia de la revolución cubana en Latinoamérica, puede parecer oportuno a candidatos a presidente golpearse el pecho para demostrar mayor vocación pro norteamericana frente a una audiencia que se supone espera eso. Pero quienes conocen de verdad la cultura norteamericana y entienden de geopolítica saben que la realidad es un poco más compleja.

De la misma forma en que el presidente Kennedy pidió a los principales empresarios de su país reunidos en el Council of the Americas el apoyo de sus empresas en Latinoamérica para detener entonces la influencia de la ex Unión Soviética en su “patio trasero”, por igual motivo el Fondo Monetario Internacional del que Estados Unidos es el principal accionista, desde que se fundó al terminar la Segunda Guerra Mundial destinó la mitad de todos sus préstamos a Latinoamérica cuando la región solo tiene el 8% de la población y el producto bruto mundial. Claramente, Estados Unidos siempre cuidó que países de Latinoamérica, fruto de su inestabilidad económica o política, no cayeran bajo la influencia de sus enemigos geopolíticos.

Con la caída del Muro de Berlín y el derrumbe de la ex Unión Soviética, Estados Unidos redujo su preocupación e inicialmente permitió que China cumpliera en parte el papel de ayuda económica a la región. Progresivamente, China fue pasando al grado de amenaza pero nunca comparable con el peligro militar que representaba la ex Unión Soviética. De aliado a frenemies (amienemigo) y competidor.

Rusia, especialmente después de su invasión a Ucrania, es otro tipo de amenaza, no en el patio trasero, pero sí como generador de desorden mundial, pero India, que acaba de colocar una nave en la Luna, es el principal aliado de Estados Unidos para contener el avance chino en Asia, y Brasil fue el histórico socio de los Estados Unidos, aun con Lula, a quien Biden recibió inmediatamente tras ser electo.

Considerar el ingreso a los Brics como un desafío a los Estados Unidos es un error, el propio Eduardo Eurnekian,  consultado a la salida del Council of the Americas, cuando le preguntaron su opinión sobre el ingreso a los Brics  dijo: “Lo veo bien, a mí no me molesta”, y cuando le preguntaron si el ingreso de Argentina a los Brics podría “empiojar” la relación con Estados Unidos, sonrió y con lenguaje no deconstruido metaforizó: “No, no se va a empiojar nada, vos podés tener tu señora y tu amante tranquilamente”.

Una mirada anti-Brics en alguna medida se quedó en el siglo XX. En la tercera década del siglo XXI dos tercios de las exportaciones argentina van a países emergentes. La mirada antigua de los dos candidatos mencionados se refleja también en la inercia de nuestra Cancillería, donde, a la inversa, dos tercios de nuestro personal diplomático está destinado a los países no emergentes, principalmente de la OTAN porque hace medio siglo el mayor flujo comercial estaba en el océano Atlántico norte pero ya hace tiempo el océano Pacífico lo superó.

El acrónimo Bric por Brasil, Rusia, India y China fue acuñado por el economista Jim O’Neil en el año 2001 para distinguir los cuatro países que tenían mayor posibilidad de impulsar el crecimiento mundial por su tamaño y porque aún no habían alcanzado la madurez de su desarrollo. En estas dos décadas, China lo alcanzó sobradamente pero aún le queda un porcentaje muy importante de su población rural por integrar al consumo, Rusia está en un proceso de decadencia de la cual su invasión a Ucrania es un síntoma, India en los últimos años escaló posiciones en el podio mundial y de lo cual su mencionado éxito espacial es otro síntoma, y Brasil, ubicada en el complejo contexto latinoamericano que llegó a ser la séptima economía mundial en la segunda presidencia de Lula, retrocedió con Dilma Rousseff y con Jair Bolsonaro, ahora con Lula no la tiene fácil pero trata de recuperar relevancia mundial.

Lo explica muy bien la corresponsal de PERFIL en Brasil, Eleonora Gosman: “Una pregunta de la prensa, en la conferencia final realizada en Johannesburgo, dio lugar a una respuesta amplia por parte de Lula. El interrogante, formulado por un periodista brasileño, apuntó en la siguiente dirección: “Argentina está a sesenta días de una elección. Y las dos fuerzas de la oposición, no solo la más radical, declararon su rechazo al ingreso en el grupo. ¿Cómo justifica el argumento de que la incorporación fue hecha desde una perspectiva de Estado y no por las relaciones de usted con Alberto Fernández?”.

La réplica fue precisa: “A mí no me importa quién va a ganar las elecciones; y todos saben que soy amigo de Alberto. Lo que vale aquí es que Brasil va a negociar con el Estado argentino, en forma independiente de quién sea el futuro presidente. Puede ser que este no quiera negociar con los brasileños y es su derecho soberano; nadie lo puede obligar”. Agregó que “la responsabilidad que los países del Brics tomamos hoy es precisamente no colocar la cuestión ideológica como condición para ser parte del bloque. Lo que se decidió fue darle envergadura a la geopolítica; y. para nuestro país la Argentina es muy importante”.

Para el jefe de Estado brasileño, los Brics “son una realidad inexorable. Probablemente podríamos tener problemas, porque habrá a quien no le guste el grupo. Pero eso es parte de la política; si yo no quisiera convivir con las divergencias, no estaría en la política”, siguió la nota de Eleonora Gosman.

Argentina está en los Brics por Lula y en el fondo el origen del concepto Bric es un invento también brasileño porque la cancillería brasileña desde antes que al economista Jim O’Neil se lo ocurriese el acrónimo, enseñaba a sus diplomáticos de carrera cómo debían ver el mundo. Hay tres componentes a los que prestar atención: cantidad de habitantes, de kilómetros cuadrados del territorio y de producto bruto. Países que tengan alguno de estos tres atributos son geopolíticamente importantes: más de 5 millones de kilómetros cuadrados de territorio, más de 200 millones de habitantes y más de 2 billones de dólares de producto bruto. Países que tengan dos y tres atributos, más importantes aún. Si la vara del producto bruto se levantara por arriba de los 2.500 millones, solo quedarían Estados Unidos y China.

Como dice el título de esta columna, To Bric, or no to Bric, that’s not the question. No es “o” sino “y”, es con la OTAN y también con los Brics.

Jorge Fontevecchia
Jorge Fontevecchia
Cofundador de Editorial Perfil – CEO de Perfil Network

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Un agotamiento de todo lo estructurado

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El gran ensayista Antonio Muñoz Molina publicó en 2013 un excelente trabajo al que tituló Todo lo que era sólido. Se refería a la sensación de extendida descomposición que se advertía en España, como en todo Occidente, como consecuencia del colapso de la crisis financiera de 2008. Muñoz Molina tomó el título del Manifiesto Comunista, donde Marx y Engels afirmaron que “todo lo sólido se desvanece en el aire”.

Son palabras de las que el observador puede agarrarse para comenzar a entender, de manera muy tentativa, el resultado de las elecciones de ayer. La primera evidencia es el agotamiento de todo lo estructurado. El peronismo oficial frente a la oposición. Horacio Rodríguez Larreta frente a Patricia Bullrich. Juntos por el Cambio frente a Javier Milei. No es sólo el desafío a los aparatos partidarios. En un sentido más general, una parte muy amplia de la sociedad se levanta frente al Estado. A 40 años de su refundación, la democracia argentina se encuentra en una encrucijada en la que ya ingresaron otras naciones, sobre todo en la región. Un impulso de cambio al orden establecido, que incluye expresiones de abierta impugnación y que abre en el horizonte la incógnita sobre la gobernabilidad. Es decir, sobre la capacidad del sistema para ofrecer las prestaciones por cuya carencia se lo invalida.

El diseño que organizó a la política durante, por lo menos, 15 años, terminó anoche de desfigurarse. Ya no se puede entender el proceso atendiendo a la polarización entre dos bloques que cubrían toda la escena. Ahora hay cuatro actores. La Libertad Avanza, Juntos por el Cambio, el peronismo de Unión por la Patria y una masa de ciudadanos que, en su decisión de abstenerse, determinan el destino de los otros tres jugadores.

 

Volvió a verificarse una abstención muy alta. En las primarias presidenciales de 2019 la abstención había sido de 23,6%. Ayer fue de 31%. Ya no está la excusa de la pandemia, que sirvió a muchos dirigentes como coartada para justificar la inasistencia a las urnas de 2021 como un fenómeno forzoso. Es inocultable que existe una deserción deliberada. Si seguimos las clasificaciones de Renato Mannheimer y Giacomo Sani en La conquista degli astenuti (La conquista de los abstencionistas), se trata de ciudadanos que entienden el voto más como un derecho que como una obligación. Y resuelven desistir. Unos lo hacen por desapego. Son los que no asisten a la discusión pública. Miran la política como algo muy tangencial respecto de otros intereses: la familia, el trabajo, los deportes. Otros no concurren por un apego excesivo. Están enojados. No se desentienden. Protestan. Es importante distinguir entre uno y otro tipo, porque la decisión de los primeros es menos reversible que la de los segundos. Pero es muy difícil identificarlos. Más todavía detectar qué los motivaría. Es un problema de gran magnitud para los que compitan en el próximo tramo de la carrera. Porque ayer el universo de los que faltaron alcanzó a 13 millones de electores. Allí está la cantera disponible para modificar la situación relativa de cada candidato.

Milei tuvo un avance fenomenal. El viernes pasado él y su hermana, Karina, mantuvieron una conversación con el consultor Federico Aurelio, en la que se interiorizaron del resultado de los últimos sondeos. Aurelio los entusiasmó diciendo que el candidato estaba en el techo de la curva que había recorrido, con pequeños altibajos, durante los últimos meses: 27%. Anoche, con el 95% de las mesas escrutadas, había llegado al 30,17%, lo que equivale a casi 7 millones de votos.

Milei demuestra la posibilidad de avanzar hacia el poder sin estructura. Sus candidatos tuvieron performance pobrísimas en las elecciones anticipadas de provincias en las que él conquistó ayer el primer lugar. En Mendoza sacaba anoche casi un 45% frente a 28% de Juntos por el Cambio. En Tucumán le ganaba al peronismo por 3 puntos: 36% contra 33%. En San JuanMilei ganó por 34% contra 39% de Unión por la Patria y 27% de Juntos por el Cambio, que venía de ganar el torneo provincial. Mejor le fue en San Luis: 48% contra 23% de Juntos por el Cambio, que también había ganado la provincia. En Jujuy el caso es aún más llamativo: 39,8% contra 23,8% de Juntos por el Cambio, con el agravante de que el líder de la provincia, Gerardo Morales, corrió como candidato a vicepresidente de Larreta, en una fórmula que sólo consiguió 18%. En Córdoba, la provincia del macrismo, superó al gobernador Juan Schiaretti: 33% contra 27%. Juntos por el Cambio se redujo a 25%. Unión por la Patria sólo sacó 8,7%. Detalle importante: ¿adónde irán los votos de Schiaretti, que fueron en total 900.000 en todo el país?.

Hubo varios indicios que adelantaban el éxito de Milei. En LA NACION se publicó uno: la encuesta del CIAS de Rodrigo Zarazaga, que mostró que en las villas del Gran Buenos Aires el candidato de la ultraderecha alcanzaba 21% de las preferencias entre los menores de 25 años. Apenas tres puntos detrás de MassaMilei pudo resolver, para un sector de la ciudadanía, el problema de la representación, que es el que hoy desafía a la democracia. Él no sabe cómo están sus votantes. Él está como sus votantes. Está enojado, por momentos, enfurecido.

Festejo de Javier Milei en el búnker de La Libertad Avanza
Festejo de Javier Milei en el búnker de La Libertad Avanza Alejandro GuyotLA NACION

El antropólogo Pablo Semán está estudiando el encanto de Milei entre los jóvenes de los barrios sumergidos del conurbano bonaerense, y se sorprende ante algunos rasgos: muchachas que están fascinadas con el candidato mientras sostienen posiciones feministas, por ejemplo. En casi todos los casos aparece la misma peculiaridad: Milei es un grito de guerra. Expresa menos una posición ideológica que un estado de fatiga frente a la política, que se presenta en otras sociedades con otros nombres y variadas ideologías: Milei, a su modo, es TrumpBoric, Petro, BolsonaroCastillo o Lasso. Supone disidencia. Días atrás se paseó en una van gritando “que se vayan todos, que no quede ni uno solo”. En ese impulso, introduce fragmentación. Es legítimo, por lo tanto, sumar los votos de Milei con alguna parte de los votos que no aparecieron, con una parte de la abstención. Desde anoche se irá configurando la certeza de que el próximo Congreso será un espejo astillado. Delicado problema para cualquier candidato que prometa soluciones rápidas. Delicado problema para una democracia que está en el banquillo por ineficaz.

Más allá de lo técnico, el éxito del líder de La Libertad Avanza está ligado a un sortilegio: como se verificó a lo largo de meses en las encuestas cualitativas, su público le atribuye un poder ilimitado para resolver el drama económico. La consigna en contra de la casta se completa con la consigna a favor de la dolarización. Las curvas que aparecen en las planillas de Aurelio revelan que Milei creció en las últimas semanas de la mano de la disparada del blue. Una correlación que tiene todavía mucho para dar.

Un enigma de las próximas semanas es qué efecto tendrá la marcha triunfal de ayer. ¿Seguirá con esa velocidad o, por el impulso propio de lo inesperado, el fenómeno Milei se acelerará?

Juntos por el Cambio hizo una elección muy mediocre. Se supone que las fuerzas que enfrentan a los gobiernos deben estar capacitadas para canalizar el descontento. El voto a Milei y la renuncia a participar, interpelan a Bullrich, a Larreta y al resto de lo que hasta ahora se llamó “la principal oposición”. Esa fuerza perdió 2.500.000 votos respecto de las parlamentarias de 2021. La duración de la crisis económica, del estancamiento, que lleva ya por lo menos una década, corroe la base de Unión por la Patria y de Juntos por el Cambio. Ahí está la clave de la disidencia que se expande. La fuerza que postula desde anoche a Patricia Bullrich quedó a 500.000 votos de MileiUnión por la Patria quedó a 700.000 votos de Milei y 200.000 de Juntos por el Cambio. Esta aritmética esconde los desafíos de cada jugador. ¿Bullrich puede desbordar a Milei? ¿O debe resignarse a salir segunda, evitando que Massa la supere?

Juntos por el Cambio hizo una elección mediocre
Juntos por el Cambio hizo una elección mediocre Ricardo Pristupluk

En Juntos por el Cambio se verificó la misma tendencia del cuadro general: lo establecido, Larreta, fue derrotado por algo menos formal, con menos estructura y menos caja. Bullrich deberá ahora absorber a los seguidores de Larreta. Es un desafío que ella piensa enfrentar sin recurrir a la receta de Mauricio Macri, que sería ofrecer al vencido la Jefatura de Gabinete. La triunfadora de Juntos por el Cambio supone que la consolidación de esa coalición no se debe dar por la anexión de partes sino por la formulación de un nuevo liderazgo. Mensaje para Larreta. Y, sobre todo, mensaje para Macri. Aun cuando Macri fue, con el resultado interno de ayer, un claro ganador. ¿Se terminará de cumplir lo que había pronosticado? Ballotage entre Bullrich y Milei. La candidata de Juntos por el Cambio compondrá ahora con Milei un fenómeno complejo. Compiten pero, a la vez, expresan un giro a la derecha parecido.

El efecto negativo del avance de Milei para Juntos por el Cambio se expresa, más que en ningún otro lugar, en la Ciudad de Buenos Aires. Allí el postulante de La Liberta Avanza, Ramiro Marra, sacó 13% de los votos. Es probable que sean adherentes al Pro, desencantados. La interna de Juntos por el Cambio la ganó Jorge Macri. Pero por mucho menos de lo que esperaba: 28,7% contra 27,1% de Martín Lousteau. Agazapado mira el alfonsinista Leandro Santoro: si se produce un ballotage, él sueña con los votos de Lousteau. Es cierto que Macri tiene derecho a aspirar a los de Marra, el candidato de Milei. Todo está abierto entre los porteños.

Massa hizo una pésima elección, de la que sólo puede consolarse por el resultado melancólico de Juntos por el Cambio. Por primera vez en la historia el PJ salió tercero en una elección presidencial. Ahora deberá sacarlo de esa situación. Las señales de deterioro son numerosísimas. Pero la más clara, por su potencial simbólico, es que Malena Galmarini perdió la candidatura a intendente en Tigre. Ganó Julio Zamora, a pesar de que, con una decisiva intervención de dos jueces de la Cámara Nacional Electoral, se le había privado de adherir a la boleta de Massa. Proeza la de Zamora.

La trayectoria de Massa fue catastrófica en muchos partidos del conurbano bonaerense
La trayectoria deMassafue catastrófica en muchos partidos delconurbanobonaerenseSantiago Filipuzzi– Santiago Filipuzzi

La trayectoria de Massa fue catastrófica en muchos partidos del conurbano bonaerense. En La Matanza, por ejemplo, Unión por la Patria sacó sólo 39%, de los cuales 9% corresponden a Juan Grabois. Eso sí, ganó por poco el intendente Fernando Espinoza. Otra sorpresa: el segundo allí, en el corazón histórico del peronismo, fue Javier Milei, con 23%. Juntos por el Cambio sacó 20%, con un triunfo relativo de Bullrich, que superó a Larreta en casi todo el conurbano. Una desmentida más a los pronósticos. Lomas de Zamora fue otra miseria para Massa 27%. Con 10% de GraboisQuilmes, de La Cámpora, es otra lágrima: 26% y 10% de Grabois. A Massa le dieron de probar su propio jarabe, el que en 2009 él le suministró en Tigre a Néstor Kirchner: los intendentes repartían su propia boleta también con la de Milei.

Los dirigentes de La Cámpora preferían anoche no conectar con el naufragio. Celebraban que su candidato, Daniel Selci, derrotó a Juan Zabaleta en Hurlingham.

En la elección nacional, del 27% que sacó el oficialismo, 6% corresponde a Grabois. Massa obtuvo 21%. ¿Podrá Cristina Kirchner desentenderse de este resultado, que se produce bajo su inapelable liderazgo? Tiene el consuelo de una performance aceptable de Axel Kicillof en Buenos Aires: un modesto 36% contra 32% de Juntos por el Cambio. Pero a la vicepresidenta le va a ser difícil obturar un movimiento de renovación. Los Kirchner quedarían atrapados sin remedio en la derrota de ayer si se consolida la tendencia que, a última hora, se verificaba en Santa Cruz: el triunfo del lema opositor para la gobernación, con el sindicalista Claudio Vidal a la cabeza. La pelea en Santa Cruz era, en la madrugada, ajustadísima.

En Juntos por el Cambio se corroboró una tendencia general: contra lo que creía Larreta, el candidato a presidente impone a su candidato a gobernador. Bullrich hizo ganar a Néstor Grindetti sobre Diego Santilli. Un alerta para Kicillof.

En lo inmediato, la ecuación Massa-Grabois expresa un problema material que comenzará a desplegarse en las próximas horas. Grabois pondrá condiciones para adherir a Massa en el tramo por venir. Anoche el candidato derrotado le presentó a Massa, en pleno “festejo”, un plan general de gobierno que era, en rigor, un pliego de condiciones. Allí se expresarán la señora de Kirchner y su grupo. Pero el candidato, que además es ministro de Economía, está obligado a realizar un ajuste que ya viene anticipando. Debe conseguir que el Fondo Monetario desembolse en agosto lo que él le debe a Qatar y a la Corporación Andina de Fomento. La discusión por la política económica en el seno del oficialismo será más ácida. Habrá que ver qué efecto tiene sobre el dólar, que es el driver del voto de Milei.

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Opinión

Opinion: Sergio Massa candidato a presidente por Jose Luis Stella

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La designación de Sergio Massa como candidato a Presidente tuvo una repercusión positiva en los mercados. Exteriorizado en la suba del valor de acciones y bonos, y bajas en el riesgo país y en el valor de los dólares. Los problemas siguen ahí. Se despeja la bruma que no permitía ver claramente el camino.

Sergio Massa fue ungido (-definición de la RAE-dicho de una persona, especialmente de un monarca o de un sacerdote: Signada con el óleo santo) para encabezar la lista nacional del nuevo frente “Unión por la Patria” sobre el plazo de cierre para la presentación de las listas, presurosamente con velocidad supersónica  su entorno ya lo comparó con Fernando Henrique Cardoso, Emmanuel Macrón y Santiago Peña quienes se desempeñaron como ministros de economía en Brasil, Francia y Paraguay respectivamente y pudieron ser presidentes, dejando de lado la comparación de Carlos Melconián cuando fuera designado: “No es Pep Guardiola, a lo sumo Caruso Lombardi”.

 

En Estados Unidos para los demócratas, Massa representa LA CARA AMIGABLE Y PRAGMÁTICA DEL PERONISMO señalaba Andrés Fidanza en “La Política Online” conocida la noticia. Lobby, establishment, contactos e intereses estadounidenses en Argentina festejan la designación, mientras que muchos “kirchneristas de pura cepa” quedan desconcertados como magistralmente en su columna de Humor Político del 25 de junio titulada “Groucho Massa” lo describe Alejandro Borensztein. Fidanza cuenta que tiene dos respaldos claves en el poder de Estados Unidos, demócratas y de origen latinos.  “En el Ejecutivo, Juan González, el asesor principal de Joe Biden para América Latina. En el Congreso, el senador por Nueva Jersey Bob Menéndez, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores”.

 

Dos temas son centrales para Washington: La negociación con el FMI y detener el avance de China en la región. Región que ha sido bastante olvidada por el gobierno del norte.

 

Si bien la negociación con el FMI es prioridad, el organismo quiere un claro sendero de ajuste fiscal y devaluación acelerada del peso frente al dólar imposible de aplicar en medio de la campaña electoral. No se pagaron los vencimientos de la deuda que operaban martes y jueves de la semana anterior por el equivalente a unos 2700 millones de U$S de capital y si bien en los pasillos del ministerio se corrió el rumor que se haría un pago a cuenta de “buena voluntad” de 1.900 millones de dólares (dando todo lo que había en la caja del Banco Central) se ejerció el derecho a la cancelación (postergar el vencimiento) hasta el viernes 30 de junio.

 

En esta semana se prepara una comitiva a Washington que será encabezada por Leonardo Madcur y Gabriel Rubinstein para cerrar la renegociación y el acuerdo técnico. Solo se espera el guiño de luz verde de Gita Gopinath o de Kristalina Georgieva.

 

¿Será Gabriel Rubinstein el próximo ministro de economía o se inclinarán por Marco Lavagna? quien acompañó a Massa en casi todos su viajes, raro para el director más alto del organigrama del INDEC que también ostenta la Secretaría de Asuntos Económicos Financieros Internacionales. La idea es que Massa continúe al frente del Ministerio de Economía y cuando todo esté preparado hacer una transición ordenada antes de septiembre. Esto se desprende de los Whatsapp que envió a los empleados del Ministerio cuando presionó a sus pares y obtuvo la bendición de postularse, que desde “SIEMPRE” fue su OBJETIVO.

 

“Massa confirma que seguirá como ministro de Economía tras el cierre de listas”, decía el título de un artículo de Liliana Franco en “Ambito Financiero” el viernes y Francisco Jueguen en “La Nación” del domingo. Mientras Massa escribía a su equipo el siguiente mensaje de Whatsapp: “Hola a todos los cierres de listas son siempre apasionantes y trabados. Y es así. No hay nada dramático ni que sea de vida o muerte. Pero que la economía siga funcionando normalmente y que hagamos nuestro laburo sí. Tenemos al FMI, tenemos la licitación, tenemos los temas energéticos, el gasoducto y los subsidios en agro; están pendiente los créditos CREA que la semana que viene esperan. El lunes habrá listas y nuestro laburo sigue igual, por eso les pido que no se desenfoquen, el lunes tenemos que seguir haciendo cosas para arreglar los problemas serios que tiene la economía y el país”.  Políticamente un buen mensaje para reencauzar y motivar el trabajo a sabiendas de que algún empleado lo haría conocer a los medios.

 

En su gestión económica el objetivo era llegar sin devaluar hasta el cierre de listas (cumplido) luego en etapas a las PASO (pendiente), a las generales y en diciembre al traspaso del poder al candidato ganador (también pendiente) que tiene como paradoja que puede ser él mismo.  Lo que cambia sustancialmente el tenor de la política actual, consistente en postergar, patear todo al próximo gobierno que sería algo así como “escupir hacia arriba” en caso de imponerse en las generales.

 

Vencen en esta semana unos $ 670.000 millones de deuda pública que la Secretaría de Finanzas a cargo de Eduardo Setti buscará renovar para fin de año y estirar los plazos hasta 2024/25 con títulos indexados a la inflación y al dólar oficial, para mantener el financiamiento del Tesoro. Con la euforia de los mercados financieros no va a tener inconvenientes en renovarlos máxime que ya tiene $ 443.000 millones que fue el financiamiento neto (nuevo endeudamiento) que arrojó la licitación de hace dos semanas.

 

Mientras tanto suenan fuerte las propuestas coincidentes de Carlos Rodriguez jefe de asesores de Javier Milei y el ala izquierda del Kirchnerismo de bajar la tasa de interés en la renovación de las leliq, voces que se pierden por ahora en el vacío y que en algún momento deben ser escuchadas.

 

En los «próximos días» se convocará a licitación pública internacional para la reversión del Gasoducto Norte mediante un loop entre La Carlota y Tío Pujio en Córdoba, que ayudará a sustituir importaciones de gas de Bolivia con producción local de Vaca Muerta, a un costo presupuestado en 713 millones de dólares, de los que el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) financia u$s 540 millones. Ocurre que Bolivia ya no podrá abastecer en forma continua y permanente a nuestro país, por compromisos previos con el empresariado de San Pablo y entonces es importante hacer la obra antes que se discontinúe el suministro.

 

En septiembre se licita el segundo tramo del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner desde Salliqueló (Buenos Aires) hasta San Jerónimo (Santa Fe) para ampliar la capacidad de transporte de gas, todavía no se ha definido el financiamiento si es de China o de empresas privadas argentinas interesadas en la construcción. Y se está llenando el primer tramo de Tratayen (Neuquén) a Salliqueló (Buenos Aires), un tramo de unos 600 km de distancia que se llena de tramos de 30 km, el domingo 25 de junio se había llegado al 61 km y se continuaba trabajando, estaría terminado para inaugurar el 9 de Julio.

 

Massa pidió a su equipo avanzar en los subsidios al campo, en especial a la producción aviar y porcina, y mencionó que habrá más créditos a tasa subsidiada para otros sectores.

 

La economía se desacelera, el IPI, índice de producción industrial de abril publicado el 08 de junio, último dato conocido tuvo una variación interanual positiva de 1,7%, ocho de las dieciséis divisiones de la industria manufacturera presentaron subas “Industrias metálicas básicas”, 36,3%; “Otros equipos, aparatos e instrumentos”, 13,1%; “Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear”, 11,0%; “Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes” entre las categorías que más aumentaron. Mientras que cayeron “Alimentos y Bebidas”, -1,7% “Prendas de vestir, cuero y calzado”, -3,5%, “Productos minerales no metálicos” -5,3%, “Productos de caucho y plástico”, -3% entre las principales. El 1,7% de crecimiento en un año en abril es un bajo guarismo aunque algunos sectores como el automotriz comenzó a moverse con fuerza porque es difícil importar autos, porque hay convenios con Brasil a donde exportamos y se sumó Perú y Colombia para comprar por la mano de obra barata.

 

Se viene un nuevo escenario, con el cierre de listas, los candidatos presidenciales de los partidos mejor posicionados en las encuestas como Unión por la Patria (Sergio Massa)  de Juntos por el Cambio (Horacio Rodriguez Larreta y Patricia Bullrich) y La Libertad Avanza (Javier Milei) un poco más, un poco menos, son PRO MERCADO, entonces la apuesta es por EL CAMBIO, y las acciones han recuperado hasta un 40/50% (el lunes 26 de junio 10%) de lo perdido, los bonos (el lunes 26 de junio 5%) todavía no lo han hecho, y las propiedades están muy retrasadas en sus valores.  Si la idea de cambio continúa, y luego se ratifica con las PASO las acciones van a subir no exentas de volatilidad, los bonos también y por último las propiedades recuperaran buena parte del valor que perdieron a partir del 2020.

 

También se espera una cosecha normal en la campaña de soja, para el año próximo. Los precios de futuro son más altos un 10% para el año próximo.  En Maíz los precios son más bajos a futuro aunque se compensará con el aumento de la cantidad cosechada. Algo similar pasa con el trigo.

 

Dentro de una situación económica “atada con alambre” HAY LUZ AL FINAL DEL TÚNEL y se alejan los pronósticos catastróficos de cataclismo (hiper, corralito, plan bonex para depósitos) la economía real va a seguir mal, el BCRA seguirá sin reservas, continuará la crisis de la deuda, la consultora PxQ encabezada por Emmanuel Álvarez Agis prevé para este año “una contracción del PBI del 3,1%, una inflación del 146,5% y un dólar oficial a $386 en diciembre, 50% más caro que ahora”, este gobierno endeudó más a Argentina que cualquier otra gestión, tanto en términos absolutos como relativos.  Como porcentaje del PBI, cuando Cristina dejó el poder en el 2015 la deuda representaba el 53%, en 2019 Macri dejó una deuda del 87% y Alberto Fernández dejará una herencia de deuda de más del 100% del PBI.

 

Se firmaron este lunes convenios con tres países integrantes del Club de París para avanzar con el acuerdo marco rubricado en octubre pasado y que permitirá reestructurar el pago de casi USD 1.970 millones en seis años terminado de pagar en el 2028. Así, de los 16 países acreedores de la Argentina miembros de ese foro, solo falta la firma de uno de ellos, Japón. El riesgo país de JPMorgan retrocede a 2.095 puntos básicos, mínimos en tres meses.

 

Esperemos que esta reacción positiva de los mercados impulse el trabajo del Ministerio de Economía en la búsqueda de soluciones sustentables a los persistentes problemas financieros y reales de la Nación. Hay que aprovechar el momento porque este efecto positivo probablemente será de corta duración.

 

José Luis Stella

Lic. en Economía

 

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