Connect with us

Opinión

EN BUSCA DE BUENAS NOTICIAS

Published

on

Congelar los precios de los medicamentos es la última puesta en escena de un gobierno que llega dividido a las elecciones.

Los desajustes de una economía pisada para tratar de contener los precios reales de bienes y servicios, está empezando a repercutir de manera evidente en la escalada del dólar y en las expectativas del círculo rojo, de los inversores y hasta de la gente común. El blue ronda los $ 200 y la brecha con el oficial llegó al 100%. Nadie espera que esta tendencia se revierta. En el Gobierno no logran engañar a nadie: congelamiento de precios, tarifas atrasadas, controles que no existen y peleas en el seno del poder. El Frente de Todos contra todos llegará a las elecciones partido –al menos– en dos y es un misterio cómo reaccionará el día después de la contienda, sea cual fuere el resultado. En este contexto el pequeño y mediano ahorrista corre hacia el dólar en busca de seguridad.

El último ejercicio del desangelado secretario de Comercio Interior Roberto Feletti –quien no alcanza a contener los precios ni la inflación– fue generar un acuerdo de “estabilidad de precios” con los laboratorios para sostener en el corto plazo el costo de algunos medicamentos.

Es, en verdad, una puesta en escena para lograr transmitir una “buena noticia” en la semana previa a las elecciones. ¿Alguien puede creer que retrotraer los precios al 1º noviembre –es decir hace siete días– puede tener algún efecto real en la baja de los productos esenciales para el cuidado de la salud?

Mientras tanto los jubilados que hoy son los nuevos pobres de la Argentina miran con espanto una película que ya conocen. Los adultos mayores mastican bronca, tristeza e impotencia al ver que la vice en funciones y el condenado Amado Boudou cobrarán pensiones millonarias frente a los $ 25.900 que ellos perciben y que no les alcanza para vivir. La falta de empatía es escandalosa.

También puertas afuera todo el Gobierno actúa con una precariedad y falta de seriedad absoluta. Quien escribe esta columna tuvo la oportunidad de observar los movimientos de la comitiva presidencial en Roma en torno a la cumbre del G20. Me encontraba allí en ocasión del lanzamiento del libro “La Salute Dei Papi” que fue presentado en el Vaticano. Los diálogos y conductas de los funcionarios argentinos denotaban una falta de profesionalismo asombroso. Aunque lo negaron públicamente, es cierto que buscaron concretar un encuentro con Su Santidad el papa Francisco para llevarse la foto de cara al escenario electoral. Fuentes inobjetables del entorno papal lo confirmaron.

Parece que tampoco se enteraron que en la era de la información y las redes sociales, no se puede actuar de una manera fuera de la Argentina y al regresar, querer venderle al país un éxito que no fue. El episodio con el presidente de Francia es una muestra de ello. Emmanuel Macron, contó vía Twitter que en la reunión con Alberto Fernández trató la situación de Latinoamérica, en especial de países como Nicaragua y Venezuela, con sistemas políticos inestables que persiguen a opositores. El presidente Alberto Fernández también compartió la reunión con su par francés: “Con @emmanuelmacron, presidente de Francia, reafirmamos las visiones compartidas en torno a la acción climática, la preservación de la biodiversidad, la defensa de los DDHH y la igualdad de género. Agradecí el apoyo de su país a la negociación con el Club de París y el FMI”. Dos versiones para un mismo hecho. Entre otras cosas, la intención de propiciar encuentros fortuitos con figuras como el presidente de los Estados Unidos Joe Biden, tampoco pasó de-sapercibida para nadie. Para el oficialismo fue casi un encuentro bilateral, pero a los ojos del mundo no fue más que la intención de mendigar una fotografía con fines de utilización en la política doméstica. Hombres de talla mundial como “el compañero Biden” saben detectar a kilómetros de distancia este tipo de situaciones que los incomodan.

El último tramo de la campaña recalienta los ánimos de ambos lados de la grieta. El Frente de Todos contra todos llega partido y con pocas esperanzas de remontar la derrota sufrida el 12 de septiembre en las PASO. Las peleas internas no se disimulan y es una incógnita qué puede pasar el 15 de noviembre con el resultado puesto. Solo los intendentes han logrado acumular poder como para sostenerse de cara a los dos años que restan de mandato. Su protagonismo en los gabinetes de Nación y Provincia, les devolvió la certeza de no dejarse amedrentar nunca más por lo que queda de La Cámpora.

En Juntos por el Cambio, hay una mezcla de optimismo y cautela. Nadie quiere arriesgar un resultado. “Llegamos a las PASO con expectativas modestas, ahora estamos obligados a sostener un resultado que generó ilusión y la posibilidad de volver a pensar en un proyecto de cara al 2023” –describió una alta fuente de Juntos en la PBA. Ésta fue la primera semana con las boletas circulando por el territorio. Hasta la semana pasada algunos sentían ciertos niveles de apatía en vastos sectores del Conurbano. En los últimos días eso se modificó. Hay en la oposición la conciencia de que aún con un resultado positivo, sobrevendrán dos  años oscuros. “No sabemos cómo puede reaccionar el Gobierno, pero tenemos la responsabilidad de generar un clima propicio para que la gobernabilidad se mantenga sin sobresaltos. Ellos son peligrosos y lamentablemente les gusta jugar con fuego” –describieron cerca de un intendente.

La Argentina necesita tranquilidad y un largo período de reflexión. Los Nerones del Gobierno no pueden volver a poner en peligro nuestra institucionalidad.

Nelson Castro

Nelson Castro

Producción periodística: Santiago Serra.

FOTO TAPA : Lo importante es la salud. Cristina Fernández. | PABLO TEMES

Fuente : Perfil

Noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

Continue Reading

Opinión

INFORME SOBRE SITUACIÓN DEL MERCADO DE TRABAJO

Published

on

El informe retrata la culminación del proceso de recuperación del empleo que tuvo lugar luego de la fuerte caída que implicó la pandemia de Covid-19. Se destaca que el incremento en el número de ocupados fue –siguiendo a la recuperación económica– significativo, de modo que en el último trimestre de 2021 resultó superior en 3,4% al nivel del mismo trimestre de 2019. Ello permitió que la tasa de desocupación retrocediese hasta ubicarse en ese mismo trimestre en 7,0% sobre la PEA.

Si bien se incrementó la porción de las personas ocupadas que lo son porque realizan la contraprestación laboral de algún plan de empleo, el impacto de este efecto sobre el aumento de la ocupación es mínimo o, dicho en otras palabras, son otras las razones que lo explican.

En comparación con la situación previa a la pandemia, se observa además una composición del empleo de mayor calidad, en tanto incluye una proporción mayor de empleos asalariados registrados y un menor peso del empleo no registrado. Si bien las diferencias no son marcadas, representa un auspicioso cambio de tendencia.

En promedio, el poder adquisitivo de los ingresos laborales aumentó sólo 1,6% entre los cuartos trimestres de 2019 y de 2021; de modo que queda aún 18,1% por debajo si se compara la situación con la vigente en el último trimestre de 2017, previo a la fuerte caída que tuvo lugar al final del gobierno de M. Macri.

El mantenimiento de un bajo nivel salarial implica que el proceso de recuperación se haya dado con un marcado empeoramiento en la distribución del ingreso, que profundizó el que ya había tenido lugar durante la administración de Cambiemos. La participación de las remuneraciones en el valor agregado, que era de 51,8% en 2016, pasó al 46,1% en 2019 y descendió al 43,1% en 2021. Así, en los últimos años puede computarse un transferencia de ingresos desde los asalariados hacia el capital de $ 7,7 billones, que equivalen al 46% de la masa salarial y al 19,6% del valor agregado de 2021.

A su vez, persiste una importante desigualdad entre los trabajadores y se amplió la brecha entre quienes más y menos ganan. En el cuarto trimestre de 2017 el ingreso laboral del 10% de los ocupados con mayor ingreso equivalía a 18,4 veces el promedio del 10% con menores ingresos; en el mismo trimestre de 2021 esa brecha creció hasta 24,1 veces. En comparación con la situación previa a la pandemia, el ingreso laboral del 10% con mayores ingresos creció 11,8% en términos reales, mientras el estrato medio continuó cayendo y el más bajo apenas se sostuvo.

La incidencia de la pobreza y de la indigencia resultaron del 36,1% y 8,0%, respectivamente, en el cuarto trimestre de 2021. Es decir, se trata de niveles inferiores a los previos a la pandemia. El descenso se vio limitado, sin embargo, ante la falta de recuperación en los ingresos de los hogares respecto de ese momento y, más aún, respecto de valores previos a la crisis de 2018-2019.

Políticas de ingreso como el haber jubilatorio mínimo, la Asignación Universal por Hijo y el salario mínimo, vital y móvil mantenían en diciembre de 2021 valores reales inferiores a los del mismo mes de 2019, de modo que puede decirse que no fueron utilizadas para empujar una recuperación de los ingresos reales y un descenso mayor de la pobreza.

Mientras tanto, la nueva aceleración de la inflación desde inicios de este año, vinculada con el alza internacional de precios de alimentos y materias primas, pone dudas sobre la continuidad de ese proceso de reducción en la pobreza.

En lo que respecta a los salarios registrados –que aumentaron 3,0% en términos reales entre diciembre de 2019 y el mismo mes de 2021– la subestimación de la inflación futura a la hora de definir la pauta salarial inducida por el gobierno, fue uno de los factores que dificultó la recuperación del salario incluso para los trabajadores formales, protegidos por el mecanismo de la negociación paritaria. Los gremios que están actualmente en negociaciones plantean acuerdos por períodos inferiores a un año, buscando que el salario no quede siempre detrás de la inflación.

En torno a estas evidencias, se discute actualmente si la propia recuperación económica y del empleo es suficiente para inducir un aumento en los salarios reales y, por esta vía, mejorar también la situación social. Cierto es que la baja en la tasa de desocupación implica para las y los trabajadores una situación de mayor fortaleza relativa; aunque con desigualdades muy grandes. Pero también es cierto que las políticas del Estado tienen incidencia –por acción u omisión– en la distribución del ingreso. Ante el deterioro acumulado en las condiciones de vida de las y los argentinos, esperar a que solo el libre mercado mejore estas condiciones implica sostener el empobrecimiento e incluso dificultar la propia recuperación de la economía.

CIFRA
Centro de Investigación y Formación de la República Argentina
www.centrocifra.org.ar
centro.cifra@gmail.com

Tel: +5411 52609384

FOTO TAPA : YUOUTUBE

Continue Reading

Opinión

CRISTINA KIRCHNER VAPULEÓ AL PRESIDENTE Y TRATÓ DE MOSTRARSE FUERA DE UN GOBIERNO DEL QUE ES RESPONSABLE

Published

on

En Chaco, la Vicepresidente habló como una analista externa. No admitió yerros propios, dejó mal parado a Alberto Fernández, criticó el rumbo económico y sugirió que “algo, alguien o algunos” están fallando. La mención a “los defraudados”

Si alguien pensó que el discurso de la Vicepresidente al recibir un doctorado honorífico de la Universidad Nacional del Chaco Austral, tendría un tono académico, es que no conoce a Cristina Fernández. A lo largo de una hora, lanzó una arenga auto exculpatoria, alejó de su persona el drama por el que atraviesa el país bajo el gobierno que ella integra, criticó las fisuras ya descascaradas que rodean la gestión de Alberto Fernández, como si no hubiese sido ella misma, su hijo Máximo y los estandartes de La Cámpora quienes alimentaron y alimentan esas llamas. Volvió a esmerilar al presidente, que parece ser ya su deporte favorito y atacó a la Corte Suprema de Justicia, su gran preocupación, su única preocupación, dado las causas judiciales que la acechan a ella y a sus hijos.

En el colmo de la complacencia, dijo: “Algo, alguien o algunos están fallando”. Alguien, algo o algunos. Están, no “estamos”. Son los otros. La culpa siempre la tiene el otro. Kirchnerismo puro. “Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo al ataque con el ataque”, decía una premisa gobbeliana

Cristina Kirchner habló sobre la fórmula con Alberto Fernández

La vicepresidente, que se dio el lujo de designar al presidente como candidato y seguro ganador de las elecciones de 2019, pretende hacer creer que aquel fue un error. Si lo fue, está en juego su pretendida astucia política. Ni Cristina Fernández, ni Alberto Fernández creyeron que esa mal nacida relación, luego de las críticas feroces que el hoy presidente lanzó sobre la entonces presidente, iba a transitar los caminos de la paz y la armonía. Solo que confiaron en el vamos viendo, esa degradación sublime del pragmatismo.

En su discurso de anoche, la vicepresidente vistió de generosidad, la suya, la estratagema política que le permitió al kirchnerismo regresar al poder. Dijo que pudo elegir como candidato al representante de alguna fuerza política interna del peronismo, a un gobernador o a un miembro de la CGT. Nada de lo que dice Cristina Fernández es inocente. Como quien no quiera la cosa, se arrogó el derecho eterno de elegir candidatos a presidentes, una aberración que esquiva lo normal, que el presidente elija a su vice. Estas cosas pasan sólo en Argentina. Enseguida lanzó un gancho al mentón del presidente. Dijo que había elegido a alguien que no representaba a ninguna fuerza política “y, además, me había criticado”, recordó. “¿Alguien piensa que yo puedo decidir las cosas por enojo?”, preguntó con aire inocente. Y hasta calificó de generosidad, la suya, el haber permitido que el Presidente haya podido elegir a su equipo económico.

Es difícil no rendirse ante tanta generosidad. ¿Pretendía la vicepresidente designar también al equipo económico? Porque a lo que hoy aspira es a desalojar del gobierno el ministro de Economía. Casi habría que pedirle a la vicepresidente que administre mejor su generosidad.

Luego la vicepresidente reveló que cuando el entonces ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, dejó el ministerio, el presidente Fernández llamó al diputado Kirchner, hijo de la vicepresidente, para decirle que iba a designar como reemplazo de Arroyo a Andrés Larroque. Y agregó, para pegar un par de palos durísimos al “albertismo”, si es que eso existe. Dijo que su hijo le dijo al Presidente que iba a dejar a Larroque en el gobierno de la provincia de Buenos Aires. “Ponelo a Juanchi Zabaleta”, dice la vicepresidente que le dijo su hijo al Presidente. Zabaleta es hoy el ministro. “Me parece que algunos y algunas deberían revisar editoriales. ¡Cuánta mediocridad y chatura hay!”

Traducción: los palos iban para quienes, en el gabinete nacional, vociferan contra La Cámpora a la que acusan de criticar al gobierno pero permanecen en él y en el manejo de las “cajas”. Por lo que fuere, La Cámpora no renuncia al manejo de esas cajas. Pero en la revelación del diálogo Kirchner hijo-Alberto Fernández, el Presidente volvió a salir vaciado de autoridad. Ya no sólo elige la vicepresidente, el hijo también elije.

La referencia a Larroque no fue casual. Es la voz de Cristina Fernández. El martes pasado, dijo que el Presidente “hace operaciones de desgaste” contra la vicepresidente y desafió: “El gobierno es nuestro”. En este clima de directos al mentón y palos a la cabeza, la vicepresidente aclaró que no hay pelea en el gobierno y menos con el Presidente. Habló de “un debate de ideas”. Ahí queda eso.

Cristina Kirchner y un discurso pronunciado en Chaco que impactó en el escenario político.Cristina Kirchner y un discurso pronunciado en Chaco que impactó en el escenario político.

Cargó con dureza contra la Corte Suprema. Dijo “La Corte que decide sobre la vida y la libertad de los cuarenta y cinco millones, la integran solo cuatro personas”, el quinto juez en reemplazo de la renunciante Elena Highton de Nolasco debe nombrarlo el gobierno que integra la vicepresidente y no lo hace, como tampoco nombra a infinidad de jueces, vitales para el funcionamiento de la Justicia que dice defender Cristina Fernández. “¿No será que al poder le conviene poquitos?”, preguntó con cierta malicia y sin aclarar a cuál poder hacía referencia, ¿el propio Poder Judicial, el Ejecutivo, el Legislativo? Y castigó al presidente de la Corte Suprema de Justicia. Horacio Rosatti.

Por supuesto, atacó la política económica del gobierno que integra y del que es la responsable número dos. Casi la número uno, si se tiene en cuenta su generosidad al haber designado candidato a Alberto Fernández. Cargó contra el ministro Guzmán, a quien quiere fuera del gobierno a como dé lugar: “Hoy hay una insatisfacción democrática grande, la plata no alcanza, no llega a fin de mes y se produce un fenómeno que no habíamos conocido que es el de los trabajadores en relación de dependencia pobres. Esto nunca había pasado”. ¿Nunca había pasado? ¿De verdad siempre los trabajadores en relación de dependencia vivieron por encima de la línea de pobreza? Negó que la inflación sea producida por la emisión monetaria, la adjudicó a la falta de dólares y por primera vez bajó del sitial de analista externa del gobierno que integra y confesó: “No le estamos haciendo honor a tanta confianza, tanto amor y tanta esperanza que depositaron en nosotros”.

Fue sobre el final de su discurso de casi una hora y media y después de vapulear y dejar mal parado a la cabeza del gobierno al que pertenece.

La aplaudieron unas cuatro mil quinientas personas entre quienes destacaban su ex ministro, hoy gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, y el senador Oscar Parrilli.

Se avecinan más discursos como este, acaso más subidos de tono incluso, mientras la sociedad asiste en silencio a los caprichos de la familia Kirchner, a los deseos de La Cámpora y a la guerra desatada en un gobierno devastado que no atina a enfrentar el drama social y económico del país.

Pero, ya se sabe, no es guerra. Ni siquiera es una “operación especial”. Es un debate de ideas.

FUENTE : INFOBAE

noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

canalxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

caprica.org.ar no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

Continue Reading

Opinión

ALFREDO CASERO TUVO UN ATAQUE DE FURIA Y ESTALLÓ A LOS GRITOS CONTRA LUIS MAJUL

Published

on

El humorista tuvo una violenta reacción y abandonó a los gritos el programa del periodista mientras lo increpaba por interrumpirlo.

El humorista Alfredo Casero tuvo una violenta reacción y abandonó a los gritos el programa +Voces de LN+ luego de enojarse con el conductor Luis Majul.

Enojado porque Majul no lo dejaba hablar, Casero golpeó con fuerza el escritorio, increpó a los periodistas que estaban en el programa y se retiró a los gritos. “No me tomés por pelotudo”, increpó a Majul antes de retirarse del estudio.

“Todos ustedes son una manga de…. todo lo que están haciendo en este país, todo lo que vienen haciendo, lo están haciendo absolutamente sabiéndolo. Los periodistas, los políticos, lo saben, saben lo que están haciendo y se están llevando todo”, aseguró Casero antes de retirarse.

Casero estalló de furia a raíz de que Majul lo interrumpía mientras intentaba desarrollar sus ideas. “Desde afuera, les puedo decir que lo que veo es que hay desidia, una forma de tomarnos por estúpidos a nosotros, los que estamos del otro lado de esa pantalla, en nuestras casas. Señores, déjense de joder, nos están robando la República”, sostuvo antes de su ataque de furia.

“Hay mucha gente que está detrás de los ladrones, que tienen su pauta, su vida, viven perfectamente felices, y son los únicos a los que les va bien: los políticos. Nosotros estamos viendo lo bien o mal que se viste esta persona, lo mal, lo mucho o lo poco que habla”, se quejó Casero.

A continuación, Casero resaltó que podía expresarse de esa forma porque no le tenía “miedo” a Cristina Kirchner ni “a nadie”, y agregó: “Y por más que me quieras dejar como un freak, o como un loco, yo te puedo decir… Sí, estás molesto conmigo y lo siento”.

“Si a vos no te molesta, a mí tampoco”, acotó Majul. “Ay, ¡Qué plomo! ¡dios mío! No puedo, yo no puedo así”, respondió el actor. “¿Te estás refiriendo a mí?”, le preguntó el periodista. “Sí, ahora me refiero a vos, ¿puedo terminar de hablar?”, increpó Casero.

“Sí, Casero”, agregó en tono burlón Majul. La respuesta de Majul irritó al humorista, quien le dio un golpe de puño a la mesa con fuerza, se puso de pie y comenzó a quitarse el micrófono, mientras gritaba en contra del conductor y de los periodistas que integraban la mesa.

“No me tomés por pelotudo, porque después de te c… en las patas, y empezás a ver Mandelas por todos lados. Ustedes periodistas [a los] que les va bien, lo primero que hacen es ponerse pantalones chupines y ganar plata, [mientras] la gente está en la calle. Y siguen viendo a ver si está bien o si está mal que esa persona esté ahí”, sostuvo en alusión a Cristina Kirchner.

“Sí, echame, vos te ganás el problema, no yo”, completó antes de retirarse del estudio de televisión.

Luego Casero hizo su descargo en su cuenta de Twitter y escribió: “Basta ya de todo esto. Me cansé que se caguen en lo que les digo. Piensan que somos boludos. Y te ponen a la connchanegra de lady Godiva. Y te sacan de la cancha que el hijo de Morales,le dieron 26 palos para plantar Faso. Y vos coméntame al moderado”.

FUENTE  MDZOL.COM

noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

canalxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

caprica.org.ar no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

Continue Reading

Más Vistas