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Opinión

Hay que tener un plan B

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Antes que nada: frente a la histórica movilización en favor de la igualdad entre hombres y mujeres, y en contra de toda forma de maltrato y violencia de género, vaya desde esta humilde página mi solidaridad con Oscar Parrilli.

Ahora sí, arranquemos con lo importante.

La historia enseña. Según el reconocido científico y futurólogo estadounidense Michio Kaku, en algún momento la humanidad estará obligada a dejar el planeta si es que pretende seguir existiendo.

Tarde o temprano, por la propia dinámica del cosmos, la Tierra será inhabitable. El sol tiende inexorablemente a apagarse y la posibilidad de que nuestro planeta sea impactado por meteoritos es altísima. Textualmente, Kaku escribió en su último libro: “Los dinosaurios ya no existen más porque no tuvieron un plan B”. Lo mismo le pasa a la Argentina.

Todos queremos que este gobierno, que por ahora anda divino, logre que el avión que el kirchnerismo dejó sin nafta a 10.000 metros de altura, aterrice en esa pista de desarrollo y bienestar que tanto anhelamos.

Pero por las dudas, tal como nos enseña la historia de los dinosaurios,

¿Que sería un plan B? Ni más ni menos que una oposición seria que garantice una alternancia democrática respetuosa de la Constitución, la República y el Estado de Derecho.

Nadie está diciendo que el gobierno anterior no haya sido respetuoso de estos valores, pero les costaba. Eran medio remolones.

Lo ideal sería que a futuro, el apego a un capitalismo democrático con un Estado presente, fuerte y responsable, salga con fritas.

Para ponerle nombre y apellido, digamos que necesitamos más Alfonsín y menos Moreno. O más Fernández Meijide y menos Aníbal Fernández. O más Robert Cox y menos Spolzky.

Por ahora, el mejor Plan B que tenemos a mano es ayudar al peronismo a construir un frente electoral amplio, democrático y competitivo. Difícil que el chancho chifle, pero no imposible.

En su blooper de la semana, el diputado Nicolás Massot dijo en un programa de América 24, sin saber que estaba al aire, “dentro de 6 o 10 años van a volver a gobernar los peronistas”.

De ser así, mejor que sean peronistas de los buenos y no la batucada falsoprogresista de Milani, Jaime o Boudou que tanto nos divirtieron durante los últimos años pero que no sirvieron para nada.

A propósito, mensaje para Massot: Ley número 1 de la televisión: nunca pierdas de vista la lucesita roja que está arriba de la cámara. Se llama “Tally”. Cuando está prendida, estás en el aire y esa es la que te está enfocando. Acordate macho.

Volviendo al punto. ¿Con que contamos para esa renovación peronista?

En principio iría descartando lo que queda del kirchnerismo porque, aunque traten de disimularlo, en el fondo detestan al peronismo. Hay un intento de limar asperezas pero las escuchas telefónicas entre Cristina y Parrilli no estarían ayudando demasiado (“que se suturen el… esos pelotu… etc.etc.”).

Además, la idea de mantener vigente a los espantapájaros de Hotesur puede ser un buen negocio para el gobierno pero definitivamente es un mal negocio para el país. Anula toda posibilidad de Plan B y nos acerca peligrosamente al destino de los dinosaurios.

En todo caso, rescataría de ahí lo poco presentable que les queda como Taiana o Filmus y al resto le iría organizando el partido despedida. No hace falta aclarar quienes van a jugarlo, ya los conocemos a todos.

Por el otro lado hay una generación de patriarcas setentones que podrían funcionar como sabios componedores salomónicos acercando posiciones entre los aspirantes a liderar esta renovación.

Yo sé que no estamos hablando de aquellos sabios del ágora griega, pero a falta de un Sócrates o un Platón, habrá que conformarse con un Alberto Rodríguez Saá o un Gioja. Venga, no se vaya, amigo lector. Es lo que hay. Ambos nacieron en 1949 y hoy tienen 68 años.

Si queremos levantar el nivel de los patriarcas tenemos a los cordobeses Schiaretti y De la Sota. Curiosamente, los dos también nacieron en 1949 y hoy tienen 68 años.

De la Sota es el más aggiornado. A su manera, el tipo es un moderno. Da canchero, pero igual es miembro del club de los patriarcas.

Creáse o no, este año soplan 68 velitas Pichetto y Felipe Solá.

Felipe parece más joven porque la juega de langa. Y Pichetto te desorienta porque es un clásico jugador de póker. Pispea las cartas y no se le mueve un solo músculo de la cara. Hace años que nos hace creer que tiene full de ases con reyes cuando seguramente no tiene ni un par simple de cuatros. Pero te bluffea como los dioses.

Detallecito final: aunque parezca joda, hace dos semanas el Compañero NCK hubiera cumplido… 68 años.

La única explicación posible para esta insólita coincidencia de los 68 años es que todas estas familias se excitaban leyendo la Constitución de Perón de 1949.

Con unos cuantos años más (tiene 76) todavía asoma il consigliere mayor: Duhalde, aunque últimamente está en observación. Acaba de declarar textualmente “la situación del país es similar a la del 2001, muy parecida”. Típica reacción de quien confunde lo que pasa con lo que quiere que pase. Raro en él. Es el único ex presidente más o menos presentable que nos quedaba. Cuídenlo, viejo.

Por supuesto, ninguno de estos setentones está para encabezar boleta. Mucho menos aún para planificar estrategias electorales. Imagínese a todos estos tipos juntos contra los 200 pibes que Marcos Peña tiene haciendo Big Data las 24 horas del día. Imposible competir.

Sin duda, el rol que les cabe a estos patriarcas es el de ordenar e impulsar a una nueva generación capaz de construir el famoso Plan B.

Más abajo, una nueva generación de peronistas espera con hambre de gol: gobernadores como Uñac o Manzur, intendentes como Magario o Menéndez, legisladores como Bossio o Arroyo. Toda gente más joven que podrán ser muy efectivos pero todavía no los conoce ni el loro.

Asoma un poquito Insaurralde (en realidad la que asoma es Jésica, él roba cámara). Y definitivamente sobresalen Massa y Urtubey que son las cartas más fuertes que tiene el peronismo hoy en día.

Yo diría que la dupla Massa/Urtubey es un poco como aquella dupla Piojo López/Crespo de la era Bielsa. Uno rapidito por afuera y uno más alto por adentro. Es una comparación poco alentadora porque, si bien es verdad que hicieron muchos goles, al final en el Mundial no le ganaron a nadie.

Quizá este sea el destino cercano del peronismo. Perder dignamente en 2019 y seguir hasta que el tiempo los acomode.

¿Nos interesa todo esto? Sí. Es tan importante que le vaya bien a este gobierno como que tengamos una buena oposición con capacidad para reemplazarlo y gobernar sin que tengamos que salir todos corriendo a Ezeiza.

¿Es urgente tener un plan B? No, pero es muy necesario. Para los que votan a Macri deberían saber que sólo hay una cosa peor que una derrota de Cambiemos en 2019: que Macri gane por mucho.

El final del kirchnerismo tuvo su piedra fundacional en el 54% obtenido por la falta de una oposición. Eso les hizo creer que podían ir por todo. Ahí los tenés: fueron por todo y volvieron sin nada.

¿Se lo vuelvo a explicar amigo lector?

La historia te enseña todo. Tanto la de los dinosaurios de hace 65 millones de años como la de los dinosaurios de la última década.

Vamos compañeros, organicémosnon.

 

016, Urtubey y Massa posaban con Macri; hoy en día son las caras más fuertes que tiene el peronismo.

 Foto ; En 2016, Urtubey y Massa posaban con Macri; hoy en día son las caras más fuertes que tiene el peronismo
Alejandro Borensztein

Alejandro Borensztein

Ckarin

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MAR DEL PLATA: ESTE DOMINGO SE EMPLAZARÁ EL MEMORIAL AL ARA SAN JUAN

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La obra consiste en una recreación en mármol del sumergible con los nombres de sus tripulantes y una figura corpórea con accesorios de reposición que fueran parte del mismo. Además, cuenta con una “Cápsula del Tiempo” que se abrirá al cumplirse los 50 años de la última zarpada del navío, y que contendrá mensajes y testimonios de los familiares.

El acto se desarrollará este domingo a las 10.45 y, como consecuencia, se llevarán a cabo una serie de cortes de tránsito y desvíos de colectivos en distintos puntos de acceso a la zona costera. La medida será de 9.30 a 12.30.

Esta noticia no es una fiesta, sino todo lo contrario, porque era una tragedia evitable, pero lo que es grave también es mencionar el rol del estado argentino luego de lo sucedido.

Demás está decir que la presidencia de Mauricio Macri fue un desastre si lo miramos en términos económicos, la vuelta al FMI y un dinero que jamás llego a los argentinos, pero si tendremos que devolver y ni hablar de sus promesas como no abrir las exportaciones, no devaluar, quitar el impuesto a las ganancias, o nada de tarifazos.

Sucedió exactamente todo lo contrario a sus promesas, nada que sorprenda en estos días. Pero lo que si llama la atención al menos para mí, es que el ex presidente no se haya presentado a su indagatoria.

Cuando alguien es inocente y se lo acusa de lo contrario busca por todos los medios aclarar su situación. Si ya se, usted está leyendo y se pregunta ¿este “escribiente” no conoce sobre los recursos de defensa en derecho, etc, etc? Claro que este humilde servidor no es un experto en derecho, pero si un ciudadano que cuando le hacen una multa le dicen, esto le sale el 50%, si habla con el juez puede que lo exonere o le cobran el doble, si por una multa de tránsito, pero uno va, se presenta, se defiende o paga, pero va.

Lamentablemente debo mencionar a tres presidentes  democráticos que debieron declarar ante la justicia, Carlos Menem (Estuvo uno días con prisión domiciliaria), Fernando De La Rua y Cristina Fernández.

Lo recuerdo cuando dijo “Los argentinos tenemos que rendir nuestros actos ante la justicia”. Como ciudadano, le pido un favor, vaya, preséntese, declare y deje que la justicia actué, por una vez cumpla con su palabra, no lo haga por usted, hágalo por los que aún le creen y también porque no por aquellos que no le creyeron nunca y vena quizá en ese acto un acto de transparencia y si no lo hace por ninguna de estas razones, hágalos por esas 44 almas que están en el fondo del mar argentino.

 

Alberto Codagnone

FOTO TAPA : RADIO GRAFICA

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Opinión

MUNICIPIOS Y CONTROL DE PRECIOS: ENTRE MAPUCHES Y LATAS DE TOMATE

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En medio de una sobreactuación que ya es parte del relato, el gobierno juega todas sus fichas a la participación de municipios amigos. Una demanda contra la ley y la lógica.

Discutir la eficacia del congelamiento de precios dispuesto por el gobierno central es semejante a hacerlo con la cuadratura del círculo: en todas las ocasiones en los que se implementó el remedio fue peor que la enfermedad.

Durante todos estos días la prensa y la oposición se han encargado de enumerar las experiencias anteriores, con sus nefastos resultados, mientras desde el Ejecutivo nacional se prefirió batir parches con la algazara de la defensa de la soberanía alimentaria, la importancia de un gobierno cuidando la mesa de los argentinos y el también histórico sonsonete de los empresarios como enemigos de la sociedad. Como si esos mismos empresarios no tuviesen en claro que el 70% de lo producido en el país -con algún aumento de porcentaje cuando de alimentos se trata- es consumido por el mercado interno que de esa manera se convierte en garante de su rentabilidad.

Por supuesto que se producen abusos, y no pocos, muchas veces ligados a la angurria del capital pero tantas otras a una inestabilidad endémica, una inflación galopante y la falta de reglas fiscales claras. Todo esto supone un cóctel de imprevisión y temor que ha institucionalizado el «por si acaso» a la hora de fija precios; y que solo dejará paso a la estabilidad cuando esta sea parte de la vida cotidiana de los argentinos.

Sin abrir juicio de valor alguno, ya que los males marchaban por otro carril de la mano de la desindustrialización y el desempleo, los diez años de la convertibilidad menemista son un ejemplo claro de lo que aquí sostenemos: a lo largo de aquella década los precios internos se mantuvieron quietos y durante todo el período no llegaron a superar el 9%, con años de índice negativo incluido.

Es importante reiterar que no se trata de bendecir un proceso que por el empecinamiento de las autoridades de entonces -también con voluntarismo electoral- terminó en una explosión inflacionaria y en la crisis de 2001. Solo se trata de mostrar con un ejemplo que aún se mantiene en la memoria de millones de argentinos lo que el aspecto emocional y la sensación de estabilidad puede lograr cuando los actores principales de la economía quitan de sus preocupaciones la posibilidad de la incertidumbre por lo que viene en forma inmediata.

Dicho todo esto pasemos a la nueva grieta que acaba de inaugurarse en la política argentina: ¿deben los municipios efectuar el control del cumplimiento de la disposición de la Secretaría de Comercio tomada ahora como bandera por la autoridad central?.

El tablero ha quedado claramente delimitado. Los intendentes pertenecientes al Frente de Todos han salido a asegurar que se encargarán de la ímproba tarea -que lo consigan es otra de las cosas que está en discusión- mientras los de Juntos ya han anunciado que no se harán cargo de ella por no corresponder legalmente que así sea.

El jefe de Gabinete de ministros, Juan Manzur, se reunirá hoy con intendentes bonaerenses, para coordinar acciones de control territorial al congelamiento de precios de consumo masivo dispuesto hasta el 7 de enero próximo. La idea es mostrar una actitud militante que contraste con quienes, según la singular mirada de la flamante vocera Gabriela Cerrutti, plantear la posibilidad de desabastecimiento y posterior brote inflacionario  es un «diagnóstico o un deseo» para generar «temor» en la población.

Lo cierto es que ningún municipio, ni el más populoso, cuenta con una estructura suficiente para semejante tarea y en el mejor de los casos debería desatender funciones que le son propias para ejercer un poder de policía ciertamente ajeno a lo que la Constitución de la provincia y la Ley Orgánica de las Municipalidades le confieren. Y eso es así en la populosa Buenos Aires y en el resto de las provincias argentinas.

A través del decreto 351/2020 en el que «convoca» a los municipios a fiscalizar los comercios, estos podrán:

  • Pedir el auxilio de la fuerza pública.
  • Secuestrar libros contables y «todo elemento relativo a la administración» por hasta 30 días hábiles.
  • Clausurar preventivamente el establecimiento por hasta tres días hábiles si fuera «indispensable» para la investigación. La Secretaría de Comercio puede extender el cierre 30 días hábiles adicionales.
  • Intervenir e inmovilizar mercaderías que el comercio retenga con el fin de a «reducir la oferta».
  • Citar a los presuntos infractores a prestar declaración dentro de los días posteriores a la notificación de la falta.

Pero ocurre que dicho decreto -que al momento de su firma pretendió ser implementado a través de militantes de La Cámpora, lo que fue rechazado y prohibido específicamente por los jueces- viola flagrantemente disposiciones legales específicas a los controles, secuestro de documentación y clausuras que no sean las que específicamente fijan las normas municipales y que, obviamente, nada tienen que ver con la fijación de precios.

Otra desprolijidad normativa de un gobierno que se pretende «revolucionario» y solo aporta elementos distorsivos que una vez más terminarán en el fracaso del control que se quiere implementar, la reticencia de los comerciantes y empresarios a trabajar a pérdida, el crecimiento del agio y la especulación que se quiere perseguir y el consumidor como rehén de tanto disparate.

Aquella convertibilidad funcionó casi una década porque el cepo se puso sobre el precio líder de la economía argentina desde hace siete décadas: el dólar. Y ni así pudo asegurar continuidad y estabilidad.

Las correcciones que deberían hacerse son de la macro economía, de la política fiscal distorsiva y la realidad financiera enemiga de cualquier grado de inversión y ahorro. Y sobre todo volver a dar valor a la moneda como instrumento de intercambio y previsibilidad a un mercado tan histérico como especulativo.

Perseguir ideológicamente las latas de tomate y apoyar a los mapuches chuscos no parece, en la segunda década del siglo XXI, un camino aconsejable hacia el desarrollo.

Aunque muestra una preocupante confusión oficial…

Por Adrián Freijo

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Opinión

MIGUEL PICHETTO: “LOS MAPUCHES TIENEN APOYO DE ABOGADOS MONTONEROS, SU PROCLAMA ME RECUERDA MUCHO A LA DEL ERP”

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El Auditor General de la Nación analizó el escenario político y electoral en una extensa entrevista con Infobae. Su mirada sobre el rol de Cristina Kirchner, la pelea por el liderazgo en Juntos por el Cambio y una advertencia por el conflicto en el sur del país

A los 70 años, a Miguel Ángel Pichetto ya no le preocupa sonar políticamente incorrecto. Aliviado por la vuelta paulatina a la normalidad luego de “la cuarentena interminable”, expresa su aversión a los debates por zoom porque son antinaturales. Y se queja sin vacilar del “exceso de falso progresismo”, que distrae y corre el debate de los problemas reales de la Argentina: “Vivimos hablando de cuestiones de género que son modelos escandinavos. Estoy a favor de todos los derechos individuales, pero no de cambiar el lenguaje con todes y esas pavadas”.

El auditor General de la Nación no dejará charco sin pisar durante una charla de 50 minutos en la redacción de Infobae: el rol de Cristina Kirchner; la figura de Macri y la pelea por el liderazgo en Juntos por el Cambio; los Mapuches y su punto de contacto con Montoneros; la irrupción de los liberales en la escena política; la revalorización del capitalismo y, por supuesto, su mirada sobre qué puede pasar en los comicios del 14 de noviembre.

-Luego del resultado de las PASO vimos cambios de Gabinete e internas a cielo abierto en el oficialismo. ¿Cómo analiza el escenario político a 35 días de las elecciones legislativas?

-Han ocurrido algunos acontecimientos en el seno del gobierno nacional, con dos claras intervenciones en las jefaturas de Gabinete: el doctor (Juan) Manzur busca recuperar la relación con los gobernadores y la estructura federal, que fue abandonada porque se gobernó para lo que yo denomino la República del AMBA. Y en la provincia de Buenos Aires se sumaron Martín Insaurralde y Leonardo Nardini, dos intendentes que van a ser parte protagónica del gobierno de (Axel) Kicillof, para lograr una reconciliación con los barones del conurbano.

Creo que la vicepresidente (Cristina Kirchner) tiene una comprensión de los problemas del gobierno nacional y de la Provincia de Buenos Aires, visualiza la falta de relacionamiento con gobernadores e intendentes. Indudablemente debe estar valorando eso como parte del resultado de las PASO, pero creo que igual les va a costar mucho.

-¿Usted no ve posible que se revierta el resultado de la elección?

-No subestimo al Gobierno ni al peronismo en la provincia de Buenos Aires, y Juntos por el Cambio haría muy mal en subestimarlo, pero creo que es muy difícil que puedan recuperar votos. Vengo de recorrer parte del conurbano y tengo la sensación de que hay una fractura entre la gente y el gobierno.

Hay algo que es de contenido más emocional que ya no se arregla con ayuda económica. Lo que la gente perdió en el proceso largo de la cuarentena indefinida está muy presente en sus emociones. Ha habido hechos muy dolorosos de aislamiento, de soledad y fractura afectiva, También en el que perdió a un ser querido y no lo pudo despedir. Son datos concretos y me parece que no son reparables a través de mecanismos de ayuda directa.

-¿Qué camino puede tomar el Gobierno si se repite o se amplía el resultado de las PASO?

-En lo personal, creo que el Presidente (Alberto Fernández) debe generar un cambio de rumbo.

-¿Tiene autonomía para hacerlo?

-Indudablemente, (Alberto Fernández) ha tenido una debilidad mayor después de las PASO porque se generó una crisis política e institucional. Sin embargo, hay que analizar que le quedan dos años por delante. Esto va a requerir de procesos novedosos, de salir de la fractura y la colisión, de archivar ese discurso de campaña que dice que no le vamos a dar un peso al FMI porque se lo sacamos a los pobres.

-Los antecedentes de derrotas electorales del kirchnerismo en el poder (las legislativas de 2009 y 2013) indican lo contrario, hubo una profundización del modelo que representa Cristina Kirchner

-Esta derrota no permite una radicalización hacia una izquierda dura. No hay espacio. El resultado de las Primarias le puso el punto final a lo que yo denomino la ideología del pobrismo, que es pensar que los problemas se resuelven con más planes, rezando y creyendo que la Argentina es mejor si es uniformemente más pobre y si la propiedad privada es un derecho secundario. Yo estoy en la antítesis de ese pensamiento oscuro.

Miguel Ángel Pichetto visitó la redacción  de Infobae y analizó el escenario electoral a 35 días de las elecciones legislativasMiguel Ángel Pichetto visitó la redacción de Infobae y analizó el escenario electoral a 35 días de las elecciones legislativas

-¿Sugiere que el oficialismo debería virar hacia un acuerdo de gobernabilidad? ¿Es posible?

-Creo que debe tomar decisiones racionales. Cualquier esquema tiene que pasar por un Congreso nacional que va a ser renovado.

-Uno de los primeros acuerdos a negociar no es menor porque deben definir la designación de la reemplazante de Elena Highton de Nolasco en la Corte Suprema

-En este momento eso lo veo imposible. El reemplazo para la doctora Highton requiere de una voluntad común del oficialismo y la oposición. Pero si la candidata es una militante enfervorizada, difícilmente pueda lograr el acuerdo de la otra parte. Se requiere de una figura de racionalidad, de antecedentes que permitan que en el Senado logre la mayoría. El problema es que la Argentina tiene una gran imposibilidad de acuerdos políticos cuando la construcción parlamentaria requiere dos tercios; por eso hace 12 años que no tenemos Defensor del Pueblo de la Nación.

-¿Extraña el Congreso cuando asoman debates de este tipo?

-Si, extraño todo. Estuve 26 años en el Congreso: ocho como diputado nacional y 18 como senador, parte de mi vida transcurrió allí. Extraño esa adrenalina, aunque no sé si hubiera soportado esta etapa (de virtualidad) en el Senado. De todos modos, ahora no quise ser candidato a diputado pese a que me ofrecieron ir en la lista de Santilli. Hay etapas que ya fueron.

-Volvamos al foco electoral: se habla mucho del efecto de las PASO en el oficialismo, pero no de lo que sucede en la oposición. ¿En la elección de noviembre se dirime el liderazgo de Juntos por el Cambio para 2023?

-Indudablemente, va a marcar a algunas figuras que hoy ya están expuestas en la opinión pública. Larreta hizo una apuesta bastante audaz: esto de poner a Vidal en CABA y lanzar al ruedo a Santilli en la Provincia de Buenos Aires, me pareció una decisión política de envergadura, y es indudable que le ha ido bien. Vamos a ver cómo concluye en noviembre. Creo que se puede mantener la diferencia, pero hay que hacer el esfuerzo para lograrlo.

-¿Eso lo posicionaría definitivamente como la referencia principal del espacio?

-Se verá. Creo que hay dirigentes en el radicalismo que son muy importantes: Alfredo Cornejo, que va a hacer una gran elección en Mendoza y será senador, es una figura que emerge con un un partido nacional atrás. Gerardo Morales también. Además hay un Macri presente que crece en las encuestas.

-¿Asoma entonces una disputa por ese liderazgo entre Larreta y Macri?

-El ex Presidente ha tenido una actitud de mucha prudencia, asistió a las reuniones cuando lo convocaron, ha viajado, diría que ha trabajado para mantener la unidad de la coalición.

-Pero en un momento habrá que definir si…

-(Interrumpe) En algún momento, lógicamente. Acá no es como en los países europeos o en los Estados Unidos, donde un ex Presidente arregla el jardín y pasea el perro. Un ex jefe de Estado en la Argentina sigue gravitando. Hay que analizar esto y entender que Macri es un activo político importante de Juntos por el Cambio. Lo de las candidaturas después se verá.

-¿Usted no lo corre de la pelea?

-Los liderazgos me parece que hay que construirlos en una Primaria, es el mecanismo para que Juntos por el Cambio pueda tener candidatos que son de la coalición.

-Me interesa ese concepto de que el liderazgo para 2023 se va a definir en una PASO

-El mecanismo de la Primaria ha demostrado que la competencia hace bien. Los duelos Santilli – Manes (PBA), Vidal – López Murphy (CABA), Juez – Negri (Córdoba) o las cuatro listas de Santa Fe ayudaron a construir un electorado amplio y diverso, con vigas centrales que lo hacen muy potente.

En mi caso personal, yo estoy trabajando para consolidar la estructura de un Peronismo Republicano que es parte de la coalición. Todavía no hay un instrumento partidario porque hacer un partido en la Argentina lleva su proceso, pero creo que este año va a estar terminado. Nosotros también aspiramos a participar.

-¿Usted se ve compitiendo en una gran interna con Larreta o Macri y la UCR?

-No lo descarto. Si no lo hago va a haber muchos compañeros peronistas de la corriente nacional que no se van a sentir contenidos. Creo que sería un aporte a la coalición como representante de un espacio que esta identificado con el peronismo tradicional.

El ex senador nacional rechazó ser candidato a diputado y no descarta competir en una interna de Juntos por el Cambio para 2023El ex senador nacional rechazó ser candidato a diputado y no descarta competir en una interna de Juntos por el Cambio para 2023

El fenómeno liberal, el capitalismo y el conflicto con los mapuches

-¿Hay lugar para una tercera vía en medio de esta grieta política?

-No hay espacio para la tercera vía en la Argentina. Hay un diseño de dos coaliciones muy potentes, y una está más identificada con la centroizquierda, los movimientos sociales, sectores del PC y el mundo cultural de la misma izquierda. Ese espacio también tiene una política internacional inexplicable, de vínculo con países oscuros como la Venezuela de Maduro, el gobierno de Cuba o la convalidación en silencio de la dictadura atroz de Daniel Ortega (Nicaragua), que es peor que la dictadura de Somoza que derrotaron en su momento. Son todos marcos ideológicos de un país que atrasa.

-Sin embargo, en este escenario parece haber un revival del liberalismo que se propone como nueva opción

-Más que liberalismo, yo creo que hay una revalorización del capitalismo, de entender que el plan (social) es un hecho circunstancial que no se puede sostener todo el tiempo. Argentina debe generar las condiciones y un gobierno con una visión capitalista, porque los países que crecen y se desarrollan fundamentalmente son capitalistas. Incluso China, con el Partido Comunista al frente, es una economía capitalista porque el PBI se explica por la actividad privada; casi el 80% es privado. Los países de Europa, los más importantes de Latinoamérica, todos tienen la comprensión de que el capitalismo es el camino.

-¿Cuáles fueron los detonantes que provocaron lo que usted ve como una revalorización del capitalismo en la Argentina?

-Que el mundo del pobrismo es un mundo sin salida… En las PASO hubo muchos votos de gente pobre, humilde del conurbano, que a lo mejor hasta recibe el plan y no le alcanza. Lo que te dice la gente abajo es: “El plan está bien, pero consigan trabajo”. También hay un crecimiento por el lado de la centroderecha, pero creo que es más para que el Estado garantice el orden y la seguridad. Tenés que evitar que los mapuches hagan cualquier cosa en la zona cordillerana porque están armados y tomando tierras privadas.

-¿Cuál es su análisis de lo que ocurre en el sur con los Mapuches?

-Es un escenario muy complejo porque son ideas separatistas, ya no se trata de reivindicaciones de comunidades originarias que tienen derecho al reclamo por la tierra. Han hecho una proclama que me recuerda mucho la del ERP cuando entró en la selva tucumana.

En Bariloche quemaron instalaciones de Vialidad y máquinas porque eran usadas para “correr la nieve de los oligarcas que van a esquiar al cerro. Estos son los argumentos del documento que saca la comunidad mapuche que reivindica estos hechos. Estamos frente a escenarios demenciales, con la idea de la creación del Estado mapuche como autónomo, separado del Estado argentino, donde la ley nacional no tiene ninguna vigencia.

-Esta comparación que realiza con el ERP no me parece casual, usted cree que hay alguna…

-(Interrumpe) Hay componentes ideológicos, claro, y radicalizados. Hay una logística y tienen apoyo de abogados que se denominan montoneros. Está un dirigente montonero realmente de mucha historia, uno de los hombres principales que estaba al lado de Firmenich, que se llama Roberto Cirilo Perdía, es abogado y ha estado patrocinando a estas comunidades y a esos grupos violentos. Estos acontecimientos no son nuevos, han explotado con el caso (Santiago) Maldonado, que fue calificado como desaparición forzada y no lo era porque el joven se había ahogado.

-¿El avance del conflicto se da por una subestimación del problema por parte de los gobiernos nacionales?

-Este hecho tampoco es nuevo en Chile, en la zona de la araucanía hay toda una reivindicación mapuche. Hay procesos que están siendo coincidentes. Jones Huala está cumpliendo una condena en Chile, probablemente en un año quede en libertad y vuelva a Bariloche. Esto es complicado porque además hay una reivindicación y una convalidación de los organismos nacionales: el INADI actúa convalidando, la Procuración del Tesoro… el doctor (Carlos) Zannini retiró la demanda de recuperación de parques nacionales.

-Ahí entonces hablamos de complicidad

-No sé si esa es la palabra o si hay un exceso, un dejar hacer y un reconocimiento que no tenían estas comunidades sobre tierras que no eran propiedad de ellos y las ocupan con métodos violentos. Además hay un debate muy interesante: el paleontólogo e historiador Rodolfo Casamiquela, que estudió el tema, indica que los pueblos originarios en el lado argentino son los tehuelches , que eran agricultores y fueron exterminados por los mapuches que entraban en malón. Eso determinó que Julio Argentino Roca, un gran argentino, avanzara sobre el desierto y ocupara la Patagonia. Toda esta historia está estudiada y documentada.

-¿Qué debería hacer el Gobierno?

-Restablecer el orden. A mi me parece lamentable que se haya calificado estos hechos como delitos comunes. Coincido que son acciones insurreccionales y algunas tienen características de terroristas. La gobernadora ha definido las acciones de la quema de vialidad como una acción terrorista. Además la declaración es una reivindicación de una acción militar – terrorista.

El conflicto con los mapuches en el sur argentino inquieta a Pichetto: "Son ideas separatistas de grupos armados que no reconocen las leyes nacionales"  El conflicto con los mapuches en el sur argentino inquieta a Pichetto: “Son ideas separatistas de grupos armados que no reconocen las leyes nacionales”

El vínculo con Mauricio Macri y su mirada sobre Cristina Kirchner

-¿Habló con Macri últimamente?

-Cuando está en la Argentina dialogo semanalmente. Desde que viajó (a Miami) no lo hice. Sí intenté con una llamada telefónica hace unos días, pero no pude comunicarme: Se ve que estaba en alguna actividad.

-¿Cómo analiza el llamado a indagatoria del ex Presidente por presunto espionaje a familiares de las víctimas del ARA San Juan?

-Cuando la Justicia se mete en la política, y mucho más en el marco de un proceso electoral, tenemos problemas. Lo veo en ese marco: repartimos heladeras, damos subsidios, lo convocamos a indagatoria a Macri que es el mal y le echamos la culpa de que escuchó a gente que había perdido a un familiar. Si alguien hizo eso en algún nivel intermedio, es miserable. Yo descarto que el ex Presidente haya planteado una cuestión de esa naturaleza.

-La Justicia también sobreseyó a Cristina Kirchner en la causa del Memorándum con Irán

-En ese caso siempre sostuve lo mismo: nunca lo consideré un delito. Mucho menos cuando (la decisión) fue ratificada por la mayoría de las dos cámaras del Congreso. Sí lo consideré un error de política internacional, pero los errores en política se pagan en las urnas. No me parecía una cuestión judiciable, como tampoco lo era el dólar futuro. Me parece que esta decisión es correcta.

-¿Nunca volvió a hablar con ella?

-No, nunca, ni siquiera después de que terminó su Gobierno. Ahí tuvimos un cruce, una incomprensión. Recién había empezado el gobierno de Macri. Creo que fue la última charla que tuve con ella, un diálogo telefónico en el mes de diciembre. Igual, no me vas a encontrar en ninguna entrevista difamándola, atacándola, judicializando la política. Sí entendí, a partir de 2016, que el peronismo tenía que construir otro camino . Igual, antes de que yo me fuera con Macri se fueron otros, pero prefiero no hacer nombres.

Marcos Quintans

FUENTE : INFOBAE

FOTO TAPA : DIARIO RIO NEGRO

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