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Abortamos la objetividad periodística

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Nosotras, activistas y comunicadoras feministas, estamos hartas de comunicar femicidios, violaciones y violencias machistas. Tomamos posición pública y vamos a fondo: estamos rabiosamente a favor del aborto legal, seguro y gratuito​Por: Alba Rueda, Jésica Farías y Luciana Mignoli*
Aborto. Una palabra que la clandestinidad y la religión mantuvieron escondida en las profundidades de las conciencias morales. Una palabra que los feminismos hicimos emerger a la superficie tras años de luchas. Y ya no hay vuelta atrás.

Hoy esa emergencia es una marea verde. Marea verde en el Congreso, en las escuelas, en los teatros, en las fábricas, en las oficinas, en las calles, en los barrios, en los bares, en las casas, en las camas. Y también en los medios de comunicación.

Porque nos habían enseñado que para ser “buenas periodistas” teníamos que esconder nuestras posiciones. Había que ser “objetivas, neutrales e imparciales”, aunque sostener esa pose implicaba ver, día tras día, cómo las mujeres, varones trans y las personas con capacidad de gestar, perdían autonomía, derechos y, muchas veces, hasta su propia vida. Y eso también está cayendo.

El 10 de abril -día que se iniciaban los debates parlamentarios- trabajadoras de prensa protagonizamos un hecho político: periodistas, comunicadoras y reporteras gráficas de Buenos Aires escribimos una carta pública y nos sacamos una foto en la puerta del Congreso de la Nación para sentar posición pública a favor del aborto legal, seguro y gratuito.

Nosotras (comunicadoras, periodistas, fotógrafas) que estamos hartas de comunicar femicidios, hartas de contar los padecimientos de víctimas de violaciones, hartas de narrar el sufrimiento de pibas encarceladas por decidir, hartas de escuchar relatos desgarradores de violencia sexual, hartas, hartas y el superlativo de hartas -del hartazgo que viene de la violencia machista-; no tenemos otra opción que ir a fondo:

  • No queremos que sólo se despenalice totalmente, queremos que el aborto sea legal.
  • No queremos que sea legal de cualquier manera, queremos la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo de la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
  • Y por si no queda claro, repetimos: estamos rabiosamente a favor del aborto, a favor del derecho a decidir sobre el propio cuerpo.

En cuatro días -porque estamos organizadas y articuladas- se armó una foto colectiva y un comunicado donde, entre otras cosas, decimos: “Somos periodistas, activistas y comunicadoras feministas. Escribimos, hablamos frente a los micrófonos y producimos informes audiovisuales (…) En nuestras coberturas damos información segura sobre aborto con pastillas, difundimos la Ley de educación sexual integral (ESI), e intentamos empujar la demanda de una ley”.

La solicitada (http://latfem.org/abortar-es-un-derecho-nuestro-compromiso…/) ya reúne más de 400 firmas de mujeres, lesbianas, travestis y trans que ejercemos la comunicación en diarios (como Clarín, La Nación, PáginaI12, Infonews, Ámbito Financiero, Tiempo Argentino, Perfil, El Cronista), radios (Metro, Futurock, Nacional, AM 750, Del Plata), canales de noticias (TN, Crónica TV), agencias de noticias, medios provinciales y locales, consultoras, organismos de derechos humanos, facultades de distintos puntos del país, asociaciones civiles de comunicación y género, redes de periodistas, sindicatos de prensa, estudiantes y docentes de periodismo, trabajadoras del Estado, periodistas independientes, radios comunitarias y, por supuesto, el enorme y prestigioso arco de publicaciones, agencias y programas de radio feministas.

Nosotras, periodistas, activistas y comunicadoras feministas, abortamos la pretendida y falsa neutralidad de colegas en este debate.

Abortamos la moralina, la desinformación y la falta de responsabilidad para transmitir una realidad que nos atraviesa el cuerpo.

Y abortamos, pero clandestinamente, porque nadie ni ninguna ley podrá domesticarnos el deseo, la voluntad, la decisión política y social.

Pero nunca abortaremos nuestro compromiso de luchar -como gritamos colectivamente en cada marcha- para que podamos decidir sobre nuestro propio cuerpo.

¿No quedó claro? Por las dudas, lo gritamos: ¡desde el periodismo feminista exigimos #AbortoLegalYa!
*Periodistas y comunicadoras, integrantes del equipo de Comunicación y Género del Centro Cultural de la Cooperación

Abortar es un derecho. Nuestro compromiso, comunicarlo con responsabilidad.
Periodistas, comunicadoras y trabajadoras de prensa feministas se reunieron frente al Congreso para hacer una foto colectiva a favor del proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal seguro y gratuito. En el marco de las actividades que se hicieron en la calle, leyeron un comunicado. Compartimos las adhesiones que llegaron de todo el país: ya suman casi 400 firmas.

  • A LMR un tío la violó y embarazó en 2006. En ese momento tenía 19 años. Durante 37 días su mamá Vicenta y su hermana Verónica recorrieron hospitales y despachos judiciales de La Plata para que pudiera acceder a un aborto legal. No lo lograron. La primera barrera la encontraron en el Hospital San Martín de La Plata cuando el embarazo tenía 14 semanas de gestación y la segunda la puso la jueza de Menores, Inés Siro, que intervino y prohibió la interrupción. Las periodistas y comunicadoras feministas estuvimos ahí para comunicarlo.
  • Ana María Acevedo murió en 2007 cuando le negaron el tratamiento para un cáncer en un Hospital de Santa Fe porque estaba embarazada. Tenía 19 años. Las periodistas y comunicadoras feministas estuvimos ahí para comunicarlo.
  • Belén estuvo casi tres años presa por un aborto espontáneo en Tucumán. Las periodistas y comunicadoras feministas estuvimos ahí para comunicarlo.
  • Juana, una niña wichi de 12 años, fue víctima de una violación por parte de un grupo de criollos en Salta, y obligada a continuar un embarazo inviable hasta la semana 31. Las periodistas y comunicadoras feministas estuvimos ahí para comunicarlo.

Somos periodistas, activistas y comunicadoras feministas. Escribimos, hablamos frente a los micrófonos y producimos informes audiovisuales sobre cada una de estas historias y muchas más. Como feministas articulamos con redes de abogadas, de profesionales de la salud y con la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Intervenimos en redes sociales y pensamos campañas de visibilización porque creemos que la falta de una ley de aborto seguro y gratuito se traduce en femicidios de Estado, criminalización y falta de acceso a derechos sexuales y reproductivos básicos. En nuestras coberturas damos información segura sobre aborto con pastillas, difundimos la Ley de educación sexual integral (ESI), e intentamos empujar la demanda de una ley. Abortar es un derecho. Nuestro compromiso, comunicarlo con responsabilidad.

Somos mujeres, lesbianas, travestis y trans y estamos en un momento histórico. Nos paramos frente al Congreso para reclamar a los diputados y diputadas que voten a favor del Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo presentado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Es la deuda de la democracia pero principalmente de sus instituciones . ¡Que sea ley! ¡Hagan historia!

Somos periodistas, activistas y comunicadoras feministas y estamos a favor del aborto legal porque todas abortamos o acompañamos a otra en una interrupción voluntaria del embarazo. Queremos tener el reconocimiento sobre nuestras decisiones reproductivas. La maternidad tiene que ser una decisión, un deseo y no una imposición o un mandato. ¡Aborto legal ya!
Para adherir ir acá 

Firmaron:
Red Internacional de Periodistas con Visión de Género en Argentina, Programa Géneros y Sexualidades UNTDF, Economía Femini(s)ta, Mariana Carbajal, Sandra Chaher, María Florencia Alcaraz, Florencia Minici, Vanina Escales, Agustina Paz Frontera, Analía Fernández, Romina Zanellato, María Paz Tibiletti, Tali Goldman, Marina Mariasch,Mariana Iglesias, Adriana Carrasco, Gala Abramovich, Silvina Silva, Adriana do Amaral, Matilde Suárez, Bárbara Grabinski, Gisela Grunin, Silvia Berra, Abril Carrizo, Cecilia Camarano, Marianela García, Alejandra Benaglia, Nadia Luna, María Quintero, Lucía Cholakian Herrera, Noor Jimenez Abraham, Verónica Stewart, Graciela Lorena Lobo, Miriam Bobadilla, Julieta Sardi, Norma Loto, Yésica Sagliocca, Amarú Varela, Julia de Titto, Celia García, Arrieta Gabriela, Laura Salomé Canteros, Rocío Cereijo, Lucía García Itzigsohn, Gabriela Presta, Gabriela Presta, Daniela Deicas, Martina Leunda, Paula Cainzos, Cynthia Castoriano, Carolina Rosales Zeiger, Lucia Rios, Juana Luna, Johanna Sierra, Cecilia di lodovico, Eliana Leila Mendieta, Gala Abramovich, María Laura Da Silva, Sabino Cabrera, Nadia Desimone, Lara Angeles Ongaro, Maby SosaMarcela Gabioud, Lucía Barrera Oro, María Belén Nogueira, Susy Scandali, Danisa Morales, Florencia Basso, Maria Romero, Mariela Franzosi, Brenda Cruz, Oriana. Juana Figueroa, Flor Halfon, Cecilia Coronel, Ayelen Di Rico, Sofía Falco, Florencia Etcheves, Ingrid Beck, María Fernanda Rossi, Paula Savio, Georgina Molina Durand, Celina De la Rosa, Carla Pelliza, Camila Jauregui, Romina Alfonzo, Stephanie Chernov, Carla Perelló, Ayelén Oliva, Natalia Calderón Alvarez, Laura Coronel, Estefania Pozzo, Guadalupe Rivero, Lorena Tapia Garzón, Camila Parodi, Ornella Berardone Romero, Claudia Korol, Nadia Díaz, Liliana Daunes, Sofía Barruti, Nadia Fink, Silvina Molina, Leila Mesyngier, Jorgelina Turdo, Ernestina Banga, Melisa Marturano, Camila Ramua, Delfina Torres Cabreros, M Silvina Mundo, Nicolás Arias, Diana Casafú,Gabriela Alejandra Marcucci, Giuliana Sordo, Agustina Lanza, Mariana Leiva, Juliana Mendoza, Gabriela López Zubiría, Maricel Spini, Silvana Melo, Manuela Castro, Maria Dodi, Nuria Rebón, Julia Mottura, Lucero Balbi, María Candela Meza, Mariana Rolleri, Lucía Herrera, Paloma Carreira Griot, Alejandra Baldiviezo, Maria Jose Corvalan, Daniel Jatimliansky, María Brun Lubatti, Mercedes Funes, Fiorella Sargenti, Ivana Szerman, Stephanie Peuscovich, Marina Giacometti, Clara Gualano, Micaela Oliva, María Clara Albisu, Luisa Valmaggia, Belén Charpentier, Cora Surraco,Luciana Aguilera, María Eugenia Castagnino, Ayelén Vazquez, Alejandra Hayon, Delfina Muller, Agustina Ramirez Bustos, Bárbara Garcia Crespo, Anaclara Moreno, María del Mar Torrellas, Lucía Martínez, Mariel Baiardi, Fernanda Rotondo, Johanna Berenice Uribe, Micaela Polak, María Emilia Racciatti, Lucia Bozzolo, Laura Noe Pérez, Jessica Holzmann, Yésica Meis, Morena Pardo, Ariadna Hereter, Mariana Lacourrege, Agustina Arredondo, Ana Laura Mársico, Natalia Mastrangelo Frau, Flor Carrozza, Juana Alfonso, Lucila Matteucci, Maricruz Gareca, Manuela Quesada, Malena Ambas, Belén Veigas, Luciana Kerner, Flavia Medici, Diana Fainstein, Clara Fernández Escudero, Paula Bonomi, Laura Silvina, Carina Fernández, Agustina Diaz, Jimena López Costantiji, Shalom Jaskilioff, Lucrecia Clark, Agustina Gewerc, María José Malvares, Bárbara Favant, Paula Mugetti, Carolina Robaina, Mónica Simoncini, Malena Rey, Florencia Bareiro Gardenal, Sergio Bertini, Carolina Iglesias, Cecilia Fernández Castañón, Francisca Luppi, Laura Mercado, Carla Gaudensi, Roberto Beiras del Carril, María Pía Piacentini, Celina Abud, Sylvia Schulein, Santino Trovato, Ricardo Miguel Diaz, Patricia Raimondo, Lucila Bidondo, Fabiana Solano, Amelia del Sueldo Padilla, Analía Pereyra, Marion Prieto, Graciela Marcet, Martín Junco Gómez, María Eva Conde, Florencia Ogas, Amelia del Sueldo Padilla, Agustina Rojido, Bruno Cerimele, Catalina Bonadeo, Ileana Manucci, Daniel Osvaldo Tonso, Martin Karina, Anaïs Dubois, Gisel Sánchez, Germán Bloch, Emelina Luna, Naimid Cirelli, Patricia Lòpez, Carla Graciano, Sofía Castro, Monica Gisinger, Estefanía Enzenhofer, Cecilia Mammoliti, Selenia Perez, Norma Baqueiro, Malen Gatika, Silvina Rodríguez, Maria Luján Romero, Maria Emilia Fernandez, Daniela Rial, Yesica Mercedes Redondo Buri, María Soledad Vázquez, Marta Vassallo, Lucila Rolon, Paula Horman, María José Giovo, Eleonora Bretal, Milagros Tronchín, Victoria Cafferata, Nadia Recalde, Facundo Carmona, María Celeste Iglesias, Claudia Anzorena, Maria Ines Mur, Marina Balbo, Luz Coronel, Erica laporte, Maria Florencia Divizia, Florencia Fernandez, Gabriela Barro Gil, Paula Luciana Buratovich, Fabiana Isabel Arencibia, Magalí Gómez, Luz Rodriguez Saa, Romina Coluccio, María de los Ángeles Galeazzi, Guillermow Vicente, Belén Tenaglia, Daniela Moran, Vicente Prieto, Luciana Mignoli, María Julia Cafferata, Luciana Moyano, Úrsula Asta, Liliana Belforte, Valeria herrera, Erika Gimenez, Maria Ofelia Tellechea, Cecilia Alemano, Rody Gerez Cardozo, Corral Leticia, Delia Añón Suárez, Cecilia Martinez, Sabrina torrillas, Florencia Golender, Mariana Iturriza, Florencia Goldsman, Belén Spinetta, Lourdes Burtone, María Eugenia Rosboch, Iara croci, Charo Márquez, Camila Lossino, Gabriela Vulcano, Lucrecia Barbagallo, Paula Jimenez España, Ana Mazzoni, Rocío Isaurralde, Roxana Mariani, Lucía López, Loza Ayelen, Leticia Prego Martín Grimblat, Rosana Abregú, Gustavo Robles, Florencia Martinez Ogas, Carolina Selicki Acevedo, Carolina Ana Osorio, María Marta Castro Martin, Victoria Roja, Maria Daniela Lavergata, Mayra Bonard, Jimena Zeitune, Mario Pasqualetti, Daiana Enrique, Gabriela Varejao, Lorena Uribe, Romina Ruffato, Ana Paoletti, Denise margules, Magali Guzman, Liliana H. 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Foto: Analía Cid

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INAUGURARON UN MEMORIAL EN HONOR A LOS TRIPULANTES DEL ARA SAN JUAN

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En un emotivo acto desarrollado frente a la Base Naval, se presentó el espacio que recuerda a los tripulantes del submarino. Cuenta con una escultura de 6 metros y una placa con los nombres de los 44 fallecidos.

Un memorial en homenaje a los 44 tripulantes del Ara San Juan fue inaugurado este domingo a la mañana durante un emotivo acto desarrollado frente al acceso a la Base Naval, sobre la avenida Patricio Peralta Ramos, donde fue emplazado el monumento que recuerda a los marinos.

En la ceremonia estuvieron presentes el intendente Guillermo Montenegro, el obispo Gabriel Mestre, concejales, autoridades navales y civiles, familiares y allegados de los submarinistas, entre otros.

A su vez, el ministro de Defensa, Jorge Taiana, envió un mensaje especialmente elaborado para el acto y aseguró que los tripulantes “están presentes en la memoria y el corazón de todos los argentinos”.

Luego de que la Banda de Música del Área Naval Atlántica interprete las estrofas del himno nacional, se presentó la primera parte del memorial, un candelabro con 44 velas en honor a cada uno de los tripulantes del submarino.

Posteriormente se descubrió la parte del central del monumento, una réplica construida en granito negro, de seis metros de largo y más de una tonelada de peso.

En este sentido, se explicó que el color negro fue escogido para “inducir inconscientemente al luto permanente por la pérdida física de los marinos”.

Además, una placa de mármol blanco montada sobre la estructura reza la leyenda “En patrulla eterna” y recuerda a los 44 tripulantes con su nombres y con la última jerarquía otorgada post mórtem.

Memorial ARA San Juan 2

Asimismo, un mástil de acero con un periscopio apunta simbólicamente hacia el sitio donde el casco del buque fue hallado a más de 900 metros de profundidad en noviembre de 2018, un año después de su desaparición.

El memorial también cuenta con una “Cápsula del Tiempo”, que será abierta al cumplirse los 50 años de la última zarpada del navío, conteniendo mensajes y testimonios de los familiares.

El monumento fue bendecido por el obispo Mestre, que llamó a que el espacio sirva “para ser hombres y mujeres de memoria”.

Este homenaje fue pensado por Guillermo Tibaldi, quien fue comandante del Ara San Juan entre 2004 y 2005, y pudo construirse gracias una campaña lanzada por él mismo, de la que formaron parte empresas, organizaciones y personas que colaboraron de manera voluntaria.

La construcción del monumento fue parte de la “Expedición Homenaje al Submarino San Juan y sus 44 tripulantes” de Tibaldi, la cual tuvo una travesía de 1.660 kilómetros entre el muelle local donde amarraba el submarino y la cumbre del Aconcagua, para colocar allí una bandera argentina con el nombre de los 44 marinos, siendo trasladada así desde el mar “hasta lo más alto de la patria”.

Durante la inauguración del memorial se otorgó el reconocimiento de “vecino destacado” a Tibaldi, que visiblemente emocionado deseó que este nuevo espacio “ayude un poco a tener un lugar para los familiares, para que las esposas, los hijos y las madres tengan un lugar para acercarse”. “Ellos son los que me dieron mucha fuerza para seguir”, dijo.

Este lunes se cumplen cuatro años de la última zarpada del Ara San Juan y Tibaldi consideró que esta fecha despierta “esa sensación extraña” que tienen los submarinistas “de dejar a la familia” cuando zarpan “y a su vez ese orgullo” de estar “sirviendo a la patria”.

familiares ara san juan

Uno de los momentos emotivos de la jornada fue cuando diferentes familiares de los tripulantes del submarino dijeron unas palabras y se quebraron en llanto al recordar a sus seres queridos.

Posteriormente tomó la palabra el intendente Montenegro, quien indicó que el memorial es “un homenaje para los 44 que zarparon y no volvieron”. “Esta va a ser la forma que nosotros vamos a tener para recordarlos”, sostuvo.

En este marco, el jefe comunal recordó que su padre era submarinista y aseguró que con el nuevo monumento toda la ciudad tendrá “el orgullo de tener presentes” a los “44 maravillosos héroes que dieron la vida por cuidar lo más preciado, que es la patria”.

Por último, se otorgaron ofrendas florales a los pies del memorial y se leyeron en voz alta los nombres de los 44 tripulantes, para acto seguido exclamar que siguen “presentes ahora y siempre”.

A la ceremonia también asistió el rector de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP), Alfredo Lazzeretti; el jefe del Estado Mayor de la Armada, Julio Horacio Guardia; la secretaria de Coordinación Militar en Emergencias, Inés Barboza; el ex intendente Daniel Katz; jefes e integrantes de todas las fuerzas armadas y de seguridad, veteranos de guerra, soldados, submarinistas, buzos tácticos y promociones de escuelas militares, entre otros.

El hundimiento

El ARA San Juan, fabricado en Alemania e integrado en 1985 a la Armada Argentina, partió el 13 de noviembre de 2017 del sureño puerto de Ushuaia, adonde sus tripulantes habían acudido para realizar unas maniobras militares, para dirigirse de regreso a su Base Naval de Mar del Plata.

En su última comunicación, en las primeras horas del 15 de noviembre y desde una zona a 430 kilómetros del punto más cercano de la costa, el comandante había informado de que se produjo un principio de incendio en un compartimento de baterías por la entrada de agua al submarino, un problema que según reconoció después la Armada fue resuelto y el buque pudo seguir su viaje.

Tras un año de búsqueda y numerosas protestas de los familiares por los nulos progresos, la empresa estadounidense Ocean Infinity anunció el hallazgo del submarino en la noche del 16 al 17 de noviembre de 2018 -apenas un día después del primer aniversario de su desaparición-, hundido en el fondo del mar a 500 kilómetros de la costa, aunque los restos de los tripulantes nunca fueron encontrados.

FUENTE : LA CAPITAL MDP

FOTO TAPA DIARIO UNO ENTRE RIOS

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CADA VEZ MÁS MARPLATENSES HACEN LA “TEMPORADA DE MARIHUANA” EN CALIFORNIA

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Se calcula que entre 200 y 300 jóvenes de la ciudad viajaron a Estados Unidos a sembrar y cosechar cannabis durante lo que va de 2021. La ventaja de ganar miles de dólares y los riesgos que corren.

Más de un siglo atrás fueron sus antepasados los que encararon la odisea. “Hacer la América” era el sueño. Al sur del continente, Argentina asomaba como la solución para las guerras y las hambrunas del otro lado del Atlántico. Al norte, el espejo era Estados Unidos. Hoy, sin embargo, las economías de ambos países no muestran equivalencias, y muchos descendientes de aquellos inmigrantes que arribaron entonces al puerto de Buenos Aires parten ahora hacia lugares como California, en busca de dinero que les permita proyectar sus vidas.

“Vengo a trimear”, pueden ser las tres palabras mágicas que separen a un forastero cualquiera de un potencial empleado de los granjeros locales. Claro, siempre que el viaje se produzca de septiembre en adelante, porque si el trabajador llega a principios de año, se convertirá en “grower”.

Entre ellos, cada vez son más los marplatenses que hacen la “temporada de marihuana”. Si bien no existen estadísticas oficiales, se calcula que en 2021 hubo entre 200 y 300 entre los campos de “Cali”, como le llaman ellos al “Estado dorado”.

Hay, dicen, sólo dos formas de conseguir un puesto en las granjas: por contacto, o presentándose directamente en la puerta de un café o de algún super o minimercado de los pueblos emplazados al norte de San Francisco.

Desde las principales ciudades de Argentina, aunque también de las capitales europeas, llegan jóvenes para labrar la tierra, sembrar y cosechar cannabis, cuya venta en Estados Unidos -legal en algunos puntos e ilegal en otros- resulta un negocio millonario. Hasta el boxeador Mike Tyson, mítico campeón mundial de los pesos pesados que supo estar en bancarrota, invirtió en el sector y recuperó su fortuna gracias a las plantas.

La mayoría de los “peones cannábicos” confluyen en California después de haber trabajado en otros lugares del mundo. Francisco, con antepasados italianos y vascofranceses, ya completó tres “temporadas de marihuana”. En su caso, supo de esa posibilidad laboral de boca de un amigo -reconocido surfista marplatense- al que se encontró en el “Viejo continente”. Su novia, en cambio, la escuchó en un bar de Miami, donde se desempeñaba como mesera. Así, los dos decidieron probar suerte y volaron a Los Angeles, aunque también podrían haber llegado a su destino a través de San Diego o Sacramento.

Desde los aeropuertos de esas localidades, el camino a “La Meca rural”, al “American dream” moderno, se puede hacer en tren o en bus: “Amtrak” o “Greyhound”, los denominan respectivamente, y ambos transportan a la gente hacia Nevada City o Grass Valley, por citar dos de las aldeas que se emplazan una prácticamente al lado de la otra, en esa zona montañosa que perteneció a México hasta 1848.

“En el ambiente del surf ya es muy conocida la ‘movida’. Está lleno de gente de Mar del Plata, Miramar, Pinamar… Muchos que van a Hawái o a Puerto Escondido a surfear se pagan el viaje con eso. Aunque también hay de Capital y de Córdoba, y conocí alemanes, españoles, franceses, ingleses, centroamericanos y de muchos otros lugares”, explica Francisco, quien pidió mantener en reserva su identidad. A los 35 años, con un hijo en camino y un título universitario que guarda en algún placard, tomó la decisión de “hacer la temporada en Cali” por tercera vez para terminar de costear la construcción de su casa.

Emprendió el viaje en mayo y regresó a fines de septiembre. Trabajó cada uno de los días comprendidos entre esos meses y logró ahorrar 30 mil dólares. Ingresarlos al país, claro, fue una hazaña aparte.

“Te enterás del lugar donde hace falta mano de obra porque vas hablando con gente. Ahora hay hasta grupos de Whatsapp, que no existían la primera vez que fui. En ellos hay contratistas: gente que pide puestos y gente que los ofrece, tanto en inglés como en castellano. Allá el empleo es muy flexible… Capaz es por cinco días, por un mes o por tres, no como acá que hacer una temporada significa sí o sí venir el verano entero”, afirma.

Verde que te quiero verde

García Lorca se refería al viento, a las hojas y las ramas. La frase poética aplica al caso, pues de plantas va la cosa, pero también -y más que nunca- al dólar, esa zanahoria constante de los argentinos.

El precio de los materiales de la construcción aumentaba constantemente y Francisco, que con sus emprendimientos o su carrera profesional no podía terminar su futura vivienda, eligió para lograrlo el trabajo de peón de campo. Pero no durante la temporada de la papa en Otamendi, ni el de la soja en otros sitios de la llanura pampeana, sino el de la marihuana, como ya lo había hecho antes, cuando todavía no era tan famosa aquella travesía.

La decisión fue difícil porque su mujer estaba embarazada, pero en simultáneo, justamente debido a eso tenía que apurarse a conseguir el dinero para levantar el inmueble.

“La primera vez que fui, hace varios años, ella me acompañó. Fuimos directamente a la puerta de un supermercado donde pasan las camionetas que te levantan y te llevan, y por una semana no vino nadie. Nos estábamos comiendo la plata que llevamos hasta que al final llegó una. Ahora fui solo y muy asustado por las restricciones del Covid-19. Me cancelaron un vuelo de vuelta y casi me desespero, pero por suerte pude viajar y voy a estar presente en el parto”, señala.

Al tener experiencia y contactos en el rubro, Francisco ya contaba con un puesto en una granja en esta oportunidad. “Ahí entrás por un amigo o un amigo de un amigo, te pueden agregar a los grupos, o directamente yendo a la puerta de los negocios de los pueblos, donde pasan los granjeros a buscar laburantes. Es muy difícil meter gente porque son seis o siete por campo. Son territorios chicos, no como acá en Argentina que la llanura no termina nunca. Allá están en la montaña. Al sector más productivo, de San Francisco para arriba, se lo conoce como ‘mediterráneo’. Y si metés a alguien tenés miedo de que ese te saque tu puesto después con sus propios contactos”, describe.

Cultivar y vender marihuana es legal en California, y en varios de los estados de la unión, pero ilegal en otros. Trabajar en el país del norte es la cuestión, porque eso no está permitido si no se cuenta con una visa específica. Sin embargo, Francisco dice que “cuando cae la inspección a los campos en general se interesa más en cuánto tiene que pagar el productor de impuestos por el negocio, que en ver quién está adentro”. Igualmente, reconoce que viajeros como él corren el riesgo de ser deportados.

“Cuando vas una vez no pasa nada, pero si son dos, tres, cinco veces seguidas… A muchos amigos les pasó que no los dejaron entrar. Porque vos estás yendo muchas veces por varios meses, y es obvio que vas a trabajar. Pero si entrás, después no hay más riesgos: ya estás trabajando. El otro peligro es pasarte de los 10 mil dólares que podés entrar en el bolsillo a Argentina y que te descubran, pero ese es otro tema”, aclara.

Por lo general, las personas que viajan a hacer “la temporada de marihuana” a Estados Unidos fuman esa hierba. En California, hasta hace cuatro o cinco años un ciudadano podía tener como máximo 99 plantas, pero hoy directamente ya no existe el límite, siempre y cuando se le abone al autoridad gubernamental el jugoso monto establecido -alrededor de un millón de dólares- para obtener la licencia de productor oficial.

El fruto de la cosecha puede comercializarse en sitios en los que está permitido, o de forma clandestina. Por caso, ciudades como Miami o Nueva York, donde está prohibida la venta y el consumo de cannabis y de otros narcóticos, constituyen mercados mayormente atractivos para enviar la hierba porque su precio, al tratarse de una maniobra ilegal -con los riesgos que eso supone-, es ampliamente superior.

“Llevarla hasta allá es un tema, y eso se paga mucho, porque es clandestino y muy riesgoso. Te pueden dar 20 mil dólares por cuatro días manejando. Generalmente lo hacen con mujeres, a las que no controlan tanto en las autopistas… Y si no van a buscarla los mismos habitantes de los estados en los que está prohibido”, admite.

Según cuenta Francisco, la diferencia entre esos lugares y California no es sólo cuestión de normas sino que en este último sitio “hay mucha cultura de la marihuana, de cuatro o cinco generaciones”. “Es gente muy volada, muy espiritual; hay muchos adultos mayores que vivieron los ’60 y el hippismo. Y no sólo cannabis: consumen hongos, ácidos… Es un lugar muy distinto a todos”, subraya.

Trabajo y pago

Entre febrero y marzo, en las granjas comienza la temporada de cultivo: regar, fumigar, sembrar y arar la tierra para volver a plantar son las actividades primordiales. Para eso, el dueño del terruño paga entre 15 y 25 dólares la hora, cuando termina la semana laboral, que puede ser de hasta siete días si el trabajador -denominado “grower”- así lo desea. Es decir, el empleado puede escoger entre tener o no jornadas libres. Otra modalidad de abono es al final de la estadía del viajero, todo junto.

“En los lugares organizados, hay un manager que controla todo. Generalmente, te dan una planilla y ahí se ponen las horas trabajadas. Si la producción es chica, directamente lleva el registro el mismo dueño”, especifica Francisco.

Respecto a la modalidad, hay que destacar que antes solía cultivarse la semilla en forma hidropónica. Es decir, en el agua. Pero hoy en día los granjeros compran esquejes o clones: van a San Francisco, donde una empresa les vende directamente los plantines.

“Estás ahí y te cae una caja llena con 3 mil plantines. De ahí van al nursery, que es como una enfermería: entonces se da la primera parte del crecimiento, con sombra y macetas chiquitas de uno, dos o tres galones. Se riega y se le echan nutrientes; se le bajá el pH al agua y cuando la planta está a la altura de la cintura, va al ‘greenhouse’, que es una carpa gigante tipo invernadero, o de una al exterior, al sol. La ventaja del ‘greenhouse’ es que se puede controlar la producción, porque iluminás de forma artificial o bajás las carpas y le das oscuridad cuando querés”, agrega.

El “trimming” es distinto: se puede pagar por hora o por libra. No es otra cosa que la cosecha que, como el ciclo de la planta está invertido respecto de Argentina, se da hacia fin de año.

Cada peón debe llenar una bolsa con las flores emergidas de las plantas. La libra -454 gramos- se paga entre 70 y 150 dólares. “Cuando te van a buscar para ‘trimear’ -relata Francisco- es porque tienen todo listo para hacerlo. Uno agarra la mota, que está adentro de un táper grande, y le sacá todo lo que no es flor: las hojitas, las ramas, todo… Eso se llama ‘backing’. Después mete las flores en la bolsa y ellos pagan según la cantidad recolectada o las horas de trabajo cumplidas. Eso lo define antes el dueño y uno acepta o no cuando se lo ofrecen”.

marihuana cultivo

Inclusive, la contratación puede ser, por ejemplo, para limpiar las viviendas y, si se cobra por hora, se perciben ingresos desde que comienza el día.

Como ocurre en cualquier ámbito, si la paga de la cosecha es por libra el trabajador intentará llenar la mayor cantidad posible de bolsas. Y, si bien existe egoísmo, no es menos cierto que “hay flores para todos” y los logros de cada uno dependerán, al fin y al cabo, de la velocidad y el nivel de esfuerzo que hagan al momento de “trimear”.

Esa tarea no puede hacerse con cualquier herramienta, sino que debe llevarse a cabo con tijeras especiales. “Valen 30 dólares y se las tiene que comprar uno en el pueblo. Son buenísimas. Después, cuando te vas, las podés dejar ahí o traerlas de recuerdo”, narra Francisco.

Y continúa: “La cantidad de plata que se gana por día depende del lugar, porque donde podés llegar a levantar tres o cuatro libras, tienden a pagarte cada una 70 dólares, y donde podés hacer una libra y media, te la pueden pagar 150. En promedio, hay que calcular más o menos 200 dólares por día de ganancia. Al final, a mí la cuenta me daba igual: yo, por mi velocidad de ‘trimming’, ganaba más o menos 18 dólares por hora de las dos maneras. Esta última vez trabajaba de 7 de la mañana a 9 de la noche. Una locura: eran aproximadamente 14 o 15 horas. Paraba sólo a comer pero también te pagan el horario de comida, que es de 30 o 40 minutos”.

Beneficios y peligros

Durante la estadía, el peón puede dormir en una casa ubicada en la misma granja o, si el espacio disponible adentro está ocupado, en una carpa emplazada afuera. Otra acción que allí se permite, y en forma libre, resulta tan atractiva como los dólares para casi todos los que van a trabajar a California.

“Fumar marihuana es libre. Con tus papeles agarrás la que se te ocurra, porque hay tanta… No tiene valor. Es como la papa en Mechongué. Igual no estás fumado todo el día, porque si trabajás por producción no te conviene estar todo el día colgado. Si trabajás por hora es más libre porque vos ya estás cobrando igual. Pero igual eso depende de cada uno”, añade.

Tiempo atrás, en las casas se pagaba la comida de los viajeros. Cada uno iba al supermercado, adquiría sus víveres y luego mostraba el ticket al dueño o al manager, que devolvía el dinero. Pero ocurrió lo obvio: “Un argentino se pasó de mambo y apareció con cervezas, carne de exportación… Y cortaron esa movida. Ahora cada uno se compra lo suyo en la mayoría de los lugares y por eso, lo primero al llegar allá, es conseguir un auto entre amigos o compañeros. Usados, salen entre 1.500 y 4 mil dólares, y sirven para ir hasta el pueblo a buscar lo que sea necesario, porque la nafta es muy barata. Después se venden por la mitad o se dejan allá para usar el año siguiente”, sostiene.

En cuanto a los peligros, como lo remarca Francisco, el peor de todos es la expulsión de Estados Unidos. O, en rigor, el rechazo al ingreso al país con visa de turismo.

Pero otro temor que suelen tener quienes viajan a hacer “la temporada de marihuana” es que, una vez de regreso a su lugar de origen, les confisquen el dinero adquirido. “En el caso de Argentina si te pasás de los 10 mil dólares permitidos, no podés traerlos en el avión. Bueno sí, pero te arriesgás a que te los saquen. Y si hacés toda la temporada te pasás seguro de esa ganancia. Tenés que ver cómo te podés traer todo, porque si te agarran te empiezan a investigar y fuiste”, advierte.

Y sigue: “Argentina es muy particular porque si querés mandar la plata por Western Union, ponele, perdés mucha en el cambio. Por ejemplo, los hondureños que están allá van a un banco, hacen una transferencia y la recibe la familia en Honduras. No tienen problema para llevársela… Este es un problema nuestro y de Europa también”.

En ese sentido, recuerda que el “Estado dorado” se halla repleto de jóvenes del “Viejo continente” porque “California es uno de los lugares en los que mejor se paga el trabajo”.

“Un empleado de Mc Donald’s, por decirte cualquiera, cobra 18 dólares la hora y en Texas, 7. El sistema allá funciona porque nosotros o los centroamericanos cobramos menos. Un ‘gringo’ te cobra 30 o 35 dólares la hora para ir a laburar al campo”, resume Francisco.

Y concluye con una anécdota que refleja cómo se las rebuscan los argentinos para lograr llegar al país con el dinero ahorrado, sin riesgo de perderlo. “La primera vez que fui les pagué un pasaje a mi mamá y a mi hermano para que me trajeran la plata. O sea, la dividimos en tres. Esta última, lo hice a través de un amigo que es dueño de unas cabañas en Nicaragua y tiene una cuenta en Estados Unidos: mandé los dólares allá, porque él los necesitaba en efectivo, y después me los dio acá. Igual, siempre es una preocupación”. La última de todas, hasta el año siguiente.

Mañanas campestres (y tardes y noches)

Grass Valley es parte del condado de Nevada, en el estado de California. Según el último censo, cuenta solamente con 10 mil habitantes. En el pasado, fue el pueblo donde se encontraba “todo el oro de la costa oeste” de Estados Unidos.

“Todos son millonarios ahí pero ni te das cuenta, son muy sencillos”, reseña Francisco. La zona es montañosa y cruzada por ríos. Por eso, cuando los trabajadores deciden tomarse un día, pueden pasear por allí. De noche, cuando finaliza la jornada laboral, suelen ir a comer una hamburguesa o una pizza al pueblo.

“En el campo tenés el tiempo libre que quieras. Podés decirle al tipo que te vas tres días y volvés, pero por ahí consigue a otro que es mejor y perdés el puesto… Igual, son pocos los espacios verdes para ver; cada lugar tiene su shopping y el supermercado, y no hay mucho más”, agrega.

Acerca de la granja a la que ha ido a trabajar, Francisco suministra un dato sorprendente: el dueño tiene sólo 27 años. “Es más joven que yo y me quiere de manager… Quiere que me quede a vivir ahí porque confía mucho en mí. Es un personaje, descendiente de mexicanos y españoles: fue su bisabuelo el que arrancó a cultivar marihuana, con la mota súper cara y en la ilegalidad total, metido en la montaña”, revela.

En un siglo, la actividad se volvió tradición. “La familia entera vivió de eso toda su vida… Este campo es de él y de su papá, por ejemplo, aunque tiene varios con otras personas, porque la licencia de productor se puede sacar individualmente o en sociedad. Y como la mota bajó de precio, se está pagando mucho de licencias e impuestos. Para ellos es un momento raro, entonces algunos se asocian”, finaliza.

Por Bruno Verdenelli
verdenelli@lacapitalmdq.com.ar

FUENTE : LA  CAPITAL MDP

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Sociedad

QUIÉN ES EMILIO PÉRSICO, EL FUNCIONARIO QUE CONTROLA UN MILLÓN DE PLANES SOCIALES Y QUIERE “LLENAR LA POLÍTICA DE POBRES”

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Formó parte de la organización guerrillera Montoneros. Fundó Quebracho, la violenta organización que usaba bombas molotov en los años ‘90. Amigo del papa Francisco, es el referente del Movimiento Evita. Se enfrentó a Cristina Kirchner y se reconcilió. Vive en la casa que era de Mario Firmenich

De lejos parece un viejito pascuero con barba bicolor. Es la peor definición que se puede dar de él. Aborrece al capitalismo y todo lo que representa, y Santa Claus es la viva imagen de eso. “Hay algo que dice un yankee que me gusta”, evoca al hablar del tema, y sigue: “No es ni amansar el capitalismo, ni destruirlo, sino comerlo como se comen las bacterias a un queso gruyere”. Emilio Pérsico, el líder más poderoso entre los movimientos sociales, el que propone que “hay que llenar la política de pobres”, ríe con ganas al evocar la cita a la que le da impronta propia: “Al capitalismo hay que ir haciéndole agujeros, islas de desarrollo o, como lo llaman en Venezuela, el socialismo del siglo XXI. Es construir un modelo alternativo, como la economía indígena”.

A Pérsico se le conocen al menos dos sobrenombres, “Arturo” y “el verdulero”. El primero es el de guerra. En los violentos años setenta, fue uno de los últimos jóvenes cooptados por la organización guerrillera Montoneros. De profundas convicciones religiosas y reconocida amistad con el papa Francisco, participó de la sangrienta “contraofensiva montonera” que se cobró la vida de 84 compañeros entre 1979 y 1980. Fueron masacrados, torturados y desaparecidos por el gobierno de facto que a fuerza de bayonetas gobernaba la Argentina desde 1976.

El apodo de “el verdulero” se lo ganó ya en democracia. Al regreso de un largo exilio en España, Suiza y México, decidió vivir en las afueras de La Plata y sostener a su familia con las ventas de lo producido en su huerta.

De la ciudad capital de la provincia de Buenos Aires se mudó al partido de La Matanza. Vive en Isidro Casanova, en la casa de otro de los líderes Montoneros, Mario Firmenich.

Desde principios de los años ochenta, sus movimientos cansinos y la vestimenta que elige para presentarse en público, suele confundir a sus interlocutores. Lo creen tosco y fundamentalista por su pasado violento. Pero es dúctil en el arte de tejer poder e inteligente a la hora de rebatir argumentos. Una habilidad que a fuerza de lectura comenzó a forjar a los 14 años, edad en la que comenzó a militar en la Unión de Estudiantes Secundarios.

Asistía al Colegio San José de La Plata. Un tradicional instituto privado que “forma personas desde los valores del evangelio”. De allí pasó a la Juventud Peronista y saltó a Montoneros.

El entonces diputado Néstor Kirchner junto a Emilio Pérsico encabezando un plenario del Movimiento Evita en Vicente López (NA)El entonces diputado Néstor Kirchner junto a Emilio Pérsico encabezando un plenario del Movimiento Evita en Vicente López (NA)

La familia paterna tenía cómo solventar sus estudios privados. “Mi abuelo puso la primera heladería Pérsico en La Plata, y después la siguió mi papá. Mis hermanos y yo militábamos, y nunca continuamos con el legado, si seguíamos capaz hoy tendríamos algo”, recuerda sin remordimientos y se apura a aclarar que los actuales dueños no son sus parientes y que renunció a la herencia. Eso le valió, reconoce, algunos reproches. “Nunca me ocupé de proveer a mis hijos, por eso no me puedo definir como un buen padre. Puse todo en la militancia”, se excusa.

El pataleo llegó de ese lado. Tres matrimonios y diez hijos. El último se llama Néstor. El nombre es en honor a quien consideró su amigo y “el mejor presidente después del general Juan Domingo Perón”, el patagónico Néstor Kirchner.

Misioneros de Francisco

La mamá del niño es la diputada provincial Patricia “Colo” Cubría. Ella también es dirigente del Movimiento Evita, la organización social de la cual él es el coordinador nacional y que le permite ser considerado uno de los referentes sociales más poderosos.

Néstor tiene ocho años. Nació en 2013, en coincidencia con nombramiento de Jorge Bergoglio, el ex arzobispo de Buenos Aires, como Sumo Pontífice de la Iglesia Católica que adoptó el nombre de Francisco, el primer Papa latinoamericano.

Pérsico, entonces subsecretario de Agricultura Familiar del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, fundó el Movimiento Misioneros de Francisco, que tiene como principal objetivo “incentivar y sostener la religiosidad popular católica en barrios periféricos de la Argentina, retomando los ejes de la teología de la cultura”, una corriente desarrollada por el sacerdote Rafael Tello, según la investigación realizada por Marcos Andrés Carbonelli y Verónica Giménez Béliveau y publicada en la revista de ciencias sociales.

El propio ex vice jefe de gabinete del gobernador Felipe Solá recordó cómo se formó el grupo laico, integrado por una mayoría de católicos del Movimiento Evita. Junto a Cubría, fueron al Vaticano con el objetivo de hablar con el Papa y bautizar al niño.

En Roma le contaron a Bergoglio la idea de fundar capillas, y según los presentes, relatan los autores de “Vidas militantes: trayectorias, saberes y éticas en el Movimiento Misioneros de Francisco”, el vicario de Cristo le dijo al dirigente social “Andá, y hacé capillas”, y así nació “la organización de base, su anclaje territorial y el hito que le permite desarrollar políticas sociales y de evangelización”, relatan los autores.

La relación entre el papa Francisco y Emilio Pérsico es excelenteLa relación entre el papa Francisco y Emilio Pérsico es excelente

Son pocos los que conocen esta historia. Y la existencia de ese movimiento religioso laico quedó expuesto el 1 de octubre. Ese día, Alberto Fernández visitó la Casa de los Misioneros de Francisco ubicada en Luján. Lo recibió Esteban “Gringo” Castro, el secretario general de la UTEP, y devoto cristiano que, a diferencia de Pérsico, nunca tomó un arma ni lanzó una bomba molotov.

Quebracho y mapuches

Después de su paso por Montoneros, ya en 1992, Pérsico fue cofundador del violento Movimiento Patriótico Revolucionario Quebracho. La organización se popularizó porque protestaba contra la política económica del gobierno de Carlos Saúl Menem incendiando con bombas molotov locales partidarios, vagones de trenes, frente de supermercados y generando disturbios en las marchas que reclamaban por un justo aumento jubilatorio.

Algunos de los métodos que utilizaban son similares a los que emplean los mapuches en la Patagonia y que suelen agruparse bajo las siglas RAM (Resistencia Ancestral Mapuche). “Los reclamos que realizan los mapuches en el sur son justos y sus reivindicaciones van a triunfar, los blancos no se dan cuenta de eso”, opinó al ser consultado por Infobae.

El funcionario de Alberto Fernández sigue atento cada incidente y el devenir de los expedientes de los grupos violentos mapuches. El abogado que encabeza al grupo de asesores jurídicos que los asisten es Roberto Cirilo Perdía, uno de los integrantes de la conducción de Montoneros a quien él respondía.

El devenir de Quebracho, con el ascenso que logró Fernando Esteche en la organización, y los hechos vandálicos que protagonizaba frente a la embajada de los Estados Unidos, con quema de banderas incluida, Pérsico se alejó y fundó el movimiento piquetero con el cual creció: el Movimiento de Trabajadores Desocupados Evita. Esa fue la herramienta que le abrió las puertas al poder real y ductilidad política.

Su décimo hijo, Néstor, fue bautizado en el Vaticano por el papa Francisco (Instagram)Su décimo hijo, Néstor, fue bautizado en el Vaticano por el papa Francisco (Instagram)

Piquetero del poder

Pérsico no es tosco, como creen algunos, ni “fundamentalista”, por su paso por las organizaciones guerrilleras. Se lo demostró a Carolina Stanley, la ministra de Desarrollo Social de Mauricio Macri. A fuerza de cortes de calles y rutas, y acampes, el actual funcionario consiguió que el Evita, pero también la CTEP, ahora subsumida en la UTEP, consiguiera más planes sociales y bolsones de alimentos que cualquier otra organización popular.

Stanley aún recuerda su encuentro en el piso 14 del Ministerio de Desarrollo Social. “Pensé que me iba a encontrar con una concheta”, le dijo él.

–¿Sí? Y yo pensé que vos eras un fundamentalista– dijo ella.

“El problema más grave es la falta de solidaridad”, dice el funcionario al ser entrevistado por Infobae, y explica: “Estamos intentando construir desde abajo algo nuevo que transforme a la sociedad. Es lo que viene. Como el 17 de octubre fue la irrupción de las masas populares, que ni Perón vio, ahora se vienen las organizaciones populares que ya no discutimos planes sociales y comida, sino una organización de país diferente a partir de la economía popular”, se envalentona y reniega: “A más de 30 años de democracia, la resultante es hacia abajo. Hay una deuda de la política hacia la sociedad, y nosotros somos la expresión de esa deuda, por eso no nos quieren ver. No hay cambio social sin nosotros”, advierte.

El Movimiento Evita es la pieza fundamental de la Unión Trabajadores de la Economía Popular. Ese espacio, considerado como el “sindicato” de los trabajadores informales, que ya consiguió la “personería social” y se encamina a ingresar en la CGT, maneja como mínimo unos 400 mil planes. Cooperativas de trabajo, imprentas y pequeñas empresas que fabrican desde aceite comestible a indumentarias.

Con más de 300.000 militantes dispuestos a salir a la calle, como ya lo demostraron, por ejemplo, en la marcha del 7 de agosto, el día de San Cayetano, en respaldo al presidente Alberto Fernández y en reclamo de “Tierra, Techo y Trabajo”, Pérsico fue elegido por los dirigentes de ese espacio para ocupar un cargo de peso en el Ministerio de Desarrollo Social, la secretaría de Economía Social. Un área que controla, al menos, un millón de planes Potenciar Trabajo. Los mismos que el ministro Juan Zabaleta asegura que quiere reconvertir en “empleos genuinos”.

Emilio Pérsico fundo el Movimiento laico Misioneros de Francisco que visitó Alberto FernándezEmilio Pérsico fundo el Movimiento laico Misioneros de Francisco que visitó Alberto Fernández

Su secretaría también maneja el registro de “altas y bajas” de esos programas sociales. Una herramienta que le brinda una envidiable posición ante sus pares, en especial, sobre las agrupaciones piqueteras que no se referencian en el Frente de Todos.

Desde su secretaría se enfrentó a Daniel Arroyo, el primer ministro de Desarrollo Social de Fernández, pero la sangre nunca llegó al río. Ambos estuvieron a la altura de la situación cuando la pandemia del coronavirus obligó a cerrar la Argentina.

Arroyo tuvo que repartir más comida, bolsones de alimentos y planes sociales que nunca. Y Pérsico estuvo allí para canalizar la ayuda y evitar posibles desbordes sociales. Con sus militantes asistió a los más vulnerables en villas y asentamientos. Las ollas de sus comedores y merenderos no daban abasto. El otro lado de la moneda era la expansión en el territorio. Y la retroalimentación entre el Presidente y los movimientos sociales que estaban allí presentes para lo que mandaran desde la Casa Rosada.

Llenar de pobres la política

Después de la dura derrota en las PASO a manos de la oposición, la vicepresidenta de la Nación hizo pública una carta que parecía incendiar a la alianza de Gobierno.

El ex integrante de Quebracho no lo dudó. Anunció una movilización a Plaza de Mayo en apoyo del jefe de Estado. Por pedido del propio Fernández, el dirigente “levantó” la marcha. El jefe de la bancada oficialista en la Cámara Baja, Máximo Kirchner, habría hecho llegar la “incomodidad” que podría generar en su madre, una multitud vivando por Fernández. La concentración se podía interpretar en contra de Cristina Fernández de Kirchner.

Desde su secretaría, Emilio Pérsico controla al menos un millón de planes Potenciar Trabaja (Maximiliano Luna)Desde su secretaría, Emilio Pérsico controla al menos un millón de planes Potenciar Trabaja (Maximiliano Luna)

No era la primera vez que Pérsico enfrentaba a la ex mandataria. En las elecciones legislativas de 2017, Cristina Fernández competía como senadora nacional por la provincia de Buenos Aires. Enfrentaba a Esteban Bullrich, el ex ministro de Educación de Macri.

La actual vicepresidente hubiese ganado si el voto peronista no se fraccionaba. Casi un cinco por ciento de los sufragios migraron a la tercera boleta alternativa, Florencio Randazzo, el ex ministro de Trasporte de Fernández de Kirchner.

En esa elección, el Movimiento Evita apoyó al ex funcionario. El jefe de campaña de Randazzo era el ex jefe de Gabinete de Cristina de Kirchner, el abogado Alberto Fernández. El dirigente social trabó amistad con el docente de la UBA en esa campaña.

Allí también se relacionó con otro de los apoyos que tenía el ex ministro en el territorio bonaerense, el entonces intendente de Hurlingham, Juan “Juanchi” Zabaleta. El actual ministro de Desarrollo Social.

Ahora todos, salvo Randazzo, forman parte del mismo gobierno. La ductilidad de Pérsico permitió la reconciliación con la dos veces presidenta.

Emilio Pérsico, frente a Alberto Fernández dijo:" Creo que esta democracia de la alternancia no camina. Quiero construir una democracia donde el movimiento popular gobierne 20 años en la Argentina”Emilio Pérsico, frente a Alberto Fernández dijo:” Creo que esta democracia de la alternancia no camina. Quiero construir una democracia donde el movimiento popular gobierne 20 años en la Argentina”

“Cristina dijo una vez una frase que a mí me enamoró mucho, que era que tenemos que tener un gobierno que se parezca a nuestro pueblo. ¿Saben de qué color es la tez de nuestro pueblo? Del color del Río Paraná. La tez de nuestro pueblo es del color del Río Paraná. Tenemos que llenar la política de pobres para construir el bien común”, disparó el ex guerrillero desde el escenario del club Nueva Chicago el pasado 7 de octubre frente a Alberto Fernández. El acto, diseñado para relanzar la campaña electoral con vistas al 14 de noviembre, tenía como consigna “Por la unidad y la victoria”.

Ese día, Pérsico desplegó el discurso más peronista de todos. Era el mismo dirigente que el Día del Trabajo de 1974, fue echado de la Plaza de Mayo por el fundador del Movimiento Nacional Justicialista. Ese día, Perón, desde el histórico balcón de la Casa Rosada, llamó “imberbes” a los Montoneros.

“Los días más felices fueron los peronistas. Pero los días más felices de los felices fueron cuando en la Cámara de Diputados, el bloque de Evita era del 50% de la Cámara y ese bloque eran todos sindicalistas de la CGT, eran todos trabajadores. Esos fueron los días más felices. Cuando la mujer tenía el 48% de las bancas sin la ley de cupo. Sólo por la organización y la decisión de Eva Perón. El Evita se llama Evita porque le tiene que dar poder a los pobres, a los humildes de esta Patria”, resaltó Pérsico en su ponencia.

Sobre el final de su discurso, y ante unas 15.000 personas, dejó una frase muy polémica: “Creo que esta democracia de la alternancia no camina. Quiero construir una democracia donde el movimiento popular gobierne 20 años en la Argentina”.

Las definiciones lo revelan tal como es, el dirigente social más poderoso del país. El mismo que con la misma convicción empuñó un fusil y un crucifijo. “Ya soy un huevo sin galladura, tengo una historia muy larga”, reflexiona Emilio Pérsico al ser entrevistado por este medio, y está en lo cierto.

 

Andrés Klipphan

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