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Opinión

Aborto. Cuatro especialistas ante la gran pregunta: cuándo empiezan la vida y la persona humanas

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En un clima distendido pero no exento de pasión, Alberto Kornblihtt, Mariana Romero, Graciela Moya y Ernesto Beruti dialogaron desde distintas perspectivas sobre un tema que divide a la opinión pública y empieza a ser discutido en el Congreso Fuente: LA NACION
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25 de marzo de 2018  

¿Cuándo comienza la vida? ¿A partir de cuándo esa vida que comienza debe ser considerada una persona? ¿Y qué pesan más: los derechos de esa vida o los de la mujer que la alberga en su vientre? Tres preguntas que resultan esenciales para fijar una posición en favor o en contra de la despenalización del aborto.

A lo largo de las próximas semanas, más de 700 especialistas intentarán responderlas ante un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados, que baraja ocho proyectos de ley sobre este tema, de cara a un posterior tratamiento en el recinto, en junio próximo.

La cuestión no es sencilla, ya que las posiciones en juego son antagónicas. Pero, dejando a un lado las convicciones personales, filosóficas o religiosas, ¿qué tiene para aportar al debate la evidencia concreta que puede recogerse en un laboratorio o en el pasillo de un hospital?

Con estas inquietudes, la nacion invitó a dialogar a Alberto Kornblihtt, investigador del Conicet y director del Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias; Graciela Moya, médica, especialista en genética médica; Ernesto Beruti, obstetra y jefe de Obstetricia del Hospital Austral, y Mariana Romero, médica, investigadora titular del Área Salud, Economía y Sociedad del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes) y cocoordinadora del Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva.

Los cuatro especialistas dialogaron durante casi dos horas, reflejando un detalle para nada menor, que también perciben quienes siguen el debate público de las últimas semanas: las coincidencias y las disidencias siempre son más constructivas cuando pueden darse en un marco de seriedad y respeto mutuo.

LN: ¿Cuándo empieza la vida para cada uno de ustedes?

Ernesto Beruti: El conocimiento científico actual permite afirmar con certeza que la vida humana comienza en el instante de la fertilización del óvulo por el espermatozoide. Al formarse el huevo o cigoto, que es la primera célula, ya está presente la información genética, distinta de la del padre y la madre. Yo estuve 18 años en un hospital público, en la Maternidad Sardá, y como médico obstetra he tenido la posibilidad de ver y atender a un montón de mujeres que han perdido espontáneamente su embarazo. Cuando llegaban con hemorragia a la guardia, con algún dolor y veíamos que, al revisarlas, perdían el embrión, ese embrión tenía todas las características de un ser humano.

Mariana Romero: El inicio de la vida humana no es un campo que esté absolutamente consensuado. ¿Por qué, entonces, estoy a favor de la despenalización del aborto? Porque pienso en lo que muchas mujeres atraviesan en estas situaciones y entiendo que, además, la ley hace una ponderación gradual del valor de la vida humana. Por eso la pena por un aborto ilegal es distinta de la de un asesinato.

Graciela Moya: No podemos escapar de nuestra biología. La vida humana empieza en el mismo momento de la fecundación. Ahí comienza una cascada de eventos biológicos, bioquímicos y moleculares que, a no ser que se frenen por una cuestión externa o por un proceso patológico propio del embrión, continúan en un proceso que mantiene la misma dinámica hasta la muerte natural. El otro punto es definir desde cuándo uno le va a dar un significado moral y desde cuándo lo va a respetar. Prestarse a una definición de persona según lo legal me parece erróneo. Eso cambia con el tiempo y con las culturas. La cuestión es filosófica: por qué elegimos proteger a algunas personas y no a otras. Si lo hacemos desde lo funcional, el día en que nosotros perdamos nuestras funciones mentales superiores, ¿vamos a dejar de ser personas?

Alberto Kornblihtt: Como no nos vamos a poner de acuerdo con el estatus del embrión, diré que la vida es la definición biológica de lo que es una célula viva. Una célula viva es una célula que cumple con dos funciones: metabolismo y replicación. Son las dos funciones esenciales de la vida. Los espermatozoides que un varón eyacula en la pileta están vivos. Los óvulos que caen cada vez que hay una menstruación están vivos. Si te amputan un brazo, sus células estarán vivas durante un tiempo. Voy a ser un poco duro: un embrión en el vientre de una madre se parece más a un órgano de la madre que a un ser independiente. El hecho de que la ley penalice el aborto con tres a cinco años de prisión como máximo delata que lo que está creciendo en el vientre de la madre no es lo mismo que una persona que es asesinada. No puedo decirte en dónde comienza la vida humana porque, para mí, el concepto de vida humana es una convención. Una convención de los médicos, de los juristas.

MR: Bueno, es una convención social también. Porque las leyes son convenciones. Son acuerdos que la sociedad hace para no ir a la guerra. Para no matarnos entre todos.

AK: Podemos diferir sobre el estatus del embrión. Lo que para mí está claro es que, así sea un humano en potencia o en crecimiento, un embrión no es lo mismo que un bebé.

EB: No estoy de acuerdo, porque la única variable es el tiempo.

AK: No. Es la dependencia de la madre.

EB: Dale tiempo a este embrión de ocho semanas, no le hagas nada, dejalo, y vas a ver cómo en el ciento por ciento de los casos, salvo que haya una patología, llegará a ser un bebé.

MR: Pensemos en esto que dijo el doctor: “Dejalo. Es una cuestión de tiempo”. No es dejarlo. Es dejarlo adentro de una mujer que, durante nueve meses, va a actuar como una incubadora. Las mujeres no somos eso. No somos un recipiente para llevar adelante un embarazo. Nada de eso nos es inocuo.

EB: Pero es un ser vivo.

MR: Y las mujeres también.

EB: Obvio. Por eso mismo cuidemos a las dos. ¿Por qué priorizar a uno sobre otro?

AK: Entonces, ¿por qué no se castiga el aborto con penas más graves si ese ser vivo está indefenso?

EB: En el Código Penal el aborto está contemplado entre los delitos contra la vida.

GM: Es un consenso que se tomó en un momento.

AK: Según ese consenso, el embrión no es lo mismo que un ser humano.

GM: Nosotros teníamos una ley, por consenso, según la cual la esclavitud era buena. A lo que voy es que quizás en doscientos años se diga: “Mirá a estos que mataban a los fetos y a los embriones, qué desastre”.

AK: Bueno, también hay sociedades en las que matan a las niñas recién nacidas porque quieren el varón. Por eso, pensando en la cantidad de mujeres que, por hacerse abortos en lugares inadecuados, tienen infecciones; en la cantidad de adolescentes que, por no abortar, tienen que llevar un embarazo a término y criar a un bebé cuando todavía son niñas o darlo en adopción en condiciones ilegales; en la cantidad de genetistas que hacen diagnóstico prenatal, detectan que el embrión va a nacer con una enfermedad no curable y se lavan las manos al no recomendar la interrupción del embarazo; en la cantidad de situaciones en las que se sabe que ese embrión va a nacer mal aún sin un diagnóstico genético, pedimos a aquellos que tienen convicciones filosóficas o religiosas respecto de lo que llaman comienzo de la vida humana que respeten a los que tenemos otras concepciones. Porque no hay un absoluto.

EB: ¿Sabés que pasa, Alberto? Lo que me pasó a mí toda la vida es que después de ver esto [muestra la foto de un embrión humano] no me puedo convencer de lo contrario. Yo ni siquiera tenía una idea formada sobre el aborto, pero cuando empecé la residencia.

AK: Eso es subjetivo. Ahí yo veo caracteres antropomórficos, pero no puedo imaginar que eso es una persona.

EB: Pero, mirá los dedos de la mano, los de los pies. Los ojos, la cabeza. Esto para mi confirma que es una persona, y no un embrión de pollo.

AK: No. Es un embrión de humano.

EB: Claro, pero esto para mí es fuerte. Es lo que viví toda mi vida.

AK: Pero ¿no te resultaría fuerte pensar que esos embriones humanos e incluso los fetos hasta el día del nacimiento no están comiendo por la boca y no están respirando por sus pulmones? Dependen totalmente de la placenta; hasta sus posibles infecciones son prevenidas por anticuerpos de la madre y, en el momento del parto, se produce un cambio brusco, casi dramático, del cual, por suerte, no tenemos memoria. El shock que debe significar para ese feto que nació y se convierte en bebé pasar a ventilar, porque la palabra correcta no es respirar sino ventilar, y pasar a alimentarse por su sistema digestivo. Es un cambio tan fundamental, tan brusco, que marca un antes y un después. Entonces, para mí no es lo mismo un bebé que este embrión.

LN: ¿Qué debería ofrecer el Estado para que disminuya la cantidad de embarazos no deseados?

EB: En la Argentina tenemos un montón de embarazos adolescentes porque falla una educación sexual integral, falla la prevención; tenemos muchas mujeres embarazadas en situación de extrema pobreza porque no hemos trabajado lo suficiente para darles a estas mujeres una atención de calidad tanto en materia educativa como sanitaria.

AK: ¿Cual sería la prevención? ¿Anticonceptivos?

EB: Sí, obvio que sí.

AK: ¿Ustedes están de acuerdo con el uso del preservativo?

GM: Con el uso del preservativo y con la planificación familiar.

EB: La religión católica todavía no permite la anticoncepción artificial, pero no se puede imponer a toda la sociedad la postura de la Iglesia.

AK: Sin embargo, la Iglesia tiene la misma posición respecto de la interrupción precoz del embarazo. ¿Ahí debe ser oída?

GM: La Iglesia también está en contra de la pena de muerte, tiene el Observatorio de la Deuda Social, está en contra de la pobreza, tiene una posición sobre muchos temas.

EB: Creo que hay alternativas para salvar las dos vidas. ¿Por qué tenemos que pensar que la única es el aborto? La solución exprés del aborto, rápida y efectiva, no es solución.

MR: El aborto ocurre igual. Y viene ocurriendo. Este país fue de los últimos países de América Latina en tener una ley de salud sexual y procreación responsable que nos permite poder ir a un hospital público, pedir un anticonceptivo y obtenerlo sin costo. Tenemos una ley de educación sexual integral, aunque se implementa con dificultades. Ahora, junto con eso, queremos ofrecer aborto legal y seguro. Es ofrecerle la posibilidad a una mujer que tomó la decisión de hacerlo de forma segura. Si tengo una ley que me ampara y dice que tengo derecho porque es un riesgo para la salud, y la salud es biopsicosocial, ¿por qué pedirle a una mujer que continúe un embarazo si no lo quiere?

AK: Mientras te escuchaba, yo pensaba: pero entonces es peor aún, porque parece ser que por estas concepciones de cuándo comienza la vida humana la mujer se convierte en una esclava de ese embrión.

MR: Exacto.

BK: Es una esclava del embrión y no tiene libertad para decidir sobre su propio cuerpo ante la pena social, cultural, religiosa. Además, le pesa la idea de que estaría cometiendo un asesinato. Eso es terrible. Muchos médicos tratan mal a estas mujeres, sobre todo si son de clases bajas y tienen piel oscura, como si fueran unas sucias por haber quedado embarazadas. Entonces, tienen que soportar ese embarazo, esa carga, por el pecado que cometieron. Y estamos en el siglo XXI…

GM: Por más que yo no aborte, también me pueden tratar mal por ser morocha, o por ser extranjera, o por hablar raro, o por tener una discapacidad, o por tener cualquier otro problema que no le parezca agradable al otro. Entonces, cuando hay un feto con una enfermedad, por ejemplo un síndrome de Down, hay mucha gente que no lo quiere tener. Hay países como Francia, donde el 95% de los fetos con síndrome de Down se abortan.

AK: Pero el Estado no obliga a abortar.

GM: Así es, ofrece la posibilidad, pero la cuestión es que no mira a las personas con dificultad como personas que necesitan más cuidado y más protección que otras. Entonces, si el médico maltrata a la morocha o a la mujer que es pobre, estaríamos teniendo esa misma postura cuando decimos que el feto con síndrome de Down no merece vivir.

MR: Los 500.000 abortos que estimamos una década atrás no son de mujeres que tienen un feto o un embrión con un problema genético. Son mujeres que atravesaron problemas en su vida. Son mujeres que dijeron: “No puedo. No puedo tenerlo y no quiero”.

GM: No tienen la contención necesaria. La primer causa en las mujeres que buscan un aborto procurado es la coerción. La presión de los padres, de la pareja, el hecho de estar solas. Son todas cuestiones sociales.

AK: Sería bueno que se entienda que cuando hay un diagnóstico prenatal que dice que el bebé va a nacer con alguna discapacidad quizás no mortal nunca es el Estado o los médicos los que aconsejan compulsivamente el aborto.

EB: Bueno, pero ustedes saben que la ley que ahora se propone habla en su artículo primero de que la mujer tiene el derecho de optar libremente por el embarazo hasta las catorce semanas. Después dice que, pasado este plazo, la mujer tendrá derecho a la interrupción legal de su embarazo en tres situaciones: malformaciones fetales graves, en caso de violación y en caso de peligro para la salud o la vida de la madre, y este peligro para la salud puede ser físico, psíquico y social. Entonces, pregunto: ¿qué pasa con una mujer que está embarazada de treinta semanas, que se pelea con el marido y el marido se va con otra, desaparece, y de pronto ella dice: “Ah, me dejó mi marido, a este chico no lo voy a tener”?

MR: Este país está lleno de hogares monoparentales. Según el último censo, más del 30% de los hogares lo son, y muchos están sostenidos por una mujer que tiene hijos a cargo. Por favor, no pensemos que las mujeres tomamos tan livianamente esas decisiones.

EB: Como quieras, pero estaría en su derecho a hacerlo, porque la ley la ampararía.

MR: Hoy no es así. Hemos judicializado situaciones de adolescentes violadas con denuncia judicial hecha, donde no acceden a la interrupción legal del embarazo.

LN: Precisamente, iba a preguntarles si hoy se aplica el protocolo que autoriza el aborto en determinados casos.

MR: Se aplica relativamente. Diría que se aplica más de lo que se aplicaba antes, que no teníamos protocolo. Hoy vamos por el tercer protocolo nacional, y existen provinciales.

AK: Ahora, ¿es cierto que una mujer violada puede abortar legalmente?

MR: Absolutamente.

AK: Entonces yo les pregunto a ustedes [por Moya y Beruti], ¿qué tiene de particular esa vida humana por el hecho de provenir de una violación? No me refiero al pudor o al daño causado por la violación sobre la madre. Me refiero a la criatura en potencia.

GM: Hay dos víctimas en ese caso.

EB: ¿Qué culpa tiene ese bebe?

AK: Bueno, por eso. ¿Hay que matarlo, según ustedes?

GM: No, no estoy de acuerdo.

EB: Tampoco yo. Para nada.

AK: Es decir, que no solo no habría que votar la ley propuesta, sino además cambiar la que existe.

GM: Primero, habría que hacer lo posible para que esa mujer no sea violada.

EB: Yo te pregunto, ¿qué culpa tiene ese ser que se está gestando?

GM: Es que hay dos víctimas, insisto. En estos casos, además, no se guarda el ADN del feto y se sigue favoreciendo la violencia contra la mujer, porque tampoco se denuncia y se busca al violador, cuando sabemos que el 70% de las violaciones ocurren en el ámbito familiar. Entonces, a esa mujer uno le hace el aborto y la devuelve al mismo grupo. Y esta ley permite el aborto en niñas de 13 a 16 años sin necesidad de que vayan los padres. Puede ir cualquier allegado, un adulto responsable. El adulto responsable puede ser el mismo adulto que la está violando. De algún modo, la ley también habilita al violador a que la siga violando y la siga maltratando.

LN: Suponiendo que ese embarazo llegara a término, en muchos casos estaríamos ante madres que crían a hijos que no quisieron y ante hijos no queridos por sus madres. ¿Qué proponen en esos casos?

GM: Hay experiencias de mujeres violadas que siguen su embarazo y dan al niño en adopción. Hay toda una contención que genera resiliencia. Y de alguna manera, porque se les brinda también un tratamiento psicológico, eso las ayuda a hacer el duelo de la violación. Nosotros hablamos de aborto como si no tuviera ningún efecto emocional en la mujer. Pero en verdad genera un estrés postraumático, y eso tampoco está contemplado en la ley.

MR: Si la mujer pide acompañamieno psicológico de la trabajadora social o consejos sobre adopción, esas opciones están.

GM: Entonces ¿por qué la necesidad de otra ley si las opciones están?

MR: Porque hoy hay mujeres que, a pesar de que la ley no les permite interrumpir el embarazo de forma legal, lo hacen, poniendo en riesgo su salud, su vida.

EB: En mi caso, cuando alguien me convenza de que no es una vida humana, yo no tengo ningún problema en hacer abortos.

MR: Es que no te tenemos que convencer. Lo que queremos es que la ley abrigue, cubra y proteja a todos. Las decisiones van a ser siempre de índole personal. Quiero que las mujeres y la familias, o quienes las acompañan, puedan optar sin coerción. No la coerción para abortar, pero tampoco la coerción para seguir un embarazo.

EB: [a Romero] ¿Y qué pensás de la adopción?

MR: Es una alternativa válida. Hoy, desafortunadamente, muy compleja en la Argentina. Pero no creo que sea la única. Por eso quiero que la sociedad nos dé opciones. Somos individuos responsables. Confiemos un poco más en las decisiones que tomamos.

BK: Quedarnos en la discusión de si un embrión es vida humana o no es cosa del pasado. Miremos hacia el futuro. Y la Argentina, afortunadamente, está preparada. Lo mejor que podemos hacer los que entendemos un poco de biología y medicina es no generar tabúes, para que se conozcan todas las posiciones.

A favor o en contra, la experiencia reafirmó las propias certidumbres

Los cuatro especialistas, en la Redacción de La Nación
Los cuatro especialistas, en la Redacción de La Nación Fuente: LA NACION

A lo largo del diálogo fue quedando en evidencia la firme convicción con la que cada uno de los especialistas sostiene sus argumentos. Por eso, hacia el final de la charla llegó el turno de preguntas de índole más personal, a fin de conocer cómo cada cual había ido construyendo esas certezas.

LN: Cada uno de ustedes tiene una larga trayectoria profesional. ¿Siempre sostuvieron la posición que hoy tienen sobre el aborto o fue variando? ¿Les generó algún tipo de problemas?

Alberto Kornblihtt: En mi caso no varió. Cuando yo era chico y veía a una mujer embarazada, por mi ética familiar, por un montón de razones, me daba cuenta de que lo que estaba dentro de ese vientre no era todavía un bebé, sino que era un embrión en gestación, un feto. Y por lo tanto yo, de chico, y quizás me puedan ver horrorosamente por esto, ya pensaba que no era tan terrible interrumpir el embarazo si lo comparaba con matar a una persona. Después, cuando estudié Biología, el conocimiento reafirmó una percepción que, no voy a desconocer, tiene que ver con mi educación, con el ateísmo, con una valoración de la vida. Estoy en contra de la pena de muerte, estoy en contra de las guerras, no quiero matar a nadie, pero estoy convencido de que la interrupción del embarazo no es un crimen. Sostener esto no me generó ningún problema porque creo que los que me conocen saben lo que pienso, saben que soy una persona que tiene un compromiso con los derechos humanos, que no reniego de mi pasado de izquierda, que no me reciclé. En fin, la gente sabe.

Graciela Moya: A medida que fui aumentando mi conocimiento científico y mi experiencia de vida como profesional y como persona, se me acrecentó mas la visión de la protección de la vida humana. No me parece que nosotros, como seres racionales, podamos decidir quién vive y quién no. Y sin duda es muchísimo lo que uno puede hacer para ayudar a las personas y mejorar sus circunstancias para que no tengan que llegar al drama del aborto: que una mujer pueda elegir quedar embarazada o no, darle las herramientas para que pueda elegirlo, pueda elegir criarlo o no criarlo y darle siempre la alternativa de la adopción. De hecho, yo tengo amigas íntimas que fueron dadas en adopción, tengo primos que fueron dados en adopción, que tienen hijos y quizá ninguno de ellos existiría si hubiese habido ley de aborto. En esta postura tuve una recepción enorme de gente que piensa igual o distinto que yo.

Mariana Romero: Quizá yo tengo una trayectoria similar, pero con una postura distinta. En el tiempo que hice práctica clínica me encontré desafortunadamente con varias mujeres que se murieron después a causa de un aborto inseguro. Y eso reforzó todavía más mi decisión personal y profesional de que yo iba a trabajar en esto. Con el tiempo pude ir acompañándome con otros profesionales y fuimos construyendo un corpus de evidencia que nos permitió seguir sosteniendo esto. Hoy celebro esta discusión que tuvimos porque es mucho más seria y mucho más respetuosa de lo que solía ser. Yo puedo pensar en episodios en donde me sentí mal. A veces había poca gente dispuesta a escuchar, entonces inmediatamente la reacción era de condena. Estar en un auditorio donde alguien se levanta y me grita “asesina”… La verdad es que eso es no conocerme nada. Por suerte me pasó pocas veces, pero me pasó. También este camino me gratificó muchísimo. Por eso el balance es positivo. Aun con todas esas situaciones que ocurrieron, inclusive con colegas, nada se compara con la situación actual, en donde por fin nos abrimos a un debate.

Ernesto Beruti: Yo siempre estuve en contra del aborto. Y después de todos los articulos que he leído, de las charlas que he tenido con personas de pensamientos distintos en los últimos días, estoy más en contra que antes. Ahora están en boga en Internet los artículos que revelan nombres de famosos que corrieron riesgo de ser abortados, empezando por el papa Juan Pablo II, por Steve Jobs, Cristiano Ronaldo, Andrea Bocelli o Celine Dion. ¿Qué sabemos lo que puede ser ese hijo? Después te dicen: “¿Para qué vamos a hacer nacer a estos chicos que van a ser siempre pobres y están condenados al fracaso?”. Pero ¿qué sabemos? Yo creo que la mujer tiene la libertad de ejercer o no la maternidad, pero es allí cuando la adopción es una alternativa que hay que rescatar como acto de entrega, de amor. ¿Si tuve conflictos por esta posición? Bueno, aparecí hace dos semanas en Intratables y me dieron con un caño [risas], pero no importa. No quiero imponer mis ideas a nadie.

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Miguel Wiñazki: “La justificación del Vacunatorio VIP de Zannini es un alarde de inmoralidad”

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En diálogo con Infobae, el filósofo y escritor reflexionó sobre las consecuencias de la pandemia y opinó de la actualidad política. “Alberto Fernández es la sombra de Cristina Fernández”, aseguró

La soledad, la angustia ante el desafío de la pandemia, la esperanza y la moralidad son algunos de los temas que el periodista y filósofo Miguel Wiñazki aborda en su nuevo libro La posnormalidad (Sudamericana).

En una charla profunda con Infobae, el ensayista analizó la coyuntura política y opinó sobre el escándalo del vacunatorio VIP. “El caso de Zannini es muy significativo porque evidencia que se está utilizando el poder para desobedecer los más elementales mandamientos morales”.

“Alberto Fernández es la sombra de Cristina Fernández. Él actúa tutelado por ella cada vez más. Y lo demás, ciertos sesgos de independencia, la verdad que parecieran ser retóricos, o de resistencia”, aseguró.

— Nos vemos en casas propias, separados, en medio de biblioteca. Es un signo de los tiempos esto, ¿no?

— Definitivamente, sí. Conectados. Pero bueno, de este modo. Me gusta tu biblioteca, yo la mía la tengo en otro espacio, pero me hubiera gustado que la veas. Ya la verás algún día.

— Claro que sí. ¿Esto es un signo de la posnormalidad, lo que nos está pasando en este momento?

— Sí, exactamente. Porque esta anormalidad va a cambiar, está cambiando, estamos viendo una metamorfosis, y ya estamos incubando y está apareciendo esta posnormalidad. Que es esto por ejemplo, estamos comunicados pero mediados por las pantallas. Y lo mismo ocurre en todos los ámbitos. La educación, el trabajo, la vida cotidiana.

La posnormalidad - Miguel WiñazkiLa posnormalidad – Miguel Wiñazki

— Me gusta porque tu libro tiene una mirada filosófica que yo creo que en estos tiempos es imprescindible empezar a dar. Los existencialistas, de los que yo me confieso fanático, decían que uno estaba arrojado a la vida sin ningún tipo de pedido y que a partir de ahí había que construir un sentido de la vida. ¿Qué sentido de la vida se puede construir en medio del coronavirus?

— Efectivamente, vivimos o estamos arrojados en el mundo y de pronto nos toca este mundo. Con una entidad invisible que nos acecha y que nos mata. Lo cual es un gran dolor. Entonces a pesar de todo lo que yo sostengo, pero también basándome como vos en buena medida en filósofos existencialistas, es que a pesar de todo hay esperanza. Que no hay otra posibilidad que la esperanza. El apocalipsis ocurrió muchas veces a lo largo de la historia pero el mundo siguió andando. Hubo fin del mundo en otras oportunidades, la Gran Guerra, la Segunda Guerra, otras pestes, la gripe española, lo que quieras, pero la esperanza queda en algún lugar profundo. Digo, no puede no estar arraigada en algún lugar profundo del corazón y hay una fuerza reconstructiva. Va a haber una revancha de la vida. Así es la historia.

— Veo en tu libro eso, a pesar de una muy, muy, muy cruel descripción de la realidad, veo siempre algo que sobrevuela que es que esto incluso también va a ser superado y va a tener como una revancha, esto que acababas de decir. ¿En dónde encontrarás este cabo para asirte de la revancha en lo personal?

— Mira, te comento Luis las fases que fui viviendo. Primero el encierro, la primera etapa de esta cuestión, con una gran angustia porque yo estoy acá viviendo solo, mis hijos por un lado, mi pareja. Y digo bueno: “¿Qué hacemos con esta angustia?”. Entonces pensé también en un lema existencialista que es: hay que ascender al abismo. Si hay un abismo bueno, aceptarlo, vivenciarlo y desde allí hacia algún acantilado. Porque no hay otra posibilidad, si no nos quedamos allí arrojados pero pasivamente arrojados. Y ese ascenso en lo personal se da, bueno, precisamente por la escritura. En este caso por una escritura, vos sabés que uno sale al, no sé cómo denominarlo, la zona de combate que es la Argentina todos los días, y yo digo pero la esperanza viene por otro lado, viene por la reflexión, por la meditación, por la conversación en conjunto. Y me aferro mucho a eso.

Miguel Wiñazki, autor de La posnormalidad

— Ya que trajiste la realidad argentina quiero aprovecharte porque siempre te leo y me parece muy interesante reflexionar con vos. Empiezo por algo muy inmediato que fue el nuevo conflicto diplomático que ha generado el Gobierno con el comunicado de Cancillería por Israel. Es un nuevo tiro en el pie. ¿Me explicas por qué exponerse a este semejante conflicto en la contingencia Argentina?

— Yo la verdad que creo que en el campo de la política exterior así como en otros hay un grado de irracionalidad y quizás de desconocimiento de los hechos notable. En Medio Oriente evidentemente hay una tragedia humanitaria, pero Hamas es un grupo terrorista, financiado básicamente por Irán, y además nosotros no teníamos ninguna necesidad de complicarnos con esa cuestión. Y lo hicimos. Yo creo que sigue habiendo, por un lado, una incomprensión profunda, pero por el otro, una cierta convicción de que por el lado del anti sistema, Irán, Venezuela, Hamas, por ahí hay un camino para la Argentina. Creo que es un error radical y fundamental. Otro más. Nos lleva por el peor de los caminos.

— Venezuela es tóxico, dice el Canciller. España se entrometió demasiado, dice el Canciller. Ahora dice esto. ¿En realidad no será que estamos poniendo demasiada expectativa en lo que es el gobierno de Alberto Fernández y en realidad son esto?

— Daría toda la impresión de que, como es ese dicho de sentido común, si tiene cuatro patas, mueve la cola, ladra, es un perro, sí, es un perro. Daría la impresión de que están exhibiendo esta filosofía política que es precisamente ir por el reverso del mundo. Pero incluso por el reverso del mundo árabe en éste caso en particular. El mundo árabe está buscando por otro lado, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, de vincularse con Israel porque la guerra es la guerra. Hamas e Irán son los que quedan al margen de la nueva negociación mundial incluyendo el Medio Oriente. O algunos autócratas como Erdogan, que pretende al menos retóricamente asociarse con este sector de los palestinos. Entonces, bueno, lamentablemente pareciera haber una convicción. Pero esa convicción es la convicción que nos acerca al fanatismo. Tal vez aquí también estemos cercanos a ese fanatismo.

— Ahora, es interesante porque muchas de las explicaciones que se dan, Guzmán, Basualdo, Losardo, Soria, es porque es una coalición heterogénea. A mí no me alcanza como explicación esto. ¿Te animas a decir quién es hoy Alberto Fernández en el ejercicio de la Presidencia?

— Es la sombra de Cristina Fernández. Es el reflejo y un poco un reflejo sombrío de Cristina Fernández. Él actúa tutelado por ella cada vez más. Y lo demás, ciertos sesgos de independencia, la verdad que parecieran ser retóricos, o de resistencia. Ella va avanzando y ella y los suyos, que en esa coalición me parece que cada vez están pisando más fuerte con ministerios, cajas, etcétera, han tomado las riendas. La Argentina es imprevisible, impredecible, pero tal vez Alberto pudiera romper esas cadenas. Hoy por hoy la imagen es la opuesta. Hay un cierto patetismo, lo digo con respeto, hay un cierto patetismo en esto de juntémonos para la foto a mostrar que estamos unidos. Pero yo sé perfectamente porque tengo información de que la foto es falsa, si hubiera unidad esa foto no hubiera existido, por ejemplo. Entonces es alguien que obedece, “sí Cristina, sí Cristina”.

— Carlos Zannini justifica el vacunatorio VIP, el jefe de todos los abogados falsea una norma diciendo que estaba incluido. ¿Qué es esto, impunidad exacerba, es inescrupuloso?

— Bueno, es una inmoralidad jactanciosa. Y es un alarde de inmoralidad. Y ese alarde de inmoralidad demuestra diversas cuestiones. Una es una lejanía y una distancia, precisamente por estar en la torre de marfil del poder, de la desesperación de la gente. La gente está preocupadísima y después te manotean las vacunas, te la manotea Zannini, que es terrorífico, y te la manotea un tipo que simplemente es un delincuente menor, lo que a la vez es mayor, que las revende. Es difícil vivir así. Ahora, el caso de Zannini es muy significativo porque evidencia que se está utilizando el poder para desobedecer los más elementales mandamientos morales. No en el sentido religioso, en el sentido cívico del término.

— Usaste una expresión: la jactancia de la inmoralidad. ¿Dirías que éste es un signo del gobierno de Alberto Fernández, el alarde de la inmoralidad?

— Sí y también el alarde de un cierto desprecio por el republicanismo. Es decir, la Corte, no sé, ahí hay decrepitud jurídica. Pero la Corte es la democracia en la medida que sea una Corte autónoma, que sigue adelante con respetar la Constitución. Y además ese alarde, esa jactancia, y ese menosprecio, por la división de poderes, también alardeado, vociferado, propagandizado, tiene efectos colaterales terribles. Por ejemplo, un señor, Pietragalla, va a Formosa y dice acá se respetan los derechos humanos. ¿Pero cuál es el efecto? Decir: “No, no me importa la verdad, la verdad es la que digo yo”. No, pero escúcheme, hacemos las investigaciones en Formosa, la gente habla y ocurren cosas horribles. En estos días le voltearon la puerta a una persona que no tenía síntomas de Covid para encerrarla en un lugar completamente insalubre más todo lo otro que sabemos. Entonces el efecto de esa vanidad y de esa arrogancia es en principio con la verdad, nosotros no nos involucramos, lo que ocurre no es lo que ocurre para nosotros. ¿Por qué? Porque decimos que no ocurre.

— Dame una mirada de lo que pasa con nuestro oficio. También este fanatismo se ha transferido hacia nuestro ejercicio, hay desprecios hasta personales.

— Bueno, es un fenómeno la verdad que se ha profundizado muchísimo esto. Y también hay fanatismo de los dos lados eh, hay algunos…

— Claro.

— La cuestión es que lo que yo he observado es que cuanto más profunda y rigurosa es una investigación más agraviado resulta el investigador. Es inversamente proporcional. Precisamente porque es verdad, porque es irrefutable, porque es grave y de pronto gravísimo, ahí el agravio crece. Y esto la verdad que es una enfermedad. Y que en la gente que tiene cierta edad como yo no genera un efecto de autocensura pero en buena medida es ese el intento, o casi.

— Hay como un vicio que se impone con la justificación de recordar cuánto de crítico fuiste con los otros. Es disparatado que uno tenga que hacer una suerte de historia personal cada vez que va a dar una opinión sobre un tema.

— Sí, totalmente. Muy bueno eso. Sí, porque le ocurre a todo el mundo, mira que yo critiqué, que yo dije lo que acabas de decir. Digamos, la verdad es que no habría por qué justificar razones si aquello que uno está exhibiendo en ese momento, publicando, es cierto. Si esto es cierto, después discutimos mi biografía.

— Claro.

— Después la discutimos si la querés discutir o si yo la quiero discutir. Pero el tema es si esto que estoy diciendo es verdadero o es falso. Porque en el periodismo funciona la lógica binaria, es verdadero o es falso digamos. A veces no podés arribar a la verdad binaria. Suponete el caso Nisman. Se suicidó o lo mataron. Para la Justicia está ahora en que lo habrían asesinado. Ahora bien, esto no implica que no exista una verdad. O se suicidó o lo mataron, no hay una tercera posibilidad en este caso.

— Hablemos un poco del autor de este libro. ¿Qué te enseñó el encierro?

— A ver, yo en el libro trabajo bastante el tema de la soledad. Bueno, me enseñó a reconsiderar la posibilidad de que en la soledad la creación puede existir. O que de pronto es necesaria. Que la soledad no implica un descuido. Que por el contrario, hay que protegerse uno mismo. Quiero decir, aun en soledad y encerrado traté de hacer gimnasia o comer saludable. Estas parecen cuestiones menores pero son las que te permiten sobrevivir. Y después una cosa que me pasó mucho es que leí muchísima bibliografía sobre sobrevivientes. ¿Por qué sobrevive alguien? Y bueno, sabemos, uno se reencuentra con lo mismo, el que sobrevive con mayor posibilidad, porque esto es una tabla matemática, pero si hay proyectos, si hay deseos, si hay afectos, si hay amor tenés mayor posibilidad. Y bueno, y eso, el encierro, me enseñó a ponderar muy positivamente todo eso.

— Yo traigo de tu texto esto, algo que para los psicoanalistas es vital: el deseo, la pulsión de vida. No como un deseo milagroso sino como un deseo que hay que poner en práctica voluntariamente.

— El deseo es acción, si no es también lo que algunos filósofos llaman una mala fe. Yo digo, enuncio lo que yo hubiera hecho, lo que haría. No, pero es ponerse acción. Yo quiero adelgazar, necesito adelgazar (risas). Bueno, todavía no lo puse en acción, pero si no, no es deseo. El deseo es concreción. O sea eso bíblico de “pide y te será concedido”, es muy interesante pero claro, debo enfatizar, pero pide, y pedir es actuar.

— Yo tengo un sacerdote amigo queridísimo que me dice: “La esperanza no es decir después de Carlos Pellegrini viene 9 de Julio, porque ya sé que es así, es poner un pie y atrás el otro para llegar hasta 9 de Julio”. Esto es es la esperanza activa.

— Claro, es caminar hasta esa calle y la otra, y la otra. Y es arribar y seguir, seguir navegando la vida. Lo cual implica, bueno, remar, caminarla, transitarla, y muchas veces contra viento y marea. Porque es contra viento y marea en un país como este, pero no solo en este, es contra viento y marea.

— Contame en qué estado estás de la vacunación

— Bueno, aguardé como corresponde mi turno y me llegó la primera dosis y estoy en eso, primera dosis.

— ¿Qué te tocó?

— Me tocó la Sputnik. Yo la ciencia rusa, yo conocí Rusia y no hace mucho, siempre la valoré y no puede ser de otro modo. O sea que la asumí con esperanza también. Ahora aguardando la segunda dosis. Y con fuerzas para efectivamente sobrevivir en la medida de lo posible. Han caído algunos amigos, me hizo muy mal obviamente. Me hizo muy mal. Inesperadamente. Yo negaba, este no puede caer, es joven. Y cayeron. El dolor también.

—¿Qué te pasó cuando te pusieron la vacuna?

— Bueno, tengo cinco hijos. A una de mis hijas, que no confiaba mucho en mi decisión para llegar al lugar, le dije que me acompañara y me vigilara (risas). Seguimos, seguimos trabajando, seguimos con la vacuna Sputnik circulando. Lo cual no me ha convertido en un admirador de Putin ni mucho menos pero me pasó… Un refuerzo. Un refuerzo para la vida, sí, sí.

— La mejor de las suertes con el libro. Felicitaciones.

Entrevista completa:

FUENTE : INFOBAE
FOTO TAPA : AJN AGENCIA DE NOTICIAS

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Opinión

EL «POBRISMO» UNE LOS EXTREMOS DE LA GRIETA

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No son pocos los sectores cercanos al gobierno que ya no ocultan que el asistencialismo atenta contra la posibilidad de sacar a los sumergidos de la pobreza. Todo el arco ideológico exige crear empleo genuino.

 

Algo nuevo se está gestando en esta Argentina traspasada por la crisis y la debilidad del estado y sus respuestas.

El ministro de Agricultura Luis Basterra reconoce que los planes sociales atentan contra la generación de empleo genuino en la totalidad de las economías regionales del interior del país.

Lo hizo explícito la semana pasada en la localidad misionera de Andresito en una reunión con productores yerbateros en la que el funcionario se comprometió a hablar con el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, para tratar la problemática.

«Pasa lo mismo con las manzanas, con las uvas, con la vid, con los cítricos. Se ve en todo lugar donde se requiere mano de obra intensiva. Coincidimos en el concepto y sepan que tienen un aliado», les dijo Basterra a los yerbateros que reclamaban porque no consiguen trabajadores para la cosecha.

También las organizaciones sociales salieron al cruce de la ampliación de la «Tarjeta alimentar» que llegará a 2 millones de personas y se ampliará a chicos de hasta 14 años de edad.

«El gasto en ayuda directa, la tarjeta Alimentar, nos incluye como consumidores, pero eso no es inclusión social, la única inclusión es el trabajo. La tarjeta es pan para hoy y hambre para mañana«, sostuvo Emilio Pérsico a horas del anuncio presidencial.

Más duro fue Juan Grabois, que calificó el plan alimentar como «un ejemplo de asistencialismo puro» y no «una ampliación de derechos porque esta prestación no forma parte del sistema nacional de Seguridad Social como la Asignación Universal por Hijo», ni «de una política de Estado».

«Masificar el asistencialismo no es el camino. La Tarjeta Alimentar es eso. Es también la reproducción aggionarada de los programas de trasferencia condicionada de ingresos del menemismo» dijo.

Este debate se encuentra hoy instalado en el corazón mismo del gabinete nacional en el que una mayoría de los ministros cree que «La Mesa del Hambre» se ha convertido en un organismo de letra muerta y que de no comenzar a generarse trabajo genuino va a ser muy difícil encarar el proceso electoral de medio tiempo.

«Muy porteño todo» decía en las últimas horas uno de los ministros más cercanos al Instituto Patria. «Alberto cree que juntando nombres famosos en un organismo que se junta una vez por mes para charlar sobre el hambre y sus consecuencias se podrá aportar algo a la solución verdadera» deslizaba.

Desde Juntos por el Cambio -olvidando tal vez el desastroso resultado de su gestión económica y social- también comienzan a aparecer voces que insisten en desarrollar planes de trabajo real y abogan por «peronizar», en el sentido histórico, la mirada social de la coalisión. «Alguien tiene que hacerse cargo de un cambio del modelo asistencialista al modelo productivo» sostiene el sector más cercano a Emilio Monzó y Rogelio Frigerio que agregan que «esta es la oportunidad de cambiar las cosas que no se supo ver durante los cuatro años de gestión de Macri».

Si hasta la Confederación General del Trabajo (CGT) dejó atrás un desencuentro histórico con los movimientos sociales para analizar “un Plan de Desarrollo Productivo post pandemia” que reivindica el diálogo tripartito -entre trabajadores organizados, grupos sociales y gobierno-  y  afirma que la salida de la crisis debe ser “no sólo con planes sociales y subsidios” sino con “un modelo laboral sostenible”.

Un círculo virtuoso que cierra con todos los actores del drama argentino sentados en torno de, al menos, una mirada común.

Lo cierto es que poco a poco va creciendo la idea de «menos planes y más trabajo» que parece acercar sectores de la grieta que hasta ayer no podían encontrar un punto de acuerdo.

Alguna vez deberemos analizar como fue que algo tan evidente le llevó a nuestra dirigencia tres décadas de peleas, errores y decadencia.

Aunque hoy debamos conformarnos con aquello de «más vale tarde que nunca»…

FUENTE : LIBRE EXPRESION

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Opinión

Dura crítica de Emilio Pérsico a la Tarjeta Alimentar: “Es pan para hoy y hambre para mañana”

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El dirigente piquetero y secretario de Economía Social expresó su disconformidad con el destino de la ayuda social y advirtió que no fomenta la “inclusión”, ni la creación de empleo

Emilio Pérsico, uno de los dirigentes piqueteros con mayor poder e influencia en el Gabinete nacional, dejó en clara su disconformidad acerca de la utilización de los recursos destinados a la ayuda social. A través de un video dirigido a la militancia del Movimiento Evita, su agrupación, el secretario de Economía Social de la Nación cuestionó con dureza la asignación de fondos millonarios hacia la Tarjeta Alimentar, en momentos en que el presidente Alberto Fernández decidió reforzar la cobertura y las asignaciones a ese programa.

“El gasto en la ayuda directa nos incluye como consumidores. La Tarjeta Alimentar nos puede incluir como consumidores. Pero eso no es inclusión social. Eso no es inclusión, la única inclusión es el trabajo. Y no resuelve el problema de la inflación. ¿Por qué? Porque se la come la inflación. Esa tarjeta es pan para hoy y hambre para mañana”, fustigó el referente social, a cargo de una de las áreas clave que conduce el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.

Tras una semana caldeada por internas en el Frente de Todos, Emilio Pérsico sumó con su mirada una discrepancia más en el bloque oficialista, en un contexto de fuerte crecimiento de la pobreza. No es la primera vez que desde los movimientos sociales manifiestan su malestar con las medidas en el Gabinete nacional. El referente de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), Juan Grabois, fue uno de los primeros en alzar su queja por la Tarjeta Alimentar. Mientras que otro correligionario de Pérsico en el Movimiento Evita, el secretario de Relaciones Parlamentarias, Fernando “Chino” Navarro, ya había pedido revisar toda política social, al afirmar que “era un disparate destinar el 9% del PBI” hacia programas sociales. Esta semana también se sumó La Cámpora a ese repertorio, luego de que el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroquereclamara a viva voz la vuelta del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE).

En su mensaje grabado, Pérsico indicó que las partidas presupuestarias que se utilizan para la Tarjeta Alimentar no estimulan el empleo ni la producción. Por el contrario, prefiere que esos fondos se dirijan a acciones como el “Potenciar Trabajo”, que es una de las políticas sociales que tienen como fin sostener los emprendimientos productivos de las cooperativas de la “economía popular” y que están bajo la órbita de los movimientos sociales.

Tenemos que avanzar en una discusión de fondo las organizaciones populares en Argentina”, anticipó Pérsico en su mensaje grabado. El dirigente social recordó que, con políticas como el “Programa de Inserción social con Trabajo” (PIST) y el “Argentina Trabaja” -los antecedentes inmediatos al programa Potenciar Trabajo-, el 50% de los montos monetarios asignados iban a “inversiones productivas”, como la compra de materiales y herramientas, mientras que el 50% restante era el salario que percibían los beneficiarios.

El secretario de Economía Social, Emilio Pérsico, junto al ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo. El secretario de Economía Social, Emilio Pérsico, junto al ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.

“Ahora estamos por arriba del 5 por ciento. Este es un problema grave. ¿Qué significaría si llegamos al 50%? Hoy significaría que el Potenciar Trabajo podría construir 260 mil viviendas por año, un capital social enorme. ¿Y qué significa eso? Eso significa los recursos que pone el Estado en la Tarjeta Alimentar”, comparó Emilio Pérsico.

Y concluyó: “Si esos recursos en la Tarjeta Alimentar, los pusiéramos en el Potenciar Trabajo, eso significarían 260 mil viviendas anuales que podríamos construir y la generación de un millón de puestos de trabajo nuevos”.

El presidente Alberto Fernández ayer anunció la inclusión de todos los menores de 14 años en el beneficio de la Tarjeta Alimentar, al encabezar un acto en el Museo del Bicentenario de Casa Rosada tras la quinta reunión del Consejo Federal Argentina contra el Hambre. La medida implica una inversión de 250.000 millones de pesos, un 0,7% del PBI, y un incremento de hasta el 100 por ciento del poder de compra del plástico.

Los beneficiarios de la política alimentaria son madres y padres con hijas e hijos que perciban la Asignación Universal por Hijo (AUH); mujeres embarazadas a partir de los tres meses de gestación que perciban la asignación por embarazo; y personas con discapacidad que perciban AUH. Con este refuerzo, la madre con un hijo cobrará 6 mil pesos; el bono de 9 mil pesos lo recibirán los que tengan dos niños y se incrementará a 12 mil pesos para los que tengan 3 o más hijos. En ese marco, la edad de cobertura para recibir la ayuda se extiende hasta los 14 años.

Hasta esta semana, la Tarjeta Alimentar era percibida por alrededor de 1,5 millones de familias.A partir de este anuncio, la Tarjeta Alimentar alcanzará a 1,9 millones de familias, lo que representa 3,7 millones de niños y niñas.

El Gobierno anunció un refuerzo en la Tarjeta Alimentar.El Gobierno anunció un refuerzo en la Tarjeta Alimentar.

Según Emilio Pérsico, este tipo de mirada sobre lo social es parte de un fenómeno más vasto, que implica que “la política sigue sin vernos” a los movimientos sociales y los sectores de la economía popular.

“La política nos escucha, pero no nos ve. La construcción de las organizaciones populares ha sido muy fuerte, pero no ha alcanzado para que se nos vea. Creo que si queremos resolver la educación de nuestros pibes, es porque tenemos problemas de trabajo. Si tenemos problemas de salud, es porque tenemos problemas de trabajo. Y si tenemos problemas de acceso al crédito, es porque no tenemos trabajo o porque tenemos trabajo sin derechos”, enumeró.

“Como decía Perón, la plata tiene que dar tres o cuatro vueltitas en la sociedad, porque tiene que pasar por cuatro compañeros, por lo menos, para que sea una sociedad con un desarrollo armónico con crecimiento”, consideró el funcionario.

En ese marco, el secretario de Economía Social convocó a las bases de las organizaciones sociales a que disputen la orientación del Gobierno: “Esa plata está yendo a la política alimentaria inmediatamente y al supermercado. Necesitamos una política fuerte de trabajo, ese es el objetivo central de las organizacionesTenemos que seguir alzando nuestra voz cada vez más fuerte en función del trabajo”.

FUENTE INFOBAE
FOTO TAPA CNNNENESPANOL.COM.COM

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