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Sociedad

Adiós Menchi Sábat, el maestro sensible que siempre tenía el dibujo justo

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Hermenegildo Sábat (por Rodrigo Acevedo Musto)
Hermenegildo Sábat (por Rodrigo Acevedo Musto)

Sin bulla, mientras dormía en su casa, se fue Hermenegildo Sábat, uno de los más grandes dibujantes rioplatenses, el hombre que sintetizó como nadie con sus pinceladas, su manejo de las tintas y los trazos gruesos de su grafito el último medio siglo de política argentina.

Sus dibujos mortificaron y embelesaron por igual a los dirigentes políticos de todos los colores. Sus “víctimas” más zonzas sólo supieron sufrir cuando Menchi les dedicaba su arte: algunas hasta lo vituperaron en público e intentaron censurarlo. Los más lúcidos, pasado el trago amargo, sabían reírse de sí mismos y sentirse halagados por la aguda mirada del artista sobre su figura. No era extraño que algunos de ellos mandaran sigilosamente a algún colaborador hasta el diario Clarín a rogar por una copia. Él, con su olfato que todo lo percibía, sabía bien con quien ser generoso y a quién dejar con las ganas.

No le gustaba que le dijeran caricaturista. Se seguía considerando un simple periodista que en vez de escribir, dibujaba. Como si fuera lo más fácil del mundo.

Era el único, más allá de los puestos jerárquicos, que tenía su oficina propia al final de la larga cuadra de la redacción de Clarín, junto a la sección política. En la puerta, Menchi había pegado un pequeño papel con la célebre advertencia del Dante a los que llegaban al infierno: Lasciate ogni speranza, voi ch’entrate (Pierdan toda esperanza los que ingresan aquí).

Ese templo de 3 metros cuadrados, empapelado con fotos de grandes figuras del jazz (su otra gran pasión), recortes con errores de los diarios y algunas fotos de sus viajes, era el remanso para los redactores que nos asomábamos un rato a charlar con Menchi o verlo en plena faena.

Menchi llegaba temprano a la redacción, preguntaba cuál era el tema principal de la edición o sobre qué iban a escribir los columnistas y se encerraba en su oficina. No necesita más información. A media tarde, su obra estaba terminada.

Nunca me sentí tan feliz cumpliendo una tarea de cadetería como cuando me tocaba buscar el dibujo en su oficina y llevarlo hasta el sector de diagramación para que fuera escaneado. Me sentía un privilegiado por ver antes que nadie cómo el Maestro había resuelto el tema del día, ese dibujo del que hablarían miles al día siguiente. Todavía recuerdo el estremecimiento al día siguiente de la muerte de Alberto Nisman, cuando todo era confusión en la redacción, y Menchi llegó con su dibujo del rostro del fiscal con una gota de tempera roja cayendo desde su frente. Todos nos dimos cuenta que ese dibujo debía ser la página 3, la que abría la edición del diario.

Alberto Nisman, por Hermenegildo Sábat

Alberto Nisman, por Hermenegildo Sábat

Menchi caminaba con paso cansino y silencioso por los pasillos del tercer piso de la calle Tacuarí. Devolvía con un ligero movimiento de su cabeza y unas palabras casi inaudibles los “Qué tal, Maestro” que recibía a su paso. Detrás de su rostro adusto, había un hombre sensible y bonachón. Guardo como máximo tesoro de mi paso por esa redacción las dos veces que me obsequió con su trabajo. No fueron por azar. Las circunstancias dicen mucho de quién era y cómo actuaba.

La primera fue en el año 2000. Yo era un simple becario que llevaba pocos días en esa redacción. Lo miraba de lejos y apenas había intercambiado algún respetuoso saludo. Pero sin que me percatara, él me había estado espiando. Un día salí a cubrir una nota y al regresar, sobre mi escritorio, estaba un dibujo suyo con su trazo inequívoco: era yo, sentado frente a la computadora en la que tecleaba mis primeros recuadritos. Miré para su oficina y esbozó una sonrisa tímida. Me temblaban la piernas. Apenas pude balbucear el “gracias”. Lo sentí cómo su manera de decirme “Bienvenido, ya sos periodista de esta redacción“.

La segunda vez fue en 2009. Había andado por otros rumbos y vuelto a Clarín un año antes. Una noche fui a una de las pocas conferencias de prensa que brindó Néstor Kirchner. Se me ocurrió preguntarle algo obvio, pero que nadie le preguntaba: si me podía explicar cómo había incrementado tanto su fortuna en la función pública, tal como revelaban año tras año sus declaraciones juradas. Kirchner no respondió, me trató de “pobre chico mandado por (Héctor) Magnetto” y largó una larga diatriba contra el grupo Clarín por intentar “desestabilizar la democracia”, entre los aplausos y las risas de los dirigentes del PJ que lo acompañaban en el escenario.

Siguió una noche y una mañana difícil. La pregunta y la respuesta eran replicadas en todos los programas de radio y TV. Mi teléfono estallaba. Estaba abrumado. Al llegar a la redacción al día siguiente, otra vez, sobre mi computadora, me esperaba un dibujo de Menchi. Ahí estaba yo, solito, esta vez de pie. Otra vez, el dibujo justo.

Cuando me acerqué a su oficina para agradecerle, se levantó de su silla y me dio un abrazo. “¿Cómo estás?”, me preguntó. “Bien”, le mentí. “Tranquilo, son tiempos duros y vienen peores”, me advirtió.

Julio Blanck, por Hermenegildo Sábat

Julio Blanck, por Hermenegildo Sábat

Hace pocas semanas, Menchi había dibujado entre lágrimas la despedida de Julio Blanck, que ocupaba la oficina de al lado en el diario y fue su compinche en infinidad de páginas memorables de la crónica política. Juntos, fueron dinamita.

Ambos son irremplazables para el periodismo argentino.

¡Gracias por todo, Maestro!

Infobae

Sociedad

Con los contratos adjudicados a Lázaro Báez, se podrían construir 1300 escuelas

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Del análisis de las pruebas reunidas en la etapa de instrucción, surgen números escalofriantes sobre las obras asignadas al empresario amigo de Néstor Kirchner

Cristina Kirchner enfrentará su primer juicio oral

Cristina Kirchner enfrentará su primer juicio oral

La ex presidente Cristina Kirchner comenzará a ser juzgada este martes acusada haber direccionado licitaciones públicas para beneficiar al empresario Lázaro Báez, quien también estará sentado en el banquillo de los acusados.

El Ministerio Público Fiscal reunió los expedientes de 51 licitaciones adjudicadas a las empresas de Báez y luego de un estudio pormenorizado reunió prueba para sospechar que existió un mecanismo aceitado para adjudicar las obras siempre al mismo grupo.

Del análisis surgió que la mayor parte de los proyectos no fueron terminados, se hicieron por mucho más dinero que lo que se preveía en un inicio con circuitos de pago excepcionales y en un plazo mucho mayor.

Además de CFK, entre los acusados se encuentran Julio De VidoJosé LópezCarlos Santiago Kirchner y Nelson Perotti, todos acusados de instrumentar un esquema de beneficios exclusivos en favor de Báez tanto en la etapa de adjudicación de las obras como en su ejecución y pago.

Austral Construcciones, la empresa insgina de Lázaro Báez. En la foto, uno de sus obradores abandonados (Walter Díaz)

Austral Construcciones, la empresa insgina de Lázaro Báez. En la foto, uno de sus obradores abandonados (Walter Díaz)

De la acusación realizada por los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques y de una auditoría actualizada del Ministerio de Transporte, se desprenden cifras escalofriantes de las maniobras que se debatirán durante el juicio oral.

– 51 licitaciones fueron adjudicadas a Lázaro Báez en Santa Cruz durante el kirchnerismo (entre 2004 y 2015).

– Solo 1 de las 51 obras fue ejecutada en el monto pactado. En las 50 restantes se aprobaron ampliaciones de costos. Actualizado a 2018, esa cifra llega a 132 mil millones de pesos, según estimaciones técnicas realizadas por el Ministerio de Transporte.

– Sólo 2 de las 51 obras fueron culminadas en el plazo previsto

– De las 49 obras restantes, quedaron inconclusas 25.

– La provincia de Santa Cruz tiene el 0,7% de la población del país y recibió el 12% de las obras de vialidad.

– El 78,3% de los fondos para obras viales en Santa Cruz fueron asignados a las empresas de Lázaro Báez.

– Sólo en el lapso 2006-2007, se le adjudicaron a Lázaro Báez 18 contratos por 1.112 millones de pesos. Estas obras superaban su capacidad en más de quince veces.

– En 47 de las 51 obras, las autoridades de la agencia vial eximieron a las empresas del Grupo Báez de su obligación de presentar el certificado de capacidad de la adjudicación al momento de firmar los contratos.

– $12.000 era el capital que tenía Austral Construcciones, la empresa de Lázaro Báez, en 2003, cuando se fundó.

– $1.700 millones era el capital que tenía Austral Construcciones en 2014, según los últimos estados contables disponibles.

– $1,8 millones declaró Lázaro Báez como patrimonio personal en 2003

– $137 millones declaró Lázaro Báez como patrimonio personal en 2014 (última declaración disponible).

Imagen aérea de la escuela técnica 3119

Imagen aérea de la escuela técnica 3119

– La Escuela de Educación Técnica N° 3119 del barrio Francisco Solano de la ciudad de Salta, inaugurada recientemente, tiene 5500 metros cuadrados y costó casi 100 millones de pesos. Una regla de tres simple indica que con los fondos asignados a Lázaro Báez sepodrían haber realizado 1320 escuelas grandes.

Infobae

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Un accidente atroz cambió su mirada sobre la muerte: “¿Si te quedara un año de vida harías lo mismo que estás haciendo?”

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Era dermatóloga pero ahora se dedica a acompañar a personas que están por morir y a quienes tienen una enfermedad sin cura. ¿Qué lamentan las personas que ya no tienen tiempo?

Laura Aresca era dermatóloga hasta que empezó a mirar a la muerte a los ojos (Adrián Escandar)

Laura Aresca era dermatóloga hasta que empezó a mirar a la muerte a los ojos (Adrián Escandar)

Fue de madrugada, en la casa de enfrente, la despertaron los gritos. Laura estaba por cumplir 40 años, era dermatóloga y su vecina -la mujer que gritaba- acababa de encontrar a sus dos hijos muertos. Durante los 10 años que siguieron, Laura no logró hablar de aquella noche sin llorar. Fue un accidente dramático y, sin embargo, cambió para siempre su relación con la muerte.

Pasaron 27 años de la madrugada fría en que esos dos chicos murieron intoxicados con monóxido de carbono y Laura Aresca (66), que ya no es dermatóloga, dice a Infobae: 

“Hasta ese momento, la muerte era un cuco para mí. ‘De esto mejor no hablo, mejor ni la pienso, a ver si la atraigo‘. Tenía esa fantasía de que si no pensaba en eso hacía una especie de conjuro para que no ocurriera. Pero a partir del accidente empecé a ver la muerte desde otro lugar“.

“¿Qué harías si hoy te despertaras con la certeza de que es el último día de tu vida?”, pregunta. “¿Qué no harías?” (Adrián Escandar)

“¿Qué harías si hoy te despertaras con la certeza de que es el último día de tu vida?”, pregunta. “¿Qué no harías?” (Adrián Escandar)

No es que la muerte y la discapacidad no hubieran estado presentes en su vida, porque habían existido desde que ella se gestaba en la panza de su mamá. Laura lo contó en una charla TED llamada “Somos lo que superamos”.

Cuando su mamá estaba embarazada, su papá fue a ver un torneo de boxeo a un club de Bell Ville, Córdoba, donde vivían. La lluvia se acumuló sobre un toldo improvisado y una pared cayó encima de los espectadores: murieron 41 personas, su papá sobrevivió pero quedó parapléjico.

Lo que cambió entonces, con respecto a la muerte, fue su forma de acercarse. En 1994, dos años después de la muerte de los dos chicos, Laura Aresca hizo un posgrado en psicología clínica y fue ahí que conoció a un médico que acompañaba a las personas a morir. Después estudió psico- oncología y, durante las últimas décadas, acompañó a cientos de personas en el proceso final de sus vidas.

De los años que lleva acompañando, no sólo a quienes están por morir sino a quienes se enfrentan al desafío de vivir durante años con una enfermedad que pone en riesgo sus vidas, sabe algo: ¿Qué es lo que más lamentan las personas que están en esa etapa?

“¿Qué harías si no tuvieras miedo?”, es otra de las preguntas (Adrián Escandar)

“¿Qué harías si no tuvieras miedo?”, es otra de las preguntas (Adrián Escandar)

“Hay algo que suelen decir: ‘Si hubiera sabido que me iba a enfermar habría aprovechado más mi vida’. Porque como todos fantaseamos con que nos vamos a morir dentro de mucho tiempo, decimos ‘bueno, no hago esto ahora porque tengo 40, 50 años más de tiempo’. Cuando uno se plantea esto en el momento en que las cosas no tienen solución, porque ya no tenés tiempo, la sensación de frustración y de impotencia es muy grande”.

La muerte es la única certeza que tenemos, sin embargo es raro encontrar a alguien sano que sea consciente de su finitud. “Lo interesante es que cuanto antes uno se lo plantee más chances tiene de decidir qué es lo que quiere hacer con su vida”, sigue.

Con esa intención, Laura Aresca hace la misma pregunta cada vez que dicta cursos a otros profesionales de la salud. “‘¿Si hoy te enteraras de que te queda un año de vida, harías lo mismo que estás haciendo?‘. ¿Te planteaste eso alguna vez? ¿y qué no harías?”.

Junto a sus nietos

Junto a sus nietos

¿Mantendríamos un trabajo que nos da dinero pero nos pone de mal humor? ¿Mantendríamos una relación que no nos hace felices? Aresca explica:

“Esto de haber inmolado años de la vida en un trabajo que no te gusta o en una relación dañina también son lamentos que aparecen en el proceso final de vida. ¿Por qué no me animé a soltar esta relación? ¿Por qué no pude dejar ese trabajo que me generaba tantos sentimientos negativos? Lo que hay en el fondo es miedo: miedo a no quedarme solo, miedo a no pasar estrecheces económicas”.

Algo de eso dice Carlos Castaneda en el libro “Las enseñanzas de Don Juan”: Mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta. Es una pregunta que sólo se hace un hombre muy viejo… Te diré cuál es: ¿Tiene corazón este camino? Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte. Son caminos que van por el matorral. Puedo decir que en mi vida he recorrido caminos largos, largos, pero no estoy en ninguna parte. Si el camino tiene corazón, es bueno; si no, de nada sirve. Ningún camino lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no. Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida. Uno te hace fuerte, el otro te debilita”.

Laura habla del miedo y de ahí nace otra pregunta: “¿Qué harías si no tuvieras miedo?A no tener plata, a enfermarte, a morir o que se muera alguien querido, a perder un vínculo. Podemos contestar ‘sería más libre’ pero cuánta responsabilidad hay cuando uno es dueño de su vida, de sus decisiones y no puede culpar al miedo por lo que no hizo, ¿no?”

“Muchos se quedan en logros pasatistas pero no es eso lo que valoran en el final de la vida” (Adrián Escandar)

“Muchos se quedan en logros pasatistas pero no es eso lo que valoran en el final de la vida” (Adrián Escandar)

Muchos lamentan, además, haber conseguido dinero o buena reputación profesionalpero “no haber logrado cosas realmente importantes”: Laura lo ve a diario: “Cuando nos atraviesa una enfermedad grave y la posibilidad de morir todo cobra otra dimensión. ¿Qué es lo que valoran en ese momento? Ni el dinero ni la profesión. Se valoran los afectos”.

Lo sabe porque quienes se dedican a los cuidados paliativos acompañan a las personas que tienen enfermedades que ponen en riesgo sus vidas desde distintos lugares: el espiritual, el emocional y el físico. 

Por eso, de aquella pregunta madre -¿qué harías si hoy te dijeran que te queda un año de vida?-, deriva otra, que Laura también hace a sus pacientes y colegas: ‘¿Y si hoy te despertaras con la certeza de que hoy mismo vas a morir, ¿cómo vivirías este último día de tu vida?”. ¿Qué no harías, de todo lo que estás por hacer hoy? ¿Qué sí harías? ¿Un llamado? ¿Un agradecimiento? ¿A quién?

Dice que otro de los mayores arrepentimientos es no haber vivido “una vida con sentido” basada en dos conceptos que suelen estar bastardeados: el amor y la compasión: “No sólo hacia los demás. A veces creemos que ser compasivo es ‘te doy todo’ y no: ser compasivo también es decir ‘no, hoy no puedo’, ‘hoy no tengo ganas’, ‘hoy estoy cansada’. Escuchar cuáles son mis necesidades, tratarme bien, poner límites. Sólo cuando uno es amoroso con uno mismo puede serlo con los demás”. De amor y compasión también habló en una extensa entrevista para el sitio “Aprender de grandes”.

¿Qué hacer cuando todavía hay tiempo? “Creo que hay un gran capítulo que es trabajar para ir liberándose de las culpas, incluso cuando hemos dañado a alguien. Y trabajar para ser coherentes entre lo que uno siente, piensa, dice y hace. Cultivar una vida que tenga sentido y no esté llena de logros pasatistas. Que lleguemos satisfechos al final, sin nada pendiente“.

Se despide Laura pero lo último que dijo le hace recordar a Diego, uno de sus pacientes, que tenía 26 años y un tumor maligno que fue creciendo bajo su axila. El día final, cuando ya todos sabían que le faltaban horas para morir, Laura pasó varias horas a su lado ayudándolo con la medicación para que no sufriera. En un momento, Diego abrió los ojos y se despidió: “Bueno, al final viví la vida que quise”, le dijo.

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“RELEVAMIENTO DE LA CATEDRAL DE MAR DEL PLATA “

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El Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires Distrito IX inaugurará este miércoles a las 19  la 4° Muestra de este año Ciclo “Expresiones de Arquitectos”.

Se trata de “Relevamiento de la Catedral de Mar del Plata”,  Investigación histórica de la Arquitectura a través del dibujo”, del Arq, Máximo Bonetti que se expondrá en su sede de Dorrego 1657 hasta el 31 de mayo, con acceso libre y gratuito.

La curaduría está a cargo del  presidente de la institución, Daniel Monzón y del artista plástico Cristian Dalgaard. La coordinación es de la Arq. Romina E. Chocou.

Al respecto Bonetti señaló: “Pasaron ya casi 30 años desde que comencé a relevar y estudiar la Catedral de Mar del Plata.

Conocerla y comprenderla era una vocación que comenzó en mi infancia cuando asistía a misa allí en compañía de mis padres. Mi mirada y pensamiento recorrían ese espacio, entonces inconmensurable para la percepción infantil.  Vagando desde la misteriosa y oscura profundidad de la Cripta para detenerme en el dibujo de las baldosas del solado que muchos años después pude comprender. Desde allí ascendía por los pilares de la nave hacia las alturas, hasta los vitrales y las bóvedas. Terminada la Misa, mi “rito” consistía en recorrer el semi laberinto del crucero en dirección al centro, ritual de peregrinaje intuitivo, pues todo ser humano busca en algún momento de su vida su inhallable Jerusalén Celeste.

En eee entonces desconocía que alguna vez habían existido personajes como “Pedro Benoit”, su proyectista, y su romántica historia de reyes perdidos. Que en su lejana Patria de origen un Movimiento Medioevalista encabezado por Alphonse Didron y sus “Annales Archeologiques”, en la primera mitad del siglo XIX proclamaban la absoluta superioridad de la Arquitectura Gótica del siglo XIII sobre el resto de la Arquitectura Medioeval. O el monumental “Eugene Emmanuel Viollet-le-Duc”,que más  allá de un restaurador fue un resucitador del estilo.  Y alejándome en el tiempo en este viaje retrospectivo que conlleva el estudio y la comprensión de le Historia de la Arquitectura, a los creadores de los modelos originales cuyos nombres conocemos, como “Jean D’ Orbais” (Reims), “Robert De Luzarches” (Amiens). Sin dejar de lado a los que realmente marcaron mi posterior accionar, como los antagónicos “Abad Suger de la Abadía de Saint Dennis”, y el estoico Monje, “San Bernardo de Claraval”. Por otro lado también  esa entelequia del estudiante de arquitectura viajero, característico de la Edad Media, como “ Villard De Honnecourt”, y su maravilloso Manuscrito del siglo XII. Todos ellos marcaron mi vida en forma indeleble.

Nuestra catedral es la “Summa”, el compendio de todo este pasado. Un tratado de arquitectura que nos revela sus secretos. Esto no es común a todos los edificios decimonónicos, pero en su caso confluyeron una serie de factores históricos poco comunes que la convirtieron en un edificio de características singulares. Ejemplo de esto es su perfecta geometría , que poco se aparta en su interior de los cánones compositivos del siglo XIII, como vemos en el alzado del muro de la nave mayor, culminando en una vidriera (claristorio) de 36 ventanas, ordenadas temáticamente y en la cual cada una relata la vida de un Santo, o un pasaje del Nuevo Testamento. 29 de ellas son de características poco común ya que fueron diseñadas y pintadas por el Maestro Vidriador y Pintor “Emmanuel Champigneulle”, oriundo del Condado de Var-le Duc, perteneciente al Taller: “Ancient Maison Marechal et Champigneulle de Metz”, siendo esta la cuna del vitral europeo, y por añadidura, los vitralistas del mismo Viollet-Le-Duc. Y por encima de todo, vemos el intradós de las bóvedas de crucerías cuadripartitas, tan clásicas, tan equilibradas con su geometría de “Ojivas Equiláteras” ocultándonos en realidad su maravillosa verdad constructiva.

Edificios como este constituyen la síntesis perfecta de un proceso histórico que comienza en el siglo XII, y se prolonga en el tiempo hasta el siglo XIX, y principios del XX. Sin embargo, Pedro Benoit  se aparta de la corriente,  puesto que prefería utilizar el término “Ojival” al de “Gótico” para su obra religiosa ya que atribuía a este último un carácter peyorativo y sin un significado preciso. Mientras que el primero explica y determina perfectamente el género de la arquitectura y el estilo que representa, valorizando de alguna manera aspectos de materialidad que respeta al pie de la letra, fiel a su formación arqueológica heredada del “Diccionario Razonado” de Viollet.  Como él mismo explica, -“adopta este Estilo para sus iglesias porque lo considera esencialmente Cristiano”-, pero, por otro lado maneja libremente la estructura simbólica  y  con un sentido “americanista”, (a la manera de Thomas Jefferson) incorpora un carácter autóctono a su obra utilizando la flor de la pasión (Pasiflora Cerúlea) como “Leitmotiv” ornamental del templo.

Hubo tiempos en que el templo fue olvidado, aun así  mantuvo su grandeza, escondida en su interior, y así sucedieron 126 años, y envejece, y se complace en envejecer, como diría el Romántico “John Rankin” en su Lámpara de la memoria”, porque a pesar de todo está vivo.

La sumatoria de todo lo antedicho fue el motor de mí accionar en la Catedral, lo que me motivo a descifrarla. Para lograr este objetivo comencé por el dibujo, utilizando los métodos del Relevamiento Arquitectónico como una herramienta para el análisis, la crítica y la comprensión del monumento. De esa forma pude revelar sus leyes de crecimiento armónico, ajuste proporcional, y en síntesis, su lógica sistémica.

Las pequeñas intervenciones proyectuales fueron consecuencia del tiempo transcurrido en su interior, en jornadas de relevamiento, a través de las cuales comencé a ser parte del lugar. En  1991 comenzó la construcción del nuevo Pórtico (acceso lateral con rampa hacia el Pasaje del Obispado), y un tiempo después instalé mi estudio en la torre de la fachada lindante con la calle Mitre. Por algunos años permanecí allí.

Finalmente, como todas las relaciones intensas, un día terminó”, apuntó.

Cabe destacar que este Ciclo de exposiciones, declarado de Interés Cultural por la Secretaría de Cultura de General Pueyrredon – Resolución Nº 0716,  fue creado en 2013 y de manera ininterrumpida da visibilidad y conecta con la comunidad a los excelentes trabajos artístico visuales que desarrollan sus matriculados a la par de su actividad específica en la Arquitectura. Para ello se ha acondicionado la Sala de Exposiciones en su aspecto tanto estético y funcional como lumínico.

 

Marta Abachian

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