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Bahía Basket hoy cumple 10 años y Pepe Sánchez tiene un regalito

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En 10 momentos se resumen los hechos más trascendentes de la franquicia. Opiniones de Sepo Ginóbili, Pancho Jasen, Juan Espil y el propio PP, que sorprendió con una respuesta respecto de su futuro. ¿Vuelve a jugar?

“Estoy listo” parece señalar Pepe Sánchez. Fotos: archivo-La Nueva.

 

Por Fernando Rodríguez /@rodriguezefe

 

Pepe Sánchez se fue cuando comenzaba a ganar algo de dinero como profesional del básquetbol.

Decidió dar vuelta la página de su carrera y empezar de cero en la universidad de Temple.

Tuvo capacidad para grabar, desde entonces, todo lo que pisó en ese mundo tan diferente al que estaba acostumbrado.

El ideólogo de Bahía Basket.

 

Se formateó en el básquetbol universitario, se dio el gusto de ser protagonista de la NBA y se consolidó en la competencia europea, llegando a jugar nada menos que en Barcelona y Real Madrid, entre otros.

En su cabeza -siempre activa- paralelamente fue elaborando una idea que conjugaba diferentes culturas, vivencias y estructuras en un proyecto que le permitiera mejorar sus raíces.

Su retorno al país coincidió prácticamente con la agonía de Estudiantes a nivel profesional y tras un vuelo rasante por Obras Sanitarias aterrizó en Bahía Blanca. Su lugar en el mundo.

Hoy, así como disfruta del crecimiento en familia de su hijo Vicente, es el padre de la criatura llamada Bahía Basket, que nació oficialmente el 25 de mayo de 2010, hoy hace exactamente 10 años.

El día del debut, en 2010, ante Obras.

 

“Lo que estamos viviendo es el resultado de todos estos años y el comienzo de lo que viene a futuro, el sistema Bahía Basket. Creo que los 10 años nos llegan en el mejor momento de construcción de identidad”, resumió.

“Y no puede dejar de agradecer a la gente que trabajó para que esto sea posible: jugadores y cuerpos técnicos, empresas que nos apoyaron; ellos hicieron que estos diez años sean posibles”, apuntó.

El Dow Center, una obra que excedió el ámbito local y nacional a nivel deportivo.

 

Buscando los 10 momentos de la institución que preside, el inicio se remonta a la primera etapa que lo tuvo como jugador y desencadena en una magnífica obra como el Dow Center, ya en carácter exclusivo de dirigente, aunque, sin descartar, a corto plazo, su regreso como jugador. Al menos un tiempito. ¿No lo creen? Pasen y vean…

 

1) El primer partido

 

Bahía Estudiantes –así se denominaba entonces-, debutó de local contra Obras. Era algo nuevo y se renovaban las expectativas tras el incansable esfuerzo de la dirigencia de Estudiantes por mantener la plaza en nuestra ciudad.

“El objetivo, básicamente, era mantener el básquet de elite en Bahía y, en mi caso, volver a jugar en mi ciudad”, recordó Pepe.

Así lucía el Casanova en el primer partido de Bahía.

 

“Se sumó Juan (Espil), quien fue clave –agregó- con la misma idea e ilusión de retirarnos en Bahía”.

   —Volviste a jugar delante de tu familia, de tus amigos y en tu ciudad. ¿Qué te generaba esto, sumado a la responsabilidad de tener que tomar, al mismo tiempo, decisiones afuera de la cancha?

—Era un doble trabajo, pero me acuerdo, sobre todo, del juego. Disfruté mucho de volver a jugar por jugar.

Entre Lucas Faggiano y Pepe atrapan a Elsener.

 

   —¿El juego te abstraía del resto de las responsabilidades?

—Sí, me abstraía. El entrenamiento y jugar era lo que más disfrutaba. Y yo lo que quería era jugar.

Javier Mojica se fue de un día para otro.

 

   —Jugaste tres temporadas. ¿Te quedó algún equipo más grabado que otro?

—Sí, el segundo. El primer año medio que sentamos las bases y el segundo, Faggiano, Aguerre, Ricky Sánchez y Meyinsse terminaron siendo todos muy importantes. Lucas, de Selección argentina; Aguerre también; Ricky y Mojica estaban en su mejor momento; Meyinsse terminó siendo un pivote dominante en América, más Juan y yo. Si Mojica no se iba, no sé qué hubiera pasado… Jugamos el Súper 8 y estuvimos a punto de voltear al Peñarol de Oveja, que tenía a Campazzo, Leo y que había sumado a Chapu (Nocioni). Y después perdimos en cinco juegos en playoffs. Habíamos encontrado mucha química y en casa prácticamente no perdimos (21-4).

 

2-El retiro de Juan Espil

 

Entre los partidos inolvidables de Bahía Basket, con el que se despidió Juan Espil del público bahiense, el viernes 13 de abril, definitivamente aparece entre los primeros.

“Fue memorable. Interiormente sabía que podía ser mi último partido”, recordó, en referencia al cuarto, ante Peñarol en el Casanova, con la serie 2-1 a favor de los marplatenses.

Bahía perdía, al final del primer cuarto, 33 a 12 (¡por 21!).

Juan Espil y su recuerdo de la despedida en Bahía.

 

“Empezamos muy mal. Y hasta se cortó la luz. Me acuerdo que en ese momento, me hicieron una nota en LU2, je. Increíble”, recordó.

Eso sucedió restando 4m22s para el final del tercer cuarto y el Casanova se mantuvo a oscuras durante 17 minutos.

El público le demostró su afecto a Juan.

 

Pero, de a poco, Bahía terminó con todas las luces.

“Metí algunos triples para darlo vuelta y lo terminamos ganando (90 a 81)”, repasó Juan, que tenía 44 años.

“Fue sensancional”, dijo Juan, respecto del histórico partido ante Peñarol.

 

“Fue sensacional. Me fui del Casanova con toda la gente aplaudiéndome. Tengo una foto que me regaló Guille Giagante, haciendo una reverencia ante toda la gente. Si bien quedaba un partido, ganarle a Peñarol en Mar del Plata era muy difícil, se hacían muy fuertes”, admitió Juan.

Y así fue. En Mar del Plata le puso final a su carrera.

 

3-El impacto de la LDD

 

La creación de la Liga de Desarrollo resultó un polo de atracción para Bahía Basket, cuya metodología de trabajo se amoldaba a los objetivos que persigue esta competencia.

¡Cuántos nombres destacados! Primer título de LDD.

 

Los tres títulos en las primeras tres ediciones resultan anecdóticos, no obstante, siempre significó un banco de prueba real para jóvenes que se potenciaron y más tarde trascendieron, al punto que varios de ellos hoy son jugadores de Liga y hasta integrantes de las listas de Selección mayor argentina.

El segundo, historia repetida.

 

Por caso, Lucio Redivo, Facundo Corvalán, Gastón Whelan, Martín Fernández, Juan Pablo Vaulet, Máximo Fjellerup y Leandro Bolmaro, entre los más destacados.

 

4-La casa propia

 

La primera casa de Bahía Basket fue el Polideportivo Norte. Allí donde desarrolló su propio espacio y comenzó a plasmar la idea del proyecto desde lo social, un aspecto que siempre fue de la mano con lo deportivo.

“Rehabilitar ese lugar fue algo espectacular y emocionante”, aseguró Pepe.

Corvalán, Marini y Fjellerup, en el Poli.

 

“Significó –agregó- acercarnos a un barrio que necesitaba un espacio saludable, que se logró reconstruyendo una nave destrozada y generando un espacio muy lindo para el deporte. Ahí podíamos entrenar y desarrollar a nivel social lo que más lógica tiene para nosotros que es hacerlo mediante el deporte. La idea es sumar nuevos proyectos sociales con este formato”.

   —¿Esa experiencia les sirvió para confiar en la idea original y replicarla como hicieron en La Piedad?

—Sin dudas. Hoy lo hacemos en La Piedad y en el Poli ya llevamos seis años de vida propia. El proyecto sigue.

El “Mofle” Horvath trabajando en La Piedad.

 

   —¿De alguna manera esto es el ejemplo que se puede conjugar trabajo entre público y privado?

—Sin dudas. El trabajo con la Municipalidad fue muy interesante. Salió muy bien y hoy, continuando con el apoyo del intendente Héctor Gay, es un espacio de salud que ganó la ciudad. Lo usan las selecciones de Bahía y también varios clubes. Además, en el barrio significó una transformación para muchas familias. Y, a la par, en lo deportivo, a nosotros nos dio independencia.

El Polideportivo, un lugar que volvió a cobrar vida.

 

   —¿Ahí empezaron a desarrollar con los jugadores el trabajo menos convencional?

—Es que con dos horitas de entrenamiento a la mañana y otra hora y media a la noche nos alcanzaba para un equipo de Liga. Pero el corazón de Bahía Basket es la cancha de entrenamiento. Y ahí teníamos, además, el vestuario, un mini gimnasio, la sala de video… En la transformación del proyecto necesitábamos horas de entrenamiento y eso nos lo permitió. El Poli fue un gran hito.

 

5-La Liga Sudamericana

 

Como cada paso que dio, la primera experiencia a nivel internacional de Bahía Basket generaba incógnita.

En Chile, perdió en el debut frente a Hebraica (Uruguay) 74 a 68, aunque respondió en los dos siguientes: 78-63 a Universidad San Simón (Bolivia) y 99-64 contra Deportivo Valdivia.

Fjellerup y otra conversión ante Valdivia.

 

“Era el primer torneo internacional para la mayoría de nosotros, en mi caso como entrenador. Desde el inicio en Chile, haber clasificado ya significaba un desafío todo lo que se venía”, recordó Sebastián Ginóbili.

El segundo paso era un cuadrangular en La Banda, del cual clasificaba uno y cuyos rivales eran el local Olímpico, Guaros (Venezuela) y UniCEUB (Brasil).

“Teníamos muchas ganas, pero entendíamos que éramos la cenicienta”, admitió el DT.

Primer partido y triunfo ante los brasileños, 71 a 58.

“El equipo jugó muy bien desde el inicio del cuadrangular”, dijo Sepo.

El segundo se desarrolló en un contexto difícil.

“Antes del juego hubo tres jugadores intoxicados (Fjellerup, Juan Pablo Vaulet y Johnson) y no podían jugar. Teníamos todo para ganar y nada por perder. Se unieron todos. Lo dimos vuelta, los pusimos nerviosos y, la verdad, cuando terminó el partido (victoria 80 a 72 frente al local) nos mirábamos en el vestuario y no podíamos creer que habíamos clasificado”, confesó.

Redivo, camino al cesto en una noche inolvidable en La Banda.

 

“Al otro día recuperamos los jugadores y enfrentamos a los venezolanos que ya estaban eliminados. Fue una sorpresa y gran alegría en todo sentido”, reconoció.

“No nos pesó la responsabilidad. Entendimos que la forma de jugar era como lo veníamos haciendo en la Liga y disfrutando. Fue un momento top de mi experiencia en Bahía Basket”, resaltó Sepo.

Después, Bahía jugó la serie final contra Mogi (Brasil), cediendo los dos de visitante (77-72 y 80-77) y en el Casanova (84-81).

 

6-Liga de las Américas

 

Las dos primeras paradas en esta competición fueron en Ponce (Puerto Rico).

“Enfrentamos presupuestos mucho más altos que el nuestro y de visitantes, pero teníamos muy en claro lo que queríamos”, señaló Hernán Jasen.

El cuadrangular inicial los ilusionó y clasificó directamente a semifinales, tras ganarle a Cocodrilos (77-75), Academia (94-67) y el local Leones (96-92).

Una derrota ante Leones obligó a ganar. Y el equipo respondió con altura.

 

La segunda vez en Ponce resultó totalmente diferente, apasionante. Porque la derrota en el debut contra el local Leones (95-82) lo condicionó.

“El cuadrangular que nos clasificó a la Final Four fue durísimo. Empezamos perdiendo contra Ponce (95-82) y terminamos ganándole a San Lorenzo (contundente y sorpresivo 89 a 69) y Hebraica (73-69), en un partido increíble. La mejor experiencia que viví estando en Bahía Basket”, aseguró Pancho.

¿Qué más se le podía pedir a esta altura a este equipo? Fueron a Barquisimeto (Venezuela). Estaban a dos triunfos del título. ¡De no creer!

El pasaje a la final estaba concretado en Venezuela. Era momento de festejar.

 

Y estos pibes, que se estaban haciendo hombres, quedaron a una victoria, después de sorprender a Fuerza Regia (México), por 74 a 65.

“Hay que remarcar que jugamos una final de la Liga de las Américas, donde hay tantísimos clubes en el continente que lo buscan. Nos hicimos fuertes en Puerto Rico y Venezuela. Mostramos mucho carácter, a pesar de la juventud de la mayoría. Los chicos estaban súper preparados para afrontarla”, resaltó Pancho.

Lo logrado en esta etapa no pasó desapercibido para uno de los mejores jugadores que dio la ciudad.

“Es de los momentos que guardo entre los mejores, comparado con haber jugado en la Selección argentina o Estudiantes de Madrid. Me agarró de grande y disfrutaba muchísimo. Se formó un grupo fantástico de personas y disfrutábamos estar juntos; se hizo corto el año a pesar de los viajes”, contó.

Antes de la final, la arenga de Sepo Ginóbili.

 

En la final, la derrota (88-65) contra el local Guaros y ante un Domo Bolivariano que explotaba, no fue más que un dignísimo cierre a una temporada de excelencia.

 

7-El ascenso a nivel local

 

Cumpliendo con el reglamento de la Asociación Bahiense, en 2019 Bahía Basket debía participar en los torneos superiores, en este caso comenzando en Segunda.

“Fue una prueba mental para el equipo. Sabíamos que desde lo deportivo estábamos un paso adelante del resto. En los partidos cerrados, la presión era nuestra; foules no cobrados o mano dura, teníamos que aprender que era así, respetando el juego como en el resto de las competencias”, explicó Federico Elías.

Los campeones del torneo de Segunda.

 

Lo cierto que Bahía supo incorporar a su plan de trabajo semanal la competencia local y terminó, como se presumía, marcando diferencia y ascendiendo a Primera.

“Creo que el equipo estuvo muy bien de la cabeza; lo demostramos en el tercer partido con Argentino, que entramos al último cuarto 15 puntos abajo, con la gente alentando más que nunca por ellos y lo dimos vuelta. Creo que ese partido fue bisagra, pudiendo demostrar todo lo que entrenábamos y para qué estábamos en ese torneo”, entendió el tirador.

Federico Elías se llevó una de las redes del Tomás.

 

Bahía ganó el torneo sin sobresaltos.

“Significó un desahogo y lo merecíamos por todas las horas de trabajo que había atrás. Nunca había vivido esto y fue lindo disfrutarlo en medio de la temporada de Liga. Nos potenció para las otras competencias”, opinó.

 

Párrafo aparte

 

Los siguientes momentos de Bahía Basket están directamente relacionado con lo que fue un proyecto y terminó siendo realidad: el Dow Center.

El propio Pepe Sánchez respondió a los siguientes tres puntos vinculados a una obra donde, finalmente, cristalizó el proyecto.

 

8-La presentación

 

   —¿Cómo fue el proceso previo, en silencio, y el día que pudiste confirmar públicamente la construcción del Dow?

—La gente de Dow confió en este sueño, con Gastón Remy a la cabeza, que era presidente y hoy continúa con Diego Ordoñez a la cabeza. Para mí era importante poder hacer una presentación cuando los cimientos del proyecto estuvieran seteados, porque presentar un proyecto y después no poder concretarlo no va con mi personalidad. Fue sentar las bases para empezar a contar una historia bastante diferente de lo que podía ser la construcción de un estadio. Era todo un desafío contar lo que sería el Dow Center.

El día que Pepe pudo contar el proyecto del Dow Center.

 

   —Bueno, hoy se sigue descubriendo lo que puede desarrollarse ahí más allá de un partido de básquet.

—Exactamente. Se va transformando. Hoy me gusta utilizar más la palabra campus y no centro de entrenamiento, porque cuando podamos activar la parte exterior, será un lugar lleno de vida, más relacionado a lo que es un campus universitario en miniatura que un propio estadio. Para mí marcó un antes y un después.

Como siempre, el dueño de la pelota.

 

   —¿Tu desafío era plasmar una visión sin que, literalmente, se considere increíble concretar?

—Tal cual. Te doy un ejemplo. En mi visión primaria, la parte del gimnasio (I feel good) iba toda abierta, sin paredes y conectaba con la cancha. ¿Por qué? Lo vi en varios centros de entrenamiento de la NBA y me pareció espectacular. Conectás la energía de los que están jugando en la cancha, con los que están en el gimnasio. Pero claro, como no tengo ni idea de gimnasios, cuando nos asesoramos nos dijeron que era inviable y pusimos paredes… Bueno, esas paredes ahora desaparecen, je. Hicimos una pequeña experiencia dejando una parte abierta y es un ejemplo de que se puede agregar a nuestra cultura. A veces, nosotros mismos nos subestimamos. La gente se suma a la cultura interna.

 

9-El primer entrenamiento

 

   —No te mostraste públicamente en el Dow en la primera práctica. ¿Estuviste?

—Sí, estuve por ahí. Y fue muy, muy emocionante.

Sepo y su emoción por lo que estaba viviendo.

 

   —Me quedó grabado, hablando con Sepo, que se entrecortó cuando, como bahiense y hombre de básquet definía lo que significaba el lugar.

—Me acuerdo dos cosas puntuales: la cara de los chicos, que era como haber entrado a Disney, como dice Scola y, por otro lado, en eso me reflejo en Sepo, sentir que se estaba continuando con la historia del básquet de Bahía. Verlo materializado fue decir: “está en el lugar que corresponde”.

El equipo, ya disfrutando de su nueva casa.

 

   —¿Por qué no en otro lado?

—Porque justamente el lugar era acá. Era consciente de que estábamos agregando otra página a la historia del básquet bahiense.

 

10-La Selección

 

   —¿La concentración de la Selección argentina antes del Panamericano y el Mundial era la prueba piloto?

—Tengo el recuerdo de toda la semana; fue increíble, de largas charlas con Oveja (Hernández), Luis (Scola)… Y un mes y medio después estaban jugando la final del Mundo.

Una de las tantas charlas de Oveja y Pepe.

 

  —Y seguían elogiando el inicio.

—Creo que estuvo a la altura de lo que fue una gran preparación. La otra vez escuchaba a Luis (Scola) y decía que había sido la mejor preparación para un torneo y eso está buenísimo.

Scola se sorprendió de las instalaciones.

 

   —¿Y el partido donde por primera vez se abrieron las puertas al público?

—El día del partido fue muy emocionante. Además, ver a Lucio (Redivo), Maxi (Fjellerup), Leo Bolmaro fue todo muy loco. Habían estado con nosotros.

Susbielles fue clave para que la Selección concentre en Bahía.

 

   —Vos sabías bien las bondades del Dow, pero según dijo Oveja, a él tuvieron que convencerlo. ¿Te costó que viniera la Selección?

—Cuando lo empecé a hablar con “Chubi” (Susbielles) -entonces presidente de la Confederación-, la anécdota es que vino a verlo y dio el ok para la concentración. Pero, claro, tenía que convencer a todos los que no lo habían visto. Las objeciones eran tener que vivir adentro de la cancha de básquet y demás. Fue como tener que romper hielo. Creo que ahí “Chubi” jugó un papel clave para que la Selección venga a concentrar a Bahía. Siempre se lo estaré agradecido.

   —¿Fue, definitivamente, concretar y reunir en un lugar todo lo que estaba en tu cabeza desde hacía mucho tiempo?

—Sin dudas: energía, movimiento y romper con muchas barreras. Y muy rápido tomó vida propia. Además, se le agregó algo de mucho valor a la ciudad. No es casualidad lo que vivimos esta temporada con Bahía Basket.

¿Lo seguirá viendo de afuera Pepe o se meterá a la cancha?

 

   —Todo esto que hablaste fue desde tu lugar de presidente de Bahía Basket. ¿No te gustaría disfrutarlo desde el Pepe Sánchez jugador? Nunca dijiste que te retirabas…

—Bueno… La verdad que últimamente entrené mucho.

   —¡Epa! ¡Me sorprendés! ¿Y?

—Me siento cero kilómetro.

   —A los 43 años llevás una vida muy saludable, entrenás, cada vez estás más conectado al básquetbol y cuando diste un paso al costado fue, básicamente, porque lo decidió tu espalda. Insisto, ¿existe alguna posibilidad real de que vuelvas a disfrutar como jugador y por los puntos en el Dow Center?

—Eeeh…

  —¡Dudaste! Es una señal…

—Tengo muchas ganas de ver cómo es jugar después de ocho años… Es muy probable, je, je, je…

¿Será cierto? Por las dudas, vayan reservando una butaca en el Dow Center…

“Estoy listo” parece señalar Pepe Sánchez. Fotos: archivo-La Nueva.

 

Por Fernando Rodríguez /@rodriguezefe

 

Pepe Sánchez se fue cuando comenzaba a ganar algo de dinero como profesional del básquetbol.

Decidió dar vuelta la página de su carrera y empezar de cero en la universidad de Temple.

Tuvo capacidad para grabar, desde entonces, todo lo que pisó en ese mundo tan diferente al que estaba acostumbrado.

El ideólogo de Bahía Basket.

 

Se formateó en el básquetbol universitario, se dio el gusto de ser protagonista de la NBA y se consolidó en la competencia europea, llegando a jugar nada menos que en Barcelona y Real Madrid, entre otros.

En su cabeza -siempre activa- paralelamente fue elaborando una idea que conjugaba diferentes culturas, vivencias y estructuras en un proyecto que le permitiera mejorar sus raíces.

Su retorno al país coincidió prácticamente con la agonía de Estudiantes a nivel profesional y tras un vuelo rasante por Obras Sanitarias aterrizó en Bahía Blanca. Su lugar en el mundo.

Hoy, así como disfruta del crecimiento en familia de su hijo Vicente, es el padre de la criatura llamada Bahía Basket, que nació oficialmente el 25 de mayo de 2010, hoy hace exactamente 10 años.

El día del debut, en 2010, ante Obras.

 

“Lo que estamos viviendo es el resultado de todos estos años y el comienzo de lo que viene a futuro, el sistema Bahía Basket. Creo que los 10 años nos llegan en el mejor momento de construcción de identidad”, resumió.

“Y no puede dejar de agradecer a la gente que trabajó para que esto sea posible: jugadores y cuerpos técnicos, empresas que nos apoyaron; ellos hicieron que estos diez años sean posibles”, apuntó.

El Dow Center, una obra que excedió el ámbito local y nacional a nivel deportivo.

 

Buscando los 10 momentos de la institución que preside, el inicio se remonta a la primera etapa que lo tuvo como jugador y desencadena en una magnífica obra como el Dow Center, ya en carácter exclusivo de dirigente, aunque, sin descartar, a corto plazo, su regreso como jugador. Al menos un tiempito. ¿No lo creen? Pasen y vean…

 

1) El primer partido

 

Bahía Estudiantes –así se denominaba entonces-, debutó de local contra Obras. Era algo nuevo y se renovaban las expectativas tras el incansable esfuerzo de la dirigencia de Estudiantes por mantener la plaza en nuestra ciudad.

“El objetivo, básicamente, era mantener el básquet de elite en Bahía y, en mi caso, volver a jugar en mi ciudad”, recordó Pepe.

Así lucía el Casanova en el primer partido de Bahía.

 

“Se sumó Juan (Espil), quien fue clave –agregó- con la misma idea e ilusión de retirarnos en Bahía”.

   —Volviste a jugar delante de tu familia, de tus amigos y en tu ciudad. ¿Qué te generaba esto, sumado a la responsabilidad de tener que tomar, al mismo tiempo, decisiones afuera de la cancha?

—Era un doble trabajo, pero me acuerdo, sobre todo, del juego. Disfruté mucho de volver a jugar por jugar.

Entre Lucas Faggiano y Pepe atrapan a Elsener.

 

   —¿El juego te abstraía del resto de las responsabilidades?

—Sí, me abstraía. El entrenamiento y jugar era lo que más disfrutaba. Y yo lo que quería era jugar.

Javier Mojica se fue de un día para otro.

 

   —Jugaste tres temporadas. ¿Te quedó algún equipo más grabado que otro?

—Sí, el segundo. El primer año medio que sentamos las bases y el segundo, Faggiano, Aguerre, Ricky Sánchez y Meyinsse terminaron siendo todos muy importantes. Lucas, de Selección argentina; Aguerre también; Ricky y Mojica estaban en su mejor momento; Meyinsse terminó siendo un pivote dominante en América, más Juan y yo. Si Mojica no se iba, no sé qué hubiera pasado… Jugamos el Súper 8 y estuvimos a punto de voltear al Peñarol de Oveja, que tenía a Campazzo, Leo y que había sumado a Chapu (Nocioni). Y después perdimos en cinco juegos en playoffs. Habíamos encontrado mucha química y en casa prácticamente no perdimos (21-4).

 

2-El retiro de Juan Espil

 

Entre los partidos inolvidables de Bahía Basket, con el que se despidió Juan Espil del público bahiense, el viernes 13 de abril, definitivamente aparece entre los primeros.

“Fue memorable. Interiormente sabía que podía ser mi último partido”, recordó, en referencia al cuarto, ante Peñarol en el Casanova, con la serie 2-1 a favor de los marplatenses.

Bahía perdía, al final del primer cuarto, 33 a 12 (¡por 21!).

Juan Espil y su recuerdo de la despedida en Bahía.

 

“Empezamos muy mal. Y hasta se cortó la luz. Me acuerdo que en ese momento, me hicieron una nota en LU2, je. Increíble”, recordó.

Eso sucedió restando 4m22s para el final del tercer cuarto y el Casanova se mantuvo a oscuras durante 17 minutos.

El público le demostró su afecto a Juan.

 

Pero, de a poco, Bahía terminó con todas las luces.

“Metí algunos triples para darlo vuelta y lo terminamos ganando (90 a 81)”, repasó Juan, que tenía 44 años.

“Fue sensancional”, dijo Juan, respecto del histórico partido ante Peñarol.

 

“Fue sensacional. Me fui del Casanova con toda la gente aplaudiéndome. Tengo una foto que me regaló Guille Giagante, haciendo una reverencia ante toda la gente. Si bien quedaba un partido, ganarle a Peñarol en Mar del Plata era muy difícil, se hacían muy fuertes”, admitió Juan.

Y así fue. En Mar del Plata le puso final a su carrera.

 

3-El impacto de la LDD

 

La creación de la Liga de Desarrollo resultó un polo de atracción para Bahía Basket, cuya metodología de trabajo se amoldaba a los objetivos que persigue esta competencia.

¡Cuántos nombres destacados! Primer título de LDD.

 

Los tres títulos en las primeras tres ediciones resultan anecdóticos, no obstante, siempre significó un banco de prueba real para jóvenes que se potenciaron y más tarde trascendieron, al punto que varios de ellos hoy son jugadores de Liga y hasta integrantes de las listas de Selección mayor argentina.

El segundo, historia repetida.

 

Por caso, Lucio Redivo, Facundo Corvalán, Gastón Whelan, Martín Fernández, Juan Pablo Vaulet, Máximo Fjellerup y Leandro Bolmaro, entre los más destacados.

 

4-La casa propia

 

La primera casa de Bahía Basket fue el Polideportivo Norte. Allí donde desarrolló su propio espacio y comenzó a plasmar la idea del proyecto desde lo social, un aspecto que siempre fue de la mano con lo deportivo.

“Rehabilitar ese lugar fue algo espectacular y emocionante”, aseguró Pepe.

Corvalán, Marini y Fjellerup, en el Poli.

 

“Significó –agregó- acercarnos a un barrio que necesitaba un espacio saludable, que se logró reconstruyendo una nave destrozada y generando un espacio muy lindo para el deporte. Ahí podíamos entrenar y desarrollar a nivel social lo que más lógica tiene para nosotros que es hacerlo mediante el deporte. La idea es sumar nuevos proyectos sociales con este formato”.

   —¿Esa experiencia les sirvió para confiar en la idea original y replicarla como hicieron en La Piedad?

—Sin dudas. Hoy lo hacemos en La Piedad y en el Poli ya llevamos seis años de vida propia. El proyecto sigue.

El “Mofle” Horvath trabajando en La Piedad.

 

   —¿De alguna manera esto es el ejemplo que se puede conjugar trabajo entre público y privado?

—Sin dudas. El trabajo con la Municipalidad fue muy interesante. Salió muy bien y hoy, continuando con el apoyo del intendente Héctor Gay, es un espacio de salud que ganó la ciudad. Lo usan las selecciones de Bahía y también varios clubes. Además, en el barrio significó una transformación para muchas familias. Y, a la par, en lo deportivo, a nosotros nos dio independencia.

El Polideportivo, un lugar que volvió a cobrar vida.

 

   —¿Ahí empezaron a desarrollar con los jugadores el trabajo menos convencional?

—Es que con dos horitas de entrenamiento a la mañana y otra hora y media a la noche nos alcanzaba para un equipo de Liga. Pero el corazón de Bahía Basket es la cancha de entrenamiento. Y ahí teníamos, además, el vestuario, un mini gimnasio, la sala de video… En la transformación del proyecto necesitábamos horas de entrenamiento y eso nos lo permitió. El Poli fue un gran hito.

 

5-La Liga Sudamericana

 

Como cada paso que dio, la primera experiencia a nivel internacional de Bahía Basket generaba incógnita.

En Chile, perdió en el debut frente a Hebraica (Uruguay) 74 a 68, aunque respondió en los dos siguientes: 78-63 a Universidad San Simón (Bolivia) y 99-64 contra Deportivo Valdivia.

Fjellerup y otra conversión ante Valdivia.

 

“Era el primer torneo internacional para la mayoría de nosotros, en mi caso como entrenador. Desde el inicio en Chile, haber clasificado ya significaba un desafío todo lo que se venía”, recordó Sebastián Ginóbili.

El segundo paso era un cuadrangular en La Banda, del cual clasificaba uno y cuyos rivales eran el local Olímpico, Guaros (Venezuela) y UniCEUB (Brasil).

“Teníamos muchas ganas, pero entendíamos que éramos la cenicienta”, admitió el DT.

Primer partido y triunfo ante los brasileños, 71 a 58.

“El equipo jugó muy bien desde el inicio del cuadrangular”, dijo Sepo.

El segundo se desarrolló en un contexto difícil.

“Antes del juego hubo tres jugadores intoxicados (Fjellerup, Juan Pablo Vaulet y Johnson) y no podían jugar. Teníamos todo para ganar y nada por perder. Se unieron todos. Lo dimos vuelta, los pusimos nerviosos y, la verdad, cuando terminó el partido (victoria 80 a 72 frente al local) nos mirábamos en el vestuario y no podíamos creer que habíamos clasificado”, confesó.

Redivo, camino al cesto en una noche inolvidable en La Banda.

 

“Al otro día recuperamos los jugadores y enfrentamos a los venezolanos que ya estaban eliminados. Fue una sorpresa y gran alegría en todo sentido”, reconoció.

“No nos pesó la responsabilidad. Entendimos que la forma de jugar era como lo veníamos haciendo en la Liga y disfrutando. Fue un momento top de mi experiencia en Bahía Basket”, resaltó Sepo.

Después, Bahía jugó la serie final contra Mogi (Brasil), cediendo los dos de visitante (77-72 y 80-77) y en el Casanova (84-81).

 

6-Liga de las Américas

 

Las dos primeras paradas en esta competición fueron en Ponce (Puerto Rico).

“Enfrentamos presupuestos mucho más altos que el nuestro y de visitantes, pero teníamos muy en claro lo que queríamos”, señaló Hernán Jasen.

El cuadrangular inicial los ilusionó y clasificó directamente a semifinales, tras ganarle a Cocodrilos (77-75), Academia (94-67) y el local Leones (96-92).

Una derrota ante Leones obligó a ganar. Y el equipo respondió con altura.

 

La segunda vez en Ponce resultó totalmente diferente, apasionante. Porque la derrota en el debut contra el local Leones (95-82) lo condicionó.

“El cuadrangular que nos clasificó a la Final Four fue durísimo. Empezamos perdiendo contra Ponce (95-82) y terminamos ganándole a San Lorenzo (contundente y sorpresivo 89 a 69) y Hebraica (73-69), en un partido increíble. La mejor experiencia que viví estando en Bahía Basket”, aseguró Pancho.

¿Qué más se le podía pedir a esta altura a este equipo? Fueron a Barquisimeto (Venezuela). Estaban a dos triunfos del título. ¡De no creer!

El pasaje a la final estaba concretado en Venezuela. Era momento de festejar.

 

Y estos pibes, que se estaban haciendo hombres, quedaron a una victoria, después de sorprender a Fuerza Regia (México), por 74 a 65.

“Hay que remarcar que jugamos una final de la Liga de las Américas, donde hay tantísimos clubes en el continente que lo buscan. Nos hicimos fuertes en Puerto Rico y Venezuela. Mostramos mucho carácter, a pesar de la juventud de la mayoría. Los chicos estaban súper preparados para afrontarla”, resaltó Pancho.

Lo logrado en esta etapa no pasó desapercibido para uno de los mejores jugadores que dio la ciudad.

“Es de los momentos que guardo entre los mejores, comparado con haber jugado en la Selección argentina o Estudiantes de Madrid. Me agarró de grande y disfrutaba muchísimo. Se formó un grupo fantástico de personas y disfrutábamos estar juntos; se hizo corto el año a pesar de los viajes”, contó.

Antes de la final, la arenga de Sepo Ginóbili.

 

En la final, la derrota (88-65) contra el local Guaros y ante un Domo Bolivariano que explotaba, no fue más que un dignísimo cierre a una temporada de excelencia.

 

7-El ascenso a nivel local

 

Cumpliendo con el reglamento de la Asociación Bahiense, en 2019 Bahía Basket debía participar en los torneos superiores, en este caso comenzando en Segunda.

“Fue una prueba mental para el equipo. Sabíamos que desde lo deportivo estábamos un paso adelante del resto. En los partidos cerrados, la presión era nuestra; foules no cobrados o mano dura, teníamos que aprender que era así, respetando el juego como en el resto de las competencias”, explicó Federico Elías.

Los campeones del torneo de Segunda.

 

Lo cierto que Bahía supo incorporar a su plan de trabajo semanal la competencia local y terminó, como se presumía, marcando diferencia y ascendiendo a Primera.

“Creo que el equipo estuvo muy bien de la cabeza; lo demostramos en el tercer partido con Argentino, que entramos al último cuarto 15 puntos abajo, con la gente alentando más que nunca por ellos y lo dimos vuelta. Creo que ese partido fue bisagra, pudiendo demostrar todo lo que entrenábamos y para qué estábamos en ese torneo”, entendió el tirador.

Federico Elías se llevó una de las redes del Tomás.

 

Bahía ganó el torneo sin sobresaltos.

“Significó un desahogo y lo merecíamos por todas las horas de trabajo que había atrás. Nunca había vivido esto y fue lindo disfrutarlo en medio de la temporada de Liga. Nos potenció para las otras competencias”, opinó.

 

Párrafo aparte

 

Los siguientes momentos de Bahía Basket están directamente relacionado con lo que fue un proyecto y terminó siendo realidad: el Dow Center.

El propio Pepe Sánchez respondió a los siguientes tres puntos vinculados a una obra donde, finalmente, cristalizó el proyecto.

 

8-La presentación

 

   —¿Cómo fue el proceso previo, en silencio, y el día que pudiste confirmar públicamente la construcción del Dow?

—La gente de Dow confió en este sueño, con Gastón Remy a la cabeza, que era presidente y hoy continúa con Diego Ordoñez a la cabeza. Para mí era importante poder hacer una presentación cuando los cimientos del proyecto estuvieran seteados, porque presentar un proyecto y después no poder concretarlo no va con mi personalidad. Fue sentar las bases para empezar a contar una historia bastante diferente de lo que podía ser la construcción de un estadio. Era todo un desafío contar lo que sería el Dow Center.

El día que Pepe pudo contar el proyecto del Dow Center.

 

   —Bueno, hoy se sigue descubriendo lo que puede desarrollarse ahí más allá de un partido de básquet.

—Exactamente. Se va transformando. Hoy me gusta utilizar más la palabra campus y no centro de entrenamiento, porque cuando podamos activar la parte exterior, será un lugar lleno de vida, más relacionado a lo que es un campus universitario en miniatura que un propio estadio. Para mí marcó un antes y un después.

Como siempre, el dueño de la pelota.

 

   —¿Tu desafío era plasmar una visión sin que, literalmente, se considere increíble concretar?

—Tal cual. Te doy un ejemplo. En mi visión primaria, la parte del gimnasio (I feel good) iba toda abierta, sin paredes y conectaba con la cancha. ¿Por qué? Lo vi en varios centros de entrenamiento de la NBA y me pareció espectacular. Conectás la energía de los que están jugando en la cancha, con los que están en el gimnasio. Pero claro, como no tengo ni idea de gimnasios, cuando nos asesoramos nos dijeron que era inviable y pusimos paredes… Bueno, esas paredes ahora desaparecen, je. Hicimos una pequeña experiencia dejando una parte abierta y es un ejemplo de que se puede agregar a nuestra cultura. A veces, nosotros mismos nos subestimamos. La gente se suma a la cultura interna.

 

9-El primer entrenamiento

 

   —No te mostraste públicamente en el Dow en la primera práctica. ¿Estuviste?

—Sí, estuve por ahí. Y fue muy, muy emocionante.

Sepo y su emoción por lo que estaba viviendo.

 

   —Me quedó grabado, hablando con Sepo, que se entrecortó cuando, como bahiense y hombre de básquet definía lo que significaba el lugar.

—Me acuerdo dos cosas puntuales: la cara de los chicos, que era como haber entrado a Disney, como dice Scola y, por otro lado, en eso me reflejo en Sepo, sentir que se estaba continuando con la historia del básquet de Bahía. Verlo materializado fue decir: “está en el lugar que corresponde”.

El equipo, ya disfrutando de su nueva casa.

 

   —¿Por qué no en otro lado?

—Porque justamente el lugar era acá. Era consciente de que estábamos agregando otra página a la historia del básquet bahiense.

 

10-La Selección

 

   —¿La concentración de la Selección argentina antes del Panamericano y el Mundial era la prueba piloto?

—Tengo el recuerdo de toda la semana; fue increíble, de largas charlas con Oveja (Hernández), Luis (Scola)… Y un mes y medio después estaban jugando la final del Mundo.

Una de las tantas charlas de Oveja y Pepe.

 

  —Y seguían elogiando el inicio.

—Creo que estuvo a la altura de lo que fue una gran preparación. La otra vez escuchaba a Luis (Scola) y decía que había sido la mejor preparación para un torneo y eso está buenísimo.

Scola se sorprendió de las instalaciones.

 

   —¿Y el partido donde por primera vez se abrieron las puertas al público?

—El día del partido fue muy emocionante. Además, ver a Lucio (Redivo), Maxi (Fjellerup), Leo Bolmaro fue todo muy loco. Habían estado con nosotros.

Susbielles fue clave para que la Selección concentre en Bahía.

 

   —Vos sabías bien las bondades del Dow, pero según dijo Oveja, a él tuvieron que convencerlo. ¿Te costó que viniera la Selección?

—Cuando lo empecé a hablar con “Chubi” (Susbielles) -entonces presidente de la Confederación-, la anécdota es que vino a verlo y dio el ok para la concentración. Pero, claro, tenía que convencer a todos los que no lo habían visto. Las objeciones eran tener que vivir adentro de la cancha de básquet y demás. Fue como tener que romper hielo. Creo que ahí “Chubi” jugó un papel clave para que la Selección venga a concentrar a Bahía. Siempre se lo estaré agradecido.

   —¿Fue, definitivamente, concretar y reunir en un lugar todo lo que estaba en tu cabeza desde hacía mucho tiempo?

—Sin dudas: energía, movimiento y romper con muchas barreras. Y muy rápido tomó vida propia. Además, se le agregó algo de mucho valor a la ciudad. No es casualidad lo que vivimos esta temporada con Bahía Basket.

¿Lo seguirá viendo de afuera Pepe o se meterá a la cancha?

 

   —Todo esto que hablaste fue desde tu lugar de presidente de Bahía Basket. ¿No te gustaría disfrutarlo desde el Pepe Sánchez jugador? Nunca dijiste que te retirabas…

—Bueno… La verdad que últimamente entrené mucho.

   —¡Epa! ¡Me sorprendés! ¿Y?

—Me siento cero kilómetro.

   —A los 43 años llevás una vida muy saludable, entrenás, cada vez estás más conectado al básquetbol y cuando diste un paso al costado fue, básicamente, porque lo decidió tu espalda. Insisto, ¿existe alguna posibilidad real de que vuelvas a disfrutar como jugador y por los puntos en el Dow Center?

—Eeeh…

  —¡Dudaste! Es una señal…

—Tengo muchas ganas de ver cómo es jugar después de ocho años… Es muy probable, je, je, je…

¿Será cierto? Por las dudas, vayan reservando una butaca en el Dow Center…

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Deportes

Marcelo Roig conducirá a Abejas de Nuevo León: “Es el desafío más grande de mi carrera”

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El entrenador rosarino, que trabaja en Gimnasia y Esgrima, fue oficializado en el cargo del elenco de la Liga de México en el mediodía de este miércoles. Su palabra y su carrera

No fue la primera vez que un equipo de México tocó la puerta de Marcelo Roig para tentarlo, pero sí la definitiva. En medio de la pandemia, sin actividad por los puntos a la vista en Argentina, el técnico rosarino se decidió a probar suerte en una de las competencias que comienza a hacerse fuerte en el continente y que de un tiempo a esta parte se focalizó en los argentinos tras las buenas campañas de los jugadores y entrenadores nacionales, entre ellos los rosarinos Juan José Pidal (DT) y Cristian Cortés (base).

Luego de jugar al suspenso sin demasiado éxito pero con mucha simpatía, las Abejas de León (equipo de Guanajuato) anunciaron oficialmente al rosarino como su nuevo DT, el Sheriff que llega al pueblo para afrontar una temporada que será corta explosiva, repleta de jugadores de calidad, entre ellos argentinos y estadounidenses, y a la que llegará también algún otro rosarino. Se sabía desde hace un tiempo, pero faltaba la confirmación del elenco mexicano.

Tras el exitoso paso por Temperley, con éxitos en sus divisiones menores, Marcelo Roig había iniciado un proceso en Gimnasia, pero la pandemia alteró los planes, generó incertidumbre y allí nació el foco para aprovechar esta propuesta.-¿Cómo surgió la chance de ir a Abejas?

-Hace unos meses con todo este escenario de pandemia se empezó a manejar que la Liga de México iba a ser una liga corta, de no más de 3 meses y se contactó conmigo el gerente general del club, Manuel Lozano, para contarme cuál era la idea para esta temporada. Empezamos a charlar sobre cómo la iban a afrontar y fuimos avanzando hasta llegar a la confirmación de mi llegada. El hecho de que haya entrenadores argentinos especialmente el gran trabajo que ha hecho Pepe Pidal desde que llegó allá fue un punto a favor para que el club se decida por mí.

-¿Cómo tomaste la determinación ya que estabas empezando un proyecto en Gimnasia?

-En el momento del primer contacto con Abejas , le planteé al presidente de la subcomisión de básquet de Gimnasia que estaba esta chance, que para cualquier entrenador el hecho de poder dirigir en una de las dos ligas más importantes de América era un desafío y un paso muy importante en mi carrera como entrenador. Lo entendió desde un primer momento, y bueno ahora que ya está confirmado, seguiremos entrenando con los chicos hasta la fecha de mi partida si Dios quiere y estamos charlando para ver cómo continuamos.

-¿Qué conocés del certamen y cómo encarás el desafío?

– Como te dije anteriormente, la Liga es súper competitiva, de las dos más importantes de América, con clubes con organizaciones muy profesionales. Abejas es un club con mucha tradición en el básquet mexicano, con muchos seguidores y el desafío lo tomo como el más importante que he llevado hasta el momento. Soy un agradecido a todos los clubes, asociaciones y federaciones que me han dado trabajo en estos más de 30 años de profesión, pero la verdad que poder dirigir en una liga tan importante como la mexicana es una bendición en este momento de mi carrera y la encaro con la máxima responsabilidad, el máximo compromiso y muchísima ilusión de hacer un buen trabajo durante estos meses. También sé que voy a necesitar un cuerpo técnico de confianza para poder llevar adelante todo este desafío y la idea es poder trabajar codo a codo con gente que maneje mis mismas ideas y con la cual podamos comulgar en el día a día que estoy convencido es la clave para poder hacer un buen trabajo.

-¿Cómo lo vas a manejar desde lo familiar?

-Mi familia me apoya plenamente en este nuevo desafío; Anahí ha sido mi sostén en todas las decisiones que he tomado siempre y su apoyo es incondicional, y voy a estar eternamente agradecido. Álvaro ya está grande, tiene su vida, sus estudios, su deporte y también me apoya en esta decisión. No es fácil salir de la zona de confort, pero como dije antes es la liga más importante que me ha tocado dirigir hasta el momento. El básquet fue, es y será mi pasión, mi profesión y ellos lo entienden como tal y entre nosotros sabemos que si uno es feliz, los demás de la familia también lo somos.

-Es tu tercera experiencia fuera del país. ¿Qué tiene de distinto a lo que tocó hacer en Ecuador o España?

-Todo fue y es trabajo, tanto lo que hice fuera de la Argentina como lo que me tocó hacer acá, y soy un agradecido a la vida y a todas las personas que me han dado la posibilidad de llevar adelante el trabajo de entrenador. Creo que para poder ser realmente técnico hay que salir de la zona de confort y buscar desafíos de superación permanentes. En su momento esos trabajos fuera del país fueron superadores para mí y este que voy a afrontar también lo es. Voy a tratar de superar mi techo como entrenador y creo que de eso se trata esto y no sólo esto, la vida también es tratar de superarse día a día.

La carrera de Marcelo Roig
Comenzó en Regatas Rosario, pasó por Regatas de San Nicolás, Talleres de Villa Gobernado Gálvez, Importandora Alvarado de Ecuador, Federación Deportiva de Tungurahua de Ecuador, selección de menores de Ecuador, UTE de Ecuador, Trujillo de España, Sarmiento de Villaguay, Sportivo América, Provincial, Temperley y Gimnasia. Condujo a las selecciones de Rosario y Santa Fe.

Cuestión de familia
Gustavo Roig, hermano de Marcelo, también dirigió en la Liga de México. Fue hace ya 13 años en 2007 cuando no era tan común dar ese salto. Lo hizo en Galgos de Tijuana.

La Liga
Serán 12 elencos divididos en dos conferencias. Comenzará el 10 y el 19 de septiembre y cierre en diciembre. El campeón es Soles de Mexicali, elenco que peleó el pasado campeonato ante los Aguacateros de Nicolás Casalánguida, el Fuerza Regia de Cristian Cortés y los Leñadores de Durango de Pepe Pidal. Para esta temporada ya no estarán Santos ni Capitanes, que se sumó a la G League de Estados Unidos. La Conferencia Oeste tendrá a Abejas de León, Aguacateros de Michoacán, Soles de Mexicali, Astros de Jalisco, Panteras de Aguascalientes y Libertadores de Querétaro. Por otra parte, la Este estará formada por Dorados de Chihuahua, Fuerza Regia de Monterrey, Leñadores de Durango, Correcaminos UAT de Ciudad Victoria, Mineros de Zacatecas y Plateros de Fresnillo.

 

FUENTE : David Ferrara
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Si va a utilizar este texto cite la fuente: elciudadanoweb.com
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Deportes

Guerra de insultos entre Kyrgios y Becker por Twitter

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El australiano Nick Kyrgios y el alemán Boris Becker se insultan públicamente por Alexander Zverev y el coronavirus

El alemán Alexander Zverev estuvo en Belgrado, del 12 al 14 de junio, disputando el primer torneo del Adria Tour organizado por Novak Djokovic.

Tras los positivos de coronavirus conocidos tras el evento de Zadar (Croacia), del 19 al 21 de junio, Sascha se sometió al test de Covid-19, dando negativo. Su mánager emitió un comunicado en el que el jugado teutón lamentaba todos los hechos derivados de la polémica gira, ya clausurada, y aseguraba que estaría en confinamiento voluntario para evitar males mayores.

No ha habido cuarentena de Zverev, ya que esta misma semana corrió un vídeo en el que se le veía muy feliz en una fiesta en su lugar de residencia, Mónaco.

Ello provocó las iras de Nick Kyrgios, que le llamó “egoísta” y volvió a subrayar la mala imagen que habían dado sus compañeros en el Adria Tour, sin distancia social ni mascarilla y, lo que es peor, dejándose ver en un cabaret de juerga y en un concierto de música.

Boris Becker, que es mánager técnico de la federación alemana y ex entrenador de Novak Djokovic, ya habló en favor de ‘Nole’, entendiendo que los tenistas son jóvenes y las fiestas pueden pasar. También defendió al nº 1 de su país, Zverev, a quien capitaneó en las ATP Cup Finals.

Siguió Becker apelando a “rata”. Tuiteó “Todos vivimos en la pandemia # Covid_19! Es terrible y mató a muchos… deberíamos proteger a nuestras familias / seres queridos y seguir las pautas, pero aun así no me gustan #rats”.

Y explotó Kyrgios: “Boris Becker es más ‘tonto’ de lo que pensaba. Puede pegar una volea, aunque obviamente no es el más listo de la clase”.

Hubo intento de paz de ‘Boom Boom’ Becker, de hablar asimismo de tenis, pero Nick Kyrgios dejó bien claro que no es amigo suyo.

FUENTE : MARCA DEPORTIVA

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Deportes

Luca Vildoza brilla y Baskonia se corona campeón de la Liga ACB

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Convirtió la bandeja del título y fue el MVP de la final

En una final infartante, Baskonia venció 69-67 al Barcelona y se coronó campeón de la Liga ACB.

El argentino marplatense ex jugador de Quilmes de esa ciudad Luca Vildoza fue clave para festejar el título: convirtió la bandeja del triunfo y fue condecorado como el MVP de la definición.

En el Pabellón Fuente de San Luis, Baskonia se quedó con una final excelente. Luca Vildoza fue el goleador de su equipo con 17 puntos y completó su planilla con dos asistencias y cuatro rebotes en 27 minutos de juego. El argentino convirtió la bandeja sobre el final que le dio el título.

“Nadie confió en nosotros cuando en diciembre cambiamos de técnico. Pero lo merecemos. Hemos hecho sufrir a muchos… Y somos campeones, ¡la puta madre! Es increíble. Ni en mis sueños me hubiera imaginado algo así”, aseguró Vildoza tras el triunfo.

Uno de los baluartes de la coronación será Dusko Ivanovic. El entrenador supo como disputar una final y en estos seis meses desde que está en el cargo logró llevar a la institución a su cuarta Liga ACB. En esta definición mostró una defensa perfecta que borró de la cancha a Nikola Mirotic, la estrella del Barcelona, además de preparar una jugada muy precisa para el doble final de Vildoza.

Cabe recordar que en el Baskonia también juega Patricio Garino, quien fue muy importante para el equipo hasta su lesión que lo hizo perder los últimos meses de juego. El marplatense no viajó a la Fase Final por no estar totalmente recuperado de una lesión de rodilla en noviembre de 2019.

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