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Cambiemos. Temporada 3, cap. 1: “Escandinavia”

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En la tele hay que poner toda la carne al asador de entrada. En ese sentido, Macri no defraudó con su discurso

En un primer capítulo tenés qrsoue sorprender, poner toda la carne en la parrilla y entusiasmar a la mayor cantidad de gente posible. Así se arranca una temporada de televisión. Si no lo logras de entrada, después es muy difícil remontarla. Hay demasiada oferta en el mercado y los televidentes se rajan a ver otra serie.

En ese sentido, el comienzo de la tercera temporada de Cambiemos con el discurso del Presidente en la apertura de las sesiones ordinarias, no defraudó.

Mucho Macri gato, mucha cargada, mucho vos sos la dictadura, mucho se vino la derecha conservadora, pero ahí lo tenés al tipo. Paradito en el Congreso planteando el debate sobre el aborto, la igualdad salarial entre el hombre y la mujer, la violencia de género, la extensión de licencia por maternidad para el padre, la prevención del embarazo adolescente y el problema de la obesidad infantil.

Así desbarató el falso progresismo kirchnerista, desorientando al peronismo y proponiendo esta verdadera agenda escandinava. Creer o reventar. Oslo o muerte.

Muchos dicen que es una simple estrategia política, pero no es así. Son temas que al presidente le importan. Muchísimo. Casi tanto como la rehabilitación de Darío Benedetto.

¿Le preocuparán otras cosas también? Y si, obvio. Supongo que además de las desinteligencias entre los dos marcadores centrales de Boca, le preocupa la macroeconomía, como a todo el mundo. Pero en ese tema, los de Cambiemos han sido muy confusos.

Está claro que este es un gobierno lindísimo. Pero en general son gente de pocas palabras. Nadie pretende aquel verso interminable de la plomazo de Hotesur, pero la verdad es que estos explican poco.

Tienen estrategias comunicacionales muy modernas, muy exitosas (como ya se dieron cuenta los peronistas, un poco tarde), pero nunca se te paran de frente y te dicen “mirá macho, el problema es así y asá y vamos a hacer esto y aquello”. Les cuesta.

Según todos los analistas del Círculo Rojo, a partir de este inicio de las sesiones, se venció el plazo para explicar de que se trataba la pesada herencia y empezó el tiempo de contar como será la nueva herencia que van a recibir en 2019 los próximos inútiles que lleguen a la Rosada. Aunque posiblemente vuelvan a ser estos mismos.

Según los diarios, el presidente le pidió a sus funcionarios que dejen de hablar del pasado y empiecen a hablar del futuro, cosa que está muy bien porque eso les permite saltearse el presente.

Sin embargo vale la pena sintetizar en que andamos hoy como para ayudar un poco a empujar el auto y sacarlo de la arena.

Sin entrar en detalles sobre la simpática bancarrota en la que el kirchnerismo dejó al país, la realidad actual nos muestra que el PBI crece. Poquito. Humilde. El año pasado fue un 2,8% y llevamos 6 trimestres consecutivos de crecimiento. Este año se espera, mango más mango menos, algo parecido. Lo mismo para el próximo. Despacito. Apenitas, mi vida.

La inflación bajó un cachitín. Un descenso mezquino, pero apuntando hacia abajo. El año pasado fue 24% y para este año se fijó una meta del 15%. Creo que si logran bajarla al 19%, en el gobierno descorchan. Y si llegan al 18% el Compañero Mauri se pone el bigote y te hace a Freddie Mercury en la Bombonera por Telenoche para toda la Argentina. No va a cantar esa que usted está pensando, amigo lector. Sabe otra.

El déficit fiscal es lo más duro de bajar aunque un poquitito se achicó. Una nadita, pero algo es algo. Se les complicó con la suba de la tasa de interés porque eso les aumenta el déficit financiero, pero se supone que creciendo entre 2,5% y 3% anual, de acá a algunos años, comenzaría un punto de inflexión descendente en el gran problema que estamos incubando: la toma de deuda. Todo esto, si no se les cruza el gordito de Corea o una crisis en Brasil o un brote piscótico de Trump o uno de Putin. O todo eso junto.

Así, pasito a pasito, todo estaría indicando que en algún momento iríamos convergiendo hacia una macroeconomía normal y equilibrada que nos garantizaría un ciclo sustentable de estabilidad, paz y bienestar. Eso dicen. ¿Se logrará?

Ponele que si, aunque en realidad no tiene ninguna importancia porque para cuando eso llegue ya vamos a estar todos muertos.

¿Había otro camino? Si. Una opción era contratar al Politburó chino, eliminar el déficit de un saque, condenando a medio país a comer un plato de arroz por día hasta empezar a crecer al 7% anual, como hicieron ellos.

La otra era seguir en la onda Cristina-Maduro hasta el incendio final y alcanzar el 80% de pobreza como hoy tiene Venezuela.

Macri eligió llevarla despacito, atada al pie, sin arriesgar la bocha, caminando por la cornisa. Como Majul. No puede apoyarse mucho en sus compañeros porque el mejor equipo en 50 años no está preciso con la pelota. Evidentemente vamos a seguir en la cornisa durante mucho tiempo más. Como Majul.

¿Por qué no lo explican más claramente? No lo se, amigo lector. De todos modos, ya es tarde para lamentos. Estamos cruzando el río y solo cabe seguir nadando.

Obviamente, los que esperaban más capítulos sobre las aventuras de la pandilla patagónica deberán acostumbrarse a la nueva agenda. ¿Cuanta más leche le vamos a sacar a Julio De Vido y todo lo que se chorearon? No perdamos más tiempo con la corrupción kirchnerista. Empecemos con la de Cambiemos que por ahora es modesta pero tiene potencial televisivo.

De todas la líneas argumentales posibles, el tema del ministro de Finanzas Luis Caputo y las offshores, hoy en día es la más interesante.

Supuestamente no lo podés echar porque es el único que tiene los celulares de los tipos que nos prestan la guita. Los conoce bien. Son amigotes. Salen a morfar juntos. En este caso, lo lógico sería que aunque vaya preso siga siendo ministro. Una cosa no quita la otra.

Habría que buscar un juez del palo de Zaffaroni para que rápidamente le autorice salidas transitorias, así puede viajar a Nueva York cada vez que Dujovne lo llame porque se le acaba la guita. Como viene la mano lo va a llamar todos los días. Un ministro que llega esposado a las reuniones con el JPMorgan o el Citibank es una idea original. En un capítulo, el tipo podría tratar de escapar por la calles de Manhattan. Vemos.

Más divertido aún es el tema de Gustavo Arribas, el Jefe de Inteligencia a quien acusan de hacer una chanchada de 8 gambas verdes.

Aunque usted no lo crea amigo lector, el tipo le alquiló el departamento al Presidente Macri. Ahí vive. Eso te genera dos problemas.

El primero es que si lo echa no le va a poder cobrar el alquiler. Eso al presidente lo puede enloquecer. Peor que cuando el arquero Rossi no sale y le cabecean en el área chica. No quisiera estar ese día en Olivos. Lindo capítulo.

El otro problema es que si Arribas se chiva, no sólo le va a dejar todo el derpa a la miseria sino que, como es el jefe de los servicios, le va a poner micrófonos y cámaras hasta en el bidet. Como capítulo escandaloso, garpa. Pero yo no se si Netflix te va a permitir mostrar a un Presidente de la República enjuagándose las cantimploras.

En realidad, el tema de Arribas es por una denuncia de 8 gambas. Nada. El mínimo no imponible de Cambiemos es un palo verde.

Por eso a Gilligan, que le encontraron 1,2 millones en Andorra, lo echaron a la mierda.

Con Arribas podemos ser piadosos. Nunca nos olvidemos que antes de él, en ese mismo despacho y manejando la inteligencia del país, estaba Parrilli.

Yo siempre le digo amigo lector que esto no es Noruega pero esta vez arrimamos el bochín. Sorprender con un toque de Escandinavia fue una buena jugada. Vamos a ver el capítulo que viene. La televisión no es para cualquiera.

Alejandro Borensztein

Alejandro Borensztein

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EL «POBRISMO» UNE LOS EXTREMOS DE LA GRIETA

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No son pocos los sectores cercanos al gobierno que ya no ocultan que el asistencialismo atenta contra la posibilidad de sacar a los sumergidos de la pobreza. Todo el arco ideológico exige crear empleo genuino.

 

Algo nuevo se está gestando en esta Argentina traspasada por la crisis y la debilidad del estado y sus respuestas.

El ministro de Agricultura Luis Basterra reconoce que los planes sociales atentan contra la generación de empleo genuino en la totalidad de las economías regionales del interior del país.

Lo hizo explícito la semana pasada en la localidad misionera de Andresito en una reunión con productores yerbateros en la que el funcionario se comprometió a hablar con el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, para tratar la problemática.

«Pasa lo mismo con las manzanas, con las uvas, con la vid, con los cítricos. Se ve en todo lugar donde se requiere mano de obra intensiva. Coincidimos en el concepto y sepan que tienen un aliado», les dijo Basterra a los yerbateros que reclamaban porque no consiguen trabajadores para la cosecha.

También las organizaciones sociales salieron al cruce de la ampliación de la «Tarjeta alimentar» que llegará a 2 millones de personas y se ampliará a chicos de hasta 14 años de edad.

«El gasto en ayuda directa, la tarjeta Alimentar, nos incluye como consumidores, pero eso no es inclusión social, la única inclusión es el trabajo. La tarjeta es pan para hoy y hambre para mañana«, sostuvo Emilio Pérsico a horas del anuncio presidencial.

Más duro fue Juan Grabois, que calificó el plan alimentar como «un ejemplo de asistencialismo puro» y no «una ampliación de derechos porque esta prestación no forma parte del sistema nacional de Seguridad Social como la Asignación Universal por Hijo», ni «de una política de Estado».

«Masificar el asistencialismo no es el camino. La Tarjeta Alimentar es eso. Es también la reproducción aggionarada de los programas de trasferencia condicionada de ingresos del menemismo» dijo.

Este debate se encuentra hoy instalado en el corazón mismo del gabinete nacional en el que una mayoría de los ministros cree que «La Mesa del Hambre» se ha convertido en un organismo de letra muerta y que de no comenzar a generarse trabajo genuino va a ser muy difícil encarar el proceso electoral de medio tiempo.

«Muy porteño todo» decía en las últimas horas uno de los ministros más cercanos al Instituto Patria. «Alberto cree que juntando nombres famosos en un organismo que se junta una vez por mes para charlar sobre el hambre y sus consecuencias se podrá aportar algo a la solución verdadera» deslizaba.

Desde Juntos por el Cambio -olvidando tal vez el desastroso resultado de su gestión económica y social- también comienzan a aparecer voces que insisten en desarrollar planes de trabajo real y abogan por «peronizar», en el sentido histórico, la mirada social de la coalisión. «Alguien tiene que hacerse cargo de un cambio del modelo asistencialista al modelo productivo» sostiene el sector más cercano a Emilio Monzó y Rogelio Frigerio que agregan que «esta es la oportunidad de cambiar las cosas que no se supo ver durante los cuatro años de gestión de Macri».

Si hasta la Confederación General del Trabajo (CGT) dejó atrás un desencuentro histórico con los movimientos sociales para analizar “un Plan de Desarrollo Productivo post pandemia” que reivindica el diálogo tripartito -entre trabajadores organizados, grupos sociales y gobierno-  y  afirma que la salida de la crisis debe ser “no sólo con planes sociales y subsidios” sino con “un modelo laboral sostenible”.

Un círculo virtuoso que cierra con todos los actores del drama argentino sentados en torno de, al menos, una mirada común.

Lo cierto es que poco a poco va creciendo la idea de «menos planes y más trabajo» que parece acercar sectores de la grieta que hasta ayer no podían encontrar un punto de acuerdo.

Alguna vez deberemos analizar como fue que algo tan evidente le llevó a nuestra dirigencia tres décadas de peleas, errores y decadencia.

Aunque hoy debamos conformarnos con aquello de «más vale tarde que nunca»…

FUENTE : LIBRE EXPRESION

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Dura crítica de Emilio Pérsico a la Tarjeta Alimentar: “Es pan para hoy y hambre para mañana”

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El dirigente piquetero y secretario de Economía Social expresó su disconformidad con el destino de la ayuda social y advirtió que no fomenta la “inclusión”, ni la creación de empleo

Emilio Pérsico, uno de los dirigentes piqueteros con mayor poder e influencia en el Gabinete nacional, dejó en clara su disconformidad acerca de la utilización de los recursos destinados a la ayuda social. A través de un video dirigido a la militancia del Movimiento Evita, su agrupación, el secretario de Economía Social de la Nación cuestionó con dureza la asignación de fondos millonarios hacia la Tarjeta Alimentar, en momentos en que el presidente Alberto Fernández decidió reforzar la cobertura y las asignaciones a ese programa.

“El gasto en la ayuda directa nos incluye como consumidores. La Tarjeta Alimentar nos puede incluir como consumidores. Pero eso no es inclusión social. Eso no es inclusión, la única inclusión es el trabajo. Y no resuelve el problema de la inflación. ¿Por qué? Porque se la come la inflación. Esa tarjeta es pan para hoy y hambre para mañana”, fustigó el referente social, a cargo de una de las áreas clave que conduce el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.

Tras una semana caldeada por internas en el Frente de Todos, Emilio Pérsico sumó con su mirada una discrepancia más en el bloque oficialista, en un contexto de fuerte crecimiento de la pobreza. No es la primera vez que desde los movimientos sociales manifiestan su malestar con las medidas en el Gabinete nacional. El referente de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), Juan Grabois, fue uno de los primeros en alzar su queja por la Tarjeta Alimentar. Mientras que otro correligionario de Pérsico en el Movimiento Evita, el secretario de Relaciones Parlamentarias, Fernando “Chino” Navarro, ya había pedido revisar toda política social, al afirmar que “era un disparate destinar el 9% del PBI” hacia programas sociales. Esta semana también se sumó La Cámpora a ese repertorio, luego de que el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroquereclamara a viva voz la vuelta del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE).

En su mensaje grabado, Pérsico indicó que las partidas presupuestarias que se utilizan para la Tarjeta Alimentar no estimulan el empleo ni la producción. Por el contrario, prefiere que esos fondos se dirijan a acciones como el “Potenciar Trabajo”, que es una de las políticas sociales que tienen como fin sostener los emprendimientos productivos de las cooperativas de la “economía popular” y que están bajo la órbita de los movimientos sociales.

Tenemos que avanzar en una discusión de fondo las organizaciones populares en Argentina”, anticipó Pérsico en su mensaje grabado. El dirigente social recordó que, con políticas como el “Programa de Inserción social con Trabajo” (PIST) y el “Argentina Trabaja” -los antecedentes inmediatos al programa Potenciar Trabajo-, el 50% de los montos monetarios asignados iban a “inversiones productivas”, como la compra de materiales y herramientas, mientras que el 50% restante era el salario que percibían los beneficiarios.

El secretario de Economía Social, Emilio Pérsico, junto al ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo. El secretario de Economía Social, Emilio Pérsico, junto al ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.

“Ahora estamos por arriba del 5 por ciento. Este es un problema grave. ¿Qué significaría si llegamos al 50%? Hoy significaría que el Potenciar Trabajo podría construir 260 mil viviendas por año, un capital social enorme. ¿Y qué significa eso? Eso significa los recursos que pone el Estado en la Tarjeta Alimentar”, comparó Emilio Pérsico.

Y concluyó: “Si esos recursos en la Tarjeta Alimentar, los pusiéramos en el Potenciar Trabajo, eso significarían 260 mil viviendas anuales que podríamos construir y la generación de un millón de puestos de trabajo nuevos”.

El presidente Alberto Fernández ayer anunció la inclusión de todos los menores de 14 años en el beneficio de la Tarjeta Alimentar, al encabezar un acto en el Museo del Bicentenario de Casa Rosada tras la quinta reunión del Consejo Federal Argentina contra el Hambre. La medida implica una inversión de 250.000 millones de pesos, un 0,7% del PBI, y un incremento de hasta el 100 por ciento del poder de compra del plástico.

Los beneficiarios de la política alimentaria son madres y padres con hijas e hijos que perciban la Asignación Universal por Hijo (AUH); mujeres embarazadas a partir de los tres meses de gestación que perciban la asignación por embarazo; y personas con discapacidad que perciban AUH. Con este refuerzo, la madre con un hijo cobrará 6 mil pesos; el bono de 9 mil pesos lo recibirán los que tengan dos niños y se incrementará a 12 mil pesos para los que tengan 3 o más hijos. En ese marco, la edad de cobertura para recibir la ayuda se extiende hasta los 14 años.

Hasta esta semana, la Tarjeta Alimentar era percibida por alrededor de 1,5 millones de familias.A partir de este anuncio, la Tarjeta Alimentar alcanzará a 1,9 millones de familias, lo que representa 3,7 millones de niños y niñas.

El Gobierno anunció un refuerzo en la Tarjeta Alimentar.El Gobierno anunció un refuerzo en la Tarjeta Alimentar.

Según Emilio Pérsico, este tipo de mirada sobre lo social es parte de un fenómeno más vasto, que implica que “la política sigue sin vernos” a los movimientos sociales y los sectores de la economía popular.

“La política nos escucha, pero no nos ve. La construcción de las organizaciones populares ha sido muy fuerte, pero no ha alcanzado para que se nos vea. Creo que si queremos resolver la educación de nuestros pibes, es porque tenemos problemas de trabajo. Si tenemos problemas de salud, es porque tenemos problemas de trabajo. Y si tenemos problemas de acceso al crédito, es porque no tenemos trabajo o porque tenemos trabajo sin derechos”, enumeró.

“Como decía Perón, la plata tiene que dar tres o cuatro vueltitas en la sociedad, porque tiene que pasar por cuatro compañeros, por lo menos, para que sea una sociedad con un desarrollo armónico con crecimiento”, consideró el funcionario.

En ese marco, el secretario de Economía Social convocó a las bases de las organizaciones sociales a que disputen la orientación del Gobierno: “Esa plata está yendo a la política alimentaria inmediatamente y al supermercado. Necesitamos una política fuerte de trabajo, ese es el objetivo central de las organizacionesTenemos que seguir alzando nuestra voz cada vez más fuerte en función del trabajo”.

FUENTE INFOBAE
FOTO TAPA CNNNENESPANOL.COM.COM

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Aún está a tiempo: Montenegro debe dar un rápido golpe de timón

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Con pocas horas de diferencia el intendente sufrió dos golpes demoledores para su imagen pública. La sorpresa por la calificación de la ciudad y el pliego de transporte. Es la hora de actuar.

Fueron dos cimbronazos tan duros como evitables; y en ambos casos la falta de cintura política y la mala praxis estuvieron demasiado expuestas como para siquiera pretender que se trató de otra cosa.

La sorpresa por la colocación de Mar del Plata en estado de «Alerta epidemiológica» y la ingenua pretensión de que «nadie nos avisó» fue un llamado de atención para una sociedad que hasta ese momento venía creyendo que el intendente, con bajo perfil y tratando de evitar la confrontación que desde la representación del gobierno nacional y provincial le planteaban las cara locales del kirchnerismo, tenía sin embargo las riendas de una situación que todos veíamos complicada pero que nunca imaginamos que se manejaba y resolvía a 400 km y sin siquiera consultar con aquellos que los marplatenses votamos para que administraran la ciudad.

Ya lo dijimos en su momento, (Ver: Sorpresivamente Mar del Plata fue declarada en Alerta Epidemiológica) , no es creíble que nadie, oficial u oficiosamente, haya hecho saber al jefe comunal o a alguno de sus principales colaboradores que lo que pasó estaba por pasar. Es imposible…

Y ahí tuvo que salir el intendente, en gestión personal y por cierto riesgosa por el nivel de exposición de sus debilidades políticas que ello suponía, a hablar con el presidente, la ministra de Salud y el Jefe de Gabinete provincial para lograr un aflojamiento de lo dispuesto que sin embargo aún hoy deja tras de sí más dudas que respuestas de cara a lo que viene.

Pero logró que la ciudad quedase en Fase 3 -aunque con «retoques»– y por lo menos retomó, al menos por el momento, la iniciativa.

Ahora, pocos días después de esa preocupante demostración de ausentismo a la hora de decidir sobre nuestra vidas, Montenegro sufre otro martillazo en los dedos: luego de meses de debate y de anuncios que ahora se saben excesivamente optimistas del Departamento Ejecutivo, la falta de consenso y una grave defección interna hace que  el nuevo pliego para llamar a licitación del servicio de transporte público de pasajeros sea archivado en el Concejo Deliberante.

Una pelea interna menor y la pretensión de Alejandro Carrancio -nada menos que presidente del bloque del intendente- de presionar a los constructores de la lista de candidatos para las próximas elecciones para recuperar espacio político para su jefe Lucas Fiorini, lo lleva a un vergonzoso voto en contra del proyecto de su propio espacio y hace caer lo que seguramente era el proyecto más importante en este tramo de la gestión comunal. Y supone un triunfo impactante para el Frente de Todos que de esta manera logra su objetivo de voltear la licitación -y birlarle a Montenegro un éxito que ningún intendente ha podido esgrimir en décadas- pero sin haber siquiera imaginado que lo conseguiría de la mano de las luchas internas de Juntos por el Cambio.

Pero en el primer porrazo y en esta papelón hay una constante que el jefe comunal no puede soslayar: hay funcionarios de su gobierno que han gestionado mal, comunicado peor y resuelto aún más calamitosamente.

Y no es la primera vez que ocurre y seguramente ha llegado la hora de un golpe de timón que sirva para enderezar un barco que por momentos parece comenzar a transitar una tan peligrosa como inesperada deriva. El equipo del intendente no ha estado a la altura de las exigencias políticas y todos los frentes parecen ahora hacer agua…justo cuando el estrés social parece ir tornando poco a poco en malestar.

Guillermo Montenegro está aún a tiempo de tomar las medidas y realizar los ajustes necesarios. La humildad en reconocer las carencias y errores suele ser la principal fortaleza de los gobernantes.

Que no están en sus puestos para obrar de tapadera de los inútiles sino para comandar equipos política y técnicamente capacitados para saber leer la realidad y actuar en consecuencia adelantándose a los problemas y aportando las soluciones que fuesen menester.

Algo que en su equipo de colaboradores hoy parece escasear hasta límites preocupantes…

Por Adrián Freijo

FUENTE : LIBRE EXPRESION

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