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Internacional

Daniel Alberto Viglietti Indart 1939 – 2017

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El cantautor uruguayo Daniel Viglietti murió hoy en Montevideo a los 78 años de edad, informaron amigos y colegas del artista. El músico y compositor Ruben Olivera dijo que “no tenía problemas cardíacos” y que la muerte fue sorpresiva para todos, incluyendo su hermana, que también vive en la capital uruguaya. Otro hermano de Viglietti está radicado en México

Viglietti, músico, compositor, cantante y guitarrista, nació en Montevideo en 1939. Era hijo del coronel y guitarrista Cédar Viglietti y de la pianista Lyda Indart.

Estudió con Atilio Rapat y Abel Carlevaro. A partir de 1960 se dedicó a la música popular, ofreciendo recitales y trabajando como docente y locutor de radio.

El músico comenzó su carrera en 1963, con Canciones folklóricas y 6 impresiones para canto y guitarra, consolidando desde entonces una carrera ilustre como músico folklórico a pesar de haber tenido una formación como guitarrista clásico.

Su primer disco fue Impresiones para canto y guitarra y canciones folclóricas, editado en 1963. Con letras de fuerte contenido de protesta y asociado a la izquierda radical, se exilió durante la dictadura iniciada en 1973, primero en Argentina y luego en Francia, donde residió durante 11 años.

A desalambrar, Gurisito, Canción para el hombre nuevo y Yo no soy de por aquí son algunas de sus composiciones más conocidas, que pasaron al cancionero popular uruguayo de inmediato.

En 1972 fue detenido por las autoridades uruguayas,y se inició una campaña de liberación que incluyó a Julio Cortázar y Jean Paul Sartre, entre otras figuras de la cultura a nivel mundial.

Entre 1973 y 1984, durante la dictadura, se exilió primero en Argentina y luego en Francia. A su retorno publicó su colaboración discográfica con Mario Benedetti, A dos voces, en la que se registraban recitales que ambos dieron durante su exilio fuera de fronteras.

Viglietti se afirmó como un puntal del movimiento del canto popular, con canciones vinculadas con la izquierda y acompañando las luchas sociales en América Latina, reflejada en discos como Canciones para el hombre nuevo.

Su obra se caracteriza por mezclar la música clásica con la popular. A lo largo de su carrera editó más de una docena de discos, además de reediciones y recopilaciones; publicó álbumes en varios países de Europa y América Latina.

También trabajó como periodista, escribió en las revistas Marcha y en Brecha.

En 2011 participó de los festejos por el bicentenario del inicio de la revolución anticolonial en la Banda Oriental, junto a Jaime Roos, Bajofondo, Jorge Drexler, Los Olimareños y Malena Muyala, entre otros.

Viglietti se mantenía activo en los medios con su programa Tímpano en Radio El Espectador, y Párpado en tevéCiudad. Y también en la música: estuvo en la última edición del Antel Fest, que se realizó hace un mes en Piriápolis, y el viernes pasado tenía previsto tocar en Las Piedras.

Su ultima presentación en vivo fue el pasado viernes, en Las Piedras, luego de su presentación en el festival Antel Fest, realizado en Piriápolis.

Viglietti será velado este martes en el Teatro Solís, de Montevideo.

Homenaje del parlamento uruguayo

Por: Débora Quiring
La Cámara de Representantes de Uruguay homenajeó en 2015 la trayectoria del cantautor Daniel Viglietti. Flanqueados por una bandera mexicana, en las barras se podía ver a músicos conocidos como Rubén Olivera, Mauricio Ubal, Washington Carrasco y Cristina Fernández, junto a otros nombres como Henry Engler, el musicólogo Coriún Aharonián y la dirigente histórica de la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas Chela Fontora. Con pocas butacas ocupadas en los sectores de blancos y colorados, varios recordaron el rol y el lugar que Viglietti ha desempeñado en el transcurso de tantos años, y se detuvieron en su papel fundamental en la llamada canción de protesta de los años 60, 70 y 80. Caggiani lo definió como el cantor del pueblo y uno de los mayores exponentes de la música latinoamericana. También recordó cuando cayó preso, en 1972, momento en que pocos podían imaginar que cientos de jóvenes reclamarían su libertad, a los que se sumó la denuncia de intelectuales esenciales como Jean-Paul Sartre, Oscar Niemeyer y Julio Cortázar. El homenaje incluyó la proyección de un audiovisual en el que varios compañeros suyos contaron anécdotas y vivencias compartidas. Aharonián destacó la ética y la poética de Viglietti, y reconoció que el músico ha tenido un gran compromiso no sólo con distintas situaciones, sino también con la autoexigencia al encarar las creaciones destinadas al pueblo, lo que lo convirtió en un punto de partida muy importante para la identidad creadora e interpretativa. Pudiendo ser concertista, Viglietti se decidió por el camino de la canción popular. Con su pluma se convirtió en uno de los mejores letristas del cancionero popular, y con su guitarra americana enseñó que peleando se aprende a cantar.

¿Muchas emociones?
Sí, la palabra es ésa. La verdad es que estoy emocionado por recibir este abrazo colectivo. Creo que, en definitiva, yo debería hacer mucho más trabajo, mucho más obra, mucho más radio y televisión, mucho más de todo para merecerlo, pero lo recibo. Me gusta la palabra “reconocimiento”, pero también la palabra “abrazo”, porque pertenece a la memoria de mucha gente, en la cual nuestra canción -de alguna manera- fue una llamita que alumbró, que sirvió para abrir caminos de pensamientos, de inquietudes. La canción trabaja, justamente, con la emoción, que tal vez sea la palabra más reiterada en este breve encuentro. Todo eso lo he recibido de la gente, de la experiencia de las luchas, y de las luchas profundamente humanas de nuestra gente, no sólo en Uruguay sino en toda América Latina y en todo el continente. Estamos en un vaivén, entre lo que va y lo que viene. Y esta vez vino hacia mí. Uno no es el mar ni nada por el estilo, pero viene el reflujo y después tengo que dar respuesta a todo eso. Por eso es que estos abrazos también son un desafío. Y por eso emocionan, pero también por eso se sienten como un reclamo, como un llamado. Yo utilizo mucho el verbo “remar”; será por mi amor a los ríos, y puedo estar acostumbrado, como nuestros pueblos, a remar tantas veces contra la corriente. Pero bueno, es necesario seguir remando con el trabajo cultural, con ese trabajo que es una semilla. No le quiero dar una enorme trascendencia, pero tampoco lo minimizo. Creo que la cultura, la contribución de la canción y de lo que uno trata de hacer, es una semilla. Todos sabemos que una semilla puede volverse un árbol colectivo, puede dar muchos frutos. La obra de gente como [Mario] Benedetti, la obra de gente como [Eduardo] Galeano, la obra de tantas voces compañeras de camino nos han demostrado eso de los frutos. Y yo trato de seguir siendo fiel a esas memorias, a esos ejemplos. Cuando digo nombres de intelectuales o de escritores no estoy olvidando a los luchadores anónimos, algunos más y otros menos conocidos a través de listas, de mártires, de desaparecidos. Todos son una especie de sujeto colectivo que impulsa a seguir. Me siento muy emocionado, y con una deuda interna que intenta responder a esto. Espero poder seguir haciéndolo mientras el cuerpo aguante. Uno no sabe qué hacer allí. Porque uno quiere responder y debe aplaudir muy sobriamente, pero si terminé haciendo un gesto de las dos manos sobre la guitarra, creo que está claro el símbolo. Vamos a seguir manos a la obra, manos a la guitarra, manos a la canción, manos a la cultura.

¿Qué piensa de este tipo de reconocimientos? Hace unos años nombraron Ciudadano Ilustre a Coriún Aharonián.
Ese reconocimiento a Coriún fue más que merecido. Hoy pensé mucho en toda la gente que merecería esto, pero bueno, es un ejercicio tentativo y complejo. Pero en un caso como el de Coriún Aharonián fue muy justo lo que se le ha dado. Gente que estaba hoy aquí, como es el caso de Henry Engler, en su campo, por ejemplo, u otros músicos. Pienso que las respuestas son más que necesarias en el caso de músicos como un Rubén Olivera, un Mauricio Ubal, gente de mi generación que hoy también estaba presente, como Washington Carrasco, Cristina Fernández. También estaba el bajista Popo Romano. Es más que merecido que las respuestas lleguen a estos otros músicos más jóvenes. Yo siempre digo en broma que estoy rodeado de jóvenes, porque ahora son todos jóvenes.

¿Está pensando en sacar otro disco de estudio?
Estoy estudiando qué tipo de disco saco, qué trabajo hago. Por eso es que no he dado entrevistas extensas, estoy en una pausa hasta que organice un recital, seguramente en algún teatro, como lo he hecho habitualmente, pero todo esto pasa para el año que viene. Mientras tanto sigo haciendo el trabajo de taller en casa, que es constante, junto a las tareas de Tímpano, con el que ya llevamos más de mil programas, y también de la televisión. Hoy [por ayer] a las 21.00 se estrena [en Tevé Ciudad] un adelanto del ciclo 2016 de Párpado, en el que participa [Joan Manuel] Serrat, que estuvo hablando conmigo hace poco tiempo. Eso servirá como anuncio de lo que saldrá en 2016. Entre tanto, yo sigo cantando en eventos solidarios. Ahora estuve en Fray Bentos cantando en homenaje a la memoria de Vladimir Roslik, asesinado en la tortura en 1984. Di un recital en el teatro Young, que es el teatro en el que era gerente mi abuelo Alberto Pedro Indart -por él existe el parque Indart de Fray Bentos-. Ese fue un encuentro muy intenso, tanto por el homenaje a Roslik como, a otro nivel, por el recuerdo familiar.

¿Tiene algún balance del proceso de la música popular uruguaya que se generó con usted, Los Olimareños, Alfredo Zitarrosa y el Sabalero, en los 60?
Sí, y tantos otros… Creo que cada uno en su estilo estábamos haciendo cosas, y sin darnos cuenta, era un trabajo coral. Nos han clasificado como solistas, pero después la vida nos ha demostrado que cantábamos a coro sin saberlo, con ideas afines, sentimientos próximos. Cada uno desde su estética, desde su posición en la vida, en la sociedad. Todos amantes de la libertad en el sentido más profundo y menos manoseado del término; me gustaría decir libertarios, para ser más claros. Y varios de nosotros éramos bastante orejanos. Creo que ha venido otra generación, y que viene arrancando. Cuando nombro a los Olivera, a los Ubal, a los Fernando Cabrera, ya aparecen otras figuras posteriores que también han irrumpido en la canción. Como es el caso de la estética de Rumbo, los ecos de Los que Iban Cantando, lo que a mí me gustó llamar “Generación Lazaroff”, por el Choncho. Más acá hay una emergencia de figuras solistas como Laura Canoura y otras mujeres que cantan, como Rossana Taddei, Ana Prada. Y hombres cantando, como los Drexler, con varias ramas. Y aparecen otras figuras posteriores que también han irrumpido en la canción, como Malena Muyala, Diego Kuropatwa, Samantha Navarro, entre otros. El árbol de la canción de la música popular se sigue renovando, y eso me parece excelente. La canción no se ha silenciado, sigue adelante, y la música sigue activa. Hay mucha gente haciendo música, y esto también es parte de la emoción de estar vivo y ser testigo.

¿Cómo evalúa las políticas culturales del Frente Amplio?
El Frente ha estado siempre pendiente de la cultura. Ahora comienza otra etapa y a cierta continuidad, se espera que se agregue más profundización en el concepto de cultura. En ese terreno no puedo trabajar desde el punto de vista organizativo, y por eso soy parco en lo que digo. Pero me gustaría mucho que se apoyara, profundamente, el fenómeno de los jóvenes creadores. Y que la música deje de ser la hermanita pobre de la cultura, como alguna vez lo he dicho. Que deje de ser la hermanita pobre de la literatura o de otras artes y pase a ocupar un espacio que ha ido retomando en estos últimos años. Pero pienso que eso se debe ahondar. Es muy importante que en la cultura estén personas idóneas y gente que venga de ese árbol. Esto está inseparablemente unido al tema de la educación, que hay que seguir defendiendo, para que los apoyos que se han planteado sean respetados, y, si es necesario, que sean ampliados. Porque la educación es -de alguna manera- la madre de todos los pensamientos, las conductas culturales y hasta del ejercicio de la justicia de este país. La educación es una matriz que requiere apoyos, y los reclamos no están para nada fuera de la realidad. El pueblo debe cultivar muchísimo el tema educacional para poder seguir el camino. Hoy estaba presente el maestro Miguel Soler, todo un símbolo en este tema.

¿Cómo ve el retroceso o algunos golpes que ha vivido la propuesta de integración latinoamericana?
Es duro. Son temblores de tierra, temblores de historia, sacudones; pero hay que seguir creyendo en la posibilidad de cambio. La historia y los mapas se van moviendo. En realidad, son ciertas ideas que se mueven muy rápido aunque parezcan fijas, y generan diferentes posibilidades de progresismos, como hay en Venezuela, en Ecuador, en Bolivia, en Brasil, y hasta ahora lo había en Argentina. Con matices diferentes, con aciertos que incluyen desaciertos, porque toda acción incluye cierto desacierto, pero que incluyen la propuesta hacia una vida más justa, más igualitaria. Y no un retorno que signifique que se restaure lo reaccionario, lo conservador, lo terrateniente y, ya la última palabra la digo con mucha preocupación, lo militarista reaccionario. Yo soy hijo de un militar que fue fundador del Frente Amplio, pero son contadísimas excepciones, y el tema de la impunidad ha sido una preocupación central y lo sigue siendo. Creo que hay que seguir adelante con la investigación de los crímenes de la dictadura. Creo que se han dado algunos pasos pero son insuficientes. Hay que profundizar en ese camino, hay que seguir defendiendo todo este trabajo notable de perseverancia que han hecho los familiares, que son los principales gestores de lo que ha empezado a hacerse. Todos somos conscientes de que hay que ir más adelante. También en ese sentido hay que redoblar los esfuerzos. Que el verbo “redoblar”, que viene de la canción tan querida, no sea aplicable sólo a la historia del país, sino también al rescate de esa memoria. Y que se redoblen los esfuerzos para encontrar a los responsables y que pasen por la Justicia. Porque acá nunca se ha hablado de venganza, sólo se habla de hacer justicia. Además, dentro de los parámetros de la justicia, que haya gente digna, que haya juezas y jueces dignos, y ojalá se los deje actuar como se debe. Por eso en su momento, aplaudimos, junto a Eduardo Galeano y a tantos otros, a la jueza Mariana Mota en su esfuerzo de búsqueda de la verdad.

Para el hombre nuevo
Por: Marcelo Pereira 
Estamos extrañamente acostumbrados a contar con Daniel Viglietti entre nosotros. Para convivir con la magnitud de su presencia, a veces se realizan operaciones que le dan una apariencia menos abrumadora. La más habitual es verlo como una reliquia con certificado de antigüedad.

El problema con Viglietti es que, a diferencia de los objetos venerados, no permanece silencioso dentro de una vitrina, sino que nos interpela en voz alta. Y lo que dice desde hace más de medio siglo no es -no fue nunca- una letanía que reafirma pasados, sino una convocatoria urgente a cambiar. No deja de fastidiar este hombre, que bien podría dedicarse, calladito, a cosechar medallas y mantenerlas lustrosas, mientras un coro de devotos elogia ritualmente lo innegable: su calidad artística y la consistencia de sus compromisos (es más fácil hacerlo, por supuesto, sin emitir opinión acerca del acierto y la vigencia de las causas con las que se ha comprometido, pero eso requiere que el homenajeado y su obra enmudezcan al unísono).

Lo que tienen Viglietti y su obra es que no enmudecen; siguen invitándonos con elocuencia a lo nuevo. Como cuando él y otros, desde los años 60, pusieron altos los listones y quedó claro, para quien quisiera verlo, que el “mensaje” de las canciones no eximía de responsabilidades “formales”, sino que tal vez las aumentaba; o cuando se animó a incluir una batería rockera en Canciones chuecas; o cuando nos puso al día con los cantautores de Brasil y Cuba en Trópicos; o cuando volvió del exilio con canciones que iban más hondo; o cuando sigue buscando junto a La Banda en Sol Mayor, en vez de reiterarse sobre seguro, solo con su guitarra.

No tiene él la culpa, por cierto, de que aquello del hombre nuevo y de una sociedad más libre, solidaria y justa parezca hoy viejo para unos cuantos, o de que otros trabajen para que parezca viejo.

Cuentan que alguna vez oyó que le gritaban “¡Maestro!” y que respondió: “Más maestro será usted”. Humildad y sentido del humor, claro; también, quizá, esperanza, y exhortación a quien se anime a levantar el guante.

“Yo tengo solamente una voz, y es complicado contestar una pregunta tan polifónica como ésa. ¿Canto los agudos de Cuba o los graves de Haití? ¿Nombro la prisión de Milagro Sala en Jujuy o el crimen impune de Ayotzinapa, en México?”, esboza él, sutil y agudo, en la previa de su último concierto en febrero en Argentina. Cristian Vitale lo entrevistó en PáginaI12:

¿Algo más sobre esta América de hoy?
Sí, claro. Es cierto que es un torbellino lo que está pasando con este cambio de rumbo en el continente. En algunos países, hace un tiempo ya, se pudo electoralmente derrotar a la derecha y se trabajó para cambiar, y se lograron algunas reformas sociales. Se dieron pasos. Y en Uruguay se sigue en esa tarea. Pero la caminata exige cambios más profundos, y el desánimo puede instalarse en alguna gente. Por ejemplo, en la Argentina en materia de Derechos Humanos se lograron cosas que en Uruguay han sido muy difíciles o algunas imposibles hasta ahora en la lucha contra la impunidad de los represores. En Argentina y Venezuela hay también ejemplos de lo que se venía avanzando en materia de proyectos sociales. Luego han surgido agresiones y desmantelamientos diversos, en unos y otros mapas, y no olvidemos a Brasil. Y en medio de esos juegos de contradicciones hay que seguir apostando a la unión de nuestros pueblos y, por ejemplo, continuar defendiendo la permanencia de Venezuela en el Mercosur. Hay que cuidar todo lo que nos permita construir eso que podría llamarse “los pueblos unidos de Latinoamérica”

¿Al lado de la era de las tremendas dictaduras del pasado usted piensa que esto es tan así de complicado, o no?No tanto. Es algo muy diferente, claro, pero a la vez muy complejo. Pensando en esa búsqueda de unión continental, le cuento que en 1982 en Managua, en la Nicaragua sandinista inicial, se me ocurrió el término “nuestroamericano” en la letra de mi canción “Declaración de amor a Nicaragua”. Eso me nació de un sentimiento de siempre que nos viene de Bolívar, de Martí, del Che, del propio Artigas, la idea de la unidad latinoamericana. Pero con el tiempo me doy cuenta que esto no borra las identidades, en sus aspectos positivos y negativos, de cada una de nuestras patrias. Somos todos uno, somos Latinoamérica y el Caribe, de acuerdo y ojalá bien juntos, pero cada una de nuestras historias es un mundo y tiene sus coordenadas propias. Pienso que hay que lograr aunar toda esa diversidad y los logros obtenidos. Por ejemplo ahora, las decisiones proteccionistas de Trump a la vez que nos irán golpeando pueden unirnos. Pero no se trata de caer en la teoría de que lo peor es lo mejor. Por su lado, los medios de comunicación, la televisión y la radio, nos abarcan y nos manipulan en una hipnosis que rompe conciencias, que adormece el sentido crítico. Y ahí lo peor es lo peor. No es fácil ni es habitual ejercitar la contralectura de lo que vemos, de lo que leemos, de lo que escuchamos en esa suerte de nueva iglesia inquisidora que son los medios.

¿Qué hacer entonces, según usted y su experiencia artística y “mediática”, dados sus trabajos en radio y televisión?Trabajar más sobre eso. Leer de nuevo a Armand y a Michèle Mattelart, que han analizado mucho esos problemas de la comunicación. Armand, el sociólogo belga, junto con el escritor chileno Ariel Dorfman, publicaron aquel libro Para leer al Pato Donald y hoy podrían ayudarnos a leer los designios del Donald Trump. Las imágenes intentan dominar el imaginario colectivo, y muchas veces lo consiguen. Y lo cultural es infiltrado por la seducción de los mensajes del poder. Y si un día crece la rebelión popular, ahí está siempre latente la amenaza de la represión, de encarcelar, torturar, y si la situación se agrava, aplicar la receta de los misiles y las bombas, ahora muchas veces en ataques anónimos desde los siniestros drones no tripulados. Ejemplos de esos procesos represivos en escalada, abundan. En nuestro sur esto fue muy claro en los años de plomo, aunque sin la guerra generalizada. Y hoy continúa este otro conflicto, la guerra invisible, la de los medios. Y esto si que no es para nada un “juego de niños”. Sin olvidar las guerras de destrucción que continúan y las desesperadas migraciones de tantas poblaciones, como en campos de concentración móviles.

¿Todo esto se ve igual desde Argentina y desde Uruguay, o existen diferencias “a trasluz”, digamos?
Tenemos como un par de lentes común, pero cada ojo ve con matices distintos. El sueño artiguista de las provincias unidas quedó trunco y en el hoy por hoy somos dos países con gobiernos diferentes, historias democráticas distintas, militarismos con rasgos propios, dentro de una visión que en tiempos dictatoriales fue fascista en ambos países y en otros como Chile, por poner un ejemplo. Y ha habido similitudes en el modo en que reprimieron nuestros intentos revolucionarios, en eso la unidad de la represión ha sido sistemática, Plan Cóndor mediante. Al cóndor, que comparativamente con lo que practicaron nuestras dictaduras parece un ave doméstica, le tocó ser emblema de los que defienden el huevo de la serpiente desde las sombras de la impunidad. Se vuelve de actualidad regional ese título de aquella película del sueco Ingmar Bergman, ¿no? Pero en el tema de los Derechos Humanos también tenemos que abordar el problema de la desigualdad social, del hambre, de la injusticia, de la falta de libertad. Se debe hablar de la educación, esa madre de las ideas. Un amigo argentino me decía hace poco que como mínimo son cinco las prioridades para un mundo mejor. Ésas: la alimentación, la vivienda, la salud, la educación y el trabajo. Parece un lugar común, pero es un buen resumen de la sed de estos tiempos. Como los cinco dedos de la mano izquierda. En ese caso, de puño abierto.

¿Cómo traslada todo este análisis al mundo de la canción, que es el suyo, más allá de sus inquietudes políticas, sociales o comunicacionales?
En realidad, uno siempre se está componiendo, porque se está pensando, soñando, sufriendo, respirando la porción de realidad que al trovador le toca vivir, siempre se está como afinando ideas. Y de repente nace la canción, aunque la gestación pueda durar años. A veces muy poco tiempo. Pero tampoco creer que uno es una máquina de cantos políticos. Por eso, así como me nacen canciones de opinión, me nacen otras sobre el paisaje, sobre el amor, sobre seres entrañables. Pero siempre vienen de una sensibilidad determinada, desde un modo de concebir la vida. Una vida igualitaria, lo más parejita posible, sin soberbia, sin codicia, defendiendo la alegría, como nos pedía nuestro entrañable Mario (Benedetti). La ternura, el compañerismo, como tantos queremos. Defendiendo las arenas rochenses de Valizas al cantar “El vals de la duna”, defendiendo el amor al cantar “Anaclara”, defendiendo la educación al recordar a la maestra uruguaya desaparecida Elena Quinteros, cuestionando la impunidad al cantar mi música para el poema de Circe Maia “Otra voz canta”, defendiendo nuestra cultura cuando abordamos a Violeta o a Atahualpa o a Benedetti o a Galeano, defendiendo la libertad de pensamiento cuando evocamos al sacerdote colombiano Camilo Torres que, en su momento, cambió la sotana por un fusil, o al capitán Carlos Lamarca que cambió la puntería del suyo, defendiendo la memoria de Salvador Allende, de Miguel Enríquez, de Víctor Jara, como en mi país la de Raúl “Bebe” Sendic, o en el mundo la del nuestroamericano que fue el argentino Ernesto Guevara.

¿Ha tenido la oportunidad de viajar por el continente recientemente?, ¿qué impresión le causó, en general?Lo que más me impactó fue que regresé a Cuba, cuando presenté mi recital Viglietti recuerda a Benedetti, en Casa de las Américas. Fue un hermoso reencuentro con esa entrañable isla en ebullición. Me introdujeron, con sus palabras Silvio Rodríguez, y con su canción al poeta, Vicente Feliú. Como era en medio de la Feria del libro, hubo presencia de mucha gente, incluidos representantes del gobierno uruguayo. Entre los cubanos, en primera fila, el insigne poeta Roberto Fernández Retamar, presidente de Casa. Reencontré músicos y poetas amigos como Miguel Barnet, Nancy Morejón, Leo Brouwer, Augusto Blanca. Algún día volveré a presentar en la Argentina esa evocación de Benedetti que incluye canciones, textos y un contrapunto de imágenes que organizó conmigo en México el cineasta argentino Jorge Denti.

Habría que profundizar en el climax de esa Cuba que vio, entonces…
En esos pocos días en la isla respiré la lealtad de un pueblo a Fidel y a una revolución que ha tenido el acierto de no creerse perfecta. Ahora estamos todos preocupados por qué hará Trump, con lo que fue acordado el año pasado con Obama, que no era un santo. Pero algo era algo, aunque el objetivo principal, terminar con el bloqueo, aun no se ha logrado. Pero, volviendo a la pregunta anterior, también he estado en México donde canté ante miles de personas en el enorme espacio del Zócalo capitalino, en el Centro Histórico, en un festival dedicado a los exilios en esa tierra generosa, desde el español al latinoamericano. A México siempre voy con mi compañera de vida, Lourdes, psicoanalista, que es mexicana. En cuanto a Venezuela, ahora hace un tiempo que no se ha dado la oportunidad de ir, pero siempre sigo apoyando esa patria bolivariana en diversos actos, siempre recordando a Alí Primera, y a cantoras actuales como Cecilia Todd y Amaranta, chavistas ellas, entre otros miembros de la valiosa cantera musical venezolana. Mi deseo de cantar de nuevo en Chile, en Ecuador, en Colombia, en Bolivia, en Perú, en El Salvador, siempre es fuerte, pero se pospone por razones de organización, de producción, o porque no hay eventos que hayan requerido de mi solidaridad. Siempre ando navegando a dos aguas; la de la solidaridad y la de mantenerme con mi trabajo. Es evidente que no formo parte del show business… Más de la mitad de mis actuaciones son por causas solidarias, como la de los desaparecidos. Por esa razón estuve actuando hace poco en el interior de Uruguay, en la inauguración de monumentos en memoria de los desaparecidos en los departamentos de Artigas y Soriano.

¿Qué temas históricos cree que no pueden faltar, dado el contexto actual, además de las que ya mencionó?
Nunca sentí que debía retirar canciones de mi repertorio, aunque admito que hay algunas que es mejor contextualizarlas. Sólo digo compañeros, por ejemplo, aquella que termina invocando la sangre de Tupac, la sangre de Amaru. “A desalambrar”, que me acuerdo una vez que en un intento de variar el repertorio no la canté en un concierto en Madrid, el cronista del diario El País anotó que yo me había negado a cantarla. Por otra parte, en un homenaje que me hicieron los paisanos de Paso de los Mellizos, una población de apenas cientos de habitantes en el departamento de Río Negro, yo la canté y comenté que no era mi intención dejar sin trabajo a los alambradores. Porque además, cuando llegue el tiempo de la reforma agraria, habrá que alambrar mucho en los repartos de tierra para las mayorías. Ese verbo que inventé en 1966 es un símbolo que me nació del Reglamento de Tierras que Artigas creó en 1813. Se trata, todavía hoy y no solamente en Uruguay, de desalambrar los latifundios. También cantaré a la luchadora paraguaya Soledad Barrett, a quien conocí inicialmente en Argentina. Y pensando en los Familiares, Madres e Hijos de los desaparecidos, incluiré “Otra voz canta”.

Su último disco fue Trabajo de Hormiga, ¿qué visión tiene sobre él, y por qué hace tanto que no graba?Trabajo de Hormiga me permitió difundir mi retorno al sur con canciones nuevas que traía del exilio, algunos temas históricos y varios inéditos, y algunas versiones junto a amigos cantores como Isabel y Ángel Parra, o Chico Buarque. Es cierto, hace mucho que no grabo. Siempre digo penúltimo disco, pensando que vendrá otro. No sé si de estudio, como fue Esdrújulo, grabado en ION en Buenos Aires, con el invalorable aporte de Coriún Aharonián. Los dos “penúltimos” son grabados en vivo, Devenir fue el anterior. Quizá siga ese camino o alterne algo de estudio con algo en público. Y agregue alguna curiosidad que tengo guardada. Ahora, en este periplo argentino, interpretaré algunas canciones que no he llevado todavía al disco. O a la nube, que dispersa los materiales pensados como una unidad, pero tiene algo generoso en su lluvia. En todo caso, hasta nuevo aviso, espero que algo quede grabado en el corazón de la memoria de la gente. Ojalá, de nuevo.
Fotos: Santiago Mazzarovich, Casa, AFP
Fuentes: Agencia DPA, La Diaria, Página12, El Observador, El País

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Internacional

EEUU RESPALDA EL INGRESO DE SUECIA Y FINLANDIA A LA OTAN

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El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, le dio este jueves un fuerte respaldo a las solicitudes de ingreso en la OTAN de Finlandia y Suecia, cuyos líderes trataron de tranquilizar a Turquía para evitar que ese país vete su ingreso en la alianza atlántica. Biden recibió en la Casa Blanca a su par finlandés, Sauli Niinistö, y a la primera ministra sueca, Magdalena Andersson, para expresar el “apoyo completo, total e íntegro de Estados Unidos” a las solicitudes de esos países de integrarse en la OTAN, motivadas por la invasión rusa de Ucrania. Si bien estas naciones fueron reacias durante décadas a integrar el organismo, el ataque de Moscú las llevó a dar este giro histórico por considerarse amenazadas ante el cambio del panorama de seguridad en Europa.

Finlandia y Suecia cumplen todos los requisitos para entrar en la OTAN con creces. Y tener a dos miembros de la OTAN en el norte reforzará la seguridad de nuestra alianza”, dijo Biden en un discurso junto a Niinistö y Andersson en la rosaleda de la Casa Blanca. La reunión tuvo lugar un día después de que Finlandia y Suecia presentaran sus peticiones de ingreso en la OTAN, y horas después de que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, reiterara su oposición a esa posibilidad.

“Estamos decididos a mantener nuestra posición, hemos informado a nuestros amigos y diremos ‘no’ a Finlandia y a Suecia, que quieren unirse a la OTAN, y persistiremos en esta política”, dijo este jueves Erdogan ante una asamblea de jóvenes en Estambul. “Estamos muy preocupados por esos dos países, sobre todo por Suecia, que es un foco de terror, un nido de terroristas”, insistió el mandatario turco, quien recordó la regla de unanimidad de la OTAN para sumar nuevos miembros.

Desconfianza de Turquía

Cualquiera de los 30 Estados miembro de la OTAN tiene el poder de vetar una posible expansión de la alianza atlántica, y Turquía amenaza con hacerlo porque acusa a Finlandia y, sobre todo, a Suecia, de mantener una supuesta política de acogida de militantes kurdos. La Casa Blanca ha expresado su confianza en que el resto de los aliados conseguirán convencer a Turquía de permitir la adhesión de los países nórdicos a la alianza, y tanto Niinistö como Andersson trataron de persuadir a Ankara en sus respectivos discursos junto a Biden.

“Estamos abiertos a abordar todas las preocupaciones que Turquía pueda tener con respecto a nuestra membresía” en la OTAN, remarcó el presidente finlandés, que visitaba Washington por segunda vez desde que comenzó la guerra en Ucrania. Niinistö subrayó su compromiso con “la seguridad de Turquía” y con el combate al terrorismo “en todas sus formas”.

Por su parte, Andersson afirmó que su gobierno está dialogando con Ankara “a distintos niveles, para resolver cualquier problema” que pueda obstaculizar el “rápido” ingreso de Suecia en la OTAN. Erdogan acusa a Finlandia y Suecia de ser un santuario para miembros de la guerrilla Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), activa en Turquía y reconocida por Estados Unidos y la Unión Europea como terrorista, y de las milicias Unidades de Protección del Pueblo (YPG) de Siria, que no tienen esa consideración.

Respaldo del Congreso estadounidense

Convencido de que esa traba se resolverá, Biden envió este jueves al Congreso sendos informes que respaldan las solicitudes de entrada de Finlandia y Suecia en la alianza. Para expandir la OTAN, es necesario que el Senado estadounidense ratifique, con una mayoría de dos tercios, la enmienda al Tratado fundacional de la Alianza, que data de 1949, y los informes remitidos por Biden dieron inicio a ese proceso.

Se espera que la iniciativa reciba un apoyo de ambos partidos en el Congreso, y el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, expresó esta semana su voluntad de que la ratificación se complete antes del receso del Congreso en agosto. “Estaré orgulloso de promocionar la conveniencia de la adhesión” a la OTAN de Finlandia y Suecia, dijo este jueves en un comunicado McConnell, antes de reunirse con Niinistö y Andersson junto al líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer.

Vigilancia durante el proceso de adhesión

Durante su discurso en la Casa Blanca, la primera ministra sueca explicó que la invasión rusa de Ucrania marcó un “punto de inflexión” para su país “después de 200 años de no alineación en el plano militar”, una postura que compartía con Finlandia. “Mi gobierno ha llegado a la conclusión de que la seguridad del pueblo sueco estará mejor protegida dentro de la alianza de la OTAN”, remarcó Andersson.

Biden, por su parte, prometió a ambos líderes que permanecerá “vigilante” para “disuadir y enfrentar cualquier tipo de agresión mientras Finlandia y Suecia se encuentran en el proceso de adhesión” a la OTAN. Tanto Helsinki como Estocolmo han descartado una amenaza militar directa en su contra de Rusia, aunque temen posibles ataques cibernéticos o híbridos, dado que Moscú alerta contra cualquier ampliación de la OTAN.

“La entrada de nuevos miembros en la OTAN no es una amenaza para ninguna nación y nunca lo ha sido”, subrayó Biden en su discurso, al insistir en que la alianza es defensiva. Poco después de esa reunión en la Casa Blanca, el Senado estadounidense aprobó con amplia mayoría un nuevo paquete de 40 mil millones de dólares en ayuda militar y humanitaria para Ucrania, que empezarán a desembolsarse en cuanto Biden firme la medida en los próximos días.

Rechazo y amenaza rusa

Rusia, por su parte, advirtió este jueves que reaccionará de manera “proporcional” y “adecuada” si finalmente prosperan las candidaturas de Suecia y Finlandia a la alianza militar. “En primer lugar, en términos militares, la reacción de Rusia será proporcional y adecuada a la presencia de la OTAN en los territorios de estos dos estados, a qué tipo de armas se desplegarán”, dijo sin brindar mayores detalles la presidenta de la Cámara Alta del Parlamento ruso, Valentina Matviyenko, en una entrevista con el diario local Izvestia.

Según Matviyenko, la entrada de estos países en la OTAN “afectará negativamente” al estado político de Europa y no le agregará “estabilidad”, a la vez que calificó a la decisión de “no soberana” y argumentó que se tomó “bajo la presión de Occidente”. “Se están moviendo muy rápido en un tema tan serio y significativo. Ni siquiera consideraron necesario realizar un referéndum para pedir la opinión de los ciudadanos de estos países”, expresó la dirigente rusa.

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Internacional

LA ISLA DE LAS SERPIENTES, EL PEQUEÑO ISLOTE QUE ES CLAVE PARA CONTROLAR EL MAR NEGRO (Y PUEDE SUPONER UN “PUNTO DE INFLEXIÓN” EN LA GUERRA DE UCRANIA)

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A simple vista puede parecer un pequeño grupo de rocas de poco valor, pero desde el punto de vista estratégico y económico, su futuro es de gran importancia para la guerra de Rusia.

Desde el comienzo de la invasión rusa a Ucrania, a la isla de las Serpientes se le otorgó un estatus vital y casi mítico en la guerra. Este afloramiento rocoso y anodino en el mar Negro fue tomado por Rusia y se ha convertido en un campo de batalla de valor estratégico.

Rusia afirma que Ucrania ha sufrido pérdidas desastrosas en un intento fallido de recuperar la isla, que incluyen fuerzas especiales, aviones de combate, helicópteros y drones. Ucrania insiste en que ha limitado su campaña a atacar instalaciones en la isla y barcos.

La batalla no ha terminado y Rusia está tratando repetidamente de reforzar su guarnición militar expuesta, según el Ministerio de Defensa de Reino Unido.

La isla (también conocida con el nombre de Zmiinyi) tiene una superficie de apenas un kilómetro cuadrado y allí ya no quedan más serpientes. Pero no cabe ninguna duda de su importancia para controlar el mar Negro occidental.

“Si las tropas rusas logran ocupar la isla de las Serpientes y establecer sus sistemas de defensa aérea de largo alcance, controlarán el mar, la tierra y el aire en la parte noroeste del mar Negro y en el sur de Ucrania”, le dijo a la BBC el analista militar ucraniano Oleh Zhdanov.

Fuente: FUERZAS UCRANIANAS
Este helicóptero explotó segundos después de que se tomara esta captura de pantalla en la isla de las Serpientes. Tanto Rusia y Ucrania se han adjudicado la responsabilidad del ataque.

Es por eso que el buque insignia de Rusia, el Moskva, navegó allí pocas horas después del comienzo de la guerra, y les dijo a los soldados ucranianos en la isla que se entregaran: “Les sugiero que depongan sus armas y se rindan para evitar derramamiento de sangre y bajas innecesarias. De lo contrario, serán bombardeados”, dijo un oficial ruso.

“Buque de guerra ruso vete de aquí”, fue la ahora legendaria respuesta, aunque en un lenguaje mucho más crudo. La isla fue tomada, pero semanas después el Moskva fue hundido.

Perder el Moskva significa que los barcos de suministro de Rusia que llegan ahora a la isla tienen una protección mínima, dice Reino Unido.

Sin embargo, si Rusia puede consolidar su posición, entonces podría dominar una gran parte del mar Negro.

Amenaza a Ucrania, sus vecinos y la OTAN

Una presencia rusa reforzada podría ser desastrosa para Ucrania, tanto estratégica como económicamente.

Ucrania ya tuvo que cerrar su puerto en Odesa, lo cual hizo que se suspendieran las exportaciones de granos vitales, pero Zhdanov teme que la isla también pueda usarse como una segunda línea de frente.

“Si los rusos logran instalar sistemas de defensa aérea de largo alcance, podrán defender su escuadrón, que puede llegar a la costa de Ucrania”.

También daría a las tropas rusas la oportunidad de irrumpir en Transnistria, el territorio separatista de Moldavia bajo control ruso que se encuentra al lado de Ucrania y no lejos de Odesa.

Sin embargo, la isla de las Serpientes está a solo 45 km de la costa de Rumania, que forma parte de la OTAN.

El analista naval de Reino Unido Jonathan Bentham cree que un sistema de misiles aéreos S-400 ruso en la isla supondría “un gran cambio en la situación”.

Si Rusia fuera capaz de desplegar un sistema de misiles, no solo Odesa se vería amenazada, sino que el flanco sur de la OTAN también estaría en peligro, advierte el historiador rumano Dorin Dobrincu.

“Esto es muy importante para el gobierno y el pueblo rumano, pero también para toda la alianza. Rusia tendría la capacidad de destruir ciudades y capacidad militar en el este de nuestro territorio”.

La OTAN reforzó las fronteras de Rumania desde el comienzo de la guerra, enviando fuerzas belgas y francesas.

Pero también existen importantes riesgos económicos para Rumania. La isla se encuentra cerca de la desembocadura del río Danubio, que delimita su frontera con Ucrania.

El puerto rumano de Constanza, en el mar Negro, no está muy al sur y ha estado recibiendo barcos de contenedores que ya no pueden navegar rumbo a Odesa.

El analista político-militar ruso Alexander Mikhailov cree que las tropas en la Isla de las Serpientes podrían estar en condiciones de controlar el tráfico hacia el noroeste del mar Negro y el delta del Danubio, la puerta de entrada al sureste de Europa.

Fuente: SERVICIO POSTAL DE UCRANIA
La valentía de los soldados ucranianos capturados en la Isla de las Serpientes a fines de febrero fue celebrada con un sello postal.

“Si hay una base militar o una infraestructura militar, sería posible bloquear los barcos que ingresan al río así como los que salen”, le djo Mikhailov a medios rusos.

Hidrocarburos

El Centro de Resiliencia Euroatlántica de Rumania cree que Rusia puede decidir anexar la isla y controlar tantas rutas marítimas del Mar Negro como sea posible hacia el Bósforo en Turquía.

Históricamente, la isla de las Serpientes fue territorio rumano hasta que fue cedida en 1948 a la Unión Soviética, que la utilizó como base de radares. Como Rumania estuvo bajo influencia soviética hasta 1989, Bucarest aceptó el acuerdo.

Con la caída del comunismo Ucrania tomó el control y, finalmente, en 2009, la Corte Internacional de Justicia trazó los límites territoriales de la isla, otorgando a Rumania casi el 80% de la plataforma continental del mar Negro cerca de la isla y a Ucrania el resto.

La isla de las Serpientes no es solo de uso estratégico, porque esta parte del mar Negro es rica en hidrocarburos, por lo que el fallo de La Haya significa que ambos países poseen reservas de petróleo y gas.

Puede parecer un pequeño grupo de rocas con poco valor evidente, pero su futuro es de gran importancia para la guerra de Rusia.

FUENTE : MDZOL.COM

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Internacional

PUTIN DEFINE SI DECLARA OFICIALMENTE LA GUERRA A UCRANIA EN SU FERIADO MAS PATRIOTICO

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En vísperas del feriado más patriótico y solemne de Rusia, el Día de la Victoria, que se celebrará el lunes, en su guerra contra Ucrania el país no tiene ninguna victoria para celebrar. Muy por el contrario, corren infinidad de rumores de que el presidente Vladimir Putin decretará la movilización general de soldados para lograr algún triunfo.

Los analistas consideran que la mayor esperanza de Rusia para torcer el curso de la guerra y derrotar a Ucrania es la movilización, que permitiría fortalecer a las fuerzas desmoralizadas y meterlas de lleno nuevamente en la guerra. Pero los riesgos —admitir que hasta ahora la campaña militar ha sido un fracaso y envalentonar a la oposición nacional rusa— podrían ser demasiado altos.

Muchos altos funcionarios rusos intentaron desmentir esos rumores. “No, no. Se lo puedo decir al aire y también a micrófono cerrado”, dijo el jueves el presidente del parlamento ruso, Vyacheslav Volodin, en Radio Rusa.

Un día antes, en la ciudad petrolera siberiana de Nizhnevartovsk, dos misteriosas figuras dejaron bien en claro lo que piensan de la conscripción. De capucha gris y pantalones camuflados, una de ellas arrojó siete cócteles Molotov contra un centro de alistamiento militar local, mientras otra persona grababa el incidente. Es apenas uno de los seis recientes incendios intencionales en las oficinas de reclutamiento. Varios de los ataques derivaron en arrestos de jóvenes activistas rusos.

A 10 semanas del inicio de la campaña militar, nadie esperaba que las cosas salieran de este modo.

Exultante, el día de la invasión, la editora en jefe de la cadena de televisión estatal RT, Margarita Simonián, dijo con total cinismo que la campaña rusa solo era “un ensayo más del desfile para el Día de la Victoria”. “Lo que pasa es que este año decidieron realizar el desfile en Kiev”, tuiteó Simonián, empleando el alfabeto cirílico ruso para referirse a la capital ucraniana.

Pero las ambiciones de Rusia por combinar su Día de la Victoria –la celebración de la victoria soviética contra los nazis en la Segunda Guerra Mundial– con otra victoria contra lo que Moscú denomina como “nazis” en Ucrania, se desmoronaron luego del fracaso de la campaña para apoderarse de Kiev. La ocupación del estratégico puerto ucraniano de Mariúpol representa uno de los pocos triunfos de Rusia, pero la ciudad, en ruinas tras los bombardeos, no es el mejor escenario para un desfile. El jueves, jefe de la administración presidencial rusa, Sergei Kiriyenko, descartó un desfile oficial por el Día de la Victoria en esa ciudad.

Desde hace años Putin utiliza la fecha patria para legitimar su gobierno crecientemente autoritario y recurre al mito de Rusia como una nación que nunca invadió a nadie, que solo combate en defensa propia, y que sola, sin ayuda de nadie, salvó al mundo entero de la garra de los nazis en la Segunda Guerra Mundial, con el pasmoso costo de 27 millones de muertos rusos en la guerra.

Putin va a utilizar ese día para justificar su guerra contra Ucrania y para recalcar lo que considera la misión histórica de Rusia en el combate contra el fascismo. Tiene que legitimar esta guerra, y está intentando presentarla ante los rusos y el resto del mundo como una especie de lucha por una reivindicación histórica”, dice Tatiana Stanovaya, directora de la consultora política R.Politik, con sede en París.

El problema estratégico con el que se topa Rusia en este momento es que la sociedad rusa no se ha preparado para una guerra duradera y costosa. Quería una victoria rápida y rotunda, pero Putin no la pudo conseguir”, dice Stanovaya.

Stanovaya asegura que si Putin declara formalmente la guerra y moviliza conscriptos, se tardaría por lo menos seis meses en instruirlos. Eso equivaldría a reconocer que la operación militar especial, como Rusia llama a la invasión, ha sido un fracaso. “Putin no puede admitir eso. No hay señales de que el Kremlin esté dispuesto a pasar de una ‘operación militar especial’ a una guerra”, dice Stanovaya.

Hasta el momento Rusia ha empleado soldados que firmaron contratos de manera voluntaria para incorporarse a sus fuerzas militares. Algunos funcionarios rusos habían declarado que los conscriptos no serían enviados al combate, aunque algunos sí lo hicieron.

En una entrevista con Current Time TV, un canal de televisión financiado por Estados Unidos, el analista militar Ruslan Leviev, del grupo de análisis independiente CIT, dijo que con una movilización parcial, Rusia podría llegar a tomar el control del este de Ucrania, donde se ha concentrado la mayor parte de los combates.

Igor Girkin, un ex funcionario de inteligencia ruso que durante las manifestaciones de 2014 lideró las milicias separatistas en la región del Donetsk, al este de Ucrania, ha señalado en varias oportunidades que sin una movilización general, Rusia se encamina a una guerra infinita, con muchas bajas y una posible derrota.

En nuestro caso, la movilización es necesaria para ganar, porque esta guerra que nos está desgastando”, dijo el mes pasado en la red social rusa VKontakte, y agregó que el futuro de Rusia dependía de eso.

Pero Dmitri Alperovitch, director de Silverado Policy Accelerator, un grupo de especialistas con sede en Washington, dijo en una entrevista que la movilización militar sería impopular y arriesgada. “Si hay una movilización general, todo el mundo en Rusia conocerá a alguien o tendrá un marido, un hijo, sobrino o familiar que participe del combate”, dijo Alperovitch.

Si Putin decreta la movilización general, “a Rusia le espera por delante una larga guerra”, dice Phillips O’Brien, profesor de estudios estratégicos en la universidad escocesa de St. Andrews. “Primero los rusos tendrán que capacitar a nuevos instructores que a su vez entrenen a todas esas personas.”

La tarea que enfrenta Putin este año es más delicada y compleja que en los Días de la Victoria de años anteriores. Si bien los medios rusos mayormente las han ignorado, en el campo de batalla las bajas de Rusia han sido significativas. Rusia perdió grandes cantidades de tanques, vehículos blindados, aeronaves y buques de guerra, como el más notable de ellos, el Moskva, el buque insignia de su flota en el Mar Negro destruido con ayuda de la inteligencia estadounidense. Según una estimación de la OTAN, entre 7000 y 15.000 soldados rusos han perdido la vida.

La reputación de Rusia como potencia militar de vanguardia ha perdido brillo, y el país sufre el deterioro de un aislamiento económico que probablemente dure años.

Este año, el desfile del Día de la Victoria será más pequeño y humilde que los anteriores, con menos equipamiento en el desfile y ningún mandatario amigo como invitado, ni siquiera el presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, quien el jueves criticó el modo en que se ha estancado la guerra.

Pero para muchos rusos, como la moscovita de 79 años llamada Valentina, quedan triunfos y también sacrificios por delante, y apoyan la guerra en Ucrania.

El Día de la Victoria es nuestro feriado sagrado. Yo siempre lloro ese día”, dice Valentina, sentada junto con dos amigas en un banco de un parque de Moscú. Valentina se negó a comunicar su apellido. “Yo era chica. Mataron a mi tío. Fue terrible. Murió tanta gente, y destruyeron tantas ciudades, pero nuestro país, la URSS, ganó esa guerra, y el 9 de mayo, celebramos a los héroes.”

Valentina luego repite el mensaje de propaganda anti-Ucrania difundido por Putin y los medios rusos, según el cual los ucranianos acosan y matan a políticos prorrusos desde hace años. “Nuestro presidente hizo lo correcto al enviar tropas rusas. Somos un pueblo pacífico, pero había que hacer algo”, dice Valentina.

En el sitio online We Can Explain, asociado al magnate exiliado Mikhail Khodorkovsky, el analista Stanislav Belkovsky predijo que Putin utilizará el feriado para jurar que nunca abandonará el este de Ucrania y que le dará el nombre de “Novorossiya” o Nueva Rusia a una franja de territorio ucraniano a lo largo del Mar de Azov.

Stanovaya espera que Putin haga hincapié en sus reclamos contra Occidente por su apoyo a Ucrania y podría aumentar los esfuerzos para intimidar a Occidente, por ejemplo, con más ensayos de misiles con capacidad nuclear.

Como la campaña militar está flaqueando, los comentaristas de los canales de televisión rusos se quejan de que Rusia combate con una mano atada para evitar bajas civiles –algo sin embargo contrario a las evidencias– y de que lo que prolonga el combate es la ayuda en armas y en inteligencia de Occidente.

Los comentaristas repiten “la idea de que Rusia es víctima de acciones injustas y hostiles de parte de Occidente”, dice Stanovaya. “Eso significa que Putin no necesita verdaderamente ofrecerles algunos triunfos a los rusos. Para él basta con seguir hablando de la misión histórica de Rusia en la lucha contra el fascismo.”

Por Robyn Dixon y Liz Sly

Traducción de Jaime Arrambide

The Washington Post

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