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Opinión

Darío Turovelzky, el cerebro detrás de Telefe: “La industria está en una transformación, y más allá de la diversidad de plataformas cada vez hay más contenidos”

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“El minuto a minuto es tan violento que te hace tomar decisiones que no son las más adecuadas” reflexiona el SVP de Viacom para el cono sur en una charla exclusiva con Teleshow en la que repasa el presente de la empresa y los proyectos a futuro. Además cómo se gestó el pase de Santiago del Moro, los planes de Susana Gimenez para el 2019 y cómo se hace televisión en época de crisis: “Si cada uno tira para su molino no vamos a poder construir una mejor industria”

“Estamos muy contentos y orgullosos con el año que estamos teniendo en términos de performance y de audiencia. Un año muy contundente en cuanto a liderazgo”, dice Darío Turovelzky sobre el exitoso año de Telefe, que no solo ganó en el rating por séptimo año consecutivo, sino que también conservó el liderazgo en los 12 meses de 2018. “Es algo histórico que no se lograba desde hacía seis años”, apunta Turovelzky en una charla exclusiva con Teleshow.

La premisa del canal sigue siendo hablarle a la familia. “Buscamos entretener con ficción, con entretenimiento, con noticias, pero es el canal familiar por excelencia”, explica el responsable de los contenidos, que ya no solo tiene bajo su órbita lo que sucede en la grilla de Telefe.

Dario Turovelzky junto a Guillermo Campanini

Dario Turovelzky junto a Guillermo Campanini

Con la venta del canal hace dos años, Turovelzky que comenzó como productor de la señal se convirtió en el vicepresidente senior de Viacom para el cono sur. “Yo era el gerente de Programación, trabajando con otra gestión y otro equipo. Desde la llegada de Viacom tomo el coliderazgo de la compañía junto a Guillermo Campanini. Él, más enfocado en toda la parte de operaciones, finanzas, legales, recursos; y lo mío en contenidos, programación, producción, música, cine, digital y prensa. Y ya no solo con Telefe sino con todo lo que son las marcas de Viacom en el cono sur: MTV, Comedy Central, Paramount Channel y Nickelodeon“.

Según advierte el directivo, Viacom en un momento desvío el foco de la Argentina, concentrándose en México, Brasil y Colombia. Pero a partir de su adquisición, Telefe se convierte en usina de producción para todas las señales. De esta forma, más allá de los éxitos locales que implicaron programas como La Voz, 100 días para enamorarse o Sandro, el grupo de medios festeja el crecimiento respecto al año anterior en todas las señales.

—¿Cómo realizaron las sinergias entre los canales?

—Comenzó apenas Viacom adquiere Telefe. Desde el 1 de enero de 2017 cambiamos y creamos, por ejemplo, el bloque Nick Jr. en Telefe. En 15 días ya hubo una sinergia de equipos para congeniar contenidos, grilla, gráfica y todo lo que concierne a un programa; en un segundo generamos la primera sinergia de dos marcas. Y a partir de ese momento empezamos a generar sinergias no solo de programas entre ambos canales sino de comunicación.

—Me viene a la cabeza el reality de los hermanos Caniggia.

—Lo generamos para MTV, pero salía en Telefe y estaba en el top five de los cinco programas más vistos del día los domingos, después de Susana Giménez. A la hora de construir un programa, ya sea para Telefe o para las otras marcas, pensamos de qué manera puede aportar la otra marca. Despedida de solteros, un reality que hicimos, tenía su spin-off en MTV que se llamaba MTV After hours, y apenas terminaba en Telefe te ibas a ver MTV. En ese momento hicimos crecer MTV un 300%.

Dario Turovelzky junto a Marley en La Voz

Dario Turovelzky junto a Marley en La Voz

—MTV es un caso interesante de cómo tuvo que cambiar y adaptarse. La industria, ¿hacia dónde va?

La industria está en permanente transformación. Está claro que hay cambios de hábitos en las audiencias, lo podés ver con hijos o sobrinos que de repente no encienden el monitor de la tele pero están consumiendo el mismo contenido desde otro dispositivo o viendo material exclusivo desde otro lado. La clave está en el contenido, más allá de la diversidad de plataformas. Poder generar tu propio contenido para después poder producirlo, distribuirlo para cualquier territorio, cualquier plataforma y cualquier audiencia: ahí está la clave. Estamos en un momento de la industria donde cada vez hay más contenidos: se producen más series, más ficciones, más entretenimientos. Lo que pasa es que hay muchísimas más formas o plataformas para verlos. Lo que hay que lograr, de alguna manera, es poder concentrar la medición, todo junto. Porque hace años un programa en televisión abierta exitoso hacia 20, 25 puntos; y hoy, de repente hace 14 puntos y decís: “¿Eh…? Pero pará, hay dos millones de personas que están viendo el mismo capítulo en Telefe.com o en Mi Telefe”. Lo que falta, y creo que es un gran trabajo de la industria, es lograr la unificación y la integración de todas las mediciones.

—Hoy, ¿el rating está obsoleto?

—No sé si diría obsoleto, (pero) falta una parte. Se está trabajando para buscar esta integración de todas las plataformas. En Estados Unidos vos tenés el +3, el +10, que es la gente que se deja grabando programas y los ve tres días después. Aunque sume una porción pequeña, después te lo vuelve a sumar al contenido total.

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—En Telefe tomaron la decisión de terminar con el minuto a minuto. ¿Con qué tuvo que ver?

—Nosotros seguimos trabajando con Kantar IBOPE, estamos viendo nuevas herramientas, nuevos servicios, pero por el momento la herramienta del real time dejemos de utilizarla. Inclusive en un momento donde nos está yendo muy bien. No tiene que ver con descreer, sino con una metodología de trabajo. Y con trabajar para obtener nuevas herramientas del servicio.

—¿Y cómo fue el resultado de eso, en el día a día?

—Y… te da un poco más de vida (risas).

—Sin el minuto a minuto deben haber empezado a respirar distinto cuando en un programa están haciendo una nota, pero consulto básicamente sobre el final del día: ¿el número cambió en algo?

—No, no cambió en nada. Creo que para algunos productores ejecutivos, y en mi caso también, a veces estar tan enganchado con el minuto a minuto, medio “intravenoso”, te hace olvidar de algunas cosas. A veces el minuto a minuto es tan violento que te hace tomar decisiones que quizás no son las más adecuadas. Y eso, a veces, va en contra del propio contenido.

Dario Turovelzky junto a Xuxa

Dario Turovelzky junto a Xuxa

—Telefe siempre fue un canal que hizo ficción, y en la industria empieza a aparecer la posibilidad de que se unan el canal con la plataforma digital y la productora.

—En mayo de este año, en LA Screenings, en Los Ángeles, presentamos una nueva división de la compañía que se llama Viacom International Studios; VIS, le decimos. Es una división panregional que se encarga de desarrollar, producir y distribuir contenido para Telefe, para las marcas Viacom y para terceros, producidas en Argentina, en México, en Brasil, en Colombia o en Miami. Desde ese momento presentamos diez series premium que estamos empezando a pre producir. Entonces, cuando Viacom adquiere Telefe ve en el canal un potencial de capacidad de desarrollo, de producción y, a su vez, distribución.

—Se vuelve una usina.

—Se vuelve una usina no solo de los enlatados viejos, del catálogo, sino de generar nuevos contenidos. En los últimos meses hemos generado productos para Netflix, Amazon, Fox y Flow.

—¿Qué pasa en un año electoral en Telefe? ¿Cambia algo?

—El foco, como te dije antes, tiene que ver con entretener a la familia. Sin dudas hay una pata de noticias que va a estar abocada a cubrir las PASO, las elecciones, estar en el día a día. Seguramente en otros programas habrá invitados de la política y del escenario actual.

Dario Turovelzky y Guillermo Campanini

Dario Turovelzky y Guillermo Campanini

—¿Y qué pasa con el contexto económico del país, es un momento muy complicado? ¿Cómo afecta eso a la hora de definir la programación y manejar un canal?

Para nosotros fue un año muy bueno. Pero sin dudas, con cierta crisis o cierta recesión en algunas áreas, la industria publicitaria también pone el freno durante algunos meses. Pero lo que tenemos en contrapartida es que no somos solo Telefe, y entonces, a la hora de salir al mercado somos una oferta que va más allá de un canal de televisión.

—¿No tienen que hacer ajustes en la programación?

—De repente tenés que ir ajustando, o gestionando, y sin dudas hay que analizar cómo viene el mercado, dónde están parados los anunciantes. Todos sabemos también que es un negocio: hay gastos, hay ingresos, y las compañías, sobre todo una compañía americana como Viacom, tiene que ser rentable. Entonces, siempre hay que encontrar la forma y el modelo para que esto suceda.

Dario Turovelzky junto a Santiago del Moro y Guillermo Campanini en la firma del contrato.

Dario Turovelzky junto a Santiago del Moro y Guillermo Campanini en la firma del contrato.

—¿La televisión extraña a alguien cuando alguna figura se aleja?

—Hay figuras que si no están en televisión, la gente las termina extrañando. Figuras como Marcelo (Tinelli), Susana (Giménez), Mirtha (Legrand). No es que la televisión deja de funcionar si no están, pero ellos le dan un valor agregado a la televisión, que la eleva.

—La hacen más linda.

—La hacen más linda.

—Se suma Santiago del Moro a la pantalla de Telefe.

—Estamos muy contentos. Santiago tenía una relación genial y bárbara con América y fue una decisión absolutamente suya. Quería cambiar, quería tener un nuevo aire, nuevos desafíos, y realmente fue él quien nos vino a buscar.

—¿Qué se puede decir sobre lo que va a hacer?

—Va a ser un programa que le va a calzar como anillo al dedo.

—Me estás diciendo un montón (risas).

—Va a venir a hacer un programa de entretenimientos.

—¿Diario?

—No está confirmado todavía.

—¿No te llamaron de América diciéndote que ni se te ocurra llevarte a Santiago?

—No, es que fue una decisión de él. Tengo una relación muy directa con todos los canales, con todos los directores de programación, y hay un diálogo en ese sentido: nadie le va a ir a buscar o a sacar a nadie salvo que esa persona se quiera ir. Y ahí sí voy a ser el primero que va a estar para traerlo.

Darío Turovelzky a solas con Teleshow

Darío Turovelzky a solas con Teleshow

—¿Alejandro Fantino en Telefe?

—No. Alejandro es bárbaro, me he juntado en una oportunidad para conocerlo porque no lo conocía personalmente; te estoy hablando hace un año. Pero por el momento entiendo que está en Animales sueltos, y que está en América.

—¿Luis Novaresio?

—Es un gran, gran periodista. Un talento bárbaro.

—¿Te gustaría tenerlo?

—Hay muchos artistas que me encantaría poder tener. Esto también es un negocio y no puedo tener más artistas que programas para presentar.

—En los últimos días se especuló mucho por la salida de Nicolás Repetto de El noticiero de la gente, y uno de los nombres que sonó fue Novaresio.

—No.

—¿Cómo va a estar Susana en 2019?

Ya estamos empezando a trabajar en el programa del año que viene. Nos juntamos con el productor ejecutivo y el equipo para empezar a delinear qué vamos a hacer para el próximo año.

—¿Pero la idea es que vuelva a un formato semanal o que siga con los especiales?

—Haber hecho los especiales nos dio un aire diferente: a Susana se la vio en otro ámbito, aggiornada, fresca, en una cotidianeidad que no es común verla, tirándose por tirolesa con Verónica Castro por uno de los carriles más largos del mundo. Eso tiene que ver cuando te hablaba de innovación: no quedarnos encasillados con historias viejas o con formas de trabajar antiguas. Con 100 días para enamorarse, lo primero que dijimos es: “Necesitamos buscar una historia que identifique, que genere empatía con la gente, que tenga los temas de la coyuntura social impuestos en una tira con esto de las parejas que están hace más de 20 años y dicen ‘Che, ¿nos tomamos un tiempo?'”. Es algo que en cualquier charla de amigos o de parejas surge algo o podría surgir, no es algo inverosímil o disparatado.

—Entonces sabemos que Susana va a estar en la pantalla, pero no sabemos de qué forma: una vez por semana o con especiales.

—Pueden ser las dos, inclusive.

—¿Marley y Mirko?

—Con Marley, el lunes 14 de enero arrancamos con Minuto para ganar y estamos trabajando en la pre producción de Por el mundo.

—¿Ya lo firmaste a Mirko como figura del canal?

—(Risas) Esa es una negociación que todavía estamos hablando con Alejandro (Wiebe), con Marley. Mirko es un divino total: sin dudas, le da un valor agregado. Pero Marley es un talentosísimo: tiene una cabeza de productor, de programador.

—Además de Minuto para ganar, ¿qué es lo primero que viene?

Campanas en la noche. No sé si viste Amar después de amar, en 2017 (con Mariano Martínez y Eleonora Wexler, entre otros). Tiene esa lógica de ser un drama con cierta línea de suspenso o de thriller. Se terminaron las grabaciones: vi los primeros capítulos y no podés parar de verlos.

—¿No da miedo grabar todo antes del aire?

—Tiene sus pros y sus contras. Nos pasó con La Leona, y con Amar después de amar también estábamos en esa línea. Por un lado, en lo que es una fábrica de producción, tenés que trabajar, generar y ganarle al tiempo y la productividad. Pero por otro lado te deja fuera de alguna cuestión como en 100 días… que estábamos mucho más cerca del aire, donde podés jugar con cierta efeméride o coyuntura social. Vuelvo para atrás a lo del contenido: es espectacular, va más allá de si estás al día o relacionado con la actualidad.

Momento histórico de la TV cuando Marcelo Tinelli y Susana Gimenez grabaron un spot juntos para ambos canales

Momento histórico de la TV cuando Marcelo Tinelli y Susana Gimenez grabaron un spot juntos para ambos canales

—Tenés cinco televisores en tu casa y bastantes más en la oficina. ¿Cómo les decís a tus hijos que dejen la tablet?

—Y… es un gran desafío. Mis hijos algo de tele ven por donde se están criando, pero te das cuenta, hablás con otros chicos y te hablan de La Voz, de algunos personajes de 100 días. “¿Cuándo vuelve Marley con Mirko?”. Te hablan de Minuto para ganar: “Queremos ir al programa”. Y tal vez, no miran televisión. Entonces vuelvo a cómo hacemos para llegar con nuestra maquinaria de comunicación a todas estas audiencias que tal vez hoy no se sientan como nos sentábamos nosotros en el sillón con la familia, pero que lo están viendo.

—Que sea un gran 2019 para todos los canales, porque dan trabajo a mucha gente.

—No sé si te acordas el año pasado ese spot que hicimos de sumar, que eran Susana y Marcelo.

—Sí, que se enojó Mirtha; lo recuerdo perfecto.

—Sí, me llamó también. Creo que tiene que ver con eso. Si cada uno tira para su molino no vamos a poder construir una mejor industria. Estoy hablando no solo de los canales, sino de cada una de las asociaciones, de los sindicatos, de las productoras. Obviamente que existe la competencia y cada uno quiere ganar en lo suyo pero tenemos que construir entre todos, elevar a otro nivel la industria de los contenidos, sea para televisión, para cable, para radio, para donde sea. Tenemos que de alguna manera abrazarnos y empujar para adelante para que haya más fuentes de trabajo, mayores contenidos, mejores contenidos, que puedan ser más exportables en el mundo, y que nuestros contenidos vuelvan a ser lo que fueron en los 90.

—¿Argentina tiene que envidiarle a otros países en cuanto a la producción de contenidos o seguimos siendo competitivos?

—Seguimos siendo muy competitivos y somos muy buscados en términos de talento y mano de obra. Siempre se elogia afuera que tenemos una percepción, una sensibilidad sobre los contenidos diferente, o que ven con otros ojos desde afuera.

Infobae

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Miguel Wiñazki: “La justificación del Vacunatorio VIP de Zannini es un alarde de inmoralidad”

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En diálogo con Infobae, el filósofo y escritor reflexionó sobre las consecuencias de la pandemia y opinó de la actualidad política. “Alberto Fernández es la sombra de Cristina Fernández”, aseguró

La soledad, la angustia ante el desafío de la pandemia, la esperanza y la moralidad son algunos de los temas que el periodista y filósofo Miguel Wiñazki aborda en su nuevo libro La posnormalidad (Sudamericana).

En una charla profunda con Infobae, el ensayista analizó la coyuntura política y opinó sobre el escándalo del vacunatorio VIP. “El caso de Zannini es muy significativo porque evidencia que se está utilizando el poder para desobedecer los más elementales mandamientos morales”.

“Alberto Fernández es la sombra de Cristina Fernández. Él actúa tutelado por ella cada vez más. Y lo demás, ciertos sesgos de independencia, la verdad que parecieran ser retóricos, o de resistencia”, aseguró.

— Nos vemos en casas propias, separados, en medio de biblioteca. Es un signo de los tiempos esto, ¿no?

— Definitivamente, sí. Conectados. Pero bueno, de este modo. Me gusta tu biblioteca, yo la mía la tengo en otro espacio, pero me hubiera gustado que la veas. Ya la verás algún día.

— Claro que sí. ¿Esto es un signo de la posnormalidad, lo que nos está pasando en este momento?

— Sí, exactamente. Porque esta anormalidad va a cambiar, está cambiando, estamos viendo una metamorfosis, y ya estamos incubando y está apareciendo esta posnormalidad. Que es esto por ejemplo, estamos comunicados pero mediados por las pantallas. Y lo mismo ocurre en todos los ámbitos. La educación, el trabajo, la vida cotidiana.

La posnormalidad - Miguel WiñazkiLa posnormalidad – Miguel Wiñazki

— Me gusta porque tu libro tiene una mirada filosófica que yo creo que en estos tiempos es imprescindible empezar a dar. Los existencialistas, de los que yo me confieso fanático, decían que uno estaba arrojado a la vida sin ningún tipo de pedido y que a partir de ahí había que construir un sentido de la vida. ¿Qué sentido de la vida se puede construir en medio del coronavirus?

— Efectivamente, vivimos o estamos arrojados en el mundo y de pronto nos toca este mundo. Con una entidad invisible que nos acecha y que nos mata. Lo cual es un gran dolor. Entonces a pesar de todo lo que yo sostengo, pero también basándome como vos en buena medida en filósofos existencialistas, es que a pesar de todo hay esperanza. Que no hay otra posibilidad que la esperanza. El apocalipsis ocurrió muchas veces a lo largo de la historia pero el mundo siguió andando. Hubo fin del mundo en otras oportunidades, la Gran Guerra, la Segunda Guerra, otras pestes, la gripe española, lo que quieras, pero la esperanza queda en algún lugar profundo. Digo, no puede no estar arraigada en algún lugar profundo del corazón y hay una fuerza reconstructiva. Va a haber una revancha de la vida. Así es la historia.

— Veo en tu libro eso, a pesar de una muy, muy, muy cruel descripción de la realidad, veo siempre algo que sobrevuela que es que esto incluso también va a ser superado y va a tener como una revancha, esto que acababas de decir. ¿En dónde encontrarás este cabo para asirte de la revancha en lo personal?

— Mira, te comento Luis las fases que fui viviendo. Primero el encierro, la primera etapa de esta cuestión, con una gran angustia porque yo estoy acá viviendo solo, mis hijos por un lado, mi pareja. Y digo bueno: “¿Qué hacemos con esta angustia?”. Entonces pensé también en un lema existencialista que es: hay que ascender al abismo. Si hay un abismo bueno, aceptarlo, vivenciarlo y desde allí hacia algún acantilado. Porque no hay otra posibilidad, si no nos quedamos allí arrojados pero pasivamente arrojados. Y ese ascenso en lo personal se da, bueno, precisamente por la escritura. En este caso por una escritura, vos sabés que uno sale al, no sé cómo denominarlo, la zona de combate que es la Argentina todos los días, y yo digo pero la esperanza viene por otro lado, viene por la reflexión, por la meditación, por la conversación en conjunto. Y me aferro mucho a eso.

Miguel Wiñazki, autor de La posnormalidad

— Ya que trajiste la realidad argentina quiero aprovecharte porque siempre te leo y me parece muy interesante reflexionar con vos. Empiezo por algo muy inmediato que fue el nuevo conflicto diplomático que ha generado el Gobierno con el comunicado de Cancillería por Israel. Es un nuevo tiro en el pie. ¿Me explicas por qué exponerse a este semejante conflicto en la contingencia Argentina?

— Yo la verdad que creo que en el campo de la política exterior así como en otros hay un grado de irracionalidad y quizás de desconocimiento de los hechos notable. En Medio Oriente evidentemente hay una tragedia humanitaria, pero Hamas es un grupo terrorista, financiado básicamente por Irán, y además nosotros no teníamos ninguna necesidad de complicarnos con esa cuestión. Y lo hicimos. Yo creo que sigue habiendo, por un lado, una incomprensión profunda, pero por el otro, una cierta convicción de que por el lado del anti sistema, Irán, Venezuela, Hamas, por ahí hay un camino para la Argentina. Creo que es un error radical y fundamental. Otro más. Nos lleva por el peor de los caminos.

— Venezuela es tóxico, dice el Canciller. España se entrometió demasiado, dice el Canciller. Ahora dice esto. ¿En realidad no será que estamos poniendo demasiada expectativa en lo que es el gobierno de Alberto Fernández y en realidad son esto?

— Daría toda la impresión de que, como es ese dicho de sentido común, si tiene cuatro patas, mueve la cola, ladra, es un perro, sí, es un perro. Daría la impresión de que están exhibiendo esta filosofía política que es precisamente ir por el reverso del mundo. Pero incluso por el reverso del mundo árabe en éste caso en particular. El mundo árabe está buscando por otro lado, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, de vincularse con Israel porque la guerra es la guerra. Hamas e Irán son los que quedan al margen de la nueva negociación mundial incluyendo el Medio Oriente. O algunos autócratas como Erdogan, que pretende al menos retóricamente asociarse con este sector de los palestinos. Entonces, bueno, lamentablemente pareciera haber una convicción. Pero esa convicción es la convicción que nos acerca al fanatismo. Tal vez aquí también estemos cercanos a ese fanatismo.

— Ahora, es interesante porque muchas de las explicaciones que se dan, Guzmán, Basualdo, Losardo, Soria, es porque es una coalición heterogénea. A mí no me alcanza como explicación esto. ¿Te animas a decir quién es hoy Alberto Fernández en el ejercicio de la Presidencia?

— Es la sombra de Cristina Fernández. Es el reflejo y un poco un reflejo sombrío de Cristina Fernández. Él actúa tutelado por ella cada vez más. Y lo demás, ciertos sesgos de independencia, la verdad que parecieran ser retóricos, o de resistencia. Ella va avanzando y ella y los suyos, que en esa coalición me parece que cada vez están pisando más fuerte con ministerios, cajas, etcétera, han tomado las riendas. La Argentina es imprevisible, impredecible, pero tal vez Alberto pudiera romper esas cadenas. Hoy por hoy la imagen es la opuesta. Hay un cierto patetismo, lo digo con respeto, hay un cierto patetismo en esto de juntémonos para la foto a mostrar que estamos unidos. Pero yo sé perfectamente porque tengo información de que la foto es falsa, si hubiera unidad esa foto no hubiera existido, por ejemplo. Entonces es alguien que obedece, “sí Cristina, sí Cristina”.

— Carlos Zannini justifica el vacunatorio VIP, el jefe de todos los abogados falsea una norma diciendo que estaba incluido. ¿Qué es esto, impunidad exacerba, es inescrupuloso?

— Bueno, es una inmoralidad jactanciosa. Y es un alarde de inmoralidad. Y ese alarde de inmoralidad demuestra diversas cuestiones. Una es una lejanía y una distancia, precisamente por estar en la torre de marfil del poder, de la desesperación de la gente. La gente está preocupadísima y después te manotean las vacunas, te la manotea Zannini, que es terrorífico, y te la manotea un tipo que simplemente es un delincuente menor, lo que a la vez es mayor, que las revende. Es difícil vivir así. Ahora, el caso de Zannini es muy significativo porque evidencia que se está utilizando el poder para desobedecer los más elementales mandamientos morales. No en el sentido religioso, en el sentido cívico del término.

— Usaste una expresión: la jactancia de la inmoralidad. ¿Dirías que éste es un signo del gobierno de Alberto Fernández, el alarde de la inmoralidad?

— Sí y también el alarde de un cierto desprecio por el republicanismo. Es decir, la Corte, no sé, ahí hay decrepitud jurídica. Pero la Corte es la democracia en la medida que sea una Corte autónoma, que sigue adelante con respetar la Constitución. Y además ese alarde, esa jactancia, y ese menosprecio, por la división de poderes, también alardeado, vociferado, propagandizado, tiene efectos colaterales terribles. Por ejemplo, un señor, Pietragalla, va a Formosa y dice acá se respetan los derechos humanos. ¿Pero cuál es el efecto? Decir: “No, no me importa la verdad, la verdad es la que digo yo”. No, pero escúcheme, hacemos las investigaciones en Formosa, la gente habla y ocurren cosas horribles. En estos días le voltearon la puerta a una persona que no tenía síntomas de Covid para encerrarla en un lugar completamente insalubre más todo lo otro que sabemos. Entonces el efecto de esa vanidad y de esa arrogancia es en principio con la verdad, nosotros no nos involucramos, lo que ocurre no es lo que ocurre para nosotros. ¿Por qué? Porque decimos que no ocurre.

— Dame una mirada de lo que pasa con nuestro oficio. También este fanatismo se ha transferido hacia nuestro ejercicio, hay desprecios hasta personales.

— Bueno, es un fenómeno la verdad que se ha profundizado muchísimo esto. Y también hay fanatismo de los dos lados eh, hay algunos…

— Claro.

— La cuestión es que lo que yo he observado es que cuanto más profunda y rigurosa es una investigación más agraviado resulta el investigador. Es inversamente proporcional. Precisamente porque es verdad, porque es irrefutable, porque es grave y de pronto gravísimo, ahí el agravio crece. Y esto la verdad que es una enfermedad. Y que en la gente que tiene cierta edad como yo no genera un efecto de autocensura pero en buena medida es ese el intento, o casi.

— Hay como un vicio que se impone con la justificación de recordar cuánto de crítico fuiste con los otros. Es disparatado que uno tenga que hacer una suerte de historia personal cada vez que va a dar una opinión sobre un tema.

— Sí, totalmente. Muy bueno eso. Sí, porque le ocurre a todo el mundo, mira que yo critiqué, que yo dije lo que acabas de decir. Digamos, la verdad es que no habría por qué justificar razones si aquello que uno está exhibiendo en ese momento, publicando, es cierto. Si esto es cierto, después discutimos mi biografía.

— Claro.

— Después la discutimos si la querés discutir o si yo la quiero discutir. Pero el tema es si esto que estoy diciendo es verdadero o es falso. Porque en el periodismo funciona la lógica binaria, es verdadero o es falso digamos. A veces no podés arribar a la verdad binaria. Suponete el caso Nisman. Se suicidó o lo mataron. Para la Justicia está ahora en que lo habrían asesinado. Ahora bien, esto no implica que no exista una verdad. O se suicidó o lo mataron, no hay una tercera posibilidad en este caso.

— Hablemos un poco del autor de este libro. ¿Qué te enseñó el encierro?

— A ver, yo en el libro trabajo bastante el tema de la soledad. Bueno, me enseñó a reconsiderar la posibilidad de que en la soledad la creación puede existir. O que de pronto es necesaria. Que la soledad no implica un descuido. Que por el contrario, hay que protegerse uno mismo. Quiero decir, aun en soledad y encerrado traté de hacer gimnasia o comer saludable. Estas parecen cuestiones menores pero son las que te permiten sobrevivir. Y después una cosa que me pasó mucho es que leí muchísima bibliografía sobre sobrevivientes. ¿Por qué sobrevive alguien? Y bueno, sabemos, uno se reencuentra con lo mismo, el que sobrevive con mayor posibilidad, porque esto es una tabla matemática, pero si hay proyectos, si hay deseos, si hay afectos, si hay amor tenés mayor posibilidad. Y bueno, y eso, el encierro, me enseñó a ponderar muy positivamente todo eso.

— Yo traigo de tu texto esto, algo que para los psicoanalistas es vital: el deseo, la pulsión de vida. No como un deseo milagroso sino como un deseo que hay que poner en práctica voluntariamente.

— El deseo es acción, si no es también lo que algunos filósofos llaman una mala fe. Yo digo, enuncio lo que yo hubiera hecho, lo que haría. No, pero es ponerse acción. Yo quiero adelgazar, necesito adelgazar (risas). Bueno, todavía no lo puse en acción, pero si no, no es deseo. El deseo es concreción. O sea eso bíblico de “pide y te será concedido”, es muy interesante pero claro, debo enfatizar, pero pide, y pedir es actuar.

— Yo tengo un sacerdote amigo queridísimo que me dice: “La esperanza no es decir después de Carlos Pellegrini viene 9 de Julio, porque ya sé que es así, es poner un pie y atrás el otro para llegar hasta 9 de Julio”. Esto es es la esperanza activa.

— Claro, es caminar hasta esa calle y la otra, y la otra. Y es arribar y seguir, seguir navegando la vida. Lo cual implica, bueno, remar, caminarla, transitarla, y muchas veces contra viento y marea. Porque es contra viento y marea en un país como este, pero no solo en este, es contra viento y marea.

— Contame en qué estado estás de la vacunación

— Bueno, aguardé como corresponde mi turno y me llegó la primera dosis y estoy en eso, primera dosis.

— ¿Qué te tocó?

— Me tocó la Sputnik. Yo la ciencia rusa, yo conocí Rusia y no hace mucho, siempre la valoré y no puede ser de otro modo. O sea que la asumí con esperanza también. Ahora aguardando la segunda dosis. Y con fuerzas para efectivamente sobrevivir en la medida de lo posible. Han caído algunos amigos, me hizo muy mal obviamente. Me hizo muy mal. Inesperadamente. Yo negaba, este no puede caer, es joven. Y cayeron. El dolor también.

—¿Qué te pasó cuando te pusieron la vacuna?

— Bueno, tengo cinco hijos. A una de mis hijas, que no confiaba mucho en mi decisión para llegar al lugar, le dije que me acompañara y me vigilara (risas). Seguimos, seguimos trabajando, seguimos con la vacuna Sputnik circulando. Lo cual no me ha convertido en un admirador de Putin ni mucho menos pero me pasó… Un refuerzo. Un refuerzo para la vida, sí, sí.

— La mejor de las suertes con el libro. Felicitaciones.

Entrevista completa:

FUENTE : INFOBAE
FOTO TAPA : AJN AGENCIA DE NOTICIAS

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EL «POBRISMO» UNE LOS EXTREMOS DE LA GRIETA

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No son pocos los sectores cercanos al gobierno que ya no ocultan que el asistencialismo atenta contra la posibilidad de sacar a los sumergidos de la pobreza. Todo el arco ideológico exige crear empleo genuino.

 

Algo nuevo se está gestando en esta Argentina traspasada por la crisis y la debilidad del estado y sus respuestas.

El ministro de Agricultura Luis Basterra reconoce que los planes sociales atentan contra la generación de empleo genuino en la totalidad de las economías regionales del interior del país.

Lo hizo explícito la semana pasada en la localidad misionera de Andresito en una reunión con productores yerbateros en la que el funcionario se comprometió a hablar con el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, para tratar la problemática.

«Pasa lo mismo con las manzanas, con las uvas, con la vid, con los cítricos. Se ve en todo lugar donde se requiere mano de obra intensiva. Coincidimos en el concepto y sepan que tienen un aliado», les dijo Basterra a los yerbateros que reclamaban porque no consiguen trabajadores para la cosecha.

También las organizaciones sociales salieron al cruce de la ampliación de la «Tarjeta alimentar» que llegará a 2 millones de personas y se ampliará a chicos de hasta 14 años de edad.

«El gasto en ayuda directa, la tarjeta Alimentar, nos incluye como consumidores, pero eso no es inclusión social, la única inclusión es el trabajo. La tarjeta es pan para hoy y hambre para mañana«, sostuvo Emilio Pérsico a horas del anuncio presidencial.

Más duro fue Juan Grabois, que calificó el plan alimentar como «un ejemplo de asistencialismo puro» y no «una ampliación de derechos porque esta prestación no forma parte del sistema nacional de Seguridad Social como la Asignación Universal por Hijo», ni «de una política de Estado».

«Masificar el asistencialismo no es el camino. La Tarjeta Alimentar es eso. Es también la reproducción aggionarada de los programas de trasferencia condicionada de ingresos del menemismo» dijo.

Este debate se encuentra hoy instalado en el corazón mismo del gabinete nacional en el que una mayoría de los ministros cree que «La Mesa del Hambre» se ha convertido en un organismo de letra muerta y que de no comenzar a generarse trabajo genuino va a ser muy difícil encarar el proceso electoral de medio tiempo.

«Muy porteño todo» decía en las últimas horas uno de los ministros más cercanos al Instituto Patria. «Alberto cree que juntando nombres famosos en un organismo que se junta una vez por mes para charlar sobre el hambre y sus consecuencias se podrá aportar algo a la solución verdadera» deslizaba.

Desde Juntos por el Cambio -olvidando tal vez el desastroso resultado de su gestión económica y social- también comienzan a aparecer voces que insisten en desarrollar planes de trabajo real y abogan por «peronizar», en el sentido histórico, la mirada social de la coalisión. «Alguien tiene que hacerse cargo de un cambio del modelo asistencialista al modelo productivo» sostiene el sector más cercano a Emilio Monzó y Rogelio Frigerio que agregan que «esta es la oportunidad de cambiar las cosas que no se supo ver durante los cuatro años de gestión de Macri».

Si hasta la Confederación General del Trabajo (CGT) dejó atrás un desencuentro histórico con los movimientos sociales para analizar “un Plan de Desarrollo Productivo post pandemia” que reivindica el diálogo tripartito -entre trabajadores organizados, grupos sociales y gobierno-  y  afirma que la salida de la crisis debe ser “no sólo con planes sociales y subsidios” sino con “un modelo laboral sostenible”.

Un círculo virtuoso que cierra con todos los actores del drama argentino sentados en torno de, al menos, una mirada común.

Lo cierto es que poco a poco va creciendo la idea de «menos planes y más trabajo» que parece acercar sectores de la grieta que hasta ayer no podían encontrar un punto de acuerdo.

Alguna vez deberemos analizar como fue que algo tan evidente le llevó a nuestra dirigencia tres décadas de peleas, errores y decadencia.

Aunque hoy debamos conformarnos con aquello de «más vale tarde que nunca»…

FUENTE : LIBRE EXPRESION

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Opinión

Dura crítica de Emilio Pérsico a la Tarjeta Alimentar: “Es pan para hoy y hambre para mañana”

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El dirigente piquetero y secretario de Economía Social expresó su disconformidad con el destino de la ayuda social y advirtió que no fomenta la “inclusión”, ni la creación de empleo

Emilio Pérsico, uno de los dirigentes piqueteros con mayor poder e influencia en el Gabinete nacional, dejó en clara su disconformidad acerca de la utilización de los recursos destinados a la ayuda social. A través de un video dirigido a la militancia del Movimiento Evita, su agrupación, el secretario de Economía Social de la Nación cuestionó con dureza la asignación de fondos millonarios hacia la Tarjeta Alimentar, en momentos en que el presidente Alberto Fernández decidió reforzar la cobertura y las asignaciones a ese programa.

“El gasto en la ayuda directa nos incluye como consumidores. La Tarjeta Alimentar nos puede incluir como consumidores. Pero eso no es inclusión social. Eso no es inclusión, la única inclusión es el trabajo. Y no resuelve el problema de la inflación. ¿Por qué? Porque se la come la inflación. Esa tarjeta es pan para hoy y hambre para mañana”, fustigó el referente social, a cargo de una de las áreas clave que conduce el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.

Tras una semana caldeada por internas en el Frente de Todos, Emilio Pérsico sumó con su mirada una discrepancia más en el bloque oficialista, en un contexto de fuerte crecimiento de la pobreza. No es la primera vez que desde los movimientos sociales manifiestan su malestar con las medidas en el Gabinete nacional. El referente de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), Juan Grabois, fue uno de los primeros en alzar su queja por la Tarjeta Alimentar. Mientras que otro correligionario de Pérsico en el Movimiento Evita, el secretario de Relaciones Parlamentarias, Fernando “Chino” Navarro, ya había pedido revisar toda política social, al afirmar que “era un disparate destinar el 9% del PBI” hacia programas sociales. Esta semana también se sumó La Cámpora a ese repertorio, luego de que el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroquereclamara a viva voz la vuelta del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE).

En su mensaje grabado, Pérsico indicó que las partidas presupuestarias que se utilizan para la Tarjeta Alimentar no estimulan el empleo ni la producción. Por el contrario, prefiere que esos fondos se dirijan a acciones como el “Potenciar Trabajo”, que es una de las políticas sociales que tienen como fin sostener los emprendimientos productivos de las cooperativas de la “economía popular” y que están bajo la órbita de los movimientos sociales.

Tenemos que avanzar en una discusión de fondo las organizaciones populares en Argentina”, anticipó Pérsico en su mensaje grabado. El dirigente social recordó que, con políticas como el “Programa de Inserción social con Trabajo” (PIST) y el “Argentina Trabaja” -los antecedentes inmediatos al programa Potenciar Trabajo-, el 50% de los montos monetarios asignados iban a “inversiones productivas”, como la compra de materiales y herramientas, mientras que el 50% restante era el salario que percibían los beneficiarios.

El secretario de Economía Social, Emilio Pérsico, junto al ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo. El secretario de Economía Social, Emilio Pérsico, junto al ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.

“Ahora estamos por arriba del 5 por ciento. Este es un problema grave. ¿Qué significaría si llegamos al 50%? Hoy significaría que el Potenciar Trabajo podría construir 260 mil viviendas por año, un capital social enorme. ¿Y qué significa eso? Eso significa los recursos que pone el Estado en la Tarjeta Alimentar”, comparó Emilio Pérsico.

Y concluyó: “Si esos recursos en la Tarjeta Alimentar, los pusiéramos en el Potenciar Trabajo, eso significarían 260 mil viviendas anuales que podríamos construir y la generación de un millón de puestos de trabajo nuevos”.

El presidente Alberto Fernández ayer anunció la inclusión de todos los menores de 14 años en el beneficio de la Tarjeta Alimentar, al encabezar un acto en el Museo del Bicentenario de Casa Rosada tras la quinta reunión del Consejo Federal Argentina contra el Hambre. La medida implica una inversión de 250.000 millones de pesos, un 0,7% del PBI, y un incremento de hasta el 100 por ciento del poder de compra del plástico.

Los beneficiarios de la política alimentaria son madres y padres con hijas e hijos que perciban la Asignación Universal por Hijo (AUH); mujeres embarazadas a partir de los tres meses de gestación que perciban la asignación por embarazo; y personas con discapacidad que perciban AUH. Con este refuerzo, la madre con un hijo cobrará 6 mil pesos; el bono de 9 mil pesos lo recibirán los que tengan dos niños y se incrementará a 12 mil pesos para los que tengan 3 o más hijos. En ese marco, la edad de cobertura para recibir la ayuda se extiende hasta los 14 años.

Hasta esta semana, la Tarjeta Alimentar era percibida por alrededor de 1,5 millones de familias.A partir de este anuncio, la Tarjeta Alimentar alcanzará a 1,9 millones de familias, lo que representa 3,7 millones de niños y niñas.

El Gobierno anunció un refuerzo en la Tarjeta Alimentar.El Gobierno anunció un refuerzo en la Tarjeta Alimentar.

Según Emilio Pérsico, este tipo de mirada sobre lo social es parte de un fenómeno más vasto, que implica que “la política sigue sin vernos” a los movimientos sociales y los sectores de la economía popular.

“La política nos escucha, pero no nos ve. La construcción de las organizaciones populares ha sido muy fuerte, pero no ha alcanzado para que se nos vea. Creo que si queremos resolver la educación de nuestros pibes, es porque tenemos problemas de trabajo. Si tenemos problemas de salud, es porque tenemos problemas de trabajo. Y si tenemos problemas de acceso al crédito, es porque no tenemos trabajo o porque tenemos trabajo sin derechos”, enumeró.

“Como decía Perón, la plata tiene que dar tres o cuatro vueltitas en la sociedad, porque tiene que pasar por cuatro compañeros, por lo menos, para que sea una sociedad con un desarrollo armónico con crecimiento”, consideró el funcionario.

En ese marco, el secretario de Economía Social convocó a las bases de las organizaciones sociales a que disputen la orientación del Gobierno: “Esa plata está yendo a la política alimentaria inmediatamente y al supermercado. Necesitamos una política fuerte de trabajo, ese es el objetivo central de las organizacionesTenemos que seguir alzando nuestra voz cada vez más fuerte en función del trabajo”.

FUENTE INFOBAE
FOTO TAPA CNNNENESPANOL.COM.COM

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