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Sociedad

Diario El Ciudadano: del cierre a triplicar la audiencia

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Esta es la historia de la transformación de El Ciudadano, un diario a punto de cerrar que se convirtió en una cooperativa gestionada por 60 periodistas, triplicó su audiencia y se volvió en uno de los medios online más influyentes de la región.

Por: Sebastián Hacher

La primera escena es casi un lugar común. Un diario de Rosario -la tercera ciudad más grande de Argentina- que pasa de mano en mano, empresarios que la compran y la abandonan, telegramas de despido, otro medio que cierra.

El Ciudadano podría haber terminado así, pero en 2016 sus periodistas decidieron hacer otra cosa: se quedaron con el edificio y las computadoras, formaron una cooperativa, recuperaron la publicidad y sacaron el diario a la calle.

En el esquema empresarial la web siempre había sido una cuestión secundaria. No formaba parte del plan de negocios ni recibía ningún tipo de inversión. Era un WordPress en el que se cargaban las notas del diario impreso después del cierre. Se programaban para salir después de medianoche y eso era casi todo. Durante el día, la página y las redes sociales estaban a cargo de una o dos personas que alternaban su trabajo con producir las notas del día.

En junio de 2017 nos llamaron porque querían rediseñar la página web y el modelo de Cosecha Roja y Revista Anfibia les parecía interesante.

Junto con Cristian Alarcón, director y fundador de ambas revistas, le propusimos un plan ambicioso: reorganizar toda la redacción y transformar a El Ciudadano en un medio digital. Darlo vuelta todo. Cristian venía de fundar varios medios y los que formamos parte de su equipo teníamos entrenamiento en empezar a crear algo desde cero.

El desafío en el Ciudadano tenía condimentos extras: había que transformar un medio que ya estaba en funcionamiento. A favor teníamos una redacción experimentada, la mística y un vínculo de cariño entre el diario y la audiencia. En contra, maltrato empresarial de muchos años y una lógica de trabajo totalmente offline.

Definimos un plan con cinco ejes, que se terminaron convirtiendo en una receta para dar el salto del periodismo tradicional al periodismo digital. Simplificando, se podrían resumir así.

1-Narrativa de no ficción aplicada al trabajo cotidiano.
Nos propusimos abandonar el lenguaje del periodismo máquina, algo común en los diarios. En el primer apunte del primer día de trabajo en el diario escribimos: nadie está ‘tendido en la vía pública’ sino tirado en la calle. No hay intervenciones quirúrgicas sino operaciones, no hay siniestros sino choques. Tratamos de extender es lógica a todo el lenguaje, sobre todo en los títulos.

Luego trabajamos sobre la narrativa. Nos movimos de la pirámide invertida -la forma ultraclásica de escribir las notas- y empezamos a contar historias. Frente a cada nota nos hicimos preguntas clave: ¿Cómo reconstruimos de manera clara la mecánica de los hechos que estamos contando? ¿Qué se puede narrar y qué no? ¿Cuáles los los puntos de interés para nuestros lectores? ¿Dónde poner el foco? ¿Qué de lo que cada texto va a conmover, indignar, interesar, hacer sentir empatía, odio?

El eje estuvo puesto en aplicar algo con lo que venimos experimentando hace unos años: cómo usar técnicas de no ficción en el trabajo cotidiano. Lo hicimos con talleres de narrativa, pero sobre todo en el terreno práctico. Nos sentamos al lado de cada redactor y redactora y trabajamos juntos en sus notas. En cómo pensarla, escribirla y editarla. Repetimos el ejercicio varias veces hasta que empezó a funcionar.

2-Construir una agenda en diálogo con la audiencia.
El Ciudadano forma parte de un ecosistema. La agenda diaria se construye en la interacción entre los medios, las redes sociales y los distintos actores de la ciudad. Todos se miran a todos todo el día. Se funciona por retroalimentación y competencia. A esa práctica común le agregamos un actor que no estaba siendo tomado en cuenta: la audiencia. Empezamos por una medida básica: poner el Google Analytics en una pantalla gigante en medio de la redacción.

Fue un poco duro al principio, pero sirvió para sincerar qué se leía y qué no. Con el correr de los meses detectamos patrones. Qué historias se leían, cómo contarlas, para quién las estamos contando. Lo interesante fue encontrar un balance entre lo que le interesa a la audiencia y lo que el diario quiere decir.

Una de las claves para fortalecer esa construcción de la agenda fue convocar a expertos en cada sección. Para deportes (tema central en la ciudad) invitamos a Alejandro Wall. En política, convocamos a Silvina Heguy y a Martín Ale, que también trabajó con los editores. En género a Luciana Peker, que ayudó a construir un perfil que luego se convirtió en un eje central del diario.

3-Generar una lógica digital más allá de las herramientas.

Las dos redes principales del diario eran Twitter y Facebook. En Facebook, los dueños anteriores del diario se habían ido sin entregar la contraseña. En Twitter se subían las notas de manera casi automática luego de publicarlas en la web. Trabajamos, en primer lugar, en cómo contar las noticias en esas redes. ¿Qué gramática propia tiene cada red social? ¿Qué otros formatos podemos pensar además del texto y las fotos?

Al principio se trataba de “vender” las notas en las redes, que es la visión clásica con las que los periodistas llegamos a ella. Pero enseguida se planteó dar el salto: pensar a las redes como espacios en sí mismos, con lógicas y contenidos propios.

En el punto crítico convocamos a Tomas Perez Vizzon para que de un taller de narrativas digitales. Y, sobre todas las cosas, los animamos a construir guiños y diálogos con la audiencia. De lo que se trataba era de abrir camino, de sentar bases para que pudieran jugar. Corrernos de las fórmulas establecidas para buscar caminos propios. Animarse a experimentar.

Aquí estamos ahora: las tapas de El Ciudadano -siempre con una vuelta de rosca irónica- se convirtieron en un clásico, casi memes editoriales que tiene vida propia. Hay videos, pero también también hay AMP stories, un canal de noticias Whatsapp, especiales multimedia, un trabajo mucho más cuidado con la imagen y hasta una reciente cuenta de Instagram que de a poco va creciendo.

4-Construir una web funcional, robusta y flexible usando WordPress.
Usar WordPress es una opción para la mayoría de los sitios de noticias medianos y pequeños. Casi el 24% de las webs del mundo lo usan. El desafío era cómo desarrollar un producto útil para un diario con más de 18 secciones y un promedio de entre 50 y 60 publicaciones por día.

Trabajamos en tres frentes: el equipo de diseño de El Ciudadano se abocó a la identidad de marca, un nuevo logo y su aplicación en distintos formatos. El diseñador Ezequiel Black trabajó en la estética de la página: tipografías, paleta de colores, cuadrículas, etc.

El tercer frente fue el más arduo: junto con el estudio Surhive Diseño nos propusimos desarrollar una plantilla y plugins pensados para medios de comunicación complejos. Queríamos una página minimalista, fácil de administrar pero con la flexibilidad de poder cambiar el tipo de portada, agregar o mover secciones y extras de manera amigable, sin necesidad de recurrir a un desarrollador para cada cambio.

Por lo general, cuando se usa WordPress sin presupuestos millonarios, el contenido y el diseño se adaptan a las posibilidades del desarrollo. Queríamos lograr lo contrario.

Fue uno de esos trabajos en los que algunas veces hay que levantarse a prender la luz porque el día se acaba y uno sigue plantado frente a la pantalla. Pero salió en tiempo récord: se administra de manera visual, está pensaba para crecer y tiene actualizaciones constantes. Después de muchísimos años de usar WordPress, conseguimos hacer el desarrollo que soñamos para un medio de comunicación.

El suplemento deportivo, central en al vida del diario y de la ciudad.

5-Reorganizar la redacción alrededor de los nuevos desafíos.
En el período offline, el diario se empezaba a pensar después del mediodía, se escribía por la tarde y se cerraba a la noche, siempre a ritmo febril. Un esquema online implicaba dar vuelta todo: producir y publicar desde la primera hora del día con un ojo puesto en el diario impreso que, como siempre, se sigue cerrando a última hora.

El Ciudadano es un medio cooperativo. Tiene una comisión directiva, secretarios de redacción, editores y gerentes, pero las decisiones importantes se toman en la asamblea de todos los socios. Toda modificación estructural se hace por votación directa.

El trabajo de ingeniería para cambiar horarios y tareas se hizo tomando en cuenta la situación de cada periodista fue la parte más delicada. De a poco construimos un esquema escalonado para cubrir todo el día laboral y reorganizamos la versión en papel para alivianar el cuello de botella del cierre nocturno.

El cambio sirvió no solo para convertir a El Ciudadano en un medio online, sino para “destapar” a toda una generación de periodistas jóvenes -sobre todo mujeres- que pasaron a tener responsabilidades y tareas centrales. El diálogo con audiencias nuevas, un ojo puesto en lo pop y la renovación del lenguaje tienen mucho que ver con eso.

El resultado, lo que falta
Durante siete meses viajamos a Rosario de manera casi cotidiana. En enero de 2018 relanzamos la web y más tarde el equipo de diseño del diario hizo lo mismo con la versión en papel.

Desde su transformación, el tráfico web de El Ciudadano creció en un 330% y pasó a ocupar el tercer lugar entre los sitios de noticias de Rosario, detrás de dos conglomerados de medios: La Capital y Rosario3. En las redes también creció al mismo ritmo, pero sobre todo dio un salto en generar conversaciones. Hoy es uno de los medios con mayor engagement de la región.

Los números son muy buenos, pero son secundarios en relación al objetivo central. Lo que hicimos de manera colectiva y profunda fue sentar las bases para seguir innovando. No hay fórmulas mágicas ni formatos salvadores. Construimos una lógica y una forma de pensar el diario como un producto narrativo complejo, un organismo vivo y cambiante. De eso se trata hacer periodismo digital.

¿Qué viene ahora? Quizás encarar el próximo desafío de los medios online: usar herramientas para tener un diálogo fluido con la audiencia, aplicar técnicas de UX y explorar nuevos formatos narrativos. Dicho en otras palabras: hacer todo lo que sirva de excusa para caminar a orillas del Paraná y comer los mejores pescados a la parrilla de los que tengamos memoria.
Fuente: Medium

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DIA MUNDIAL DE LAS REDES SOCIALES

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El Día Mundial de las Redes Sociales se celebra cada 30 de junio, bajo el objetivo de que cada usuario cuente con herramientas que sirvan como medio de comunicación para mantenerse informado. De esta forma, desde el 2010, se conmemora el uso de las redes sociales como contacto virtual entre individuos, empresas y organizaciones.

Las diferentes plataformas como Twitter, Instagram, Facebook, Telegram, YouTube, entre otros, utilizan internet para convertirse en la fuente de conexión a nivel mundial. Así es como se permite que millones de personas en todo el mundo se mantengan conectados en tiempo y espacio real.

La iniciativa de instituir esta fecha como el Día Mundial de las Redes Sociales tuvo inicio en 2010, gracias al fundador de Mashable, Peter Cashmore, que consideró necesario aplicar una fecha en el calendario para festejar el gran avance de la comunicación y entretenimiento que implicaron las grandes compañías.

Más del 58% de la población mundial utiliza redes sociales actualmente, demostró el informe Digital 2022 realizado por We Are Social y Hootsuite,. Es decir que hay 4.620 millones de usuarios de redes en todo el mundo.

 

Recomendaciones para un uso responsable y seguro de las redes sociales

Respecto a las recomendaciones, los expertos comparten:

  • Pensar antes de publicar. Se debe tener cuenta que, aunque se borre el contenido publicado, seguirá quedando registrado en los servidores. Incluso, cualquier persona que lo haya visto pudo haberse guardado el contenido o haberlo difundido.
  • Configurar la privacidad y revisar los permisos de las aplicaciones. Con esta opción podrías controlar, por ejemplo, quién puede ver el material. Antes de instalar cualquier aplicación se debe desconfiar de aquellas que soliciten autorizaciones que no son necesarias para su funcionamiento.
  • Atender a los virus. El objetivo suele ser robar información. La forma más común es a través de enlaces de supuestas noticias, vídeos o publicaciones falsas. En este sentido, no hagas click en ningún enlace que no sea de confianza y asegúrate de tener instalado un antivirus en tu dispositivo electrónico.
  • Cuidar la identidad digital. En caso contrario se puede robar o suplantar los datos. Para evitarlo, no accedas a tus registros desde equipos compartidos.

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SE LEVANTO EL CORTE DE CAMIONEROS DE BALCARCE EN RECLAMO POR EL GASOIL

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En la intersección de las rutas 226 y 55, puntualmente en el cruce de Balcarce, aproximadamente 70 camiones reclamaban por la falta de gasoil. Dejaban pasar autos particulares, camiones con frío y con medicamentos, por otro lado, los que llevan cargas de cereales eran frenados.

Hace instantes, el Delegado Regional CNRT Mar del Plata, Cristian Azcona confirmó  que el corte se levantó hace instantes y la circulación de vehículos volverá a la normalidad.

Por su parte, Crisitian Azcona, sostuvo a este medio que se estaba tornando “complicada” la situación, ya que tenían que “cuidar a quienes manifiestan su reclamo y aquellas personas que circulan por ese sector”.

Recordemos que en este sentido, en la semana el ministro de Transporte, Alexis Guerrera, sostuvo que la falta de gasoil “estaría solucionada en 15 o 20 días” y se garantiza la provisión del combustible “para los laboreos necesarios para la agroindustria”.

 

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QUITA DE SUBSIDIOS E IMPACTO EN LAS EXPENSAS

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Por el aguinaldo, por la calefacción, porque todo aumenta: cada nueva liquidación de expensas es un golpe al bolsillo. Ahora también podría ser por los servicios públicos. Con el anuncio de otra quita de subsidios, surgen dudas en los consorcios: ¿por dónde ahorrar cuando ya se recortó todo lo posible? ¿Y cómo se cobra tarifa plena o con descuento si un mismo edificio reúne vecinos de ingresos distintos?

Con los aumentos de 2016 y 2017, los consorcios debieron apretarse el cinturón: apagaron calderas por la noche, volvieron intermitentes las luces de pasillos para que estén encendidas solo lo necesario, recortaron horarios de los encargados o los reemplazaron por un empleado de seguridad o un tótem con vigilador remoto. Con otro tarifazo en puerta, ya no se sabe por dónde más ahorrar.

“No llegó ninguna notificación a las administraciones. Pero en el hipotético caso que les quitaran el subsidio a los consorcios, el gasto se multiplicaría entre tres y cinco veces”, estima la administradora Gabriela Saldivia, especialista en Propiedad Horizontal y panelista del programa televisivo Consorcios en La Mira. Para la experta, “lo que más consume electricidad son ascensores y bombas, por lo que cambiar las luces a LED no hace un ahorro significativo”.

Los servicios públicos son una parte importante de las expensas. Según cifras de la Cámara Argentina de la Propiedad Horizontal (CAPHAI), tienen una incidencia de entre un 3% y un 5% del total mensual, que llega a hasta un 7% en los edificios con agua caliente central y a un 12% en invierno para los que tienen calefacción central.

En los consorcios nucleados en la Asociación Inmobiliaria de Edificios de Renta y Horizontal (AIERH), los servicios representan de un 25% a un 30% de gastos comunes con sistema centralizado de agua.

No hay muchas opciones de ahorro, solo podría hacerse limitando los horarios de calefacción. Pero los que tienen ese servicio no creo que lo reduzcan porque es su forma de no pasar frío en invierno”, analiza Daniel Tocco, vicepresidente primero de CAPHAI.

Desde la Comisión Directiva de la AIERH tampoco ven muchas alternativas. “No podés reducir mucho las expensas, porque en junio hay nueva escala salarial, el aguinaldo, la calefacción por el invierno. Esos gastos son reales, no pueden no aplicarse”, señala Laura Colucci, una de sus integrantes.

En algunos de sus edificios, se optó por reemplazar la caldera central de calefacción por calderas individuales, una por unidad funcional, para que cada consorcista pueda regular su consumo o suspenderlo por completo. “Pero esto solo puede lograrse en consorcios con pocos departamentos, donde es más fácil ponerse de acuerdo. Algunos vecinos optaron por anular la caldera y calefaccionarse de otro modo, para ahorrar”, explica Colucci.

Detalles de una medida difícil de aplicar

La quita de subsidios al gas y la electricidad será total para usuarios de viviendas con ingresos mayores a $ 350.000, tres autos o tres inmuebles en junio. La suba para ellos será de entre 210% y 220%. Quienes no entren en ese grupo no tendrán más que los aumentos recibidos hasta ahora: 40% para la mayoría de los clientes, y 20% para los jubilados o beneficiarios de tarifa social.

Sin embargo, aún no hay precisiones oficiales sobre si esa quita se aplicará a los consorcios como un todo, en los gastos comunes de gas y electricidad. Una decisión que podría ser polémica si se tiene en cuenta que en un edificio pueden vivir personas que superen el ingreso para dejar de recibir subsidios, y otras que están por debajo de esa línea.

Así nace un gris, porque en el anuncio de la medida se destacó la intención de dar un beneficio al que gana menos. Pero al ser las expensas un gasto común, queda poco claro cómo establecer si el consorcio entero puede llegar a tener el beneficio. De hecho, los descuentos se aplican a particulares, mientras que los consorcios son solo personas jurídicas, no reales.

Mientras tanto, la mayoría de los usuarios ya abonan el aumento del 40%, aplicado este mes: 16% para la electricidad y de hasta 25% para el gas. “Más allá de los subsidios, en un edificio con servicios centrales las expensas van a llegar en julio con un incremento de entre el 15 y el 20% por luz, gas y aguinaldo”, estima Matías Ruiz, presidente de la Asociación Civil de Administradores de Consorcios de Propiedad Horizontal (AIPH).

Estrategias de ahorro

En un edificio de Primera Junta, en Caballito, desde hace años se regula el uso de la caldera que abastece la losa radiante de los departamentos. “La caldera se enciende entre las 7 y las 8 y se apaga entre las 19 y las 20. Debe hacer menos de 13 grados para que el encargado la active. Y si la temperatura supera esa marca antes del mediodía, a las 12 se apaga para ahorrar gas”, explica María Marquez (41), una de las vecinas.

Con los aumentos de gas y electricidad en 2016 y 2017, el consorcio de este edificio decidió bajar la temperatura de corte a 13 grados. Hasta ese momento, la marca estipulada por la asamblea de copropietarios era de 15.

Para muchos, apagar la caldera de la losa radiante trae aparejado tener que echar mano a métodos de calefacción eléctrica, como aires acondicionados frío-calor, caloventores o estufas, con los que “el ahorro que se genera en el gasto de gas se traslada al de consumo eléctrico”, le dice Márquez a Clarín.

La misma vecina agrega que la decisión, a veces, trae alguna polémica menor entre quienes están preocupados por el ahorro y aquellos que empiezan a sentir frío los días que la caldera se apaga temprano y queda así hasta la jornada siguiente.

En marzo de 2018 comenzó a implementarse el plan del Gobierno porteño para reducir costos de expensas. Se eliminaron los certificados “Edificio seguro” y el libro de datos del consorcio. Se espaciaron la frecuencia de fumigación y los plazos de revisión de los tanques de agua. Pero no hay proyecto que aguante a la inflación imperante y a aumentos salariales firmados en mesas paritarias sin representación de consorcistas.

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