Connect with us

Opinión

Diego Peretti: “Alberto Fernández tendría que pedirles a Cristina y a Macri que se retiren de la política hasta que resuelvan sus causas judiciales”

Avatar

Published

on

A solas con Teleshow el protagonista de “La noche Mágica” comparte sus ganas de vacunarse, habla de la estafa inmobiliaria que vivió y se mete en la actualidad política: “Con Juntos por el Cambio no concuerdo ideológicamente, estoy más cerca del Frente de Todos, pero del relato o la ideología, no de las acciones de sus dirigentes”
“Con Juntos por el Cambio no concuerdo ideológicamente, estoy más cerca del Frente de Todos, pero del relato o la ideología o como quieran llamarlo, no de las acciones de sus dirigentes”, afirma Diego Peretti

“Hay gente que se preserva en el conflicto”, dice Diego Peretti, y se ubica en la vereda de enfrente. “Quiero vivir muy tranquilo. Entiendo la vida no de una manera materialmente vertiginosa y trato de tener mucho tiempo para la contemplación”, reflexiona.

Mantener la calma no siempre es fácil. Semanas atrás el actor reveló que durante el año de pandemia puso sus ahorros en un emprendimiento inmobiliario y resultó estafado. “Me enferma. Estoy tratando de cajonear ese problema porque te terminan intoxicando”, se lamenta, y confiesa que no tiene mucho optimismo acerca de la posibilidad de recuperar su plata. “Dependo de alguien que no cumple con la palabra”, concluye.

En esta entrevista con Teleshow, Peretti asegura que se aplicaría cualquiera de las vacunas disponibles contra el coronavirus, sin ningún tipo de distinción sobre su origen. “Son países que nosotros, como sociedad, no podemos criticar científicamente porque quedamos mal parados”, argumenta el artista, que acaba de estrenar -gracias a la reapertura de las salas- La noche mágica, película de Gastón Portal que protagoniza con Natalia OreiroPablo Rago Esteban Bigliardi.

—Celebramos la vuelta del cine.

—¡Por favor! ¡Sí! De la televisión, el teatro y el cine, el cine es el más golpeado de todos. Sé que para los exhibidores y los dueños de las salas el costo de abrir sin tener mucho material, porque la producción de cine no está siendo enorme, es muy difícil. Que la gente venga al cine, porque se acostumbró a un estándar casero que es muy difícil que se revierta.

—Y a vos te toca volver a la pantalla con un malo, que al final no es el más malo.

—Es un Papá Noel muy metafórico. Desde un punto de vista realista, es metafísico. Un Papá Noel que incluso podría ser el deseo de la mente del personaje de Nati Oreiro. Termina desarrollándose algo que no es una Navidad festiva, es una Navidad negra, pero aún así cumple deseos que sirven para un nuevo nacimiento.

—De alguna manera son dos historias que van en paralelo: la del ladrón que entra a robar en esa casa en Nochebuena y algo que se empieza a entender de esa familia a partir del robo.

—A partir del robo, a partir de la lista de deseos de ella, a partir del vínculo que tienen. Sobre todo el personaje que hace Esteban Bigliardi con sus obras de arte. Esta cosa de vivir en un lugar totalmente ganado por lo materialista. Todo eso genera un clima que, dentro de lo atractivo y la comedia, provoca algo extraño. Algo extraño que no es nada más que un robo. Papeles muy difíciles tanto para Esteban Bigliardi como para Nati Oreiro. En Nochebuena te das cuenta de algo muy siniestro que, si realmente tomás conciencia, tenés que variar 180 grados tu vida.

—Se te hace intolerable la vida.

—Exacto. Acercarse a ese abismo: esa es la película. Atravesar ese abismo junto con este ladrón.

—¿Alguna vez se te hizo medio intolerable la vida?

—Sí, pero no por una causa trágica. Viví un desamor muy grande. Estaba estudiando en la Facultad de Medicina y mi primera novia me dejó de un día para el otro. Quedé knock out, muy deprimido. Iba a un lugar todas las mañanas en el que no respiraba vocacionalmente y, en la otra parte de la vida, no encontraba afecto, no encontraba ganas de hacer nada. Me bajoneé mucho. Eran causas normales de una vida que se está viviendo vitalmente y que produce obstáculos. Después, un poco más sabiamente, viví una época en donde empezaron a fallecer mi madre, mi padre, mi tío, mi ex, un amigo, todo en cuatro años o cinco. Eso me dejó elaborando lo que es la vida en su conjunto, así, filosóficamente, y me cambió totalmente el eje. Desde esa época, entiendo la vida no de una manera materialmente vertiginosa y trato de tener mucho tiempo para la contemplación, la escritura, la gimnasia, estar con mi chica, pasarla bien, divertirme.

—Te preservás.

—Sí, pero hay gente que se preserva en el conflicto. Cero conflicto yo. No me gustan las discusiones. En el teatro y para personajes me encanta, pero en la vida no. Quiero vivir muy tranquilo, desde esa época.

—¿Qué te enoja?

—La mala educación, la desubicación. Cuando veo que hay codicia mal colocada. Cuando no se valora el lugar que tal o cual persona ocupa. No valorar o tratar despreciativamente lo que se está haciendo, la palabra dada. El estar diciendo algo y después contradecirlo a los dos segundos con las acciones.

—Y por fuera del trabajo, ¿qué te hace feliz?

No tener ningún tipo de conflicto que me entretenga y me saque del foco de mi cabeza creativa. Creativa no significa nada más que escribir o escuchar música o ver una película; creativa también para pensar un lugar de viaje, hacer una nueva ampliación de una casa que tengo en La Pedrera. Ahí me quiero enfocar, esa es mi vida. Lo demás, bah.

—Hace poco contaste que sufriste una estafa inmobiliaria en la que quedaste involucrado. Eso debe ocupar un espacio mental.

—Desde ya. Y sigo con este problema porque estoy dependiendo de la cabeza de alguien que no es como yo, que no cumple la promesa, la palabra. Entonces, estoy ante alguien con quien no puedo discernir y del cual depende una plata que puse y unos departamentos que son ahorros hechos honestamente.

—¿Creés que lo vas a recuperar?

—No soy muy optimista. No te podría decir sí o no. Por lo que me estoy enterando, hay bastante gente que tiene el mismo problema. Averigüé que es una persona de una familia de mucha plata, entonces, no entiendo el manejo. Me enferma. Estoy tratando de cajonear ese problema y dedicarme cuando me tenga que dedicar. Y después, poder saltar a las cosas que me gustan de la vida, que no me envenenen porque te terminan intoxicando.

—¿Tenés ganas de vacunarte, cuando se pueda?

—Lo que haya. Me vacuno: me pongo lo que sea, por el amor de Dios, sí. No hago distinción ideológica. Tanto Estados Unidos, como Inglaterra, como la Unión Soviética, como China, son países que nosotros, como sociedad, no podemos criticar científicamente porque quedamos mal parados. Es una estupidez monumental. Esos países, que tienen un despliegue y un desarrollo tecnológico tan enorme, si vacunan a su población, a su tribu… Sí, claro: confío, venga de donde venga.

—De donde venga y cuanto antes vacunar la mayor cantidad de gente posible y terminar con esta pesadilla.

—Sí, cuanto antes, por favor. Esa conducta dirigencial… Que se comporten como la situación amerita. Que traten de ser, más que vacunados, héroes ciudadanos. Que no cometan la verbistkeada en que se convirtieron.

—¿Te enoja cómo se está manejando la dirigencia política?

—Cuando ocurren estas cosas, sí. No cómo se está manejando. Alberto Fernández es el mejor cuadro político que teníamos para ser presidente. No digo que no haya buenos, pero el país en manos de Vidal o Carrió, o en manos de Scioli o Cristina, hubiera sido peor. Me gustó el tándem Larreta, Kiciloff, Alberto en la lucha de la pandemia. Tuvieron buenos reflejos, me sentí emocionado. Concuerdo cien por cien con un discurso anti grieta, sea de un lado o del otro, y con dirigentes que referencialmente se coloquen en un lugar épico. Pero épico respondiendo con las acciones, no en el discurso. Eso ya es berreta, me rompe las orejas. En las acciones, veo una disociación que me pone… Una fuerza progresista, que se dice progresista, que se dice humana, solidaria, social, no puede cometer situaciones como las conocidas. Es un desastre. Son como veinte casilleros para atrás. Tratar de tapar una causa jurídica con otra, todos carpetazos… No lo soporto. Con Juntos por el Cambio no concuerdo ideológicamente, estoy más cerca del Frente de Todos, pero del relato o la ideología o como quieran llamarlo, no de las acciones de sus dirigentes, salvo las excepciones que te dije.

—Te escucho con una ideología clara y sin fanatismo, pudiendo decir lo que te gusta y lo que no.

Alberto Fernández tendría que llamar a Cristina y a Macri, sentarlos, off the record, y decirles: “Muchaches, les voy a pedir que se retiren de la política activa hasta que resuelvan sus causas judiciales”. Armamos marchas con toda la estructura política de los dos partidos, marchas en donde la gente multitudinariamente les va a agradecer ese gesto heroico. ¡Pero váyanse hasta que resuelvan sus causas judiciales! A partir de ahí cuatro, cinco políticas de Estado en donde suba Mussolini o suba el Che Guevara no se cambian. Docentes, vivienda, educación, eso define el tipo de país. Después, a tratar de avanzar con una sensibilidad social que se acerque a más justicia en la población, a más equidad. Estamos lejísimos de todo esto.

—¿Pensaste en irte a vivir afuera alguna vez?

—Es difícil vivir en este país pero nunca creí que iba a comprender a la gente que se iba a vivir afuera. Por más que estuvieran mal, ¿cómo se van a ir? Es el lugar donde nacés, tenés tus amigos, te criaste. ¿Te vas a ir a otro lado a trabajar? No lo entendía. Lo entiendo ahora. Es muy difícil con estas cosas. Tuve la oportunidad de quedarme en España. Te vuelvo a decir, es como: “¡¿Qué? No, ni loco!”. Y ahora: “Huy, pasar una década en un lugar donde no tenga miedo al salir, donde no tenga miedo de poner unos ahorros, donde no tenga que comprar dólares…”. Estoy tomando conciencia de la energía tan depredadora que tiene este país. A la vez tiene, si querés hacemos un programa un día, todas las cosas positivas que le veo y que me unen.

—Hay algo de la argentinidad que es maravilloso.

—Sí, en la medida que soy más grande me va pegando más. Estamos en un momento muy depresivo socialmente. Es la pandemia también.

—Recién mencionabas aquel momento de unidad entre Alberto, Larreta y Kicillof, al principio de la pandemia que nos hizo ilusionar, y finalmente no duró nada. Nos peleamos por todo.

—Si yo vivo en la misma habitación con una persona, mi estrategia no puede ser expulsarla para vivir nada más que con la gente que concuerda conmigo. Hay una porción histórica, y además quizás antropológica, entre personas que defienden el status quo y personas que quieren transformarlo: los conservadores y los progresistas. Esas dos partes de la población están en todo el mundo. Hay que lograr que los dirigentes políticos traten de ejercer para ponerse de acuerdo entre esas dos corrientes, en pos del bien común. No es tan difícil. Estamos atravesados por una tremenda corrupción y una casta política que ya es una clase social, que se arreglan entre ellos. Conviene la grieta porque es negocio. Todo ese entramado requiere una reforma política urgente porque si no va a haber quilombo.

autor

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Malestar de empresas y profesionales de la salud por las declaraciones de Alberto Fernández: “El sector nunca se relajó”

Avatar

Published

on

El Presidente señaló que el sector privado priorizó atender necesidades quirúrgicas que podían esperar. Los médicos iniciaron una campaña en redes sociales con fotos y fuertes críticas al jefe de Estado

Durante el anuncio de las nuevas medidas restrictivas, el presidente Alberto Fernández apuntó contra el sector privado de la salud por el aumento del porcentaje de ocupación de camas de terapia intensiva, ya que consideró que cuando comenzaron a disminuir los contagios, el sistema priorizó atender “otro tipo de necesidades quirúrgicas que podían esperar”.

La frase del presidente “el sistema sanitario también se ha relajado” impactó en las empresas del sector y también en los médicos y profesionales de la salud. Aunque luego, este jueves, en declaraciones radiales, el presidente señaló que se refería “al relajamiento de las clínicas que creyeron que era un buen momento para avanzar en atenciones quirúrgicas que en otro momento suspendieron”.

Las instituciones están de hace ya algunas semanas abocadas a la desprogramacion de internaciones postergables. El gran limitante es el personal calificado (Barbagallo)

Desde el sector privado señalaron que el sistema de salud se encuentra saturado y con serio riesgo de desborde. “Las instituciones están de hace ya algunas semanas abocadas a la desprogramacion de internaciones postergables, la ‘medicalización’ de hoteles para concentrar allí personas con bajos síntomas de Covid y la complejizacion de camas comunes en camas de UTI. Se están admitiendo personas en sectores que habitualmente no están destinados a la atención crítica. El gran limitante es el personal calificado. Por eso creo que algunas medidas que bajen los contagios eran muy necesarias”, explicó a Infobae Gabriel Barbagallo, secretario de la Unión Argentina de Entidades de Salud (UAS).

Sobre la frase del presidente, consideró que no fue oportuna. “Si hay un sector que nunca se relajó, incluso en meses de verano, fue el sector de la salud público y privado. Quizás fue un error de expresión. Hay internaciones impostergables. Por ejemplo partos y cesáreas”, agregó. Ahora, la gran preocupación del sector es qué puede pasar si estas medidas no alcanzan para aliviar al sistema sanitario.

Decir que el sistema de salud se ha relajado es una falta de respeto a los trabajadores de la salud que vienen trabajando incansablemente desde marzo del 2020 sin vacaciones y poniendo todo su esfuerzo al servicio de los pacientes. Revela también un desconocimiento de la operatoria del sistema especialmente en el sector privado”, indicó Miguel Blanco, director general de Swiss Medical Group.

“En cuanto a las medidas, considero que deberían establecerse mayores restricciones especialmente en reuniones en lugares cerrados y marchas multitudinarias donde no se ve ninguna intención del Gobierno de restringirlas ni de desalentarlas. En mi opinión personal no veo justificado el cierre de escuelas, donde los contagios son mínimos y ocurren fuera de los establecimientos, ni de las actividades que han establecido protocolos que han funcionado bien como ocurre en hoteles, restaurantes, fábricas y otras actividades productivas. Este puede ser un golpe letal a esas actividades que ya venían muy golpeadas y que sin ayuda pueden sucumbir si ya no lo hicieron”, agregó Blanco.

“Esta expresión del presidente es una idea mal expresada. Es como decir que los bomberos se han relajado atendiendo incendios en otra parte de la ciudad. El sistema de salud se ocupó, sin relajarse, de atender las necesidades médicas de la población, postergadas por motivo de la atención de la primera ola de la pandemia. El sistema de salud es polivalente y universal y no monovalente para atender una sola enfermedad y no puede ni debe discriminar a los pacientes que concurren a pedir asistencia”, explicó Ricardo Lilloy, presidente de la Cámara de Entidades de Medicina Privada de la República Argentina (Cempra).

Play

Alberto Fernández habló sobre la relajación del sistema sanitario

“Hay muchas dolencias tanto o más graves que deben ser atendidas y eso estamos haciendo. Ahora estamos atendiendo las nuevas urgencias con criterios médicos y éticos de valor universal. Por otro lado, es un poco una falta de respeto a profesionales y personal de salud, que agotados luego de la primera ola, continuaron y continúan atendiendo la demanda de atención. Creo que al presidente lo exime de recriminación su carácter de no especialista en la materia”, agregó Lilloy.

El enojo de los médicos en las redes

Las declaraciones del presidente sobre el sistema de salud generaron enojo de los profesionales del sector, con críticas que se multiplicaron a través de las redes sociales.

Críticas de los profesionales de la salud en las redes sociales Críticas de los profesionales de la salud en las redes sociales

El mensaje de un cirujano cardiovascular de Mendoza fue claro y contundente a la hora de expresar la sensación que provocaron las palabras del presidente Alberto Fernández: “Qué falta de respeto tan grande decir que el sistema de salud se relajó. Llevo un año intubando y ventilando pacientes covid. Los relajados fueron vos y tu gobierno de científicos, que no tomaron una sola medida conducente en más de un año. Eso sí, se vacunaron ustedes primero”.

Soy médico de Salud Pública, trabajo 68 horas por semana en guardias de emergencias. Y lo que se me ha relajado es el esfínter, por escuchar estas boludeces. Lo que está colapsada es la paciencia de la gente, que tiene que lidiar con turnos eternos para ser operados”, se quejó otro profesional de la salud.

FUENTE : INFOBAE

Noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

 

Continue Reading

Opinión

El presidente en un laberinto del que parece no querer salir

Avatar

Published

on

Alberto Fernández aparece como un hombre espasmódico, inseguro, tenso y hasta fuera de sí. Ya no puede ocultar su debilidad y nadie atina a saber si podrá o querrá salir de su encierro.

Alberto Fernández no encuentra el rumbo de su gobierno y aparece cada día más solo y enfrentado a la sociedad. Su propia lógica confronta siempre con el cristinismo duro  e invariablemente pierde la pulseada y lesiona su credibilidad.

Esta tensión constante parece hacer mella en su capacidad de discernimiento y ya en las últimas semanas se ve un mandataria espasmódico, crispado y por momentos con gestos que parecen anticipar un hartazgo peligroso de las funciones que la sociedad le ha encomendado.

A ello debe agregarse que los intereses sectoriales, nada lerdos a la hora de observar la debilidad del poder, avanzan peligrosamente sobre la imagen presidencial cuando se trata de lograr sus objetivos se trata. El caso de los docentes es emblemático: exigieron vacunas para volver a las aulas y una vez conseguidas e inmunizados exigieron cerrar la escuelas. Si ese no es un abuso …

Nadia en las cercanías de Alberto parece dar la altura de las responsabilidades que le corresponden. La impericia del Jefe de Gabinete Santiago Cafiero es de una magnitud inimaginable. Ayer, por solo citar un ejemplo, se olvidó de incluir los shoppings en la batería de medidas que el presidente iba a anunciar y así lo obligó a tener que hacer hoy una aclaración que hasta sonó ridícula.

Y todo así…hace una semana lanzó irresponsablemente el desafío a los gobernadores invitándolos a salir a comprar vacuna; algo que desde el inicio de la pandemia estaba expresamente prohibido: el propio gobierno había afirmado que ello estaba reservado a gestiones de estado a estado.

Mientras otros ministros, como Carla Vizzotti y Nicolás Trotta, miran azorados como se los ignoró a la hora de tomar decisiones que afectaba a sus carteras y a su propia credibilidad. Durante 48 hs. estuvieron afirmando cuestiones vinculadas a las restricciones y a la educación que luego fueron demolidas por la decisión presidencia.

Arrastrado por las inquinas de su vicepresidente, Fernández aparece hoy enfrentado con la Corte, con los jueces, con varios gobernadores -especialmente con Horacio Rodríguez Larreta a quien poco a poco va convirtiendo en víctima de una persecución que ya es imposible disimular- con más de la mitad de los países de América Latina a los que agrede constantemente para cumplir el mandato de su jefa de lanzarse en brazos de Venezuela, Nicaragua y Cuba y, pese a los esfuerzos del mismo gobierno de EEUU y de la canciller alemana Angela Merkel, con los centros financieros internacionales a los que en pocas horas más Argentina volverá a defraudar tras el fracaso de las negociaciones por la deuda.

Y es que un cuestionado Martín Guzmán está realizando su gira de convencimiento desde una doble posición de debilidad: sus interlocutores saben que a ese hombre que tienen sentado enfrente ya le están buscando reemplazante en Buenos Aires y la propuesta que el joven economista lleva no tiene punto de contacto con las aspiraciones de los acreedores y ni siquiera con lo que sus propias cartas orgánicas le permite aceptar al FMI o a Club de París.

Alberto Fernández se ha perdido en su propio laberinto y no encuentra la forma de salir y retomar el rumbo.

La pregunta es…¿quiere hacerlo?.

FUENTE : LIBRE EXPRESION

Noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

Continue Reading

Opinión

A Mauro Viale lo mató el enemigo al que intentó combatir

Avatar

Published

on

Es muy triste despedir a un profesor, pero es trágico despedir a un alumno que luego fue discípulo. Murió disfrutando la plenitud de su vocación. Murió cuando todavía estaba siendo
Mauro Viale tenía 73 años

Resulta increíble pero Mauro murió de temor. Durante más de un año comunicó su miedo al COVID-19 y trató de transmitirle a la comunidad que veía sus programas su propio pánico. Terrible el destino finito y corto que termina dándonos una noticia increíble por cuanto Mauro Viale parecía eternizado frente a la pantalla a cualquier hora y con cualquier perfil de programa donde pudiera decirse alguna cosa provocativa e inteligente.

Es muy triste despedir a un profesor, pero es trágico despedir a un alumno que luego fue discípulo.

Mauro Viale se sentaba junto a Marcelo Araujo -quien también está luchando contra el COVID-19 hace más de 30 días en el Hospital Italiano- en un aula de la Escuela del Círculo de Periodistas Deportivo. Una noche de 1968 este alumno me preguntó en voz alta ante el silencio de la clase: “Profesor, qué es el Mayo francés que está conmocionando al mundo desde las calles de París”. Fue entonces cuando traté con la aceptación de toda la clase hablar de la protesta estudiantil y dejar de lado lo programáticamente previsto que era discurrir sobre la estructura del lenguaje.

Aquel alumno conocido luego como Mauro Viale tenía inquietudes, curiosidades y preocupaciones que trascendían la información, el relato y el comentario de fútbol con el cual habría de iniciar su carrera en Radio Rivadavia y en El Gráfico tras un intento por ingresar al periodismo escrito que resultó fallido.

La semana pasada al verlo rodeado de científicos, políticos, comunicadores, legisladores… pensé en aquella imagen y también en la transformación que fue desde el famoso “quién mueve” hasta el show televisivo que Mauro ofreció durante 50 años.

Mauro Viale y una histórica visita de Diego MaradonaMauro Viale y una histórica visita de Diego Maradona

Su estilo fue el de tener la dinámica de reunir mucha gente y manejarse con los invitados sublimes, como un Maradona o un Alfonsín, y otros abyectos, como algún delincuente listo para entregarse a la policía en cámara después de haber cometido el delito; su periodismo abrazaba a todos pues sabía extraer de cada uno aquello que habría de repetir.

No parece posible que el COVID-19 le haya ganado el duelo al que invitó a la pelea desde hace más de un año con una prédica que trasuntaba su propio temor.

Todavía bajo emoción es un intento vano explicar quién fue quien a través de imágenes inolvidables nunca dejará de ser. Mauro Viale murió a los 73 años en la plenitud que transmite el estado de gracia que transitaba al hacer su show como conductor y su participación en cualquier programa fuera de radio o de televisión.

Podría decirse sin riesgo a equívocos que logró ser un maestro sin proponérselo, pues el rigor con el que asumía la producción de cada uno de sus programas era personal y anticipado. No solamente le pedía a sus colaboradores las notas a realizar sino que les enseñaba cómo conseguirlas y tenía verdadera obsesión por lograrlas estando de manera minuciosa encima de cada una de ellas. Mauro era un periodista que producía sus ideas y las exigía con particular énfasis. Costaba mucho satisfacer sus exigencias pero trabajar con él significaba estar preparado para crecer en la profesión.

No fue un periodista bohemio ni un transeúnte de la nocturnidad de la época; el tiempo del que disponía siempre fue un tiempo de trabajo para pergeñar la agenda del programa de hoy y preparar el de mañana. Tampoco perteneció al grupo de las mesas con charlas y divagues tan características de los 70 y los 80 que reunían a colegas en estado de debate permanente para transitar los temas que la trasnoche permitía. Antes bien Mauro llevó una vida de mucho cuidado físico y de mucha austeridad para el ocio. Apenas podía darse el gusto de caminar junto a su mujer por Palermo algún sábado en la mañana siempre y cuando no hubiese un acontecimiento que habría de derivar en ideas para el programa inminente. Una vez que se retiró del periodismo deportivo para abordar la información general no dejó ningún ancla que lo retrotrajera a su pasión inicial por el fútbol; claramente, el alumno del 68 que preguntaba por el Mayo francés había encontrado en el show periodístico abierto y general el camino de su verdadera vocación y aunque fue un exitoso relator de fútbol dormía en su espíritu una inquietud avasallante cuyo significado le resultaba superior a cualquier gol.

Haber trabajado 50 años en el periodismo implica el milagro de sostener su vigencia para más de tres generaciones y su muerte no representa evocar a alguien que fue sino a alguien que estaba siendo.

Siento un profundo dolor tras su muerte y ahora bajo los efectos de la emoción evoco con admiración al relator de fútbol que cambió la narrativa generando un nuevo orden, al periodista radial que le quitó ceremoniosidad al mensaje comunicacional y al conductor de televisión que transformó el periodismo en show. Pero también evoco a un padre afectuoso y pendiente de sus hijos y a un abuelo que encontró en la dulzura de sus nietos la energía para renovar su vigencia.

Es inimaginable que hoy y los hoy que continuarán no esté el infalible Mauro Viale pidiéndonos desde cualquier medio que nos cuidemos del COVID-19.

El enemigo invisible contribuyó a su injusta muerte.

autor

FUENTE : INFOBAE

Continue Reading

Más Vistas