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Economia

Dólar CCL y MEP rebotaron hasta 21,6% en julio (BCRA vendió unos u$s400 millones para contener al oficial)

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El dólar Contado con Liquidación avanzó casi $20 en el mes hasta los $124,10 mientras que el “Bolsa” subió a $122,21. De esta manera, las brechas con el mayorista treparon más de 23 puntos y superaron el 70%.

Tras dos meses con caídas, los tipos de cambio implícitos acumularon un alza en torno al 20% en julio y cerraron en máximos de dos meses y medio, en un mes en el cual, según fuentes del mercado, el Banco Central (BCRA) tuvo que vender unos u$s400 millones para contener al dólar oficial. El contexto de crisis y la incertidumbre respecto a la resolución del canje de deuda contribuyeron a una mayor demanda por parte de los inversores.

El dólar CCL -que surge de la compra y venta de bonos o acciones en la bolsa- trepó un 19,2% ($19,96) a $124,10 en el mes, por lo cual el spread con la cotización mayorista se amplió desde el 47,8% al 71,6%. Se trató del mayor valor desde el 13 de mayo, cuando cerró a $125,76.

En el mismo sentido, el dólar MEP, o Bolsa -similar operación a la del CCL pero dentro del país- saltó un 21,6% a $122,21 en junio, dejando una brecha del 69% frente a la divisa que cotiza en el MULC, cuando en junio había sido del 42,7%.

En el cierre de este viernes, ambas cotizaciones subieron cerca de $2,70.

La disparada de los tipos de cambio implícitos se produjo en momentos en que el mercado espera señales en torno a la propuesta de reestructuración de deuda soberana que vence la semana que viene (martes 4 de agosto). Por ahora, lejos de alcanzar las mayorías necesarias, el Gobierno analiza la posibilidad de anunciar una nueva prórroga al día 28 de agosto.

“Más allá de la decisión del organismo monetario de elevar las tasas de plazo fijo, los dólares financieros extienden el mayor dinamismo reciente, dado que los operadores siguen preocupados por la dinámica monetaria -ante implicancias en la inflación y en el dólar- así como por el canje de deuda”, destacó el economista Gustavo Ber.

Leonardo Svirsky de Bull Market Brokers consideró en diálogo con Ámbito que “la postergación del plazo de las negociaciones para la reestructuración de la deuda impactan negativamente en el mercado”, en base a lo cual aseguró que “toda esa incertidumbre -a la que se suman los temores vinculados a la situación política y social- se traslada a los activos de cobertura”.

Desde Portfolio Personal Inversiones, destacaron que son “necesarias definiciones concretas sobre la reestructuración para poder definir una tendencia” del mercado.

Cabe recordar que, el jueves tras el cierre del mercado, el Banco Central había determinado una suba en la tasa de interés para los depósitos minoristas a plazo fijo y pasó de un mínimo de 30 a 33,06% anual con el fin de incentivar el ahorro en moneda nacional.

La medida fue tomada en la reunión de directorio en medio de una creciente presión para dolarizar carteras ante la crisis por la pandemia del coronavirus y la incertidumbre respecto de la negociación de la deuda.

Así, el rendimiento de los plazos fijos minoristas en pesos será de 33,06% Tasa Nominal Anual, lo que equivale a una tasa mensual de 2,75% y Tasa Efectiva Anual de 38,47%.

Dólar oficial

El dólar turista avanzó un 3,1% durante julio tras cerrar este viernes a $99,31 (16 centavos) en agencias y bancos de la city porteña, según un relevamiento de Ámbito, en línea con el minorista subió también un 3,1% a $76,39 (12 centavos).

En el Banco Nación, el billete -sin el impuesto PAÍS- cotiza sin variaciones a $76, mientras que en el canal electrónico se consigue a $75,95.

Por su parte, en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), la divisa aumentó un 2,5% en julio, tras cerrar este viernes a $72,32, en una rueda en la que una vez más el Banco Central marcó el ritmo de la rueda con su inicial postura de venta.

Con respecto a la semana anterior, acumuló un alza de 42 centavos, una corrección idéntica corrección a la de la semana anterior; y en lo que va del año suma un 20,75% de suba.

La última rueda de julio mostró un comportamiento similar a las precedentes, con la moneda operando demandada y con renovada asistencia del Banco Central. Los precios mantuvieron durante todo el día el nivel determinado por la regulación oficial, sin apartarse del rango de fluctuación fijado para hoy.

Los máximos, anotados en $72,32, respetaron la postura de venta de la autoridad monetaria y en otra jornada de bajo volumen de negocios, se mantuvieron invariables a lo largo de todo el día. La demanda por cobertura y para atender obligaciones con el exterior ejerció el dominio en el desarrollo de las operaciones requiriendo de nuevas ventas del Banco Central para compensar la insuficiencia de la oferta genuina.

Durante la rueda, la autoridad monetaria terminó con un saldo negativo que fuentes privadas del mercado estiman en unos u$s50 millones; con lo cual durante julio se produjo una sangría cercana a los u$s400 millones.

“La política de administración de la evolución del dólar se mantiene invariable y, dado el contexto local y la falta de definiciones en materia de arreglo de la deuda externa, seguramente se mantendrá sin cambio durante el mes de agosto”, consideró el economista Gustavo Ber.

A nivel global, el dólar extendía el viernes su dramática caída, encaminándose a su mayor desplome mensual en una década mientras los inversores temen que el rebote de la economía estadounidense se vea frustrado por la lucha contra la epidemia del coronavirus.

La debilidad de la moneda estadounidense impulsaba al euro, que tocó los 1,19 dólares, su nivel más fuerte desde mayo de 2018, y disfrutaba de su mayor ganancia mensual desde septiembre de 2010.

Dólar blue

El dólar blue saltó un 7,9% ($10) este mes a $136 según un relevamiento de Ámbito en cuevas del microcentro porteña, tras haber cerrado este viernes sin cambios.

En consecuencia, el billete paralelo cayó a $3 en la semana, luego de alcanzar un pico intradiario de $140 el último viernes.

Cabe recordar que, durante este mes, se produjeron bloqueos de cuentas bancarias en dólares por parte de bancos ante “movimientos inusuales”, efectuados por los “coleros digitales”, que utilizaban luego el mercado informal para efectuar el “pure” (comprar en el oficial y vender en el paralelo aprovechando la brecha cambiaria existente).

La brecha con el dólar mayorista cede hasta el 88%, tras rozar el 95% el 25 de julio, y alcanzar un máximo de 104% a mediados de mayo.

Desde que inició la cuarentena, el blue acumula un alza de $50,50 (desde los $85,50 del 20 de marzo), producto, entre otras causas, de mayores restricciones para operar, no sólo en el Mercado Único y Libre de Cambios, sino también para las operatorias con el dólar CCL y el MEP.

Futuros y Reservas

En el mercado de futuros ROFEX, se operaron u$s1.189 millones. Julio cerró a $72,32, agosto quedó operado a $74,62 a 37,61% TNA. Fin de año bajó 10 centavos y quedó operado en $86,05 con una TNA de 45,33%. Las posiciones de contratos abiertas totalizaron la suma de u$s4.991 millones.

Por último, debido a las ventas del BCRA, las Reservas Brutas Internacionales cayeron el viernes u$s50 millones para cerrar la jornada en los u$s43.338 millones.

AMBITO

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EL GOBIERNO LOGRO REFINANCIAR SUS VENCIMIENTOS EN PESOS

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El ministro de Economía, Martín Guzmán, logró sortear el llamado a licitación de bonos de la deuda en pesos y cubrir los vencimientos de junio. Así, en el mes acumuló un financiamiento neto positivo de $16.220 millones, mientras el mercado se mostró convulsionado por las últimas medidas del Banco Central.

De acuerdo con la información que dio a conocer el Palacio de Hacienda, en el llamado a licitación este martes se recibieron 891 ofertas que representaron un total de VNO $263.098 millones, adjudicándose un valor efectivo de $248.078 millones.

De esta manera, el Tesoro obtuvo una tasa de refinanciamiento del 106%, es decir que obtuvo más de lo que se salió a buscar, tanto en ese llamado como en el mes.

Durante la jornada, Guzmán siguió de cerca el avance de la licitación, atento a la lectura que pueda hacer el mercado. El Palacio de Hacienda atraviesa una crisis de deuda y de desconfianza ante la amenaza de default de deuda en pesos.

La jornada tuvo a la mega licitación de deuda en pesos en el centro de la expectativa del mercado. Los bonos argentinos registraron bajas de más de 4%, y el riesgo país subió 3,2% y superó los 2500 puntos, según la medición del JP Morgan. Es su máximo valor en dos años.

Sin embargo, en el primer semestre del año, el Tesoro acumuló un financiamiento neto positivo de $663.246 millones, lo que implica una tasa de refinanciamiento del 121%.

En junio, Guzmán debía cubrir vencimientos por unos $600.000 millones, pero para descomprimir y achicar los vencimientos de fin de mes, la semana pasada había adelantado un canje de bonos en pesos. Con esa licitación, logró reducir en un 60% los vencimientos de deuda, que cayeron a $243.701 millones. Economía obtuvo $248.078 millones.

Sin contabilizar la Segunda Vuelta a desarrollarse mañana, el Tesoro acumuló en junio un financiamiento neto positivo de $16.220 millones, con una tasa de refinanciamiento del 106%”, dijo Economía en un comunicado.

El menú de instrumentos que se ofreció en la licitación de este martes estuvo conformado por nueve títulos, con vencimientos en 2022, 2023 y 2024.

Se emitió una nueva LELITE con vencimiento el 29 de julio, se reabrieron tres letras a descuento (LEDE) con vencimiento 31 de agosto, 31 de octubre y 30 de noviembre de 2022.

Además, se reabrieron dos letras ajustadas por CER (LECER) con vencimiento 21 de octubre y 16 de diciembre de 2022, y se emitió una nueva LECER cuyo vencimiento es el 23 de noviembre de 2022.

También, se reabrieron dos bonos vinculados al dólar estadounidense con vencimiento el 28 de abril de 2023 y el 30 de abril de 2024.

Del total de financiamiento obtenido, el 85% correspondió a instrumentos con vencimiento en 2022 y, el 15% restante, al instrumento vinculado al dólar con vencimiento en 2023.

En tanto que el 51% del monto adjudicado fue en instrumentos ajustables por CER; el 34% en instrumentos a tasa fija y, el otro 15% en instrumentos dollar linked.

El Tesoro ofreció instrumentos con tasa real positiva. En el caso de los instrumentos a tasa nominal (LEDES), la tasa adjudicada implicó un diferencial cercano a los 6 puntos porcentuales respecto de la tasa de política monetaria del BCRA. En el caso de los instrumentos con ajuste CER (LECER) el rango de tasas reales se ubicó entre el 2,5% al 3,3% anual.

Cómo sigue la licitación de bonos

En el marco del Programa de Creadores de Mercado, este miércoles se realizará la Segunda Vuelta, en donde se podrán recibir y adjudicar ofertas por hasta un 20% del total del valor nominal adjudicado en la licitación de este martes en las especies elegibles del Programa.

La próxima licitación está prevista para el miércoles 13 de julio.

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LA INFLACIÓN DE 2022 SERÁ SIMILAR AL ÚLTIMO MÁXIMO REGISTRADO EN 1991: SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS ENTRE AMBOS PERÍODOS

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El año del inicio de la convertibilidad terminó con suba del IPC Indec de 83,9%, cerca del salto que proyectan los analistas para este año. Qué opinan quienes implementaron aquel plan de estabilización.

Carlos Menem y Domingo Cavallo, el binomio que derrotó la hiperinflación (Reuters)

La Argentina terminará este año seguramente con la tasa de inflación más alta desde 1991, el año en el que comenzó el plan de convertibilidad, que logró erradicar la suba del Índice de Precios al Consumidor del Indec (IPC) durante una década. Hasta allí llegan los puntos en común entre ambos años. Los expertos consultados por Infobae afirmaron que es imposible trazar alguna otra similitud entre estos dos períodos con alta inflación de la Argentina.

En principio, cabe recordar cómo comenzó aquel período de estabilidad: fue en un viaje de Horacio Liendo (abogado especializado en reestructuración de la deuda pública a comienzos de los 90; ex director del Banco Central y ex subsecretario de Financiamiento del Ministerio de Economía, después), quien el 29 de enero de 1991 volvía de unas agradables vacaciones en Chile y Bariloche, donde visitó a la familia de su esposa.

Antes de emprender el tramo final de su viaje, se detuvo a descansar en el hotel Calfucurá de Santa Rosa, La Pampa, que evoca al cacique araucano que en 1872 convocó a las grandes tribus de la región para avanzar en forma sorpresiva hacia Buenos Aires luego de proclamar: “Mis ojos son pocos para mirar a tantas partes”.

Al regresar a su automóvil, Liendo alcanzó a leer en la tapa de un matutino que Domingo Cavallo había sido designado como ministro de Economía. Durante los 600 kilómetros que aún lo separaban de la Capital Federal, no dejó de imaginar la posibilidad de ser convocado por su viejo amigo para reflotar el proyecto de convertibilidad que habían comenzado a discutir en Córdoba en febrero de 1989.

En enero de 1991 Horacio Liendo pensaba en sustituir el Austral por una nueva moneda y fijar el tipo de cambio

Durante aquel verano de furia económica y política, Liendo pensó en sustituir el Austral por una nueva moneda y fijar el tipo de cambio. Su fuente de inspiración fue Carlos Pellegrini, quien en un contexto de fuerte crisis reemplazó como presidente a Miguel Juárez Celman, cuando el Banco Nacional tuvo que suspender el pago de un préstamo a la banca Baring Brothers por 20 millones de libras, hasta que la Argentina recibió un crédito de 15 millones de libras para salir del default, mientras se tomaban medidas para restringir la emisión monetaria. Cuando se transformó en senador, Pellegrini defendió la instrumentación del sistema de convertibilidad entre el oro y el peso en 1899, para combatir la angustiante falta de ingreso de capitales.

Horacio Liendo había estudiado las ventajas de una paridad fija entre el peso y el dólarHoracio Liendo había estudiado las ventajas de una paridad fija entre el peso y el dólar

Apenas estalló la hiperinflación de Alfonsín, Cavallo les adelantó a sus colaboradores que Carlos Menem ganaría las elecciones presidenciales en mayo y que el mandato de Alfonsín no pasaría del 8 de julio. Junto con Juan Llach, Felipe Murolo, Ricardo Gutiérrez y, ocasionalmente, Ricardo López Murphy, se debatió la iniciativa, aunque las conversaciones quedaron congeladas cuando Menem eligió el plan de Bunge & Born para arrancar su gestión, hasta que el 28 de enero de 1991 Cavallo accedió al cargo con el que tanto había soñado.

El domingo 15 de marzo el ministro convocó a Liendo y a Llach para reflotar el plan. Los tres discutieron durante una hora el nivel de la futura paridad cambiaria. Llach quería que, antes de cambiar la moneda, el dólar llegara a 11.000 australes mientras que Cavallo había pensado en mantener una banda de flotación de 8.000 a 10.000 australes. Después de una hora, Liendo intentó cortar el debate con una curiosa anécdota:

— Alfonsín siempre tuvo un subconsciente hiperinflacionario porque pensó que cada serie del austral debía imprimirse con el rostro de un presidente diferente, empezando con Rivadavia; así que, cuando se llegara al propio Alfonsín, ya hubiésemos volado por los aires. Como en ese camino debía aparecer Carlos Pellegrini en el billete de 10.000, pensé que había que dejarlo ahí, porque me inspiré en su figura para este plan.

Cavallo, Llach y Liendo discutieron bastante tiempo en qué nivel debían colocar la paridad cambiaria en 1991, ya que debatían dejar subir más el dólar o tener una banda de flotación

Más preocupado en pensar cómo atraer inversiones para sostener el tipo de cambio real que en el valor nominal de la moneda, Domingo Cavallo aceptó el curioso argumento de Horacio Liendo y cinco días más tarde anunció “su” plan de Convertibilidad.

El Banco Central pasó a estar obligado a mantener la relación entre las reservas y la base monetaria para sostener el precio de 10.000 australes por dólar, se suspendieron las cláusulas indexatorias de los contratos 89 y el Poder Ejecutivo quedó facultado para un cambio de moneda que se concretaría el 1 de enero de 1992.

El 23 de marzo, el banquero del Citibank Bill Rhodes llegó a Buenos Aires para intentar persuadir a Domingo Cavallo de la necesidad de elevar el pago mensual a los bancos por los intereses atrasados, que ya acumulaban USD 7.000 millones
El 23 de marzo, el banquero del Citibank Bill Rhodes llegó a Buenos Aires para intentar persuadir a Domingo Cavallo de la necesidad de elevar el pago mensual a los bancos por los intereses atrasados, que ya acumulaban USD 7.000 millones

Apoyo a la fuerza

El 23 de marzo, el banquero del Citibank Bill Rhodes llegó a Buenos Aires para intentar persuadir a Domingo Cavallo de la necesidad de elevar el pago mensual a los bancos por los intereses atrasados, que ya acumulaban USD 7.000 millones. El ministro le prometió estudiar el reclamo y, a cambio, le pidió que lo acompañara a una conferencia de prensa para hablar supuestamente sobre la marcha de las negociaciones con los acreedores privados.

Apenas se encendieron las cámaras y los grabadores, Rhodes no tuvo otra alternativa más que apoyar el flamante plan económico “porque va a llevar a la Argentina a una situación de orden en las finanzas públicas”. La convertibilidad ganaba el primer apoyo externo de peso en su primer día de vida.

El cuarto ministro de Economía del gobierno menemista, nacido en 1946 en la ciudad cordobesa de San Francisco y doctorado en Harvard, disfrutaba de su etapa más dulce apenas lanzó la convertibilidad. El diario The Wall Street Journal afirmaba que “Cavallo, de 44 años, es realmente ministro de Economía pero muchos le dicen primer ministro”. En 1992 las revistas Latín Finance y Euromoney lo declararon “hombre del año” y “ministro de Finanzas del año”, respectivamente; la inflación minorista cayó de 1.343,9% anual en 1990 al 0,1% en 1995; en 1991 llegó al 83,9% pero en 1992 bajó abruptamente al 17,5% y en 1993 al 7,3%. En tanto, el PBI creció un 8,9% en 1991, 8,7% en 1992, 6% en 1993 y 7,4% el año siguiente.

En los primeros años de la convertibilidad la inflación desapareció, el PBI pasó a crecer a tasas de 6% a 9%, pero el desempleo se elevó del 7% al 17% de la oferta laboral

Pero, en paralelo, otros desagradables indicadores también exhibieron un contundente ascenso: la tasa de desocupación del 7% saltó al 17,2% de la oferta laboral y la brecha de ingresos entre el 10% de la población más rica y el 10% más pobre se estiró de 12 a 22 veces. A fines de 2002, la diferencia se alargó a 38 veces.

Desde el canje del Brady hasta la renuncia del ministro, el índice de pobreza pasó del 18% al 26% y el nivel de indigencia del 3,6% al 7 por ciento.

Pero durante su luna de miel con el poder el “superministro” sólo estaba focalizado en cumplir con sus objetivos, sin reparar en los daños colaterales provocados por el programa económico.

Diferencias abismales

En 2022 la inflación apunta a consolidarse en torno del 80% o más. Hasta ahora, los analistas consultados por el Banco Central prevén que llegue al 72,6%, pero en un escenario sin más complicaciones. Como dijo Emmanuel Álvarez Agis, este año es fácil ponerle piso pero no techo al dato de la inflación, que podría acercarse a los tres dígitos.

Este año es fácil ponerle piso pero no techo al dato de la inflación, que podría acercarse a los tres dígitos (Álvarez Agis)

A diferencia de aquel 1991, cuando las reservas del Banco Central comenzaban a recomponerse por los decretos de desregulación del Estado, como destacó Diego Giacomini, este año llegan exhaustas y solo se sostienen por los desembolsos del FMI. Y aunque el desempleo abierto es del 7% de la oferta laboral, el subempleo llega al 12% y el 40% de la economía está en la informalidad, y el 37,3% de la población se ubica bajo la línea de la pobreza.

Carlos Leyba dijo a Infobae:el país está mucho peor que a fines de los 80, es otra sociedad luego del quiebre catastrófico que registró en materia de empleo y pobreza con la hiperinflación. Aquel Estado era poderoso, manejaba las empresas públicas y se paraba frente a los demás con mucho poder. Ahora ocurre todo lo contrario. Por lo tanto, luchar contra la inflación es mucho más complejo, sobre todo por el daño que hizo el kirchnerismo”.

Pablo Guidotti: "Una de las grandes preocupaciones que había era la altísima inercia inflacionaria y por eso uno de los artículos era la prohibición de indexar para frenar de golpe la inercia previa. Primero Cavallo pagó la enorme deuda flotante y luego comenzó a ordenar todo” (Martín Rosenzveig)Pablo Guidotti: “Una de las grandes preocupaciones que había era la altísima inercia inflacionaria y por eso uno de los artículos era la prohibición de indexar para frenar de golpe la inercia previa. Primero Cavallo pagó la enorme deuda flotante y luego comenzó a ordenar todo” (Martín Rosenzveig)

Pablo Guidotti, ex vicepresidente del BCRA y ex viceministro de Economía contó a Infobae: “la Argentina venía de la hiper de 1989 y 1990; en 1991, cuando se lanza el plan de convertibilidad, una de las grandes preocupaciones que había era la altísima inercia inflacionaria y por eso uno de los artículos era la prohibición de indexar para frenar de golpe la inercia previa. Primero Cavallo pagó la enorme deuda flotante y luego comenzó a ordenar todo”.

“Esa experiencia muestra que frenar una alta inflación se puede hacer en cuestión de meses, pero ahora la inflación está en ascenso y no se resolvieron los problemas que se resolvieron antes en ese momento: la deuda interna, por ejemplo. Y había una alta credibilidad política y el gobierno controlaba las cámaras del Congreso, en una etapa ascendente de poder político que permitió reformas del Estado y privatizaciones, mientras que ahora no hay reformas y el Ejecutivo es un lame duck”, precisó Guidotti.

La experiencia de la convertibilidad muestra que frenar una alta inflación se puede hacer en cuestión de meses (Guidotti)

Horacio Liendo agregó: ”El cuadro actual se parece más a 1990 que a 1991; todavía hay un nivel de monetización muy alto; sí hay una dinámica donde el fenómeno se independiza de las decisiones que toman las autoridades políticas: si tenés una base monetaria en al calle, dos bases de Leliqs, y una inflación del 70%, aunque no hubiera déficit fiscal, estás en un punto de no retorno”.

“La diferencia clave es que en 2002 el Banco Central volvió a endeudarse, a diferencia de la decisión que tomamos, por lo cual el único pasivo que había era el circulante; es más prudente que el Central no se pueda endeudar, como lo muestran los bancos centrales sanos. Así se pudo controlar la oferta monetaria y pese a la política contractiva, por la confianza que había no solo no se produjo una recesión si no que hubo un período muy expansivo. Ahora hay descontrol monetario y fiscal, porque se hizo una reestructuración de la deuda muy mala al castigar mucho al acreedor externo y eso hizo que el crédito desapareciera durante mucho tiempo, junto con un incremento del déficit fiscal: hay inconsistencias por todos lados”, destacó Liendo.

Alberto Fernández y Cavallo, otros tiempos, cuando trabajaban  juntosAlberto Fernández y Cavallo, otros tiempos, cuando trabajaban juntos

Juan José Llach, flamante presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, dijo a Infobae que “hay una semejanza en los guarismos, pero no en los métodos. Difícilmente se llegue a los mismos resultados. La inflación anualizada en 1991 fue 84%, parecida a la proyectada para 2022 (digamos 80%). Pero las principales diferencias de política económica que encuentro son dos: se venía trabajando con el propósito de estabilizar de raíz la economía, ahora ausente. Y, además, hoy también se quiere bajar la inflación pero con controles y manteniendo el déficit fiscal o reduciéndolo a un ritmo muy lento”.

“Tiene similitudes ideológicas, por ejemplo, con Perón y Gelbard en el 73-74, proceso que terminó en 1975 con el Rodrigazo, o sea, explotó todo. Luego, el bien concebido plan Austral, también se tiró por la borda por presiones políticas. Es un sendero peligroso. El logro principal de la convertibilidad fue doblegar la inercia inflacionaria”.

Tiene similitudes ideológicas, por ejemplo, con Perón y Gelbard en el 73-74, proceso que terminó en 1975 con el Rodrigazo, o sea, explotó todo (Llach)

“Sus evidencias son contundentes. Entre diciembre de 1994 y diciembre de 2001, la inflación en la Argentina acumuló menos 2% y la de Estados Unidos 17%. Esto es histórico. Además, a partir de la ruptura de la convertibilidad, con una devaluación 3,5 a 1, la inflación fue del 30%. Se mantuvo la menor inercia inflacionaria hasta 2006 y allí, con el ridículo argumento de que un poquito de inflación no importa se volvió en pocos años a entre 20% y 30%. Ahora estamos proyectando ¡80%! América Latina, que tradicionalmente era el continente de la inflación ha logrado erradicarla desde principios de este siglo. Faltan dos países: Venezuela (en baja) y la Argentina (en alza)”, concluyó Llach.

En tanto, el ex viceministro Orlando Ferreres sostuvo que “en aquel momento, en 1990, tuvimos un problema del Banco Central que nos llevó a hacer el plan Bonex, pero se estaba en un rumbo positivo, ahora hay problemas de deuda interna; sí se parece en que en ese momento tampoco había reservas y por eso no se pudo implementar de inmediato la convertibilidad, pero sí se pudo comenzar la transformación del Estado que se mantuvo más allá del ministro de turno, primero Erman González, Domingo Cavallo y Roque Fernández”.

Orlando Ferreres: “Ahora se está yendo de nuevo por más controles, menos libertad de precios y todo eso va en contra del incremento de las inversiones"Orlando Ferreres: “Ahora se está yendo de nuevo por más controles, menos libertad de precios y todo eso va en contra del incremento de las inversiones”

“Ahora se está yendo de nuevo por más controles, menos libertad de precios y todo eso va en contra del incremento de las inversiones. La inflación tiene un piso del 80% pero no se sabe cuál puede ser el techo. No hay perspectivas de una mejora: en ese momento, estábamos mal pero íbamos bien; ahora estamos mal, pero vamos peor”, concluyó Ferreres, en referencia a una de las frases más famosas de Menem.

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LUCCIANO’S INVIERTE $500M Y ABRE LA PLANTA DE HELADOS ARTESANALES MÁS MODERNA DEL MUNDO

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La cadena de heladerías marplatense ya suma 60 locales y tiene presencia en España, Italia, Estados Unidos y Uruguay. Abre en su tierra natal una planta de 8.000 metros cuadrados que le permite crecer. Tiene 20.000 pedidos de franquicias de 50 países

El crecimiento de la cadena de helados artesanales Lucciano’s los obligó a repensarse. Comenzaron con una heladería en Mar del Plata en 2011y hoy tienen 60 locales, de los cuales 54 están en Argentina y 6 en el exterior en Uruguay (Montevideo y Punta del Este), Estados Unidos (Orlando y New Jersey), Barcelona y Roma. Además, suman 20.000 pedidos de franquicias de 50 países. Como tienen planes ambiciosos, en breve inaugurarán la planta de helados artesanales más moderna del mundo.

La marca Lucciano’s genera una magia especial, no sólo por la calidad de sus helados artesanales, sino también por la variedad y originalidad de sus productos como los famosos “icepops” y el diseño y decoración de sus locales. “Queremos llamar la atención, que entrar a un local sea una experiencia, que les guste ir y sacarse fotos, que todo sea instagrameable. Llegamos a cambiar todo lo conocido en materia de heladerias”, explicó Christian Otero, su padre Daniel fue el creador de la marca que hoy hace furor entre grandes y chicos.

Este año, Lucciano’s abrió locales en Parque Leloir, Ituzaingó; Mar de las Pampas y Posadas, Misiones. En el exterior abrió Punta del Este, Barcelona y Roma. “Nuestros planes son abrir este año: 10 locales más en Argentina en el segundo semestre, dos locales en Miami, uno en Orlando y otro en Málaga. Cerraremos el año con la apertura de 20 locales“, explicó Otero, responsable de la cadena.

Los pedidos de franquicias batieron todos los récords, tienen 20.000 solicitudes de 50 países hasta de la India. El desafío es importante. “Montamos una planta que nos dimos cuenta que nos iba a quedar chica, empezamos a franquiciar y estamos construyendo una planta nueva de 8.000 metros cuadrados, será la planta más moderna de helados artesanales del mundo y estará en Mar del Plata. La idea es que sea planta abierta para que el público pueda visitarla”, dijo el responsable de Lucciano’s.

Los dueños de Lucciano's
Los Otero, Daniel y sus hijos Franco y Christian, exportan sus helados al mundo

La planta actual tiene 2.500 metros cuadrados, pero desde hace un año comenzaron la construcción de la nueva planta. “Invertimos más de 500 millones de pesos y esperamos inaugurarla en Septiembre”, adelantó a BAE Negocios. Todo marcha viento en popa y seguramente implicará la incorporación de más trabajadores al plantel de la marca marplatense que ya da trabajo a 200 personas y suma 300 más en forma indirecta.

En Argentina, Lucciano’s ofrece 36 sabores a $1.900 el kilo y en Europa sólo 24 gustos a 26 euros. “Para poder abastecer el mercado, quintuplicaremos la capacidad de producción de nuestra planta actual”, acotó el dueño de la cadena.

Franquicias de heladerías Lucciano’s

En Argentina tienen 35 locales franquiciados y en el exterior, los dos de Uruguay y el de New Jersey. Para ser un franquiciado hay que cumplir algunos requisitos: “Queremos franquiciados que muestren pasión por la marca, necesitamos saber que la van a cuidar más o igual que nosotros. Si tienen alguna experiencia empresarial en gastronomía mejor, sino los formamos. Para sumarse a nuestra familia deben mostrar mucha pasión. Lo que buscamos son locales de no menos de 100 metros cuadrados”.

Lucciano’s no cobra regalías, el fee es muy bajo, no llega al 1% de la venta. “Nuestra utilidad es la venta del producto. Hacemos mucho foco en la decoración y el equipamiento que es importado. Depende el estado en el que encuentren el local, se puede tener una franquicia con una inversión de 15 millones de pesos. Lo ideal es recuperarla entre los primeros 18 y 24 meses”, explicó a BAE Negocios.

FUENTE : BAE NEGOCIOS

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