Connect with us

Sin categoría

El camino seguro hacia el abismo

Avatar

Published

on

En abril del 2009, el escritor español Javier Cercas publicó un libro fantástico llamado Anatomía de un Instante. El texto era una disección de ese momento clave de la historia española en el que un grupo de militares entró al Congreso y, durante algunas horas, pareció que la flamante democracia se derrumbaba. Cercas analizaba desde ese instante la historia de los personajes, el significado profundo de cada uno de sus gestos y de allí obtenía conclusiones sagaces, y hasta conmovedoras, sobre la transición que su país sortearía finalmente con éxito. Sin exagerar las proporciones, ni forzar demasiado las comparaciones, tal vez sirva analizar en detalle el momento en que Alberto Fernández anunció la expropiación de la empresa Vicentin, para entender todo lo que esos minutos iluminan sobre el drama que atraviesa su Gobierno.

A las siete de la tarde del lunes, en la Casa Rosada, Fernández anunció la expropiación. Fueron escuetos doce minutos, donde no se habilitaron preguntas de nadie, y que representaron, en múltiples sentidos, una ruptura de Fernandez consigo mismo. Hasta ese momento, por ejemplo, los anuncios trascendentes habían sido enmarcados en la liturgia del consenso político. Fernández aparecía rodeado por líderes territoriales de la oposición cada vez que se dirigía a la población para hablar sobre la angustiante crisis sanitaria. Pero también el día que anunció la propuesta que la Argentina llevaría a los acreedores privados, lo hizo sentado entre su vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, y el jefe de Gobierno de la Capital, Horacio Rodríguez Larreta.

Eso empezó a distinguirlo como un presidente con impronta propia, diferente a sus antecesores. Sus decisiones no eran raptos de un autócrata, o de un líder caprichoso, sino articulaciones sofisticadas entre distintos estamentos de la democracia. En pocas semanas, eso se reflejó en encuestas que le otorgaban un altísimo nivel de consenso. “Mi gobierno es el gobierno de los gobernadores”, proclamaba.

El anuncio del lunes obedece a una lógica inversa. La expropiación de Vicentin afecta a la provincia de Santa Fe. Sin embargo, su gobernador, Omar Perotti, un hombre muy parecido en sus convicciones a Fernández, no estuvo allí. Tampoco estuvo el ministro de Agricultura. El lugar de ambos fue ocupado por una senadora de otra provincia, Anabel Fernandez Sagasti, que fue derrotada de manera contundente en las últimas elecciones y que, según dijo Fernández, había acercado la idea hacía unos “días”. Fernandez Sagasti, como se sabe, es dirigente de La Cámpora y pertenece al entorno de la vicepresidenta, Cristina Kirchner. En esa presencia, y en las ausencias que la acompañaron, se puede ver uno de esos puntos de ruptura.

El segundo tiene que ver con la historia de las últimas décadas de democracia. Desde que el Estado entró en crisis, en la década del 80, se han producido muchos debates sobre cuál debe ser su participación en la economía. Todos ellos giraban alrededor de empresas que habían sido parte del patrimonio estatal, como el Correo, los ferrocarriles, YPF o Aerolíneas Argentinas. Esas empresas fueron privatizadas y luego estatizadas por el mismo partido político. Para encontrar un caso en el que un gobierno surgido del voto popular expropia una empresa que nunca había tenido relación con el Estado hay que remontarse a cuando el primer peronismo aplicó ese método contra el grupo Bemberg, la estancia de los Pereyra Iraola o el diario La Prensa.

De ese tamaño histórico es el anuncio que hizo Fernández, en apenas doce minutos, sin habilitar preguntas, sin hacer esfuerzos por explicar nada, rodeado solo por uno de sus ministros, el interventor designado y por la senadora camporista que llevó la idea apenas unos días antes.

Anabel Fernández Sagasti junto a Cristina Kirchner

Anabel Fernández Sagasti junto a Cristina Kirchner

La decisión de Fernández fue inesperada porque, además, contrasta de manera violenta -otro de los puntos de ruptura- con las cosas que él mismo venía diciendo horas antes. “No participamos de esa loca idea de quedarnos con las empresas”, había declarado. Había citado, además, una semana antes del anuncio a los principales empresarios del país a la quinta de Olivos para darles un mensaje de cercanía, como quien invita a recorrer un camino en común. Ese mismo día, había almorzado con el ex ministro Roberto Lavagna, uno de sus más destacados consejeros.

El anuncio del lunes dejó perplejos a sus interlocutores de la semana anterior. El primero que gritó fue Lavagna, quien recordó el fracaso de la política energética del kirchnerismo, que en nombre de la soberanía energética, justamente, logró que el país perdiera la soberanía energética. “No bastan el Estado y los amigos del poder para que las cosas salgan bien”, dijo. Y luego, uno a uno, se pronunciaron los empresarios que fueron a Olivos. Paolo Rocca, el titular de Techint, se lleva mal con el Presidente y no concurrió a aquel cónclave. ¿Cómo serán las discusiones con sus pares luego del anuncio de Fernández? El golpe de gracia llegó con la declaración de la Federación Agraria, que manifestaba su inquietud por el avance sobre la justicia y la propiedad.

Expropiar una empresa privada es una decisión muy delicada en cualquier país. En el mejor de los casos, puede solucionar un problema serio. Pero siempre va acompañada de efectos colaterales. La estatización de YPF puede mejorar la situación energética argentina, si es que lo llega a hacer. Pero, ¿cómo afectará la inversión en otras áreas de la economía el miedo a que ese método se imponga como moneda corriente? ¿Será suficiente un período de “dias” para analizar seriamente los efectos económicos, sociales y políticos de tamaña decisión? ¿Por qué no se articuló el suficiente consenso para respaldar la iniciativa?

Consciente del posible efecto dominó, el Presidente trató de aclarar que se trataba de un hecho excepcional, que él cree en el capitalismo, que el problema eran los desmanes de Vincentin y no la propiedad privada. Naturalmente, sus interlocutores tienen derecho a preguntarse por la fiabilidad de un presidente cuya palabra por momentos es muy volátil. “No me va a volver a suceder”, es un argumento para crédulos o para enamorados.

Para colmo, desde La Cámpora lo planteaban como parte de un programa más audaz de intervención sobre el capital privado y lo celebraban como un paso hacia la “soberanía alimentaria”. Es difícil entender a que se referían: Vicentin exporta básicamente alimentos para chanchos.

Cristina Kirchner y Alberto Fernández (Prensa Senado)

Cristina Kirchner y Alberto Fernández (Prensa Senado)

En el centro de esta dinámica, naturalmente, aparece la relación entre Alberto Fernandez y Cristina Kirchner. ¿Era él quien anunció la expropiación o era su voz leyendo el libreto que se escribe en otra parte? Ese tipo de pregunta altera a la Casa Rosada, pero son procedentes dada la manera en que se hacen las cosas. “Veo con preocupación que Alberto no corta el bacalao”, dijo Juan Grabois esta semana. “En nuestro espacio la única que conduce es Cristina Kirchner. Cuando ella dice vamos para allá, a nadie se le ocurriría ir para otro lado”, agregó Sergio Berni. Alguien alimenta, o al menos no desalienta, estas provocaciones.

Cada vez que el kirchnerismo ubicó en algún puesto de poder a alguna persona sin el apellido Kirchner se sucedieron estos episodios: pueden atestiguarlo los ex gobernadores de Santa Cruz, Sergio Acevedo, Carlos Sancho y Daniel Peralta, y el ex candidato presidencial Daniel Scioli. Ninguno de ellos sobrevivió a la experiencia. Hay allí una tradición muy poderosa. Es difícil saber si Fernández le encontrará salida a ese laberinto, o si se trata de una encerrona con final cantado. En cualquier caso, le imprime al gobierno una dinámica exasperante, una marcha -como mínimo- imprecisa, trabada, latosa, poco clara.

Hay aún otro elemento de ruptura en el anuncio del lunes, quizás el más trascendente. Hasta ese momento, Fernández privilegiaba un tema casi excluyente en su relación con la sociedad: la crisis sanitaria. Era un orden de prioridades bastante criterioso. Desde el lunes, los ejes que dividen a la sociedad se superponen. “A favor o en contra de la cuarentena” es desplazado parcialmente por “a favor o en contra de la expropiación”. De repente, muchas personas que estaban de acuerdo con Fernández en el primer aspecto, se enojan o se asustan frente al barquinazo del lunes, y la autoridad presidencial se debilita, en un momento clave.

Durante las elecciones del año pasado, el peronismo más cercano a Cristina y a La Cámpora intentó varios experimentos electorales. Fue con candidato propio en las provincias de Neuquén, Río Negro y Mendoza. En los tres casos recibió una fuerte derrota. El peronismo, en cambio, ganó en todos los lugares donde llevó candidatos moderados. Peleó también con candidatos propios las intendencias de La Plata, Mar del Plata, Lanús y Quilmes. En todas ellas, aun donde ganó por un pelito, obtuvo entre 25 y 30 puntos menos que la fórmula presidencial: fue un corte de boleta casi sin antecedentes históricos. A medida que acentuó sus gestos de consenso, la imagen de Fernández creció violentamente, llegando a duplicar la de su compañera de fórmula. En el 2015, en cambio, el estilo “vamos por todo” derivó en la llegada de Mauricio Macri al poder. La sociedad ya había avisado que sucedería eso en las elecciones de 2009 y 2013.

Por alguna razón extraña, a muchos seres humanos nos cuesta aprender de la experiencia. Tenemos una extraña adicción por recorrer mil veces los mismos caminos. Aun aquellos que nos llevan hacia la frustración o el abismo.

fuente : Infobae

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sin categoría

Videos de un santafesino varado en Ushuaia tienen más audiencia que la TV cable

Avatar

Published

on

Pablito viajero“, como se llama su canal de Youtube, y como mejor se lo conoce en las redes sociales, tiene previsto viajar hasta Alaska, en su última gran travesía a bordo de una moto Honda Econo Power de 90 centímetros cúbicos, modelo 1992. Mientras espera el fin de la pandemia, graba y difunde contenidos desde la capital fueguina. Hay video con más de 350 mil vistas. Y eso es más audiencia que los principales canales de noticias del país.
Pablo Imhoff, el viajero que cuenta sus aventuras en Youtube y que está varado en Ushuaia por la pandemia de coronavirus, supera en audiencia a los principales canales de noticias del país.”Pablito viajero”, como se llama su canal de Youtube, y como mejor se lo conoce en las redes sociales, tiene previsto viajar hasta Alaska, en su última gran travesía a bordo de una moto Honda Econo Power de 90 centímetros cúbicos, modelo 1992.

El youtuber es una verdadera estrella de los ámbitos virtuales: 128 mil personas lo siguen en Instagram, y 284 mil son suscriptores en la plataforma de videos.

En materia de espectadores, cada una de sus historias es vista por más gente que el promedio de rating de los dos canales de noticias con mayor audiencia de Argentina, según los datos informados por la empresa Kantar Ibope Media para el semestre enero-junio de este año.

Prueba de su creciente popularidad, es que Imhoff se cruza con alguno de sus seguidores en cualquier lugar del país, por más recóndito y deshabitado que sea: hace poco lo paró un niño en el poblado de Almanza.

“Creo que tengo una audiencia muy fiel. No sé bien a qué se debe. Yo siento que me acompañan y me ayudan todo el tiempo. Es una relación muy cercana. Es mutuo, porque yo también creo saber qué les gusta a ellos, cómo son. Todo eso deviene en un estilo de contenidos, en una línea”, explicó a EDFM el viajero de 33 años y oriundo de la ciudad santafecina de Santo Tomé.

Imhoff sostuvo que los suscriptores de su canal de Youtube fueron creciendo gradualmente, a la par de sus aventuras, aunque hubo hechos que le significaron un salto de seguidores, como el actual “Proyecto Alaska” que comenzó en enero de este año cuando partió de Santa Fe para llegar, primero, al Fin del Mundo.

Según este técnico óptico que a los 27 años decidió cambiar su forma de vida, y que se considera un “estudioso apasionado” de las nuevas formas digitales de comunicación, los contenidos de plataformas como Youtube, le están restando audiencia a los medios tradicionales.

“Los influencers o los youtubers somos más de carne y hueso. La televisión tiene un formato armado. La historia ya está lista. No parece espontánea. Yo muestro el proceso. Cómo las cosas van sucediendo. Si se me pincha la rueda, lo cuento. No armo un personaje. No soy un superhéroe. Ese me parece que es el éxito de las redes”, argumentó “Pablito viajero”.

En esa línea, afirmó que en tiempos de adaptación a los nuevos lenguajes virtuales, “todo está en cambio permanente y la clave es saber leer las nuevas conductas de las audiencias. Yo me fui adaptando a eso, lo entendí. Y sigo cambiando siempre, buscando nuevas formas. Me apasiona hacerlo”, reconoció.

Para grabar, editar y transmitir sus contenidos, el youtuber utiliza, únicamente, su celular y una cámara GoPro fijada al casco, con un micrófono externo.

“No tengo producción, ni asistentes, ni supercámaras. Tengo mi celular y mi moto. Eso también identifica mucho a las personas. Las acerca”, reflexionó.

Cuando tenía 20 años, Imhoff se fue a estudiar a Rosario: se recibió en cuatro años y empezó a trabajar en un laboratorio, hasta que a los 27 años rescindió el contrato de alquiler de su casa, renunció al empleo y comenzó a viajar.

Antes había hecho algunos trayectos previos, aunque en plan de vacaciones, a Chile y al Machu Pichu, y había escrito un libro de viajes junto a su hermano periodista.

Su primer gran salto a la aventura fue “La vuelta a la Argentina”, un viaje de tres años en una moto Gilera de 1970.

“No somos una familia tuerca, aunque mi padre restauraba motos antiguas. Siempre me gustaron las antigüedades. Las motos antiguas le dan más romanticismo al viaje, y le aportan más aventura”, contó el viajero que ahora reside temporalmente en Ushuaia.

Imhoff plantea que los desperfectos mecánicos de su vehículo, siempre llegan acompañados de gente dispuesta a ayudarlo, y que “detrás de esas personas, hay historias enriquecedoras”, por lo que, en definitiva, “viajar en una moto antigua, más que una desventaja, es una gran oportunidad”.

Cuando viaja, “Pablito” responde a su deseo personal pero también sabe que cumple la fantasía de muchos: “Me lo dicen todo el tiempo. Estás cumpliendo mi sueño. Yo hubiese querido y no pude, o no me animé. Es una de las cosas que más me dicen. Por eso siento una gran responsabilidad. Porque me doy cuenta de que la gente viaja a través de mis videos”, sostuvo el youtuber.

También explicó que contra un mito muy instalado, su vida es la de un trabajador más, que cumple rutinas, hace trámites, y no está de “vacaciones permanentes”.

“Vivo una vida como la de cualquiera. Con trabajo, con placeres, con disgustos, con alegrías. Solo que en movimiento. En lugar de estar en un lugar, me muevo. Eso no es vacaciones. Es vivir mientras viajo”, entiende el dueño la “Econo”, como llama a su motocicleta compañera de aventuras.

Mientras espera el final de las restricciones sanitarias, “Pablito viajero” convive con los fueguinos como uno más y aprovecha para subir contenidos sobre Ushuaia.

Atrás quedó la denuncia judicial que le efectuó el Infuetur por realizar una caminata a zona rural durante la cuarentena: “admito mi error aunque sigo pensando que no daba para una denuncia. Creo que debería haberse contemplado mi desconocimiento, y la tarea de difusión del lugar que estoy haciendo acá”, sostuvo.

Con todo, el youtuber sigue concentrado en sus objetivos: “hay que contar una buena historia. Si es en un buen entorno, mejor. Pero la clave es tener una historia y contarla bien. Me parece que eso aplica para cualquier formato, no solo para el digital. Viajar y contarlo. Eso es lo que hago. Eso es lo que soy”, concluyó.
Fuente: Diario del Fin del Mundo

Noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

Continue Reading

Sin categoría

Oscar Martínez: “Después de las PASO, abandoné toda esperanza en este país”

Avatar

Published

on

Después de las PASO, abandoné toda esperanza en este país“. Con dureza, Oscar Martínez expresó su sentir sobre el discurrir político de la Argentina a partir de las elecciones que perfilaron a la fórmula compuesta por Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner hacia la Casa Rosada. “Tal vez no debería decirlo, pero es la verdad. Las mafias y la corrupción son la verdadera pandemia de este país“, apuntó luego.

En diálogo con Confesiones en la noche, el ciclo que conduce Cristina Pérez por Radio Mitre, el actor de El cuento de las comadrejas explicó: “Nunca me enrolé en un partido político, no milito, no me gusta que me digan cómo tengo que pensar ni cuándo tengo que cambiar esa manera de pensar, pero eso no quiere decir que uno no piense. Muy por el contrario, creo que esa es la mejor manera de pensar: con la mayor libertad posible”.

Entonces, Pérez le recordó que había dicho que la libertad de Lázaro Báez era un “cachetazo a la sociedad”, y señaló que ese mismo termino podría aplicarse al proyecto de reforma judicial impulsada por el Ejecutivo. “Es escandaloso, es muy desesperanzador. Lamentablemente estamos viviendo un proceso de degradación institucional en este país que hace que uno se pregunte hasta dónde va a llegar, qué nos pasa para que sea tan impune el avasallamiento, tan descarado, tan brutal. Y que quien lo impulse sea un presidente que hasta hace unos meses decía todo lo contrario. Eso es muy impresionante, es estremecedor”.

Oscar Martínez: "Es injusto que haya gente que piense en irse, sobre todo para los que queremos un país plural"
Oscar Martínez: “Es injusto que haya gente que piense en irse, sobre todo para los que queremos un país plural” Fuente: Archivo – Crédito: Ignacio Sánchez

“Yo no esperaba otra cosa, pero sí esperaba un estilo un poquito más refinado, menos grotesco”, asumió luego. “Creo que hay una parte de la sociedad que está dormida, pero creo que después de las PASO abandoné toda esperanza en este país, porque me resultaba inexplicable que la gente elija otra vez esto. Y yo creo que mucha de esa gente… No estoy hablando del grupo duro, de la gente fanatizada, sino de otra enorme porción de gente que está dispuesta a creer en los peces de colores o que está dormida. Después hay otra porción importante que advierte y que está indignada, dolida, desesperanzada, y muchos que teniendo la posibilidad de elegir están pensando en irse”, agregó.

Martínez continuó con su reflexión: “Es injusto que haya gente que piense en irse, sobre todo para los que queremos un país plural. Yo no demonizo al que piensa distinto, pero sí estoy en contra de todo pensamiento hegemónico, de este pensamiento único, porque la historia ha demostrado que esas experiencias han fracasado en el mundo entero. (…) Es increíble que haya gente que aun defienda al régimen cubano. Yo estuve tres veces en Cuba, a mí no me lo contó nadie. O Venezuela. No lo puedo entender”.

El actor reconoció que lo que decía era “muy temerario” pero que sentía que era verdad. “Las mafias y la corrupción son la verdadera pandemia de este país. Hoy leí una de las cartas que dejó René Favaloro antes de suicidarse y ahí habla de esto, de las mafias. Hace 20 años él hablaba de las mafias en la salud, hablando del retorno del dinero… Un hombre que por no transar con eso tuvo que pagar con su vida, porque vio cómo se le caía encima lo que había construido. Toda esa gente sigue estando, sigue manejando los resortes del Estado, los sindicatos… Nosotros hemos naturalizado cosas que son increíbles en cualquier país que es más o menos serio. Si vos decís en España que un sindicalista es millonario, te miran como si estuvieras hablando de realismo mágico”, apuntó.

 

FUENTE : LA NACION

Noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

Continue Reading

Sin categoría

Bono Anses: qué se puede comprar con los $10.000 mensuales del IFE

Avatar

Published

on

El beneficio fue lanzado en marzo como refuerzo de un solo mes. La segunda cuota se terminó de pagar el 17 de julio y alcanzó a 9 millones. La tercera se empezará a pagar el 10 de agosto. Cuatro escenario de posibles

Una mujer en un mercado de La Matanza. Un 36% de las cuotas del IFE se pagaron en la provincia de Buenos Aires, fundamentalmente en el conurbano REUTERS/Agustin Marcarian

Es la principal ayuda del Gobierno a los argentinos más pobres y económicamente más afectados por la pandemia y en medio de la cuarentena que les impidió trabajar. Nació como una opción de un único mes y la administración de Alberto Fernández ya anunció una tercera cuota que llegará a unos 9 millones de hogares. El Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), también referido informalmente como “Bono Anses”, está dirigido a beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH), monotributistas de las categorías más bajas y sociales, trabajadores y trabajadoras de casas particulares, desempleados y empleados informales de entre 18 y 65 años.

Se trata de un ingreso de $10.000 que son cobrados por un solo integrante de cada grupo familiar, priorizando a las mujeres. Así, el Gobierno ya destinó unos $176.000 millones en las dos primeras cuotas de esta suerte de sostén del consumo básico que fue oficialmente anunciado el 24 de marzo, desde Olivos, por los ministros Claudio Moroni (Trabajo y Seguridad Social) y Martín Guzmán (Economía).

“Lo que estamos haciendo es asegurarnos que todas las personas que viven en Argentina quedan protegidas en esta situación de crisis”, dijo entonces Guzmán, en tanto Moroni indicó que se trataría de un pago único “pero que podría repetirse si la situación lo amerita”. Además, Moroni explicó que el beneficio era compatible con la AUH “porque entendemos que apuntan a cosas distintas: la AUH apunta a atender a los hijos menores, este ingreso a atender esta situación de pérdida de ingresos de la familia como consecuencia de la emergencia sanitaria”.

infobae-image

¿Pero para comprar qué cosas alcanza el IFE? El complemento está orientado a cubrir parte de los ingresos que las personas no pueden conseguir en medio de la pandemia y sabe a poco, aunque tenga un costo fiscal no desdeñable, en un contexto de inflación creciente.

Infobae realizó cuatro escenarios que son apenas un ejemplo de qué cosas pueden adquirirse hoy por hoy con ese dinero.

infobae-image

Uno de ellos toma todos los ítems de la llamada Canasta Básica Alimentaria, que describe el Indec, con los Precios Máximos que instauró este Gobierno; otro toma una serie de productos genéricos con precios promedio, los que publica también la agencia nacional de estadísticas cada vez que anuncia el número mensual de inflación, una suerte de grupo de alimentos indispensables; el tercero tiene que ver con una canasta que sólo contempla productos vinculados con el hogar, la higiene personal y la limpieza, en un contexto de cuidados especiales que se deben tomar para evitar contagios; y, finalmente, un cuarto que muestra el magro alcance de la ayuda en términos de cobertura de necesidades de indumentaria y calzado. En todos los casos se toman familias tipo de Capital Federal y Gran Buenos Aires.

infobae-image

¿Alcanza el IFE? Sin dudas, no. Es más, cada vez alcanza para menos.

Otras canastas

Hay, por supuesto, canastas más generales, como la Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA) del Indec, que miden los umbrales o “líneas” por debajo de los cuales partir de los cuales una persona o una familia, según cómo esté integrada, caen, respectivamente en la pobreza a secas o en la pobreza indigente, cuando los ingresos no alcanzan para costear la ingesta de las calorías mínimas que necesita una persona.

infobae-image

En junio, según publicó el Indec durante la semana que pasó, una familia tipo (cuatro personas) necesitó contar con ingresos de $43.811 para no caer en la pobreza y de al menos $ 18.029 para escaparle a la indigencia. Esto es, valores entre 338% y 80,3% superiores al monto del IFE. Para una persona, la CBA de junio fue de $5.835 y la CBT de $14.178. Ergo, un beneficiario IFE que vive sólo sería “pobre no indigente” según la definición del Indec.

El economista Marcelo Capello, presidente del Ieral de la Fundación Mediterránea calculó que entre que fue anunciado, en marzo pasado y la segunda cuota, que se terminó de pagar en julio, el poder adquisitivo de los $10.000 del IFE cayó 7,1% respecto del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que mide el Indec; 6,4% respecto del IPC Alimentos y 5,2% respecto del aumento de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca el umbral de la indigencia.

infobae-image

Además, asumiendo que en julio y agosto la inflación mensual sea de 2,5%, el IPC Alimentos suba 2% cada mes y la CBA lo haga a un ritmo mensual del 1,5%, la tercera cuota, que los beneficiarios percibirán entre el 10 y el 24 de agosto, tendrá un poder adquisitivo 9,33% inferior al que tenía en marzo, cuando el plan se anunció, 8,24% menor en comparación a la evolución del IPC Alimentos y 6,6% menor si se computa el aumento de la CBA.

Canastas alternativas

Hay, además, canastas alternativas, como la Canasta Básica Alimentaria de la Ciudad de Buenos Aires, que define lo que sería la línea de indigencia porteña, que ascendió en junio a $15.043 para una familia tipo (una mujer y un varón de 35 años, ambos económicamente activos y propietarios de la vivienda, con dos hijos varones de 9 y 6 años), informó la Dirección General de Estadística y Censos porteña.

A su vez, la Canasta Básica Total porteña, que indica la línea de pobreza del distrito y que además de alimentos incluye “servicios del hogar” (educación, útiles escolares), artículos de limpieza, bienes para el cuidado personal y también una porción de gastos de indumentaria, salud y bienes durables para la vivienda, pasó a costar el mes pasado $ 30.914 para el mismo grupo familiar.En los últimos doce meses el precio de la CBA porteña aumentó 57,4% y la CBT 56,6%.

Damián Di Pace, director de Focus Market, elaboró por su parte el “Índice de Precios Canasta Básica Alimentaria Consumo Masivo”, compuesto por 28 alimentos, de los cuales los que insumen “la parte del león” del presupuesto mensual son carnes, pan, leche y frutas, que representan algo más del 60 % del gasto, dependiendo de cómo se muevan los precios relativos de los bienes.

Para una persona soltera, esa canasta alcanzó en junio un valor de $6.878; para una pareja, $12.174, par un hogar de 3 integrantes (1 mujer de 35, su hijo de 18 y su madre de 61), $16.920; para un hogar “tipo” (varón y mujer de 35 años cada uno, con hijo de 6 e hija de 8 años), el valor fue de $21.253; y para un hogar de 5 miembros (1 varón y 1 mujer de 30 años y 3 hijos de 5, 3 y 1 años), 22.354 pesos. Así, y siempre teniendo en cuenta que es sólo un refuerzo, el valor del IFE alcanzaría a cubrir por completo sólo el consumo alimentario básico de una persona soltera, pero sólo para el 82% del de una pareja, 59% del de una familia de 3 miembros, 47% del consumo básico alimentario de una familia tipo y 45% de una familia con tres hijos chicos. Esa canasta para una persona soltera aumentó entre marzo y junio un 3% y es esperable otro tanto suba entre junio y fines de agosto, cuando se terminará de pagar la tercera cuota del Ingreso Familiar de Emergencia.

Cuánto pesa el IFE en las provincias

Un gráfico del estudio de Cetrángolo-Curcio sobre la distribución del IFE según características del beneficiario (barras celestes, medidas sobre el eje vertical derecho) y porcentaje de la población de cada distrito, marcado en los puntos rojos y medido en el eje vertical izquierdo. Un gráfico del estudio de Cetrángolo-Curcio sobre la distribución del IFE según características del beneficiario (barras celestes, medidas sobre el eje vertical derecho) y porcentaje de la población de cada distrito, marcado en los puntos rojos y medido en el eje vertical izquierdo.

Por cierto, el alcance del IFE respecto de la población no fue igual en todo el país. Según un estudio de los investigadores Oscar Cetrángolo y Javier Curcio, de la Fundación Centro de Estudios para el Cambio Estructural (CECE), la provincia donde mayor incidencia tuvo fue el Chaco, donde los perceptores equivalen al 26,5% de la población total (esto es, más de uno cada cuatro habitantes recibe esta ayuda), seguida por Santiago del Estero, Formosa, Corrientes y Catamarca.

En cambio, el distrito donde el beneficio tiene menor incidencia respecto de la población total es CABA (9,4% de la población), seguida de las provincias del extremo sur del país: Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, las primeras dos de alta incidencia del empleo público y la tercera de alta incidencia del empleo fabril a partir de los beneficios fiscales al régimen fueguino. En el conjunto de los distritos, los principales beneficiarios del IFE (entre 60 y 70% del total, según la provincia) fueron trabajadores informales, seguidos por perceptores de AUH y AUE y, en menor medida, monotributistas y empleados de casas particulares.

Dónde habitan los beneficiarios

infobae-image

A su vez, un estudio de Capello y Laura Caullo, del Ieral, precisó la distribución geográfica de la cantidad de beneficiarios, que respondió aproximadamente a la distribución de la población: 36,4% del total de beneficiarios residen en la provincia de Buenos Aires, 8,4% en Córdoba y 7,7% en Santa Fe. En el extremo opuesto, Tierra del Fuego, Santa Cruz y la Pampa recibieron, en conjunto, 1,5% de los pagos, una proporción levemente inferior a la que representan del total de habitantes del país.

fuente : infobae

Noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

Continue Reading

Más Vistas