Connect with us

Internacional

El desempleo amenaza con convertirse en la nueva pandemia de Estados Unidos

Avatar

Published

on

Miles de trabajadores de gigantes como Amazon, Mc Donald’s o Walmart están yendo al paro porque sus empleadores no respetan las medidas de seguridad e higiene. Disney decidió dejar de pagarle el sueldo a 100 mil empleados.
Imagen: AFP

En Estados Unidos hay un registro que crece en paralelo a la curva de contagio del coronavirus: el desempleo. Y lo hace a pasos agigantados. El jueves pasado se supo que en la semana del 4 al 11 de abril, al menos 4,2 millones de personas solicitaron el seguro de desempleo. De esta forma, ya son 26 millones los nuevos desocupados en las últimas 5 semanas. Los nuevos datos ofrecidos por el gobierno estadounidense renuevan el debate sobre la urgencia de levantar las restricciones sociales que ayudan a contener la propagación de la covid-19, en el contexto de una economía en recesión, para muchos la mayor desde la Gran Depresión de los años 30.

La crisis económica reactiva además los conflictos laborales. Miles de trabajadores de gigantes como Amazon, Mc Donald’s o Walmart están protestando y yendo al paro porque sus empleadores los obligan a seguir en actividad a pesar de la pandemia, sin dotarlos de las medidas de seguridad necesarias. En el peor de los casos estas grandes empresas, beneficiadas por los millonarios planes de estímulo aprobados por el Congreso, eligen la vía del despido: el último gran ejemplo es el de Disney, que dejó de pagarle el sueldo a 100 mil empleados.

Una crisis sin precedentes

“El ritmo de los reclamos se ha desacelerado en las últimas tres semanas y debería continuar haciéndolo, pero el ritmo sigue siendo enorme. Espero que esta inundación desemboque rápidamente en un río angosto. Muchos empleadores se esfuerzan por mantener a sus equipos de trabajo, pero cada semana algunos se dan por vencidos”. Quien habla es Aaron Sojourner, economista experto en empleo y profesor de la Universidad de Minnesota. No hay antecedentes que se puedan comparar con la crisis de desempleo que se está viviendo en Estados Unidos. Expertos prevén una tasa de desempleo cercana al 20 por ciento en abril, cuando en febrero había alcanzado un mínimo histórico del 3,5 por ciento y era una de las principales banderas de la campaña por la reelección de Donald Trump.

Sin embargo, Sojourner sugiere centrarse en la tasa de empleo, es decir la proporción de adultos empleados, para entender mejor lo que está pasando en el país. “Muchas personas no buscan trabajo debido a las órdenes de quedarse en casa, y la realidad es que pocos están contratando. Centrarse en la tasa de desempleo subestima a la cantidad de personas que quieren trabajo y no lo tienen. Calculo que solo alrededor de la mitad de los adultos estadounidenses ahora están empleados, en comparación al 61 por ciento de marzo. Este es el porcentaje más bajo desde 1948″, destaca el economista en diálogo con Página/12.

“Parece claro que continuaremos teniendo pérdidas de empleo, y no veo que la situación mejore mucho, incluso si partes del país deciden detener sus bloqueos”, agrega por su parte Victor Chen, sociólogo y profesor de la Universidad de Virginia. Abrir la economía en este momento es un arma de doble filo para la vida de los estadounidenses. Esta salida fue fogoneada en las últimas semanas por el propio presidente Donald Trump. Pero para Sojourner, la apertura también sería un error: “¿Qué tan esencial es la salida? ¿Qué tan segura es la producción? Los estados no deben permitir que el grado de desesperación de los trabajadores por conseguir dólares para sobrevivir conduzca a la toma de peligrosas decisiones”.

Víctimas y victimarios

Las familias afroamericanas y latinas residentes en Estados Unidos son las que sufren las peores consecuencias de la crisis. El 61 por ciento de los trabajadores latinos dicen haber perdido un trabajo o sufrido un recorte salarial, según una reciente encuesta del Pew Research Center. Párrafo aparte merecen los indocumentados que residen en el paísHuffington Postretrató el jueves la historia deAlma Brigido, madre de tres hijos de 35 años que no tiene trabajo hace más de cinco semanas después del cierre del restaurante de Pittsburgh donde cocinó durante cuatro años. Brigido no califica para el beneficio de desempleo por ser indocumentada. Tampoco recibió nada del paquete de ayuda de 2 billones de dolares del gobierno federal, que otorgó cheques por 1.200 dolares a estadounidenses de bajos ingresos, pero excluyó de esa ayuda a millones de inmigrantes no incluidos en el seguro social.

Sin embargo, como en toda crisis, otros actores se ven beneficiados. “El Congreso aprobó préstamos para ayudar a las empresas a mantener a sus trabajadores en la nómina”, destaca Chen, quien supone que no es necesariamente una mala idea subsidiar a las empresas, tal como ocurre en países como Francia, Alemania o Reino Unido. “Lo problemático es que un programa originalmente destinado a las pequeñas empresas termine siendo explotado por las grandes corporaciones”, se lamenta. Parte de esa avaricia se ve reflejada en la poderosa Walt Disney Company, que pese a reportar ganancias siderales decidió despedir a 100 mil empleados.

Una de las herederas del emporio, Abigail Disney, criticó a la compañía por no proteger a sus trabajadores peor pagos “mientras los jefes han estado recaudando bonos atroces durante años”. Anteriormente, la sobrina nieta de Walt Disney había calificado de “enfermo” al salario del exdirector ejecutivo de Disney, Bob Iger. El año pasado, Iger ganó 47 millones de dólares, más de 900 veces el salario promedio de un trabajador de la compañía.

Los peligros de la “segunda fase”

En un interesante artículo publicado en The Atlanticjunto al sociólogo Ofer Sharone, Victor Chen destaca que luego de haber investigado las experiencias de los trabajadores desempleados durante los últimos 20 años, espera que esta nueva crisis de desempleo tenga dos fases. “En la primera fase, los estadounidenses reconocerán que las fuerzas externas (el coronavirus y las políticas gubernamentales) han desencadenado estos despidos masivos, y verán la difícil situación de los trabajadores desempleados bajo esa óptica, desarrollando un sentido solidario”, detalla Chen desde la ciudad de Richmond. 

En la segunda fase, que será de lenta recuperación, las compañías comenzarán a recontratar trabajadores. El problema para Chen es que muchos empleadores aprovecharán esta oportunidad para reemplazar a algunos de sus antiguos trabajadores con “mano de obra más barata”. “Durante los tiempos económicos normales, recortar los salarios o eliminar la seguridad laboral provoca una reacción violenta de protesta. Pero reducir estos costos laborales es fácil cuando la economía está estancada y los trabajadores agradecen cualquier oportunidad”, afirma el investigador.

En Estados Unidos, la tasa de trabajadores sindicalizados, comparada con la de otros países, es baja. De acuerdo al ultimo censo nacional, en 2016 el país tenía 14,6 millones de afiliados sindicales, lo que representa apenas el 10,7 por ciento de todos los trabajadores del país. “Una mayor representación sindical daría a los trabajadores cierta capacidad para luchar contra los despidos permanentes, lo cual es esencial. Los sindicatos también son muy buenos para abogar por mejores condiciones de trabajo, lo que será fundamental a medida que los empleadores dicten nuevos procedimientos de trabajo en un contexto de crisis como el actual”, destaca Chen, que encuentra allí una poderosa vía de resistencia al desastre económico.

Informe: Guido Vassallo.

FUENTE : PAGINA 12

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Internacional

Ante el terrorismo solo cabe la condena incondicional

Avatar

Published

on

Al equiparar hechos de distinta naturaleza, el Gobierno parece desconocer el legítimo derecho de defensa de un pueblo que es sometido permanentemente a ataques en su territorio

Ataque en Tel Aviv

En las últimas horas, cientos de misiles fueron lanzados contra el territorio soberano del Estado de Israel por la organización terrorista Hamas desde la Franja de Gaza provocando al menos tres muertes y decenas de heridos.

Ataques de esa naturaleza forman parte -desgraciadamente- de la vida diaria en esa región. Pero en el día de la fecha, el accionar de Hamas adquirió las características de lo extremo. En un hecho infrecuente, los ataques provocaron que sonaran alarmas en el centro del país, en donde tiene asiento Tel Aviv y alrededores y donde vive gran parte de los 8,5 millones de habitantes del Estado de Israel. El propio movimiento islamista Hamas, que controla la Franja de Gaza desde hace años, reconoció haber lanzado 130 cohetes contra Tel Aviv.

En tanto, un comunicado de la Cancillería argentina se conoció horas después. El mismo expresó la “honda preocupación” del Gobierno Nacional ante “el dramático agravamiento de la situación en Israel y Palestina” y “el uso desproporcionado de la fuerza por parte de unidades de seguridad israelíes ante protestas por posibles desalojos de familias palestinas de sus hogares en los barrios de Sheikh Jarrah y Silwan, así como por la respuesta a través del lanzamiento de misiles y artefactos incendiarios desde la Franja de Gaza”.

Las palabras utilizadas por las autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores no pueden sino ser interpretadas como la búsqueda de transmitir el pensamiento de quienes la formulan. Al equiparar los hechos, parece desconocer el legítimo derecho de defensa de un pueblo que es sometido permanentemente a ataques en su territorio.

El comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores argentino, a su vez, contradice la postura del gobierno norteamericano que emitió una firme condena a los ataques. El portavoz del Departamento de Estado Ned Price afirmó que “Israel tiene derecho a defenderse” y “responder” a los ataques. Poco después, el secretario de Estado Antony Blinken se comunicó con su par israelí Gabi Ashkenazi y reiteró las seguridades del tradicional apoyo norteamericano al que es su principal aliado en Medio Oriente. En el mismo sentido se expresó el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca Jake Sullivan quien en una comunicación con su par israelí Meir Ben-Shabbat transmitió la condena por el ataque de Hamas y otros grupos terroristas en Gaza contra Tel Aviv y Jerusalén y sostuvo que el Presidente Joe Biden reafirmó su convicción sobre el derecho del pueblo israelí a defender su territorio.

En el mismo sentido se expresó el gobierno alemán. A través de un comunicado, su ministro de Relaciones Exteriores Heiko Maas condenó el ataque de Hamas y lo tachó de “absolutamente inaceptable” al tiempo que reconoció el derecho de Israel de a la “auto-defensa”.

La actitud del gobierno argentino no puede sino merecer el reproche de quienes creemos firmemente que el terrorismo resulta inaceptable en todas sus formas. La Argentina fue blanco del terrorismo internacional en los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y contra la AMIA en 1994. Las heridas por esos trágicos hechos todavía permanecen abiertas y el homenaje a sus víctimas nos obliga a no cesar jamás en la condena a hechos de esa naturaleza.

Actos deleznables como ellos nos obligan al imperativo de rechazar en palabras y actos cualquier forma de extremismo y la intolerancia. Frente a actos como los cometidos por Hamas en el día de la fecha no corresponde nada salvo un firme repudio.

Mariano Caucino

Continue Reading

Internacional

Fin de una era: por qué estalló Colombia

Avatar

Published

on

Tras plantear un ajuste a la clase media, Iván Duque ahora es señalado por la comunidad internacional por violaciones a los DD.HH.

Las manifestaciones multitudinarias contra el gobierno de Iván Duque en Colombia, comenzaron hace 10 días como un rechazo a una reforma tributaria, y se han transformado en movimiento de múltiples demandas de la sociedad. Dichas manifestaciones han sido reprimidas brutalmente por las fuerzas de seguridad, aumentando día a día el número de heridos, desaparecidos y muertos.

El actual conflicto se muestra como la peor cara de la desigualdad estructural en Colombia,  que se ha profundizado con la pandemia de COVID19. Como la priorización de la acción represiva, demuestra la falta de capacidad política del gobierno de Duque ante un conjunto de demandas ciudadanas que se suman día a día buscando algún tipo de respuesta.

Desnuda desigualdad

Colombia ha sido atravesada en los últimos 50 años por el conflicto armado entre la guerrilla, el narcotráfico, los paramilitares y el ejército. Esta larga, sangrienta y sinuosa historia ha dejado el saldo de más de 900.000 muertos, el desplazamiento de más de 8 millones de personas, y el asesinato de cientos de líderes sociales.

El gobierno de juan Manuel Santos logro en 2016 realizar un histórico acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), dando un paso definitivo para comenzar un largo proceso de sanación del país. Incorporó a miembros de esta organización a la vida política y negoció acuerdos similares con otras guerrillas menores. Pero el comienzo de una solución a ese conflicto puso en relieve los otros profundos problemas estructurales socio económicos que ocultaba Colombia desde hace décadas.

Colombia es un país conocido en el mundo por tener una larga estabilidad política, independientemente del conflicto de la guerrilla, ya que desde los años 50 se han intercalado democráticamente en el poder conservadores y liberales, mientras los números macroeconómicos no paran de crecer, con un crecimiento del 3,26 del PBI en 2019. Pero al mirar la distribución del ingreso Colombia, es el séptimo país más desigualdad del mundo, y el segundo de la región después de Brasil.

Colombia no ha generado cambios en la distribución del ingreso desde 1992. En 2019 el 10% de la población más favorecida poseía 4 veces más que el 40% de la población más pobre. A su vez hay más de 500.000 niños en situación de desnutrición crónica. Mientras en lo que respecta a la educación, en Colombia hay 2 millones de analfabetos, y solo el 44 % de los estudiantes llega a terminar el bachillerato, y de este número solo la mitad logra entrar a la universidad. Sobre este escenario la pandemia llevó el desempleo actual al 14%, y la pobreza en 2020 al 42,5% de la población.

LA PANDEMIA LLEVÓ EL DESEMPLEO ACTUAL AL 14%, Y LA POBREZA EN 2020 AL 42,5%.

Impuestos y falta de ideas

En 2019 Iván Duque que ya poseía un 65 % de desaprobación, con un modelo económico que mostraba desgaste, en cuanto a lo que inclusión social se refiere. Entonces envió proyectos de reforma laboral y de pensiones que generaron más malestar en la población.

Este malestar económico termino de confluir en un gran paro nacional en noviembre del 2019. Donde a pesar de lo pacifico de las manifestaciones, estas fueron reprimidas duramente por la policía ocasionando la muerte de varios manifestantes. La llegada de la pandemia de COVID19 pareció dar una pausa a las protestas sociales, pero cuando en abril de este año el gobierno propuso una nueva reforma tributaria, esta se transformó en la chispa que volvió a encender el conflicto.

La reforma planteaba obtener 25,4 billones de pesos colombianos, unos 6800 millones de dólares, para paliar la crisis económica del país. Pero la reforma planteaba obtener el dinero mediante el gravamen de impuestos a una empobrecida clase media.

Y a su vez subir hasta un 19% el IVA a productos alimenticios, e incluso ampliar este aumento del IVA a la gasolina, electricidad y el gas, golpeando también a los sectores bajos. Esto origino un nuevo paro nacional iniciado el 28 de abril, con enormes y constantes movilizaciones en todo el país, generando que Duque retirara el proyecto, y renunciara el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla.

SUBIR HASTA UN 19% EL IVA A PRODUCTOS ALIMENTICIOS

Sin embargo, a pesar del retiro de la reforma tributaria, el paro continua. Es que solo había sido el catalizador de múltiples reclamos de un movimiento tan grande como heterogéneo. A tal punto que el comité conformado por los sectores que llevan a adelante el paro nacional, buscaban presentar a Duque diversos reclamos que iban desde: la renta básica de por lo menos un salario mínimo legal mensual, defensa de la producción (agropecuaria, industrial, artesanal, campesina).

Hasta  la matricula cero para la educación, y detener las erradicaciones forzadas de cultivos de uso ilícito y aspersiones aéreas con glifosato. El gobierno que tuvo la falta de criterio político y social para buscar un impuesto sobre los sectores medios y bajos, ahora debe dar, aunque sea en forma transitoria, respuesta a numerosos reclamos.

Violencia y represión institucional

La violencia ha llegado a tal punto, que un organismo reconocido como Human Rights Watch público un video donde se ve a policías disparar desde una tanqueta proyectiles hacia manifestantes. Y la ONU pidió a Colombia respetar los DD.HH. y garantizar el derecho a las protestas.

Esa misma violencia policial ha pasado a transformarse en uno de los reclamos del paro nacional: la represión a las protestas ha dejado al cierre de esta nota el saldo de 24 muertos, casi 100 desparecidos y cientos de heridos. Estos hechos han revelado la incapacidad de las fuerzas de seguridad colombianas para contener la protesta social.

Debido a que por más de 50 años la policía ha sido entrenada y estructurada en contexto de conflicto armado contra un enemigo en común: las guerrillas. Generando que al tratar con los manifestantes,  muchas veces en vez de abórdalos como ciudadanos que reclaman democráticamente, estos son tratados como subersivos.

 AL CIERRE DE ESTA NOTA EL SALDO ERA DE 24 MUERTOS, CASI 100 DESPARECIDOS

Mientras la corriente más reaccionaria del uribismo, del cual Duque proviene, reduce la complejidad del análisis de los reclamos sociales a un conjunto de conspiraciones orquestadas por Venezuela. la ciudadanía continua en las calles planteando múltiples demandas que por ahora parecen sobrepasar la capacidad de respuesta del actual gobierno.

Mientras la segunda ola de COVID19 avanza, en Colombia se empiezan a reclamar soluciones a problemas que han pasado desapercibidos por mucho tiempo en el centro de la opinión pública. Siendo que el futuro de la democracia colombiana dependerá de lo rápido y efectivo que esas demandas sean encauzadas y respondidas.

FUENTE : REVISTA NOTICIAS

FOTO TAPA : PERFIL

Noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

Continue Reading

Internacional

Estados Unidos ya vacunó con dos dosis a 100 millones de personas

Avatar

Published

on

Estados Unidos tiene ya cien millones de personas completamente vacunadas contra el coronavirus, lo cual morigerará los devastadores efectos de la enfermedad, lo que supone un 35% de su población.

Estados Unidos tiene ya cien millones de personas completamente vacunadas contra el coronavirus, lo cual morigerará los devastadores efectos de la enfermedad, informó hoy el coordinador de respuesta a la pandemia de la Casa Blanca, Jeff Zients.

«Son 100 millones de estadounidenses con una sensación de alivio y tranquilidad al saber que después de un año largo y duro están protegidos del virus, sabiendo que su decisión de vacunarse no solo los protege a ellos sino que también protege a sus familias, sus amigos y sus comunidades», expresó Zients en rueda de prensa.

El país, que sigue siendo el más afectado del mundo, ha distribuido 237 millones de dosis y el 55% de los adultos recibió al menos una dosis.

Se considera que una persona está completamente vacunada dos semanas después de la aplicación del inmunizante o de la segunda dosis para los que se administran en dos tomas.

La campaña de vacunación en Estados Unidos arrancó con altibajos en diciembre, pero el ritmo aumentó rápidamente durante la primavera boreal hasta llegar a un pico de la tasa de inyecciones a principios de abril.

Sin embargo, ahora experimenta una cierta disminución del ritmo de inoculación, consignó la agencia de noticias AFP.

Paulatinamente, todas las personas que estaban convencidas de querer vacunarse lo han hecho, por lo que ahora la campaña está orientada a llegar a las indecisas o de difícil acceso, como las que residen en zonas rurales.

En el país están autorizadas tres vacunas, las de Pfizer/BioNtech, Moderna y Johnson & Johnson, esta última la única que no precisa de más de una dosis.

Estados Unidos registra 32,3 millones de casos y 575.000 muertes, según el último reporte sanitario.

Entretanto, se informó oficialmente que los mayores de 16 años pueden vacunarse en Florida desde hoy sin prueba de residencia, lo que abre la vía a la inmunización de las personas indocumentadas.

FUENTE : LIBRE EXPRESION

Noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

Continue Reading

Más Vistas