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Salud

Ellen ‘t Hoen, la experta en patentes medicinales que exige aplicar el modelo del SIDA en las vacunas contra el COVID

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Esta abogada holandesa es una de las máximas expertas mundiales en el papel de la propiedad intelectual en la medicina y la farmacología. Sus ambiciosas propuestas para acelerar el proceso de inmunización en todo el planeta

Más de un año después del comienzo de la pandemia, las vacunas se convirtieron en la única esperanza de la humanidad a la hora de imaginar un retorno a la vida tal cual la conocíamos antes del COVID-19. Su elaboración en tiempo récord, la variedad en las tecnologías aplicadas y la alta efectividad demostrada en los países con procesos de vacunación más avanzados han puesto de manifiesto, una vez más, las enormes potencialidades del desarrollo científico y tecnológico.

Pero al mismo tiempo han quedado expuestas las profundas inequidades de ese desarrollo: mientras que un puñado de países ricos tienen ya vacunada a cerca de la mitad de su población, la gran mayoría de las naciones pobres apenas empezó a aplicar las primeras dosis

No se trata de un problema exclusivamente ético. El tiempo, en un contexto pandémico, juega en contra de la posibilidad de hallar una salida debido a que, en la medida en la que el virus siga reproduciéndose, las mutaciones son cada vez más frecuentes y amenazan la efectividad de las vacunas. Algo que, a la larga, puede terminar afectando también a los países que hoy parecen a salvo por lo avanzado de su plan de inoculación.

En ese cuadro, la incógnita que desvela al mundo es cómo acelerar la producción y la distribución de vacunas. Son cada vez más las voces que creen que la respuesta sería liberar las patentes, habilitando a laboratorios de todo el planeta a fabricar las fórmulas que ya se sabe que son efectivas.

¿Qué son las patentes y cómo se relacionan con la producción global de vacunas y de medicamentos? ¿Qué consecuencias tendría realmente suspenderlas? ¿Hay propuestas alternativas para regular la producción y la distribución de estos bienes esenciales? Ellen ‘t Hoen, una de las máximas expertas mundiales en la materia, respondió estas y otras preguntas en una entrevista con Infobae.

Desde hace 30 años, esta abogada holandesa que además es autora del libro Patentes privadas y salud pública (2016) estudia el papel de la propiedad intelectual en el mundo de la medicina y la farmacología, e interviene activamente en los debates del momento, con propuestas ambiciosas para facilitar el acceso a medicamentos y vacunas. Además de haber formado parte de Médicos Sin Fronteras, fue directora del Fondo de Patentes de Medicamentos y actualmente dirige la organización Leyes y Políticas de los Medicamentos.

—Para comenzar, ¿podría explicar, de una forma sencilla, cómo funcionan las patentes?

—Las patentes son concedidas a cambio de innovaciones y confieren cierto valor a quiénes las poseen. Cuando alguien tiene una patente, tiene el derecho de excluir a otros de hacer uso de su invento. Es por eso que algunos dicen que es un derecho negativo. También se puede conceder a otros el derecho a usar dicho invento, pero la idea básica es que se entrega un monopolio temporal a alguien que ha inventado algo y que ha gastado tiempo y dinero en hacerlo, para que, por cierto período, tenga la posibilidad de ser la única persona en explotarlo, de modo que esa inversión pueda ser recompensada. Suena como un sistema bastante justo. Pero, por supuesto, viene con costos para la sociedad.

—¿Cuáles serían los costos en el caso de las patentes en la industria médica?

—En el caso de la medicina, el costo detrás del sistema de patentes es aún más alto. Porque al tener un monopolio, los fabricantes pueden usar este derecho para maximizar los precios, y eso conduce a la especulación. Ya no estamos hablando de obtener un beneficio económico, sino de especulación. Eso puede provocar que la gente no tenga acceso a las innovaciones, aunque las necesiten. Por eso es que hay tanto debate en torno a las patentes de los medicamentos. Hoy en día duran un mínimo de 20 años y son concedidas para todos los campos de la tecnología utilizada.

—¿Esto funcionó siempre de la misma manera?

—En el pasado no era así. Cambió con la adopción de nuevos parámetros de propiedad intelectual por parte de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 1995. Antes algunos países elegían, por ejemplo, no otorgar patentes por productos médicos. Quizás las otorgaban por los procesos, pero no por los productos. India ha hecho eso por un tiempo muy largo; Argentina tampoco dio patentes a las farmacéuticas por mucho tiempo; tampoco lo hacía Brasil. Ese tipo de flexibilidad o de diversidad en la aplicación de la ley de patentes desapareció con la adopción de los acuerdos de comercio de 1995.

—¿Cómo influyó este régimen de patentes durante la crisis del sida?

—Las consecuencias negativas de las patentes en medicamentos se volvieron internacionalmente muy visibles en el punto más alto de la crisis del sida/VIH, a fines de los años 90. Las medicinas antirretrovirales eran accesibles sólo en los países ricos, pero donde vivía la mayoría de las personas con VIH, que eran cerca de 30 millones, no se podía acceder porque costaban entre 10.000 y 15.000 dólares por paciente al año, a pesar de que el costo de producción rondaba los 50 dólares. El problema era que las patentes de estos medicamentos estaban muy extendidas, incluso en el África Subsahariana. Afortunadamente, países como India, en donde no regían las patentes, comenzaron a fabricar copias genéricas de esos medicamentos, haciendo bajar significativamente los precios.

—Fue en ese contexto que surgió la idea de un fondo de patentes médicas.

—Sí. Fue algo que surgió en base a una experiencia ocurrida en los Estados Unidos a finales de la Primera Guerra Mundial, cuando se desarrollaron los primeros aviones. Las patentes y la tecnología necesaria para construirlos eran de un pequeño grupo que se negaba a compartirlas con los demás. El Gobierno necesitaba producir aviones a gran escala en sus esfuerzos bélicos, por lo que decidió crear un fondo común de patentes, y forzó a esas compañías a participar. A partir de entonces, cualquiera que quisiera podía usar las patentes de ese fondo para hacer aviones, pero pagando una regalía de 100 dólares a los dueños, que de hecho se enriquecieron bastante. Fue en la Conferencia Internacional del SIDA de Barcelona en 2002 en la que se planteó la idea: “Si pudimos hacerlo con fines militares, podemos hacer algo similar para los medicamentos del HIV”. Ahora el Fondo se ha expandido a otras enfermedades como la hepatitis, pero por fuera de esos casos específicos continúa siendo muy difícil acceder a este tipo de licencias.

—Usted propone, ante la actual pandemia, un Fondo de Patentes Médicas para el COVID-19. ¿Podría darnos más datos sobre cómo funciona este fondo?

—Actualmente, el fondo se presenta ante compañías, entidades o institutos de investigación que poseen las patentes de los medicamentos, por ejemplo, para el HIV, y negocia una licencia de esa patente. Eso significa que el dueño de la patente autoriza al fondo a dar a otros la posibilidad de desarrollar o fabricar esos medicamentos. En algunos casos es gratis, y en otros es a cambio de pequeñas regalías, que son un porcentaje de las ventas netas del producto genérico. Entonces, los fabricantes que pueden trabajar a gran escala producen grandes volúmenes de medicamentos y bajan los precios, lo que permite proveer estas medicinas a los millones cuyas vidas dependen de eso. Es como recrear una situación en la que las patentes no existían. Sin embargo, hay una lista de países de altos ingresos en los que estos medicamentos genéricos no pueden ser vendidos. Porque ese es un mercado lucrativo que los dueños de las patentes farmacéuticas quieren mantener. No digo que eso sea algo bueno, porque que alguien viva en un país de ingresos altos no significa que necesariamente pueda pagar los precios que ponen los monopolios.

—Mencionó antes a India, que es un importante actor en la escena global de los medicamentos, a veces llamada “la farmacia del mundo”. ¿Cuál es su rol en la industria farmacéutica global?

—India es el hogar de un importante número de fábricas de genéricos. Son compañías que hacen medicamentos, algunos de ellos llamados copias, que son químicamente iguales a los originales, pero a un costo mucho más bajo. La razón por la cual India posee semejante complejo industrial es porque en la década del 70 el Gobierno decidió abolir las patentes para proveer medicinas en su país. Tan pronto como una medicina sale al mercado, un fabricante indio sabrá cómo arreglárselas para producir el genérico y ofrecerlo a un precio mucho más bajo.

—¿Se adecuó en algún momento a las regulaciones de la OMC sobre patentes, firmadas en 1995?

—Sí. En 2005 modificó su legislación de patentes para que fuera compatible con los estándares internacionales. Pero lo hizo con una serie de criterios estrictos para proteger su industria. Por ejemplo, India permite que las farmacéuticas patenten una innovación real, pero no pueden patentar la alteración de una molécula o una mejora pequeña. Con esa decisión limitó la cantidad de patentes que otorga, lo cual fue un movimiento importante.

Una imagen de México durante la pandemia (Foto: Cuartoscuro)Una imagen de México durante la pandemia (Foto: Cuartoscuro)

—Es evidente que las patentes satisfacen el interés egoísta de las farmacéuticas, que como todas las empresas trabajan para obtener una ganancia. ¿Pero no es posible que también permitan cierto beneficio para la comunidad?

—Es una pregunta difícil, y la verdad es que no lo sabemos. Hay una especie de creencia en que sin las patentes va a haber menos inversiones e innovación. No hay dudas de que el sistema de patentes y la posibilidad de hacer cantidades enormes de dinero a partir de nuevos medicamentos incentiva el financiamiento de la industria farmacéutica, lo cual se vuelca en investigación y desarrollo. Pero la pregunta es: ¿estamos teniendo la investigación y el desarrollo que necesitamos desde una perspectiva sanitaria? Para muchas enfermedades el sistema no funciona; sólo lo hace allí donde hay un potencial de vender una medicina a un precio muy alto. Hay ejemplos muy claros de esto, como las enfermedades que afectan a los pobres. La necesidad de resolver cuestiones de este tipo es enorme y el problema es global, pero el sistema de patentes nunca hará que el dinero llegue a esos desarrollos. Porque, de nuevo, la perspectiva de rentabilidad no está ahí. Es interesante lo que estamos experimentando actualmente con el COVID-19, porque cuando la pandemia estalló, hace como un año atrás, nadie dijo: “Por suerte tenemos este sistema genial de patentes médicas, sentémonos y esperemos que llegue la solución desde la industria”. Por el contrario, los estados comenzaron a invertir miles de millones de dólares al servicio de la investigación y el desarrollo de tratamientos y vacunas. Creo que sí funciona para ciertos productos que pueden ser vendidos a precios altos. Lo vemos en el área de las investigaciones en torno al cáncer, donde ha habido una serie de avances gracias a la perspectiva de ganancias que había detrás. Pero hay grandes áreas de necesidad en donde esto no se cumple. Y no se puede gastar el dinero destinado a la salud dos veces. Si se gasta en un tratamiento muy caro contra el cáncer, no se puede gastar en investigar una enfermedad rara.

—Los defensores de las patentes afirman que en el último siglo hubo muchos progresos en materia médica y científica gracias a la perspectiva lucrativa detrás de la industria.

—Sí. Esa afirmación puede ser cierta en algún punto, pero no convierte al sistema en un buen sistema. Y a su vez, creo que hay una diferencia entre la capacidad de hacer dinero y la capacidad de especular, que no son lo mismo. La industria que produce medicamentos y los vende a precios razonables obtiene de eso ganancias, y creo que nadie se opondría. Pero no es lo que se ve en el mundo farmacéutico, que es donde pesan las patentes. Ahí se ven precios muy altos, y en consecuencia una falta de acceso. El modelo de negocios está pensado para un segmento de altos ingresos, y desde un punto de vista sanitario uno quiere que todo aquel que lo necesite pueda acceder al medicamento que sea.

Un laboratorio de la Universidad de Oxford trabaja en la vacuna contra el COVID-19
POLITICA 
Europa Press
Un laboratorio de la Universidad de Oxford trabaja en la vacuna contra el COVID-19 POLITICA Europa Press

—¿Cómo se integra, entonces, en esa industria tan lucrativa y que funciona con un sistema tan rígido de patentes, el financiamiento estatal?

—Es otro aspecto que desmiente esta idea de que el desarrollo y la innovación existen gracias a las patentes: mucha de la ciencia y del conocimiento que la industria utiliza para desarrollar estos productos proviene de fondos públicos, por ejemplo, de universidades. No me malinterpreten, la inversión estatal es muy positiva; de hecho, es mejor financiar la investigación y el desarrollo a través de dinero público que permitiendo a las compañías poner precios altos a los medicamentos que desarrollen. Además, el dinero público generalmente va a la investigación inicial, que es la de mayor riesgo porque no hay certezas de si desembocará en algo o no. Con lo cual, yo diría que el éxito de la industria farmacéutica en un país determinado depende enormemente de si hay una base decente de investigación científica. Si los gobiernos están invirtiendo en ciencia, es quizás un elemento más importante que si hay o no un sistema de patentes.

—En el caso de la actual pandemia de COVID-19 se ha vuelto muy evidente cómo el financiamiento estatal fue crucial para el desarrollo de las vacunas que se están aplicando actualmente.

—Ha quedado muy claro que muchas de estas vacunas se lograron gracias a la investigación y el dinero público. Ahora le decimos la vacuna de AstraZeneca, pero en realidad es la vacuna de la Universidad de Oxford, que estaba hecha y lista cuando AstraZeneca se asoció, por lo que fue lograda con dinero público. El problema es que en la transferencia de conocimiento y de la propiedad intelectual incluso, toda esa inversión pública se convierte en lucro privado. Ahora es la compañía la que decide si ofrecerá la licencia de su vacuna o no, o quién puede acceder a ella, o a qué precio. Ese es un problema real de nuestro sistema de innovación. Las instituciones públicas y por lo tanto nuestros propios gobiernos no son buenos protegiendo el dinero con el que financian la industria, y ese es dinero de todos, proviene de los impuestos.

—Algunas personas dicen que la suspensión de patentes es un abordaje equivocado a este problema porque los tratamientos y las vacunas contra el COVID-19 son productos biológicos complejos, cuyas principales barreras no son las patentes, sino las instalaciones para la producción, la infraestructura y el know-how. ¿Qué piensa al respecto?

—Creo que la suspensión de patentes puede ser muy útil para los tratamientos. Pero con las vacunas hay un problema porque para producirlas y replicar las que ya han sido desarrolladas se necesita mucho más que el acceso a la propiedad intelectual. Es necesario el acceso al know-how y a la tecnología, y en algunos casos incluso a las líneas celulares. Son cosas que no puede lograr una suspensión de patentes. No se puede forzar el intercambio de know-how, sino que tiene que haber algún tipo de colaboración. Es por eso que este sería un muy buen caso para el Fondo de Patentes. De hecho, la OMS estableció el año pasado un Fondo de Acceso a la Tecnología del COVID-19 con ese propósito, para tener una plataforma, un lugar, en el que aquellos que tienen el conocimiento, el know-how, la tecnología y la propiedad intelectual puedan compartirla con fabricantes alrededor del mundo. Ese fondo no ha sido exitoso hasta ahora, y está causando muchos problemas, porque el mundo produce normalmente 3.500 millones de vacunas, cuando ahora se requieren 10.000 millones. Necesitamos desesperadamente incrementar la capacidad de producción. Eso no significa que no haya otros problemas; por supuesto, hay cuestiones de infraestructura en algunos continentes, de modo que aunque se pudiera transferir el conocimiento no habría a quién transferirlo, lo que llevaría más tiempo.

Una enfermera prepara vacunas de AstraZeneca para el programa  COVAX en Addis Ababa, Etiopía. REUTERS/Tiksa Negeri//File PhotoUna enfermera prepara vacunas de AstraZeneca para el programa COVAX en Addis Ababa, Etiopía. REUTERS/Tiksa Negeri//File Photo

—Pero hay países de ingresos medios que tienen tanto la capacidad, las instalaciones como la ciencia desarrollada, y que si tuvieran acceso a la propiedad intelectual y al know-how podrían estar produciendo la vacuna ahora.

—Exacto. Si el know-how, la tecnología y la propiedad intelectual hubieran sido transferidas al Fondo del COVID-19 un año atrás, en diversos lugares del planeta habría probablemente más fabricantes produciendo, porque no se necesita un año para poner en marcha la producción. Imagino que en un país como Argentina no sería tan difícil. Hay bases tecnológicas y científicas. Lo mismo en India y en otros lugares. Lo que estamos viendo es que hay países que empiezan a desarrollar sus propias vacunas porque, como no reciben esa tecnología, desarrollan la suya. Está pasando en Cuba, en Vietnam, y por supuesto en China y en Rusia.

—¿Qué opina de la iniciativa presentada en noviembre pasado por India, Sudáfrica y otros países ante la OMC para suspender temporalmente las patentes? ¿Por qué cree que las grandes potencias siguen oponiéndose a estas propuestas?

—Mi opinión es que se trata de una propuesta bastante moderada. He escuchado a algunas personas decir que es radical, pero no me parece. Es por una sola enfermedad y por un período limitado, y sólo para productos necesarios en el tratamiento y la prevención del COVID-19. Los países pueden suspender la implementación de los tratados de patentes en ese contexto limitado; podría ser muy útil. Imaginen si surge un tratamiento: podría ser muy bueno poder producirlo muy rápidamente y en distintos lugares. Para lo que sería menos efectiva una suspensión de patentes es para transferir todo el paquete de know-how, tecnología y propiedad intelectual de las vacunas. Porque es una tecnología más compleja, que requiere de la colaboración de aquellos que la poseen. Se necesita un esfuerzo colaborativo. La suspensión de patentes puede servir para algunas cosas, pero para las vacunas su aplicación directa puede ser menos efectiva, aunque sí tendría una enorme relevancia política.

—¿Relevancia política en qué sentido?

—Que haya países diciendo que quieren suspender todas las patentes mientras dure la pandemia le envía una señal muy clara a aquellos que retienen la propiedad intelectual, de que algo tienen que ceder, que algo tiene que cambiar. Tengo esperanza en estos debates en la OMC, porque obligan a los países a hablar entre ellos para ver cómo van a resolver este problema. Pueden estar en desacuerdo y algunos pueden tratar de obstruir los progresos, pero al menos hay un proceso multilateral abierto para encontrar soluciones. Y eso es necesario, porque ningún país puede formular, encontrar ni implementar soluciones por su cuenta. Si queremos salir de esta crisis necesitamos más colaboración internacional, no menos.

19/11/2020 Coronavirus.- MSF reclama a los países que respalden suspender las patentes de vacunas y tratamientos en la pandemia.

Médicos Sin Fronteras (MSF) ha reclamado a los países que "construyan un consenso" en torno a la propuesta de India y Sudáfrica de renunciar a cierta propiedad intelectual durante la pandemia de COVID-19. Este llamamiento se produce el día antes de la reunión de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que tendrá lugar este miércoles y jueves, y en la que el Consejo General de la OMC analizará un informe sobre la propuesta.

POLITICA ESPAÑA EUROPA MADRID SALUD
MSF
19/11/2020 Coronavirus.- MSF reclama a los países que respalden suspender las patentes de vacunas y tratamientos en la pandemia. Médicos Sin Fronteras (MSF) ha reclamado a los países que “construyan un consenso” en torno a la propuesta de India y Sudáfrica de renunciar a cierta propiedad intelectual durante la pandemia de COVID-19. Este llamamiento se produce el día antes de la reunión de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que tendrá lugar este miércoles y jueves, y en la que el Consejo General de la OMC analizará un informe sobre la propuesta. POLITICA ESPAÑA EUROPA MADRID SALUD MSF

—¿Existe información sobre si es posible que las potencias modifiquen su voto en la OMC y accedan a la propuesta de liberar las patentes temporalmente? ¿O estamos hablando aún de una posibilidad remota? Un artículo reciente de la revista Nature decía que el gobierno de Joe Biden estaba evaluando la propuesta….

—Es muy difícil de saber. Hay muchos movimientos de piezas diferentes, pero hay también una presión creciente en Europa y Estados Unidos para que se levanten temporalmente los derechos sobre las patentes de las vacunas y tratamientos. Pero creo que sí hay un acuerdo en que algo tiene que suceder. La capacidad de producción de la vacuna debe ser ampliada, la producción debe llevarse adelante en diferentes lugares del mundo… No es como en los días del HIV, en los que los países ricos podían simplemente no mirar el problema y actuar como si no existiera. El mundo entiende que este es un problema que solo puede resolverse si se resuelve para todos.

—¿A qué cree que se debe la reticencia de las potencias a hacer cambios, por modestos que sean, en las reglas del juego?

—Las naciones ricas se oponen porque son el hogar de empresas farmacéuticas gigantescas. Por supuesto que las grandes compañías están en contra de suspender las patentes porque lo ven como el puntapié inicial para algo más peligroso. Ellas piensan: “Si comenzamos a cuestionar el sistema de propiedad intelectual, hoy será por el COVID, mañana será por el cáncer, y Dios sabe qué vendrá después”. Harán lo que sea para que esta propuesta no prospere. Hay una tradición muy larga de la Unión Europea y de los Estados Unidos, y ahora también del Reino Unido, por supuesto, que posee una industria farmacéutica también, de defender las posiciones de las compañías farmacéuticas en lugares como la OMC. Pero ha habido excepciones.

—¿Por ejemplo?

—Ha habido oportunidades en las que pusieron un límite. En 2001, en medio de la crisis del sida, la industria no quería en absoluto la Declaración de Doha de Salud Pública, pero los gobiernos consideraron que la situación era muy severa, y decidieron actuar para que la gente en el mundo en desarrollo acceda a los antirretrovirales. Entonces, si hay presión sobre esto, y creo que ahora la hay, y si hay movilización por parte de la sociedad civil, que hoy existe en una escala muy grande, estos países pueden ponerse del lado de la salud pública.

—Otro problema en esta crisis de las vacunas es que los contratos entre los gobiernos y las farmacéuticas suelen ser secretos. Antes dijo que los gobiernos deberían establecer ciertas condiciones a cambio de las grandes sumas de dinero que invierten en la industria. ¿Qué condiciones tendrían que imponer a los laboratorios?

—La primera condición es que los precios sean razonables. La segunda sería que compartan la tecnología, el know-how y la propiedad intelectual con otros fabricantes, particularmente en países de ingresos bajos y medios, para que se pueda subir la escala de producción rápidamente. También que se compartan de manera continuada los nuevos desarrollos, de modo que si alguien obtiene un conocimiento de una corporación, lo mejora y quizás saca su propia patente, que eso sea compartido nuevamente con otros. La colaboración entre compañías evitaría la duplicación y permitiría desarrollar vacunas mucho más rápido. Yo establecería condiciones en esa línea, pero lo más importante es compartir la propiedad intelectual y la tecnología. Insistiría en colaborar con el Fondo de Acceso a la Tecnología del COVID-19 de la OMS.

Ilustración de viales etiquetados "Vacuna contra la enfermedad del coronavirus (COVID-19) de Pfizer BioNtech" sobre una bandera de la UE, 24 de marzo de 2021. REUTERS/Dado RuvicIlustración de viales etiquetados “Vacuna contra la enfermedad del coronavirus (COVID-19) de Pfizer BioNtech” sobre una bandera de la UE, 24 de marzo de 2021. REUTERS/Dado Ruvic

—Como una alternativa a la suspensión de la propiedad intelectual, las farmacéuticas están cada vez más aumentando el licenciamiento de sus productos en el exterior. Una suerte de subcontratación o tercerización. Argentina acaba de anunciar que las vacunas Sputnik V van a ser fabricadas en el país. ¿Cuáles son las ventajas y las contras de este mecanismo?

—Se está refiriendo a las pocas licencias bilaterales que existen. Es distinto a un abordaje más colectivo como el del Fondo de Acceso del COVID-19, donde estarían todas las vacunas desarrolladas y tanto el know-how como la propiedad intelectual estarían disponibles para otros. Lo que está pasando ahora es que las compañías ingresan en licencias bilaterales con fabricantes elegidos a dedo. No he leído el acuerdo de la Sputnik V, así que no sé cuáles son los términos y condiciones. Pero en el caso de las farmacéuticas occidentales se licencian unas a otras. Por supuesto, está el acuerdo de AstraZeneca con el Instituto Serum de India, y otros que son más como contratos de fabricación, de llenar y terminar. No es una transferencia de tecnología completa de todo el know-how necesario para hacer estas vacunas. Así que, si bien puede ayudar a incrementar la capacidad de producción en ciertos países, a otros no les va a servir. Un abordaje más internacional y colectivo sería preferible.

—Respecto de cómo ayudar a los países más pobres en los que las capacidades estatales son muy bajas en muchas dimensiones, no sólo para producir vacunas, ¿cree que sería suficiente con un Fondo de Acceso como el que propone?

—No es que las vacunas per se tengan que ser fabricadas en el continente en el que son utilizadas. Hay que ser conscientes de que hay países o regiones en los que no hay capacidad de producción y que van a necesitar importar. Pero cuanto mayor sea la escala de producción menores serán los costos. Así que es algo que tiene que pasar de inmediato. El mecanismo COVAX de la OMS está pensado para eso, pero está sufriendo por no tener suficientes suministros. También hay que adoptar una estrategia de más largo plazo, y eso implica incrementar la capacidad; no hay razones por las que África no podría tener mayor producción. Sudáfrica o Senegal tienen cierta capacidad. Puede que necesiten más apoyo y financiamiento para estar en pleno funcionamiento, pero esa debería ser una de las consecuencias de esta crisis, el reconocimiento de que eso debe suceder. Parte del dinero que se invirtió en estas vacunas debería ir al desarrollo de esa capacidad de producción, que no sólo facilitaría el manejo de la crisis del COVID-19, sino que podría beneficiar el tratamiento de otras enfermedades en el futuro.

FUENTE : INFOBAE

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REALIZAR EJERCICIO FÍSICO MEJORA LA SALUD CEREBRAL, SEGÚN NUEVOS HALLAZGOS CIENTÍFICOS

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La ciencia logró determinar, una vez más, que la actividad física brinda beneficios al organismo y el cerebro. Cuáles son los principales puntos positivos y cómo alcanzarlos.}

Bailar, correr, caminar y hasta pasear son solo algunos de los ejercicios físicos que pueden tener grandes efectos en la salud y, en especial, en el cerebro. Casi a diario se dan a conocer nuevos estudios que refuerzan la importancia que tiene la actividad física en el bienestar neuronal y la prevención de enfermedades neurodegenerativas, como son el Alzheimer o el Parkinson. Sin embargo, este comportamiento no beneficia solamente a los adultos mayores, sino que, además, los puntos positivos se extienden a todas las edades.

“El cuerpo de una persona de 20 años es intrínsecamente diferente del cuerpo de una persona de 70 años. Y de alguna manera, algo sobre el ejercicio puede generar un beneficio en todos estos contextos”, explicó Saul Villeda, neurocientífico que estudia cómo los factores en la sangre rejuvenecen el cerebro en la Universidad de California, en San Francisco. Asimismo, destacó que el impacto de la actividad física en el cerebro es amplio. Ya no solo se centra en la propia oxigenación, sino que, además, se evidencian mejoras en la regeneración de las neuronas, disminuye la inflamación y se optimiza la comunicación entre las neuronas.

Todos los ejercicios estimulan el cerebro y lo fortalecen aunque los especialistas recomiendan los de fuerza o los de resistencia (Getty) Todos los ejercicios estimulan el cerebro y lo fortalecen aunque los especialistas recomiendan los de fuerza o los de resistencia (Getty)

Alberto Cormillot (MN 24.518), médico nutricionista, explicó a Infobae que “en los últimos años se vio que, cuando avanza la edad, el hipocampo y la materia gris del área frontal se achican y ese achicamiento tiene que ver con la disminución de la memoria, la atención y el manejo de las habilidades cognitivas de las personas”. En cambio, “cuando la gente empieza a hacer actividad muscular segregan mioquinas, que son moléculas secretadas por las células musculares esqueléticas, que son favorables para estimular el crecimiento del cerebro y detener ese proceso de ‘achicamiento’”.

“Todos los ejercicios estimulan el cerebro y lo fortalecen, pero hay algunos que son especialmente buenos, como por ejemplo los ejercicios de fuerza o los de resistencia, donde el músculo tiene que luchar contra la resistencia, lo cual provoca cambios sustanciales en el lóbulo frontal. Dicho lóbulo frontal cumple la función de la toma de decisiones, tiene el juicio, pone límites, planifica cosas, y en el adulto mayor esa disminución hace que todos esos procesos se den de manera más lenta”, señaló el experto.

Para los mayores de 60 años ya se pone al ejercicio físico como una herramienta para mejorar tanto las aptitudes cerebrales como su correcto funcionamiento (Getty)Para los mayores de 60 años ya se pone al ejercicio físico como una herramienta para mejorar tanto las aptitudes cerebrales como su correcto funcionamiento (Getty)

En ese sentido, el especialista advirtió que “una de las mioquinas más importantes es el factor estimulante derivado del cerebro, que en español se llama factor neurotrófico derivado del cerebro”. “Es una proteína que entre otras cosas está producida por estar relacionada con el nivel de músculo que una persona tiene. Es un nivelador del ejercicio físico sobre el cerebro”, detalló.

Aquello que explicó Cormillot se confirma ante cada nuevo estudio. Antes, los expertos habían puesto al cerebro en un lugar de “dictador solitario”, es decir que solamente recibía la información que el enviaba al cuerpo y desde su lugar de privilegio, como es el cráneo, definía cómo se debía comportar el organismo. Ahora, los científicos lograron determinar “que el cerebro no es ese órgano unidireccional que domina el resto del cuerpo”. “Más bien, hay una interacción mutua entre estos sistemas”, resaltó Christoph Handschin, investigador muscular y profesor de farmacología en la Universidad de Basilea, en Suiza, en dialogo con NatGeo.

“Todavía estamos arañando la superficie, pero es muy emocionante que ahora podamos abordar algunos de los vínculos epidemiológicos observados durante mucho tiempo entre la actividad, la salud del cerebro, las enfermedades neurodegenerativas, la depresión y los trastornos del estado de ánimo, que hasta ahora no se han entendido en absoluto“, agregó el experto suizo.

“El cerebro no es ese órgano unidireccional que domina el resto del cuerpo” sino que se trata de “una interacción mutua”, resaltó Christoph Handschin (Getty Images)“El cerebro no es ese órgano unidireccional que domina el resto del cuerpo” sino que se trata de “una interacción mutua”, resaltó Christoph Handschin (Getty Images)

Según surge de un estudio realizado por la AARP (previamente conocida como American Association of Retired Persons), una organización norteamericana que se centra en las necesidades e intereses de las personas mayores de 50 años; y National Geographic, los mayores de 60 años ya ponen al ejercicio físico como una herramienta para mejorar tanto las aptitudes cerebrales como su correcto funcionamiento.

Denominada como “Second Half of Life (Segunda mitad de la vida)”, esta investigación evaluó, de forma online y telefónica, a más de 2500 adultos mayores, quienes se mostraron más predispuestos a la actividad física en comparación con las personas de entre 30 y 50 años. Siendo que los primeros también señalaron que, entre sus principales preocupaciones, se encuentra la salud de su cerebro.

La influencia del ejercicio físico en la salud cerebral

Los beneficios de la actividad física en el cerebro no son iguales para todas las edades, aseguraron los científicos. Mientras que en los chicos se aprecian mejoras en su rendimiento cognitivo, según se advierte en las pruebas de coeficiente intelectual, y el rendimiento académico; en los adultos mayores se mide en prevención de enfermedades y funcionamiento neuronal.

Los beneficios de la actividad física en el cerebro no son iguales para todas las edades, aseguraron los científicos (Getty) Los beneficios de la actividad física en el cerebro no son iguales para todas las edades, aseguraron los científicos (Getty)

Es más, para analizar cómo influye la actividad física en el funcionamiento del cerebro se realizaron estudio de imágenes que evidenciaron un crecimiento en el volumen del hipocampo, región cerebral que interviene en el aprendizaje y la memoria, en aquellos que presentan una mejor condición física, en relación con los “sedentarios”. Incluso en aquellos con afecciones cerebrales; tales como las primeras etapas del Alzheimer, la esquizofrenia o las lesiones cerebrales; realizar ejercicio impulsa mejoras en: el aprendizaje, la atención y la memoria, además de que colabora en las tareas de memoria espacial.

El objetivo final sería desarrollar un fármaco que pueda imitar los efectos del ejercicio en el cerebro”, aseguró la neurobióloga en la Universidad de Chicago, Constanza Cortés Rodríguez.

Décadas de estudio y un resultado prometedor

La relación entre la actividad física y el comportamiento del cerebro cuenta con décadas de estudio. Una de las primeras científicas en analizar esta relación fue Henriette van Praag, quien hace unos 25 años publicó estudios donde evaluó cómo se comportaban los ratones adultos que hacían ejercicio en la “rueda” en comparación con los sedentarios. Los resultados fueron determinantes: el ejercicio impulsa el nacimiento de nuevas neuronas (neurogénesis), mejora la memoria espacial y el aprendizaje , en el cerebro de ratones adultos. Esos cambios fueron acompañados de mejoras en la memoria espacial y el aprendizaje.

Bruce Spiegelman, en tanto, fue el protagonista de dos hallazgos. En 2002, el biólogo celular del Instituto del Cáncer Dana-Farber y la Escuela de Medicina de Harvard, descubrió que aumentar la cantidad de una proteína llamada PCG1-alfa, que regula el metabolismo del cuerpo activando y desactivando genes, fortalecía los músculos y les permitía una evolución similar a aquellos que sí realizaban actividad física.

Bruce Spiegelman descubrió que aumentar la cantidad de una proteína llamada PCG1-alfa, que regula el metabolismo del cuerpo activando y desactivando genes, fortalecía los músculos (Gettyimages)Bruce Spiegelman descubrió que aumentar la cantidad de una proteína llamada PCG1-alfa, que regula el metabolismo del cuerpo activando y desactivando genes, fortalecía los músculos (Gettyimages)

10 años más tarde, junto a su equipo, Spiegelman identificaron la irisina, una miocina que es liberada por el organismo cuando se realizan ejercicios musculares. Esta sustancia es la responsable de convertir la grasa blanca (que almacena calorías) en beige, que las quema. En 2013, una investigadora que trabajaba junto a Spiegelman, Christiane Wrann, logró determinar el “diálogo” que existe entre los músculos y el cerebro cuando el cuerpo realiza actividad física.

En esta “charla” es cuando, tras elevar los niveles de irisina, se eleva otra proteína, denominada como “factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF)”, el cual fomenta la salud y el crecimiento de las sinapsis y las neuronas, además de que las empuja a madurar y mejorar la plasticidad sináptica. En 2021, Wrann, que actualmente es neurocientífica en el Hospital General de Massachusetts y la Facultad de Medicina de Harvard, mostró que la irisina promueve estas habilidades cognitivas.

Pero eso no es todo, la científica y su equipo lograron determinar que la irisina también protege al cerebro de enfermedades neurodegenerativas. Wrann advirtió que esta sustancia podría ser la responsable de amortiguar la inflamación que provoca el inadecuado funcionamiento del sistema inmunitario del cerebro. Con lo cual, las células llamadas microglía y astrocitos dejan de cumplir su función y ya no reducen la infección cerebral o limpian los desechos después de una lesión, sino que las células permanecen activas después de que haya pasado el peligro y destruyen las conexiones entre las neuronas, para luego matar las propias células y, finalmente, provocar enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer y el Parkinson.

La irisina también protege al cerebro de enfermedades neurodegenerativasLa irisina también protege al cerebro de enfermedades neurodegenerativas

“La irisina ciertamente es prometedora”, dijo Handschin a NatGeo. Al tiempo que señaló el futuro prometedor de esta sustancia y las chances de generar tratamientos para estas enfermedades. Aunque aclaró: “Queda por ver si esto funciona en pacientes humanos, especialmente teniendo en cuenta los datos sobre su efecto en el cerebro”.

Los puntos positivos son muchos, pero aún restan más. En lo que se refiere a la salud mental, la actividad física también ha demostrado beneficios. En palabras de Juli Fraga, psicóloga de San Francisco, “el ejercicio puede aliviar los síntomas de la ansiedad y la depresión de manera bastante significativa. Es tan beneficioso que los psicoterapeutas a menudo se lo recetan a sus pacientes, y algunos incluso ofrecen terapia de caminar y hablar”. “La depresión severa es la causa número uno de suicidio, y es especialmente prevalente entre los jóvenes”, afirmó, en tanto, Spiegelman, quien instó a que se avance en estudios sobre este aspecto, al cual calificó como “necesidad insatisfecha”.

Cuáles son los 5 “beneficios cerebrales” de la actividad física

“Entre otros beneficios, la actividad física tienen múltiples aportes para la salud cerebral. Es increíble ver cómo las personas que hacen actividad física están a lo largo de los años en comparación con los que no han realizado. Su edad biológica puede no corresponderse con su edad cronológica”, dijo a Infobae el doctor Roberto Peidró, director Instituto de Ciencias del Deporte de la Universidad Favaloro.

"Es increíble ver cómo las personas que hacen actividad física están a lo largo de los años en comparación con los que no han realizado”, dijo Roberto Peidró, director Instituto de Ciencias del Deporte de la Universidad Favaloro (Foto: Christin Klose/dpa)“Es increíble ver cómo las personas que hacen actividad física están a lo largo de los años en comparación con los que no han realizado”, dijo Roberto Peidró, director Instituto de Ciencias del Deporte de la Universidad Favaloro (Foto: Christin Klose/dpa)

En ese sentido, Peidró agregó: “Lo ideal es empezar por algunos movimientos, como caminar, subir la escalera, trotar. Es un gran desafío que las personas comiencen y sigan de manera constante. Es decir, que adhieran a la actividad física. Cada uno tiene que encontrar una actividad física que le guste, como nadar, andar en bicicleta, caminatas rápidas. Porque si no le gusta, puede aburrirse y abandonar. Después, se aconseja programar la actividad física para sostenerla y tener los beneficios. Lo importante es que el cuerpo esté en movimiento”. Cuáles son los 5 principales beneficios:

1. Convierte al cerebro en una fuente de placer: estimula sustancias químicas tales como la dopamina, la serotonina, los endocannabinoides y la norepinefrina, que le permiten al cerebro sentirse bien, según la Asociación Americana de Psicología. Estas hormonas gestionan el estrés, mejoran de la sensación de bienestar y la promoción de un interés activo en la vida.

Peidró: “Lo ideal es empezar por algunos movimientos, como caminar, subir la escalera, bailar o trotar" (Imagen de archivo. EFE/EPA/Marton Monus) Peidró: “Lo ideal es empezar por algunos movimientos, como caminar, subir la escalera, bailar o trotar” (Imagen de archivo. EFE/EPA/Marton Monus)

2. Estimula la neurogénesis: para la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, el ejercicio físico estimula la neurogénesis (formación de nuevas neuronas). Un estudio realizado en el Hospital General de Massachusetts en Boston, Estados Unidos, los médicos experimentaron con ratas de laboratorio para ver si la medicina podía encender la neurogénesis. Aunque podía hacerlo, las neuronas morían antes de que tuvieran algún potencial. Pero cuando se sometió a las ratas a cursos de ejercicios, no sólo se produjo la neurogénesis, sino que las neuronas estaban lo suficientemente sanas y fuertes como para perdurar.

3. Mejora la memoria y el aprendizaje: el hipocampo es una zona del cerebro que sigue creando nuevas neuronas a lo largo de la vida del ser humano, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos; y es fundamental para el aprendizaje y la formación de la memoria. Múltiples estudios han demostrado que los adultos que hacen ejercicio rinden más en tareas de memoria, aprendizaje y toma de decisiones.

4. Aumenta el grosor de la corteza cerebral: se trata de la cubierta exterior de la parte más grande del cerebro y está asociada a los patrones de pensamiento consciente de alto nivel, incluyendo la emoción, la evaluación, el razonamiento y el lenguaje. Y según expertos de la Universidad Johns Hopkins, el ejercicio puede engrosar la corteza cerebral gracias a la toma continua de decisiones en fracciones de segundo.

5. Mejora la neuroplasticidad: desde el nacimiento, el cerebro es maleable, capaz de cambiar tanto física como funcionalmente en respuesta a eventos como el aprendizaje, nuevos entornos, lesiones y enfermedades. Cuanto mayor sea la neuroplasticidad, mejor se podrá adaptar el cerebro a los acontecimientos de la vida, desde la adquisición de nuevas habilidades laborales hasta el reaprendizaje de la marcha tras un accidente.

Cuanto mayor sea la neuroplasticidad, mejor se podrá adaptar el cerebro a los acontecimientos de la vida (Getty)Cuanto mayor sea la neuroplasticidad, mejor se podrá adaptar el cerebro a los acontecimientos de la vida (Getty)

11 consejos para mejorar los circuitos neuronales

Once consejos sencillos para poder alcanzar los beneficios demostrados en distintos estudios científicos:

1- Usar la mano opuesta: cuando una persona usa su mano más fuerte solo se activa un lado de su cerebro, pero al usar la opuesta puede ayudar al cerebro a integrar sus dos hemisferios y desarrollar nuevas vías y conexiones neuronales.

2- Aromaterapia como estimulante cerebral: la aromaterapia puede ser una forma poderosa de reiniciar el cerebro y mejorar su funcionamiento.

3- Hacer actividad física: treinta minutos diarios de ejercicio moderado aumentan la producción de nuevas sinapsis (la unión entre dos células nerviosas) en el cerebro y los estudios demostraron que el ejercicio cardiovascular regular que eleva el ritmo cardíaco es una de las mejores maneras de fomentar la neuroplasticidad en el cerebro. Levantar peso también puede mejorar la memoria, según un estudio realizado en 2019 y publicado en el Journal of Applied Physiology, además de mejorar la capacidad de pensar y reducir, o incluso revertir, aspectos de la pérdida de memoria relacionada con la edad.

Correr o caminar: científicos de la New Mexico Highlands University descubrieron que el “impacto del pie”, el golpe del pie contra el suelo, aumenta el flujo de sangre al cerebro (Getty)Correr o caminar: científicos de la New Mexico Highlands University descubrieron que el “impacto del pie”, el golpe del pie contra el suelo, aumenta el flujo de sangre al cerebro (Getty)

4- Escuchar ritmos binaurales: la terapia de ondas de sonido llamada latidos binaurales estimula las principales hormonas responsables de la salud del cerebro en la vejez, la DHEA y la melatonina, entre un 50 y un 100% y reduce la hormona del estrés, a la mitad.

5- Cambiar la rutina: cuando se renuncia a la misma vieja rutina y busca experiencias nuevas y emocionantes, el cerebro se estimula, lo que conduce a una oleada de dopamina y adrenalina, con lo cual se puede conducir al crecimiento de las neuronas cerebrales gracias a una proteína llamada factor neurotrópico derivado del cerebro (BDNF, por sus siglas en inglés), que mejora el funcionamiento neuronal. Los niveles de BDNF aumentan en ambientes estimulantes.

6- Correr o caminar: científicos de la New Mexico Highlands University descubrieron que el “impacto del pie”, el golpe del pie contra el suelo, aumenta el flujo de sangre al cerebro. Entonces, aunque andar en bicicleta aumenta los niveles de oxígeno en el cerebro, caminar y correr (que tiene un impacto aún más fuerte) tendrá beneficios adicionales.

7- Controlar la columna: realizados por osteópatas y quiroprácticos, los ajustes posturales pueden mejorar la función cerebral, y especialmente el funcionamiento de la corteza prefrontal que controla la toma de decisiones, el enfoque y la inteligencia; incluso sirve para tratar la niebla mental, la ansiedad, la depresión o los dolores de cabeza frecuentes, entre otros.

Los expertos recomendaron dormir las horas necesarias, no más ni menos, ya que es fundamental para el funcionamiento de la memoria (Foto: Pexels)Los expertos recomendaron dormir las horas necesarias, no más ni menos, ya que es fundamental para el funcionamiento de la memoria (Foto: Pexels)

8- Dormir las horas recomendadas: con muy poco o demasiado tiempo de descanso el cerebro no funciona correctamente. Un estudio realizado en 2017 entre más de 9.000 personas arrojó que dormir menos de seis horas o más de ocho horas se traducía en una reducción de la función de la memoria y la capacidad de toma de decisiones. Siete horas, o siete y media, parecen ser lo óptimo.

9- Multitarea, pero con habilidades nuevas: en general, los niños exhiben más neuroplasticidad (la capacidad del cerebro para crecer y cambiar) que los adultos, por lo que tienden a ser mejores para adquirir nuevas habilidades. “Los adultos mayores pueden aprender varias habilidades nuevas al mismo tiempo, y hacerlo podría mejorar su funcionamiento cognitivo. Los estudios proporcionan evidencia de que las experiencias de aprendizaje intensas similares a las que enfrentan las poblaciones más jóvenes son posibles en las poblaciones de mayor edad y pueden facilitar las ganancias en las habilidades cognitivas”, afirmó la psicóloga de la Universidad de California, Rachel Wu.

10- Otorrinolaringólogo: existe una conexión entre la pérdida de audición y el deterioro del cerebro y el desarrollo de la demencia. En 2015, la Universidad de Colorado descubrió que cuando se producía una pérdida auditiva, aunque el cerebro se reconfiguraba entregando las áreas que generalmente se ocupan de la audición a las secciones que procesan el tacto o la visión, las partes auditivas del cerebro se debilitaban considerablemente.

11- Beber más agua: el cerebro es 73% agua. La pérdida de líquido equivalente al 2% del peso corporal afecta la toma de decisiones y crea problemas con el enfoque y la memoria. Según los especialistas, el 75% de las personas están deshidratadas regularmente, con lo cual se puede desencadenar depresión, fatiga crónica y trastorno por déficit de atención (ADD).

 

FUENTE : INFOBAE

 

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Salud

¿POR QUÉ NO TE HA DADO COVID? LAS POSIBLES RAZONES MÁS ALLÁ DE LA BUENA SUERTE

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Desde una infección previa a un factor genético, son varias las posibles razones para que existan personas que no se han contagiado, al momento, con el virus.

Seguro que conoces al menos a una persona que aún no se infectó de covid. Quizás pienses que se trata de simple buena suerte.

Sin embargo hay varios estudios que apuntan a otras razones: desde una posible infección previa a la salud de tu sistema inmunitario.

En este video te explicamos lo que adelantan algunos estudios científicos.

 

FUENTE : MDZOL.COM

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Salud

TRAS EL CASO SOSPECHOSO EN ARGENTINA: CÓMO AVANZA LA VIRUELA DEL MONO EN EL MUNDO Y QUÉ DICEN LOS EXPERTOS

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Ya son al menos 15 países con casos confirmados o bajo estudio de viruela símica. Qué se sabe, hasta el momento, del brote que ya preocupa a la comunidad científica internacional.

Pasaron menos de 3 semanas desde que se identificó el primer caso de viruela del mono fuera de África. Desde ese momento hasta la actualidad, ya son, al menos, unos 15 los países que, entre confirmados y sospechosos, dieron aviso de la llegada de la enfermedad. La primera nación en América Latina en notificar la presencia de esta patología dentro de su territorio fue la Argentina. Cuál es la situación mundial y qué dicen los expertos.

“Hasta el 21 de mayo, a las 13:00, se han notificado a la OMS 92 casos confirmados por laboratorio y 28 casos sospechosos de viruela símica con investigaciones en curso en 12 Estados Miembros que no son endémicos para el virus de la viruela símica, en tres regiones de la OMS. No se han reportado muertes asociadas hasta la fecha”, informó la Organización Mundial de la Salud (OMS) este sábado.

Antes de que la Argentina informara la identificación del primer caso sospechoso de viruela del mono en América Latina, y desde el pasado 7 de mayo, cuando se identificó el primer contagio fuera de África, se registraron afectados (entre confirmados y bajo estudio) en: Reino Unido, España, Portugal, Italia, Canadá, Estados Unidos, Australia, Suecia, Francia, Bélgica y Alemania. Por otro lado, los Países Bajos, Israel y Suiza, pese a la información brindada por sus autoridades sanitarias locales, aún no se incluyeron en la lista emitida por el ente internacional.

- Distribución geográfica de casos confirmados y sospechosos de viruela símica en zonas no endémicas entre el 13 y el 21 de mayo de 2022, a las 13:00 horas 
- Fuente de datos: Organización Mundial de la Salud / Producción de mapas: Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS / Fecha del mapa: 21 de mayo de 2022 
Crédito: OMS– Distribución geográfica de casos confirmados y sospechosos de viruela símica en zonas no endémicas entre el 13 y el 21 de mayo de 2022, a las 13:00 horas – Fuente de datos: Organización Mundial de la Salud / Producción de mapas: Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS / Fecha del mapa: 21 de mayo de 2022 Crédito: OMS

Las investigaciones epidemiológicas están en curso, sin embargo, los casos notificados hasta el momento no tienen vínculos de viaje establecidos a áreas endémicas. Según la información actualmente disponible, los casos se han identificado principalmente, pero no exclusivamente, entre hombres que tienen sexo con hombres (HSH) que buscan atención en clínicas de atención primaria y salud sexual”, advirtió la OMS.

Según el ente sanitario internacional, “la identificación de casos confirmados y sospechosos de viruela símica sin vínculos directos de viaje a un área endémica representa un evento muy inusual. La vigilancia hasta la fecha en áreas no endémicas ha sido limitada, pero ahora se está expandiendo. La OMS espera que se notifiquen más casos en áreas no endémicas. La información disponible sugiere que la transmisión de persona a persona está ocurriendo entre personas en contacto físico cercano con casos que son sintomáticos”.

Qué dicen los expertos sobre la viruela del mono

Vale recordar que el Ministerio de Salud nacional informó, este domingo, la detección del primer caso sospechoso de viruela del mono en la Argentina. Se trata de un hombre residente de la provincia de Buenos Aires, que se encuentra aislado, que presenta “buen estado general” y está “recibiendo tratamiento sintomático”. Además, detallaron que cuenta con un antecedente de viaje a España, donde estuvo del 28 abril al 16 de mayo 2022.

Imagen de archivo de una toma de microscopio electrónico (EM) que muestra partículas maduras del virus de la viruela del mono, de forma ovalada, así como semilunas y partículas esféricas de viriones inmaduros, obtenidas de una muestra clínica de piel humana asociada al brote de perros de la pradera de 2003
REUTERSImagen de archivo de una toma de microscopio electrónico (EM) que muestra partículas maduras del virus de la viruela del mono, de forma ovalada, así como semilunas y partículas esféricas de viriones inmaduros, obtenidas de una muestra clínica de piel humana asociada al brote de perros de la pradera de 2003 REUTERS

La viruela del mono es la infección más importante causada por los orthopoxvirus desde la erradicación de la viruela. El primer aislamiento viral se produjo en un niño en la RDC en 1970, a 9 meses de la erradicación de la viruela en dicho país. Desde entonces, casos esporádicos son reportados en países del centro y oeste africano donde la enfermedad se considera endémica”, aseguró Lilian Testón, médica infectóloga del FUNCEI (Fundación del Centro de Estudios Infectológicos del doctor Daniel Stamboulian) en diálogo con Infobae.

Según la experta: “El aumento de los casos reportados puede atribuirse a una pérdida de la inmunidad de rebaño en la población, luego de que finalizó la vacunación contra la viruela en 1980″. Aunque aclaró que la diseminación en seres humanos de esta enfermedad no es fácil. Se realiza a través de contacto estrecho con personas o animales infectados, o bien con materiales contaminados”. “La transmisión en humanos ocurre como consecuencia de contacto con fluidos corporales o lesiones, además de contagio mediante relaciones sexuales”, agregó.

En diálogo con Infobae, el virólogo Mario Lozano, doctor en Ciencias Bioquímicas y experto en Biología Molecular, afirmó: “La viruela de simios o de monos es una enfermedad producida por el virus Monkeypox. Este virus es un pariente del virus de la viruela humana (virus variola) que fue erradicado de la Tierra en 1980. Aunque su nombre señala a los monos, porque fue detectada primero en estos animales, se supone que su anfitrión natural son los roedores”.

“Esta enfermedad cuenta con un menor riesgo que la viruela habitual, pero sí se presenta con manifestación cutáneas, fiebre, mal estar general y el dolor de cabeza. Lo habitual para una enfermedad infecciosa”, describió a Infobae Ricardo Teijeiro (MN 58065)
REUTERS/Archivo“Esta enfermedad cuenta con un menor riesgo que la viruela habitual, pero sí se presenta con manifestación cutáneas, fiebre, mal estar general y el dolor de cabeza. Lo habitual para una enfermedad infecciosa”, describió a Infobae Ricardo Teijeiro (MN 58065) REUTERS/Archivo

Esta enfermedad cuenta con un menor riesgo que la viruela habitual, pero sí se presenta con manifestación cutáneas, fiebre, mal estar general y el dolor de cabeza. Lo habitual para una enfermedad infecciosa”, describió a Infobae Ricardo Teijeiro (MN 58065), infectólogo del Hospital Pirovano y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

Más allá de los brotes, según explicó el virólogo: “Esta es la primera vez que se ha relacionado el contagio a través de relaciones sexuales pero este modo de transmisión novedoso para este virus todavía requiere de confirmación. Hasta ahora, este virus no suele transmitirse fácilmente entre personas por lo que no es muy contagioso”. Al tiempo que aclaró: “Los casos son muy pocos, por lo que la enfermedad no conlleva un riesgo sanitario que debiera preocupar a la población”.

De todos modos, el virólogo resaltó que “es importante que los sistemas de salud estén atentos a cualquier brote. Sobre todo ahora cuando se sospecha que se abrió una nueva vía de contagio, aunque insisto… no esta confirmada todavía”. “La señal de alarma de estos pequeños brotes es el modo de transmisión, ‘hombres que tienen sexo con hombres’, que anteriormente no se tenía registrado esta forma de transmisión”, añadió Darío Álvarez, bioquímico y especialista en virología (MN 10659), en diálogo con Infobae.

BONDUA, LIBERIA - UNDATED: In this 1971 Center For Disease Control handout photo, monkeypox-like lesions are shown on the arm and leg of a female child in Bondua, Liberia. The Centers for Disease Control and Prevention said June 7 the viral disease monkeypox, thought to be spread by prairie dogs, has been detected in the Americas for the first time with about 20 cases reported in Wisconsin, Illinois, and Indiana.  (Photo Courtesy of the CDC/Getty Images) BONDUA, LIBERIA – UNDATED: In this 1971 Center For Disease Control handout photo, monkeypox-like lesions are shown on the arm and leg of a female child in Bondua, Liberia. The Centers for Disease Control and Prevention said June 7 the viral disease monkeypox, thought to be spread by prairie dogs, has been detected in the Americas for the first time with about 20 cases reported in Wisconsin, Illinois, and Indiana. (Photo Courtesy of the CDC/Getty Images)

Cuáles son los síntomas

La OMS advierte que, tras un periodo de incubación de entre 6 y 16 días (que puede variar entre 5 y 21), la infección se divide en dos periodos:

Invasión (entre los días 0 y 5): caracterizado por fiebre, cefalea intensa, linfadenopatía (inflamación de los ganglios linfáticos), dolor lumbar, mialgias (dolores musculares) y astenia intensa (falta de energía)

Erupción cutánea (entre 1 y 3 días después del inicio de la fiebre): aparecen distintas fases del exantema. En general, primero afecta al rostro y luego se extiende al resto del cuerpo, siendo que las regiones del cuerpo más afectadas son la cara (en el 95% de los casos), las palmas de las manos y las plantas de los pies (en el 75% de los casos). La evolución de esta suerte de ampollas avanza a maculopápulas (lesiones de base plana) a vesículas (ampollas llenas de líquido), pústulas y costras (tras unos 10 días), las cuales desaparecen por completo hasta 3 semanas más tarde.

En tanto, la ubicación y gravedad de las lesiones varían dependiendo de las personas. Las zonas afectadas son: mucosas de la boca (70% de los casos), los genitales (30%), la conjuntiva palpebral (20%) y la córnea (globo ocular). De todas maneras, la viruela símica suele ser una enfermedad autolimitada con síntomas que duran de 14 a 21 días, siendo que los casos graves se producen con mayor frecuencia entre los niños y su evolución depende del grado de exposición al virus, el estado de salud del paciente y la gravedad de las complicaciones, detalló la OMS.

La viruela símica suele ser una enfermedad autolimitada con síntomas que duran de 14 a 21 días, siendo que los casos graves se producen con mayor frecuencia entre los niños y su evolución depende del grado de exposición al virus
REUTERS/Christine UyanikLa viruela símica suele ser una enfermedad autolimitada con síntomas que duran de 14 a 21 días, siendo que los casos graves se producen con mayor frecuencia entre los niños y su evolución depende del grado de exposición al virus REUTERS/Christine Uyanik

Además, Álvarez explicó a Infobae que “los signos y síntomas son semejantes a los de la viruela común aunque más leve, donde los pacientes presentan, fiebre, síntomas respiratorios y un exantema vesicular parecido al de la viruela, con la diferencia que en la viruela de mono la linfadenopatia (agrandamiento de los ganglios linfáticos) son más grandes en los estadios iniciales”.

Es importante que entendamos que no hay que asustarse por la aparición de estos virus, aparecen constantemente de varios tipos diferentes y aparecían hace muchas décadas también, lo que pasa es que solo detectamos lo que buscamos… y ahora se los busca más activamente”, señaló Lozano. Quien además afirmó: “El problema en África es de varias magnitudes mayor y ocurre hace mucho tiempo. Sin embargo, también es importante que estemos alertas para evitar que se propague una nueva afección en nuestro territorio y que podamos detener rápidamente un brote apenas empieza”.

Asimismo, Lozano destacó: “La viruela humana fue una enfermedad muy grave que produjo varias pandemias y millones de muertes; pero la viruela de monos es una enfermedad menos grave. Produce miles de infecciones en África al año, con una mortalidad entre el 1% y, en algunos casos, el 10%”. “Esta patología no tiene un tratamiento específico y los riesgos de contraerla siempre van a estar mientras el humano vaya invadiendo el hábitat de los animales”, explicó Teijeiro. Mientras que, en paralelo, Álvarez señaló: “La inmunización con vacuna antivariólica previene la enfermedad y evita la diseminación masiva de la infección (la mortalidad de la infección por viruela suele ser del 30 % en pacientes no-inmunes), además la vacuna protege o reduce las manifestaciones clínicas de la viruela de mono”.

FUENTE : INFOBAE

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