Connect with us

Opinión

Emilio Monzó: “Cristina y Macri tienen que ser una etapa terminada, deben dar un paso al costado los dos”

Published

on

El ex presidente de la Cámara de Diputados defendió al jefe de Gobierno porteño: “No se puede pedir a Horacio Rodríguez Larreta más de lo que está haciendo”. Y hacia el futuro, dijo: “Hay que armar un equipo con volumen político para gobernar, no un rejunte como hicimos la otra vez”
fmayol@infobae.com

La entrevista con Emilio Monzó se realizó el viernes por la mañana, horas después del anuncio presidencial de recorte de la coparticipación que recibe la Ciudad y de la respuesta formal del jefe de Gobierno porteño, en su departamento -a la venta- sobre la calle Montevideo. En ese amplio living, durante el verano del 2015, Mauricio Macri, Elisa Carrió y Ernesto Sanz terminaron de acordar la conformación de Cambiemos.

El ex presidente de la Cámara baja, un apologista de la moderación, tiene anotada la última vez que habló con Macri: “12 de noviembre del año pasado”.

-Lo tiene anotado. Trasciende que el ex Presidente, en privado, sigue transmitiendo un rencor hacia su figura. ¿Qué fue lo que le molestó?

-Habría que preguntárselo a Macri.

-¿Pero usted tiene alguna explicación? Porque terminó siendo un enemigo interno, y fue un armador principal, de hecho en este living se terminó de formar Cambiemos.

-Pero bueno, eso fue una etapa, y compartimos un gobierno con visiones distintas de cómo había que llevar adelante principalmente los acuerdos políticos, y esa diferencia después se transformó, producto de la tensión que es gobernar, en una diferencia hasta personal. Si él guarda rencores, yo eso no lo puedo resolver.

-¿Usted no guarda rencores?

-Yo no. Estoy desde diciembre en confinamiento. Por eso es bueno hacer pausas. Yo en diciembre me fui de los medios, me fui de todo, me fui a leer, una introspección bastante importante, y después viene el confinamiento obligatorio. Once meses, hasta esta nota, que uno hace una introspección permanente, para curar…

-¿Y curó?

-Sí.

-¿Hizo su balance de los cuatro años de gobierno de Cambiemos?

-No te queda otra, ¿balance? Otra que de los cuatro años, ¡de la vida!

-¿Y el balance de esos cuatro años es positivo o negativo?

-Tiene cosas positivas y cosas que no volvería a repetir. Insisto en esto: a mí me gustaría que en estos tres años y medio que quedan para la próxima elección armemos un gobierno que como consecuencia sea una oposición, no que armemos una oposición que como consecuencia sea un gobierno. Esto es una enseñanza que tuve, pero también es el hombre y sus circunstancias, como dice Ortega y Gasset. A la gente lo único que le importaba era un triunfo contra el kirchnerismo, las circunstancias hoy son distintas, ya tuvo uno la experiencia y creo que no me gustaría volver a repetir un gobierno con las mismas características que el anterior.

-Le tocó un momento complejo. Le quiero preguntar, después del anuncio del miércoles del Presidente de recorte de coparticipación a la Ciudad, y de la reacción del jefe de Gobierno, si esto no esfuma su intención de construir por la avenida del medio y la moderación.

-La verdad que todavía estamos un poco perplejos del anuncio. Me cuesta ponerlo como avenida del medio, a mí me gusta más decir que es una actitud. La avenida del medio fue una estrategia en su momento de Sergio Massa. Pero esto pasa por una cuestión de mesura y de moderación, y por una cuestión de actitud, de ejercicio de lo que uno es. Siempre tuve tendencia a buscar acuerdos políticos con la oposición. Me tocó ser ministro de Agricultura de la provincia de Buenos Aires en la 125 y mi actitud no cambió. De hecho mi salida tuvo que ver con eso. Yo he escuchado hablar de la mesura como tibieza: para mi tibio es ir al extremo, es simplificar, la tibieza está ahí, son posiciones populistas.

-O sea que para usted, los tibios son los duros.

-Los tibios son los duros, porque es esconder un vicio detrás de una aparente virtud. La virtud es entender al otro. Es una actitud de vida. Cuando comienza el gobierno de Alberto Fernández, y aún hoy, tengo toda la predisposición de ayudarlo, porque si a Alberto Fernández le va bien, nos va bien a todos nosotros. El confinamiento y esta mesa que vimos entre Axel Kicillof, Horacio Rodríguez Larreta y Alberto Fernández fue un alivio para todos en un momento de gran tensión e incertidumbre. Y se reflejó rápidamente en la opinión pública. Ahora pareciera que comenzamos una campaña política en el medio de una pandemia mundial, de un PBI mundial que cae, y aparentemente hace un mes y medio entramos en el mismo esquema electoral que veníamos desde el 2009.

-¿Y quién impulsa eso?

-A veces creo que lo impulsan determinados valores. A veces la arrogancia. Pero principalmente la incapacidad de afrontar los problemas de Argentina.

Emilio Monzó en el living de su departamento sobre la calle Montevideo (Maximiliano Luna)Emilio Monzó en el living de su departamento sobre la calle Montevideo (Maximiliano Luna)

-Cuando habla de la arrogancia y ve que esta foto del Presidente, el gobernador y el jefe de Gobierno empezó a cambiar, ¿quién cree que incentiva más el quiebre, el oficialismo o la oposición?

-Siempre la mayor responsabilidad está en el oficialismo. Lo digo para este gobierno y para el anterior. Siempre la responsabilidad principal la tiene quien gobierna. Siempre en la oposición hay algo de margen para la irresponsabilidad por no tener, valga la redundancia, la responsabilidad de administrar. Acá tiene que haber una gran responsabilidad por parte del Presidente de mantener y ampliar esa mesa que empieza con el confinamiento. Y creo que la respuesta de Horacio Rodríguez Larreta es impecable.

-¿Por qué?

-Por la moderación, por la mesura, por el esfuerzo de comprensión y por la empatía en la crítica. Es tener motivación de buscar la rectificación de quién ha tomado una decisión. Acá las críticas son para destruir al que toma decisiones. El discurso de Horacio de ayer, la convocatoria de Alberto y la respuesta a esta decisión de Horacio para mi fueron los dos eventos más importantes del confinamiento, así que yo celebro lo de Horacio.

-Y así cómo dice que la respuesta de Rodríguez Larreta fue impecable, ¿cómo califica el anuncio del miércoles del Presidente?

-El anuncio es parte de secuencias que estoy viendo de manera preocupante, no de ayer, de hace 30 o 40 días. Desde el anuncio de la reforma judicial hasta este creo que son todos disociados de la realidad y disociados de la mesura, disociados de quien fue su mejor aliado durante estos meses. De quien puede liderar un volumen político más de centro en los próximos años y que eso va a ayudar al gobierno de Alberto. Es distinto al Alberto Fernández que vimos al comienzo de la gestión y al comienzo del confinamiento.

-¿Y le encuentra alguna explicación?

-Quiero encontrar una explicación más humana, y es que producto de la incertidumbre una busca las certezas en las simplezas, y para mi eso empieza a aislar al otro, y para mi eso es el gran conflicto de la Argentina, simplificar los problemas. Ir al medio, al centro, es la parte más difícil. Es comprender al otro. Es escuchar varias voces. Es el lugar de las incertidumbres. Y ese es el lugar más difícil. Pero ahí tenemos que ir.

-¿No paga bien ir hacia el centro?

-No paga bien en ningún lugar del mundo. La grieta es tendencia, y esto también tiene que ver con el ritmo de los medios de comunicación. No es que son responsables, pero el ritmo tiene un vértigo. Se convierte casi en una cloaca el Twitter, y lamentablemente la política sigue mucho el ritmo que marcan estos medios de comunicación. La vida está siendo muy vertiginosa, pero especialmente la política. Para ir a la profundidad tenes que hacer una pausa, y para ir a una pausa la tenes que hacer con la oposición, buscando un consenso. Eso no se está viendo en el mundo. Está desapareciendo la figura del estadista, no tiene lugar, no tiene 140 caracteres. En la Argentina estamos hace 20 días en modo campaña electoral cuando la Argentina está destrozada.

"La respuesta de Horacio Rodríguez Larreta a Alberto Fernández (por la coparticipación) fue impecable", asegura Monzó “La respuesta de Horacio Rodríguez Larreta a Alberto Fernández (por la coparticipación) fue impecable”, asegura Monzó

-¿Tiene dudas de quién gobierna la Argentina?

-No tengo dudas de quién gobierna, pero tengo dudas de cómo se gobierna. Son dos cosas distintas.

-O sea que usted no tiene dudas de que gobierna el Presidente.

-El Presidente fue elegido para ese cargo. Pero tengo dudas de cómo se gobierna, como tenía dudas en el gobierno anterior.

-¿No estaba más claro en el gobierno anterior?

-Estaba más claro el liderazgo, pero en cómo se gobierna había algo parecido. A mi criterio, 21 ministros es un disparate en la Argentina. Yo no haría más de ocho ministros, con mucho volumen político y mucha autoridad en la cartera. Acá hay un loteo horizontal que perjudica enormemente la capacidad de ejecución y como consecuencia la autoridad del gobierno de turno.

-Pero más que a la gestión me refería a la política. Cuando le preguntaba quién gobierna me refería a si para usted hoy tiene más peso en las decisiones el Presidente o la vicepresidenta.

-No tengo ninguna duda que tiene más peso el Presidente de la Nación en las decisiones.

-¿Está convencido?

-Estoy convencido. Es el Presidente de la Nación. Cristina Kirchner tiene por supuesto influencia, es una persona, una referente política importante en la Argentina hace mucho tiempo, que tiene el mayor caudal de votos en ese espacio, por supuesto que eso la lleva a tener incidencias en el tránsito de este gobierno, pero quien preside no tengo ninguna duda que es Alberto Fernández.

-¿Y la decisión de hace 48 horas de recorte de la coparticipación tiene más sello del Presidente o de Cristina Kirchner?

-Yo voy a decir siempre más sello del Presidente de la Nación.

-En el acto de Florencia Varela en noviembre del año pasado nos dijo que quería que “Mauricio Macri sea el presidente de todos los argentinos y no que se pinte de amarillo”. No cumplió Macri en lo que usted deseaba de su rol como ex presidente, ¿no?

-Sigo deseando eso de manera general. Lo dije para Cristina en su momento, y para Macri en este momento. Nos cuesta mucho en nuestro país hacer un cambio generacional definitivo. Creo que Cristina y Macri tienen que ser una etapa terminada.

-Para usted tienen que dar un paso al costado los dos.

-Para mí sí, para mí ya tuvieron la oportunidad. Yo quiero un país normal donde los ex presidentes puedan viajar por el mundo, quiero ex presidentes como Fernando Henrique Cardoso, como Julio María Sanguinetti, como Felipe González. Quisiera eso de los ex presidentes de Argentina. No me gusta esto que pasa, que tienen que seguir peleando con temas judiciales, que tienen que seguir muchas veces por esos motivos. Nos cuesta en Argentina, y ahí apuesto para lo que viene, el cambio generacional, el momento en que la generación de la democracia tenga que gobernar nuestro país. Estuvimos a punto con Sergio (Massa) en el 2013. Ha venido una generación política, y que la incluyo a Cristina Kirchner como el último eslabón, de esa generación política predemocrática, que tiene sus razones, sus prejuicios y virtudes. Pero es una generación muy distinta a la generación política de la democracia, del diálogo, la tolerancia. Esa generación política no alcanzó todavía a gobernar la Argentina.

-¿Y por qué?

-Lo que pasa en el 2001, 2003, retrasa al país a estación anterior. Si (Fernando) De la Rúa hubiera tenido un gobierno normal en el propio radicalismo hubiera habido una renovación, hubiéramos tenido otro tipo de dirigentes políticos. Pero ocurrió lo que ocurrió y volvimos a ir para atrás en lugar de mirar para adelante. A partir de ahí vivimos con la historia de reivindicar el pasado. Hasta Macri y Daniel Scioli, que son dos emergentes de la frivolidad, de un lugar distinto a la política, que se convierten en el nexo de la generación política que tendría que haber reemplazado hace mucho tiempo y la generación política que tiene que dejar el gobierno. Se recurre a dos personajes que vienen de otro sector. Si en el 2013 Sergio Massa hubiera transitado bien el camino del 2013 al 2015 hubiera sido la primera representación de esa generación política. Por diferentes motivos no llega a hacer el recambio. Y Mauricio, o el macrismo, o Cambiemos, también para sostenerse políticamente hace una contrastación con el pasado. Termina triunfando otra vez el pasado y postergando esa generación que mira hacia el futuro. Por supuesto que hay una crítica a nosotros que especulamos sobre eso y no nos animamos a formar algo distinto. Y ahí volvemos a Cristina, que hace un maquillaje, lo pone a Alberto Fernández, arregla con Sergio Massa y tiene un triunfo y volvemos a la estación anterior. Nunca vamos a la estación que viene. La salida es que Martín Lousteau, Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, Cristian Ritondo, Diego Santilli, Pablo Javkin, Rogelio Frigerio, esa generación política tiene que desprenderse del macrismo, del PRO, de Juntos por el Cambio, de esos nombres que para mi ya son del siglo pasado.

Emilio Monzó y Mauricio Macri (NA)Emilio Monzó y Mauricio Macri (NA)

-¿Y cómo hace eso? Porque hoy pareciera que no hay espacio para eso.

-Con voluntad. Hay mucho espacio. Lo que no ha habido es huevos para juntarse, para reunirse.

-¿Y hoy hay huevos y ovarios para eso?

-Tiene que haber. En el 2011 al 2015 nosotros tuvimos que recurrir a fenómenos populares, porque muchos de estos actores no eran conocidos popularmente. Estos actores que acabo de nombrar son actores conocidos por la sociedad. Falta que se reúnan, que tengamos la humildad de dejar de lado las vanidades en pos de un objetivo en común. La moderación, la mesura, que caracterizan a esos cinco, seis dirigentes que acabo de describir, lo que da expectativa electoral es el volumen. Para la moderación y la mesura necesitas sinfonía, necesitas una orquesta. Los otros son solistas, Patricia (Bullrich), Macri, “Lilita” Carrió, son solistas. Acá necesitas una orquesta. Esa orquesta, si vos juntas esa mesa, automáticamente genera expectativa electoral y automáticamente uno de esos actores va a ser el próximo presidente de la Nación.

-Entiendo por lo que dice que a esa orquesta y a esos solistas es difícil juntarlos en una mesa.

-Sí…

-Pero en términos electorales o de volumen político, ¿qué pesa más, la orquesta o los solistas? Porque hoy pareciera que esos solistas en un concierto juntan más gente que la orquesta.

-Hacen más ruido. El que toca un instrumento, y no le importa el director de orquesta, por supuesto que siempre llama la atención. Pero la característica es que no pueden organizar un equipo y no pueden gobernar. Tienen resonancia pero no tienen capacidad de gobierno. Acá hay que armar un equipo con volumen político para gobernar, no armar un rejunte como hicimos la otra vez. Que tenía una justificación, acá pasa lo mismo: la gente te para en la calle y te dice “¡únanse!”. ¡No, para mi es un error! Primero hay que dar una identidad y hay que hacer una alternativa de gobierno, no una oposición. Para ganar una elección, perfecto, tengo que tener a los extremos adentro porque el resultado electoral va a ser de mayor cantidad, por lo tanto mayor posibilidad de triunfo. Pero la conducción de ese espacio electoral lo tiene que hacer este grupo de personas que acabo de decir. Los Horacio Rodríguez Larreta, que hoy tiene una gran oportunidad, tiene que conducir…

-¿Y hoy está conduciendo?

-Hoy está en un gran problema. Está conduciendo la pandemia, y como consecuencia de esa buena conducción, con la respuesta con mucha mesura que llevó en el día de ayer seguramente va a ser una de las personas que hoy potencialmente tiene mayor responsabilidad y posibilidad de conducir un espacio de esa características.

-Así como se hablaba en su momento de Cristina cuando estaba “en el llano”, algunos dirigentes del PRO hoy dicen que con Macri no alcanza, pero que sin Macri no se puede. ¿Coincide con eso?

-Sí, ¡pero se traban en eso, se quedan ahí mirando ese espectáculo, y no avanzan con ninguna otra cosa! A nosotros cuando armábamos esto hubo muchas propuestas que si las escuchábamos nos quedábamos: “No se puede Lilita Carrió con Mauricio Macri”. Y sí, no se puede, es incompatible, pero si me quedaba con lo que me decía todo el mundo, no hacías el esfuerzo para hacerlo. Si me quedo mirando de quiénes no pueden quedar afuera, me quedo prestando atención más a esa figura que al volumen político propio, nuevo.

“Acá la rosca está muy desprestigiada como una charla sin sentido. Sigo prestigiando la relación personal entre los políticos”

-Pero el problema es que todo eso que usted menciona ya gobernó.

-Por eso quiero que gobiernen otros.

-Está bien, ¿pero usted no cree que se rompió algo? ¿Cómo hace para amalgamar de nuevo todo eso?

-Pero no quiero amalgamar nada de todo eso. Destrucción creativa, como (Joseph) Schumpeter. Esto tiene que comenzar de nuevo. Si nos basamos en la misma identidad que tuvo lo anterior va a volver a fallar.

-¿Sin tirar a nadie por la ventana?

-A nadie por la ventana. Y si se quieren ir por la ventana, hay algunos que se tiran por la ventana…

-¿Por ejemplo?

-No sé, pero hay muchos que se van a tirar. Cuando vos querés parir algo en la política tocás muchos intereses. Muchos intereses ideológicos, pero muchos intereses particulares. Y mucho más cuando querés hacer un cambio que en el fondo hay un cambio darwiniano. Hay generaciones que resisten la perdurabilidad en el poder. Y cuando armás un volumen de la característica generacional que te estoy detallando, seguramente muchos de ellos van a resistir porque va a venir naturalmente una jubilación de muchos actores. El principal punto del éxito del Pacto de la Moncloa es que posterior a ese pacto vino un cambio generacional en la política de España.

-Pero acá no se jubila nadie.

-¡En España tampoco, en ningún lugar se jubilan! Ahora, si vos no tenés los huevos para avanzar, y estás siempre mirando a que tengamos cuidado con este, o tengamos cuidado con el otro, bueno, entonces esa generación política se va a perder y va a venir otra generación política que va a jubilar a las dos, a nosotros y a la generación política que se tiene que ir.

-¿Podemos interpretar eso como un reproche a Rodríguez Larreta, para que se decida a hacer el “parricidio” del que incluso el propio Macri se queja en privado?

-No. Lo que sí, y lo hablo bastante, y estamos muchos políticos, y lo vimos a Martín Lousteau muy fuerte defendiendo la posición de Rodríguez Larreta, estamos todos para bancarlo en una gesta de estas características. Está en un timing muy difícil. No puedo pedirle a Rodríguez Larreta más de lo que está haciendo. Horacio Rodríguez Larreta no es un cordón umbilical. Hoy el cordón umbilical de Rodríguez Larreta es la pandemia en la ciudad de Buenos Aires. Hay que esperar que esto termine y pospandemia, en un clima electoral que falta un siglo todavía, ver que posición pueda tomar. Estamos todos dispuestos a ayudar a este cambio generacional.

-En esta mesa de la que usted habla, ¿se sienta como armador, como candidato o las dos cosas?

-Me siento como la situación que se encuentra el país, agarro el volante o tengo que empujar de atrás, y empujo de atrás. A esa mesa que tenemos que reunir el que venga de candidato la verdad que no venga a la mesa. La mesa tiene que ser horizontal y el candidato será el que la opinión pública esté prefiriendo en su debido momento. Todos tienen capacidad e idoneidad para cubrir para cualquier cargo. Voy a estar en el lugar que me toque de acuerdo a la discusión.

-¿Pero le gustaría ser candidato?

-Estoy dispuesto a colaborar. He sido candidato, pero también he sido armador. Lo que me toque en ese momento.

-¿Y en qué rol se siente más cómodo?

-Es difícil asimilarlo… Yo nunca fui armador, de casualidad aparecí en ese cargo. Me sentí muy cómodo haciéndolo. Lo continué en el Congreso desde otro lugar. Me cuesta definir. Es como un jugador de fútbol, depende el momento, y depende el equipo que formemos. Dependen las circunstancias.

-¿A quién votó en octubre del año pasado?

-En octubre del año pasado hice una boleta, no me acuerdo porque la corté bastante…

-Estaba Vidal en Provincia, con quién usted no estaba en buenos términos en ese momento.

-No, sí, indiferente. Con los temas locales, municipales, una boleta muy larga.

-¿Votó a Macri?

-Sí.

-Como dirigente bonaerense, ¿qué opina del anuncio de coparticipación?

-Me ganaron más las formas que el fondo. La discusión de coparticipación la tenemos que llevar al Congreso, tenemos diputados nacionales como para hacerlo de manera transversal. María Eugenia Vidal lo pidió muchísimo tiempo, estuvo un año, iba al Congreso a pedir reuniones. La provincia de Buenos Aires hoy es muy perjudicada con el esquema de coparticipación, llevamos muchos años sin cumplir con la Constitución. Me gustaría que Alberto se ponga a la cabeza definitivamente de terminar de manera discrecional de compensar los problemas que tiene de recursos la Provincia. La provincia de Buenos Aires no puede estar arrodillada al presidente de turno. La cuestión es más de fondo. Si no dividimos, esto de que la Ciudad es opulenta, todo eso no es bueno para la Argentina, es quebrar más a la Argentina. Estas son las cuestiones que merecen un acuerdo político, que merecen mayor confianza. Cuando veo esas reuniones de Olivos que salen casi online, y uno ya sabe en la prensa lo que está pasando adentro. Para generar confianza se necesita mucha reserva, porque ahí es donde uno puede entregar parte de su ser con el otro. Cuando yo hablaba de la rosca, era eso.

Alberto Fernández Alberto Fernández

-¿Sigue reivindicando la rosca?

-Acá la rosca está muy desprestigiada como una charla sin sentido. Sigo prestigiando la relación personal entre los políticos. No puede no haber una relación humana, de conocimiento de uno con el otro. Esa confianza que vamos generando en lo personal es lo que permite hacer un acuerdo político. Eso es lo que no existe. Acá si hay un encuentro inmediatamente lo vemos plasmado en los medios de comunicación.

-Y este anuncio del miércoles, por la forma, ¿lesiona esa confianza personal entre el Presidente y el jefe de Gobierno? ¿Atenta seriamente ese vínculo?

-Atenta seriamente.

-¿Se recompone eso?

-Apelo a que el conocimiento biográfico que en este momento gracias a Dios existe entre los actores, porque son del mismo distrito, pueda revertir el daño que se ha producido. Las formas son muchas veces mucho más importantes que el fondo. Vayamos al 125, ¿fue la forma o el fondo? Fue la forma. Seguramente con otra forma se podría haber resuelto la 125. Las formas tienen que ver con la confianza. Nosotros envidiamos los países vecinos cuando hay un trato casi personal entre los actores de la oposición y el oficialismo, pero tiene que ver porque salen a tomar un café, se conocen sus familias, pueden ir a almorzar. Acá parecemos amigos o enemigos. Esto se tiene que terminar.

-El anuncio del miércoles consolida una forma de gobernar. Pasó con Vicentin o el DNU de las telecomunicaciones. ¿Saliendo del fondo, que es discutible, esos anuncios consolidan una forma de gobierno del Presidente que atentan contra su búsqueda de moderación o de diálogo?

-Me deja un sabor amargo. Confié y confío en el Presidente de la Nación, he tenido conversaciones con él, conozco la calidez humana. No puedo creer que nos vayamos para ese lugar político. No solo de él. Conozco a Mario Meoni, conozco a Gabriel Katopodis, a (Eduardo) “Wado” De Pedro, a casi todos los ministros. Son personas serias, honestas, moderadas, no puedo entender lo que está pasando en los últimos 40 días, ¿cómo no voy a creer que tiene que rectificarse? Pero conociendo a los actores me extraña este tipo de actitud.

-Le quiero preguntar por último por la causa en la que usted se ha presentado como querellante y en la que se investiga supuesto espionaje en la gestión anterior. ¿Está dolido, enojado? ¿Alguien lo llamó?

-No, no.

-¿Ni el ex Presidente, ni el ex jefe de la AFI?

-Nada.

-¿Y qué siente?

-El primer impacto es duro por la familia, no por uno. A uno le duele, pero el entorno, tu mujer, tus hijos, te miran con cierto estupor por lo ocurrido. Pero también está lamentablemente, esto es como que te van a robar en la calle, un día te roban y te roban, y te sentís mal cuando te pasa. Pero sabes que te puede ocurrir. Esto está dando vueltas. Nunca te ocurre. Cuando te ocurre te genera una parálisis. Estuve una semana en conversación familiar, con algunos políticos, conteniéndonos, con Nicolás Massot, que también estaba involucrado…

-¿Le mostraron lo que había en el expediente?

-Sí, sí. Hoy ya está. Si lo hicieron, está muy mal hecho. Llevar a la política a esos extremos, ya no queda nada.

-¿Esperaba un llamado de alguien?

-No, no lo esperaba. Y no lo espero.

-¿Va a insistir con la moderación?

-Voy a insistir. Es una forma de vida, aunque me quede solo.

fuente : INFOBAE

FOTO TAPA : PERFIL

Opinión

LAS ZONCERAS QUE DICE CRISTINA CUANDO HABLA DE ECONOMÍA

Published

on

Es muy difícil entender por qué una persona inteligente como la Vicepresidenta pifia tanto en un tema central. ¿Pifia o miente? ¿En qué medida cree lo que dice o dice lo que cree que le conviene?.

Cristina Kirchner (Franco Fafasuli)

El lunes por la tarde, en Avellaneda, Cristina Kirchner intentaba demostrar -con ciertas dificultades- que las ganancias de las grandes empresas son el principal motivo de la inflación. En ese contexto, la Vicepresidente empezó a juguetear con una expresión desconocida para la mayoría de las personas. “Me puse a mirar la edbita de algunas empresas…”, anticipó. “¿Qué es el edbita de algunas empresas?”, se preguntó. “Cuando voy a mirar, por ejemplo, el edbita…”, insistió. “¡224,3 por ciento de edbita!”, destacó. Tanto énfasis en esa palabrita, tenía un costado, a la vez, complicado y gracioso. Porque, en realidad, nadie en el mundo sabe qué es el “edbita”. A juzgar por el contexto, tal vez Kirchner se refería al ebitda, que es el acrónimo de la expresión “Earning before interest, taxes, depreciations and amortizations” (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones).

Se trata de un desliz menor y disculpable, porque el concepto estaba bien explicado en castellano. Además, a mucha gente le sucede que cancherea y queda pagando. El problema se agravaría, en cambio, si ese pequeño error revelara que la ex presidenta presume de saber mucho de Economía, cuando no tiene idea del asunto. Y sería mucho más grave aún si en función de esa ignorancia de base emprende batallas políticas o embate violentamente contra su propio gobierno. En sus últimas intervenciones, Kirchner ha dado señales de que eso es, precisamente, lo que está ocurriendo. Por eso, seguramente, varios economistas y periodistas que la han defendido en las situaciones más difíciles, empezaron tomar distancia y a manifestar cierta perplejidad frente a sus intervenciones.

He aquí un listado, para nada exhaustivo, de las últimas incongruencias vicepresidenciales:

1. Durante el discurso del lunes, Kirchner sostuvo que ella defendió las reservas argentinas al imponerle a empresas con balance comercial negativo, que desarrollaran proyectos para exportar. El miércoles insistió con ese tema al citar una nota periodística que destacaba la experiencia supuestamente virtuosa de la empresa Newsan. Más allá de ese caso, que merece un análisis más exhaustivo y sobre el cual hay versiones contrapuestas, tal vez corresponda analizar qué pasó con las exportaciones y las importaciones durante la gestión de CFK: no fijarse en pequeños detalles sino en el cuadro general. Los datos del Banco Central indican que, a un valor 100 para 2004, las exportaciones -en cantidades- apenas treparon a 104 para el 2015. Las importaciones, en cambio, aumentaron –también en cantidades- a 242 en el 2011. Los resultados de su gestión en términos de defensa de las reservas, y por lo tanto de la soberanía nacional, fueron muy malos. Es criterioso entonces que otros funcionarios eviten repetir esa experiencia fallida. Pero CFK sostiene que, como usó la lapicera, tuvo éxito; y arma un escándalo cuando no aplican sus recetas. Hay allí un pequeño problemita para todos y todas.

2. Pero los problemas apenas comienzan. El lunes pasado, Cristina Kirchner dijo: “En el ranking de países evasores, de países donde la evasión es muy importante, Argentina ocupa el tercer puesto. En nuestro país la recaudación representa el 28 del PBI cuando debería representar el 45 del PBI. El primer país es Guyana. El segundo lugar del podio está ocupado por Malta, que no es una cerveza ni una marca ni nada… Y el tercero Argentina. Sí. Tercer país evasor en el mundo, junto a Zambia, a Pakistán y no me acuerdo a qué otro país más”.

La historia de cómo CFK llega a esos números es impactante. Unos días antes del acto de Avellaneda, el Instituto Patria difundió un trabajo donde están los datos que nutren a la vice. Ese estudio concluye que, de existir “un eficaz control tributario”, la recaudación aumentaría un 60 por ciento y representaría un 45 por ciento del PBI en lugar del 28 actual. Eso mismo repitió Cristina. Para obtener esas conclusiones, “el Patria” se apoyó en un estudio realizado por la Universidad de las Naciones Unidas, sobre una base de datos del FMI.

Lo que no dicen “el Patria” ni la Vicepresidente es que todos los datos ¡¡¡corresponden al año 2013!!!!. Es decir, que la incapacidad de recaudar como corresponde se debería a su Gobierno y no al actual. El pequeño detalle da sustento a una frase que pronunció esta semana el periodista Alejandro Bercovich: “Se está asesorando con economistas del fondo de la ola”. ¿No lo vieron? ¿Lo ocultan? El cuadro puede verse a continuación: allí, en el encabezado, se lee claramente a qué año pertenecen los datos.

Todos los años, varios organismos internacionales de primer nivel -el Ciat, la Cepal, el BID y la Ocde- elaboran un trabajo llamado “Estadísticas tributarias en América Latina y el Caribe”. El 27 de abril difundieron el correspondiente al período 2010/2020. Los datos de ese informe son brutalmente distintos a los que presentó la Vicepresidenta. En principio, la Argentina aparece como el tercer país que recauda más impuestos como porcentaje del PBI en la región. La Argentina recauda el 29,3 por ciento del PBI, 8 puntos más que el promedio de los países de América Latina y el Caribe. Ese estudio informa que los países de la OCDE recaudan 33 puntos del PBI, ¡doce menos de los que Cristina cree que podrían recaudar la Argentina! ¿De dónde sacaran en “el Patria” esas conclusiones que ella repite? ¿Del edbita?

O sea que, en base a datos que revelarían cómo recaudaba el gobierno que ella presidía 2013, la Vicepresidenta denunció como inoperantes o cobardes a los actuales ministro de Economía, titular de la AFIP y presidente del Banco Central , y pidió sus remociones. Al mismo tiempo, acaba de colocar al frente de la aduana a Guillermo Mitchell, que era el número 2 de la AFIP cuando, según el estudio en el que se apoya el instituto Patria, se recaudaba tan mal. La casa está en orden.

3. Los problemas se profundizan. Luego de su salida del Ministerio de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas presentó una carta de renuncia muy crítica hacia la política energética del Gobierno, por la que responsabilizaba a la Vicepresidenta. Horas después, la empresa estatal involucrada, Enarsa, le contestó a Kulfas. Esa respuesta fue respaldada por Cristina, quien la subió a sus redes para darle una máxima difusión. Allí aparece una frase que mezcla el surrealismo con la psicodelia: “Es miópico (sic) sostener que la importación de energía debilita a las reservas internacionales del país”. Ningún economista, de la línea teórica que fuere, podrá entender jamás cómo alguien escribió semejante cosa. ¿De dónde supondrá la Vicepresidenta que salen los recursos para pagar las importaciones? Si alguien realmente cree que importar energía no debilita las reservas, tal vez no se preocupe cuando su país pierde la soberanía energética, que fue exactamente lo que ocurrió cuando Kirchner gobernaba.

Matías Kulfas (Maximiliano Luna)Matías Kulfas (Maximiliano Luna)

4. A principios de mayo, Cristina dio el primer discurso en el que desarrolló su teoría sobre cómo se combate la inflación, en base a su propia experiencia. Dijo entonces: “Tuvimos una devaluación en enero de 2014 y la inflación se nos fue a 38. Pero al año siguiente la bajamos a 24 o 25″. Esa frase ofrece varios flancos. El primero es que se trata de un recorte que omite lo central. Lo que en realidad ocurrió con la inflación desde que Cristina asumió en 2007 no fue, precisamente, que “la bajamos”. En 2006, antes de que ella asumiera, los precios en la Argentina habían subido un 9,8 por ciento. Pocos años después, como reconoce Cristina, habían trepado a casi un cuarenta por ciento. La mala praxis produjo el regreso de la inercia inflacionaria, erradicada en los años noventa mediante la convertibilidad. No había vuelto ni siquiera luego de la trágica ruptura de ese régimen. Pero además, la razón por la que en 2015 hubo menos inflación que en el 2014 no tiene nada que ver con la lapicera de Cristina: simplemente, en 2014 el Gobierno devaluó y al año siguiente no. Lo que parece una discusión histórica tiene efectos determinantes sobre el presente. Porque, contra toda evidencia, ella cree que efectivamente triunfó contra la inflación gracias a la administración de la puja distributiva y entonces recomienda medidas similares a las que, en realidad, causaron el problema.

5. En ese mismo giro, Cristina permite recordar tal vez la única medida significativa que tomó durante su mandato contra la inflación. “Tuvimos una devaluación en enero de 2014 y la inflación se nos fue a 38. Pero al año siguiente la bajamos a 24 o 25″, dijo. El problema de ese ejemplo es que en ese año, el 2014, la inflación oficial, que informó su propio Gobierno, había sido del 23 por ciento y no del 38, ¡15 puntos menos de lo que Cristina reconoce ahora! Esa diferencia se explica porque el Gobierno de Cristina Kirchner, durante largos ocho años, mintió sobre la inflación. Eso logró el milagro de bajar la inflación, que ella recuerda con orgullo, mientras, al mismo tiempo, subían los precios, un detalle que ella olvida.

6. El discurso del lunes tuvo otro gran momento. La Vicepresidenta dijo que todo proceso inflacionario fue precedido por un gran endeudamiento. Para defender esa idea apeló a dos ejemplos: la inflación de la década del 80 que sucedió al endeudamiento producido durante la dictadura, y la actual, que es posterior al endeudamiento de la gestión macrista. La historia ofrece dos contraejemplos muy recientes. El primero es el de la década del 90, cuando la deuda crecía a paso rápido mientras había deflación. El segundo es autobiográfico. Antes de la asunción de CFK, Nestor Kirchner no había endeudado a la Argentina sino, todo lo contrario, la había desendeudado. Entonces: ¿por qué entonces con ella volvió la inflación? Esa pregunta es el elefante del que nunca se habla en los discursos de la Vicepresidenta, pero que puede ver cualquiera que no sea un believer: con ella volvieron la inflación, la restricción externa, la pérdida de la soberanía energética, los déficits gemelos. ¿No debería explicar algo de eso en lugar de presentar como una serie de triunfos lo que, en realidad, fue una cadena de derrotas?

Cristina Kirchner y Alberto Fernandez (Franco Fafasuli)Cristina Kirchner y Alberto Fernandez (Franco Fafasuli)

7. Durante sus últimos discursos, la Vicepresidenta elogió al capitalismo chino, en comparación con el norteamericano, porque incluyó muchas más personas en el mercado, y las sacó de la pobreza. Al mismo tiempo, reclamó aumentos de salarios en la Argentina. Cualquier conocedor superficial del proceso de desarrollo chino, sabe que ese proceso tan espectacular tuvo entre sus rasgos centrales a los salarios bajos. Empresas de todo el mundo se radicaron, entonces, en China para aprovechar esa ventaja. CFK admira la manera en que se desarrolló China pero recomienda lo contrario para la Argentina. ¿Cómo se juntarán las dos ideas? Misterio.

8. En septiembre del año pasado, luego de la debacle oficialista en las primarias, la Vicepresidenta difundió una carta en la que adjudicaba el resultado electoral a un supuesto plan de ajuste del Gobierno. Un ajuste implica que el Estado gaste menos que un año antes. En agosto de 2021, sin embargo, se gastó 66 por ciento más que el mismo mes del año anterior, una diferencia que superaba con creces a la inflación. “Tiene razón Guzmán. No hubo ajuste”, explicó por entonces Alfredo Zaiat, tal vez el periodista más elogiado por CFK en sus discursos.

9. En la misma carta, la ex presidenta había dicho que este Gobierno tiene más reservas que el suyo para enfrentar la presión cambiaria. Su ex viceministro de Economía, Emmanuel Álvarez Agis, explicó que en 2009 Cristina disponía de 45 mil millones de dólares de reservas. En el momento en que Cristina escribió su carta había solo 9 mil millones. ¡Cinco veces menos! De esa magnitud suelen ser los errores de la Vicepresidenta. No se trata solo de confundir ebidta con edbita.

10. La relación de Cristina Kirchner con los números, en realidad, siempre fue complicada. El ejemplo que mejor permite entenderlo es lo que ocurrió con la resolución 125. Esa medida reestructuró el esquema de relaciones políticas y humanas en la Argentina. Muchas familias y amistades se rompieron en ese momento. El peronismo se dividió. Durante siete años, ella agredió a quienes señalaron que aquella medida era un error político y, sobre todo, técnico, de la misma manera que agrede ahora a quienes no acuerdan con su mirada. En el año 2015, durante la campaña electoral por la jefatura de Gobierno porteño, Cristina admitió que la resolución 125 tenía, efectivamente, un problema de cálculos. Por entonces, Martín Lousteau encabezaba una lista opositora. “Ahí está el que nos hacía mal los números de la 125″, dijo Cristina. Finalmente, había llegado el reconocimiento del error. Tardísimo. El daño ya se había producido.

Es muy difícil entender por qué una persona tan inteligente como Cristina Kirchner pifia tanto en un tema central. ¿Pifia o miente? ¿En qué medida cree lo que dice o dice lo que cree que le conviene? Nadie puede responder esas preguntas. Lo cierto es que tantos errores de diagnóstico, y de tanta magnitud, explican muchos de los pesares que viven los argentinos. Gobernar no es solo una cuestión de números, pero los números importan mucho. Si son incorrectos, o si se los interpreta mal, se puede hacer mucho daño.

Claro, se trata de un punto de vista. Como todo. Máximo, el hijo de la vice, hace un tiempo defendió una visión alternativa con una reflexión deslumbrante: “Una cosa son los números y otra el bolsillo de la gente”.

Eso dijo.

Y tiene razón.

Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.

 

 

Continue Reading

Opinión

¿POR QUÉ VOLODÍMIR ZELENSKI CREE QUE ESTA SEMANA ES “HISTÓRICA” PARA UCRANIA?

Published

on

El presidente ucraniano advierte sobre “una mayor actividad hostil” de Rusia ante una “semana histórica” para Ucrania. Según él, se aguarda que el Consejo Europeo apruebe la candidatura de Kiev a sumarse a la Unión Europea.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha advertido de que “debe esperarse una mayor actividad hostil por parte de Rusia y su presidente Vladimir Putin, ante esta “semana histórica”, de cara a la decisión del Consejo Europeo sobre la candidatura de Kiev a adherirse a la Unión Europea (UE).

“Ya tenemos una decisión positiva de la Comisión Europea y a finales de semana habrá una respuesta del Consejo Europeo. Creo que es obvio para todos que desde 1991 ha habido pocas decisiones tan clave para Ucrania como la que esperamos ahora”, explicó.

“Estoy convencido de que sólo una decisión positiva beneficia los intereses de toda Europa“, dijo, antes de resaltar que estas “actividades hostiles” de Rusia “no sólo estarán dirigidas contra Ucrania, sino también contra otros países europeos“.

Así, ha incidido en que las autoridades ucranianas “se están preparando”. “Advertimos a los socios“, señaló, al tiempo que manifestó que “los ocupantes están acumulando fuerzas en dirección a Járkov y en la región de Zaporiyia“.

“Continúan los intensos combates en el Donbás. El Ejército ruso usa el mayor número de artillería ahí, con el mayor número de fuerzas ofensivas, pero Severodonetsk, Lisichask, Avdiivka, Krasnohorivka y otros puntos calientes resisten”, agregó.

“Nuestro pueblo es así. Están aguantando. Nuestro Ejército está aguantando. Estoy agradecido a todos aquellos cuya fuerza de hoy significa victoria mañana”, manifestó el mandatario ucraniano en un discurso, según la transcripción facilitada por la Presidencia a través de su página web.

Loading video

Dpa, Afp, Youtube.

Continue Reading

Opinión

VOLODIMIR ZELENSKY ASEGURÓ QUE LOS RUSOS PERDIERON 40.000 SOLDADOS EN JUNIO, MÁS QUE EN CUALQUIER OTRA GUERRA

Published

on

“Paree que arrojarán a la batalla a reclutas mal entrenados, así como a aquellos que habían sido reclutados a través de esfuerzos de movilización encubiertos”, aseguró el mandatario.

Rusia ha podido perder en el mes de junio más de 40.000 soldados, unas cifras que superan a las de cualquier otra guerra en la que ha participado Moscú, aseguró en el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky.

”Las pérdidas rusas en junio podrían superar los 40.000 militares. No han perdido tantos soldados en ninguna otra guerra en muchas décadas”, precisó el mandatario Ucraniano.

Dijo además que el “ejército ruso está tratando de desplegar tropas de reserva en el Donbás. ¿Pero de qué reservas pueden hablar en este momento?”, se preguntó.

El Donbás, en el este de Ucrania y que incluye a las regiones prorrusas de Donestk y Lugansk, es el foco actual de los ataques rusos donde son ayudados por guerrillas afines a Moscú.

”Parece que arrojarán a la batalla a reclutas mal entrenados, así como a aquellos que habían sido reclutados a través de esfuerzos de movilización encubiertos”, prosiguió Zelensky.

Miembros del servicio de las tropas prorrusas viajan en un vehículo blindado (REUTERS/Alexander Ermochenko)
Miembros del servicio de las tropas prorrusas viajan en un vehículo blindado (REUTERS/Alexander Ermochenko)

En su opinión, “los generales rusos consideran a su gente simplemente como carne de cañón, que necesitan para asegurarse de que nos superen en número, en personal militar, en equipo militar”.

Zelensky explicó que las “batallas más feroces se libran actualmente en Severodonetsk (en la región de Lugansk)”, donde los ucranianos están “luchando por cada centímetro de tierra”.

Las fuerzas de ocupación rusas también están avanzando sobre Lisichansk, Bakhmut y Sloviansk, tres poblaciones clave de esta región, admitió el mandatario.

La Administración Militar de la región Lugansk informó con anterioridad de que las fuerzas rusas han estado disparando sin descanso contra Lisichansk y Severodonetsk durante el transcurso del domingo 12 de junio.

CERCO A LISICHANSK

Los separatistas prorrusos de la autoproclamada república popular de Lugansk se preparan para cerrar el cerco en torno a Lisichansk, el último bastión ucraniano en esta región.

Miembros del servicio ucraniano disparan un sistema de lanzamiento múltiple de cohetes BM-21 Grad (REUTERS/Gleb Garanich)Miembros del servicio ucraniano disparan un sistema de lanzamiento múltiple de cohetes BM-21 Grad (REUTERS/Gleb Garanich)

”El principal ataque a Lisichansk probablemente se lleve a cabo junto al ataque a Siversk para no permitir a nadie la retirada del cerco en dirección a Sloviansk. Se trata de algo que sucederá en breve”, señaló en su cuenta de Telegram el “embajador” en Rusia de la región separatista, Rodión Miroshnik.

Miroshnik añadió que fueron destruidos también varias posiciones ucranianas al oeste de Azot, en la dirección de Novodruzhesk y Pryvilia.

”Parte de las fuerzas ucranianas salió de Pryvilia rumbo a Novodruzhevsk. Algunos de ellos intentaron esconderse en los sembrados y en una cantera caliza entre Novodruzhevsk y Bilohorivka. Les atacamos. Nadie ya les dará la posibilidad de cambiar tranquilamente de posiciones”, dijo.

UCRANIA PIDE ARMAS

Ucrania necesita al menos mil obuses, quinientos tanques, trescientos sistemas de cohetes de lanzamiento múltiple y 2.000 vehículos blindados para lograr la paridad de armas pesadas con la Federación Rusa y liberar los territorios ucranianos de los invasores rusos.

El asesor de la Oficina del presidente de Ucrania, Mykhailo Podolyak, cuantificó esas necesidades armamentísticas en su cuenta de Twitter.

Los bomberos se reúnen cerca de un edificio destruido en el mercado central de Maisky (REUTERS)
Los bomberos se reúnen cerca de un edificio destruido en el mercado central de Maisky (REUTERS)

”Para poner fin a la guerra necesitamos paridad de armas pesadas”, agregó Podolyak, quien aludió a la próxima reunión que los ministros de Defensa de los países aliados de Ucrania celebrarán en Bruselas el próximo 15 de junio donde “estamos esperando una decisión”, subrayó.

RUSIA DESTRUYE UN ARSENAL

El Ejército ruso destruyó hoy un importante lote de armas ucranianas en la región de Donetsk, que incluía armamento suministrado por Estados Unidos y Europa, según informó hoy el Ministerio de Defensa de Rusia en su parte de guerra matutino.

”En las cercanías de la estación ferroviaria Udachnoye, de la república popular de Donetsk fue destruida con misiles de alta precisión y emplazamiento aéreo una gran cantidad de armas y equipamiento bélico, incluyendo armas de EEUU y Europa, destinadas a las fuerzas de los nacionalistas ucranianos”, según el mando ruso.

El portavoz de Defensa, Igor Konasénkov, añadió que la aviación rusa destruyó con misiles de alta precisión un centro de emplazamiento temporal de mercenarios extranjeros en la región de Lugansk y dos baterías de lanzaderas múltiples en las regiones de Járkov y Lugansk.

La aviación rusa también destruyó otras infraestructuras y a consecuencia de sus ataques murieron más de 120 militares ucranianos.

(con información de EFE)

FUENTE : INFOBAE

noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

canalxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

caprica.org.ar no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

 

Continue Reading

Más Vistas