Para la Cámara Federal porteña, el fiscal federal Carlos Stornelli no fue parte del armado de causas contra exfuncionarios kirchneristas en el que tuvo un rol estelar el falso abogado Marcelo Sebastián D’Alessio. En esa línea, los integrantes de la Sala I del tribunal de apelaciones de Comodoro Py sobreseyeron a su conocido del quinto piso del mismo edificio y revocaron el procesamiento de D’Alessio que había dictado el juez federal Alejo Ramos Padilla en Dolores.

Desde que las causas que tramitaban en Dolores se mudaron a Retiro, la Cámara Federal porteña fue haciendo todo lo posible por desarmar la investigaciones sobre el espionaje macrista. Ahora, le tocó revisar el procesamiento que Ramos Padilla había dictado contra D’Alessio y Stornelli por maniobrar para incorporar prueba nacida de los servicios de inteligencia en una causa sensible: el expediente en el que se investigaba si durante el gobierno kirchnerista se pagaron sobreprecios para la importación del Gas Natural Licuado (GNL). Esa causa fue de un fuerte impacto institucional porque por ese caso terminó preso el exministro de Planificación Federal Julio De Vido y también se utilizó como ancla para que Stornelli y Claudio Bonadio se quedaran con la investigación de las fotocopias de los cuadernos.

D’Alessio declaró como testigo ante el fiscal Stornelli en noviembre de 2018. Lo curioso es que el fiscal no tenía delegada la investigación, por lo que lo más normal hubiera sido que le pidiera a Bonadio que le tomara declaración. En esa oportunidad, D’Alessio –en su calidad de exempleado de Enarsa– aportó cuatro carpetas con documentación. Sin embargo, nada de eso fue espontáneo: en la computadora del falso abogado, el juez Ramos Padilla encontró un documento en el que había planificado detalladamente casi un año antes cómo iba a intervenir en ese expediente.

Sin embargo, para los camaristas Mariano Llorens, Pablo Bertuzzi y Leopoldo Bruglia, Stornelli no hizo nada que amerite un reproche. Ni vieron irregularidad en que le recibiera declaración a D’Alessio en una causa que no instruía ni percibieron que pudiera haber sido parte de la maniobra junto con el falso abogado. “Ni las circunstancias apuntadas ni las medidas de prueba producidas en el sumario permiten tener por acreditado el alcance del conocimiento por parte de Carlos Stornelli sobre la supuesta ilegalidad de la información obtenida por D’Alessio”, escribieron los tres integrantes de la Sala I.

En el caso de D’Alessio no descartaron la acción criminal pero dijeron que faltaba información, por lo que le encomendaron al juez que actualmente tiene el expediente – Julián Ercolini– que profundice la investigación. Lo más saliente de la resolución en torno a la figura de D’Alessio es que los tres jueces –llegados a la Cámara Federal durante el macrismo– dijeron que la información recolectada por Ramos Padilla “no alcanza para determinar actos concretos de espionaje por parte del imputado”.

Meses atrás, Ercolini elevó a juicio a D’Alessio por parte de los hechos investigados en Dolores. Stornelli no será de la partida porque solo mantiene los procesamientos por haber mandado a su compinche D’Alessio a hacerle una cámara oculta al abogado José Ubeira –actual patrocinante de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en la causa del atentado– y una cama a la expareja de su actual esposa. La situación de Stornelli está en manos de la Cámara Federal de Casación Penal, que en diciembre pasado pegó un volantazo y le sacó las causas al sucesor de Ramos Padilla en Dolores, Martín Bava, después de que procesara a Mauricio Macri por el espionaje sobre los familiares de los tripulantes del ARA San Juan –decisión que Llorens, Bertuzzi y Bruglia revocaron en julio pasado–.