Connect with us

Opinión

Horacio Verbitsky: “Macri presionó a Víctor Santa María para que me silencie”  

Avatar

Publicado

on

Esto dijo Horacio Verbitsky, en el programa “Habrá Consecuencias”, de eldestaperadio.com; sobre la censura que recibió y su alejamiento de PáginaI12:

“…Simultáneamente (a los aprietes en el canal de Noticias C5N) es la presión del gobierno a Víctor Santa María para que me silencie a mi en PáginaI12. A mí Santa María me dice que lo están amenazando con meterlo preso para justificar que me está censurando dos notas, una sobre el blanqueo de la familia presidencial y otra sobre el Dr. Glock (el juez Claudio Bonadio). Me dice que no las puedo publicar.

–Bueno, si vos no podés publicar esas notas yo no puedo trabajar con vos, porque no he llegado a esta altura de mi vida para aceptar que vengas a censurarme porque te amenacen. A mí me han amenazado muchas veces de muchas cosas y no me han frenado de esa manera.

–Lo que pasa es que mi mamá llora todo el día porque me van a meter preso.

–Consultá un psicólogo, viejo, eso no te lo puedo resolver yo, ¿qué puedo hacer yo si tu mamá llora?

–No, no lo tomes así, son estos temas nada más.

–Hoy son estos temas. Porque si vos lo que sentís es que te tienen con una daga al cuello, el problema no es el tema sino la daga. Hoy son estos temas pero mañana va a ser cualquier otro y yo eso no lo puedo aceptar.

Eso fue en octubre de 2017 y en diciembre comencé con El Cohete a la Luna. En vez de contar todo esto en ese momento, que además se venía el verano, puse todo el esfuerzo y los recursos escasos con que contaba para organizar El Cohete a la Luna. Bueno, ahora cuando pasan estas cosas y se puede reconstruir cada pieza de ese rompecabezas es el momento de decirlo con todas las letras.”

Video insertado

El Destape Radio@eldestape_radio

| @VerbitskyH te cuenta la censura de @mauriciomacri
📻 Escuchanos en http://eldestaperadio.com 

28 personas están hablando de esto

Seguir leyendo
Comentá aquí

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Opinión

Adolfo Pérez Esquivel se defendió: “No hay que confundir libertad de prensa con delito”

Avatar

Publicado

on

El premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel defendió hoy el informe que hizo la Comisión Provincial de la Memoria a pedido del juez federal Alejo Ramos Padilla, a cargo del caso D’Alessio, frente a la reacción de organizaciones oficiales y privadas.
Adolfo Pérez Esquivel se defendió: “No hay que confundir libertad de prensa con delito” Fuente: Archivo

“Hay mucha hipocresía en esto. Siempre defendimos la libertad de prensa, hemos defendido a periodistas frente al avasallamiento de sus derechos”, dijo Pérez Esquivel, a cargo de la Comisión Provincial de la Memoria, en diálogo con Radio 10.

“Pero no hay que confundir libertad de prensa con delito. Los delitos deben ser investigados y quien debe investigar es el juez”, remarcó.

Pérez Esquivel dijo que el trabajo del organismo fue “técnico” y que deben “colaborar” con la Justicia. “Llevamos veinte años de experiencia de analizar archivos. El juez Padilla no pidió hacer un análisis de la documentación secuestrada a D’Alessio”, explicó.

Además, defendió al juez Ramos Padilla: “Lo quieren sacar de todas formas y mandar la causa a Comodoro Py para que sea cajoneada”, denunció.

Rechazo

Dirigentes políticos y organizaciones oficiales y privadasmanifestaron su preocupación por los avances sobre la libertad de prensa motivados por el informe de la Comisión Provincial de la Memoria.

La titular del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), Silvana Giudici, pidió la intervención de la Relatoría de Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en relación con la evaluación de periodistas que hizo la Comisión.

También la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) y el Foro de Periodismo Argentino (Fopea) contra del intento para vincular a periodistas con supuestas tareas de “inteligencia ilegal” que impulsó el informe.

El informe

En el informe entregado a Ramos Padilla, el organismo ratifica la existencia de “una red de espionaje ilegal utilizada para cometer delitos” y advierte por “posibles vínculos” del falso abogado D’Alessio con la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). También plantea que “en el esquema operativo delictual se involucraban actores de la Justicia provincial y federal e, incluso, periodistas”.

El juez procesó al periodista Daniel Santoro, de Clarín, como “partícipe necesario en orden a los delitos de coacción y extorsión en grado de tentativa” contra los empresarios Mario Cifuentes y Gonzalo Bruza Dovat.

Por eso, Ramos Padilla le pidió a la entidad que evalúe si las notas del periodista constituyeron “operaciones de acción psicológica” contra los empresarios.

“Hay que terminar con la hipocresía. Hay que defender la libertad de prensa, pero esa prensa que ayuda clarificar ver y saber dónde estamos parados”, concluyó Pérez Esquivel.

LA NACION

Seguir leyendo

Opinión

10 años de la Ley Audiovisual: “Alberto Fernández, no basta con aplicar la defensa de la competencia”

Avatar

Publicado

on

La nueva realidad del mercado audiovisual y las innovaciones tecnológicas pondrán en crisis muchos de los paradigmas existentes

Por: Graciana Peñafort
A 10 años de la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual cuesta imaginar el futuro. La ley que fue aprobada en el 2009 respondía a un análisis de mercado que ha variado sustancial y dramáticamente en estos 10 años.

Lo primero que hay que señalar es que, si bien se cumplen los 10 años, la ley se aplico por muchísimo menos tiempo. Apenas promulgada, fue suspendida por diversas cautelares, que fueron inequívocamente ganadas por el Estado Nacional. El proceso de judialización concluyó en 2013 cuando se expidió la Corte Suprema, desestimando el planteo de Clarín respecto a las cláusulas antimonopólicas que contenía la ley. La Corte consideró que dichas clausulas eran constitucionales.

Pero no duraría mucho la vigencia de las cláusulas antimonopólicas. En diciembre del 2015 el recientemente electo gobierno de Macri, modificó por DNU, derogando buena parte de sus normas anti monopólicas. El Gobierno lo hizo bajo la promesa de hacer una nueva ley, mas moderna. Han pasado casi cuatro años sin que la ley prometida sea presentada siquiera para su tratamiento legislativo.

Ante la ausencia de una norma aprobada por el Congreso, el sector audiovisual ha sufrido un retroceso significativo. El nivel de concentración, que ya era dramático, se ha agravado a través de la autorización de fusiones como la de Telecom con Cablevisión. La concentración de redes (las carreteras de fibra por las que circula la información) no solo implica un riesgo al derecho a la información, sino una espada de Damocles al básico derecho de acceso a esa información. El remate de frecuencias a poco de terminar el gobierno, practica que conocimos en menemismo y que este gobierno pretende reiterar, solo implicará, como en los años 90, un largo proceso de nulidades y cautelares, que impedirán por años la normalización del sector.

Una de las más valiosas instituciones creadas por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la Defensoría del Público, cuyas funciones fueron muy efectivas a los fines de dar respuesta a las audiencias, fue intervenida hace poco mas de un año, sus profesionales expertos en la materia, removidos de sus funciones y está actualmente conducida por un señor con nulos antecedentes en comunicación y que jamás podría haber sido designado allí, conforme los requisitos que establece la ley para ser designado como defensor.

Alberto Fernández, candidato a presidente del espacio político que apoyo, promueve que la regulación del sector puede ser efectuada mediante la ley de defensa de la competencia. Las legislaciones extranjeras y los especialistas han fundado por qué no basta con la ley de defensa de la competencia para garantizar la libertad de expresión, tesis que sostengo en lo personal.

La nueva realidad del mercado audiovisual y las innovaciones tecnológicas pondrán en crisis muchos de los paradigmas existentes. Lo que no puede entrar en crisis es la certeza respecto a la información como derecho inescindible de la democracia. Y que los medios de comunicación, más allá de realizar una actividad de evidente contenido económico, deben subordinarse en su actividad al pleno y efectivo ejercicio del derecho de acceso la información de los ciudadanos.
*Abogada, co-redactora de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
Fuente: Revista Noticias

Seguir leyendo

Opinión

Hola Alberto, soy el traje de Alfonsín

Avatar

Publicado

on

Está lleno de políticos que en vida lo volvieron loco a Don Raúl y ahora no paran de elogiarlo.
Raul Alfonsín, en un homenaje a su figura. Foto: Juan Manuel Foglia

Aunque dejé en las tintorerías jirones de mi vida, soy y seguiré siendo el traje de Don Raúl Alfonsín. Y como tal, estoy acostumbrado a que cada tanto aparezca algún ñato que quiera probarme y usarme.

Ahora me toca Tío Alberto que anda por la vida disfrazado de Alfonsín vendiendo la remanida falsa admiración post mortem de mi Jefe. No es el único.

Está lleno de políticos que en vida lo volvieron loco a Don Raúl y después de su partida no se cansan de elogiarlo. Es un clásico. Todo político que quiere presumir de moderno y democrático lo primero que hace es hablar bien de mi dueño, elogiar su rol en la historia, tratar de robarse su prestigio y finalmente usarme a mi, el traje de Alfonsín.

En realidad, al gobierno de Don Raúl le hicieron 13 paros generales y más de una huelga sectorial por día, lo emputecieron sin parar, le sabotearon todas las leyes y lo terminaron sacando de la Casa Rosada escupiendo sangre, como le gustaba decir al peronismo. La frase clave de aquel año 1989 fue la del entonces presidente electo Carlos Menem: “Yo ya estoy listo para asumir, solo espero un gesto del presidente Alfonsín”. Y cuando Alfonsín concedió el gesto que le pedían, le fabricaron la otra frase que siguen repitiendo hasta el cansancio con acento riojano: “Me tiraron el gobierno por la cabeza y tuve que asumir antes de tiempo”. Así nace el mito de que a este país sólo lo pueden gobernar los peronistas.

Mi dueño se tuvo que morir para que finalmente lo reconozcan como el padre de nuestra democracia moderna. Y de ahí en más, su imagen la usa cualquiera sin que nadie salga a defenderlo. Hasta Leopoldo Moreau se dio el lujo de chorearle el nombre para fundar su propio kiosquito: Movimiento Nacional Alfonsinista. Y está sentado al lado de Cristina, de los gordos de la CGT, de La Cámpora y de De Vido, entre otros prohombres del radicalismo y del alfonsinismo.

Obviamente, fueron muchos años vistiendo a mi Jefe. Arrancamos juntos en los 70 fundando el Movimiento de Renovación y Cambio como línea interna de la UCR.

Junto a Conrado Storani (padre de Fredy) enfrentamos y perdimos contra la Línea Nacional liderada por Ricardo Balbín. Nuestra fórmula era Alfonsín-Storani. Curiosidades de la época: si cambiás de lugar una “a” te queda Alfonsina Storni. Cosas raras que pasan en el radicalismo. No es la única. La presidencia de la UCR fue ejercida por Ricardo Balbín (desde 1959 hasta 1981), luego Carlos Contín (1981/1983) y finalmente Raúl Alfonsín. Desafío a quien pueda encontrar una sucesión de presidentes consecutivos de cualquier cosa cuyos apellidos terminen siempre en “ín”. Balbín, Contín, Alfonsín. Imposible empatar esta.

Durante la dictadura, Don Raúl se dedicó a defender presos políticos. Me acuerdo que yo, como su traje preferido, siempre le decía que se dejara de jorobar. Que hiciera como los Kirchner, que tambien eran abogados pero se habían ido al sur y se dedicaban a desalojar a los pobres tipos que no podían levantar sus hipotecas por la famosa 1050 promulgada por Martinez de Hoz. Hagamos como ellos que les chupan un huevo los derechos humanos y se están haciendo ricos en Río Gallegos, le rogaba yo a Don Raúl pero el tipo insistía con el tema y hasta presentaba hábeas corpus. La guita que nos perdimos de hacer. Mi Dios.

Durante la guerra de Malvinas, los militares fueron apoyados por todos los sectores del país. ¿Todos menos quién?. Sí, otra vez el cabezadura de Alfonsín que publicó una carta diciendo que la guerra de Malvinas era una maniobra de la dictadura para esconder su fracaso. En lugar de ser más vivo y hacer como Néstor que se fue a festejar la toma de Malvinas con los milicos del Proceso (está la foto para quien quiera googlearla, paradito detrás del general Guerrero), Alfonsín se puso a todos en contra. Otra vez sopa.

Después vino el 83 cuando enfrentamos a Luder y al PJ y denunciamos el pacto sindical militar que garantizaba la autoamnistía de los militares. Yo le decía, dejémonos de joder Raúl, vayamos de oposición que es mucho más fácil pero no, el tipo insistió y llegamos a la Rosada. Y de entrada nomás plantó lo que sería la piedra fundacional de nuestra democracia: la CONADEP, el Juicio a las Juntas y el Nunca Más.

Veinte años después, el kirchnerismo arrogándose la condición de continuadores de Alfonsín, en 2003 plantaría su propia piedra fundacional: Lázaro Báez y Austral Construcciones.

Y al toque Néstor pronunciaría en la ESMA la frase que mejor define su condición de impostores: “Vengo a pedir perdón en nombre del Estado Nacional por la vergüenza de haber callado durante 20 años de democracia tantas atrocidades”. Y de un plumazo intentaron borrar de la memoria los Juicios, la CONADEP, Sábato, Magdalena, Fernandez Meijide, Klimovsky, Marshall Meyer, Monseñor De Nevares, Strassera y tantos más.

Inmediatamente Don Raúl recibió la llamada privada de Néstor pidiéndole disculpas. Yo le rogué que aceptara las disculpas y que le propusiera armar algún negocito con Cristobal, con De Vido, con Jaime. Hagamos un sope Raúl alguna vez, le imploré. Pero nada. La respuesta de Alfonsín a Kirchner fue contundente: “Usted habló en público, ahora pida perdón en público”. Chau negocio.

Obviamente, no se disculparon, ni Kirchner ni nadie. El kirchnerismo nunca pide disculpas. Tampoco permiso.

Recién cuando mi Jefe ya estaba muy enfermo, fue homenajeado por el gobierno de Cristina. Tarde. Muy tarde.

Durante su gobierno Don Raúl quiso reformar la Constitución y modificar el mandato de 6 años sin reelección por uno de 4 años con reelección. Pero aclarando que él mismo se autoexcluía de esa reelección.

Años después, con la venia de Alfonsín, Menem lograría esa reforma constitucional sin autoexcluirse un corno, por supuesto. De hecho, en 1999 pretendió un tercer mandato consecutivo con la excusa de que el primer mandato no valía porque había sido bajo la Constitución anterior. Un genio.

Cristina quiso liquidar la Constitución en 2013 para hacer posible lo que Diana Conti había definido como “Cristina eterna”. O sea, la reelección indefinida, como hizo Néstor con la Constitución Provincial de Santa Cruz.

La frenó Massa, el otro Massa, el que era antikirchnerista después de haber sido kirchnerista y antes de volver a serlo ahora.

Aunque Tío Alberto me usa de traje y dice que él no quiere cambiar la Constitución, su tropa no para de reclamar la reforma, sobre todo su compañera de fórmula y dueña de los votos.

Por eso en estos tiempos electorales de tanta ebullición y donde suele volver a ponerse en juego los valores básicos de una República, este viejo traje viene aquí a recordar las palabras inolvidables que en octubre de 1983, hace 36 años, mi Jefe pronunció en el acto de cierre de campaña en la Avenida 9 de Julio frente a una multitud sólo comparable a la que juntó Luder al día siguiente.

Justamente esta semana el genial Coqui Capitanich plagió y repitió el mismo texto como propio, palabra por palabra, como si fuéramos todos boludos y no nos acordáramos de aquel único e inolvidable momento de la historia democrática argentina. Difícil superar semejante truchada.

Aquella noche, Don Raúl se me transpiraba todo encima y se largó a decir que “si alguien distraído al costado del camino, cuando nos ve marchar, nos pregunta, ¿como juntos? ¿hacia donde marchan? ¿por qué luchan? tenemos que contestarles con las palabras del Preámbulo, que marchamos, que luchamos, para constituir la Unión Nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que deseen habitar el suelo argentino”.

Anotala Tío Alberto, antes de vestirte otra vez conmigo.

CLARIN

Seguir leyendo

Más Vistas