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La Argentina no pagó el vencimiento con el Club de París: comienza a correr el reloj para evitar un default en julio

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 El Gobierno espera un respaldo explícito del FMI para que ese grupo de acreedores descarte un default dentro de 60 días, pero solo podrá reestructurar los USD 2.400 millones una vez que firme el nuevo programa financiero con el Fondo
El impago al Club de París no es sorpresa, ya que el Gobierno se recostó en las gestiones con los principales países europeos miembros de ese consorcio. REUTERS/Gonzalo FuentesEl impago al Club de París no es sorpresa, ya que el Gobierno se recostó en las gestiones con los principales países europeos miembros de ese consorcio. REUTERS/Gonzalo Fuentes

El Gobierno no pagó este lunes los USD 2.485 millones que tenía pendiente ante el Club de París tras siete años de la firma del acuerdo firmado en 2014. El contrato con los países acreedores abre la posibilidad de 60 días como plazo de gracia antes de que la Argentina incurra en un evento de default de manera oficial.

El impago era algo que ya era esperado porque el Poder Ejecutivo se recostó en las últimas semanas en su expectativa sobre la renegociación de plazos y tasas de interés con ese organismo, tal como lo vino haciendo con los principales países europeos miembros de ese consorcio, primero con la gira que encabezó Martín Guzmán y luego directamente por Alberto Fernández.

En los siete años de vigencia del acuerdo con el Club de París, la Argentina pagó cerca de USD 8.100 millones, aunque el flujo de pagos se interrumpió en 2019, luego del último pago realizado por el Gobierno de Mauricio Macri por casi USD 1.900 millones.

El impago era algo que ya era esperado porque el Poder Ejecutivo se recostó en las últimas semanas en su expectativa sobre la renegociación de plazos y tasas de interés con ese organismo.

En ese 2014 en que se firmó el acuerdo realizó un primer pago de USD 640 millones. Al año siguiente fue de USD 682 millones. Ya bajo el mandato macrista, el Tesoro giró USD 1.680 millones en 2016, USD 1.380 millones en 2017, USD 1.891 millones en 2018 y USD 1.868 millones en 2019. Ese fue el último pago hecho por el Estado. Desde ese momento el saldo pendiente -que también era de USD 1.900 millones- comenzó a actualizarse con una tasa de interés “final” de 9% anual.

Esa ventana de posibilidad se abrió porque si bien el plazo original de pago era de cinco años, el propio entendimiento rubricado por el entonces ministro Axel Kicillof preveía otros dos años de plazo adicionales, aunque con la particularidad de tener que afrontar ese interés, considerado alto en ese momento por la oposición al gobierno kirchnerista y que el propio Guzmán ya en funciones discutió.

El impago era algo que ya era esperado porque el Poder Ejecutivo se recostó en las últimas semanas en su expectativa sobre la renegociación de plazos y tasas de interés con ese organismo.El impago era algo que ya era esperado porque el Poder Ejecutivo se recostó en las últimas semanas en su expectativa sobre la renegociación de plazos y tasas de interés con ese organismo.

De esa manera, entre el primer impago de mayo de 2020, que Guzmán adelantó a los miembros del Club semanas antes y el de hoy, la deuda consolidada con ese organismo supera los USD 2.485 millones y seguirá actualizándose al 9%, al menos hasta que haya un acuerdo para cambiar las condiciones. Eso no sucederá, lo saben en ambos lados de la negociación, antes de que exista un nuevo programa financiero firmado con el FMI.

Desde la Casa Rosada aseguran que ahora la pelota está del lado del Fondo Monetario. Paralelamente a las gestiones ante líderes europeos, Guzmán -y luego Fernández- comenzaron un trabajo fino con el staff técnico del Fondo Monetario para acercar posiciones, aún lejos de la posibilidad de tener un programa cerrado en el corto plazo.

Lo que necesitaría el Poder Ejecutivo, en todo caso, sería una suerte de “bendición” a las conversaciones en marcha en medio del camino hacia el acuerdo que sirva para que el Club de París flexibilice su posición y no considere el 30 de julio que el país defaulteó la deuda.

La deuda consolidada con ese organismo supera los USD 2.485 millones y seguirá actualizándose al 9%, al menos hasta que haya un acuerdo para cambiar las condiciones.

La lectura que hacen en el Gobierno es que no se trataría de una cuestión de ruptura de contratos, sino que el Club de París es un organismo multilateral “particular”, que está más guiado por los oleajes geopolíticos de cada momento que en la letra tallada en piedra de los acuerdos.

Más de la mitad de la deuda argentina al Club de París está concentrada en dos países: Alemania (37%) y Japón (22%). Más atrás le siguen Holanda (casi 8%), España (6,68%), Italia (6,29%) y Estados Unidos (6,28 por ciento).

Entre la autocrítica y el cambio de piezas internas, el FMI analiza si ayudará a la Argentina

La onda expansiva del fracaso del acuerdo stand by que el Fondo Monetario Internacional firmó con el gobierno de Mauricio Macri en 2018 forzó al organismo a un recambio de piezas entre los principales puestos directivos. El 31 de agosto será el último día de trabajo de Alejandro Werner, todavía director del Departamento del Hemisferio Occidental y uno de los funcionarios más involucrados en aquella negociación inicial con la Argentina.

Así, se sumó a las salidas anteriores de Christine Lagarde como directora gerente, que dejó su lugar a Kristalina Georgieva, de su segundo David Lipton en febrero de 2020 y de Roberto Cardarelli, que fue desplazado de su cargo de jefe de la misión argentina y que fue reemplazado por Luis Cubeddu. Werner, en los hechos, ya había quedado fuera de la mesa de discusión con el Gobierno actual y su lugar era ocupado por su vicedirectora, Julie Kozack.

Junto con Lagarde y el jefe del staff técnico Roberto Cardarelli, fueron las tres caras visibles de esos meses de idas y vueltas entre el comienzo de las conversaciones en mayo de 2018 y el anuncio del segundo acuerdo en septiembre de ese año, tres meses después del primer programa financiero fallido.

Lo que necesitaría el Poder Ejecutivo sería una suerte de “bendición” del FMI a las conversaciones en marcha en medio del camino hacia el acuerdo que sirva para que el Club de París flexibilice su posición.

Con el cambio de Gobierno en 2019 y el anuncio de una reestructuración de la deuda con el FMI, las caras cambiaron en ambos lados de la mesa, tanto entre los funcionarios argentinos como los ejecutivos del Fondo. Kristalina Georgieva dejó su puesto en el Banco Mundial para hacerse cargo de la gerencia general, mientras que Lagarde pasó a ser la presidenta del Banco Central Europeo.

Por su lado, Roberto Cardarelli fue desplazado como jefe de misión y fue reemplazado por Luis Cubeddu. Cardarelli actualmente continúa en el Fondo Monetario como cabeza del equipo técnico que negocia con el gobierno de Marruecos. Asimismo, Lipton dejó su lugar en marzo de 2020 y actualmente trabaja como asesor en el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.

El Gobierno necesitaría una suerte de “bendición” del FMI a las conversaciones en marcha en medio del camino hacia el acuerdo que sirva para que el Club de París flexibilice su posición. Ludovic Marin/Pool via REUTERSEl Gobierno necesitaría una suerte de “bendición” del FMI a las conversaciones en marcha en medio del camino hacia el acuerdo que sirva para que el Club de París flexibilice su posición. Ludovic Marin/Pool via REUTERS

Pero el tembladeral interno del FMI no terminó en el cambio de piezas. Recientemente, el organismo inició un doble proceso de revisión interna sobre la actuación de los funcionarios en la firma del Stand By de 2018, que terminó por ser el préstamo más grande de la historia de la institución.

Por un lado, el propio staff técnico realiza un informe denominado Ex Post y que suele realizarse para todos los créditos con montos que excedan la cuota original. Ese estudio fue iniciado a principios de año pero no tiene fecha de publicación, según explicó en su momento el portavoz del Fondo Monetario, Gerry Rice.

Recientemente, el organismo inició un doble proceso de revisión interna sobre la actuación de los funcionarios en la firma del Stand By de 2018, que terminó por ser el préstamo más grande de la historia de la institución.

Una segunda vía de autocrítica será el reporte que prepara la Oficina de Evaluación Independiente (OEI) del FMI que es una oficina autónoma que analiza errores y aciertos de la actuación del organismo en negociaciones y programas con distintos países.

En ese marco, el FMI ahora deberá decidir si tenderá un “salvavidas” al Gobierno para evitar el default con el Club de París. Desde Washington niegan que haya en la agenda inminente del organismo una misión del staff técnico hacia Buenos Aires, visita de la cual podría venir ese guiño que espera la Casa Rosada.

No sería la primera vez que un respaldo del FMI le ayudaría a la Argentina a continuar el proceso de reestructuración de deuda. En el oficialismo recuerdan aquella declaración del FMI en que el staff del Fondo consideró “insostenible” la deuda argentina y que sirvió como punto de partida de las discusiones con los acreedores privados.

Críticas de la oposición a Kicillof por el acuerdo “ruinoso”

El acuerdo firmado por Kicillof con los miembros del Club de París en 2014 levantó críticas en la oposición de ese entonces (que incluso estaba integrada por dirigentes que luego terminaron formando parte del Frente de Todos) en el momento de la firma y en años siguientes.

Sin ir más lejos, este lunes el ex ministro de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat Gay cuestionó por Twitter las condiciones del entendimiento firmado por el ahora gobernador bonaerense. “Hoy vence el ruinoso acuerdo de Kicillof con Club de París: los punitorios más caros, el plazo más corto y una pena adicional de $900 millones al final de estos 60 días de gracia Una de las tantas deudas que le dejó el kirchnerismo a Juntos por el Cambio”, dijo.

El también ex presidente del Banco Central completó su mensaje por redes sociales al afirmar que “mientras que Cambiemos pagó casi USD 7.000 millones en capital e intereses, el Frente de Todos aumentó la deuda con Club de París en USD 2.800 millones (USD 2.300 millones con CFK y USD 500 millones con AF). Pero para CFK, ellos solo desendeudan!”, cerró.

En el mismo sentido escribió el legislador porteño Gabriel Solano, del Frente de Izquierda, que aseguró que “corresponde que recordemos que fue Kicillof, como ministro de Economía de CFK, quien renegoció la deuda y la incrementó de 6.706 millones a US$ 9.690 millones, admitiendo punitorios confiscatorios. Sí, U$S 3.000 millones más”, tuiteó.

Mariano Boettner

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EL GOBIERNO LOGRO REFINANCIAR SUS VENCIMIENTOS EN PESOS

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El ministro de Economía, Martín Guzmán, logró sortear el llamado a licitación de bonos de la deuda en pesos y cubrir los vencimientos de junio. Así, en el mes acumuló un financiamiento neto positivo de $16.220 millones, mientras el mercado se mostró convulsionado por las últimas medidas del Banco Central.

De acuerdo con la información que dio a conocer el Palacio de Hacienda, en el llamado a licitación este martes se recibieron 891 ofertas que representaron un total de VNO $263.098 millones, adjudicándose un valor efectivo de $248.078 millones.

De esta manera, el Tesoro obtuvo una tasa de refinanciamiento del 106%, es decir que obtuvo más de lo que se salió a buscar, tanto en ese llamado como en el mes.

Durante la jornada, Guzmán siguió de cerca el avance de la licitación, atento a la lectura que pueda hacer el mercado. El Palacio de Hacienda atraviesa una crisis de deuda y de desconfianza ante la amenaza de default de deuda en pesos.

La jornada tuvo a la mega licitación de deuda en pesos en el centro de la expectativa del mercado. Los bonos argentinos registraron bajas de más de 4%, y el riesgo país subió 3,2% y superó los 2500 puntos, según la medición del JP Morgan. Es su máximo valor en dos años.

Sin embargo, en el primer semestre del año, el Tesoro acumuló un financiamiento neto positivo de $663.246 millones, lo que implica una tasa de refinanciamiento del 121%.

En junio, Guzmán debía cubrir vencimientos por unos $600.000 millones, pero para descomprimir y achicar los vencimientos de fin de mes, la semana pasada había adelantado un canje de bonos en pesos. Con esa licitación, logró reducir en un 60% los vencimientos de deuda, que cayeron a $243.701 millones. Economía obtuvo $248.078 millones.

Sin contabilizar la Segunda Vuelta a desarrollarse mañana, el Tesoro acumuló en junio un financiamiento neto positivo de $16.220 millones, con una tasa de refinanciamiento del 106%”, dijo Economía en un comunicado.

El menú de instrumentos que se ofreció en la licitación de este martes estuvo conformado por nueve títulos, con vencimientos en 2022, 2023 y 2024.

Se emitió una nueva LELITE con vencimiento el 29 de julio, se reabrieron tres letras a descuento (LEDE) con vencimiento 31 de agosto, 31 de octubre y 30 de noviembre de 2022.

Además, se reabrieron dos letras ajustadas por CER (LECER) con vencimiento 21 de octubre y 16 de diciembre de 2022, y se emitió una nueva LECER cuyo vencimiento es el 23 de noviembre de 2022.

También, se reabrieron dos bonos vinculados al dólar estadounidense con vencimiento el 28 de abril de 2023 y el 30 de abril de 2024.

Del total de financiamiento obtenido, el 85% correspondió a instrumentos con vencimiento en 2022 y, el 15% restante, al instrumento vinculado al dólar con vencimiento en 2023.

En tanto que el 51% del monto adjudicado fue en instrumentos ajustables por CER; el 34% en instrumentos a tasa fija y, el otro 15% en instrumentos dollar linked.

El Tesoro ofreció instrumentos con tasa real positiva. En el caso de los instrumentos a tasa nominal (LEDES), la tasa adjudicada implicó un diferencial cercano a los 6 puntos porcentuales respecto de la tasa de política monetaria del BCRA. En el caso de los instrumentos con ajuste CER (LECER) el rango de tasas reales se ubicó entre el 2,5% al 3,3% anual.

Cómo sigue la licitación de bonos

En el marco del Programa de Creadores de Mercado, este miércoles se realizará la Segunda Vuelta, en donde se podrán recibir y adjudicar ofertas por hasta un 20% del total del valor nominal adjudicado en la licitación de este martes en las especies elegibles del Programa.

La próxima licitación está prevista para el miércoles 13 de julio.

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LA INFLACIÓN DE 2022 SERÁ SIMILAR AL ÚLTIMO MÁXIMO REGISTRADO EN 1991: SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS ENTRE AMBOS PERÍODOS

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El año del inicio de la convertibilidad terminó con suba del IPC Indec de 83,9%, cerca del salto que proyectan los analistas para este año. Qué opinan quienes implementaron aquel plan de estabilización.

Carlos Menem y Domingo Cavallo, el binomio que derrotó la hiperinflación (Reuters)

La Argentina terminará este año seguramente con la tasa de inflación más alta desde 1991, el año en el que comenzó el plan de convertibilidad, que logró erradicar la suba del Índice de Precios al Consumidor del Indec (IPC) durante una década. Hasta allí llegan los puntos en común entre ambos años. Los expertos consultados por Infobae afirmaron que es imposible trazar alguna otra similitud entre estos dos períodos con alta inflación de la Argentina.

En principio, cabe recordar cómo comenzó aquel período de estabilidad: fue en un viaje de Horacio Liendo (abogado especializado en reestructuración de la deuda pública a comienzos de los 90; ex director del Banco Central y ex subsecretario de Financiamiento del Ministerio de Economía, después), quien el 29 de enero de 1991 volvía de unas agradables vacaciones en Chile y Bariloche, donde visitó a la familia de su esposa.

Antes de emprender el tramo final de su viaje, se detuvo a descansar en el hotel Calfucurá de Santa Rosa, La Pampa, que evoca al cacique araucano que en 1872 convocó a las grandes tribus de la región para avanzar en forma sorpresiva hacia Buenos Aires luego de proclamar: “Mis ojos son pocos para mirar a tantas partes”.

Al regresar a su automóvil, Liendo alcanzó a leer en la tapa de un matutino que Domingo Cavallo había sido designado como ministro de Economía. Durante los 600 kilómetros que aún lo separaban de la Capital Federal, no dejó de imaginar la posibilidad de ser convocado por su viejo amigo para reflotar el proyecto de convertibilidad que habían comenzado a discutir en Córdoba en febrero de 1989.

En enero de 1991 Horacio Liendo pensaba en sustituir el Austral por una nueva moneda y fijar el tipo de cambio

Durante aquel verano de furia económica y política, Liendo pensó en sustituir el Austral por una nueva moneda y fijar el tipo de cambio. Su fuente de inspiración fue Carlos Pellegrini, quien en un contexto de fuerte crisis reemplazó como presidente a Miguel Juárez Celman, cuando el Banco Nacional tuvo que suspender el pago de un préstamo a la banca Baring Brothers por 20 millones de libras, hasta que la Argentina recibió un crédito de 15 millones de libras para salir del default, mientras se tomaban medidas para restringir la emisión monetaria. Cuando se transformó en senador, Pellegrini defendió la instrumentación del sistema de convertibilidad entre el oro y el peso en 1899, para combatir la angustiante falta de ingreso de capitales.

Horacio Liendo había estudiado las ventajas de una paridad fija entre el peso y el dólarHoracio Liendo había estudiado las ventajas de una paridad fija entre el peso y el dólar

Apenas estalló la hiperinflación de Alfonsín, Cavallo les adelantó a sus colaboradores que Carlos Menem ganaría las elecciones presidenciales en mayo y que el mandato de Alfonsín no pasaría del 8 de julio. Junto con Juan Llach, Felipe Murolo, Ricardo Gutiérrez y, ocasionalmente, Ricardo López Murphy, se debatió la iniciativa, aunque las conversaciones quedaron congeladas cuando Menem eligió el plan de Bunge & Born para arrancar su gestión, hasta que el 28 de enero de 1991 Cavallo accedió al cargo con el que tanto había soñado.

El domingo 15 de marzo el ministro convocó a Liendo y a Llach para reflotar el plan. Los tres discutieron durante una hora el nivel de la futura paridad cambiaria. Llach quería que, antes de cambiar la moneda, el dólar llegara a 11.000 australes mientras que Cavallo había pensado en mantener una banda de flotación de 8.000 a 10.000 australes. Después de una hora, Liendo intentó cortar el debate con una curiosa anécdota:

— Alfonsín siempre tuvo un subconsciente hiperinflacionario porque pensó que cada serie del austral debía imprimirse con el rostro de un presidente diferente, empezando con Rivadavia; así que, cuando se llegara al propio Alfonsín, ya hubiésemos volado por los aires. Como en ese camino debía aparecer Carlos Pellegrini en el billete de 10.000, pensé que había que dejarlo ahí, porque me inspiré en su figura para este plan.

Cavallo, Llach y Liendo discutieron bastante tiempo en qué nivel debían colocar la paridad cambiaria en 1991, ya que debatían dejar subir más el dólar o tener una banda de flotación

Más preocupado en pensar cómo atraer inversiones para sostener el tipo de cambio real que en el valor nominal de la moneda, Domingo Cavallo aceptó el curioso argumento de Horacio Liendo y cinco días más tarde anunció “su” plan de Convertibilidad.

El Banco Central pasó a estar obligado a mantener la relación entre las reservas y la base monetaria para sostener el precio de 10.000 australes por dólar, se suspendieron las cláusulas indexatorias de los contratos 89 y el Poder Ejecutivo quedó facultado para un cambio de moneda que se concretaría el 1 de enero de 1992.

El 23 de marzo, el banquero del Citibank Bill Rhodes llegó a Buenos Aires para intentar persuadir a Domingo Cavallo de la necesidad de elevar el pago mensual a los bancos por los intereses atrasados, que ya acumulaban USD 7.000 millones
El 23 de marzo, el banquero del Citibank Bill Rhodes llegó a Buenos Aires para intentar persuadir a Domingo Cavallo de la necesidad de elevar el pago mensual a los bancos por los intereses atrasados, que ya acumulaban USD 7.000 millones

Apoyo a la fuerza

El 23 de marzo, el banquero del Citibank Bill Rhodes llegó a Buenos Aires para intentar persuadir a Domingo Cavallo de la necesidad de elevar el pago mensual a los bancos por los intereses atrasados, que ya acumulaban USD 7.000 millones. El ministro le prometió estudiar el reclamo y, a cambio, le pidió que lo acompañara a una conferencia de prensa para hablar supuestamente sobre la marcha de las negociaciones con los acreedores privados.

Apenas se encendieron las cámaras y los grabadores, Rhodes no tuvo otra alternativa más que apoyar el flamante plan económico “porque va a llevar a la Argentina a una situación de orden en las finanzas públicas”. La convertibilidad ganaba el primer apoyo externo de peso en su primer día de vida.

El cuarto ministro de Economía del gobierno menemista, nacido en 1946 en la ciudad cordobesa de San Francisco y doctorado en Harvard, disfrutaba de su etapa más dulce apenas lanzó la convertibilidad. El diario The Wall Street Journal afirmaba que “Cavallo, de 44 años, es realmente ministro de Economía pero muchos le dicen primer ministro”. En 1992 las revistas Latín Finance y Euromoney lo declararon “hombre del año” y “ministro de Finanzas del año”, respectivamente; la inflación minorista cayó de 1.343,9% anual en 1990 al 0,1% en 1995; en 1991 llegó al 83,9% pero en 1992 bajó abruptamente al 17,5% y en 1993 al 7,3%. En tanto, el PBI creció un 8,9% en 1991, 8,7% en 1992, 6% en 1993 y 7,4% el año siguiente.

En los primeros años de la convertibilidad la inflación desapareció, el PBI pasó a crecer a tasas de 6% a 9%, pero el desempleo se elevó del 7% al 17% de la oferta laboral

Pero, en paralelo, otros desagradables indicadores también exhibieron un contundente ascenso: la tasa de desocupación del 7% saltó al 17,2% de la oferta laboral y la brecha de ingresos entre el 10% de la población más rica y el 10% más pobre se estiró de 12 a 22 veces. A fines de 2002, la diferencia se alargó a 38 veces.

Desde el canje del Brady hasta la renuncia del ministro, el índice de pobreza pasó del 18% al 26% y el nivel de indigencia del 3,6% al 7 por ciento.

Pero durante su luna de miel con el poder el “superministro” sólo estaba focalizado en cumplir con sus objetivos, sin reparar en los daños colaterales provocados por el programa económico.

Diferencias abismales

En 2022 la inflación apunta a consolidarse en torno del 80% o más. Hasta ahora, los analistas consultados por el Banco Central prevén que llegue al 72,6%, pero en un escenario sin más complicaciones. Como dijo Emmanuel Álvarez Agis, este año es fácil ponerle piso pero no techo al dato de la inflación, que podría acercarse a los tres dígitos.

Este año es fácil ponerle piso pero no techo al dato de la inflación, que podría acercarse a los tres dígitos (Álvarez Agis)

A diferencia de aquel 1991, cuando las reservas del Banco Central comenzaban a recomponerse por los decretos de desregulación del Estado, como destacó Diego Giacomini, este año llegan exhaustas y solo se sostienen por los desembolsos del FMI. Y aunque el desempleo abierto es del 7% de la oferta laboral, el subempleo llega al 12% y el 40% de la economía está en la informalidad, y el 37,3% de la población se ubica bajo la línea de la pobreza.

Carlos Leyba dijo a Infobae:el país está mucho peor que a fines de los 80, es otra sociedad luego del quiebre catastrófico que registró en materia de empleo y pobreza con la hiperinflación. Aquel Estado era poderoso, manejaba las empresas públicas y se paraba frente a los demás con mucho poder. Ahora ocurre todo lo contrario. Por lo tanto, luchar contra la inflación es mucho más complejo, sobre todo por el daño que hizo el kirchnerismo”.

Pablo Guidotti: "Una de las grandes preocupaciones que había era la altísima inercia inflacionaria y por eso uno de los artículos era la prohibición de indexar para frenar de golpe la inercia previa. Primero Cavallo pagó la enorme deuda flotante y luego comenzó a ordenar todo” (Martín Rosenzveig)Pablo Guidotti: “Una de las grandes preocupaciones que había era la altísima inercia inflacionaria y por eso uno de los artículos era la prohibición de indexar para frenar de golpe la inercia previa. Primero Cavallo pagó la enorme deuda flotante y luego comenzó a ordenar todo” (Martín Rosenzveig)

Pablo Guidotti, ex vicepresidente del BCRA y ex viceministro de Economía contó a Infobae: “la Argentina venía de la hiper de 1989 y 1990; en 1991, cuando se lanza el plan de convertibilidad, una de las grandes preocupaciones que había era la altísima inercia inflacionaria y por eso uno de los artículos era la prohibición de indexar para frenar de golpe la inercia previa. Primero Cavallo pagó la enorme deuda flotante y luego comenzó a ordenar todo”.

“Esa experiencia muestra que frenar una alta inflación se puede hacer en cuestión de meses, pero ahora la inflación está en ascenso y no se resolvieron los problemas que se resolvieron antes en ese momento: la deuda interna, por ejemplo. Y había una alta credibilidad política y el gobierno controlaba las cámaras del Congreso, en una etapa ascendente de poder político que permitió reformas del Estado y privatizaciones, mientras que ahora no hay reformas y el Ejecutivo es un lame duck”, precisó Guidotti.

La experiencia de la convertibilidad muestra que frenar una alta inflación se puede hacer en cuestión de meses (Guidotti)

Horacio Liendo agregó: ”El cuadro actual se parece más a 1990 que a 1991; todavía hay un nivel de monetización muy alto; sí hay una dinámica donde el fenómeno se independiza de las decisiones que toman las autoridades políticas: si tenés una base monetaria en al calle, dos bases de Leliqs, y una inflación del 70%, aunque no hubiera déficit fiscal, estás en un punto de no retorno”.

“La diferencia clave es que en 2002 el Banco Central volvió a endeudarse, a diferencia de la decisión que tomamos, por lo cual el único pasivo que había era el circulante; es más prudente que el Central no se pueda endeudar, como lo muestran los bancos centrales sanos. Así se pudo controlar la oferta monetaria y pese a la política contractiva, por la confianza que había no solo no se produjo una recesión si no que hubo un período muy expansivo. Ahora hay descontrol monetario y fiscal, porque se hizo una reestructuración de la deuda muy mala al castigar mucho al acreedor externo y eso hizo que el crédito desapareciera durante mucho tiempo, junto con un incremento del déficit fiscal: hay inconsistencias por todos lados”, destacó Liendo.

Alberto Fernández y Cavallo, otros tiempos, cuando trabajaban  juntosAlberto Fernández y Cavallo, otros tiempos, cuando trabajaban juntos

Juan José Llach, flamante presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, dijo a Infobae que “hay una semejanza en los guarismos, pero no en los métodos. Difícilmente se llegue a los mismos resultados. La inflación anualizada en 1991 fue 84%, parecida a la proyectada para 2022 (digamos 80%). Pero las principales diferencias de política económica que encuentro son dos: se venía trabajando con el propósito de estabilizar de raíz la economía, ahora ausente. Y, además, hoy también se quiere bajar la inflación pero con controles y manteniendo el déficit fiscal o reduciéndolo a un ritmo muy lento”.

“Tiene similitudes ideológicas, por ejemplo, con Perón y Gelbard en el 73-74, proceso que terminó en 1975 con el Rodrigazo, o sea, explotó todo. Luego, el bien concebido plan Austral, también se tiró por la borda por presiones políticas. Es un sendero peligroso. El logro principal de la convertibilidad fue doblegar la inercia inflacionaria”.

Tiene similitudes ideológicas, por ejemplo, con Perón y Gelbard en el 73-74, proceso que terminó en 1975 con el Rodrigazo, o sea, explotó todo (Llach)

“Sus evidencias son contundentes. Entre diciembre de 1994 y diciembre de 2001, la inflación en la Argentina acumuló menos 2% y la de Estados Unidos 17%. Esto es histórico. Además, a partir de la ruptura de la convertibilidad, con una devaluación 3,5 a 1, la inflación fue del 30%. Se mantuvo la menor inercia inflacionaria hasta 2006 y allí, con el ridículo argumento de que un poquito de inflación no importa se volvió en pocos años a entre 20% y 30%. Ahora estamos proyectando ¡80%! América Latina, que tradicionalmente era el continente de la inflación ha logrado erradicarla desde principios de este siglo. Faltan dos países: Venezuela (en baja) y la Argentina (en alza)”, concluyó Llach.

En tanto, el ex viceministro Orlando Ferreres sostuvo que “en aquel momento, en 1990, tuvimos un problema del Banco Central que nos llevó a hacer el plan Bonex, pero se estaba en un rumbo positivo, ahora hay problemas de deuda interna; sí se parece en que en ese momento tampoco había reservas y por eso no se pudo implementar de inmediato la convertibilidad, pero sí se pudo comenzar la transformación del Estado que se mantuvo más allá del ministro de turno, primero Erman González, Domingo Cavallo y Roque Fernández”.

Orlando Ferreres: “Ahora se está yendo de nuevo por más controles, menos libertad de precios y todo eso va en contra del incremento de las inversiones"Orlando Ferreres: “Ahora se está yendo de nuevo por más controles, menos libertad de precios y todo eso va en contra del incremento de las inversiones”

“Ahora se está yendo de nuevo por más controles, menos libertad de precios y todo eso va en contra del incremento de las inversiones. La inflación tiene un piso del 80% pero no se sabe cuál puede ser el techo. No hay perspectivas de una mejora: en ese momento, estábamos mal pero íbamos bien; ahora estamos mal, pero vamos peor”, concluyó Ferreres, en referencia a una de las frases más famosas de Menem.

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LUCCIANO’S INVIERTE $500M Y ABRE LA PLANTA DE HELADOS ARTESANALES MÁS MODERNA DEL MUNDO

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La cadena de heladerías marplatense ya suma 60 locales y tiene presencia en España, Italia, Estados Unidos y Uruguay. Abre en su tierra natal una planta de 8.000 metros cuadrados que le permite crecer. Tiene 20.000 pedidos de franquicias de 50 países

El crecimiento de la cadena de helados artesanales Lucciano’s los obligó a repensarse. Comenzaron con una heladería en Mar del Plata en 2011y hoy tienen 60 locales, de los cuales 54 están en Argentina y 6 en el exterior en Uruguay (Montevideo y Punta del Este), Estados Unidos (Orlando y New Jersey), Barcelona y Roma. Además, suman 20.000 pedidos de franquicias de 50 países. Como tienen planes ambiciosos, en breve inaugurarán la planta de helados artesanales más moderna del mundo.

La marca Lucciano’s genera una magia especial, no sólo por la calidad de sus helados artesanales, sino también por la variedad y originalidad de sus productos como los famosos “icepops” y el diseño y decoración de sus locales. “Queremos llamar la atención, que entrar a un local sea una experiencia, que les guste ir y sacarse fotos, que todo sea instagrameable. Llegamos a cambiar todo lo conocido en materia de heladerias”, explicó Christian Otero, su padre Daniel fue el creador de la marca que hoy hace furor entre grandes y chicos.

Este año, Lucciano’s abrió locales en Parque Leloir, Ituzaingó; Mar de las Pampas y Posadas, Misiones. En el exterior abrió Punta del Este, Barcelona y Roma. “Nuestros planes son abrir este año: 10 locales más en Argentina en el segundo semestre, dos locales en Miami, uno en Orlando y otro en Málaga. Cerraremos el año con la apertura de 20 locales“, explicó Otero, responsable de la cadena.

Los pedidos de franquicias batieron todos los récords, tienen 20.000 solicitudes de 50 países hasta de la India. El desafío es importante. “Montamos una planta que nos dimos cuenta que nos iba a quedar chica, empezamos a franquiciar y estamos construyendo una planta nueva de 8.000 metros cuadrados, será la planta más moderna de helados artesanales del mundo y estará en Mar del Plata. La idea es que sea planta abierta para que el público pueda visitarla”, dijo el responsable de Lucciano’s.

Los dueños de Lucciano's
Los Otero, Daniel y sus hijos Franco y Christian, exportan sus helados al mundo

La planta actual tiene 2.500 metros cuadrados, pero desde hace un año comenzaron la construcción de la nueva planta. “Invertimos más de 500 millones de pesos y esperamos inaugurarla en Septiembre”, adelantó a BAE Negocios. Todo marcha viento en popa y seguramente implicará la incorporación de más trabajadores al plantel de la marca marplatense que ya da trabajo a 200 personas y suma 300 más en forma indirecta.

En Argentina, Lucciano’s ofrece 36 sabores a $1.900 el kilo y en Europa sólo 24 gustos a 26 euros. “Para poder abastecer el mercado, quintuplicaremos la capacidad de producción de nuestra planta actual”, acotó el dueño de la cadena.

Franquicias de heladerías Lucciano’s

En Argentina tienen 35 locales franquiciados y en el exterior, los dos de Uruguay y el de New Jersey. Para ser un franquiciado hay que cumplir algunos requisitos: “Queremos franquiciados que muestren pasión por la marca, necesitamos saber que la van a cuidar más o igual que nosotros. Si tienen alguna experiencia empresarial en gastronomía mejor, sino los formamos. Para sumarse a nuestra familia deben mostrar mucha pasión. Lo que buscamos son locales de no menos de 100 metros cuadrados”.

Lucciano’s no cobra regalías, el fee es muy bajo, no llega al 1% de la venta. “Nuestra utilidad es la venta del producto. Hacemos mucho foco en la decoración y el equipamiento que es importado. Depende el estado en el que encuentren el local, se puede tener una franquicia con una inversión de 15 millones de pesos. Lo ideal es recuperarla entre los primeros 18 y 24 meses”, explicó a BAE Negocios.

FUENTE : BAE NEGOCIOS

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