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Sociedad

LA BATALLA DE PRADERA DEL GANSO: LA NECESIDAD DE UNA “VICTORIA RÁPIDA” DE LOS INGLESES QUE SE CONVIRTIÓ EN UN INFIERNO

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Ante el “peligro” de que la ONU ordenase un cese de fuego, después de desembarcar las tropas, Gran Bretaña decidió atacar la guarnición argentina de Pradera del Ganso-Puerto Darwin para eliminar la posibilidad de un acuerdo de paz. El heroísmo de los soldados argentinos les causó una resistencia inesperada de 36 horas de fuego. Cómo fue la caída de “Rayo de Sol”, el militar británico de mayor rango en la batalla
El Regimiento 25 en Pradera del Ganso-Darwin

El 21 de mayo de 1982, con buques de asalto, destructores, fragatas y cientos de marines apostados en las playas con motonaves, se inició el desembarco inglés. También, como parte de la operación, se desplegaron submarinos nucleares frente a bases militares argentinas en el continente: Río Grande, Río Gallegos y Bahía Blanca.

La respuesta argentina fueron cinco oleadas de ataques, cuatro de la Fuerza Aérea y una de la escuadrilla aeronaval, que dañaron varias naves británicas. El costo de la batalla de ese día fue alto: la Fuerza Aérea perdió nueve unidades y la Armada tres.

Al anochecer del 21 de mayo los británicos ya disponían de la cabecera en San Carlos con alrededor de cuatro mil hombres y mil toneladas de suministros.

La Argentina persistió en el ataque aéreo por el “corredor de bombas” que representaba el estrecho San Carlos. Los cuatro días siguientes se produjo una intensa descarga de fuego. Cuando las tropas inglesas se disponían a iniciar la marcha terrestre de treinta y cinco kilómetros hacia Puerto Darwin-Pradera del Ganso, las aeronaves hundieron el destructor inglés HMS Coventry, otro destructor tipo 42 y el Atlantic Conveyor, que transportaba trece helicópteros Chinoox. La andanada aérea produjo una significativa pérdida en la logística británica, aun cuando se estima que entre el 60% y el 70% de las bombas argentinas no estalló. Los costos también fueron altos para las fuerzas argentinas: en doscientos cincuenta y dos salidas, perdieron veintidós aviones y nueve pilotos.

Era un momento clave de la guerra: si la Argentina continuaba con sus ataques sobre los helicópteros, el combustible y los morteros, los misiles y las municiones británicas ya desembarcados en tierra, podían dejar a sus tropas con menor respaldo logístico y romper la unidad de abastecimiento entre los soldados que se desplazaban y la cabecera de playa de San Carlos.

La marcha hacia Puerto Argentino podría verse comprometida.

A partir de entonces, Londres aumentó la presión sobre el jefe de las fuerzas terrestres, comandante Jeremy Moore, y sobre el brigadier Julian Thompson, a cargo de la Tercera Brigada de Comandos, para dar inicio a las operaciones militares. No admitían más demoras. Suponían que a partir del desembarco rodearían Puerto Argentino en cuestión de días. La comunidad política inglesa se impacientaba. Querían una victoria militar rápida. Temían que una inminente resolución de la ONU llamara al “cese de fuego” y obligara a sus fuerzas a salir del escenario bélico sin haber recuperado las islas. Esta posibilidad generaba constante tensión en el alto mando británico. La Argentina, en cambio, prefería que los combates terrestres se retrasasen y se resolviese una tregua.

Julian Thompson cuando fue condecorado después de la guerraJulian Thompson cuando fue condecorado después de la guerra

Pero las tropas todavía estaban inmovilizadas y el general Thompson temía ataques por sorpresa cuando se iniciara la expedición. Para Thompson Darwin-Pradera del Ganso carecía de importancia estratégica. Prefería iniciar la marcha hacia monte Kent, en camino a Puerto Argentino, y dejar una fuerza que rodeara la guarnición del sur para evitar una batalla innecesaria. Con la caída de Puerto Argentino, Puerto Darwin se rendiría por efecto recíproco. Esto transmitió Thompson al cuartel general Northwood, centro de control de la Operación Corporate.

Pero Gran Bretaña necesitaba una victoria terreste para terminar con la complejidad en el campo de batalla y eliminar el riesgo de un obligado acuerdo de paz, para luego sí, avanzar hacia el noreste con la retaguardia asegurada.

De este modo, en una comunicación satelital, Northwood le ordenó al Segundo Batallón de Paracaidistas (Para 2) una inmediata incursión a Darwin-Pradera del Ganso para destruir la guarnición argentina y lo que quedaba de su flota aérea. La aproximación por mar y por aire tenía demasiadas complicaciones. Debían avanzar a pie, con el apoyo de la artillería naval, sobre la turba helada.

En Puerto Darwin estaba ubicada la base aérea militar Cóndor, ya afectada por los bombardeos del 1º de mayo, que resguardaba a algunos aviones Pucará. Otros habían sido desplazados a la isla Borbón.

La guarnición en Darwin era una obsesión para el teniente coronel Herbert “H” Jones, jefe del Para 2. Necesitaba vencer la primera batalla terrestre y romper el “muro moral” de las tropas argentinas. Dominar Darwin para luego iniciar el avance de la infantería hacia Puerto Argentino. Una expedición de cien kilómetros con la amenaza aérea argentina, pero también con la retaguardia asegurada. Del mismo modo, a Londres, en términos políticos, le servía un rápido y claro triunfo militar en esa batalla para demostrar la superioridad de sus fuerzas.

El “asalto total” sobre Puerto Darwin-Pradera del Ganso, en cambio, no era un objetivo que interesara al brigadier Thompson. Creía que bastaba con destruir el aeródromo. El día 26 de mayo, Thompson canceló la maniobra por las condiciones meteorológicas adversas. Era uno de los peores otoños en muchos años. Thompson no quería operar sin helicópteros.

La decisión enfureció al coronel H. Jones, que expresó su punto de vista delante de toda la infantería. “Esperé por veinte años esta oportunidad y ahora estos hijos de puta la cancelan”, afirmó.

La guarnición en Darwin era una obsesión para el teniente coronel Herbert “H” Jones, jefe del Para 2. Necesitaba vencer la primera batalla terrestre y romper el “muro moral” de las tropas argentinas. Murió en esa batallaLa guarnición en Darwin era una obsesión para el teniente coronel Herbert “H” Jones, jefe del Para 2. Necesitaba vencer la primera batalla terrestre y romper el “muro moral” de las tropas argentinas. Murió en esa batalla

El 27 de mayo, finalmente, partieron tres columnas de infantes desde San Carlos con tres destinos: el Para 2, hacia Darwin-Pradera del Ganso; el Para 3, hacia la caleta Teal, y el Batallón 45, hacia Douglas.

Darwin y Pradera del Ganso eran dos pequeños caseríos de pocas viviendas separados cinco kilómetros uno del otro. No tendrían más de veinticinco familias de granjeros, que habían sido tomados prisioneros. Dormían en una amplia sala comunal escuchando los sonidos de la guerra. Habían pintado el techo con una cruz roja.

La inteligencia británica indicaba que Darwin estaba defendida por cuatrocientos o quinientos hombres. Eran datos errados o, mejor dicho, desactualizados. Se habían ido agregando refuerzos de última hora: las tropas argentinas sumaban más del doble. Los Para 2, en cambio, sumaban alrededor de seiscientos hombres, con artillería terrestre y naval, y apoyo aéreo. Se agruparon en el caserío de Camilla Creek, a cinco kilómetros de las fuerzas argentinas.

Desde allí comenzaron a avanzar.

El ataque sobre Puerto Darwin comenzó en plena oscuridad, cerca de las dos y media. Hacia las seis, los británicos ya habían destruido la primera línea de defensa y sometían a las compañías enemigas(Foto: Libro The Falklands War Then and now. Gordon Ramsey)El ataque sobre Puerto Darwin comenzó en plena oscuridad, cerca de las dos y media. Hacia las seis, los británicos ya habían destruido la primera línea de defensa y sometían a las compañías enemigas(Foto: Libro The Falklands War Then and now. Gordon Ramsey)

El 26 de mayo, Mario Benjamín Menéndez había ordenado al general Omar Parada que se movilizara hacia Darwin para respaldar a la Fuerza de Tareas Mercedes, que reunía distintas compañías de infantería y artillería; un conjunto de más de medio millar de soldados que también contaba con el apoyo aéreo desde Puerto Argentino. Parada explicó a Menéndez los peligros que acarreaba un desplazamiento por aire o mar hacia el istmo. En cambio, emitió una Orden de Operaciones para el teniente coronel Ítalo Piaggi, al mando de la Fuerza de Tareas Mercedes, para que reorganizara la defensa y hostigara al enemigo mientras este preparaba su ataque, y lo desconcertara.

La Argentina ya tenía la noticia de la ofensiva británica. La había filtrado un periodista de la cadena BBC, presente en el campo de batalla.

El trascendido de sus planes disgustó a Jones. La filtración rompió la sorpresa. Pero los planes de Jones no se modificaron. Comenzó a avanzar en la madrugada del 28 de mayo. La maniobra, según su evaluación, concluiría en pocas horas. Jones esperaba el rápido colapso de las fuerzas argentinas.

El ataque sobre Puerto Darwin comenzó en plena oscuridad, cerca de las dos y media. Hacia las seis, los británicos ya habían destruido la primera línea de defensa y sometían a las compañías enemigas. La batalla parecía concluida. Para salir del encierro, Piaggi ordenó que la reserva, liderada por el subteniente Roberto Estévez, realizara un contraataque en diagonal.

Estévez, que conducía cuarenta hombres, cruzó el campo de batalla bajo fuego enemigo, con sucesivos repliegues y contraataques, y bloqueó durante varias horas la penetración territorial del Para 2 de Jones. Luego lo hirieron. Al salir de un pozo, Estévez recibió un tiro en el brazo y otro en la pierna izquierda, pero con un FAL continuó disparando e impartiendo órdenes por radio, bajo el fuego de los morteros y los francotiradores de los Para 2.

El tiro mortal lo recibió en el pómulo derecho.

Dos meses antes Estévez le había escrito la última carta a su padre.

Querido papá: Cuando recibas esta carta, yo estaré rindiendo cuentas de mis acciones a Dios Nuestro Señor. Él, que sabe lo que hace, así lo ha dispuesto: que muera en el cumplimiento de mi misión. Pero, ¡fijate vos qué misión! ¿No es cierto? ¿Te acordás cuando era chico y hacía planes, diseñaba vehículos y armas, to-dos destinados a recuperar las islas Malvinas y restaurar en ellas Nuestra Soberanía?

El teniente Estévez en Pradera del GansoEl teniente Estévez en Pradera del Ganso

A Estévez lo reemplazó el cabo Mario Castro. Tomó su equipo de comunicaciones y pidió instrucciones. Piaggi le pidió que soportara el fuego cuanto pudiera; pronto llegarían aviones Pucará para dar respaldo aéreo. Dos unidades ya habían sido derribadas el día anterior. Castro también perdió la vida. Lo alcanzó un proyectil de fósforo y lo quemó vivo. La fuerza de reserva quedó al mando del soldado Fabricio Carrascull. Moriría minutos después.

Al amanecer del día 28 de mayo, la luz permitió ver con claridad la posición británica. Esto representó un alivio para las fuerzas nacionales, que no contaban con armamento con mira nocturna. La línea de defensa estaba al mando del subteniente Juan José Gómez Centurión. Las posiciones estaban equilibradas. Hubo una pausa en el fuego. Los ingleses detuvieron el avance y se reagruparon; recibieron municiones. Los argentinos obtuvieron refuerzos.

Entonces se produce la muerte del teniente coronel Herbert Jones en un hecho controversial.

Una versión indica que, al frente de un pelotón de quince hombres y después de más de ocho horas de combate, Jones decidió enfrentar el fuego que partía desde las trincheras y mantenía inmovilizadas dos de sus cuatro compañías del Para 2. Jones quiso tomar los “nidos de ametralladoras” por asalto, en una muestra de arrojo y exceso de confianza. Una loma le impidió ver uno de los “nidos”, y, desde veinte metros a su izquierda, recibió una ráfaga de ametralladora. Jones intentó tomar su granada. Otra ráfaga a la altura de la cintura volvió a sacudirlo.

Entierro en Darwin-Pradera del Ganso luego de la batallaEntierro en Darwin-Pradera del Ganso luego de la batalla

La otra versión afirma que en la pradera se alzaron algunos cascos ingleses con voluntad de parlamentar. El combate se detuvo. Jones ofreció a Gómez Centurión respetar la vida de todos los argentinos a condición de que se rindiesen. El subteniente, confiado en su mejor posición relativa respecto de la noche anterior, rechazó la oferta. Incluso le mencionó que creía que él quería rendirse. Le indicó que en dos minutos reabriría el fuego. Mientras ambos se retiraban, el fuego, de manera inesperada, alcanzó a Jones desde una trinchera a veinte metros de distancia. Recibió una ráfaga mortal.

“Rayo de sol ha caído”, afirmó el radiooperador en la mañana del 28 de mayo para informar la muerte de Jones. La noticia causó estupor y confusión en las filas británicas. Un helicóptero que intentó recoger al jefe de los Para 2 fue abatido por un Pucará.

El ataque inglés había sido detenido. Pero desde ese momento, el mayor Chris Keeble, que reemplazó a Jones en la conducción, cambió la estrategia debido a la resistencia argentina, que era mayor que la esperada. Keeble dejó de empeñar fuerzas en frentes dispersos, y las concentró, con todo el poder de fuego disponible —artillería, morteros, misiles antitanque, bombardeo naval— hacia un solo punto de ataque —Puerto Darwin—, para acorralar la guarnición enemiga.

Los soldados argentinos, ya casi sin municiones, intentaron esquivar el ataque británico cambiando de posiciones. Hasta que, con el fuego enemigo al frente, y el agua a sus espaldas, ya no tuvieron por dónde salir.

La tumba de los soldados argentinos que cayeron en la feroz batalla de 36 horasLa tumba de los soldados argentinos que cayeron en la feroz batalla de 36 horas

El general Parada ordenó una retirada de las fuerzas nacionales, pero Piaggi, que se sentía incomprendido por su superior frente al cuadro de situación, no contaba con alternativas de escape para semejante empresa. El alto mando inglés no admitió demoras. Le hizo saber que tenía orden de Londres de bombardear y aniquilar no solo a las tropas argentinas sino también a los isleños que mantenían prisioneros.

Entonces, el jefe de la FT Mercedes decidió entablar diálogo y pactar la rendición. Las bajas fueron numerosas por ambas partes —cuarenta y siete muertos y noventa y ocho heridos en las fuerzas nacionales; diecisiete muertos y treinta y cinco heridos en el bando británico—. Casi mil prisioneros argentinos fueron encerrados en el galpón donde se esquilaban las ovejas, en Puerto Darwin, y luego trasladados a bahía San Carlos.

El combate, que se presumía rápido, duró treinta y seis horas.

A partir de entonces, con la retaguardia asegurada y el dominio naval y también aéreo, se inició la marcha terrestre británica hacia Puerto Argentino.

* Marcelo Larraquy es periodista e historiador (UBA) Su último libro publicado es “La Guerra Invisible. El último secreto de Malvinas”. Ed. Sudamericana.

Marcelo Larraquy

FUENHTE : INFOBAE

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Salud

“Generación sándwich”: cuidan a sus padres y a sus hijos y son cada vez más

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“Generación sándwich” es la etiqueta literal que los demógrafos les ponen a quienes quedaron en el medio de la doble tarea de criar hijos y cuidar padres al mismo tiempo.

Aunque no es una camada popular -opacada en la sociología y la psicología por las crisis de los millennials y los cuestionamientos de los centennials- este grupo cuarentón y con mayoría de mujeres, crece en el país bajo un estrés igual de galopante.

Y, sí. Toda tarea de cuidado culturalmente aún recae más sobre las mujeres que los hombres. De todas formas, el costo emocional y financiero de ese nivel de responsabilidad en doblete puede ser aplastante para una sola persona, más allá del género. Y se profundizó en pandemia, con el cierre de escuelas y asilos.

Hace décadas que los datos duros indican que en Argentina se tiene hijos cada vez más lejos de los 30 y más cerca de los 40. Así, los padres y madres de estas nuevas madres y padres son cada vez más mayores y pierden autonomía.

La traducción fiel del inglés sería “apretada” y según el Pew Research Center más de la mitad de los estadounidenses de 40 años están “ensanguchados” entre un padre anciano y sus propios hijos. Tanto allá como acá, muchas personas de esta generación “aplastada” tuvieron que cambiar de horario y hasta de trabajo para vivir más cerca un padre o madre con problemas de salud o de sustento económico.

Es que también hace décadas que las familias cada vez son menos numerosas y no abundan hermanos y hermanas con quien dividir la responsabilidad adulta de ser hijo.

A eso hay que sumarle la flexibilidad que demandan las propias necesidades de la crianza. Y una complejidad extra si no hay bolsillo para niñeras y actividades extracurriculares. Ni para las cuotas de residencias para adultos mayores.

Historias “apretadas”

“Yo soy de la generación sándwich”, dice S., una mujer de 52 años que contará su historia a Clarín de forma anónima. Es periodista y politóloga.

“Estudié la primera carrera en el Instituto Grafotécnico y la segunda en la UBA mientras trabajaba y acompañaba a mi viejo en su comercio familiar de electrodomésticos. Recién después de recibirme de la segunda y mientras estudiaba Inglés, a los 38 años decidí tener mi primer y único hijo. Nació un día antes de mi cumple 39″, arranca.

Ese preadolescente hoy tiene 13, y S. se siente una “madre grande, pero joven de pensamiento”. Su pareja tiene 57 y su madre murió a los 82 después de haberla cuidado en su enfermedad durante mucho tiempo.

Relata cómo es ese bis de cuidados.

“Tenemos mucha comunicación con nuestro hijo, nos adaptamos a la tecnología, lo acompañamos en las redes sociales, con sus amigos, y apoyamos su evolución en salidas. Como periodista he recorrido entre balas o protestas de gases lacrimógenos, pero a medida que tu hijo crece, la ley de la vida te muestra que todo es transitorio. Se va tu mamá y tu viejo se jubila a los 86 porque está cansado y lo tenés que acompañar”.

Lo ve como todo un desafío. “De repente te ves triunfando en lo mejor de tu carrera pero con tu hijo y tu padre a cargo sólo de vos”. Y también ve el lado del disfrute. “Verlos juntos, nieto y abuelo, compartiendo a su madre e hija, es lo más”.

Según datos exclusivos del Registro Civil de la Provincia de Buenos Aires a los que accedió Clarín, en 2020 el porcentaje de mujeres con 38 años al momento de parto era del 2,26%, con 4.003 inscripciones en referencia al total de las concretadas ese año. En menos de tres años, el porcentaje de madres de esa edad no para de crecer: en 2021 fue el 2,35%, en 2022 subió a 2,36% y en lo que va de este año ya es del 2,43%.

Y hay más datos de esta madurez de parturientas. Las mujeres que en 2020 tenían 40 años al momento de parir alcanzaron el 1,47%. Al año siguiente la cifra llegó a 1,50%; en 2022 escaló hasta el 1,66% (2.610 partos) y en lo que va de 2023 ya parieron en territorio bonaerense 176 con esa edad: el 1,64% del total de inscripciones del año.

Las mujeres de la generación sándwich “se anulan a sí mismas”. Así lo dice Violeta Gorodischer, autora de Desmadres. De la experiencia personal a la aventura colectiva: la decisión de maternar hoy (Planeta). Y marca que sucede en la clase media, donde la maternidad ocurre cada vez a edades más tardías.

La escritora citó otro caso puntual y extremo. “Una madre que tiene una hija con una cardiopatía congénita y un retraso madurativo con lo cual en su caso esta sobrecarga de cuidados simultáneos de padres e hijos se duplica“.

El tema también invoca para hablar de hombres en la crianza y el cuidado de adultos mayores.

“Las encuestas siguen mostrando que el doble de las tareas de cuidado recae en las mujeres. Eso tiene que ver no tanto con que se haya redistribuido sino con que se han tercerizado también a mujeres (personal doméstico, niñeras, guarderías). También con como los hombres en los sectores populares ven al cuidado en otras tareas, como la construcción de viviendas o la protección física en zonas peligrosas”, apunta.

Andrea Giroldi tiene 51 y casi gritó “¡Es mi historia!” cuando Clarín le propuso ser uno de los testimonios de esta nota sobre una generación bastante anónima.

“Somos una generación bisagra. Mujeres que deben triunfar: ser buenas madres e hijas (NdR: lo dice por ese mandato limitante)Estamos criadas con una mentalidad anterior pero inmersas en un mundo joven. Desde el colegio me hicieron bullying por ser ‘la pobre becada’. Me recibí de abogada, trabajé en el Poder Judicial, viajé mucho y recién a los 39 años quise ser madre. Me vi enfrentando una crianza sola. Y también sola estoy en el cuidado de mi madre”, cuenta Andrea.

El padre ausente de Camila (11) vive en el interior y Andrea divide el día en mil horas. Entre la nena y su madre de 92 años, que está en un hogar pero que lleva a su casa en la semana y visita casi todos los domingos. Pero hay alguien más.

“Tengo otra mamá y el trato es con las dos. Nací de una niña madre (que hoy tiene 67) y fui adoptada. Mi mamá de 92 tiene poca movilidad y cuento con uno solo de mis hermanos. Pero como soy mujer casi todo recae sobre mí“.

Era más sencillo en la primaria, cuando su hija iba a un colegio bilingüe gran parte del día.

“Cuando terminó la cambié a un colegio de turno simple, porque está federada en gimnasia artística y compite. Vivo una lucha interna entre lo que debe ser y lo que la hace feliz. Tengo los mandatos maternos de una mujer de 92, conviviendo con madres del colegio de mi hija que tienen 30 años”.

Entre dos vínculos

La trabajadora social Dorothy Miller publicó por primera vez en 1981 un artículo sobre la “generación sándwich”. Desde ese momento habló de todo género pero se enfocó en las mujeres para inventar un término que, literalmente, refería a las mujeres de entre 30 y 40 años que se encontraban atrapadas (como el jamón y el queso en el pan) entre los cuidados de sus hijos y sus padres mayores.

María Julieta Oddone es investigadora principal del CONICET y directora del Programa Envejecimiento y Sociedad de FLACSO. Autora de papers sobre el envejecer de Argentina, actualiza en profundidad este fenómeno vincular emparedado.

“El envejecimiento que se dio en el mundo en general y en Argentina en particular hizo que aumentara la expectativa de vida y haya una disminución marcada de los nacimientos. Esto implica que en las estructuras poblacionales coexisten varias generaciones. Hay personas que cada vez viven más pero hay cada vez menos descendientes. Muchas personas no tienen hijos o tan sólo tienen uno. La composición familiar disminuye. Prevalecen cada vez más los hijos sin hermanos, sin primos o sin parientes colaterales”, detalla a Clarín.

El año pasado la natalidad cayó al nivel más bajo de la historia: nacen cada vez menos argentinos. Es del 1,5%, muy por debajo de la tasa de remplazo generacional.

Esto muestra que la generación sándwich estará tan demandada en su dúo de cuidados que en la sociedad ya cambió el paradigma de que quien cuida a un adulto mayor es joven.

“Vemos en Argentina cómo cada vez más personas viejas cuidan a otras personas viejas. Gente de 80 años cuidando a hermanos, esposos y hasta hijos. Incluso a niños. No es sólo la generación de los jóvenes cuidadores. Como se tienen menos hijos o no se los tiene, se termina la solidaridad generacional vertical de cuidado. Se vuelve horizontal: se comienza a dar entre las mismas generaciones. Está marcado el autocuidado de los adultos mayores”, puntúa la investigadora.

Por eso, según Oddone, así como la generación sándwich enfrenta ese cambio que todavía no se dio en la igualdad de las tareas de crianza y cuidado de personas, “deben pensarse políticas sociales en términos de cómo van a cambiar los recursos entre los cuidados de las distintas generaciones”.

AS para Clarin

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Sociedad

Qué pasó con la Ley de Talles y por qué es importante su implementaci

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Esta norma se aprobó en el Congreso argentino en 2019 y fue reglamentada en junio de 2021; pero aún siete de cada diez personas tienen problemas para encontrar ropa de su talle

¿Qué pasó con la Ley de Talles? ¿Sabías que en nuestro país siete de cada diez personas tienen problemas para encontrar ropa de su talle? Esta poca diversidad puede generar problemas de salud, sobre todo porque muchas personas se van a exponer a realizar dietas muy restrictivas para encajar en determinados talles que impone una sociedad que es poco inclusiva.

Esta ley, que estamos esperando que se implemente, establece que la totalidad de la indumentaria destinada a la población a partir de los 12 años de edad, deberá ser fabricada, confeccionada y comercializada de acuerdo a los talles estandarizados, según las medidas corporales de la población argentina, y esto surge de un estudio antropométrico que estuvo a cargo del INTI.

Por lo tanto, ahora estamos a la espera de que la ley comience a aplicarse y vivamos en un país más inclusivo que respete las diversidades corporales, sin ningún tipo de discriminación.

Las medidas antropométricas de la población argentina fueron realizadas por expertos del INTI / GettyLas medidas antropométricas de la población argentina fueron realizadas por expertos del INTI / Getty

Lo cierto es que esta norma se aprobó en 2019 y fue reglamentada en junio de 2021; y aún no entró completamente en vigencia. De todas maneras, antes que vayas a evaluar cuál es el peso con los talles de ropa, existen herramientas que se pueden utilizar para bajar de peso. Según los datos de la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo del Ministerio de Salud de la Nación, seis de cada diez personas (61,6%) mayores de 18 años están excedidas de peso, valor que se distribuye en un 36,3% con sobrepeso y 25,3% con obesidad, tendencia que viene en permanente aumento desde la realización del primer relevamiento en 2005.

Además, más de la mitad (56,9%) admitió que ganó peso durante la cuarentena. La falta de movimiento, el comer emocional, el picoteo, el aumento de las porciones y la falta de rutina tuvieron un impacto negativo en nuestro peso. Aquí 5 herramientas para adelgazar sin tomar los talles como parámetro.

1- Balanza

Es muy importante que lleves un control de tu peso y no te guíes, por ejemplo, por el talle de un jeans, porque cuando no te entre probablemente hayas aumentado 3 ó 4 kilos. Cada cuánto pesarte, lo vas a decidir vos. Hay personas a las que le genera ansiedad pesarse todos los días, y hay otras a las que les da seguridad. Como recomendación: por lo menos hacelo una vez por semana, por la mañana y siempre con la misma balanza.

Llevar un registro de comidas es esencial, puede ser escrito o por foto / Llevar un registro de comidas es esencial, puede ser escrito o por foto /

2- Lleva un registro de comidas

Esta clase de registro puede ser escrito o con fotos, ya que está demostrado que las personas con sobrepeso declaran un 30% menos de lo que en realidad comen, que puede ser por negación o pudor. Esto te va a ayudar a tomar consciencia de qué comes, cuánto, o cuáles son los momentos de mayor hambre. Es muy fácil de hacer, tenés que anotar con la mayor cantidad de detalles posibles, qué comiste y a qué hora. Podés hacerlo antes o después de cada comida. O, si preferís el uso de la tecnología podés sacarle fotos a todo lo que comas y organizarlas por día. Vas a ver que una cosa es lo que comes y otra lo que crees que comes.

3- Contar pasos diarios

Hoy hay apps gratuitas que cuentan pasos y sabemos que el sedentarismo tiene un impacto directo en el sobrepeso y en la obesidad, e implica un aumento del riesgo cardiovascular incluso en personas delgadas. La idea no es que empieces ya a entrenar para una maratón, sino que el objetivo es movernos más, de a poco pero sostenidamente. La recomendación ideal es de 10.000 pasos al día. Yo te desafío a que cada día, a tu propio ritmo te muevas un poco más. Lo importante es que lo transformes en un hábito.

Más allá de establecer una meta en cantidad de pasos, también es importante exigirse un poquito más cada día / (Getty Images)Más allá de establecer una meta en cantidad de pasos, también es importante exigirse un poquito más cada día / (Getty Images)

4- Crear ambientes seguros para regular la comida

Es importante que no compres grandes cantidades de aquellos alimentos que te disparen el picoteo o el descontrol alimentario. Los seres humanos no estamos preparados para dejar de comer alimentos sabrosos y placenteros que tenemos delante de nuestros ojos. Planificá la compra y el menú semanal, teniendo en cuenta alimentos placenteros pero en moderada cantidad.

5- Utilizá las redes sociales o Google para explorar sobre nuevas recetas

Anímate a probar diferentes alimentos y formas de preparación. Pero olvídate de utilizarlo para buscar dietas o productos de moda, que no solo no ayudan en la pérdida de peso, sino que pueden perjudicar de muchas maneras tu salud. Siempre que tengas dudas, consulta a un profesional. Y acordate que el cuerpo ideal, es una construcción cultural. Lo que buscamos es un cuerpo cómodo.

* Romina Pereiro es licenciada en nutrición MN 7722

* Producción: Dolores Ferrer Novotný / Edición: Rocío Klipphan

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Sociedad

MDP : Elvira Ramiez de Botta sus 100 años y mas

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Docuento fílmico con la historia de vida de Elvira Ramirez de Botta , contada por ella misma .

Conocida en el ambiente del basquetbol y de toda la ciudad de Mar del Plata Partido de General Pueyrredón como Elvira Botta.

Referente de la dirigencia del deporte y del basquet femenino y de su entrañable club de barrio Cadetes de San Martin en particular.

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