Connect with us

Opinión

La carta de Cristina Fernández de Kirchner en la antesala del acto de homenaje a Néstor Kirchner provocó casi todas las reacciones posibles en el Gobierno

Published

on

En una entrevista con Infobae, el escritor y periodista habla de su flamante libro “La traición”, un thriller político en el que reaparece el agente Remil en una trama donde se entremezclan el Papa, la “izquierda caviar”, ex revolucionarios y setentistas, en medio del gobierno de Macri

Jorge Fernández Díaz es sinónimo de pasión, tanto en el periodismo como en la literatura. Sus palabras no sólo parecían sensores que podían internarse en el corazón de las personas cuando escribía sobre el amor, sino que también pueden ser como estiletes dirigidos contra el establishment de la dirigencia nacional si pone la lupa sobre la política.

En la larga entrevista con Infobae, en su barrio de Palermo natal, ese estilo apasionado se convirtió en un bisturí de la realidad nacional, aunque esta vez con la excusa del lanzamiento de su nueva novela, La traición, en la que el agente Remil vuelve en una historia de ritmo vertiginoso en donde se mezclan el Papa, políticos setentistas, ex revolucionarios, corruptos y mujeres misteriosas en una Argentina reciente.

Fernández Díaz aprovechó la mayor parte de la cuarentena obligatoria para escribir este libro, sucesor de los exitosos El puñal y La herida, y confesó que la visita a este medio fue prácticamente su primera salida: quizá eso explique los intensos 54 minutos de una charla en la que fue derribando sin pausas algunos de los mitos que sostienen lo que él llama “la nueva Santa Alianza” que llegó al poder.

-¿Por qué regresó Remil? ¿De qué se trata su libro?

-Inventé a Remil, un agente de una agencia paralela de inteligencia, hace varios años, cuando escribí El puñal y luego La herida, una trataba sobre la narcopolítica y la otra sobre los feudos provinciales. En ambas novelas traté de contar cosas que los periodistas sabemos, intuimos, pero no podemos publicar de alguna manera. Los periodistas podemos publicar el 20% de lo que sabemos porque porque lo otro es impublicable, sería irresponsable difundirlo o no tenemos pruebas. Siempre me pareció que los fenómenos interesantes del lado oscuro de la política eran indecibles y cuando encontré en el periodismo una barrera para contar las cosas, logré saltarla con la ficción.

Fernández Díaz se mete con otro tema complejo en "La traición"Fernández Díaz se mete con otro tema complejo en “La traición”

-¿Estas novelas de ficción parecen complementos de sus columnas políticas en el diario La Nación?

-El artículo de los domingos me obligó a estudiar muchísimo, a volver a la historia política, a releer a los llamados pensadores nacionales, a los años 70, y eso fue muy transformador. Muchas cosas las había leído a los 20 años, cuando estaba cerca de la izquierda nacional, pero ahora los volví a leer de una manera crítica. Esto influyó mucho sobre mi tarea periodística y también se fue filtrando en las novelas de Remil, que son thrillers políticos. Confieso que había escrito un ensayo de 1000 páginas sobre el fenómeno del kirchnerismo, que tenía terminado en marzo cuando llegó la pandemia, y la editorial me dijo que no podían publicarlo porque no había mercado. Y Nacho Iraola, el director editorial de Planeta, me dijo: “¿Por qué en este tiempo de cuarentena no escribís una novela de Remil?”. Sentí que esa novela podía ser como una extensión de ese ensayo o podía destilar de alguna manera todo lo que sentía que había pasado, sobre todo durante los últimos cuatro años.

-¿Cuál fue el origen de la historia de La traición?

-Comienza con un viaje que hice hace dos años para vivir dos meses en París. Fui becado por Mozarteum Argentina y estuve viviendo dos meses allá. Y cuando estaba en el aeropuerto de Orly, a punto de viajar a Sevilla para dar una charla con Pérez Reverte, se me ocurrió la idea iluminadora. En ese momento, acá estaba estallando la Argentina: habían apedreado el Congreso de la Nación, habían tirado 14 toneladas de piedras, se había disparado el dólar, todo el mundo jugaba con el helicóptero y todos apostaban a que ese gobierno también se iba a ir antes, con lo cual la idea de un partido único, de que sólo el peronismo puede gobernar, iba a quedar totalmente instalado.

-¿Le ayudó la distancia para encontrarle la vuelta a la historia?

-Creo que sí. Porque fui pensando en todo esto y en cómo intervenía la Iglesia de manera importante en la política argentina, uniendo al peronismo, acogiendo a los setentistas, articulando con los referentes sociales, en una alianza muy destructiva cuando estaba en la calle y que ahora está perjudicando mucho la gobernabilidad porque los que hicieron aquello son los que gobiernan hoy. Así que se me ocurrió en el aeropuerto una idea sobre un amigo del Papa, totalmente inventado, que llama a los agentes de inteligencia, Cálgaris y Remil, a París y les dice que está preocupado… claro, el Papa tiene relaciones con personas non santas, sindicalistas multimillonarios, corruptos, personajes incluso violentos, y a todos recibe, con todos se saca fotos y con todos confraterniza. Ya sabemos que Bergoglio, en lugar de jugar al Nintendo o al dominó, le encanta jugar a la política, ser el Perón de Santa Marta y mover las fichas en la Argentina desde hace varios años. Porque él realmente no quería ser Papa, él quería ser un Juan Domingo Perón, ese era su gran sueño y sigue tratando de serlo. Y entonces se me ocurrió la idea de que hay alguien cerca de él que está preocupado por esas relaciones peligrosas y porque alguien se había tomado en serio la ficción. ¿A qué me refiero con la ficción? A qué aquí ha habido una glorificación de los 70, una especie de neosetentismo, una especie de juego a que “estoy en una revolución”. Juego a que el gobierno anterior fue una dictadura, juego a que estoy haciendo la resistencia peronista, juego a que hay persecución como en la Revolución Libertadora. Son todos juegos de Palermo Hollywood porque no tienen consecuencias. En realidad, no tienen consecuencias para los que juegan, pero tienen consecuencias para la democracia.

Play

Entrevista con Jorge Fernández Díaz

-¿Cuál es el eje de la historia que cuenta La traición?

-El eje fue que alguien cercano al Papa estaba preocupado porque uno de estos ex setentistas se había tomado en serio la idea de que estaban en un estado prerrevolucionario frente a una dictadura y que era necesario dar un golpe de efecto. Un poco a la manera de Gorriarán Merlo. Esa idea era inquietante y me pareció que había una novela ahí. Cuando volví a la Argentina, seguí viendo cómo se manejaba en la calle esta nueva alianza formada por pobristas eclesiásticos, setentistas o neosetentistas alucinados y progresistas que durante toda su vida vivieron denunciando la corrupción y de repente se plegaron al autoritarismo y a la corrupción sin que pase nada. Me pareció que todos estos personajes tenían que estar en la novela porque formaban parte del asunto que quería tratar.

-El libro es más corto, pero con un ritmo que deja sin aliento.

-Tenía que ser una novela más corta, como cortada a cuchillo, que fuera más intensa que las otras o que, por lo menos, tuviera la intensidad de las otras, pero más condensada. Para lo cual tuve que estudiar también: volví a las viejas novelas de Maigret. Porque yo recordaba que Simenon, que hoy es considerado una especie de Balzac del siglo XX por los franceses y los europeos, escribió esas novelas que eran cortas, pero en las que pasaban muchas cosas de una manera muy intensa. Me pregunté cómo podía lograr eso y entonces me leí ocho novelas de Maigret. Estudié su estructura, sus trucos que justamente no parecen serlo, donde las cosas te capturan y no podés dejar de leerlo. Así que me puse a escribir con esa idea de un Remil más condensado, pero que no te deje dormir, aunque a quien no me dejó dormir fue a mí: cuando hice un Remil en la narcopolítica pude inventar muchas cosas, luego en un feudo provincial también pude inventar, son lugares lejanos en donde puedo engañar mejor al lector como escritor de ficción, pero cuando lo subís casi al tiempo real, cuando están el Papa, los progres, el kirchnerismo o ponen una granada de mano y casi vuelan un hospital para perjudicar a María Eugenia Vidal, cuando las cosas suceden casi en el terreno periodístico de la actualidad política, se vuelve más difícil la espectacularidad y la emocionalidad de una novela de espías.

-La novela tiene elementos de la realidad que son muy palpables para la gente.

-Claro, son muy palpables y no es tan creíble que yo me haga el Jason Bourne. Cuando iba escribiendo me decía: “Esto no es creíble”, y lo tiraba, volvía para atrás o me levantaba a las dos de la mañana y pensaba que no iba a funcionar, que nadie lo iba a creer. Es la primera vez que tuve que modificar mucho el guión de la novela mientras se iba escribiendo. Estuve encerrado con mi mujer, Verónica Chiaravalli, editora, erudita y una gran lectora, y muchas veces le dije con angustia: “Mirá, esta novela es un grave error”. Y ahí repensamos todo y le fuimos encontrando la vuelta. Quedó una novela muy seca, rápida, contundente, que tiene todas las sorpresas juntas. Y no es una película de buenos y malos, es una película de malos y peores…

-Muy realista en ese sentido (risas).

-Muy realista. Quienes aparecen son gente de los servicios de inteligencia capaces de cualquier cosa, pero, a la vez, quienes están en el terreno son esos progresistas que de repente se corrompen o que cometieron pecados graves en la década del setenta y tratan de esconderlos de la opinión pública, o esos setentistas que tienen una visión mesiánica. Una de las cosas más impactantes que pasaron en la Argentina, y que no es registrada por los medios, es esta exaltación de la cultura de los setentistas. He escuchado decir: “No estamos de acuerdo con la lucha armada que llevamos a cabo en los setenta, ni estamos de acuerdo con llevarla a cabo hoy, pero sí con los ideales”. Bueno, el problema es que cuando estudiás bien los ideales, eran totalitarios. Casi diría que la lucha armada derivó de los ideales totalitarios, como dicen algunos especialistas en el tema. Los propios Montoneros decían que iban a matar un millón de personas: “Y sí, una revolución es así”. En los colegios, en las facultades o en los medios públicos, a los chicos les cuentan una mentira infame: que aquellos jóvenes querían la democracia. No es verdad, querían una dictadura popular o una dictadura del proletariado, dependiendo las distintas fases y las distintas facciones. De democracia no tenía nada.

En el libro "La traición" reaparece el agente de inteligencia RemilEn el libro “La traición” reaparece el agente de inteligencia Remil

-¿Cómo se refuta eso si hay un discurso dominante desde el Gobierno?

-Hay algunos neorrevisionistas que están examinando los 70, y me parece muy potable, pero el sistema educativo está en manos del kirchnerismo. Hay un juego que por momentos parece inocente: son como chicos de Parlermo Hollywood que se meten en una PlayStation, juegan a matar y después se van a tomar una cerveza. Esa cultura fue consolidándose en los últimos quince años en la Argentina, fue institucionalizada desde el Estado que permeó hacia abajo con los ideales de los Montoneros desarmados, por decirlo de alguna manera. Esos ideales son autoritarios y entonces vemos todos los días cosas graves que ocurren, desprecio por la democracia, por los límites, por la ley.

-¿Qué ejemplos hay?

-La toma de tierras está inspirada en esa idea. Hay como un jubileo alrededor la idea de que estamos haciendo la reforma agraria que soñamos en los 60, en los 70. Lo cual es una verdadera imbecilidad que ni siquiera el Gobierno puede parar. Porque si el Gobierno quisiera entregar tierras, lo único que tiene que hacer es decir: “Muchachos, vamos a hacer legalmente esto”. Pero no puede parar a los propios miembros de su coalición…

-Es que en el Gobierno tampoco hay una posición unificada sobre el tema.

-Porque dentro del Gobierno hay de todo. Este gobierno fue cocinado en esta Santa Alianza porque el Papa habla de la tierra como algo fundamental. Grabois, que es su operador en el mundo de la pobreza, está a favor de la toma de tierras y el Papa es alguien fundamental, alguien que logró unir al peronismo contra el gran mal argentino, que es el liberalismo político. No me refiero al liberalismo económico, sino al político, o sea la democracia liberal de alguna manera. Entonces aquella alianza sirvió para desgastar y destruir un gobierno, independientemente de los errores que cometió esa gestión. Siempre hubo una actitud destituyente, salvaje, primero iniciada por el kirchnerismo, después con el kirchnerismo y el trotskismo unidos en la calle, y luego con gente de la Iglesia trabajando de manera intensa. Es decir, toda una estructura que fue tan buena para desgastar al gobierno macrista y hoy desgasta al gobierno peronista. Porque están todos adentro, tironeándose con sus distintas posiciones. Alberto Fernández me dijo alguna vez que le parecía un grave error haber resucitado el espíritu de los 70, que eso lo había hecho Néstor Kirchner. Creo que Néstor necesitaba eso que siempre decía: “La izquierda te da fueros”. ¿Qué era ser de izquierda? Resucitar un poco los 70. Y eso se fue convirtiendo en una ola y su viuda está más convencida todavía, rodeada de setentistas. De algunos que sobrevivieron sospechosamente o hicieron cosas en el pasado de las cuales se avergüenzan. Esta es la idea que yo quería denunciar: quería que fuera un libro de vueltas de tuerca, de persecuciones, de espionaje, de mujeres misteriosas, que tuviera todo eso, pero que lo que sucediera avanzara sobre este terreno, este enorme fenómeno inquietante que hay en la Argentina.

"Tenía que ser una novela más corta, como cortada a cuchillo", dijo Fernández Díaz“Tenía que ser una novela más corta, como cortada a cuchillo”, dijo Fernández Díaz

-Usted lo menciona en el libro en boca de uno de sus personajes. Esos ex revolucionarios no hicieron autocrítica ni pidieron perdón por los crímenes que cometieron.

-Los dirigentes de entonces prácticamente nunca han pedido perdón. Les costó hacer un homenaje a Rucci hace poco en la Legislatura bonaerense porque lo mataron. La idea de la izquierda y la derecha en el peronismo como linajes enfrentados sigue estando.

-¿A qué responde el hecho de que no hayan hecho autocrítica?

-Durante todo un tiempo dijeron que habían sido errores de juventud, momentos de la historia y nada más. Pero además se entronca con el chavismo, tratar de conciliar la vieja idea de John William Cooke de congeniar a Perón con Fidel Castro. Chávez congeniaba con eso y por eso les gusta tanto y están tan comprometidos ideológicamente con ese verdadero desastre humanitario, político y económico que es el chavismo, además de los negocios del kirchnerismo. Empezaron a ser exaltados: “No, no pidas perdón por lo que hicimos, teníamos razón”. “Nuestros hijos tenían razón”, dijeron las Madres de Plaza de Mayo. Es decir, hay una serie de transformaciones en esos que habían hecho cierta autocrítica en silencio, aunque nunca les pidieron perdón a las víctimas, muchos de ellos cobraron la indemnización y ahora son dan charlas en colegios, los llaman como si fueran héroes de Malvinas. De hecho, hace un año hubo dos héroes de Malvinas a los que echaron a patadas de una escuela importante. En cambio, todos estos personajes van a contar sus grandes luchas y sus grandes aventuras. El kirchnerismo ha creado un Frankenstein, un feudo que trata de pasar como si fuera de izquierda y haciendo memoria emotiva han traído a los 70 de vuelta y los han convertido en una cultura. Hace 15 años no hubiera podido escribir este libro. Primero porque todo este proceso ni estaba todavía decantado y segundo, porque incluso para nuestra generación estábamos un poco colonizados: los años 70 eran de aquellos que habían dado la vida por sus ideales. ¡Minga, dieron la vida por un régimen que iban a instalar y que hubiera sido abominable! Eso no quiere decir que la dictadura haya estado bien, todo lo contrario, fue algo mucho peor. Nosotros hemos sido criados en la democracia con la idea de que esos eran nuestros hermanos mayores, les permitimos que sean nuestros gendarmes ideológicos, que nos dijeran qué pensar, qué estaba bien y qué estaba mal.

-¿Cómo se combina ese Frankenstein que usted menciona con la necesidad de dar señales de otro tipo para atraer inversiones extranjeras o arreglar con el Fondo Monetario?

-Hay dos fuerzas. Hay una dentro del Gobierno que tiene la misión de sacar a la Argentina de la recesión y de la depresión económica, algo que se consigue con inversiones, con exportaciones, con relaciones con el mundo de manera lo más amigable posible, combinado con otro sector que le gusta Irán, que defiende a Chávez, que está en la toma de tierras, que está colonizando la justicia y buscando la autoamnistía general para el peronismo, una vez más. La inseguridad jurídica que emite todos los días la Argentina, más la inseguridad política y social, los ataques a la propiedad privada y a la libertad de expresión, son totalmente contradictorios con la otra idea de tratar de salir de alguna manera de la recesión. Ese es el problema de un gobierno que se anula a sí mismo porque fue creado con un solo objetivo: destruir al gobierno anterior, que no vuelva más, tomar el poder y liberar de todas las causas al estado mayor kirchnerista. Lo que ellos querían era una democracia apócrifa, como la de San Luis, Formosa, como la de Santa cruz. Quedarse con los jueces, reformar tarde o temprano la Constitución, reformar el sistema electoral, fragmentar a la oposición para que sean sparrings, quedarse para siempre. Que parezca desde lejos más o menos una democracia, no un régimen militarizado, por supuesto, y en eso están. Ese es el proyecto verdadero.

-¿Cómo ve a los opositores?

-Esa oposición cometió muchos errores cuando gobernó, pero después la quisieron voltear por las cosas que hizo bien, como sacarle el cepo a la justicia y dejar que actuara. Ahora quieren construir eso como una persecución política: no, fue una persecución del Código penal. Ahora no existe nada. Los Cuadernos no existen, todo va a desaparecer en el aire. La oposición está tratando de mantenerse unida, que es lo principal, porque estamos ante un populismo que avanza, destruye y se apodera de todo. Si no se mantiene unida, la oposición está liquidada. De todas maneras, lo más interesante que pasa en la política es que la oposición es conducida por la gente.

Fernández Díaz: "El principal daño se lo ha hecho el Gobierno a sí mismo"Fernández Díaz: “El principal daño se lo ha hecho el Gobierno a sí mismo”

-¿A qué se refiere?

-La oposición no conduce a la gente, pero la gente conduce a la oposición. Es ese 41% que ahora está ampliado, porque en los banderazos ya hay gente que votó a Alberto Fernández porque iba a controlar a Cristina y que está enojadísima por cómo manejó las cosas. Hoy son más del 41% los que están movilizados. Es conmovedor ver a la gente pidiendo división de poderes, respeto republicano, algo que llamo republicanismo popular, disputándole al peronismo no sólo la calle sino también el concepto de pueblo. Han sido muy habilidosos en apoderarse de esa palabra.

-Pero esa gente no parece tener un líder.

-No tiene, es un movimiento fuertísimo de la vieja Argentina. Son herederos de dos conceptos, lo que llamo el país bueno, que luego se convirtió en el país normal. El país bueno era aquel país en el que nosotros crecimos, hijos y nietos de inmigrantes, con una clase media pujante Cuando querían hacer la revolución estos muchachos había 4% de pobres en la Argentina. Era otro país, otra escuela, otros valores, se creía en la ley, se creía en el futuro, éramos laburantes. Ese viejo país bueno se fue malformando, destruyendo. Queda el concepto de tratar de volver no quizá a ese país bueno, pero sí construir una especie de país normal para salir adelante y progresar. Donde el progreso sea una buena palabra, no apropiada por regresistas como les dice Felipe González a estos “progre” populistas que quieren regresar a ideales de los 70. Nosotros, en realidad, queremos regresar a ese país posible, donde hacer méritos estaba bien, donde había que romperse el tujes para progresar, para salir adelante, donde había ascenso, respeto a la ley. Hoy no se respeta la ley, no hay límites, está mal progresar, hoy es sospechoso que vos quieras hacer méritos. Todo esto esto bajo la idea de que el Estado, manejado por un caudillo providencial, tiene que tutelar las cosas.

-Habla de ese sistema caudillesco como si Cristina Kirchner estuviera al frente del Poder Ejecutivo. ¿Cuál es el papel de Alberto Fernández en este gobierno?

-Alberto es un gestor de Cristina. Tampoco están tan definidas las cosas. Cristina toma distancia cada vez que las cosas van mal. Lo hizo siempre ante las grandes tragedias. Y creo que ella presiente una gran tragedia. Y presiente bien. Porque la economía y la explosión social son muy inquietantes. Este es un gobierno constitucional, debe gobernar cuatro años y tiene que sacarnos de esta situación extrema, pero se tiene que dejar ayudar, dejar de cavar el propio pozo en el que está todos los días. El principal daño se lo ha hecho el Gobierno a sí mismo. No se lo hicieron la oposición, los banderazos ni los medios. Todos los días se disparan un tiro en los pies. A veces, dos o tres tiros.

-¿Qué reacciones imagina que despertará el libro entre esos personajes de los 70?

-Me encantaría que salieran a pegarme las vacas sagradas con las que me meto. No creo que tenga tanta suerte, pero está un poco dedicado a ellos. Mi representante, María Lynch, que está en España pero conoce mucho la Argentina, me dijo una frase muy española cuando leyó el libro: “Levantará ampollas”. Esas ampollas son necesarias. Tenemos que discutir sin miedo muchos de los grandes camelos que nos están metiendo en la cabeza.

FUENTE : INFOBAE

Noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Es un Milagro si no va a la cárcel

Published

on

 Gerardo Morales pidió que Sala cumpla un total de 7 años en prisión. Si recibiera el indulto de Alberto Fernández, como ella misma exigió, sería un escandaloso ataque a la Justicia y una señal nefasta para la mayoría honesta y democrática de la sociedad

(EFE/Edgardo Valera)
(EFE/Edgardo Valera)

Todas las fuentes consultadas en la Justicia, dicen que solo un milagro la puede salvar de ir a una prisión federal. Estamos hablando de Milagro Sala, la comandante de la agrupación kirchnerista Tupac Amaru.

El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, pidió que Sala cumpla un total de 7 años en la cárcel de General Güemes, en Salta. Es por la condena que ella sufrió por haber amenazado y agredido a huevazos y sillazos y con elementos contundentes al actual jefe provincial en el año 2009. Su defensa presentó un pedido de prescripción, pero fue rechazado.

Luciano Manzana Riva, abogado del gobernador fue contundente: “Milagro no es una presa política, ni tampoco una política presa, es una delincuente condenada. No lo dice Gerardo Morales, ni la justicia de Jujuy. Lo dice la Justicia Federal, la Cámara de Casación Penal y la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Debe ser inminente el dictado de sentencia y el traslado para que cumpla la condena”.

Milagro Amalia Ángela Sala tiene el apoyo de los talibanes más radicalizados de Cristina y varias veces le han demandado al presidente Alberto Fernández que la ponga en libertad de cualquier manera.

Si Milagro Sala recibiera el indulto de Alberto Fernández como ella misma exigió, sería mucho más que un milagro penitenciario. Sería un escandaloso ataque a la justicia y una señal nefasta para la inmensa mayoría honesta y democrática de la sociedad.

Nadie quiere venganza. Todos quieren juicio, castigo y condena. Amado Boudou ya se puso en la fila de los que piden indulto, amnistía o cualquier artefacto delictivo que les permita zafar de la cárcel a los ex funcionarios del ladri feudalismo K.

Saben lo que quieren: impunidad y venganza. Pero no se ponen de acuerdo con los instrumentos. Porque no se puede salvar a los culpables de estafas y robos descarados sin violar las reglas básicas de convivencia de una verdadera república.

Hablan de Milagro Sala como si fuera una militante social pacifista y honrada y en realidad es una delincuente que aprovechó su poder en la Tupac Amaru para robar fondos de todos y para reducir casi a la servidumbre y castigar a muchos piqueteros, sobre todo a las mujeres.

Por eso le digo que un indulto para Milagro con mayúscula, sería un milagro con minúscula. Un disparo al corazón de la independencia de los poderes. Un despropósito antidemocrático. En este sistema nadie tiene coronita. Los que cometieron delitos, la tienen que pagar.

La verdad es que Cristina ordenó que liberen a Milagro Sala lo antes posible y que nada ni nadie los detenga. Repito. Que nadie ni nadie los detenga: ni la ley, ni la Constitución y ni el sentido común.

Por eso, su estado mayor para la “Impunidad de todos y de todas” avanzó con diversas operaciones lideradas por Eugenio Zaffaroni y Horacio Verbistsky. Llegaron a plantear tribunales especiales y el delirio golpista de intervenir la justicia de Jujuy o directamente toda la provincia.

Cristina ordenó que liberen a Milagro Sala porque entiende que, si la delincuente más condenada y más complicada en la justicia queda libre, todos y todas podrán salir con mayor rapidez de la cárcel y todas las causas por corrupción se irán cayendo aceleradamente. Ese es el plan: si logran lo más, será más fácil lograr lo menos.

¿Alberto se atreverá a quedar en la historia como el que perpetró un zafarrancho anti republicano que casi no tiene antecedentes? ¿Vale la pena pagar tanto costo político por liberar a una dirigente democráticamente condenada con todas las garantías y que además tiene un bajísimo nivel de representatividad?

Milagro no produce movilizaciones importantes que pidan por su libertad. A Milagro le decían “la gobernadora” por el poder y el dinero que le dio Cristina cuando fue Presidenta. Pero ahora, en el llano y en la prisión domiciliaria, se fue apagando su estrella. Fustiga a Alberto, pero no la escuchan demasiado.

En su momento, en las elecciones internas, sacó menos votos que la cantidad de afiliados de la Tupac Amaru. Eso demuestra que muchos jujeños y jujeñas humildes se sumaron a su agrupación porque fueron extorsionados con violencia o porque era la única posibilidad de acceder a una vacante en una escuela o de aspirar a tener una casa prestada por Milagro Sala.

A la hora de votar, el secreto le permitió a mucha gente, elegir otra cosa. La inmensa mayoría de Jujuy no quiere libre a Milagro. Le tienen pánico porque fue golpeadora y autoritaria con todos pero sobre todo con las mujeres y los más pobres.

Todos recibían un trato humillante y, en muchos casos, eran reducidos a la esclavitud. Hay decenas de testimonios de patoteadas, malos tratos, cachetazos y hasta latigazos de Milagro para imponer sus proyectos.

La cleptocracia de Cristina y Milagro debe tener su juicio y castigo. Si nadie paga por los robos desde el estado, la señal es que todo vale y la honradez se transforma en una mala palabra.

Milagro Sala no es una carmelita descalza perseguida por la oligarquía, los medios y el imperialismo como nos quieren hacer creer. Y tampoco está presa arbitrariamente. Tiene 4 condenas. ¿Escuchó bien? Milagro tiene 4 condenas.

El milagro es que siga en prisión domiciliaria. Eso es un verdadero privilegio. Una de las causas es la que estamos analizando ahora. Condena confirmada por la Corte Suprema.

Las tres causas restantes en la que está condenada se iniciaron durante el gobierno justicialista, antes que Gerardo Morales llegara al poder. Fue condenada a 4 años en la causa de Lucas Arias, a 2 años por las amenazas de bomba a policías y eso fue ratificado por la Corte.

La causa llamada “Pibes Villeros” le significó una condena a 13 años de prisión. Fue un tiempito antes de que asuma Morales. Y sacaron 29 millones del banco, directamente de la ventanilla, como era su costumbre y se los robaron.

Es dinero que no aparece por ningún lado hasta el día de hoy. Los bolsos fueron directamente a la casa de Milagro y como por arte de mafia, desparecieron.

¿De qué persecución de Cambiemos hablan? La mayoría de los jueces que intervinieron fueron designados por las administraciones peronistas de Eduardo Fellner y Walter Barrionuevo.

Milagro no combatió la pobreza. Ella combatió, maltrató y agredió a muchos pobres. Los estafó. Miente Milagro Sala cuando se victimiza y dice que la persiguen por negra y coya.

Hay que sacarle la careta a los que mienten. Las mentiras no hacen milagros. La impunidad son delitos que vuelven. Solo la verdad nos hará libres.

* Editorial de Alfredo Leuco del 8 de junio en “Le doy mi palabra”, radio Mitre

Alfredo Leuco
FOTO TAPA : EL TRIBUNO

Continue Reading

Opinión

Dura crítica de Alicia Castro a Alberto Fernández por la pandemia: “Tenemos el récord mas triste de la historia”

Published

on

La ex Embajadora en Venezuela afirmó que “vacunar no basta” y sostuvo que “no estamos haciendo nada” para evitar los muertos.

ajadora en Venezuela afirmó que “vacunar no basta” y sostuvo que “no estamos haciendo nada” para evitar los muertos.

Hoy 10:21

La ex embajadora argentina ante Venezuela y Reino Unido, Alicia Castro, criticó duramente al presidente de la Nación, Alberto Fernández, por el manejo de la pandemia. La ex funcionaria kirchnerista le espetó al mandatario “querer quedar bien con cierto empresariado” y mencionó en sus redes sociales que “vacunar no basta”. Por otro lado, también cargó contra la Ministra de Salud, Carla Vizzotti, y mencionó que poner más restricciones los fines de semana “no es serio”.

“Hace un año podíamos estar- junto a Alberto Fernández -orgullosos de cuidar más la vida de nuestros compatriotas que el genocida Bolsonaro. En un año, Brasil multiplicó x 10 las muertes y Argentina-que tenia entonces 1200 fallecidos-por 70. Tenemos el récord más triste de la Historia”, describió en sus redes sociales Castro citando una declaración de Alberto Fernández donde ponía a Brasil como un mal ejemplo del manejo de la pandemia.

Twits Alicia Castro 20210520

Castro había sido elegida por el Jefe de Estado para ser Embajadora en Rusia, pero la entonces funcionaria del Frente de Todosdecidió declinar su postulaciónpor una disconformidad sobre la postura Argentina respecto a Venezuela, país en el que había sido emisaria durante las presidencias de Néstor Kirchner y el primer mandato de Cristina Fernández de Kirchner.

“Ya los estamos alcanzando. Tenemos + muertes diarias coronavirus por millón de habitantes q Brasil. Y decimos, con razón, que Bolsonaro es un genocida. También negacionista. Alberto Fernández no lo es; Lamenta los muertos. Pero no estamos haciendo nada para evitarlo. Con vacunar no basta”, criticó la ex Embajadora el actual manejo de la pandemia que lleva adelante el Jefe de Estado.

Twits Alicia Castro 20210520

La ex funcionaria kirchnerista también acusó a Fernández de “querer quedar bien con cierto empresariado” y cargo las tintas contra Clarín. “Hace un año Alberto Fernández priorizaba la vida. Hoy tenemos + muertos x millón de habitantes que Brasil. El resultado de querer quedar bien con cierto empresariado que no le importa q los trabajadores mueran; con las empresas aéreas, con la oposición y con la tapa de Clarín: La muerte”, se endureció Castro.

Críticas a Macri y Carla Vizzotti

En sus citas al manejo de la pandemia, Alicia Castro también criticó duramente a Mauricio Macri y sostuvo que en la cabeza del ex mandatario circula la idea de que “mueran los que tengan que morir”. “Bolsonaro es negacionista y el pueblo de Brasil pide un impeachment por el pésimo manejo de la pandemia coronavirus. Macri piensa “que mueran los que tengan que morir” y es despreciable. Nosotros no podemos ser negacionistas, ver la muerte y el sufrimiento y no tomar medidas eficaces”, sostuvo Castro, que también se mostró incisiva con las posturas del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.

Twits Alicia Castro 20210520

Para Castro, si el Gobierno Nacional decide tomar medidas altamente restrictivas durante el fin de semana será “para no molestar a los empresarios”, y en ese marco, apuntó contra la Ministra de Salud, Carla Vizzotti, y la mencionó argumentando que “no es serio” si se lleva a cabo esa medida sanitaria.

Twits Alicia Castro 20210520

Envuelto en críticas y con el plazo del último DNU con restricciones sanitarias que caduca mañana, el Gobierno Nacional decidirá qué hacer ante los últimos números que viene arrojando la pandemia. Desde el gobierno porteño y la Provincia de Buenos Aires hay coincidencia en que las restricciones deben endurecerse, sobre todo en la zona del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

En el día de ayer, el Ministerio de Salud informó 39.652 casos nuevos y 494 fallecimientos, números altos si se tiene en cuenta que hay un nivel de ocupación de camas de terapia intensiva por arriba del 70% a nivel país.

 

GI/FL

FUENTE : PERFIL

FOTO TAPA : CRONICA

Noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

Continue Reading

Opinión

Los 3 aspectos del proyecto oficial de reforma que atentan contra la independencia de los fiscales

Published

on

 De aprobarse sin modificaciones en Diputados la iniciativa enviada por el Senado, su actuación quedará seriamente condicionada por la injerencia de la política partidaria, en clara violación a lo dispuesto por nuestra Constitución Nacional
La Cámara Baja deberá tratar el proyecto de Reforma del Ministerio Público Fiscal que se envió desde el Senado (Foto: Celeste Salguero/ Comunicación Senado)

De aprobarse en Diputados sin modificaciones el proyecto de Reforma del Ministerio Público enviado por el Senado, la actuación de los fiscales quedará seriamente condicionada por la injerencia de la política partidaria, en clara violación a lo dispuesto por nuestra Constitución Nacional.

A fin de independizar el accionar de los fiscales del poder político de turno, la reforma de la Constitución de 1994 estableció que el Ministerio Público debe ser un órgano independiente con autonomía funcional y autarquía financiera. Asimismo, le asignó la función de “promover la actuación de la Justicia en defensa de”:

– La legalidad

– Los intereses generales de la sociedad

Y también dispuso que debía estar integrado de la siguiente manera:

– Un Procurador General de la Nación

– Un Defensor General de la Nación

– Los demás miembros que la ley establezca

Con el objeto de apuntalar su independencia, dejó en claro que sus miembros debían gozar de “inmunidades funcionales e intangibilidad de remuneraciones”.

La necesidad de su independencia reviste actualmente una mayor relevancia atento la última reforma del Código Procesal, que incrementa las facultades de los fiscales, en razón de haber incorporado el sistema acusatorio.

Actualmente, la Cámara de Diputados está tratando el Proyecto de Reforma de la ley del Ministerio Público que fuera aprobada oportunamente por el Senado de la Nación.

Destacaré a continuación tres aspectos de la reforma que, a mi entender, deben ser modificados por los diputados en razón de que afectan seriamente el principio de independencia del Procurador General, como así también de los fiscales que integran el Ministerio Público:

1) La designación del Procurador General. Disminución de la cantidad de votos necesarios para que el Senado preste el Acuerdo al candidato propuesto por el Poder Ejecutivo.

Ley actualmente vigente: establece que el Procurador General de la Nación debe ser “designado por el Poder Ejecutivo Nacional con acuerdo del Senado por dos tercios (2/3) de sus miembros presentes” (artículo 11).

Proyecto de reforma: reduce la exigencia de dos tercios de los votos a una cantidad equivalente a la “mayoría absoluta de sus miembros” (artículo 4).

Se trata de un cambio inconstitucional en razón de su regresividad. La mayoría agravada de los dos tercios fortalece el principio de independencia del Ministerio Público y de los fiscales. Por el contrario, la propuesta incorporada a la reforma lo debilita.

Difícilmente un solo bloque pueda reunir por sí solo la cantidad de dos tercios de los votos de sus miembros presentes, a fin de otorgar el Acuerdo para un candidato propuesto por el Poder Ejecutivo. De hecho, actualmente no puede reunirlos.

Tal circunstancia obliga a procurar consensos con los integrantes de los bloques de la oposición en el Senado, elevando la vara a la hora de proponer un candidato, quien debe reunir las cualidades personales suficientes que inspiren confianza, tanto al bloque del oficialismo, como así también al resto de los senadores.

Lamentablemente, de aprobarse esta modificación, el bloque correspondiente al oficialismo, actualmente mayoritario en el Senado, podrá por sí solo prestar Acuerdo al candidato sin necesidad de consenso alguno con el resto de los senadores.

Consecuentemente, se corre el riesgo de que el nuevo Procurador no sea absolutamente independiente por cuanto pueda sentirse condicionado por quienes le otorgaron el Acuerdo.

2) Remoción de los Fiscales. Se politiza la integración del Tribunal de Enjuiciamiento del Ministerio Público.

Ley actual: Establece un mecanismo de integración del Tribunal de Enjuiciamiento que mitiga el riesgo de la influencia de la política partidaria a la hora de decidir la eventual remoción de un Fiscal.

Paso a detallar el sistema hoy vigente (artículo 77):

– 1 vocal designado por el Poder Ejecutivo

– 1 vocal elegido por la mayoría de la Cámara de Senadores

– 1 vocal en representación del Consejo Universitario Nacional.

– 2 vocales abogados de la matrícula federal y designados uno por la Federación Argentina de Colegios de Abogados y otro por el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal.

– 2 vocales elegidos por sorteo entre los magistrados del Ministerio Público Fiscal de la Nación, uno entre los fiscales generales y otro entre los fiscales.

Proyecto de reforma: reitera el error cometido en el año 2.006, cuando modificó la integración del Consejo de la Magistratura en beneficio de la política partidaria, rompiendo así con el equilibrio exigido por la Constitución Nacional.

En consecuencia, disminuye la representación de los sectores independientes en el Tribunal de Enjuiciamiento y aumenta la representación de sectores vinculados con la política partidaria. Paso a detallar la integración propuesta en el proyecto (artículo 21):

– 1 vocal en representación del Poder Ejecutivo Nacional

– 3 vocales en representación de la Comisión Bicameral Permanente de Seguimiento y Control del Ministerio Público de la Nación del Congreso de la Nación Argentina. Dos de ellos en representación de la mayoría y uno de la primera minoría.

– 1 vocal del Consejo Interuniversitario Nacional.

– 1 vocal abogado de la matrícula federal designado por sorteo público.

– 1 vocal deberá ser elegido por sorteo público entre los fiscales.

De aprobarse esta modificación, la Comisión Bicameral del Congreso de la Nación no solo tendrá tres integrantes en el Tribunal de Enjuiciamiento, sino que, además, uno de ellos presidirá dicho órgano, propuesto por la mayoría de esa Comisión, quien definirá en caso de empate -artículos 21 y 24, respectivamente-.

La ley vigente, en cambio, establece que la presidencia se decide por sorteo y su titular debe rotar cada seis meses (artículo 77).

En suma, al igual que en el Consejo de la Magistratura, de sancionarse este proyecto sin modificaciones, la política partidaria también tendrá una influencia decisiva en el Tribunal de Enjuiciamiento.

Cabe recordar que la ley que reformó el Consejo fue declarada inconstitucional por una sala del fuero administrativo y actualmente se encuentra a decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

En mi opinión, de prosperar la reforma en este sentido, en sede judicial también será declarada inconstitucional. La razón es sencilla, los fiscales tienen que ser juzgados por un Tribunal independiente que no responda a la política partidaria. Caso contrario, estaría seriamente afectada su independencia y la garantía de su inmunidad funcional.

De aprobarse esta reforma cabe preguntarse qué Fiscal se va a animar a denunciar a un funcionario perteneciente al poder de turno. Obviamente que van a ser muy pocos.

3) Injustificada mayor injerencia de la Comisión Bicameral en el funcionamiento del Ministerio y en la actuación de sus fiscales. Pérdida de independencia.

Ley actual: en oportunidad de la inauguración del período de sesiones ordinarias del Congreso Nacional, el Procurador General de la Nación debe remitir a la Comisión Bicameral “un informe detallado de lo actuado por los órganos bajo su competencia, el cual deberá contener una evaluación del trabajo realizado en el ejercicio, un análisis sobre la eficiencia del servicio y propuestas concretas sobre las modificaciones o mejoras legislativas que éste requiera” (artículo 6).

Proyecto de reforma: se agrega un párrafo al citado artículo 6 mediante el cual se dispone que “dicho informe, además, deberá ser fundamentado públicamente por el/la Procurador/a General de la Nación en sesión especial alternándose cada año su presentación entre la Cámara de Diputados de la Nación y la Cámara de Senadores de la Nación… La Comisión evaluará el informe presentado y emitirá las recomendaciones que estime corresponder…”.

El citado agregado implica que ya no resultará suficiente con informar, sino que además tendrá que ser aprobado por la Comisión Bicameral.

Si a ello sumamos que la Comisión Bicameral va a tener tres representantes en el Tribunal de Enjuiciamiento, cabe concluir que la exigencia de independencia establecido por el artículo 120 de la Constitución Nacional pasará a ser letra muerta.

Conclusión:

Obviamente que la ley del Ministerio sancionada en el mes de junio de 2.015 también es perfectible. Pero toda mejora debe apuntar a fortalecer el principio de independencia establecido por nuestra Constitución y debe nacer de un amplio consenso entre todos los sectores partidarios.

Las tres modificaciones comentadas en el presente artículo lamentablemente van en el sentido contrario y, en consecuencia, peticiono a los diputados para que las dejen sin efecto.

Guillermo Lipera

Continue Reading

Más Vistas