Connect with us

Mundo

La pareja que huyó de Rusia por su orientación sexual y se refugió en Argentina

Published

on

 Yulia y Elena debieron escaparse de su país y hallaron refugio en la Argentina. Una historia diferente que, a la vez, se repite cada vez más en el mundo Fuente: LA NACION – Crédito: Joaquín Salguero

El martes 21 de junio de 2016 la selección argentina definía su pase a la final de la Copa América. Esa noche, las calles quedaron como quedan siempre que juega el equipo de Messi: vacías. Cerca de las diez, mientras el país se reunía en torno a los televisores, Yulia y Elena aterrizaban en Ezeiza. Desde el taxi que las llevaría hasta el centro de la ciudad observaban el paisaje que les devolvía la autopista. De un lado, una sucesión perfecta de monoblocks. Del otro, las casas ensimismadas a ladrillo descubierto y con las vigas al aire de un barrio periférico. Si esa visión les produjo algún tipo de sobresalto, una sensación de extrañamiento, no se dejaron desalentar. Lo que importaba, después de todo, era que estaban juntas y a salvo.

Dos meses antes, el hombre que venía amenazando a Elena se había aparecido en la casa que las chicas compartían en Tomsk, una ciudad de medio millón de habitantes emplazada a 3500 kilómetros de Moscú, en Siberia. Yulia y Elena entendieron que la situación se había vuelto peligrosa. Sabían que el tipo era alcohólico y golpeador. También, que había entrado y salido de prisión unas seis veces.

Todo había comenzado una mañana de invierno, de esas en que la niebla difumina hasta lo inminente, cuando Nina, una alumna del colegio donde Elena se desempeñaba como inspectora, llegó a clase con el rostro desfigurado. La adolescente apenas podía mantenerse en pie. Nadie ignoraba que Nina era golpeada. Las evidencias asomaban en la piel de la joven. Incluso su madre y su hermana más pequeña solían ser vistas con hematomas. Las sospechas recayeron pronto sobre el padre, por lo que las autoridades escolares concluyeron que se trataba de un caso típico de violencia intrafamiliar. Quizás por eso, porque excedía a sus prerrogativas, decidieron que lo mejor era hacerse los distraídos.

“Trabajábamos con familias así todo el tiempo, pero esta era una de las más problemáticas”, cuenta Elena, de 29 años, pómulos sonrojados como los de unamatrioshka y ojos verdes bien redondos, sentada en el patio de un café de Colegiales. Esa mañana suplicó a la directora que le permitiese llevar a Nina al hospital. Frente al grado de brutalidad, la mujer autorizó a la adolescente a recibir atención médica.

Rusia hace su aporte a una tendencia global: el número de personas LGTB que busca refugio se ha disparado en el mundo, según Acnur. En Buenos Aires, Yulia y Elena cumplieron algunos de sus sueños
Rusia hace su aporte a una tendencia global: el número de personas LGTB que busca refugio se ha disparado en el mundo, según Acnur. En Buenos Aires, Yulia y Elena cumplieron algunos de sus sueños Fuente: LA NACION – Crédito: Joaquín Salguero

En rigor, Elena había cumplido con su trabajo. Sin embargo, también había cruzado un límite prohibido en la cultura rusa: cuestionar la crianza de los hijos a un patriarca de hogar, que equivale a meterse de lleno con su honor. A las pocas horas comenzaron las intimidaciones por teléfono. El hombre pudo averiguar que Elena tenía novia -las chicas están seguras de que se lo habría dicho una profesora del colegio, que es amiga de una expareja de Yulia-, y la posibilidad de que se divulgase aún más la relación, en una sociedad que acosa e incluso mata a los homosexuales, las colocaba en una zona de riesgo.

“Vi su mirada. Estaba loco. Dijo que me haría echar de la escuela, que sabía quién era Yulia. Dijo que se haría justicia cuando me mataran o me encerraran en la cárcel por ser una enferma y un peligro para los chicos”, recuerda Elena, que ahora se ríe del episodio. El padre de Nina había empleado un recurso bastante común. En Rusia, los homófobos asocian deliberadamente homosexualidad y pedofilia para justificar, como si esto fuese admisible, la cacería de gays y lesbianas. De hecho, la mayoría de los rusos comparte esta idea. Las encuestas realizadas en los últimos años por el Levada Center y el Pew Research Center coinciden en que cerca del 80 por ciento de la sociedad rechaza a los homosexuales y más de un tercio considera a la homosexualidad una desviación. El 20 por ciento prefiere verlos tras las rejas. “No podíamos denunciarlo porque en Rusia las leyes están en contra de las personas LGTB. Si sos gay y vivís en Rusia, no podés hablar del tema. Menos aún si trabajás con niños. Así que tampoco podíamos decirle a nadie”, explica Yulia, que insiste en hablar bajito, como si su voz pudiese ser oída en Tomsk.

Cuando el hombre se cansó de gritar y se fue, las chicas se abrazaron, prepararon té y se sentaron a repasar las últimas semanas. Resolvieron que la opción más segura era huir de Rusia.

***

Inicialmente habían pensado en Canadá, pero se les requería visa y el tiempo escaseaba tanto como el dinero. A través de Google descubrieron que en el otro extremo del continente no se exigían mayores condiciones para ingresar. Si bien la ley argentina sobre refugiados no estipula presupuestos robustos ni cuenta con mecanismos de integración tan eficaces como los del Primer Mundo, al menos cumple con estándares elevados de protección.

Refugiadas de identidad reservada, Yulia y Elena viven cerca de la estación de Once y mantienen recuerdos de su país en el pequeño departamento que comparten
Refugiadas de identidad reservada, Yulia y Elena viven cerca de la estación de Once y mantienen recuerdos de su país en el pequeño departamento que comparten Fuente: LA NACION – Crédito: Joaquín Salguero

Yulia y Elena, cuyos nombres son otros, tenían planeado pedir asilo apenas bajaran del avión. Y así lo hicieron. Igual que en 2013 lo hizo “Gene”, el primer ruso que llegó a Argentina bajo identidad reservada. Como Alexander Eremeev y Dmitry Zaytsev lo hicieron en febrero de 2014, y Marina Mironova y Oxana Tomofeeva cinco meses más tarde.

El telón de acero pudo haber caído un cuarto de siglo atrás, pero las paredes de hierro de los armarios rusos permanecen intactas. Más aún, la suerte de la población LGTB (lesbianas, gays, transgénero y bisexuales) empeoró a partir de 2013, en medio de un clima de protestas contra el gobierno, cuando el Kremlin ajustó la legislación antigay en su afán por cerrar filas con la iglesia ortodoxa y los ultranacionalistas conservadores. En junio de ese año, el Parlamento -la Duma- votó una ley que prohíbe la difusión entre menores de cualquier información relacionada con la homosexualidad, que en la práctica supone la desaparición de gays y lesbianas del discurso público, la censura a todo tipo de expresión del activismo por la diversidad sexual y la impunidad garantizada para los crímenes de odio.

Mediante la persecución, la cuna del vodka y los nuevos multimillonarios está haciendo su aporte a una triste tendencia global: el número de personas LGTB que busca refugio se ha disparado en las últimas décadas, según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

Mariano Ruiz sale de una reunión a las apuradas y pide disculpas por la demora. Viene trabajando contra reloj para atender todas las consultas que llegan a la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT) de lugares tan distantes como Jamaica, Rusia, Egipto o Ghana. Asegura que cada vez son más los interesados en conocer el proceso para asentarse en el país. Es que gracias a sus leyes en favor de la diversidad y al endurecimiento de las políticas migratorias en los Estados Unidos y Europa, la Argentina ha recobrado su fama histórica de tierra prometida.

Como los millones que cruzaron océanos y fronteras para probar suerte en el fin del mundo, Yulia y Elena se van acostumbrando a la idea de quedarse. El paisaje de hormigón no les parece tan triste, los contrastes latinoamericanos ya no les llaman la atención y su acento es marcadamente rioplatense
Como los millones que cruzaron océanos y fronteras para probar suerte en el fin del mundo, Yulia y Elena se van acostumbrando a la idea de quedarse. El paisaje de hormigón no les parece tan triste, los contrastes latinoamericanos ya no les llaman la atención y su acento es marcadamente rioplatense Fuente: LA NACION – Crédito: Joaquín Salguero

“Como la ley migratoria argentina es bastante flexible, muchos ciudadanos rusos empezaron a llegar con el fin de solicitar refugio. La gran mayoría se contacta con nosotros porque trabajamos con otras organizaciones a nivel internacional”, dice Mariano, que es secretario de relaciones internacionales de la Federación y, por lo tanto, el encargado de coordinar esfuerzos con agencias locales y organizaciones hermanas en el exterior, como la canadiense Rainbow Railroad, que ha trasladado a decenas de chechenos a terceros países desde que el diario Novaya Gazeta denunciara en abril del año pasado la existencia de campos de tortura y exterminio para homosexuales en Chechenia.

Ramzán Kadyrov, líder checheno y aliado del presidente Vladimir Putin, negó el asunto hace unos meses, aunque de un modo que dejó perplejo al periodista de HBO que lo entrevistaba. La respuesta evasiva de Kadyrov sonaba a un reconocimiento de las acusaciones que recaían sobre su gobierno. “No tenemos esa clase de gente aquí, no hay gays, y si los hubiese, se los pueden llevar a todos a Canadá, lejos de aquí, para purificar nuestra sangre. Son demonios, no personas. Que Dios los maldiga por las cosas de las que nos acusan, responderán por ello ante el Altísimo”, sentenció el hombre, por Alá.

***

Una vez instaladas en el departamento de San Telmo que habían reservado por Airbnb, las chicas se dirigieron a la sede de la FALGBT, ubicada en un edificio antiguo de Avenida de Mayo al 800, donde las esperaba Mariano. Salieron del encuentro convencidas de que mucho dependería de ellas.

“Acá no hay dinero para los refugiados como en otros países. Eso nos sorprendió”, admite Elena. Por medio de la Federación, la pareja fue contratada para trabajar de intérprete con rusos recién llegados y asistir a una familia de refugiados chechenos. Elena, graduada de psicóloga, tiene además una paciente ucraniana. Yulia, por su parte, enseña ruso a un adolescente argentino. Antes de esas oportunidades, con un español mínimo, Elena se estrenó como niñera y Yulia fregó pisos y azulejos ajenos durante un par de meses.

"Claro que hay personas homofóbicas, pero estamos protegidas. En la Argentina tenemos derechos", dice Yulia, que aunque es la mayor, con 33, parece una adolescente
“Claro que hay personas homofóbicas, pero estamos protegidas. En la Argentina tenemos derechos”, dice Yulia, que aunque es la mayor, con 33, parece una adolescente Fuente: LA NACION – Crédito: Joaquín Salguero

Con todo, no perciben un ingreso fijo. Es poco frecuente que un empleador quiera tener entre los suyos a una persona con residencia precaria que apenas habla el idioma local, como es el caso de las chicas. Para acceder a un empleo formal, primero esperan recibir la ciudadanía argentina, que de acuerdo a la ley es a partir de los dos años de residencia. Pero el proceso, que depende de la impredecible burocracia argentina, puede estirarse hasta el hartazgo.

Mientras se define su situación, Yulia y Elena recurren a la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA), una organización cristiana con sede en Maryland, Estados Unidos, que asiste a los refugiados que viven en la Argentina -los últimos números dados a conocer por la Comisión Nacional para los Refugiados (Conare) indican que entre 2012 y 2016 unas 6093 personas pidieron refugio en el país, de las cuales 803 obtuvieron en efecto el estatus de refugiado-. La ayuda les sirvió para conseguir el subsidio habitacional, aprender algo de castellano y saber cómo preparar un currículum y presentarse a una entrevista de trabajo.

Mariano -31 años, serio, la mirada enfática- habla de lo complicado que es para los refugiados levantar cabeza en el país, pero establece una diferencia entre loscompañeros, como él llama a los solicitantes de asilo LGTB. “Los compañeros que vienen de África o el Caribe tienen que escapar porque viven en una situación violenta que les puede llegar a costar la vida. Entonces salen con lo puesto, sin dinero. Cuando llegan a Argentina tienen que acudir a Acnur, que les da ayuda humanitaria básica. La mayoría de las personas rusas que llega acá habla más de un idioma o tuvo una educación formal, universitaria en general, y es de clase media para arriba. El nivel de vulnerabilidad que pueda tener una persona de un país africano o centroamericano es distinto. Lo que para una persona jamaiquina puede estar bien vivir en una pensión en Constitución, para una persona rusa no. Algunos de los compañeros jamaiquinos son trabajadores sexuales. Es su medio de subsistencia”.

***

Para llegar al departamento donde viven las chicas desde hace un año, en un complejo próximo a la estación de Once, hay que cruzar un pasillo angosto a cielo abierto y subir hasta el primer piso por una escalera de metal. Al entrar, la propuesta a los visitantes es quitarse los zapatos, como manda la tradición rusa, y dejarlos en un rincón. El espacio es pequeño: una cocina, una mesita suspendida con una notebook encima, tres banquetas, un banco tapado por una pila de ropa, una copia de la novela El precio de la sal, de Patricia Highsmith, primer libro que Elena lee en castellano, y una alacena que exhibe las compras del mes; más allá, el cuarto de la pareja; por último, el baño, diminuto. Es todo lo que hay.

Se podría esperar que la colectividad rusa en la Argentina -alrededor de 300 mil entre migrantes originarios y descendientes, la diáspora rusa más grande de América Latina- pusiera a disposición de Yulia y Elena las instituciones comunitarias, colaborara con su inserción o al menos las recibiera con un abrazo después de un viaje tan largo. Eso no ocurre. Ellas cuentan que una conocida, también solicitante de asilo, se acercó a la Casa de Rusia, un centro cultural que funciona bajo la órbita de la embajada, y los propios compatriotas le cerraron la puerta. Antes de eso, se molestaron en preguntarle qué la había traído a Buenos Aires. Respondió con la verdad: escapaba de Rusia por ser lesbiana.

-¿Qué le dijeron?

-Aquí, nunca -dice Elena.

Los rusos en la Argentina, dicen las chicas, mantienen lazos con Rusia y con la iglesia ortodoxa. “Mejor tenerlos lejos”. En cambio, se sienten a gusto con el particular humor de los porteños, puro reflejo del ritmo hiperquinético de la ciudad. Lograron descifrarlos. Detrás de esa apariencia irritable, incluso desinteresada, hay gente solidaria que se horroriza cuando escuchan a Yulia y Elena contar su historia. “Apenas llegamos a Buenos Aires mis amigos me preguntaban si era cierto eso que leían de la Argentina, si acá podía decir abiertamente que era lesbiana y que tenía novia. Les dije que sí, que casi siempre, con casi todos. Claro que hay personas homofóbicas, pero estamos protegidas. En la Argentina tenemos derechos”, dice Yulia, que aunque es la mayor, con 33, parece una adolescente: es menuda y viste de jean y remera rosa. Las gafas le dan un aire aniñado a su rostro blanco de porcelana. Puede dar la impresión de reservada. Pero en verdad, habla poco español. Le resulta difícil, pese a ser profesora de idiomas, de inglés y alemán.

La madre de Yulia sabe de Elena. Su única hermana, la primera de la familia en dejar Rusia, también. La diferencia es que todavía lo niega, cree que Yulia está atravesando una suerte de fase experimental o que es bisexual. Hace años se mudó a los Estados Unidos, donde se casó con un norteamericano, tuvo una hija y se hizo pentecostal. Su cuñado le dijo una vez a Yulia que no era posible que le gustasen las mujeres, por una simple razón: era demasiado linda.

“Mi hermana piensa que no soy normal. Nunca me pregunta por Elena. Dice que tengo que casarme y formar una familia”, cuenta mientras sirve té negro en unas tazas algo ajadas. “En Rusia a veces inventaba que tenía novio. Otras, que estaba soltera. Pero eso también es un problema. Las personas te dicen que tenés que ir pensando en casarte, en tener hijos. Enseguida quieren buscarte un marido”.

Para Elena fue más duro despedirse de sus padres. Los reunió una tarde en la casa de su infancia y les dijo que había ganado una beca para estudiar castellano en Buenos Aires, que se iría a Sudamérica por un tiempo. Como es costumbre entre los homosexuales rusos, dijo las cosas a medias e inventó otro tanto.

Los ojos del mundo están puestos en Rusia por el Mundial de Fútbol y se reforzó la vigilancia sobre aquellos grupos que pueden arruinarle la fiesta, como los opositores, los activistas por los derechos humanos, ciudadanos descontentos y, a la cabeza, los homosexuales. El riesgo sigue siendo alto para la comunidad LGTB. Svetlana Zajarova, vocera de la Red LGTB de Rusia, una organización de apoyo, afirma que la discriminación y el hostigamiento que sufre el colectivo van en aumento. “La Red hace todos los años una investigación para conocer la situación de la población LGTB y la cantidad de delitos de odio se ha ido incrementando. Las personas que cometen estos crímenes saben que las autoridades no actuarán”, dice del otro lado del teléfono.

Yulia y Elena extrañan Tomsk. Sobre todo, a sus padres y amigos.

-Dentro de veinte años puede ser que regresemos. Ahora es imposible -dice Elena.

-¿Piensan casarse?

-¡Queremos casarnos! – y a Elena se le ilumina la mirada, como si hubiera estando esperando esa pregunta -. Pero no tenemos dinero. Primero tenemos que conseguir un trabajo estable.

De repente, el sol tiñe las paredes de la sala de un anaranjado rabioso, antes de esconderse y dejar al departamento en penumbras.

-Queremos una fiesta de casamiento. Un casamiento como todo el mundo -remata Yulia, que le dirige una sonrisa a su compañera.

***

Pasó un mes. Las chicas están más animadas. Yulia batalla contra los tiempos verbales y Elena la corrige, aunque su castellano progresó notablemente. Es la primera vez en sus vidas que participan de una marcha del orgullo y no quieren perderse la carroza de la FALGBT que desfila entre una marea de 150 mil personas. Sobre la vereda, Yulia eleva la voz para ganarle a la música y larga la buena noticia: “Nos vamos a casar”. Para confirmarlo, alzan las manos y muestran las alianzas. La idea también las sorprendió a ellas. Es que Yulia, recomendada por una amiga ucraniana que hace años vive en Argentina, pasó las pruebas y comenzará a trabajar en una multinacional con gente de otros países, donde hablará varios idiomas. Al estar legalmente unidas en matrimonio podrán compartir obra social. Con un salario asegurado, además, podrán ahorrar y, claro, organizar la fiesta de casamiento.

Como los millones que cruzaron océanos y fronteras para probar suerte en el fin del mundo, Yulia y Elena se van acostumbrando a la idea de quedarse. El paisaje de hormigón no les parece tan triste, los contrastes latinoamericanos ya no les llaman la atención y su acento es marcadamente rioplatense. Aun así, hay un gesto de preocupación en la cara de Elena. “Lo que queríamos y lo que tuvimos que hacer son dos cosas distintas”, reconoce. Espera que le llegue su oportunidad, como a Yulia. “Es que siento que me sobra mucho tiempo”, y se vuelve hacia las banderas arcoíris y los carteles que denuncian los travesticidios. Ahora saludan con un beso y se alejan por la Avenida de Mayo, bordeando los camiones y los torsos desnudos, hasta que se pierden. Después de todo, ellas también están ahí, juntas, para marchar.

Mundo

REPORTEROS SIN FRONTERAS DOCUMENTÓ UN CRIMEN DE GUERRA RUSO EN UCRANIA: CÓMO EJECUTARON A UN REPORTERO Y A UN SOLDADO CERCA DE KIEV

Published

on

Los cuerpos de Maks Levin y del soldado Oleksiy Chernyshov fueron descubiertos el pasado 1 de abril, en un bosque al norte de la capital. La organización detalló las pruebas encontradas, entre ellas 14 agujeros de bala en el chasis calcinado de su auto.

FOTO TAPA : Reporteros sin Fronteras (RSF) también recuperó algunas de las pertenencias de Levin y Chernyshov, incluyendo la identificación del soldado y partes de su chaleco antibalas, así como el casco del fotógrafo, apuntó. EFE/EPA/CHRISTOPHE PETIT TESSON/Archivo

Un fotoperiodista ucraniano y un soldado que lo acompañaba cuando fueron asesinados en las primeras semanas de la invasión rusa, parecen haber sido “ejecutados a sangre fría” mientras buscaban en los bosques ocupados por las tropas de Moscú el dron del reportero, dijo Reporteros Sin Fronteras el miércoles, citando las conclusiones de una investigación sobre sus muertes.

El grupo en defensa de la libertad de prensa dijo que regresó al lugar donde se encontraron los cuerpos de Maks Levin y del soldado Oleksiy Chernyshov el pasado 1 de abril, en un bosque al norte de la capital, Kiev. RSF explicó que contó 14 agujeros de bala en el chasis calcinado de su auto, que seguía en el lugar.

Según el grupo, en las inmediaciones se encontraron posiciones rusas en desuso, una de ellas todavía con trampas. Además, se hallaron restos de raciones de comida, paquetes de cigarrillos y otros desperdicios que aparentemente dejaron atrás los soldados rusos.

También se recuperaron algunas de las pertenencias de Levin y Chernyshov, incluyendo la identificación del soldado y partes de su chaleco antibalas, así como el casco del fotógrafo, apuntó.

Un equipo ucraniano con detectores de metales descubrió una bala enterrada en el lugar donde yacía el cadáver de Levin, añadió RSF, señalando que estos hallazgos sugieren “que probablemente fue asesinado con una, quizás con dos, balas disparadas a corta distancia cuando ya estaba en el piso”.

Maks LevinMaks Levin

Cerca del sitio donde se recuperó el cadáver quemado de Chernyshov se encontró un bidón de gasolina, agregó.

Reporteros Sin Fronteras indició que sus hallazgos “muestran que los dos hombres fueron, sin lugar a dudas, ejecutados a sangre fría”.

La última vez que se supo de Levin y Chernyshov fue el 13 de marzo. Un localizador GPS instalado en su auto mostró su última posición en un bosque al norte de Kiev, afirmó el grupo.

De acuerdo con su relato, Levin había perdido su dron en la zona el 10 de marzo y no había podido recuperarlo porque fue recibido con disparos rusos. Los drones se han convertido en una herramienta habitual para que los fotoperiodistas tomen fotografías y videos aéreos.

En alguna ocasión, Levin había compartido con las fuerzas ucranianas la información obtenida con su dron, incluyendo las posiciones rusas, explicó el grupo.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, advirtió que espera que "Rusia intensifique sus ataques esta semana", a pocos días de que los 27 países de la UE discutan la candidatura de Kiev al bloque.El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, advirtió que espera que “Rusia intensifique sus ataques esta semana”, a pocos días de que los 27 países de la UE discutan la candidatura de Kiev al bloque.

“Pero el uso del dron era, ante todo, una labor periodística, confirmada por su entorno y demostrada por las imágenes vendidas a los medios desde el inicio de la invasión rusa”, agregó.

El grupo especuló con la posibilidad de que que Levin pudiese estar buscando su dron cuando fue asesinado junto a Chernyshov y dijo que las evidencias recopiladas, así como docenas de fotos, se enviaron a los investigadores ucranianos.

RSF no pudo confirmar si los cuerpos habían sometidos a una autopsia, un paso que considera esencial para la pesquisa en torno a sus muertes.

Además, pidió a las agencias de defensa e inteligencia ucranianas que trasladen a los investigadores cualquier información que tengan sobre las unidades rusas que ocuparon esa zona durante el fallido intento del Kremlin de asaltar Kiev en los primeros días de una guerra que dura ya cuatro meses.

(con información de EP)

FUENTE : INFOBAE

noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

canalxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

caprica.org.ar no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

 

Continue Reading

Mundo

EL KREMLIN ORDENÓ LA CENSURA Y EL BLOQUEO DEL DIARIO BRITÁNICO THE TELEGRAPH EN RUSIA

Published

on

La decisión del régimen de Moscú se basó en su malestar por la cobertura que el periódico inglés hace de la invasión a Ucrania.

El Kremlin ordenó este martes la censura y el bloqueo absoluto del diario inglés The Telegraph por la cobertura que hace de la invasión rusa a Ucrania. De esta forma, el periódico británico se convierte en el primero de su país en ser prohibido en territorio ruso. “Las autoridades rusas han bloqueado el sitio web de The Telegraph por su información sobre la guerra en Ucrania”, señala el texto del medio londinense en su edición online.

El organismo de control de las comunicaciones del régimen comandado por Vladimir Putin confirmó que ordenó a los proveedores de Internet que bloquearan el diario en su edición digital tras una declaración del Fiscal General de que el periódico había estado “difundiendo información falsa sobre una operación militar especial de las fuerzas armadas rusas en Ucrania”.

Operación especial en Ucrania” es el eufemismo que utiliza el Kremlin para referirse a la invasión ordenada por Putin el pasado 24 de febrero y que costó la vida a miles de personas. Moscú prohibió a su población manifestarse contra el sangriento avance al país vecino y emitió la orden de censurar palabras tales como “invasión” o “guerra” para referirse al sangriento ataque. Aquellos que incurran en esas “prohibiciones” podrían ser objeto de condenas de cárcel efectiva.

El diario británico The Telegraph fue censurado por el Kremlin en Rusia (The Telegraph)El diario británico The Telegraph fue censurado por el Kremlin en Rusia (The Telegraph)

La medida fue provocada por el fiscal que prohibió un artículo que el Telegraph publicó el 23 de febrero -el día antes de que Rusia invadiera Ucrania- sobre los crematorios móviles que se iban a desplegar en la guerra. El fiscal dictaminó que el artículo contenía ‘información falsa’ y lo incluyó en la lista de ‘información prohibida’”, señaló el medio inglés.

En un breve comunicado, el diario británico señaló: “The Telegraph está orgulloso de su información sobre la invasión de Ucrania y lamenta los intentos de Rusia de restringir la libertad de prensa”.

Crematorios móviles

La información de los crematorios móviles rusos no fue exclusividad de The Telegraph. Fueron las propias autoridades ucranianas las que denunciaron a las tropas invasoras por su uso en todo el territorio.

El 6 de abril, el alcalde de Mariupol, Vadym Boychenko, denunció este miércoles que las tropas rusas que mantienen cercada esa ciudad ucraniana “están tratando de tapar sus huellas” y han comenzado a operar con crematorios móviles para hacer desaparecer las “huellas de sus crímenes”.

En un mensaje en su canal de Telegram, el funcionario dijo que “después del genocidio generalizado cometido (en la ciudad de) Bucha, los principales líderes de Rusia han ordenado la destrucción de cualquier prueba de los crímenes cometidos por su ejército en Mariupol”, la ciudad portuaria del sur de Ucrania que está asediada y es objeto de bombardeos desde hace días.

“Hace una semana, algunas estimaciones cautelosas situaron el número de muertos en 5.000. Pero dado el tamaño de la ciudad, la destrucción catastrófica, la duración del bloqueo y la feroz resistencia, decenas de miles de civiles de Mariupol podrían haber sido víctimas de los ocupantes rusos”, subrayó.

En Mariupol, una ciudad a orillas del mar de Azov que llegó a tener medio millón de habitantes, apenas quedan unas 160.000 personas que, según el gobierno de Kiev, no disponen de agua, electricidad, medicinas ni otros servicios básicos debido a los ataques y el asedio de que son objeto desde hace semanas por las tropas rusas.

El alcalde de la ciudad cree que Rusia no tiene “ninguna prisa” por autorizar alguna operación humanitaria que logre evacuar por completo la ciudad y se está ocupando de silenciar a los testigos potenciales de las atrocidades que se están cometiendo.

También acusó a los rusos de “reclutar a terroristas locales” y miembros de brigadas especiales para que les apoyen en estos cometidos.

“El mundo no ha visto una tragedia de la magnitud de la que vive Mariupol desde los campos de concentración nazis”, reiteró Boychenko.

FUENTE : INFOBAE

 

noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

canalxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

caprica.org.ar no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

 

Continue Reading

Mundo

UN EXPERTO BRITÁNICO EXPLICÓ POR QUÉ PUTIN VA HACIA UN “FRACASO CATASTRÓFICO” Y PERDERÁ LA GUERRA EN UCRANIA

Published

on

Mark Galeotti, ex asesor del Ministerio británico de Asuntos Exteriores para cuestiones relacionadas con Rusia, dijo que el jefe del Kremlin cometió un grave error de cálculo al ordenar la invasión

Foto del jueves del Presidente ruso, Vladimir Putin, en una videoconferencia en Moscú May 26, 2022. Sputnik/Mikhail Metzel/Pool via REUTERS

El presidente ruso, Vladimir Putin “no va a ganar” la guerra en Ucrania y, “a pesar de todos sus sueños de un gran papel histórico, se considerará que ha fracasado catastróficamente”, afirma el analista británico Mark Galeotti, ex asesor del Ministerio británico de Asuntos Exteriores para cuestiones relacionadas con Rusia.

En entrevista con EFE, Galeotti, que acaba de publicar dos libros-”Tenemos que hablar de Putin. Por qué Occidente se equivoca con el presidente ruso” y “Una historia breve de Rusia. Cómo entender la nación más compleja del mundo” (ambos editados por Capitán Swing)-, señala que el presidente ruso cometió un grave error de cálculo al ordenar la invasión de Ucrania.

Putin “es un oportunista” y tomó la decisión de una invasión a gran escala de Ucrania en 2021, pues hasta ese momento parecía estar convencido de que este país “tendría que volver a la esfera de influencia de Moscú a través de presiones políticas, económicas y militares limitadas”, sostiene Galeotti, consultor de inteligencia y especialista en la historia y en temas de seguridad de Rusia.

De acuerdo con el ex asesor, en 2021 Putin se dio cuenta de que Ucrania no iba a volver a la esfera de influencia de Rusia y decidió cambiar de estrategia y apostar fuerte por la opción militar, tal vez porque “cambió su propio cronograma” y decidió apresurarse a resolver la cuestión ucraniana.

El presidente ruso cometió un grave error de cálculo al ordenar la invasión de Ucrania. REUTERS/Sputnik/Sergey GuneevEl presidente ruso cometió un grave error de cálculo al ordenar la invasión de Ucrania. REUTERS/Sputnik/Sergey Guneev

Aunque no puede darlos por ciertos de manera tajante, Galeotti se hace eco de los insistentes rumores que en las últimas semanas han circulado acerca de un posible deterioro en la salud de Putin, de modo que “no sabemos hasta qué punto los problemas médicos pueden haber hecho que actúe con más prisa”.

Por otra parte, Galeotti no cree que la guerra vaya a terminar en poco tiempo y afirma que, “en el campo de batalla, es probable que nos dirijamos hacia un punto muerto a largo plazo, con ambos países demasiado fuertes para ser derrotados, pero demasiado agotados para ganar”.

“Tampoco puedo ver ningún tipo de acuerdo de paz inminente, ya que las dos partes todavía están muy distanciadas. Queda por ver si a largo plazo esto consolida a la OTAN o conduce a nuevas divisiones, pero una guerra larga también significa un largo período de sanciones a Rusia, y veo esto como una herida mortal para el sistema de Putin”, comenta Galeotti.

“Con el tiempo, especialmente a partir de este otoño, cuando las reservas comiencen a agotarse, veremos desvanecerse la legitimidad y el apoyo público de Putin, y el mito de su brillantez también se desmoronará sin remisión”, aventura el experto.

Los embajadores de Finlandia (izquierda) y Suecia (derecha) ante la OTAN flanquean al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, mientras sostienen sendas carpetas con sus respectivas banderas nacionales en la ceremonia de entrega de la solicitud de adhesión de ambos países a la alianza militar, celebrada en Bruselas, Bélgica, el 18 de mayo de 2022. 
Los embajadores de Finlandia (izquierda) y Suecia (derecha) ante la OTAN flanquean al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, mientras sostienen sendas carpetas con sus respectivas banderas nacionales en la ceremonia de entrega de la solicitud de adhesión de ambos países a la alianza militar, celebrada en Bruselas, Bélgica, el 18 de mayo de 2022.

Con respecto a las amenazas que Rusia ha proferido contra Finlandia y Suecia por haber expresado su voluntad de adherirse a la OTAN cuanto antes, Galeotti se muestra bastante escéptico en cuanto a que pasen más allá de la mera bravata.

“Rusia claramente puede amenazar, pero eso es prácticamente todo lo que puede hacer. Putin se basó en fanfarronadas y en nuestros temores sobre sus potenciales puntos fuertes. Ahora que hemos visto lo limitadas que son esas fortalezas, él se encuentra en una posición mucho más débil”, argumenta el analista británico.

Además, comenta Galeotti, Putin ha perdido la batalla de la propaganda en este conflicto, en el que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, sale como claro ganador en términos de imagen.

“Se observa un claro contraste entre la imagen que ofrece Putin, como un tirano envejecido encerrado en su búnker, y Zelenski, el líder joven y dinámico en camiseta, que camina en medio de las ruinas de Kiev.

Los miembros del servicio de las tropas pro-rusas conducen un vehículo blindado a lo largo de una calle más allá de un edificio residencial destruido durante el conflicto entre Ucrania y Rusia en la ciudad de Popasna en la región de Luhansk, Ucrania, el 26 de mayo de 2022. La escritura en el vehículo dice: "Valquiria" . REUTERS/Alexander ErmochenkoLos miembros del servicio de las tropas pro-rusas conducen un vehículo blindado a lo largo de una calle más allá de un edificio residencial destruido durante el conflicto entre Ucrania y Rusia en la ciudad de Popasna en la región de Luhansk, Ucrania, el 26 de mayo de 2022. La escritura en el vehículo dice: “Valquiria” . REUTERS/Alexander Ermochenko

Para los idealistas, Putin ha demostrado ser un belicista brutal. Para los pragmáticos, es un torpe y un fracasado”, sostiene Galeotti.

Galeotti sostiene que no es contradictoria la predisposición de la OTAN por admitir cuanto antes a Suecia y Finlandia y la lentitud conque llevó a cabo el análisis para la entrada de Ucrania, que era país candidato desde 2018, si bien no se avanzó más en esa cuestión.

A juicio de Galeotti, “los miembros de la OTAN deben cumplir con ciertos estándares de responsabilidad democrática y compatibilidad militar que Suecia y Finlandia han cumplido desde hace mucho tiempo”.

Sin embargo, subraya, “Ucrania no podría haberse convertido en miembro de la OTAN sin antes romper esta todas las reglas, lo que habría significado la oposición de algunos estados miembros (y no olvidemos que la admisión de un nuevo socio se tiene que aprobar por unanimidad) y también habría incentivado los temores de Putin sobre un Occidente agresivo. Francamente, creo que tales movimientos, más que disuadirla, habrían acelerado una invasión rusa”.

 “Es posible que China esté en una posición de ganar o ganar: si Rusia obtiene algún tipo de victoria, socava a Occidente; pero si pierde, es probable que se vuelva aún más dependiente de China. En definitiva, Pekín tiene todos los incentivos para quedarse quieto y ver qué sucede”.  REUTERS/Thomas Peter“Es posible que China esté en una posición de ganar o ganar: si Rusia obtiene algún tipo de victoria, socava a Occidente; pero si pierde, es probable que se vuelva aún más dependiente de China. En definitiva, Pekín tiene todos los incentivos para quedarse quieto y ver qué sucede”. REUTERS/Thomas Peter

Galeotti incide en el papel tan distante que está ejerciendo China en esta crisis, pese a las iniciales declaraciones en favor de Rusia, a laque si bien nominalmente sigue apoyando, no parece estar haciéndolo de un modo que pueda comprometer gravemente sus intereses particulares a medio y largo plazo.

En este sentido, comenta, “es posible que China esté en una posición de ganar o ganar: si Rusia obtiene algún tipo de victoria, socava a Occidente; pero si pierde, es probable que se vuelva aún más dependiente de China. En definitiva, Pekín tiene todos los incentivos para quedarse quieto y ver qué sucede”.

(con información de EFE)

FUENTE : INFOBAE

noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

canalxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

caprica.org.ar no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

Continue Reading

Más Vistas