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Economia

Las economistas prevén un rebote modesto del PBI y advierten que habrá más inflación, pero destacan avances en la agenda de género

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En diálogo con Infobae nueve analistas brindaron su opinión sobre el rebote 2021, el dólar, el acuerdo con el FMI y la situación de las mujeres en el país

María Castiglioni, Lorena Giorgio, Florencia Fares, Julia Segoviano, Victoria Giarrizzo, Daiana Molero, Irina Moroni, Marina Dal Poggetto y Soledad Pérez Duhalde dialogaron con Infobae

Un grupo de economistas expresó que este año el nivel de actividad en la Argentina rebotará este año pero no alcanzará ni por asomo a compensar las pérdidas del 2020 (sumado al de 2018 y 2019) y advirtieron que la inflación y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) serán cuestiones complejas para el Gobierno.

En diálogo con Infobae, estas nueve economistas destacaron, con matices, que el Gobierno ha encarado la cuestión de género como un tema importante de la agenda pública, pero subrayaron que la brecha salarial entre hombres y mujeres se mantiene alta y que la actual política macro no favorece una mayor igualdad en términos de género.

Desde diferentes ángulos ideológicos, las economistas opinaron sobre las perspectivas de la Argentina en 2021, la posibilidad o no de llegar a un acuerdo con el FMI este año y la situación de las mujeres frente a esta coyuntura del país.

Participaron María Castiglioni Cotter (C&T), Marina Dal Poggetto (Eco Go), Florencia Fares (Universidad de San Martín), Victoria Giarrizzo (Cerx), Lorena Giorgio (Econviews), Daiana Molero e Irina Moroni (Fundación Capital), Soledad Pérez Duhalde (Abeceb) y Julia Segoviano (LCG).

Perspectivas de la economía argentina en 2021, después del crítico 2020 a nivel global

María Castiglioni Cotter: Nuestras proyecciones contemplan que la actividad siga perdiendo impulso durante este año ya que gran parte del fuerte dinamismo del segundo semestre fue recuperación luego de la cuarentena por el COVID-19. El principal desafío volverá a ser, como en 2020, la gestión de la pandemia. El gobierno contará a su favor con la posibilidad de vacunar, pero lo que efectivamente se haga es aún muy incierto por la enorme cantidad de desafíos logísticos involucrados, empezando por la disponibilidad de vacunas. Pero también deberá enfrentar un importante obstáculo: la baja tolerancia de la población a respetar más restricciones, lo que puede complicar mucho la dinámica de la enfermedad. Así, los riesgos a la baja vuelven a ser significativos este año. A pesar de esto, la evolución que tuvo la actividad económica en 2020 deja un elevado arrastre estadístico, cercano al 6%, que es similar al crecimiento que proyectamos para 2021.

Maria Castiglioni, socia del estudio C&TMaria Castiglioni, socia del estudio C&T

Florencia Fares: En términos de actividad económica, habría una recuperación parcial, alrededor de 5% de crecimiento del PBI, solo explicado por el bajo piso del 2020. Un 5% no es para festejar, porque le da continuidad a una larga década de estancamiento de la economía y, sobre todo, caída del PBI per cápita. Un buen número para la economía seria por encima de 12%, bastante poco probable de que suceda. Este es un año electoral y eso en la Argentina significa mantener quietos los precios relativos: tarifas, dólar, salarios. Durante el 2020, todo pronóstico de reacomodamiento de la macro se fue al tacho con el gran déficit público que se necesitó para sostener la economía por la pandemia. Pero tuviste un aspecto positivo que fue la renegociación de parte de la deuda externa. Sin embargo, algunas de las variables claves todavía te juegan en contra de la consistencia macro y la previsibilidad, como la brecha cambiaria, congelamiento de tarifas y el déficit fiscal.

Marina Dal Poggetto, fundadora del estudio Eco Go
(Lihue Althabe)Marina Dal Poggetto, fundadora del estudio Eco Go (Lihue Althabe)

Victoria Giarrizzo: “Va a ser un año complejo y con muchas tensiones entre economía, política y salud. Habrá rebote, pero no alcanzará para hablar de crecimiento. Eso limitará las posibilidades de bajar la pobreza, generar empleo y retirar subsidios y asistencias sociales. Sin crédito, la emisión monetaria será la herramienta de financiamiento fiscal, y habrá que ver entonces como organizan el juego entre el Banco Central y el gobierno en materia de tasas, controles cambiarios y comerciales. La inflación se va a acelerar, y aunque el gobierno la tiene como uno de sus principales objetivos para el año y evitará devaluaciones bruscas, su magnitud dependerá mucho de cómo se mueven las expectativas de devaluación. La llegada de nuevas cepas de coronavirus podría cambiar los planes si su intensidad es muy fuerte, pero va a impactar mucho menos en la economía que en 2020.

Florencia Fares de la Universidad de San MartínFlorencia Fares de la Universidad de San Martín

Lorena GiorgioSerá un año de crecimiento económico, esencialmente porque la base de comparación es muy baja, porque 2020 dejó un efecto arrastre de al menos 5 puntos y sobre todo porque se espera que gradualmente se vaya normalizando aún más la economía con la vuelta de la presencialidad a las escuelas, que mejoraría la oferta de trabajo y dinamizaría otros servicios, y no solamente el educativo, y el avance del proceso de vacunación. Esperamos que la economía crezca en torno al 6% este año, y sin contar el agro el crecimiento podría llegar a casi 8%. Hay un gran signo de pregunta respecto a la producción agrícola, que depende en gran medida del clima en la zona núcleo.

Daiana MoleroNos espera un 2021 gris. Lógicamente, comparado con 2020, donde el PBI cayó casi 10%, los indicadores de crecimiento van a ser positivos, pero nos espera una economía mediocre.

Irina MoroniEn el mejor escenario, aquél en el que se logra evitar un sobresalto cambiario, estaremos frente a apenas un rebote económico del orden del 4,5%, con una nominalidad en un escalón superior que en 2020. Además de los factores exógenos que podrían afectar la dinámica del 2021, como son la evolución de la pandemia y de las lluvias, existen dos riesgos a monitorear: el cambiario y el inflacionario.

En el mejor escenario, aquél en el que se logra evitar un sobresalto cambiario, estaremos frente a apenas un rebote económico del orden del 4,5% (Moroni)

Soledad Pérez Duhalde: Argentina va este año camino a una recuperación modesta, traccionada por el consumo, con políticas oficiales que priorizarán el mercado interno para los productores locales. Pero esta mejora sólo significa empezar a recuperar lo que se llevó la pandemia. El 60% del incremento del PIB se asocia al cierre del 2020 (es decir al arrastre estadístico) y la actividad todavía se ubicará muy por debajo de los niveles pre- pandemia. Los mayores riesgos pasarán por una segunda ola significativa y el rumbo de la política económica, condicionada por las elecciones de octubre. Aunque más acotados, los desbalances en el frente fiscal y monetario continuarán. Por lo que, sin acceso al crédito externo voluntario y con reservas exiguas, seguiremos con un comercio administrado, controles cambiarios, altos niveles de inflación y una brecha elevadaEl sendero es estrecho, los desafíos son múltiples y son pocos los grados de libertad. Es cierto que hay una mayor injerencia de Cristina Kirchner en la economía y el deterioro de la calidad de la política económica, pero esperemos que el pragmatismo logre imponerse.

Daiana MoleroDaiana Molero

La inflación y el dólar: ¿serán problema importante para el Gobierno este año?

María Castiglioni CotterLa fuerte aceleración de la inflación en los últimos meses es sin duda uno de los mayores desafíos para el gobierno, dado el impacto directo en la pobreza. El gobierno apuesta a contenerla en 2021, con herramientas similares a las que viene utilizando, es decir, con controles y congelamientos y un tipo de cambio oficial que siga moviéndose en forma acotada. Sin embargo, las expectativas de inflación se ubican en al menos 45%, lo que juega en contra del objetivo oficial, que se encuentra muy lejos, en 29%.

La fuerte aceleración de la inflación en los últimos meses es sin duda uno de los mayores desafíos para el gobierno (Castiglioni)

Marina Dal PoggettoEl intento de sostener la competitividad del dólar oficial y limitar la escalada de la brecha pone un piso muy alto a la inflación. En enero el dólar y los precios se movieron al 3,8% mensual (57% anualizado) con alimentos subiendo casi 5%, y además el dólar de contado con liquidación saltó casi 7 por ciento. Con una brecha cambiaria en 70% y precios de remate de los bonos en dólares y las acciones, la capacidad para forzar el corto plazo intentando que el salario le gane a la inflación pisando todo precio que sube, es muy limitada y tiene costos. Pisar tarifas dificulta la corrección fiscal necesaria en un contexto sin crédito y sin moneda. De todas formas, con cepo, el dólar oficial lo maneja el BCRA y es probable el BCRA intente limitar el crawling para acercarlo a la tasa, algo que pareciera estuvo haciendo en los últimos días. El problema es otra vez la dinámica de la brecha cambiaria y los incentivos perversos que genera.

Pisar tarifas dificulta la corrección fiscal necesaria en un contexto sin crédito y sin moneda (Dal Poggetto)

Florencia Fares: Seguro será una preocupación, con lo cual creo que harán todo lo posible para mantener ambas variables en línea y que no se dispare un rebrote inflacionario fuerte de cara a octubre (elecciones). Si tienen que hacer algún ajuste con el tipo de cambio será post-elecciones. Cerrada la vía del financiamiento externo, el déficit público seguro será menor que en 2020, ya que no estamos en emergencia, pero seguirá requiriendo financiamiento, que en este contexto recaerá en la emisión. Esa es una dinámica peligrosa, la emisión no causa incremento de precios directamente, pero uno puede pensar que el exceso de pesos se va a ahorro en dólares, presiona los tipos de cambio paralelos, incrementando las expectativas de devaluación.

Julia Segoviano, de LCGJulia Segoviano, de LCG

Victoria Giarrizzo: “Sí, durante todo el año y muy posiblemente por muchos años más. Para Argentina es muy difícil generar dólares, el tipo de cambio actual no ayuda porque no estimula a la exportación, la incertidumbre aleja inversiones externas y alienta la fuga de dólares, y nuestra estructura de costos es otro obstáculo donde no parece que esté en los planes del gobierno para este año. Lo que puede aplacar el impacto son los buenos precios internacionales de las commodities que dejaran ingresos extras por exportaciones agrícolas”.

Lorena Giorgio: La recuperación del nivel de actividad muy probablemente venga acompañada de un mayor nivel de inflación. Los precios estuvieron en 2020 adormecidos porque la pandemia hizo casi imposible el ajuste de precios en servicios, sumado al congelamiento de tarifas de servicios públicos, precios máximos y precios cuidados. Parte de esta política continuará en 2021, pero no será sencillo mantener una inflación contenida, por ejemplo, en el sector de la educación. Si miramos los precios de los bonos, el mercado espera una inflación de 50% para los próximos doce meses, muy por encima del dato de 2020.

Si miramos los precios de los bonos, el mercado espera una inflación de 50% para los próximos doce meses, muy por encima del dato de 2020 (Giorgio)

Daiana Molero: No sé si para el gobierno, pero para la gente y las inversiones seguro. De nuevo, tal vez a la dirigencia actual le alcanza para pilotear las elecciones de octubre, pero el problema de fondo no es ni la inflación ni el dólar, sino la visión económica que tiene este gobierno. Ya lo vimos en el último ciclo kirchnerista, con este rumbo no hay desarrollo posible.

Lorena Giorgio, analista de EconviewsLorena Giorgio, analista de Econviews

Irina Moroni: Más allá que se llegue a las elecciones sin un sobresalto cambiario, lo cierto es que las reservas netas continúan siendo escasas, la brecha cambiaria sigue elevada y el riesgo país se sostiene por encima de los 1.400 puntos. Así, los riesgos cambiario e inflacionario persisten y podrían verse incrementados en función de cómo se comporte la demanda de dinero y la política monetaria y fiscal que lleven adelante las autoridades, luego de un año en el que el Banco Central le transfirió al Tesoro más de $ 2.000.000 millones, sobrepasando el déficit fiscal primario. Además, si bien los controles de precios vinieron para quedarse, la distorsión de precios relativos acumulada, sumado a la reciente aceleración, hacen prever que la economía se consolida con una nominalidad más alta. En efecto, la inflación de este año podría ubicarse en torno al 49%, donde la brecha entre los precios libres y la inflación general será un punto para monitorear.

Soledad Pérez Duhalde: Sin lugar a duda, la inflación y la cotización del dólar son un problema este año. De hecho, son el termómetro de la agenda de corto plazo. Desde octubre la inflación se ha instalado en un escalón alto y preocupante (3,8% en octubre y 4% en diciembre). Todo indica que el primer trimestre mantendrá ese nivel (3,5/3,8% mensual, quizá con un número algo más bajo para febrero y más altos para enero y marzo), en un contexto de mayor movilidad de la población, mayor ritmo devaluatorio del dólar oficial, subas estacionales como el turismo, aumentos de peajes (por ejemplo 55% CABA enero), telefonía, cable e internet (5% en enero), prepagas y educación privada, lo que se suma a una inflación núcleo instalada en niveles muy altos de 3,9%. Y no puede descartarse que se sume desde marzo el aumento segmentado por nivel de ingreso de entre 25% y 70% para electricidad, aunque la cuestión no está aún definida en un contexto en que se reabrió la puja al interior del oficialismo por postergar los congelamientos.

Soledad Pérez Duhalde, directora de Operaciones de AbecebSoledad Pérez Duhalde, directora de Operaciones de Abeceb

Julia Segoviano: Si, el tipo de cambio y la inflación serán dos variables fundamentales durante 2021. En particular, la inflación muestra un comportamiento preocupante desde fines del año pasado, con un nivel que ascendió a 4% mensual en diciembre, incluso a pesar de tener muchos precios regulados en la economía. En particular, la aceleración de la inflación núcleo en los últimos meses muestra la inercia que vienen tomando los precios, y de sostenerse en los niveles actuales puede dañar la recuperación salarial que se esperaría en un contexto de crecimiento de actividad y mejoras en el mercado laboral. A esta inercia deberán agregarse las actualizaciones de tarifas, prepagas y combustibles que ya estamos viendo. En cuanto al tipo de cambio, todo indicaría que se intentará que acompañe a los precios, como se hizo en 2020, pero en la medida que la inflación comience a acelerarse mucho (se espera que cierre el año alrededor de 50% anual) podría existir la tentación de utilizar el tipo de cambio como ancla y dejarlo apreciar levemente, siempre que las reservas lo permiten o se decida endurecer aún más los controles.

La inflación muestra un comportamiento preocupante desde fines del año pasado (Segoviano)

El acuerdo con el FMI y el rumbo económico: ¿Se podrá llegar a un acuerdo con el FMI antes de las elecciones? ¿Implicará un cambio en el rumbo?

María Castiglioni Cotter: El gobierno argentino apunta a alcanzar un acuerdo para poder refinanciar la deuda con el Club de Paris (USD 2.200 millones en mayo), y postergar los pagos del acuerdo actual con el FMI, cuyas primeras cuotas vencen en septiembre y diciembre de este año (USD 1.870 millones cada vez). Sin embargo, no creemos que el gobierno esté dispuesto a comprometerse a realizar ajustes fuertes en sus finanzas públicas. Por lo tanto, alcanzar un acuerdo dependerá de hasta dónde el FMI pueda ceder o aceptar un sendero muy suave de consolidación fiscal. El deterioro fiscal en Argentina y el mundo debido a la pandemia y las cuarentenas permite pensar en un esquema de mayor flexibilidad. De todas maneras, no puede darse por sentado que se alcance un acuerdo rápido. Más aún, si el escenario internacional y la cosecha permitieran al gobierno recomponer reservas, menor será el incentivo para acelerar un acuerdo. En ese sentido, no creemos que represente un cambio en el rumbo económico.

Florencia Fares: Creo que el gobierno va a hacer todo lo posible para cerrarlo, pero al pasar por el Congreso para su aprobación puede dilatarse en el tiempo ya que es año electoral. De seguro, va a dar mayor previsibilidad ya que patea compromisos en el horizonte cercano y, por tanto, la necesidad de desembolsar dólares. Aunque no creo que sea suficiente para generar confianza en la economía e incrementar las inversiones, es un paso necesario para dar una señal al mercado sobre el rumbo que se quiere seguir. Luego, los compromisos se tienen que sostener en el accionar de la política economía, donde tenemos menos margen.

Aunque no creo que sea suficiente para generar confianza en la economía e incrementar las inversiones, el acuerdo con el FMI es un paso necesario para dar una señal al mercado (Florencia Fares)

Género: ¿La política económica favorece o es neutral respecto de la situación de la mujer en el país?

María Castiglioni CotterLos enormes desafíos que presenta la macroeconomía argentina, que se traducen en estancamiento, elevad inflación, alto desempleo y alta informalidad laboral tienden a aumentar las desigualdades por ingresos y de género. Más allá de algunas iniciativas que se implementan o están en proceso de implementación, no vemos un impacto favorable específico para la mujer en la actual política económica. De hecho, algunas leyes recientemente aprobadas, como la ley de teletrabajo, que en teoría podrían favorecer a las mujeres, entre otros grupos, no logrará ese objetivo tal como fue redactada.

Marina Dal Poggetto: La pandemia, el manejo de la pandemia y la inestabilidad de la macro afectó más a las mujeres. Hubo políticas de género que intentaron compensar estas asimetrías, pero las políticas micro no alcanzan para compensar semejante distorsión en la macroeconomía. Igual en este contexto, y más allá de los usos políticos, creo que la legalización del aborto es uno de los avances a destacar en esta agenda durante 2020.

Irina Moroni (Fotos: Maximiliano Luna)Irina Moroni (Fotos: Maximiliano Luna)

Florencia FaresEl accionar de la política economía se monta sobre una estructura, que ya es desigual entorno a las mujeres. El incremento de la pobreza en 2020 repercute, sobre todo, entre la población femenina. Las extenuantes horas de trabajo y el mal pago a los servidores de la salud tiene en la primera línea de combate, en su mayoría, a las mujeres. Todos hicimos teletrabajo en el 2020, pero eso se sumó a una convivencia con los niños en casa, donde las mujeres cargaron la mayor parte de esos cuidados también. La reinserción laboral de las mujeres puede mejorar en el 2021 (luego del retroceso en 2020) si se permite la reapertura de las escuelas. La desigualdad es estructural y se necesita no solo política económica, sino instituciones y leyes que cambien dicha estructura. Yo creo que hay un compromiso y un claro indicio de preocupación e interés en el tema y creo que se están haciendo políticas para mitigar esta desigualdad. Todavía nos queda un largo camino por recorrer, pero la buena noticia es que ya se empezó este recorrido.

Victoria Giarrizzo: Es la primera vez que hay políticas de género tan activas y que no se frenaron incluso en lo peor de la cuarentena. Hay algunas superposiciones de organismos, secretarias y medidas que se tendrán que ordenar para hacer rendir mejor esas inversiones y no duplicar ni esfuerzos ni recursos. Pero la situación de la mujer en el país hoy es mucho más favorable que un año atrás. Si bien la agenda de genero ya estaba en los planes del gobierno, se acentuó con la cuarentena, a partir del incremento de casos de violencia de género y de otras inequidades, como la sobrecargar de tareas domésticas en la mujer o de la educación de sus hijos en este sistema de clases online. Queda mucho por hacer, pero a la velocidad que se avanza en ese área, los resultados se van viendo todos los días.

Es<b> </b>la primera vez que hay políticas de género tan activas y que no se frenaron incluso en lo peor de la cuarentena (Giarrizzo)

Lorena Giorgio: La cuestión de género está ganando terrero en el plano de la política económica, no podemos negar la vocación de avanzar en este sentido. Pero si bien ha habido numerosos avances, la mujer aún está en una posición de desigualdad ante el hombre en muchos aspectos. Uno, es el salarial. Las mujeres estamos teniendo más oportunidades en puestos jerárquicos, eso es cierto, pero no se logró eliminar la brecha salarial por completo. Este sigue siendo un tema pendiente.

Daiana Molero: Hay que ver a qué se refieren con inversión. Vi que hicieron algunos cambios metodológicos al presupuesto de género que ya existía, pero solo lo usan hacia adelante y no es posible hacer comparaciones con la inversión anterior. También crearon un ministerio y duplicaron direcciones. Llama la atención, sin embargo, que ninguna de esas áreas este activamente impulsando el inicio de clases. La forma en que se manejó la pandemia impactó más negativamente en mujeres y niños. No se me ocurre una política de género más relevante en este momento.

La forma en que se manejó la pandemia impactó más negativamente en mujeres y niños. No se me ocurre una política de género más relevante en este momento (Molero)

Irina Moroni: Los resultados de la inversión en materia de género no es algo que pueda verse en el corto plazo, sino que es una cuestión de más largo plazo. La situación de la mujer no es neutral a la política económica, en tanto las brechas de salarios y empleo, por ejemplo, tienden a acrecentarse en momentos de crisis. Si bien estas brechas de género no se vieron tan incrementadas como en otras crisis durante la pandemia (en línea con una demanda de personal de salud, asistencia de mayores y educación), sí la dinámica del hogar se vio magnificada. Además, un sendero de crecimiento muy anémico hacia delante, con fuertes distorsiones e informalidad, advierte que estas brechas podrían ampliarse.

Victoria Giarrizzo del CerxVictoria Giarrizzo del Cerx

Soledad Pérez DuhaldeLa igualdad sustantiva de género es uno de los pilares en el camino hacia una sociedad más rica, justa y equitativa. Avanzar en ello significa no sólo extender derechos y corresponsabilidades sino también activar el pleno uso de las capacidades productivas de nuestro país, potenciadas por el bono demográfico. Esto requiere no sólo aumentar la participación laboral, sino reducir la segmentación horizontal y vertical y adoptar un enfoque de género transversal. La condición necesaria para llevar adelante esta agenda es recuperar el crecimiento sostenible que genere puestos de trabajo. No hay que dejar de lado que las mujeres han sido uno de los colectivos más golpeados por la pandemia en el mundo laboral por el peso extra de los servicios de cuidado, ante el cierre de las instituciones educativas; por la lentitud para restablecer la actividad de sectores feminizados como el servicio doméstico, el comercio e incluso la gastronomía y los servicios de cultura y recreación y por el mayor impacto sobre el sector informal e independiente, especialmente ante las limitaciones para el acceso al crédito en el caso de las emprendedoras. No obstante, la pandemia también constituye una oportunidad para propender hacia esquemas de trabajo más flexibles y compatibles con la vida familiar, desde el trabajo remoto, hasta las jornadas de tiempo parcial abriendo la posibilidad a un reparto más equitativo de las responsabilidades de la vida familiar entre hombres y mujeres.

Julia Segoviano: Plantear la problemática sobre la situación de las mujeres, sobre todo las que se encuentran en situación más vulnerable, es una manera de incluirlas dentro de las decisiones económicas. Algunas políticas y discusiones que se están llevando a cabo como las de las tareas de cuidados (que la pandemia dejó más expuestas) pueden disminuir el impacto que tiene el incremento de la pobreza o la inflación, sobre todo en las mujeres más pobres. De todas maneras, mientras no se reduzcan la pobreza y la desigualdad, será difícil generar un cambio que realmente incluya y beneficie a estas mujeres.

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FUENTE : INFOBAE

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RENUNCIO EL MINISTRO DE ECONOMIA MARTIN GUSMAN

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Tras muchos meses de desgaste por la interna política que atraviesa de punta a punta al gobierno de Alberto Fernández, el ministro de Economía, Martín Guzmán, renunció hoy a su cargo. El momento que eligió el funcionario para hacer pública su decisión coincidió con el discurso que Cristina Kirchner estaba emitiendo desde Ensenada, en el que la vicepresidenta renovó sus críticas al rumbo económico.

Guzmán renunció a través de una extensa carta dirigida al Presidente, que publicó en Twitter. “Con la profunda convicción y la confianza en mi visión sobre cuál es el camino que debe seguir la Argentina, seguiré trabajando y actuando por una Patria más justa, libre y soberana”, dijo e580844284-Carta-de-renuncia-de-Martin-Guzmann la misiva, en los que destacó sus logros de gestión.

Si bien no especificó los motivos por los cuales deja su lugar, algunas frases dejan entrever que su decisión está vinculada a las críticas que sufrió desde el propio oficialismo, particularmente del kirchnerismo

Aqui su carta de renuncia.

580844284-Carta-de-renuncia-de-Martin-Guzman

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EL GOBIERNO LOGRO REFINANCIAR SUS VENCIMIENTOS EN PESOS

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El ministro de Economía, Martín Guzmán, logró sortear el llamado a licitación de bonos de la deuda en pesos y cubrir los vencimientos de junio. Así, en el mes acumuló un financiamiento neto positivo de $16.220 millones, mientras el mercado se mostró convulsionado por las últimas medidas del Banco Central.

De acuerdo con la información que dio a conocer el Palacio de Hacienda, en el llamado a licitación este martes se recibieron 891 ofertas que representaron un total de VNO $263.098 millones, adjudicándose un valor efectivo de $248.078 millones.

De esta manera, el Tesoro obtuvo una tasa de refinanciamiento del 106%, es decir que obtuvo más de lo que se salió a buscar, tanto en ese llamado como en el mes.

Durante la jornada, Guzmán siguió de cerca el avance de la licitación, atento a la lectura que pueda hacer el mercado. El Palacio de Hacienda atraviesa una crisis de deuda y de desconfianza ante la amenaza de default de deuda en pesos.

La jornada tuvo a la mega licitación de deuda en pesos en el centro de la expectativa del mercado. Los bonos argentinos registraron bajas de más de 4%, y el riesgo país subió 3,2% y superó los 2500 puntos, según la medición del JP Morgan. Es su máximo valor en dos años.

Sin embargo, en el primer semestre del año, el Tesoro acumuló un financiamiento neto positivo de $663.246 millones, lo que implica una tasa de refinanciamiento del 121%.

En junio, Guzmán debía cubrir vencimientos por unos $600.000 millones, pero para descomprimir y achicar los vencimientos de fin de mes, la semana pasada había adelantado un canje de bonos en pesos. Con esa licitación, logró reducir en un 60% los vencimientos de deuda, que cayeron a $243.701 millones. Economía obtuvo $248.078 millones.

Sin contabilizar la Segunda Vuelta a desarrollarse mañana, el Tesoro acumuló en junio un financiamiento neto positivo de $16.220 millones, con una tasa de refinanciamiento del 106%”, dijo Economía en un comunicado.

El menú de instrumentos que se ofreció en la licitación de este martes estuvo conformado por nueve títulos, con vencimientos en 2022, 2023 y 2024.

Se emitió una nueva LELITE con vencimiento el 29 de julio, se reabrieron tres letras a descuento (LEDE) con vencimiento 31 de agosto, 31 de octubre y 30 de noviembre de 2022.

Además, se reabrieron dos letras ajustadas por CER (LECER) con vencimiento 21 de octubre y 16 de diciembre de 2022, y se emitió una nueva LECER cuyo vencimiento es el 23 de noviembre de 2022.

También, se reabrieron dos bonos vinculados al dólar estadounidense con vencimiento el 28 de abril de 2023 y el 30 de abril de 2024.

Del total de financiamiento obtenido, el 85% correspondió a instrumentos con vencimiento en 2022 y, el 15% restante, al instrumento vinculado al dólar con vencimiento en 2023.

En tanto que el 51% del monto adjudicado fue en instrumentos ajustables por CER; el 34% en instrumentos a tasa fija y, el otro 15% en instrumentos dollar linked.

El Tesoro ofreció instrumentos con tasa real positiva. En el caso de los instrumentos a tasa nominal (LEDES), la tasa adjudicada implicó un diferencial cercano a los 6 puntos porcentuales respecto de la tasa de política monetaria del BCRA. En el caso de los instrumentos con ajuste CER (LECER) el rango de tasas reales se ubicó entre el 2,5% al 3,3% anual.

Cómo sigue la licitación de bonos

En el marco del Programa de Creadores de Mercado, este miércoles se realizará la Segunda Vuelta, en donde se podrán recibir y adjudicar ofertas por hasta un 20% del total del valor nominal adjudicado en la licitación de este martes en las especies elegibles del Programa.

La próxima licitación está prevista para el miércoles 13 de julio.

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LA INFLACIÓN DE 2022 SERÁ SIMILAR AL ÚLTIMO MÁXIMO REGISTRADO EN 1991: SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS ENTRE AMBOS PERÍODOS

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El año del inicio de la convertibilidad terminó con suba del IPC Indec de 83,9%, cerca del salto que proyectan los analistas para este año. Qué opinan quienes implementaron aquel plan de estabilización.

Carlos Menem y Domingo Cavallo, el binomio que derrotó la hiperinflación (Reuters)

La Argentina terminará este año seguramente con la tasa de inflación más alta desde 1991, el año en el que comenzó el plan de convertibilidad, que logró erradicar la suba del Índice de Precios al Consumidor del Indec (IPC) durante una década. Hasta allí llegan los puntos en común entre ambos años. Los expertos consultados por Infobae afirmaron que es imposible trazar alguna otra similitud entre estos dos períodos con alta inflación de la Argentina.

En principio, cabe recordar cómo comenzó aquel período de estabilidad: fue en un viaje de Horacio Liendo (abogado especializado en reestructuración de la deuda pública a comienzos de los 90; ex director del Banco Central y ex subsecretario de Financiamiento del Ministerio de Economía, después), quien el 29 de enero de 1991 volvía de unas agradables vacaciones en Chile y Bariloche, donde visitó a la familia de su esposa.

Antes de emprender el tramo final de su viaje, se detuvo a descansar en el hotel Calfucurá de Santa Rosa, La Pampa, que evoca al cacique araucano que en 1872 convocó a las grandes tribus de la región para avanzar en forma sorpresiva hacia Buenos Aires luego de proclamar: “Mis ojos son pocos para mirar a tantas partes”.

Al regresar a su automóvil, Liendo alcanzó a leer en la tapa de un matutino que Domingo Cavallo había sido designado como ministro de Economía. Durante los 600 kilómetros que aún lo separaban de la Capital Federal, no dejó de imaginar la posibilidad de ser convocado por su viejo amigo para reflotar el proyecto de convertibilidad que habían comenzado a discutir en Córdoba en febrero de 1989.

En enero de 1991 Horacio Liendo pensaba en sustituir el Austral por una nueva moneda y fijar el tipo de cambio

Durante aquel verano de furia económica y política, Liendo pensó en sustituir el Austral por una nueva moneda y fijar el tipo de cambio. Su fuente de inspiración fue Carlos Pellegrini, quien en un contexto de fuerte crisis reemplazó como presidente a Miguel Juárez Celman, cuando el Banco Nacional tuvo que suspender el pago de un préstamo a la banca Baring Brothers por 20 millones de libras, hasta que la Argentina recibió un crédito de 15 millones de libras para salir del default, mientras se tomaban medidas para restringir la emisión monetaria. Cuando se transformó en senador, Pellegrini defendió la instrumentación del sistema de convertibilidad entre el oro y el peso en 1899, para combatir la angustiante falta de ingreso de capitales.

Horacio Liendo había estudiado las ventajas de una paridad fija entre el peso y el dólarHoracio Liendo había estudiado las ventajas de una paridad fija entre el peso y el dólar

Apenas estalló la hiperinflación de Alfonsín, Cavallo les adelantó a sus colaboradores que Carlos Menem ganaría las elecciones presidenciales en mayo y que el mandato de Alfonsín no pasaría del 8 de julio. Junto con Juan Llach, Felipe Murolo, Ricardo Gutiérrez y, ocasionalmente, Ricardo López Murphy, se debatió la iniciativa, aunque las conversaciones quedaron congeladas cuando Menem eligió el plan de Bunge & Born para arrancar su gestión, hasta que el 28 de enero de 1991 Cavallo accedió al cargo con el que tanto había soñado.

El domingo 15 de marzo el ministro convocó a Liendo y a Llach para reflotar el plan. Los tres discutieron durante una hora el nivel de la futura paridad cambiaria. Llach quería que, antes de cambiar la moneda, el dólar llegara a 11.000 australes mientras que Cavallo había pensado en mantener una banda de flotación de 8.000 a 10.000 australes. Después de una hora, Liendo intentó cortar el debate con una curiosa anécdota:

— Alfonsín siempre tuvo un subconsciente hiperinflacionario porque pensó que cada serie del austral debía imprimirse con el rostro de un presidente diferente, empezando con Rivadavia; así que, cuando se llegara al propio Alfonsín, ya hubiésemos volado por los aires. Como en ese camino debía aparecer Carlos Pellegrini en el billete de 10.000, pensé que había que dejarlo ahí, porque me inspiré en su figura para este plan.

Cavallo, Llach y Liendo discutieron bastante tiempo en qué nivel debían colocar la paridad cambiaria en 1991, ya que debatían dejar subir más el dólar o tener una banda de flotación

Más preocupado en pensar cómo atraer inversiones para sostener el tipo de cambio real que en el valor nominal de la moneda, Domingo Cavallo aceptó el curioso argumento de Horacio Liendo y cinco días más tarde anunció “su” plan de Convertibilidad.

El Banco Central pasó a estar obligado a mantener la relación entre las reservas y la base monetaria para sostener el precio de 10.000 australes por dólar, se suspendieron las cláusulas indexatorias de los contratos 89 y el Poder Ejecutivo quedó facultado para un cambio de moneda que se concretaría el 1 de enero de 1992.

El 23 de marzo, el banquero del Citibank Bill Rhodes llegó a Buenos Aires para intentar persuadir a Domingo Cavallo de la necesidad de elevar el pago mensual a los bancos por los intereses atrasados, que ya acumulaban USD 7.000 millones
El 23 de marzo, el banquero del Citibank Bill Rhodes llegó a Buenos Aires para intentar persuadir a Domingo Cavallo de la necesidad de elevar el pago mensual a los bancos por los intereses atrasados, que ya acumulaban USD 7.000 millones

Apoyo a la fuerza

El 23 de marzo, el banquero del Citibank Bill Rhodes llegó a Buenos Aires para intentar persuadir a Domingo Cavallo de la necesidad de elevar el pago mensual a los bancos por los intereses atrasados, que ya acumulaban USD 7.000 millones. El ministro le prometió estudiar el reclamo y, a cambio, le pidió que lo acompañara a una conferencia de prensa para hablar supuestamente sobre la marcha de las negociaciones con los acreedores privados.

Apenas se encendieron las cámaras y los grabadores, Rhodes no tuvo otra alternativa más que apoyar el flamante plan económico “porque va a llevar a la Argentina a una situación de orden en las finanzas públicas”. La convertibilidad ganaba el primer apoyo externo de peso en su primer día de vida.

El cuarto ministro de Economía del gobierno menemista, nacido en 1946 en la ciudad cordobesa de San Francisco y doctorado en Harvard, disfrutaba de su etapa más dulce apenas lanzó la convertibilidad. El diario The Wall Street Journal afirmaba que “Cavallo, de 44 años, es realmente ministro de Economía pero muchos le dicen primer ministro”. En 1992 las revistas Latín Finance y Euromoney lo declararon “hombre del año” y “ministro de Finanzas del año”, respectivamente; la inflación minorista cayó de 1.343,9% anual en 1990 al 0,1% en 1995; en 1991 llegó al 83,9% pero en 1992 bajó abruptamente al 17,5% y en 1993 al 7,3%. En tanto, el PBI creció un 8,9% en 1991, 8,7% en 1992, 6% en 1993 y 7,4% el año siguiente.

En los primeros años de la convertibilidad la inflación desapareció, el PBI pasó a crecer a tasas de 6% a 9%, pero el desempleo se elevó del 7% al 17% de la oferta laboral

Pero, en paralelo, otros desagradables indicadores también exhibieron un contundente ascenso: la tasa de desocupación del 7% saltó al 17,2% de la oferta laboral y la brecha de ingresos entre el 10% de la población más rica y el 10% más pobre se estiró de 12 a 22 veces. A fines de 2002, la diferencia se alargó a 38 veces.

Desde el canje del Brady hasta la renuncia del ministro, el índice de pobreza pasó del 18% al 26% y el nivel de indigencia del 3,6% al 7 por ciento.

Pero durante su luna de miel con el poder el “superministro” sólo estaba focalizado en cumplir con sus objetivos, sin reparar en los daños colaterales provocados por el programa económico.

Diferencias abismales

En 2022 la inflación apunta a consolidarse en torno del 80% o más. Hasta ahora, los analistas consultados por el Banco Central prevén que llegue al 72,6%, pero en un escenario sin más complicaciones. Como dijo Emmanuel Álvarez Agis, este año es fácil ponerle piso pero no techo al dato de la inflación, que podría acercarse a los tres dígitos.

Este año es fácil ponerle piso pero no techo al dato de la inflación, que podría acercarse a los tres dígitos (Álvarez Agis)

A diferencia de aquel 1991, cuando las reservas del Banco Central comenzaban a recomponerse por los decretos de desregulación del Estado, como destacó Diego Giacomini, este año llegan exhaustas y solo se sostienen por los desembolsos del FMI. Y aunque el desempleo abierto es del 7% de la oferta laboral, el subempleo llega al 12% y el 40% de la economía está en la informalidad, y el 37,3% de la población se ubica bajo la línea de la pobreza.

Carlos Leyba dijo a Infobae:el país está mucho peor que a fines de los 80, es otra sociedad luego del quiebre catastrófico que registró en materia de empleo y pobreza con la hiperinflación. Aquel Estado era poderoso, manejaba las empresas públicas y se paraba frente a los demás con mucho poder. Ahora ocurre todo lo contrario. Por lo tanto, luchar contra la inflación es mucho más complejo, sobre todo por el daño que hizo el kirchnerismo”.

Pablo Guidotti: "Una de las grandes preocupaciones que había era la altísima inercia inflacionaria y por eso uno de los artículos era la prohibición de indexar para frenar de golpe la inercia previa. Primero Cavallo pagó la enorme deuda flotante y luego comenzó a ordenar todo” (Martín Rosenzveig)Pablo Guidotti: “Una de las grandes preocupaciones que había era la altísima inercia inflacionaria y por eso uno de los artículos era la prohibición de indexar para frenar de golpe la inercia previa. Primero Cavallo pagó la enorme deuda flotante y luego comenzó a ordenar todo” (Martín Rosenzveig)

Pablo Guidotti, ex vicepresidente del BCRA y ex viceministro de Economía contó a Infobae: “la Argentina venía de la hiper de 1989 y 1990; en 1991, cuando se lanza el plan de convertibilidad, una de las grandes preocupaciones que había era la altísima inercia inflacionaria y por eso uno de los artículos era la prohibición de indexar para frenar de golpe la inercia previa. Primero Cavallo pagó la enorme deuda flotante y luego comenzó a ordenar todo”.

“Esa experiencia muestra que frenar una alta inflación se puede hacer en cuestión de meses, pero ahora la inflación está en ascenso y no se resolvieron los problemas que se resolvieron antes en ese momento: la deuda interna, por ejemplo. Y había una alta credibilidad política y el gobierno controlaba las cámaras del Congreso, en una etapa ascendente de poder político que permitió reformas del Estado y privatizaciones, mientras que ahora no hay reformas y el Ejecutivo es un lame duck”, precisó Guidotti.

La experiencia de la convertibilidad muestra que frenar una alta inflación se puede hacer en cuestión de meses (Guidotti)

Horacio Liendo agregó: ”El cuadro actual se parece más a 1990 que a 1991; todavía hay un nivel de monetización muy alto; sí hay una dinámica donde el fenómeno se independiza de las decisiones que toman las autoridades políticas: si tenés una base monetaria en al calle, dos bases de Leliqs, y una inflación del 70%, aunque no hubiera déficit fiscal, estás en un punto de no retorno”.

“La diferencia clave es que en 2002 el Banco Central volvió a endeudarse, a diferencia de la decisión que tomamos, por lo cual el único pasivo que había era el circulante; es más prudente que el Central no se pueda endeudar, como lo muestran los bancos centrales sanos. Así se pudo controlar la oferta monetaria y pese a la política contractiva, por la confianza que había no solo no se produjo una recesión si no que hubo un período muy expansivo. Ahora hay descontrol monetario y fiscal, porque se hizo una reestructuración de la deuda muy mala al castigar mucho al acreedor externo y eso hizo que el crédito desapareciera durante mucho tiempo, junto con un incremento del déficit fiscal: hay inconsistencias por todos lados”, destacó Liendo.

Alberto Fernández y Cavallo, otros tiempos, cuando trabajaban  juntosAlberto Fernández y Cavallo, otros tiempos, cuando trabajaban juntos

Juan José Llach, flamante presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, dijo a Infobae que “hay una semejanza en los guarismos, pero no en los métodos. Difícilmente se llegue a los mismos resultados. La inflación anualizada en 1991 fue 84%, parecida a la proyectada para 2022 (digamos 80%). Pero las principales diferencias de política económica que encuentro son dos: se venía trabajando con el propósito de estabilizar de raíz la economía, ahora ausente. Y, además, hoy también se quiere bajar la inflación pero con controles y manteniendo el déficit fiscal o reduciéndolo a un ritmo muy lento”.

“Tiene similitudes ideológicas, por ejemplo, con Perón y Gelbard en el 73-74, proceso que terminó en 1975 con el Rodrigazo, o sea, explotó todo. Luego, el bien concebido plan Austral, también se tiró por la borda por presiones políticas. Es un sendero peligroso. El logro principal de la convertibilidad fue doblegar la inercia inflacionaria”.

Tiene similitudes ideológicas, por ejemplo, con Perón y Gelbard en el 73-74, proceso que terminó en 1975 con el Rodrigazo, o sea, explotó todo (Llach)

“Sus evidencias son contundentes. Entre diciembre de 1994 y diciembre de 2001, la inflación en la Argentina acumuló menos 2% y la de Estados Unidos 17%. Esto es histórico. Además, a partir de la ruptura de la convertibilidad, con una devaluación 3,5 a 1, la inflación fue del 30%. Se mantuvo la menor inercia inflacionaria hasta 2006 y allí, con el ridículo argumento de que un poquito de inflación no importa se volvió en pocos años a entre 20% y 30%. Ahora estamos proyectando ¡80%! América Latina, que tradicionalmente era el continente de la inflación ha logrado erradicarla desde principios de este siglo. Faltan dos países: Venezuela (en baja) y la Argentina (en alza)”, concluyó Llach.

En tanto, el ex viceministro Orlando Ferreres sostuvo que “en aquel momento, en 1990, tuvimos un problema del Banco Central que nos llevó a hacer el plan Bonex, pero se estaba en un rumbo positivo, ahora hay problemas de deuda interna; sí se parece en que en ese momento tampoco había reservas y por eso no se pudo implementar de inmediato la convertibilidad, pero sí se pudo comenzar la transformación del Estado que se mantuvo más allá del ministro de turno, primero Erman González, Domingo Cavallo y Roque Fernández”.

Orlando Ferreres: “Ahora se está yendo de nuevo por más controles, menos libertad de precios y todo eso va en contra del incremento de las inversiones"Orlando Ferreres: “Ahora se está yendo de nuevo por más controles, menos libertad de precios y todo eso va en contra del incremento de las inversiones”

“Ahora se está yendo de nuevo por más controles, menos libertad de precios y todo eso va en contra del incremento de las inversiones. La inflación tiene un piso del 80% pero no se sabe cuál puede ser el techo. No hay perspectivas de una mejora: en ese momento, estábamos mal pero íbamos bien; ahora estamos mal, pero vamos peor”, concluyó Ferreres, en referencia a una de las frases más famosas de Menem.

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