Connect with us

Deportes

Los Pumas no pudieron ante la jerarquía de Inglaterra y quedaron prácticamente afuera del Mundial

Avatar

Published

on

Con un jugador menos por la expulsión de Tomás Lavanini en el primer tiempo, el seleccionado dirigido por Mario Ledesma se vio superado ampliamente por la Rosa y su continuidad en el certamen es casi imposible 

Los Pumas caen ante Inglaterra en Tokyo (Foto AFP)

Los Pumas caen ante Inglaterra en Tokyo (Foto AFP)

Por Jorge Ciccodicola

JUGARSE POR TODO Y QUEDARSE CON NADA

Los Pumas debían salir a matar o morir en este choque crucial ante Inglaterra. La caída del debut ante Francia no les dejó margen para otra cosa si querían pasar de ronda en el Grupo de la Muerte. Y a pesar de que enfrente estaba uno de los tres seleccionados más fuertes del mundo tenían que dar todo en busca de poder vencer al gran equipo del australiano Eddie Jones y esperar por el resultado decisivo ante Francia en la última fecha del grupo.

ARRANQUE DE ESTUDIO, CON BUEN IDA Y VUELTA

Salida de Los Pumas y recepción inglesa en el arranque. El equipo argentino que se hizo del control de la pelota y jugó plano en su campo, la respuesta de Inglaterra llegó con una patada al fondo en los primeros minutos de estudio. En la siguiente Urdapilleta con el pie la jugó para Moroni por el sector derecho, buena corrida de Tute y cierre de para anular del primer centro inglés. Así Los Pumas tuvieron la primera chance. De ese scrum cinco, llegó la salida de Ortega Desio, quien la abrió con ventaja para Los Pumas por infracción y por poco no llegó Carreras sobre la izquierda. El apertura a los 6 minutos, con ese penal abrió el marcador y dejó a Loa Pumas arriba 3 a 0.

La respuesta de Inglaterra no se hizo esperar y Jonny May convirtió el primer try luego de que los forwards desequilibraran con el maul. La patada de Farrell fue fallida y el score quedó para Inglaterra 5 a 3, en 8 minutos de juego. A los 12 minutos hubo un tackle a destiempo de Pablo Matera que hizo que varios jugadores reaccionaran y se tomaran a golpes de puño. El árbitro Owens solo le llamó la atención al capitán argentino. El juego siguió con Inglaterra en la iniciativa. Los Pumas no lograban manejar la pelota con claridad y las imprecisiones seguían. Hasta que a los 17 minutos un tackle peligroso y a destiempo de Tomás Lavanini sobre Owen Farrell, hizo que cambiara el partido cuando el juez Nigel Owens decretara la expulsión del segunda línea argentino – segunda en Los Pumas – y de esa forma el equipo de Ledesma se quedó con 14 jugadores y todo se hizo cuesta arriba. El penal de Farrell desde lejos no fue bueno y el score siguió 5 a 3 a favor de Inglaterra.

El juego se hizo deslucido y muy enredado, hubo un tackle en al aire de Manu Tuilagi a Boffelli que el árbitro no sancionó con penal (pudo ser amarilla). En 25 minutos la ventaja del hombre de más no se hacía notar e Inglaterra sabía que tenía que esperar y desgastar a unos Pumas que no encontraban la forma de superar en las pocas chances que tenían a la defensa inglesa. Así los argentinos aguantaban como podían los embates ingleses que intentaban moviendo la pelota y con patadas altas. Urdapilleta con el pie alejaba el peligro y el corazón de Los Pumas mantenía parejo un partido muy difícil con un hombre de menos. El control de la pelota mantenía al equipo de Ledesma con alguna chance. Inglaterra no sacaba la diferencia y jugaba el partido que le convenía a Los Pumas y Carreras a 10 del final no pudo quebrar la marca inglesa por muy poco.

Lavanini vio la tarjeta roja a los 17 minutos por un tackle alto sobre Owen Farrell (Foto AFP)

Lavanini vio la tarjeta roja a los 17 minutos por un tackle alto sobre Owen Farrell (Foto AFP)

LLEGÓ EL DESEQUILIBRIÓ INGLÉS

Hasta que a los 35 minutos todo cambió y llegaron los tries ingleses. Youngs abrió el juego con su línea y Elliot Daly apoyó sobre el sector izquierdo el segundo try que Farrell volvió a fallar, para dejar las cosas, 10 a 3 para Inglaterra. Y para rematarlo en la última Inglaterra lo fue a buscar con varios pick and go. El esfuerzo de Figallo y Tetaz no fue suficiente y Ben Youngs se filtró en la defensa para liquidar el partido. La patada de Farrell una vez más se fue desviada y el primer tiempo finalizó con un 15 a 3 de Inglaterra.

UN SEGUNDO TIEMPO TODO DE COLOR ROSA

Inglaterra salió en busca del bonus desde el inicio, ante unos Pumas que defendían como podían. Y en 4 minutos el premio del punto extra llegó para el equipo de Eddie Jones, cuando George Ford se filtró en la defensa albiceleste y apoyó el cuarto try. Farrell se sacó la mufa y convirtió por primera vez en el partido para poner el score 22 a 3. Mario Ledesma intentó con las variantes una reacción argentina que nunca llegó (a los 8 minutos, ingresó Creevy para transformarse en el Puma con más caps de la historia), mientras Inglaterra manejaba a su antojo la pelota, el juego y seguía haciendo lo que planeó. Así llegó otro penal de Farrell a los 14 para poner el 25 a 3 parcial, y Eddie Jones comenzó a realizar variantes pensando en el partido decisivo del grupo con Francia.

En 23 minutos se notaba como con amor propio Los Pumas buscaban descontar, con su característica vergüenza deportiva, ante un equipo inglés que esperaba el momento para seguir sumando, con el pase a los cuartos de final en el bolsillo. El partido ya no era tal, con un hombre menos y cansados los argentinos no podían aunque iban en busca del descuento, e Inglaterra que sacó el pie del acelerador, se limitaba a esperar para buscar desnivelar de contraataque; aunque sin la concentración del inicio. Los minutos pasaban y la garra Puma apareció a nueve minutos del final, cuando Carreras cedió para Moroni que a la carrera se cortó ante la marca inglesa y apoyó debajo de los palos. La conversión de Boffelli dejó a Los Pumas más cerca (25-10), aunque muy lejos del juego inglés.

Tocado en su amor propio Inglaterra fue otra vez, y a los 33 Jack Nowell – que volvió al primer equipo en este partido- se anotó en el marcador con un nuevo try inglés, el cual sumado a la conversión de Farrell dejó la cosas 32 a 10. Para terminar, a los 39 llegó la frutilla del postre para Inglaterra con un nuevo try, en este caso con un maul inglés imparable, que una vez más superó la defensa argentina. Esta vez apoyó Cowan- Dickie y la conversión de Farrell selló el 39 a 10 final.

Así sonó la chicharra decretando el final y Los Pumas quedaron eliminados del mundial de Japón, ante un equipo inglés que fue más de principio a fin.

La Rosa supo aprovechar la ventaja numérica y marcó puntos en cada oportunidad que tuvo (Foto AFP)

La Rosa supo aprovechar la ventaja numérica y marcó puntos en cada oportunidad que tuvo (Foto AFP)

Formaciones:

Argentina (10): Nahuel Tetaz Chaparro, Julián Montoya y Juan Figallo; Guido Petti y Tomás Lavanini (R); Pablo Matera (capitán), Marcos Kremer y Javier Ortega Desio; Tomás Cubelli y Benjamín Urdapilleta; Santiago Carreras, Jerónimo de la Fuente, Matías Orlando y Matías Moroni; Emiliano Boffelli.

Entrenador: Mario Ledesma

Cambios, Segundo Tiempo: 9 minutos, Agustín Creevy por Montoya, Mayco Vivas por Tetaz Chaparro, Santiago Medrano por Figallo y Matías Alemanno por Ortega Desio; 14, Tomás Lezana por Petti; 15, Bautista Delguy por Orlando; 18, Felipe Ezcurra por Cubelli, y 20, Lucas Mensa por Urdapilleta.

Inglaterra (39): Joe Marler, Jamie George y Kyle Sinckler; Maro Itoje y George Kruis; Tom Curry, Sam Underhill y Billy Vunipola; Ben Youngs y George Ford; Jonny May, Owen Farrell (capitán), Manu Tuilagi y Anthony Watson; Elliot Daly

Entrenador: Eddie Jones (Australia)

Cambios, Segundo Tiempo: al inicio, Lewis Ludlam, por Vunipola; 7 minutos, Willi Heinz por Youngs; 15, Courtney Lawes por Kruis; 23, Dan Cole por Sinclair y Mako Vunipola por Marler; 24, Luke Cowan-Dickie por George; 28, Henry Slade por Ford y Jack Nowell por Watson.

LOS TANTOS DEL PARTIDO

Primer tiempo: 6 minutos, penal de Urdapilleta (A); 8, try de May (I); 35, try de Daly (I), y 42, try de Youngs (I). Resultado parcial: Inglaterra 15 vs. Argentina 3

Expulsado, PT: 18 minutos, Lavanini (A).

Segundo tiempo: 4, 33 y 39 minutos tries de Ford, Nowell y Cowan-Dickie convertidos por Farrell (I); 13, penal de Farrell (I), y 31, try de Moroni convertido por Boffelli (A).

Estadio: Ajinimoto Stadium, de Tokio

Árbitro: Nigel Owens (Gales)

Asistentes: Ben O’Keeffe (Nueva Zelanda) y Andrew Brace (Irlanda)

TMO: Marius Jonker (Sudáfrica)

 Infobae 

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deportes

Se develó uno de los mayores misterios de la Generación Dorada: dónde está la pelota de la final en Atenas 2004

Avatar

Published

on

En uno de los avances de la película Reset de Fabricio Oberto se explicó dónde está el balón del partido ante Italia por la medalla dorada

El misterio de la pelota de la final de Atenas 2004, el gran interrogante que gira alrrededor de la Generación Dorada (AFP PHOTO/Donald EMMERT)

El misterio de la pelota de la final de Atenas 2004, el gran interrogante que gira alrrededor de la Generación Dorada (AFP PHOTO/Donald EMMERT)

La Generación Dorada es uno de los equipos más importantes en la historia del deporte argentino, por sus logros, valores y las barreras que trascendió. Pero también es un sinfín de anécdotas. Una de las más populares hablaba del misterio alrededor de la pelota que Manu Ginóbili canjeó para tener de recuerdo de la final contra Italia por la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.

El ex San Antonio Spurs se quedó con el balón y durmió abrazado a él toda la nota. Cuenta la historia, que a la madrugada, Carlos Delfino y Andrés Nocioni ingresaron a su habitación en estado de ebriedad para continuar con los festejos. Cuando vieron la pelota, le pegaron una patada que la sacaron de la Villa Olímpica y nadie la volvió a encontrar.

Luego de 16 años, mediante un avance de la película Reset de Fabricio Oberto (se estrenará el 4 de junio), finalmente se develó uno de los mayores misterios que envolvía al equipo conducido por Ruben Magnano.

Tras una introducción de Hugo Sconochini (era el compañero de habitación de Manu y testigo presencial de lo sucedido), el que tomó la palabra para explicar el detrás de escena fue Alejandro Cassettai, el jefe de equipo de la selección argentina de básquet en Atenas.

“Cuando estoy en la cancha estaban la pelota del juego, que la agarró un señor petiso, y otra que estaba en la de la mesa de control. Le digo que quería una pelota y él me dijo: ‘No, no. Si me das la camiseta de juego de Manu te la doy’. Me voy al vestuario y le digo a Manu que si me daba la camiseta se llevaba la pelota del partido. Me dijo que sí, entonces voy, le entrego la camiseta y me da las dos bolas”, comenzó su relato.

La pelota de la final en Atenas 2004

La pelota de la final en Atenas 2004

“Como él estaba en el doping le pregunté qué hacía con la pelota y Manu me dijo que se la deje en la cama. Y yo la dejé. Y la otra es esta“, confesó Alejandro mientras sacaba a la luz la otra pelota de ese partido.

Este video generó revuelo dentro del plantel. Uno de los primeros en tomar la palabra fue el Chapu Nocioni, quien durante muchos años tuvo que cargar con el peso de ser uno de los que perdió ese balón. “¡Voy hacer mi descargo! Primero: si yo hubiera hecho lo que se me acusa, ya está prescrito por los años que han pasado. Segundo: si lo hubiera hecho sería inimputable dado mis facultades en el momento del suceso. Art. 34 de Código Penal”, explicó, fiel a su estilo, en su cuenta de Twitter.

Además, dejó entrever que algo extraño sucedió en toda esta historia: “Quiero aclarar. Esta tercera persona que entra en juego, ¿qué veracidad hay en la historia de las dos pelotas? Ojo, ¡ese tema no es menor! Nadie, pero nadie, sabía de su existencia hasta el día de hoy. Al menos es sospechoso. Además ese tercero es muy muy amigo de Hugo (Sconochini). Gato encerrado”.

“Creo que tenemos que ir con un investigador privado”, concluyó Oberto.

FUENTE : INFOBAE

FOTO TAPA : MUNDO D LA VOZ DEL INTERIOR

Continue Reading

Deportes

Bahía Basket hoy cumple 10 años y Pepe Sánchez tiene un regalito

Avatar

Published

on

En 10 momentos se resumen los hechos más trascendentes de la franquicia. Opiniones de Sepo Ginóbili, Pancho Jasen, Juan Espil y el propio PP, que sorprendió con una respuesta respecto de su futuro. ¿Vuelve a jugar?

“Estoy listo” parece señalar Pepe Sánchez. Fotos: archivo-La Nueva.

 

Por Fernando Rodríguez /@rodriguezefe

 

Pepe Sánchez se fue cuando comenzaba a ganar algo de dinero como profesional del básquetbol.

Decidió dar vuelta la página de su carrera y empezar de cero en la universidad de Temple.

Tuvo capacidad para grabar, desde entonces, todo lo que pisó en ese mundo tan diferente al que estaba acostumbrado.

El ideólogo de Bahía Basket.

 

Se formateó en el básquetbol universitario, se dio el gusto de ser protagonista de la NBA y se consolidó en la competencia europea, llegando a jugar nada menos que en Barcelona y Real Madrid, entre otros.

En su cabeza -siempre activa- paralelamente fue elaborando una idea que conjugaba diferentes culturas, vivencias y estructuras en un proyecto que le permitiera mejorar sus raíces.

Su retorno al país coincidió prácticamente con la agonía de Estudiantes a nivel profesional y tras un vuelo rasante por Obras Sanitarias aterrizó en Bahía Blanca. Su lugar en el mundo.

Hoy, así como disfruta del crecimiento en familia de su hijo Vicente, es el padre de la criatura llamada Bahía Basket, que nació oficialmente el 25 de mayo de 2010, hoy hace exactamente 10 años.

El día del debut, en 2010, ante Obras.

 

“Lo que estamos viviendo es el resultado de todos estos años y el comienzo de lo que viene a futuro, el sistema Bahía Basket. Creo que los 10 años nos llegan en el mejor momento de construcción de identidad”, resumió.

“Y no puede dejar de agradecer a la gente que trabajó para que esto sea posible: jugadores y cuerpos técnicos, empresas que nos apoyaron; ellos hicieron que estos diez años sean posibles”, apuntó.

El Dow Center, una obra que excedió el ámbito local y nacional a nivel deportivo.

 

Buscando los 10 momentos de la institución que preside, el inicio se remonta a la primera etapa que lo tuvo como jugador y desencadena en una magnífica obra como el Dow Center, ya en carácter exclusivo de dirigente, aunque, sin descartar, a corto plazo, su regreso como jugador. Al menos un tiempito. ¿No lo creen? Pasen y vean…

 

1) El primer partido

 

Bahía Estudiantes –así se denominaba entonces-, debutó de local contra Obras. Era algo nuevo y se renovaban las expectativas tras el incansable esfuerzo de la dirigencia de Estudiantes por mantener la plaza en nuestra ciudad.

“El objetivo, básicamente, era mantener el básquet de elite en Bahía y, en mi caso, volver a jugar en mi ciudad”, recordó Pepe.

Así lucía el Casanova en el primer partido de Bahía.

 

“Se sumó Juan (Espil), quien fue clave –agregó- con la misma idea e ilusión de retirarnos en Bahía”.

   —Volviste a jugar delante de tu familia, de tus amigos y en tu ciudad. ¿Qué te generaba esto, sumado a la responsabilidad de tener que tomar, al mismo tiempo, decisiones afuera de la cancha?

—Era un doble trabajo, pero me acuerdo, sobre todo, del juego. Disfruté mucho de volver a jugar por jugar.

Entre Lucas Faggiano y Pepe atrapan a Elsener.

 

   —¿El juego te abstraía del resto de las responsabilidades?

—Sí, me abstraía. El entrenamiento y jugar era lo que más disfrutaba. Y yo lo que quería era jugar.

Javier Mojica se fue de un día para otro.

 

   —Jugaste tres temporadas. ¿Te quedó algún equipo más grabado que otro?

—Sí, el segundo. El primer año medio que sentamos las bases y el segundo, Faggiano, Aguerre, Ricky Sánchez y Meyinsse terminaron siendo todos muy importantes. Lucas, de Selección argentina; Aguerre también; Ricky y Mojica estaban en su mejor momento; Meyinsse terminó siendo un pivote dominante en América, más Juan y yo. Si Mojica no se iba, no sé qué hubiera pasado… Jugamos el Súper 8 y estuvimos a punto de voltear al Peñarol de Oveja, que tenía a Campazzo, Leo y que había sumado a Chapu (Nocioni). Y después perdimos en cinco juegos en playoffs. Habíamos encontrado mucha química y en casa prácticamente no perdimos (21-4).

 

2-El retiro de Juan Espil

 

Entre los partidos inolvidables de Bahía Basket, con el que se despidió Juan Espil del público bahiense, el viernes 13 de abril, definitivamente aparece entre los primeros.

“Fue memorable. Interiormente sabía que podía ser mi último partido”, recordó, en referencia al cuarto, ante Peñarol en el Casanova, con la serie 2-1 a favor de los marplatenses.

Bahía perdía, al final del primer cuarto, 33 a 12 (¡por 21!).

Juan Espil y su recuerdo de la despedida en Bahía.

 

“Empezamos muy mal. Y hasta se cortó la luz. Me acuerdo que en ese momento, me hicieron una nota en LU2, je. Increíble”, recordó.

Eso sucedió restando 4m22s para el final del tercer cuarto y el Casanova se mantuvo a oscuras durante 17 minutos.

El público le demostró su afecto a Juan.

 

Pero, de a poco, Bahía terminó con todas las luces.

“Metí algunos triples para darlo vuelta y lo terminamos ganando (90 a 81)”, repasó Juan, que tenía 44 años.

“Fue sensancional”, dijo Juan, respecto del histórico partido ante Peñarol.

 

“Fue sensacional. Me fui del Casanova con toda la gente aplaudiéndome. Tengo una foto que me regaló Guille Giagante, haciendo una reverencia ante toda la gente. Si bien quedaba un partido, ganarle a Peñarol en Mar del Plata era muy difícil, se hacían muy fuertes”, admitió Juan.

Y así fue. En Mar del Plata le puso final a su carrera.

 

3-El impacto de la LDD

 

La creación de la Liga de Desarrollo resultó un polo de atracción para Bahía Basket, cuya metodología de trabajo se amoldaba a los objetivos que persigue esta competencia.

¡Cuántos nombres destacados! Primer título de LDD.

 

Los tres títulos en las primeras tres ediciones resultan anecdóticos, no obstante, siempre significó un banco de prueba real para jóvenes que se potenciaron y más tarde trascendieron, al punto que varios de ellos hoy son jugadores de Liga y hasta integrantes de las listas de Selección mayor argentina.

El segundo, historia repetida.

 

Por caso, Lucio Redivo, Facundo Corvalán, Gastón Whelan, Martín Fernández, Juan Pablo Vaulet, Máximo Fjellerup y Leandro Bolmaro, entre los más destacados.

 

4-La casa propia

 

La primera casa de Bahía Basket fue el Polideportivo Norte. Allí donde desarrolló su propio espacio y comenzó a plasmar la idea del proyecto desde lo social, un aspecto que siempre fue de la mano con lo deportivo.

“Rehabilitar ese lugar fue algo espectacular y emocionante”, aseguró Pepe.

Corvalán, Marini y Fjellerup, en el Poli.

 

“Significó –agregó- acercarnos a un barrio que necesitaba un espacio saludable, que se logró reconstruyendo una nave destrozada y generando un espacio muy lindo para el deporte. Ahí podíamos entrenar y desarrollar a nivel social lo que más lógica tiene para nosotros que es hacerlo mediante el deporte. La idea es sumar nuevos proyectos sociales con este formato”.

   —¿Esa experiencia les sirvió para confiar en la idea original y replicarla como hicieron en La Piedad?

—Sin dudas. Hoy lo hacemos en La Piedad y en el Poli ya llevamos seis años de vida propia. El proyecto sigue.

El “Mofle” Horvath trabajando en La Piedad.

 

   —¿De alguna manera esto es el ejemplo que se puede conjugar trabajo entre público y privado?

—Sin dudas. El trabajo con la Municipalidad fue muy interesante. Salió muy bien y hoy, continuando con el apoyo del intendente Héctor Gay, es un espacio de salud que ganó la ciudad. Lo usan las selecciones de Bahía y también varios clubes. Además, en el barrio significó una transformación para muchas familias. Y, a la par, en lo deportivo, a nosotros nos dio independencia.

El Polideportivo, un lugar que volvió a cobrar vida.

 

   —¿Ahí empezaron a desarrollar con los jugadores el trabajo menos convencional?

—Es que con dos horitas de entrenamiento a la mañana y otra hora y media a la noche nos alcanzaba para un equipo de Liga. Pero el corazón de Bahía Basket es la cancha de entrenamiento. Y ahí teníamos, además, el vestuario, un mini gimnasio, la sala de video… En la transformación del proyecto necesitábamos horas de entrenamiento y eso nos lo permitió. El Poli fue un gran hito.

 

5-La Liga Sudamericana

 

Como cada paso que dio, la primera experiencia a nivel internacional de Bahía Basket generaba incógnita.

En Chile, perdió en el debut frente a Hebraica (Uruguay) 74 a 68, aunque respondió en los dos siguientes: 78-63 a Universidad San Simón (Bolivia) y 99-64 contra Deportivo Valdivia.

Fjellerup y otra conversión ante Valdivia.

 

“Era el primer torneo internacional para la mayoría de nosotros, en mi caso como entrenador. Desde el inicio en Chile, haber clasificado ya significaba un desafío todo lo que se venía”, recordó Sebastián Ginóbili.

El segundo paso era un cuadrangular en La Banda, del cual clasificaba uno y cuyos rivales eran el local Olímpico, Guaros (Venezuela) y UniCEUB (Brasil).

“Teníamos muchas ganas, pero entendíamos que éramos la cenicienta”, admitió el DT.

Primer partido y triunfo ante los brasileños, 71 a 58.

“El equipo jugó muy bien desde el inicio del cuadrangular”, dijo Sepo.

El segundo se desarrolló en un contexto difícil.

“Antes del juego hubo tres jugadores intoxicados (Fjellerup, Juan Pablo Vaulet y Johnson) y no podían jugar. Teníamos todo para ganar y nada por perder. Se unieron todos. Lo dimos vuelta, los pusimos nerviosos y, la verdad, cuando terminó el partido (victoria 80 a 72 frente al local) nos mirábamos en el vestuario y no podíamos creer que habíamos clasificado”, confesó.

Redivo, camino al cesto en una noche inolvidable en La Banda.

 

“Al otro día recuperamos los jugadores y enfrentamos a los venezolanos que ya estaban eliminados. Fue una sorpresa y gran alegría en todo sentido”, reconoció.

“No nos pesó la responsabilidad. Entendimos que la forma de jugar era como lo veníamos haciendo en la Liga y disfrutando. Fue un momento top de mi experiencia en Bahía Basket”, resaltó Sepo.

Después, Bahía jugó la serie final contra Mogi (Brasil), cediendo los dos de visitante (77-72 y 80-77) y en el Casanova (84-81).

 

6-Liga de las Américas

 

Las dos primeras paradas en esta competición fueron en Ponce (Puerto Rico).

“Enfrentamos presupuestos mucho más altos que el nuestro y de visitantes, pero teníamos muy en claro lo que queríamos”, señaló Hernán Jasen.

El cuadrangular inicial los ilusionó y clasificó directamente a semifinales, tras ganarle a Cocodrilos (77-75), Academia (94-67) y el local Leones (96-92).

Una derrota ante Leones obligó a ganar. Y el equipo respondió con altura.

 

La segunda vez en Ponce resultó totalmente diferente, apasionante. Porque la derrota en el debut contra el local Leones (95-82) lo condicionó.

“El cuadrangular que nos clasificó a la Final Four fue durísimo. Empezamos perdiendo contra Ponce (95-82) y terminamos ganándole a San Lorenzo (contundente y sorpresivo 89 a 69) y Hebraica (73-69), en un partido increíble. La mejor experiencia que viví estando en Bahía Basket”, aseguró Pancho.

¿Qué más se le podía pedir a esta altura a este equipo? Fueron a Barquisimeto (Venezuela). Estaban a dos triunfos del título. ¡De no creer!

El pasaje a la final estaba concretado en Venezuela. Era momento de festejar.

 

Y estos pibes, que se estaban haciendo hombres, quedaron a una victoria, después de sorprender a Fuerza Regia (México), por 74 a 65.

“Hay que remarcar que jugamos una final de la Liga de las Américas, donde hay tantísimos clubes en el continente que lo buscan. Nos hicimos fuertes en Puerto Rico y Venezuela. Mostramos mucho carácter, a pesar de la juventud de la mayoría. Los chicos estaban súper preparados para afrontarla”, resaltó Pancho.

Lo logrado en esta etapa no pasó desapercibido para uno de los mejores jugadores que dio la ciudad.

“Es de los momentos que guardo entre los mejores, comparado con haber jugado en la Selección argentina o Estudiantes de Madrid. Me agarró de grande y disfrutaba muchísimo. Se formó un grupo fantástico de personas y disfrutábamos estar juntos; se hizo corto el año a pesar de los viajes”, contó.

Antes de la final, la arenga de Sepo Ginóbili.

 

En la final, la derrota (88-65) contra el local Guaros y ante un Domo Bolivariano que explotaba, no fue más que un dignísimo cierre a una temporada de excelencia.

 

7-El ascenso a nivel local

 

Cumpliendo con el reglamento de la Asociación Bahiense, en 2019 Bahía Basket debía participar en los torneos superiores, en este caso comenzando en Segunda.

“Fue una prueba mental para el equipo. Sabíamos que desde lo deportivo estábamos un paso adelante del resto. En los partidos cerrados, la presión era nuestra; foules no cobrados o mano dura, teníamos que aprender que era así, respetando el juego como en el resto de las competencias”, explicó Federico Elías.

Los campeones del torneo de Segunda.

 

Lo cierto que Bahía supo incorporar a su plan de trabajo semanal la competencia local y terminó, como se presumía, marcando diferencia y ascendiendo a Primera.

“Creo que el equipo estuvo muy bien de la cabeza; lo demostramos en el tercer partido con Argentino, que entramos al último cuarto 15 puntos abajo, con la gente alentando más que nunca por ellos y lo dimos vuelta. Creo que ese partido fue bisagra, pudiendo demostrar todo lo que entrenábamos y para qué estábamos en ese torneo”, entendió el tirador.

Federico Elías se llevó una de las redes del Tomás.

 

Bahía ganó el torneo sin sobresaltos.

“Significó un desahogo y lo merecíamos por todas las horas de trabajo que había atrás. Nunca había vivido esto y fue lindo disfrutarlo en medio de la temporada de Liga. Nos potenció para las otras competencias”, opinó.

 

Párrafo aparte

 

Los siguientes momentos de Bahía Basket están directamente relacionado con lo que fue un proyecto y terminó siendo realidad: el Dow Center.

El propio Pepe Sánchez respondió a los siguientes tres puntos vinculados a una obra donde, finalmente, cristalizó el proyecto.

 

8-La presentación

 

   —¿Cómo fue el proceso previo, en silencio, y el día que pudiste confirmar públicamente la construcción del Dow?

—La gente de Dow confió en este sueño, con Gastón Remy a la cabeza, que era presidente y hoy continúa con Diego Ordoñez a la cabeza. Para mí era importante poder hacer una presentación cuando los cimientos del proyecto estuvieran seteados, porque presentar un proyecto y después no poder concretarlo no va con mi personalidad. Fue sentar las bases para empezar a contar una historia bastante diferente de lo que podía ser la construcción de un estadio. Era todo un desafío contar lo que sería el Dow Center.

El día que Pepe pudo contar el proyecto del Dow Center.

 

   —Bueno, hoy se sigue descubriendo lo que puede desarrollarse ahí más allá de un partido de básquet.

—Exactamente. Se va transformando. Hoy me gusta utilizar más la palabra campus y no centro de entrenamiento, porque cuando podamos activar la parte exterior, será un lugar lleno de vida, más relacionado a lo que es un campus universitario en miniatura que un propio estadio. Para mí marcó un antes y un después.

Como siempre, el dueño de la pelota.

 

   —¿Tu desafío era plasmar una visión sin que, literalmente, se considere increíble concretar?

—Tal cual. Te doy un ejemplo. En mi visión primaria, la parte del gimnasio (I feel good) iba toda abierta, sin paredes y conectaba con la cancha. ¿Por qué? Lo vi en varios centros de entrenamiento de la NBA y me pareció espectacular. Conectás la energía de los que están jugando en la cancha, con los que están en el gimnasio. Pero claro, como no tengo ni idea de gimnasios, cuando nos asesoramos nos dijeron que era inviable y pusimos paredes… Bueno, esas paredes ahora desaparecen, je. Hicimos una pequeña experiencia dejando una parte abierta y es un ejemplo de que se puede agregar a nuestra cultura. A veces, nosotros mismos nos subestimamos. La gente se suma a la cultura interna.

 

9-El primer entrenamiento

 

   —No te mostraste públicamente en el Dow en la primera práctica. ¿Estuviste?

—Sí, estuve por ahí. Y fue muy, muy emocionante.

Sepo y su emoción por lo que estaba viviendo.

 

   —Me quedó grabado, hablando con Sepo, que se entrecortó cuando, como bahiense y hombre de básquet definía lo que significaba el lugar.

—Me acuerdo dos cosas puntuales: la cara de los chicos, que era como haber entrado a Disney, como dice Scola y, por otro lado, en eso me reflejo en Sepo, sentir que se estaba continuando con la historia del básquet de Bahía. Verlo materializado fue decir: “está en el lugar que corresponde”.

El equipo, ya disfrutando de su nueva casa.

 

   —¿Por qué no en otro lado?

—Porque justamente el lugar era acá. Era consciente de que estábamos agregando otra página a la historia del básquet bahiense.

 

10-La Selección

 

   —¿La concentración de la Selección argentina antes del Panamericano y el Mundial era la prueba piloto?

—Tengo el recuerdo de toda la semana; fue increíble, de largas charlas con Oveja (Hernández), Luis (Scola)… Y un mes y medio después estaban jugando la final del Mundo.

Una de las tantas charlas de Oveja y Pepe.

 

  —Y seguían elogiando el inicio.

—Creo que estuvo a la altura de lo que fue una gran preparación. La otra vez escuchaba a Luis (Scola) y decía que había sido la mejor preparación para un torneo y eso está buenísimo.

Scola se sorprendió de las instalaciones.

 

   —¿Y el partido donde por primera vez se abrieron las puertas al público?

—El día del partido fue muy emocionante. Además, ver a Lucio (Redivo), Maxi (Fjellerup), Leo Bolmaro fue todo muy loco. Habían estado con nosotros.

Susbielles fue clave para que la Selección concentre en Bahía.

 

   —Vos sabías bien las bondades del Dow, pero según dijo Oveja, a él tuvieron que convencerlo. ¿Te costó que viniera la Selección?

—Cuando lo empecé a hablar con “Chubi” (Susbielles) -entonces presidente de la Confederación-, la anécdota es que vino a verlo y dio el ok para la concentración. Pero, claro, tenía que convencer a todos los que no lo habían visto. Las objeciones eran tener que vivir adentro de la cancha de básquet y demás. Fue como tener que romper hielo. Creo que ahí “Chubi” jugó un papel clave para que la Selección venga a concentrar a Bahía. Siempre se lo estaré agradecido.

   —¿Fue, definitivamente, concretar y reunir en un lugar todo lo que estaba en tu cabeza desde hacía mucho tiempo?

—Sin dudas: energía, movimiento y romper con muchas barreras. Y muy rápido tomó vida propia. Además, se le agregó algo de mucho valor a la ciudad. No es casualidad lo que vivimos esta temporada con Bahía Basket.

¿Lo seguirá viendo de afuera Pepe o se meterá a la cancha?

 

   —Todo esto que hablaste fue desde tu lugar de presidente de Bahía Basket. ¿No te gustaría disfrutarlo desde el Pepe Sánchez jugador? Nunca dijiste que te retirabas…

—Bueno… La verdad que últimamente entrené mucho.

   —¡Epa! ¡Me sorprendés! ¿Y?

—Me siento cero kilómetro.

   —A los 43 años llevás una vida muy saludable, entrenás, cada vez estás más conectado al básquetbol y cuando diste un paso al costado fue, básicamente, porque lo decidió tu espalda. Insisto, ¿existe alguna posibilidad real de que vuelvas a disfrutar como jugador y por los puntos en el Dow Center?

—Eeeh…

  —¡Dudaste! Es una señal…

—Tengo muchas ganas de ver cómo es jugar después de ocho años… Es muy probable, je, je, je…

¿Será cierto? Por las dudas, vayan reservando una butaca en el Dow Center…

“Estoy listo” parece señalar Pepe Sánchez. Fotos: archivo-La Nueva.

 

Por Fernando Rodríguez /@rodriguezefe

 

Pepe Sánchez se fue cuando comenzaba a ganar algo de dinero como profesional del básquetbol.

Decidió dar vuelta la página de su carrera y empezar de cero en la universidad de Temple.

Tuvo capacidad para grabar, desde entonces, todo lo que pisó en ese mundo tan diferente al que estaba acostumbrado.

El ideólogo de Bahía Basket.

 

Se formateó en el básquetbol universitario, se dio el gusto de ser protagonista de la NBA y se consolidó en la competencia europea, llegando a jugar nada menos que en Barcelona y Real Madrid, entre otros.

En su cabeza -siempre activa- paralelamente fue elaborando una idea que conjugaba diferentes culturas, vivencias y estructuras en un proyecto que le permitiera mejorar sus raíces.

Su retorno al país coincidió prácticamente con la agonía de Estudiantes a nivel profesional y tras un vuelo rasante por Obras Sanitarias aterrizó en Bahía Blanca. Su lugar en el mundo.

Hoy, así como disfruta del crecimiento en familia de su hijo Vicente, es el padre de la criatura llamada Bahía Basket, que nació oficialmente el 25 de mayo de 2010, hoy hace exactamente 10 años.

El día del debut, en 2010, ante Obras.

 

“Lo que estamos viviendo es el resultado de todos estos años y el comienzo de lo que viene a futuro, el sistema Bahía Basket. Creo que los 10 años nos llegan en el mejor momento de construcción de identidad”, resumió.

“Y no puede dejar de agradecer a la gente que trabajó para que esto sea posible: jugadores y cuerpos técnicos, empresas que nos apoyaron; ellos hicieron que estos diez años sean posibles”, apuntó.

El Dow Center, una obra que excedió el ámbito local y nacional a nivel deportivo.

 

Buscando los 10 momentos de la institución que preside, el inicio se remonta a la primera etapa que lo tuvo como jugador y desencadena en una magnífica obra como el Dow Center, ya en carácter exclusivo de dirigente, aunque, sin descartar, a corto plazo, su regreso como jugador. Al menos un tiempito. ¿No lo creen? Pasen y vean…

 

1) El primer partido

 

Bahía Estudiantes –así se denominaba entonces-, debutó de local contra Obras. Era algo nuevo y se renovaban las expectativas tras el incansable esfuerzo de la dirigencia de Estudiantes por mantener la plaza en nuestra ciudad.

“El objetivo, básicamente, era mantener el básquet de elite en Bahía y, en mi caso, volver a jugar en mi ciudad”, recordó Pepe.

Así lucía el Casanova en el primer partido de Bahía.

 

“Se sumó Juan (Espil), quien fue clave –agregó- con la misma idea e ilusión de retirarnos en Bahía”.

   —Volviste a jugar delante de tu familia, de tus amigos y en tu ciudad. ¿Qué te generaba esto, sumado a la responsabilidad de tener que tomar, al mismo tiempo, decisiones afuera de la cancha?

—Era un doble trabajo, pero me acuerdo, sobre todo, del juego. Disfruté mucho de volver a jugar por jugar.

Entre Lucas Faggiano y Pepe atrapan a Elsener.

 

   —¿El juego te abstraía del resto de las responsabilidades?

—Sí, me abstraía. El entrenamiento y jugar era lo que más disfrutaba. Y yo lo que quería era jugar.

Javier Mojica se fue de un día para otro.

 

   —Jugaste tres temporadas. ¿Te quedó algún equipo más grabado que otro?

—Sí, el segundo. El primer año medio que sentamos las bases y el segundo, Faggiano, Aguerre, Ricky Sánchez y Meyinsse terminaron siendo todos muy importantes. Lucas, de Selección argentina; Aguerre también; Ricky y Mojica estaban en su mejor momento; Meyinsse terminó siendo un pivote dominante en América, más Juan y yo. Si Mojica no se iba, no sé qué hubiera pasado… Jugamos el Súper 8 y estuvimos a punto de voltear al Peñarol de Oveja, que tenía a Campazzo, Leo y que había sumado a Chapu (Nocioni). Y después perdimos en cinco juegos en playoffs. Habíamos encontrado mucha química y en casa prácticamente no perdimos (21-4).

 

2-El retiro de Juan Espil

 

Entre los partidos inolvidables de Bahía Basket, con el que se despidió Juan Espil del público bahiense, el viernes 13 de abril, definitivamente aparece entre los primeros.

“Fue memorable. Interiormente sabía que podía ser mi último partido”, recordó, en referencia al cuarto, ante Peñarol en el Casanova, con la serie 2-1 a favor de los marplatenses.

Bahía perdía, al final del primer cuarto, 33 a 12 (¡por 21!).

Juan Espil y su recuerdo de la despedida en Bahía.

 

“Empezamos muy mal. Y hasta se cortó la luz. Me acuerdo que en ese momento, me hicieron una nota en LU2, je. Increíble”, recordó.

Eso sucedió restando 4m22s para el final del tercer cuarto y el Casanova se mantuvo a oscuras durante 17 minutos.

El público le demostró su afecto a Juan.

 

Pero, de a poco, Bahía terminó con todas las luces.

“Metí algunos triples para darlo vuelta y lo terminamos ganando (90 a 81)”, repasó Juan, que tenía 44 años.

“Fue sensancional”, dijo Juan, respecto del histórico partido ante Peñarol.

 

“Fue sensacional. Me fui del Casanova con toda la gente aplaudiéndome. Tengo una foto que me regaló Guille Giagante, haciendo una reverencia ante toda la gente. Si bien quedaba un partido, ganarle a Peñarol en Mar del Plata era muy difícil, se hacían muy fuertes”, admitió Juan.

Y así fue. En Mar del Plata le puso final a su carrera.

 

3-El impacto de la LDD

 

La creación de la Liga de Desarrollo resultó un polo de atracción para Bahía Basket, cuya metodología de trabajo se amoldaba a los objetivos que persigue esta competencia.

¡Cuántos nombres destacados! Primer título de LDD.

 

Los tres títulos en las primeras tres ediciones resultan anecdóticos, no obstante, siempre significó un banco de prueba real para jóvenes que se potenciaron y más tarde trascendieron, al punto que varios de ellos hoy son jugadores de Liga y hasta integrantes de las listas de Selección mayor argentina.

El segundo, historia repetida.

 

Por caso, Lucio Redivo, Facundo Corvalán, Gastón Whelan, Martín Fernández, Juan Pablo Vaulet, Máximo Fjellerup y Leandro Bolmaro, entre los más destacados.

 

4-La casa propia

 

La primera casa de Bahía Basket fue el Polideportivo Norte. Allí donde desarrolló su propio espacio y comenzó a plasmar la idea del proyecto desde lo social, un aspecto que siempre fue de la mano con lo deportivo.

“Rehabilitar ese lugar fue algo espectacular y emocionante”, aseguró Pepe.

Corvalán, Marini y Fjellerup, en el Poli.

 

“Significó –agregó- acercarnos a un barrio que necesitaba un espacio saludable, que se logró reconstruyendo una nave destrozada y generando un espacio muy lindo para el deporte. Ahí podíamos entrenar y desarrollar a nivel social lo que más lógica tiene para nosotros que es hacerlo mediante el deporte. La idea es sumar nuevos proyectos sociales con este formato”.

   —¿Esa experiencia les sirvió para confiar en la idea original y replicarla como hicieron en La Piedad?

—Sin dudas. Hoy lo hacemos en La Piedad y en el Poli ya llevamos seis años de vida propia. El proyecto sigue.

El “Mofle” Horvath trabajando en La Piedad.

 

   —¿De alguna manera esto es el ejemplo que se puede conjugar trabajo entre público y privado?

—Sin dudas. El trabajo con la Municipalidad fue muy interesante. Salió muy bien y hoy, continuando con el apoyo del intendente Héctor Gay, es un espacio de salud que ganó la ciudad. Lo usan las selecciones de Bahía y también varios clubes. Además, en el barrio significó una transformación para muchas familias. Y, a la par, en lo deportivo, a nosotros nos dio independencia.

El Polideportivo, un lugar que volvió a cobrar vida.

 

   —¿Ahí empezaron a desarrollar con los jugadores el trabajo menos convencional?

—Es que con dos horitas de entrenamiento a la mañana y otra hora y media a la noche nos alcanzaba para un equipo de Liga. Pero el corazón de Bahía Basket es la cancha de entrenamiento. Y ahí teníamos, además, el vestuario, un mini gimnasio, la sala de video… En la transformación del proyecto necesitábamos horas de entrenamiento y eso nos lo permitió. El Poli fue un gran hito.

 

5-La Liga Sudamericana

 

Como cada paso que dio, la primera experiencia a nivel internacional de Bahía Basket generaba incógnita.

En Chile, perdió en el debut frente a Hebraica (Uruguay) 74 a 68, aunque respondió en los dos siguientes: 78-63 a Universidad San Simón (Bolivia) y 99-64 contra Deportivo Valdivia.

Fjellerup y otra conversión ante Valdivia.

 

“Era el primer torneo internacional para la mayoría de nosotros, en mi caso como entrenador. Desde el inicio en Chile, haber clasificado ya significaba un desafío todo lo que se venía”, recordó Sebastián Ginóbili.

El segundo paso era un cuadrangular en La Banda, del cual clasificaba uno y cuyos rivales eran el local Olímpico, Guaros (Venezuela) y UniCEUB (Brasil).

“Teníamos muchas ganas, pero entendíamos que éramos la cenicienta”, admitió el DT.

Primer partido y triunfo ante los brasileños, 71 a 58.

“El equipo jugó muy bien desde el inicio del cuadrangular”, dijo Sepo.

El segundo se desarrolló en un contexto difícil.

“Antes del juego hubo tres jugadores intoxicados (Fjellerup, Juan Pablo Vaulet y Johnson) y no podían jugar. Teníamos todo para ganar y nada por perder. Se unieron todos. Lo dimos vuelta, los pusimos nerviosos y, la verdad, cuando terminó el partido (victoria 80 a 72 frente al local) nos mirábamos en el vestuario y no podíamos creer que habíamos clasificado”, confesó.

Redivo, camino al cesto en una noche inolvidable en La Banda.

 

“Al otro día recuperamos los jugadores y enfrentamos a los venezolanos que ya estaban eliminados. Fue una sorpresa y gran alegría en todo sentido”, reconoció.

“No nos pesó la responsabilidad. Entendimos que la forma de jugar era como lo veníamos haciendo en la Liga y disfrutando. Fue un momento top de mi experiencia en Bahía Basket”, resaltó Sepo.

Después, Bahía jugó la serie final contra Mogi (Brasil), cediendo los dos de visitante (77-72 y 80-77) y en el Casanova (84-81).

 

6-Liga de las Américas

 

Las dos primeras paradas en esta competición fueron en Ponce (Puerto Rico).

“Enfrentamos presupuestos mucho más altos que el nuestro y de visitantes, pero teníamos muy en claro lo que queríamos”, señaló Hernán Jasen.

El cuadrangular inicial los ilusionó y clasificó directamente a semifinales, tras ganarle a Cocodrilos (77-75), Academia (94-67) y el local Leones (96-92).

Una derrota ante Leones obligó a ganar. Y el equipo respondió con altura.

 

La segunda vez en Ponce resultó totalmente diferente, apasionante. Porque la derrota en el debut contra el local Leones (95-82) lo condicionó.

“El cuadrangular que nos clasificó a la Final Four fue durísimo. Empezamos perdiendo contra Ponce (95-82) y terminamos ganándole a San Lorenzo (contundente y sorpresivo 89 a 69) y Hebraica (73-69), en un partido increíble. La mejor experiencia que viví estando en Bahía Basket”, aseguró Pancho.

¿Qué más se le podía pedir a esta altura a este equipo? Fueron a Barquisimeto (Venezuela). Estaban a dos triunfos del título. ¡De no creer!

El pasaje a la final estaba concretado en Venezuela. Era momento de festejar.

 

Y estos pibes, que se estaban haciendo hombres, quedaron a una victoria, después de sorprender a Fuerza Regia (México), por 74 a 65.

“Hay que remarcar que jugamos una final de la Liga de las Américas, donde hay tantísimos clubes en el continente que lo buscan. Nos hicimos fuertes en Puerto Rico y Venezuela. Mostramos mucho carácter, a pesar de la juventud de la mayoría. Los chicos estaban súper preparados para afrontarla”, resaltó Pancho.

Lo logrado en esta etapa no pasó desapercibido para uno de los mejores jugadores que dio la ciudad.

“Es de los momentos que guardo entre los mejores, comparado con haber jugado en la Selección argentina o Estudiantes de Madrid. Me agarró de grande y disfrutaba muchísimo. Se formó un grupo fantástico de personas y disfrutábamos estar juntos; se hizo corto el año a pesar de los viajes”, contó.

Antes de la final, la arenga de Sepo Ginóbili.

 

En la final, la derrota (88-65) contra el local Guaros y ante un Domo Bolivariano que explotaba, no fue más que un dignísimo cierre a una temporada de excelencia.

 

7-El ascenso a nivel local

 

Cumpliendo con el reglamento de la Asociación Bahiense, en 2019 Bahía Basket debía participar en los torneos superiores, en este caso comenzando en Segunda.

“Fue una prueba mental para el equipo. Sabíamos que desde lo deportivo estábamos un paso adelante del resto. En los partidos cerrados, la presión era nuestra; foules no cobrados o mano dura, teníamos que aprender que era así, respetando el juego como en el resto de las competencias”, explicó Federico Elías.

Los campeones del torneo de Segunda.

 

Lo cierto que Bahía supo incorporar a su plan de trabajo semanal la competencia local y terminó, como se presumía, marcando diferencia y ascendiendo a Primera.

“Creo que el equipo estuvo muy bien de la cabeza; lo demostramos en el tercer partido con Argentino, que entramos al último cuarto 15 puntos abajo, con la gente alentando más que nunca por ellos y lo dimos vuelta. Creo que ese partido fue bisagra, pudiendo demostrar todo lo que entrenábamos y para qué estábamos en ese torneo”, entendió el tirador.

Federico Elías se llevó una de las redes del Tomás.

 

Bahía ganó el torneo sin sobresaltos.

“Significó un desahogo y lo merecíamos por todas las horas de trabajo que había atrás. Nunca había vivido esto y fue lindo disfrutarlo en medio de la temporada de Liga. Nos potenció para las otras competencias”, opinó.

 

Párrafo aparte

 

Los siguientes momentos de Bahía Basket están directamente relacionado con lo que fue un proyecto y terminó siendo realidad: el Dow Center.

El propio Pepe Sánchez respondió a los siguientes tres puntos vinculados a una obra donde, finalmente, cristalizó el proyecto.

 

8-La presentación

 

   —¿Cómo fue el proceso previo, en silencio, y el día que pudiste confirmar públicamente la construcción del Dow?

—La gente de Dow confió en este sueño, con Gastón Remy a la cabeza, que era presidente y hoy continúa con Diego Ordoñez a la cabeza. Para mí era importante poder hacer una presentación cuando los cimientos del proyecto estuvieran seteados, porque presentar un proyecto y después no poder concretarlo no va con mi personalidad. Fue sentar las bases para empezar a contar una historia bastante diferente de lo que podía ser la construcción de un estadio. Era todo un desafío contar lo que sería el Dow Center.

El día que Pepe pudo contar el proyecto del Dow Center.

 

   —Bueno, hoy se sigue descubriendo lo que puede desarrollarse ahí más allá de un partido de básquet.

—Exactamente. Se va transformando. Hoy me gusta utilizar más la palabra campus y no centro de entrenamiento, porque cuando podamos activar la parte exterior, será un lugar lleno de vida, más relacionado a lo que es un campus universitario en miniatura que un propio estadio. Para mí marcó un antes y un después.

Como siempre, el dueño de la pelota.

 

   —¿Tu desafío era plasmar una visión sin que, literalmente, se considere increíble concretar?

—Tal cual. Te doy un ejemplo. En mi visión primaria, la parte del gimnasio (I feel good) iba toda abierta, sin paredes y conectaba con la cancha. ¿Por qué? Lo vi en varios centros de entrenamiento de la NBA y me pareció espectacular. Conectás la energía de los que están jugando en la cancha, con los que están en el gimnasio. Pero claro, como no tengo ni idea de gimnasios, cuando nos asesoramos nos dijeron que era inviable y pusimos paredes… Bueno, esas paredes ahora desaparecen, je. Hicimos una pequeña experiencia dejando una parte abierta y es un ejemplo de que se puede agregar a nuestra cultura. A veces, nosotros mismos nos subestimamos. La gente se suma a la cultura interna.

 

9-El primer entrenamiento

 

   —No te mostraste públicamente en el Dow en la primera práctica. ¿Estuviste?

—Sí, estuve por ahí. Y fue muy, muy emocionante.

Sepo y su emoción por lo que estaba viviendo.

 

   —Me quedó grabado, hablando con Sepo, que se entrecortó cuando, como bahiense y hombre de básquet definía lo que significaba el lugar.

—Me acuerdo dos cosas puntuales: la cara de los chicos, que era como haber entrado a Disney, como dice Scola y, por otro lado, en eso me reflejo en Sepo, sentir que se estaba continuando con la historia del básquet de Bahía. Verlo materializado fue decir: “está en el lugar que corresponde”.

El equipo, ya disfrutando de su nueva casa.

 

   —¿Por qué no en otro lado?

—Porque justamente el lugar era acá. Era consciente de que estábamos agregando otra página a la historia del básquet bahiense.

 

10-La Selección

 

   —¿La concentración de la Selección argentina antes del Panamericano y el Mundial era la prueba piloto?

—Tengo el recuerdo de toda la semana; fue increíble, de largas charlas con Oveja (Hernández), Luis (Scola)… Y un mes y medio después estaban jugando la final del Mundo.

Una de las tantas charlas de Oveja y Pepe.

 

  —Y seguían elogiando el inicio.

—Creo que estuvo a la altura de lo que fue una gran preparación. La otra vez escuchaba a Luis (Scola) y decía que había sido la mejor preparación para un torneo y eso está buenísimo.

Scola se sorprendió de las instalaciones.

 

   —¿Y el partido donde por primera vez se abrieron las puertas al público?

—El día del partido fue muy emocionante. Además, ver a Lucio (Redivo), Maxi (Fjellerup), Leo Bolmaro fue todo muy loco. Habían estado con nosotros.

Susbielles fue clave para que la Selección concentre en Bahía.

 

   —Vos sabías bien las bondades del Dow, pero según dijo Oveja, a él tuvieron que convencerlo. ¿Te costó que viniera la Selección?

—Cuando lo empecé a hablar con “Chubi” (Susbielles) -entonces presidente de la Confederación-, la anécdota es que vino a verlo y dio el ok para la concentración. Pero, claro, tenía que convencer a todos los que no lo habían visto. Las objeciones eran tener que vivir adentro de la cancha de básquet y demás. Fue como tener que romper hielo. Creo que ahí “Chubi” jugó un papel clave para que la Selección venga a concentrar a Bahía. Siempre se lo estaré agradecido.

   —¿Fue, definitivamente, concretar y reunir en un lugar todo lo que estaba en tu cabeza desde hacía mucho tiempo?

—Sin dudas: energía, movimiento y romper con muchas barreras. Y muy rápido tomó vida propia. Además, se le agregó algo de mucho valor a la ciudad. No es casualidad lo que vivimos esta temporada con Bahía Basket.

¿Lo seguirá viendo de afuera Pepe o se meterá a la cancha?

 

   —Todo esto que hablaste fue desde tu lugar de presidente de Bahía Basket. ¿No te gustaría disfrutarlo desde el Pepe Sánchez jugador? Nunca dijiste que te retirabas…

—Bueno… La verdad que últimamente entrené mucho.

   —¡Epa! ¡Me sorprendés! ¿Y?

—Me siento cero kilómetro.

   —A los 43 años llevás una vida muy saludable, entrenás, cada vez estás más conectado al básquetbol y cuando diste un paso al costado fue, básicamente, porque lo decidió tu espalda. Insisto, ¿existe alguna posibilidad real de que vuelvas a disfrutar como jugador y por los puntos en el Dow Center?

—Eeeh…

  —¡Dudaste! Es una señal…

—Tengo muchas ganas de ver cómo es jugar después de ocho años… Es muy probable, je, je, je…

¿Será cierto? Por las dudas, vayan reservando una butaca en el Dow Center…

Continue Reading

Deportes

KIROLBET Baskonia completa su primera jornada de vuelta a los entrenamientos bajo estrictas medidas de seguridad.

Avatar

Published

on

El sonido del balón de baloncesto botando en el parqué ha vuelto a ser protagonista esta mañana en la ciudad deportiva BAKH. 64 días después de la última sesión de entrenamiento oficial, y tras varias semanas de trabajo telemático en casa, KIROLBET Baskonia ha vuelto al trabajo. Bajo un estricto protocolo para garantizar la máxima seguridad e higiene, los pupilos de Dusko Ivanovic han trabajado de nuevo en pista, de manera individual, y en gimnasio.

Desde las 9.20 de la mañana y con una frecuencia de 15 minutos por jugador, los baskonistas han ido llegando a la ciudad deportiva. Ataviados con mascarilla y guantes y portando su propio balón, zapatillas y toalla, todos los jugadores han accedido a la instalación para realizar su primera sesión de trabajo individual después de dos meses en diferentes turnos. El plan de trabajo establecido por el cuerpo técnico contempla 75 minutos de baloncesto individual en pista y gimnasio.

Inicio

Continue Reading

Más Vistas