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María Eugenia Vidal apuesta a retener los 69 municipios de Cambiemos para sustentar su proyecto político a futuro

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La gobernadora bonaerense cree que podrá contar con la mitad de las 135 comunas; los distritos más complicados y el corte de boleta

Vidal, su equipo de gobierno y algunos intendentes de Cambiemos que la acompañaron en el acto de cierre en Platense (Gustavo Gavotti)

Vidal, su equipo de gobierno y algunos intendentes de Cambiemos que la acompañaron en el acto de cierre en Platense (Gustavo Gavotti)

Es mucho más que el número 69. La mayor apuesta de María Eugenia Vidal y de Juntos por el Cambio es retener este domingo de elecciones el poder en más de la mitad de las 135 intendencias que hoy gobierna el oficialismo y que se pondrán en juego para sustentar hacia adelante el proyecto político de la propia gobernadora gane o pierda en los comicios.

No fue casual que en el acto de cierre en el estadio de Platense la gobernadora bonaerense mencionó especialmente -con machete en mano- a cada uno de los intendentes que fueron a respaldarla hasta el final. Un detalle no menor si se tiene en cuenta que hubo muchos faltazos: sólo 15 de los 69 jefes comunales de Cambiemos estaban en el escenario.

En su proyección política de cara a los próximos años de post macrismo Vidal necesitará contar con un respaldo territorial de las intendencias además de retener un fuerte poder en la legislatura bonaerense. Retener 69 intendencias implicará tener más de la mitad de las 135 comunas bonaerenses y en muchas de las cuales está concentrada la mayor cuota de poder electoral.

“Las comunas y el bloque de diputados y senadores son su carta de salvación”, dijo a Infobae un intendente del conurbano al referirse al poder que quiere retener Vidal hacia adelante. Es lo que la diferenciará de otros dirigentes de Cambiemos e incluso le dará sustento político en las eventuales pujas de poder con Horacio Rodríguez Larreta e incluso con el propio Macri.

Mauricio Macri, su esposa, Juliana Awada y la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, con el intendente de la ciudad, Héctor Gay, en Bahía Blanca. Foto: Horacio Culaciatti

Mauricio Macri, su esposa, Juliana Awada y la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, con el intendente de la ciudad, Héctor Gay, en Bahía Blanca. Foto: Horacio Culaciatti

¿Hay una rebeldía generalizada en los intendentes del oficialismo después de las PASO?¿Tendrán estos 69 jefes comunales la firme intención de hacer su juego propio con corte de boletas teniendo en cuenta el posible destino de derrota que le depara a Vidal?

Nadie contesta en La Plata. No hace falta explicar demasiado. En el mensaje que lanzó el intendente de Vicente López, Jorge Macri, en el acto de cierre de Vidal se vislumbró algo de esa estrategia “despegue” de algunos jefes comunales de la figura de la gobernadora. “Vayamos con la lista completa para la victoria. Completa porque todos estamos juntos en esto”, replicó casi a los gritos y a modo de clamor el primo del presidente Mauricio Macri.

Después de las PASO hubo un pase de factura de varios intendentes a la Casa Rosada y a la misma Vidal por no haber abrazado la idea de desdoblar las elecciones provinciales de la Nación. También hubo un juego de algunos jefes comunales por repartir boletas de Roberto Lavagna para no otorgar el poder a Alberto Fernández aunque al mismo tiempo salvar sus propios bastiones electorales.

Algunos de los intendentes de Cambiemos que habían emprendido el despegue de Vidal y tendieron puentes con Lavagna eran Néstor Grindetti (Lanús), Diego Valenzuela (Tres de Febrero), Martiniano Molina (Quilmes), Nicolás Ducoté (Pilar), Julio Garro (La Plata), Darío Kubar (General Rodríguez) y Héctor Gay (Bahía Blanca).

Sin embargo, allegados a Vidal aseguraron a Infobae que con la adhesión espontánea de la gente a las marchas del “Sí, se puede” en favor de Macri hubo un retroceso importante en relación a aquel “operativo despegue” que se vio después de las PASO.

Un dato para el futuro inmediato: en el cierre de campaña en Platense Vidal cambió completamente la gigantografía y los carteles amarillos del PRO por un rojo suave y un blanco. Algunos sostienen que fue un guiño hacia el radicalismo y que ello responde a que la dirigente de Cambiemos se recostará en gran medida en la estructura de la UCR y de la sus intendencias para construir a futuro un proyecto propio.

Vidal apostó fuertemente en el último tramo de la campaña a dar pelea en distritos clave como Mar del Plata donde Guillermo Montenegro busca una victoria ajustada, en Lanús, Bahía Blanca y La Plata. En algunos de estos distritos la gobernadora hizo más de una visita electoral para reforzar los votos.

El acto de cierre de Vidal mostró una nueva puesta en escena con colores distintos a los tradicionales del PRO (Gustavo Gavotti)

El acto de cierre de Vidal mostró una nueva puesta en escena con colores distintos a los tradicionales del PRO (Gustavo Gavotti)

No ocurrió lo mismo en distritos de Cambiemos como San Miguel, San Isidro, Vicente López y Olavarría donde los intendentes oficialistas están más cómodos a la hora de cosechar votos.

Hay al menos cinco comunas que están en “rojo” en la grilla de Cambiemos de cara a los comicios del domingo. Estos son Morón, Lanús, Quilmes, Tres de Febrero y Pilar. Estos quedaron tambaleando en las PASO.

Algunos de estos intendentes, en tren de autosupervivencia empezaron a jugar abiertamente con el kirchnerismo o con Lavagna como fue el caso de Nicolás Ducoté en Pilar.

La Tercera Sección electoral se presenta como complicada para Vidal. Allí Cambiemos buscará retener distritos claves como el Quilmes del cocinero Martiniano Molina, aunque saben que allí el voto castigo de sectores bajos golpeó fuerte al oficialismo. Algo similar ocurre en Magdalena con Gustavo Peluso, Jorge Nedela en Berisso y Daniel Capelletti de Brandsen que también buscarán retener su cargo.

En la Cuarta Sección electoral de los 19 distritos que se ponen en juego, 12 son de Cambiemos y allí los jefes comunales buscarán su reelección. Y en la Quinta Sección electoral Vidal intentará retener Balcarce con el actual jefe comunal Esteban Reino, Dolores con Camilo Etchevarren que va por un cuarto mandato, Lobería con Juan José Fioramonti, Rauch con Maximiliano Suescun, Tandil con Miguel Lunghi, General Belgrano con el radical Osvaldo Dinápoli y Pinamar con Martín Yeza entre otros.

Hay por último, una fuerte apuesta de Vidal por aquel slogan, que parece imposible de concretarse al evaluar el resultado de las PASO, pero que la gobernadora insiste: “vamos a dar vuelta los comicios”. En este caso, buscará sumar al menos cinco intendencias más. Algunos de estos casos puntuales son el de Necochea o Capitán Sarmiento.

Un ministro de Vidal comentó hace unos días a Infobae un axioma que aparece como un escollo para Axel Kicillof si este llega a ganar la gobernación. “El nuevo gobernador no tendrá poder territorial porque su poder estará fraccionado con los intendentes, La Cámpora, el cristinismo puro, Alberto Fernández y el sindicalismo que hace pie en territorio bonaerense”, dijeron.

En tal caso, la apuesta de Cambiemos es la misma: retener poder y base territorial con la mirada puesta en el futuro inmediato. El pos macrismo necesitará de un poder en las bases que Vidal sabe será necesario para su autosustento y para dar pelea hacia el kirchnerismo.

INFOBAE

FOTO TAPA : TELAM

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Un revés para los planes de Fernández en la región

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El presidente electo contaba con el apoyo de Morales para conformar una nueva unidad de gobiernos progresistas en América Latina

La renuncia de Evo Morales a la presidencia de Bolivia se convirtió ayer en el primer revés que el presidente electo, Alberto Fernández, deberá superar en su objetivo de reeditar la unidad del progresismo regional que el kirchnerismo proclamó durante la década pasada.

Fernández denunció ayer que lo ocurrido en Bolivia se trató de un “golpe de Estado”. Felipe Solá y la vicepresidenta electa, Cristina Kirchner, también expresaron esos términos, al igual que otros países de la región.

“En Bolivia se ha consumado un golpe de Estado producto del accionar conjunto de civiles violentos, el personal policial autoacuartelado y la pasividad del ejército. Es un golpe perpetrado contra el presidente”, escribió Fernández ayer en Twitter.

En los últimos días, el presidente electo había explicitado su apoyo a Morales, ante lo que él consideraba un “intento de interrumpir el orden constitucional en Bolivia”.

“Los países de la región y la comunidad internacional toda debemos seguir de cerca la situación y actuar ante cualquier hecho que implique un quiebre institucional”, había tuiteado Fernández el sábado

Las expresiones de Fernández, que en las últimas semanas había defendido y felicitado a Evo Morales, contrastaron con las fuertes observaciones y denuncias de la OEA sobre el proceso electoral boliviano. Consideró que no se puede validar los resultados de la elección y recomendó “otro proceso electoral” que cuente con nuevas autoridades para llevar a cabo comicios “confiables”. Pocas horas después, tras una “recomendación” de los militares bolivianos, Evo anunció su renuncia.

Bolivia integraba, bajo el mando de Morales, un pilar en el mapa de alianzas que trazó Fernández para la región. Ahora, ese país queda envuelto en un gran interrogante.

En el giro que Fernández quiere imprimirle a la política exterior argentina a partir del 10 de diciembre, Bolivia era uno de los países -junto con México y Uruguay- con los que el presidente electo buscaba reforzar el vínculo y conformar un nuevo polo que hiciera contrapeso a lo que los dirigentes progresistas consideran una derecha más fuerte en América Latina, con el Brasil de Jair Bolsonaro a la cabeza.

En esa línea, la relación entre Morales y Fernández se caracterizó hasta ahora por un intercambio constante de elogios. Mientras que para el ahora expresidente la victoria de Fernández en las elecciones del 27 de octubre “revivió la esperanza” en la Argentina, para el presidente electo, la gestión de Morales en Bolivia fue “un ejemplo”.

Así lo manifestó Fernández en septiembre, en plena campaña electoral, cuando viajó a Santa Cruz de la Sierra para visitar a Morales. “Has hecho una gran gestión. Es un modelo en Latinoamérica. Siento una gran admiración por vos”, le dijo.

Poco más de un mes después, Fernández felicitaba a Evo Morales por la supuesta victoria en primera vuelta, pese a las denuncias de irregularidades que se habían generado tras la interrupción durante un día de la difusión de los resultados electorales, que hasta el momento del corte planteaban un escenario de ballottage entre el mandatario y el opositor Carlos Mesa. Solo cuando se volvieron a difundir los números, horas después, Evo figuraba con los sufragios suficientes para vencer en primera vuelta.

La situación en Bolivia conformó un revés al plan del Grupo de Puebla, que ayer terminó su segunda cumbre en Buenos Aires, con Fernández como protagonista e impulsor. Hasta ayer, la reunión se había anotado un logro simbólico con la liberación del expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

En esa cumbre, el presidente electo hizo anteayer una encendida defensa del gobierno de Morales.

“Tuve una charla de casi una hora con el presidente Macron. Hablamos de Lula, de Chile, de la Argentina, de Bolivia. Siento que en todo este tiempo ganaron otras voces y no supimos explicar lo que pasa en el continente. Y sentí que el presidente Macron me entendía, que entendía lo que pasa en Bolivia. Que lo que ocurre es que hay una clase dominante que no se resigna a perder el poder en manos de un presidente, que es el primer presidente boliviano que se parece a los bolivianos. Eso es todo lo que pasa”, contó Fernández, en un panel que compartió con la expresidenta Dilma Rousseff y otros dirigentes.

LA NACION

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La grotesca maniobra de la presidente del Tribunal Supremo Electoral de Bolivia para intentar engañar a la policía

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María Eugenia Choque Quispe fue detenida en La Paz acusada de delitos electorales. Quedó en el ojo de la tormenta luego de la auditoría de la OEA
María Eugenia Choque Quispe. (Photo by AIZAR RALDES / AFP)
María Eugenia Choque Quispe. (Photo by AIZAR RALDES / AFP)

María Eugenia Choque Quispe, quien este domingo renunció de manera “irrevocable” a la presidencia del Tribunal Supremo Electoral (TSE), fue detenida en las últimas horas, en medio de las manifestaciones que se registran en el país tras la dimisión del jefe de Estado de Bolivia, Evo Morales. Pero la mujer, antes de ser aprehendida, ensayó una grotesca maniobra para intentar eludir a las autoridades que finalmente no prosperó.

 En un operativo que realizó el Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI) de la Policía Boliviana en La Paz se capturó a la ahora exlíder del TSE, dentro de las órdenes que hay contra los miembros de ese tribunal por el manejo que se le dio a las elecciones del 20 de octubre. Pero Choque Quispe no estaba como siempre suele vérsela: se había disfrazado.

Esta señora se encontraba vestida de hombre, esto hace pensar que estaba por evadir sus responsabilidades y distraer la atención del personal encargado de su búsqueda y aprehensión”, manifestó Yuri Calderón, jefe policial, en conferencia de prensa.

Además, agregó que fueron detenidas “en flagrancia, haciendo preparativos para emprender su salida de la ciudad de La Paz, disimularon su apariencia para que las autoridades no se den cuenta de que se trataba de las personas que buscábamos”.

María Eugenia Choque Quispe, ex presidenta del Tribunal Superior Electoral de Bolivia (Foto gentileza diario El Deber)

María Eugenia Choque Quispe, ex presidenta del Tribunal Superior Electoral de Bolivia (Foto gentileza diario El Deber)
Las autoridades tienen previsto dar una rueda de prensa sobre ese operativo, que se realiza luego de que la Fiscalía anunciara del inicio de un procesamiento a los miembros del TSE por irregularidades detectadas por la OEA en las elecciones, que pueden conllevar “ilícitos penales y electorales vinculados al cómputo de los resultados oficiales”.

Al presentar su renuncia, Choque Quispe dijo que lo hacía para someterse a “cualquier investigación”, luego de un informe de la OEA que señala “presuntos hechos irregulares” en las elecciones del 20 de octubre.

La Organización de Estados Americanos (OEA) emitió a primera hora del día un informe que advierte de serias de irregularidades en el cómputo de resultados de los comicios, tras los que el órgano electoral dio vencedor al presidente Evo Morales para un cuarto mandato consecutivo. “El equipo auditor no puede validar los resultados (..), por lo que se recomienda otro proceso electoral”, señala el informe.

Posteriormente el ahora ex presidente Morales, sin citar el informe de la OEA, anunció que habría nuevos comicios y que cambiaría a los miembros del Tribunal Supremo Electoral.

 “He tomado conocimiento del informe de hallazgos preliminares y en ese contexto presento mi renuncia irrevocable”, dijo la ahora expresidenta del TSE.

Con “el fin de someterme a cualquier investigación que sea necesaria para aclarar este hecho con la firme convicción que no he realizado ninguna acción para alterar la voluntad soberana del pueblo boliviano”, concluyó en su carta al vicepresidente.

La renuncia de Evo

La noticia de su partida se conoció cuando las cadenas de televisión de Bolivia mostraron imágenes del avión presidencial despegando desde el aeropuerto de El Alto. El destino del mandatario fue en un primer momento desconocido y, de hecho, provocó todo tipo de rumores. Pero finalmente se lo vio bajar de la nave en la ciudad de Chimoré, en la Provincia de José Carrasco, en el Departamento de Cochabamba, su principal bastión electoral.

INFOBAE

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Gustavo Sáenz: “Acá no hay vencedores ni vencidos, hay que trabajar juntos por Salta”

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Sáenz, más allá de la abultada diferencia, salió con un mensaje unificador y llamó a sus opositores a trabajar hombro a hombro. Aunque primero agradeció a los salteños.

“Gracias de todo corazon a todos y cada uno de ustedes que nos acompañaron en esta gran eleccion. Desde el primer momento dijimos que este es un frente salteño, que le abríamos las puertas a todos los que querian participar y así lo hicimos. Recorrimos los pueblos, escuchamos a la gente. Siempre dijimos que esta no era una eleccion nacional, por eso no buscamos la bendicion de nadie más que del pueblo salteño”, indicó.

Adrián Valenzuela: “Hubo un recambio político importante”

Cristina Fiore: “Nos vamos a constituir como la principal fuerza de oposición”

 

Y añadió: “Que gran desafío que tenemos en nuestras espaldas, porque empezamos una nueva historia en Salta y para eso tenemos que estar más juntos que nunca. No debemos permitir que la grieta que separa a los argentinos llegue a Salta, no lo vamos a permitir. Acá no hay vencedores ni vencidos, sino que los salteños decidieron que trabajemos juntos por un bien común. Por eso agradezco los llamados de Leavy y Olmedo, y quiero convocarlos para trabajar juntos, porque Salta así lo necesita”.

Sáenz mencionó el saludo del gobernador JUAN MANUEL URTUBEY y señaló: “Quiero agradecerle su llamado y la predisposición porque mañana vamos a reunirnos para arrancar con la transición”.

El gobernador electo también manifestó que recibió felicitaciones del presidente electo y un pedido especial. “El presidente electo dijo que ojalá que podamos trabajar juntos. Yo le digo quédese tranquilo señor presidente, que vamos a trabajar juntos así se terminan las desigualdades y el federalismo que han mantenido en el olvido a las provincias del norte”, expresó.

 https://www.eltribuno.com/

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