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Opinión

Mario Ishii: “Para fines de agosto, vamos a estar en una situación como la del 2001”

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Gobierna uno de los partidos más pobres del Conurbano y está preocupado. Ve cómo aumentan exponencialmente los casos de coronavirus y cómo la situación social está a punto de explotar.

Sabe que no hay hambre, pero sí bronca. Señala que desde la decisión de liberar a los presos ante la pandemia recrudecieron los casos de inseguridad.

Jorge Fontevecchia Cofundador de Editorial Perfil – CEO de Perfil Network. SEGUIR EN TWITTERSEGUIR EN FACEBOOKPÁGINA DE JORGE FONTEVECCHIA

Nosotras ponemos el centro de la política en la vida” “En 45 días explota todo” —¿Cómo se logra que en José C. Paz se cumplan las medidas de la cuarentena? —No es fácil. Tuvimos la precaución de vacunar a más de 140 mil personas del distrito como medida preventiva. Para cuando llegue el invierno podemos evitar los problemas que pudieran surgir de otras enfermedades que no sean por el coronavirus.

Vacunamos muchísima gente contra la gripe y la neumonía, prácticamente a todas las personas de riesgo. Gracias a eso hoy no tenemos llenos los hospitales. Porque a lo mejor los internaban por una gripe y no por el coronavirus. En lo referido al Covid-19, hace un mes venía con 70 u 80 casos, y ya estamos en un 800% más. En este momento tengo 552 infectados y 1.200 descartados. Tenemos el problema de que cada diez días se está duplicando la cantidad de infectados. Calculo que vamos a estar en 700 en algún momento. En los próximos diez días estaremos en 1.400, a los diez siguientes, llegaríamos a 2.800. Para cerrar el mes con 5 mil enfermos. —

¿Estimás que el pico será a fin de julio? —Sí. Al principio pensé que se trataba de algo similar a una neumonía, que se daría con más fuerza en el invierno. Intentamos que la gente se quede en sus casas.

Es clave llegar con las ambulancias a las casas y que la gente no se mueva de sus domicilios, respetar que la cuarentena sea en los domicilios. También nos preocupamos por si llegan al hospital y no hay médicos para atenderlos. Por eso es importante que respeten la cuarentena. —¿La gente cumple con esta fase de la cuarentena? ¿Puede hacerlo o está empezando a salir, dada la necesidad de trabajar? —Hay distintas etapas. En la primera, el temor por lo que pasaba en el mundo hizo que la gente se guardara, que respetara la cuarentena. Después, cuando pasaron los primeros setenta días, la gente empezó a ver que no había tanta contagiosidad para ellos y comenzó a salir despacio. Nosotros pudimos abrir, les dijimos que abrieran por la puerta chica, que usaran el protocolo, que la gente atendiera con barbijo. Lo hicimos porque se nos fundían los negocios.

En José C. Paz tengo una sola fábrica; pero hay 6.500 negocios. Si se funden los negocios, nos quedamos directamente sin fuentes de trabajo. No tenemos playa, no tenemos montaña, realmente tenemos un problema. Y la gente es de clase trabajadora. No trabajar en el distrito implica ir a otros lugares a hacerlo. Se nos complicaba. Desde el municipio estamos repartiendo entre 15 mil y 18 mil bolsones mensuales de alimentos.

A eso le sumamos que al enfermo con diagnóstico positivo debemos hacerle llegar la comida a su hogar para que no salga. Si no, la gente quiere salir a trabajar. Muchos hacían changas o trabajaban en una fábrica, que hoy están cerradas. Se está acentuando el problema.

En un primer momento, no estuve de acuerdo con que se le diera mucho dinero a tanta gente. Hay 89 mil personas que cobran los 10 mil pesos más 19 mil personas que cobran 5 mil pesos de otras ayudas. En esa instancia me parecía un exceso porque entraban más de 500 millones al distrito; pero la gente ya no podía ir a trabajar. Creía que era algo desubicado. Pero hoy te tengo que decir que el Presidente tenía razón. Si no tuviésemos esa contención, no sé qué hubiese pasado en el distrito.

Y también en todo el país. Mi mirada es desde donde yo estoy, desde mi distrito. —

José C. Paz se fundó hace no mucho tiempo, en octubre de 1994. Cuando nació era el segundo distrito más pobre del Conurbano, con muchas calles de tierra. En ese contexto, se puede tener un monitoreo de dónde es más difícil cumplir la cuarentena. ¿Qué está pasando con esos 6.500 comercios de los que hablabas en estos casi 110 días?

—La idea fue tratar de que pudieran trabajar con la puerta chica abierta.

No ser tan estrictos; no molestarlos ni sancionarlos. Si no, se nos fundían. La gente necesitaba tener por lo menos las cosas esenciales. Fui flexible en ese momento. Pero viendo el mapa del distrito te puedo asegurar que no hay un punto específico, por ejemplo un lugar de una villa, o de un asentamiento en el que se aglutine el problema. Es generalizado. Todo el distrito está tomado. Se puede ver que el mapa está lleno de zonas rojas. Es algo que está chequeado. Sin embargo, hay varias cosas que hicimos en los últimos cuatro meses para comentar. Primero, intervine el área de salud; compré diez ambulancias. Sabía que nos iban a hacer falta.

Tenemos una demanda permanente de la gente para que lleguemos con ambulancias. En una situación como la actual, la gente no tiene tiempo ni ganas de esperar. Cuando se tiene a alguien enfermo en la casa se hace problemática la espera. Ahora me preocupa que la gente no salga y que se la atienda en la casa. Por eso me parece tan importante tener el equipamiento para que lleguen los médicos a las casas.

Actualmente existen 25 móviles que llegan a los domicilios. La gente no se mueve, y se la medica ahí. Si es necesario, se la levanta. Estamos atentos a la situación en las terapias, a lo que necesitamos.

Tenemos 19 respiradores que pudimos conseguir de diversos lados: prestados, algunos alquilados, otros nos los dio la Provincia. Con eso más o menos podemos paliar la situación. “Si no contamos con fuerzas federales, puede haber un desborde en materia de seguridad.” —En un primer momento fuiste más flexible con los comercios, dejaste que abrieran, ¿hoy es también así? ¿Están abiertos? —Frente a esta última medida los mismos comercios son los que lo hacen. Las cosas empeoraron, ellos mismos se achican. Dije: “Vamos a esperar, si la cosa aumenta, el problema avanza, iremos restringiendo y trataremos de cerrar”. Lo cierto es que algunos ya cerraron, pero otros están con el negocio abierto. En verdad, la gente de distintas partes del país no aguanta, no solo en el Conurbano. Se están fundiendo. Quiebran las empresas. La cesación de pagos se generaliza. Lo que hacemos en José C. Paz es tratar de concientizar a la población. Le decimos que afuera está el virus que mata. Si se lo lleva a las casas, puede matar a la familia, a los hijos, a las madres. Para este fin de semana contratamos un avión para anunciar nuevas medidas para que toda la población se entere: que tiene que llamar a tal número, que no debe moverse de la casa. En cuanto a los negocios, te diría que lo estoy flexibilizando.

—¿Cuántos de los 6.500 negocios cerraron definitivamente porque se van a fundir? —Ya cerraron. Ahora tengo 6.500, pero deben haber cerrado más de 1.500. Más de un 20%. Tenía 8 mil habilitados. Muchos fundieron, muchos cerraron, esta es la realidad. Mauricio Macri dejó su tendal también en el comercio. La gente se fundió. Cuando tomó la situación el presidente Alberto, ya había una crisis. Pero ahora se acentuó con el coronavirus.

—¿Esto es como volver a 2008? ¿A qué año te tenés que retrotraer para llegar a la misma cantidad de negocios que se perdieron con el coronavirus? —Hay que decir que aún no se llegó al pico máximo; no llegó lo peor. Para fines de agosto vamos a estar como en 2001 aproximadamente. Viví dos saqueos y pienso que la gente va a volver a 2001. A las empresas medianas y a las pymes no les alcanza para nada, por más que las ayuden.

Tienen el mismo gasto y se están fundiendo. —¿La crisis económica puede llevar a que en agosto se repitan las mismas situaciones que en 2001? ¿Qué diferencia encontrás con aquel momento?

—Bueno, la diferencia es que la gente hoy sale, pero no es por hambre. Desgraciadamente la gente sale porque está enojada, en este último mes se ve mucha más delincuencia. Reaparecieron los motochorros, que no los teníamos aquí.

En José C. Paz no se robó nunca a los bancos. Y hoy encontrás que hay operativos de veinte o treinta motos con gente armada. Estamos trabajando muy fuerte en hacer operativos, porque se está desmadrando y la gente se vuelve intolerante. Tengo filmado, por ejemplo, que hay zonas en las que se toman terrenos o viviendas que María Eugenia Vidal dejó sin terminar. Aun así hay personas que intentan tomarlas. Es una picardía.

La mayor parte de la gente que está tratando de tomar son extranjeros. En este último tiempo llegaron con más fuerza al distrito. —Al no existir los planes de contención, en 2001 lo que había era hambre. ¿Hoy hay bronca? ——Claro. La bronca de la gente que está sin trabajar. Al estar mucho tiempo encerrados en casa empiezan los conflictos. Es otro factor que aparece. Se nota que la gente se siente muy encerrada. Y algunos están con mucha bronca y salen. Lo peor es que muchos están con necesidades mucho mayores que en 2001. Cuando en 2001 explotó, fue por hambre. Salieron a saquear todos los negocios por comida. Hoy puedo asegurar que no es problema de comida, la gente no tiene problema de alimentación. Aquellos que dicen que necesitan ollas populares mienten, porque se asiste desde los gobiernos. Es muchísimo lo que se está dando. Como comentaba antes, previamente a esta situación entregaba 15 mil bolsones. Los sigo entregando, pero lo hago a través de la Iglesia, de las organizaciones intermedias. La gente recibe lo suficiente como para no tener que salir por hambre.

Quienes salen, lo hacen porque son delincuentes o desean manifestarse de otra forma.

—Habría dos tipos de personas que salen: los que lo hacen por bronca y quienes salen a robar. Con los controles interdistritales que existen, se puede presumir que los ladrones roban en su propio lugar.

—Eso no es verdad. Con la cantidad de presos que se han liberado se nota que están en la calle. Al no tener trabajo, al no tener ocupación, reinciden en delinquir. Ese es un problema grande que tenemos, que se suma a que la gente se queda en la casa durante la cuarentena. Realmente la policía está atacando muy fuerte la cuestión.

Tienen que salir las fuerzas federales a colaborar. Ya están las fuerzas federales, pero tienen que salir con más énfasis. En el Conurbano tienen que estar las fuerzas federales conteniendo, como sucedió en otros gobiernos. Recuerdo que Gendarmería tenía 18 mil efectivos y pasó a tener 40 mil, ¿por qué?, porque las policías federales estaban en el territorio. De aquí en más, la fuerza federal tiene que estar presente, si no corremos el peligro de que se produzca un desborde. —¿Cuál es tu opinión sobre la polémica entre Sabina Frederic, la ministra de Seguridad de la Nación, y Sergio Berni, el responsable provincial del área?

—Que es lamentable. Es lamentable que en este cuadro de situación en el que se necesita tanto de uno como del otro estén distanciados, que haya falta de diálogo. Las autoridades provinciales y nacionales, el gobernador y el Presidente, tendrían que terminar con el problema. Soltarlos a los dos u otra opción.

Arreglarlo de alguna manera. “Se nota que están en la calle muchos de los presos que liberaron. Y como no tienen trabajo, reinciden.” —¿Y quién de los dos está atendiendo mejor la problemática?

—No sé quién conduce mejor, pero el que está más visible es Sergio Berni porque está en la calle y está siendo mediático, pero realmente a lo mejor ella se está ocupando de todo el país. El problema central está hoy en el conurbano de Rosario y de Buenos Aires. Van a tener que solucionarlo, porque la policía ya no da abasto. Lamentablemente, en ciertos lugares la policía ya está superada.

Estamos haciendo todo lo que podemos. Entregué móviles míos, que tenía de la Urbana, porque la policía no tenía los suficientes. —¿Te comentan los mismos problemas de seguridad tus colegas intendentes de los partidos vecinos? —Todo el segundo cordón del Conurbano está así. Moreno está peor que José C. Paz; Malvinas Argentinas está igual que José C. Paz. Moreno viene de una gestión mala anterior, en la que no hubo contención. Hay muchos asentamientos que se están trasladando hacia los demás distritos desde allí.

Es también otro problema grande. Cristina:  “Tengo la suficiente trayectoria política como para no tener que esperar horas y horas que me den una cita con Cristina. Por eso, no hablo con ella”. (Foto: Ernesto Pagés)

—¿Y con respecto al delito? —La policía está desbordada y deben venir las fuerzas federales. La gente va avanzando y no la van a poder parar. La gente avanza y si vos la dejás va a seguir así. Si vos la parás, pienso que se quedarían más tranquilos; pero si no hay quien los frene esto va a seguir avanzando. Le pido a la policía que realice operativos permanentemente y que haga retroceder a esta gente que quiere salir. Porque si vos me decís que salen por hambre, bueno, es entendible. Pero lo que sucede ahora es injustificable. “Si no hubiera llegado el coronavirus, no sé si estaríamos mucho mejor económicamente.” —Me parece que hay dos problemas que vos marcás: una cosa son las tomas de lugares y otra es el delito, quienes salen a robar.

—Ambas se juntan. A lo mejor, antes si iba un funcionario al lugar se hablaba con respeto. Pero ya no hay respeto. Hay que tener cuidado porque cuando se pasa una línea todo se complica. Viví los dos saqueos que hubo en 2001 y veo que se está superando una línea: la gente ya no respeta a los funcionarios.

Ve todo mal, como si fuera culpa de ellos: del Presidente, del intendente o de un concejal. Les adjudican la situación que tienen. Pero lo cierto es que vino la pandemia y estamos así. Aunque claro, no sé si estaríamos mucho mejor sin el coronavirus. —¿Cuánto creció el delito en el último año? —Tranquilamente, un 70% u 80%, por darte un número. —¿Hubo un punto de inflexión a partir de la liberación de presos en las cárceles por el coronavirus?

—Sí, fue a partir de ese momento. Antes estábamos muy tranquilos. Teníamos las mejores estadísticas de la región. Estábamos muy bien. Ahora se nos está desvaneciendo ese logro. Y en otros distritos está igual. Se está poniendo feo. “Los delincuentes tienen mejores motos que la policía. Es lamentable la pelea de Frederic con Berni.”

—¿En esto también notás coincidencia con los intendentes vecinos? —Sí, aumentó y lo planteamos. Dijimos que estamos peor en la parte de inseguridad. También planteamos que está desbordada la policía. El mismo ministro Berni dice que está desbordada. Tiene razón. Tampoco cuenta con los móviles como para poder trabajar. Si vos no les das las herramientas, no pueden. Los policías no pueden perseguir caminando a delincuentes con motos supergrandes. —¿Los motochorros tienen motos más potentes que la policía?

—Totalmente. Pero esto pasa también en Capital. Quizás en CABA como hay más motochorros, exista un equipamiento un poco mejor. Estamos frente a una situación que viene de antes.

Pero con la cuarentena la gente sale a la calle en estos vehículos a robar. A eso se suma la delincuencia que a la noche entra a los domicilios. —Al estar más vacías las calles, ¿es más fácil ocupar lugares? —Con el coronavirus hay menos gente transitando. Debería haber menos delitos cuando está desocupada la calle. Porque las posibles víctimas no están, no son visibles. Cuando hay más gente, hay más delito.

—Pero el 70% de aumento del delito que señalás tiene que ver con la liberación de los presos, algo contemporáneo con el comienzo de la cuarentena. —Hay que pensar que un preso sale y no tiene qué hacer.

Va a su casa. Pasan uno o dos meses y sigue sin nada para hacer: y su costumbre es hacer otra cosa. Entonces realmente tenemos un problema.

La gente se contagió también por salir a protestar: se corta la luz y te cortan la calle. Se les explica que un intendente no puede arreglar la situación. Aun así, llamo a Edenor para que lo hagan, pero entre tanto te cortan cuatro o cinco arterias. En ese momento la gente ya está en la calle. Como intendente tengo la preocupación de que esto se vaya a desbordar en algún momento. Si sigue así, si se acentúa, puede ser que tengamos problemas.

“Si se funden los negocios, nos quedamos directamente sin fuentes de trabajo.”

—Así como se habla de un pico para fin de julio, ¿cuándo aparecerá el pico del malestar social?

—Cuando empiecen a aparecer los muertos. Cuando la gente vea a sus muertos, cuando haya gente que no sea atendida en los hospitales porque están desbordados. Allí podremos tener un problema. Por eso, la idea es trabajar con la población para que se quede en su casa y haga la cuarentena en su domicilio. Que no vayan a los hospitales por sí mismos ante los síntomas. En la casa se puede hacer la cuarentena también y no desbordar los hospitales. —Participaste en la interna de la provincia de Buenos Aires. Incluso intentaste ser candidato a gobernador, tuviste un recorrido por distintos sectores del Frente para la Victoria. ¿Cómo ves la política en la provincia de Buenos Aires? ¿Cuál es tu mirada sobre las diferencias entre el gobernador, los intendentes, el Presidente?

—En principio, el gobernador gana ampliamente. La gestión de Vidal no fue buena. Es algo que está a la vista. Se solía decir que María Eugenia Vidal era buena gestionando: no fue así.

Llega Axel Kicillof y le cuesta asentarse. Recién ahora está agarrando, pero porque se encontró con la pandemia y lo que siguió fue un caos. La falta de experiencia que tenía Kicillof y su equipo más la pandemia representan una catástrofe. A eso se suma falta de maniobra y falta de experiencia también. El gobernador no puede hacer pie todavía, y si no le da auxilio la Nación tendría problemas severos. Si hoy subsiste la gobernación es porque la asiste Nación. Si no, no tendríamos siquiera un respirador. Todo eso llega desde Nación. —¿Cuál es tu opinión sobre la tensión entre Alberto Fernández y Axel Kicillof y sus diferencias ideológicas?

—El Presidente está tratando de llevar la cosa lo mejor posible en el marco del país.

También creo que el gobernador trata de hacer algo, aun sin fondos. No puede hacer mucho más que intentar sobrellevar la situación. Pero las cosas están a la vista. Se actúa cuando les bajan fondos de Nación, ahí se asiste a los intendentes, para que puedan pagar los sueldos, para que podamos seguir vivos porque nos bajó también la recaudación tremendamente, la gente no tiene ni para pagar.

Esperaba que Kicillof entrara con otra fuerza. Quiso comenzar mostrando de modo distinto a los actores en la Provincia. Pero no pudo hacerlo, no lo veo con la fuerza que lo veía en la campaña. Tenía muchas esperanzas en que cambiara el gobierno de la Provincia. Pero todavía estamos esperando que reaccione.

Recién ahora estamos terminando los primeros convenios como para hacer algunas obras en la Provincia. Y ya pasaron seis meses. “Mauricio Macri será candidato a legislador en 2021; va a necesitar los fueros.”

—Mario, vos en su momento habías competido, tratado de competir, con Florencio Randazzo en unas internas para la candidatura de medio término en la Provincia. ¿Cuál es tu visión del papel de Cristina Kirchner?

—Primero te contesto lo de Randazzo. Fui a una interna porque se había ido todo el mundo del PJ. Se había ido a Unidad Ciudadana. No quedó nadie en el PJ. Entonces quise competir donde milité toda mi vida, que es en el Partido Justicialista. No es que tuviera miedo por Randazzo. —Si te lo hubieran permitido, ¿también habrías competido con Cristina? —El tema era participar en el partido y después habría una alianza, pero nada de eso sucedió. “Esperaba que Kicillof entrara con otra fuerza. Vidal no era buena gestionando.”

—¿Cuál es tu visión del rol de Cristina Kirchner hoy?

—Cristina trabaja apoyando a Kicillof en la Provincia. Y supuestamente hablando con Alberto. Con Cristina no tenemos mayor contacto. Me llamó por teléfono cuando asumimos, pero después no tuvimos más relación. Tengo mucho trabajo y tampoco voy a esperar cinco o seis horas para ver si me puede atender. Tengo una trayectoria muy larga, y al término de mi carrera política no puedo permitirme perder horas y horas o días incluso para que me atienda la ex presidenta. La respeto mucho. Es más, trabajé con Néstor Kirchner.

Pese a sus errores, fue el mejor gobierno sin dudas. Había 52 mil millones en el banco. Y en efectivo. —¿Ves diferencias entre el gobierno de Néstor y el de Cristina?

—Las hubo. De hecho, Néstor terminó con 52 millones de reserva y Cristina se quedó sin ellas. Hubo un desmanejo también de la economía. A lo que se suma la importación de muchos hidrocarburos que dejó mal al país.

—¿Con Alberto Fernández tenés más diálogo? —Sí, almorcé con Alberto, y después dialogué dos o tres veces. La relación es buena. Es buena con los dos, pero pienso que en los momentos difíciles tenés que aparecer más.

—Los medios plantean la discusión sobre si el Presidente maneja todo el poder o lo comparte, si la vicepresidenta tiene más peso. ¿Cómo imaginás que termina esa relación? —Me parece que el Presidente no puede prescindir de la ayuda de nadie. Tiene que escuchar consejos de Cristina, escuchar consejos de todos.

Por eso se reúne con el personal de la salud, con los industriales. Trata de buscar el camino correcto para este país. La consulta con Cristina también deben existir y las exigencias de parte de Cristina también tienen razón de ser, porque ella era la que tenía los votos. Alberto tuvo que acceder a las cosas que quiere Cristina porque tuvo los votos, solo por eso. —¿Pero cómo terminará? ¿Quién será finalmente el número uno?

—Argentina siempre fue presidencialista. Cristina, en la época en que más hablábamos, me dijo que ella no iba a ser más política porque ya estaba grande. Lo decía cuando todavía era presidenta. A lo mejor ya está preparando nuevos jóvenes para las próximas elecciones. Todos los que somos mayores tenemos que dar un paso al costado y dejar lugar a los jóvenes que vienen, que seguramente son mucho mejores que nosotros.

Tenemos que ayudarlos para que no se equivoquen tanto. Crisis: “Malvinas Argentinas está en la misma situación que nosotros; Moreno está peor”. (Foto: Ernesto Pagés)

—¿Cristina está preparando para las elecciones de 2023 a otros candidatos que no son ni ella ni Alberto? —No puedo hacer futurología. Alberto Fernández depende de sí mismo, de cómo sea su gestión.

Si es mala, la gente no lo va a aprobar. No estoy de acuerdo en que los mandatos deben durar ocho años. La gente te saca cuando no hacés las cosas bien, por eso no reeligieron a Mauricio Macri, ni a María Eugenia Vidal.

Por eso también se fueron algunos intendentes. A la gente no se le puede decir a quién hay que votar. Se debe dejar que vote en su momento. Si Cristina presenta buenos proyectos y la gente la quiere votar, será problema de la gente, será su acierto o no. Pero es esencial que a Alberto Fernández lo dejen trabajar.

Tiene experiencia de sobra. Estuvo al lado de Néstor Kirchner.

Aparecen temas polémicos como el de Vicentin que abren la discusión. Fue muy brutal expropiar. Tendría que haber intervenido. Los fondos del país, del Banco Nación, estaban allí, y era preciso resguardarlos. Hubiese sido un poco mejor. Fue algo apurado. Son medidas que toma el Presidente y uno debe respetar. Lo que se prestó a Vicentin es casi igual que lo que se le está dando de ayuda social a toda la población. Es mucho el dinero que le debe al país. Internacionalmente también debe muchísimo. Tiene a todos los gringos enganchados en el Norte. Los gringos tienen las cosechas puestas en Vicentin porque era más seguro que tenerla en el banco. Pero es una empresa que se vació. Ahora los bancos de Estados Unidos están reclamando su plata.

Y en España también se han pedido créditos. Lo bueno sería intervenirla para ver cómo están los números y qué hicieron con los fondos. También si hubo contrabando de cereales. Se manejaba el 10% de las exportaciones de Argentina. Y el 30% de los cereales se está yendo por el río. Y ahora Paraguay exporta más que nosotros. Es una vergüenza. Algo que obviamente no sucede en la parte de siembra.

El chacarero también tiene que mirar que si todos pagasen los impuestos a lo mejor sería otra cosa, que la presión no superaría el 25%. Si no se tiene en cuenta todo eso, aparecen los problemas.

—Decías que Cristina Kirchner estaba preparando a las nuevas generaciones. De la provincia de Buenos Aires es también Máximo Kirchner. ¿Qué relación tenés con él? ¿Es un futuro candidato?

—El gobernador es Kicillof. Es joven, habrá que ver cómo lleva las cosas y si realmente responde a la expectativa de toda la Provincia. No depende de lo que diga yo, sino de lo que diga la gente cuando llegue el momento. Y de acuerdo a cómo la pasó, se verá qué otro joven puede ser.

Porque no solo Máximo Kirchner puede estar mejor en aquel momento si necesitamos. —¿Por ejemplo, quién? —Yo creo que Máximo es un chico bastante interesante, es pensante. Lo conozco mucho. He ido cinco años a ver a Néstor después de fallecido, allí lo conocí y pude escucharlo.

Es un tipo que está preparado. Se nota cuando uno habla con él. Pero tampoco sirve encerrarse en política. Es preciso abrirse y ser más abarcativo. Me llamó Máximo.

Me preguntó qué necesitaba, si le podía ayudar con algo a Kicillof en la Provincia. Lo hizo, y debo reconocerlo. Pero, vuelvo a decir, falta mucho tiempo, va a pasar mucha agua bajo el puente hasta 2023.

Y pienso que el agua no va a llegar al río de Alberto y Cristina tampoco, porque se necesitan mutuamente. Hoy por lo menos. “Si Alberto gobierna ocho años o no, depende de él. Si no hace las cosas bien, la gente lo sacará.”

—¿Qué otros jóvenes de esa edad ves con futuro promisorio en la Provincia? —Hay jóvenes que están llevando las cosas bien. Leo Nardini está llevando las cosas bien. Por eso digo que falta mucho.

—Todo parecía indicar que Martín Insaurralde iba a ser el candidato a gobernador en la Provincia. Máximo trabajaba en mucha cercanía con él y al mismo tiempo parecía ser candidato de unión con otros sectores como el Frente Renovador. Y un día Cristina Kirchner dijo que fuera Kicillof. ¿Qué pasó ahí?

—Insaurralde fue candidato en una oportunidad. Lo tuvimos allí y no llegó.

La decisión fue acertada, porque ganó Kicillof, y ampliamente. A lo mejor la gente buscaba una cara distinta y hoy los carilindos ganan más votos que los más feos.

Esto es así. No se mide por capacidad, se mide por la pinta, si sos políticamente correcto para hablar.

No me considero políticamente correcto para hablar, pero puedo asegurar que pude sacar el partido adelante. Hace 28 años que soy dirigente y lo pudimos sacar adelante: tenemos universidad, hospital, y lo hicimos todo con fondos municipales. Es un orgullo ser intendente de José C. Paz porque salimos hacia adelante.

Yo pienso en José C. Paz dentro de cuatro años, ocho años, vamos a conseguir un perfil totalmente distinto, porque los chicos van a tener acceso a la educación terciaria. Los pueblos sin educación terciaria no van a llegar.

Teníamos a todos los chicos con secundario y se quedaban en su casa. El destino era atender un supermercado, una verdulería. No accedían a la educación. Debían viajar a Capital para estudiar. Lo que implicaba pagar para el boleto, comer ahí, hacer fotocopias. Teníamos un problema grande. Hicimos la universidad aquí: tenemos 22 mil alumnos.

Lo invito a que venga a conocer la nueva Facultad de Medicina que estoy terminando este mes. Tiene 150 metros de largo, es para 40 mil alumnos. Cuenta con cien aulas. Realmente con eso vamos a poder levantar y darles un proyecto a los jóvenes. Van a tener futuro. En este país, sin educación no hay futuro. Hay que apostar fuerte a la educación. Hay que invertir el doble de lo que se está poniendo hoy en el presupuesto educativo. La educación nos va a sacar adelante. Mejoraremos en cuanto a seguridad, salud, trabajo.

—¿Cómo ves la oposición para las elecciones del año próximo en Provincia? —La oposición está dividida, pero a lo mejor en tres meses se junta. Llegado el momento, se van a juntar los que estaban a ver si pueden tener fueros. Muchos tienen problemas judiciales.

—¿Ves a Mauricio Macri candidato en 2021? —Candidato a legislador para tener fueros. Seguro. Lo han hecho todos los presidentes. El único presidente que no necesitó de los fueros fue Néstor Kirchner, aunque después sí fue como diputado. En esta oportunidad pienso que todos van a ir a buscar los fueros. Están con problemas. Con respecto a los espías que aparecieron, hemos sido todos espiados.

Es un tema de moda. Estuve en una lista, fui espiado por la gobernadora. Raro, porque vino cuatro o cinco veces a hablar conmigo para pedirme ayuda y se la di. Son conductas que uno no llega a entender.

—¿Qué se puede hacer para que no explote el Conurbano, para que no pase la situación que temés? —Hace falta que las fuerzas federales estén en el Conurbano. La policía está desbordada. Estoy en el terreno todo el tiempo. No me quedo, ni hago cuarentena, estoy en la calle. Hace dos meses que estoy al frente de la situación de salud.

Viendo los secretarios que estaban, me puse yo al frente porque noté que íbamos a tener un problema severo de salud. Lo estamos teniendo. Y lo vamos a padecer mucho más cuando haga pico, va a desbordar todo. —O sea que la manera de contribuir a que eso no se produzca es casualmente atacando el coronavirus. —Atacando el coronavirus por una parte, y sacando a las fuerzas federales para que por lo menos pongan más orden en el Conurbano.

—Pero la chispa que podría encender la llama es que aparezca una cantidad de muertos porque los pacientes no puedan ser atendidos en los hospitales. —Sí. Escucho de Nación y Provincia que hay una ocupación del 55% en las terapias intensivas, pero recién termina junio. Nos falta casi todo julio y agosto, van a ser los picos en ese momento. ¿Dónde vamos a atender los casos? En la semana necesitamos una cama para PAMI y no conseguimos.

—¿Una de José C. Paz? —Si ya tenemos este problema, hay que imaginarse cómo va a ser cuando lleguen los picos.

Tenemos que trabajar rápidamente para hacer la cuarentena en la casa, en los domicilios. Ayudarlos con la lavandina, yendo con comida. Es necesario que la gente se quede y haga la cuarentena ahí. Por eso compré las ambulancias y las unidades móviles de atención. Iremos casa por casa. Atendiendo y explicando.

 

(Fuente www.perfil.com).

Opinión

LAS ZONCERAS QUE DICE CRISTINA CUANDO HABLA DE ECONOMÍA

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Es muy difícil entender por qué una persona inteligente como la Vicepresidenta pifia tanto en un tema central. ¿Pifia o miente? ¿En qué medida cree lo que dice o dice lo que cree que le conviene?.

Cristina Kirchner (Franco Fafasuli)

El lunes por la tarde, en Avellaneda, Cristina Kirchner intentaba demostrar -con ciertas dificultades- que las ganancias de las grandes empresas son el principal motivo de la inflación. En ese contexto, la Vicepresidente empezó a juguetear con una expresión desconocida para la mayoría de las personas. “Me puse a mirar la edbita de algunas empresas…”, anticipó. “¿Qué es el edbita de algunas empresas?”, se preguntó. “Cuando voy a mirar, por ejemplo, el edbita…”, insistió. “¡224,3 por ciento de edbita!”, destacó. Tanto énfasis en esa palabrita, tenía un costado, a la vez, complicado y gracioso. Porque, en realidad, nadie en el mundo sabe qué es el “edbita”. A juzgar por el contexto, tal vez Kirchner se refería al ebitda, que es el acrónimo de la expresión “Earning before interest, taxes, depreciations and amortizations” (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones).

Se trata de un desliz menor y disculpable, porque el concepto estaba bien explicado en castellano. Además, a mucha gente le sucede que cancherea y queda pagando. El problema se agravaría, en cambio, si ese pequeño error revelara que la ex presidenta presume de saber mucho de Economía, cuando no tiene idea del asunto. Y sería mucho más grave aún si en función de esa ignorancia de base emprende batallas políticas o embate violentamente contra su propio gobierno. En sus últimas intervenciones, Kirchner ha dado señales de que eso es, precisamente, lo que está ocurriendo. Por eso, seguramente, varios economistas y periodistas que la han defendido en las situaciones más difíciles, empezaron tomar distancia y a manifestar cierta perplejidad frente a sus intervenciones.

He aquí un listado, para nada exhaustivo, de las últimas incongruencias vicepresidenciales:

1. Durante el discurso del lunes, Kirchner sostuvo que ella defendió las reservas argentinas al imponerle a empresas con balance comercial negativo, que desarrollaran proyectos para exportar. El miércoles insistió con ese tema al citar una nota periodística que destacaba la experiencia supuestamente virtuosa de la empresa Newsan. Más allá de ese caso, que merece un análisis más exhaustivo y sobre el cual hay versiones contrapuestas, tal vez corresponda analizar qué pasó con las exportaciones y las importaciones durante la gestión de CFK: no fijarse en pequeños detalles sino en el cuadro general. Los datos del Banco Central indican que, a un valor 100 para 2004, las exportaciones -en cantidades- apenas treparon a 104 para el 2015. Las importaciones, en cambio, aumentaron –también en cantidades- a 242 en el 2011. Los resultados de su gestión en términos de defensa de las reservas, y por lo tanto de la soberanía nacional, fueron muy malos. Es criterioso entonces que otros funcionarios eviten repetir esa experiencia fallida. Pero CFK sostiene que, como usó la lapicera, tuvo éxito; y arma un escándalo cuando no aplican sus recetas. Hay allí un pequeño problemita para todos y todas.

2. Pero los problemas apenas comienzan. El lunes pasado, Cristina Kirchner dijo: “En el ranking de países evasores, de países donde la evasión es muy importante, Argentina ocupa el tercer puesto. En nuestro país la recaudación representa el 28 del PBI cuando debería representar el 45 del PBI. El primer país es Guyana. El segundo lugar del podio está ocupado por Malta, que no es una cerveza ni una marca ni nada… Y el tercero Argentina. Sí. Tercer país evasor en el mundo, junto a Zambia, a Pakistán y no me acuerdo a qué otro país más”.

La historia de cómo CFK llega a esos números es impactante. Unos días antes del acto de Avellaneda, el Instituto Patria difundió un trabajo donde están los datos que nutren a la vice. Ese estudio concluye que, de existir “un eficaz control tributario”, la recaudación aumentaría un 60 por ciento y representaría un 45 por ciento del PBI en lugar del 28 actual. Eso mismo repitió Cristina. Para obtener esas conclusiones, “el Patria” se apoyó en un estudio realizado por la Universidad de las Naciones Unidas, sobre una base de datos del FMI.

Lo que no dicen “el Patria” ni la Vicepresidente es que todos los datos ¡¡¡corresponden al año 2013!!!!. Es decir, que la incapacidad de recaudar como corresponde se debería a su Gobierno y no al actual. El pequeño detalle da sustento a una frase que pronunció esta semana el periodista Alejandro Bercovich: “Se está asesorando con economistas del fondo de la ola”. ¿No lo vieron? ¿Lo ocultan? El cuadro puede verse a continuación: allí, en el encabezado, se lee claramente a qué año pertenecen los datos.

Todos los años, varios organismos internacionales de primer nivel -el Ciat, la Cepal, el BID y la Ocde- elaboran un trabajo llamado “Estadísticas tributarias en América Latina y el Caribe”. El 27 de abril difundieron el correspondiente al período 2010/2020. Los datos de ese informe son brutalmente distintos a los que presentó la Vicepresidenta. En principio, la Argentina aparece como el tercer país que recauda más impuestos como porcentaje del PBI en la región. La Argentina recauda el 29,3 por ciento del PBI, 8 puntos más que el promedio de los países de América Latina y el Caribe. Ese estudio informa que los países de la OCDE recaudan 33 puntos del PBI, ¡doce menos de los que Cristina cree que podrían recaudar la Argentina! ¿De dónde sacaran en “el Patria” esas conclusiones que ella repite? ¿Del edbita?

O sea que, en base a datos que revelarían cómo recaudaba el gobierno que ella presidía 2013, la Vicepresidenta denunció como inoperantes o cobardes a los actuales ministro de Economía, titular de la AFIP y presidente del Banco Central , y pidió sus remociones. Al mismo tiempo, acaba de colocar al frente de la aduana a Guillermo Mitchell, que era el número 2 de la AFIP cuando, según el estudio en el que se apoya el instituto Patria, se recaudaba tan mal. La casa está en orden.

3. Los problemas se profundizan. Luego de su salida del Ministerio de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas presentó una carta de renuncia muy crítica hacia la política energética del Gobierno, por la que responsabilizaba a la Vicepresidenta. Horas después, la empresa estatal involucrada, Enarsa, le contestó a Kulfas. Esa respuesta fue respaldada por Cristina, quien la subió a sus redes para darle una máxima difusión. Allí aparece una frase que mezcla el surrealismo con la psicodelia: “Es miópico (sic) sostener que la importación de energía debilita a las reservas internacionales del país”. Ningún economista, de la línea teórica que fuere, podrá entender jamás cómo alguien escribió semejante cosa. ¿De dónde supondrá la Vicepresidenta que salen los recursos para pagar las importaciones? Si alguien realmente cree que importar energía no debilita las reservas, tal vez no se preocupe cuando su país pierde la soberanía energética, que fue exactamente lo que ocurrió cuando Kirchner gobernaba.

Matías Kulfas (Maximiliano Luna)Matías Kulfas (Maximiliano Luna)

4. A principios de mayo, Cristina dio el primer discurso en el que desarrolló su teoría sobre cómo se combate la inflación, en base a su propia experiencia. Dijo entonces: “Tuvimos una devaluación en enero de 2014 y la inflación se nos fue a 38. Pero al año siguiente la bajamos a 24 o 25″. Esa frase ofrece varios flancos. El primero es que se trata de un recorte que omite lo central. Lo que en realidad ocurrió con la inflación desde que Cristina asumió en 2007 no fue, precisamente, que “la bajamos”. En 2006, antes de que ella asumiera, los precios en la Argentina habían subido un 9,8 por ciento. Pocos años después, como reconoce Cristina, habían trepado a casi un cuarenta por ciento. La mala praxis produjo el regreso de la inercia inflacionaria, erradicada en los años noventa mediante la convertibilidad. No había vuelto ni siquiera luego de la trágica ruptura de ese régimen. Pero además, la razón por la que en 2015 hubo menos inflación que en el 2014 no tiene nada que ver con la lapicera de Cristina: simplemente, en 2014 el Gobierno devaluó y al año siguiente no. Lo que parece una discusión histórica tiene efectos determinantes sobre el presente. Porque, contra toda evidencia, ella cree que efectivamente triunfó contra la inflación gracias a la administración de la puja distributiva y entonces recomienda medidas similares a las que, en realidad, causaron el problema.

5. En ese mismo giro, Cristina permite recordar tal vez la única medida significativa que tomó durante su mandato contra la inflación. “Tuvimos una devaluación en enero de 2014 y la inflación se nos fue a 38. Pero al año siguiente la bajamos a 24 o 25″, dijo. El problema de ese ejemplo es que en ese año, el 2014, la inflación oficial, que informó su propio Gobierno, había sido del 23 por ciento y no del 38, ¡15 puntos menos de lo que Cristina reconoce ahora! Esa diferencia se explica porque el Gobierno de Cristina Kirchner, durante largos ocho años, mintió sobre la inflación. Eso logró el milagro de bajar la inflación, que ella recuerda con orgullo, mientras, al mismo tiempo, subían los precios, un detalle que ella olvida.

6. El discurso del lunes tuvo otro gran momento. La Vicepresidenta dijo que todo proceso inflacionario fue precedido por un gran endeudamiento. Para defender esa idea apeló a dos ejemplos: la inflación de la década del 80 que sucedió al endeudamiento producido durante la dictadura, y la actual, que es posterior al endeudamiento de la gestión macrista. La historia ofrece dos contraejemplos muy recientes. El primero es el de la década del 90, cuando la deuda crecía a paso rápido mientras había deflación. El segundo es autobiográfico. Antes de la asunción de CFK, Nestor Kirchner no había endeudado a la Argentina sino, todo lo contrario, la había desendeudado. Entonces: ¿por qué entonces con ella volvió la inflación? Esa pregunta es el elefante del que nunca se habla en los discursos de la Vicepresidenta, pero que puede ver cualquiera que no sea un believer: con ella volvieron la inflación, la restricción externa, la pérdida de la soberanía energética, los déficits gemelos. ¿No debería explicar algo de eso en lugar de presentar como una serie de triunfos lo que, en realidad, fue una cadena de derrotas?

Cristina Kirchner y Alberto Fernandez (Franco Fafasuli)Cristina Kirchner y Alberto Fernandez (Franco Fafasuli)

7. Durante sus últimos discursos, la Vicepresidenta elogió al capitalismo chino, en comparación con el norteamericano, porque incluyó muchas más personas en el mercado, y las sacó de la pobreza. Al mismo tiempo, reclamó aumentos de salarios en la Argentina. Cualquier conocedor superficial del proceso de desarrollo chino, sabe que ese proceso tan espectacular tuvo entre sus rasgos centrales a los salarios bajos. Empresas de todo el mundo se radicaron, entonces, en China para aprovechar esa ventaja. CFK admira la manera en que se desarrolló China pero recomienda lo contrario para la Argentina. ¿Cómo se juntarán las dos ideas? Misterio.

8. En septiembre del año pasado, luego de la debacle oficialista en las primarias, la Vicepresidenta difundió una carta en la que adjudicaba el resultado electoral a un supuesto plan de ajuste del Gobierno. Un ajuste implica que el Estado gaste menos que un año antes. En agosto de 2021, sin embargo, se gastó 66 por ciento más que el mismo mes del año anterior, una diferencia que superaba con creces a la inflación. “Tiene razón Guzmán. No hubo ajuste”, explicó por entonces Alfredo Zaiat, tal vez el periodista más elogiado por CFK en sus discursos.

9. En la misma carta, la ex presidenta había dicho que este Gobierno tiene más reservas que el suyo para enfrentar la presión cambiaria. Su ex viceministro de Economía, Emmanuel Álvarez Agis, explicó que en 2009 Cristina disponía de 45 mil millones de dólares de reservas. En el momento en que Cristina escribió su carta había solo 9 mil millones. ¡Cinco veces menos! De esa magnitud suelen ser los errores de la Vicepresidenta. No se trata solo de confundir ebidta con edbita.

10. La relación de Cristina Kirchner con los números, en realidad, siempre fue complicada. El ejemplo que mejor permite entenderlo es lo que ocurrió con la resolución 125. Esa medida reestructuró el esquema de relaciones políticas y humanas en la Argentina. Muchas familias y amistades se rompieron en ese momento. El peronismo se dividió. Durante siete años, ella agredió a quienes señalaron que aquella medida era un error político y, sobre todo, técnico, de la misma manera que agrede ahora a quienes no acuerdan con su mirada. En el año 2015, durante la campaña electoral por la jefatura de Gobierno porteño, Cristina admitió que la resolución 125 tenía, efectivamente, un problema de cálculos. Por entonces, Martín Lousteau encabezaba una lista opositora. “Ahí está el que nos hacía mal los números de la 125″, dijo Cristina. Finalmente, había llegado el reconocimiento del error. Tardísimo. El daño ya se había producido.

Es muy difícil entender por qué una persona tan inteligente como Cristina Kirchner pifia tanto en un tema central. ¿Pifia o miente? ¿En qué medida cree lo que dice o dice lo que cree que le conviene? Nadie puede responder esas preguntas. Lo cierto es que tantos errores de diagnóstico, y de tanta magnitud, explican muchos de los pesares que viven los argentinos. Gobernar no es solo una cuestión de números, pero los números importan mucho. Si son incorrectos, o si se los interpreta mal, se puede hacer mucho daño.

Claro, se trata de un punto de vista. Como todo. Máximo, el hijo de la vice, hace un tiempo defendió una visión alternativa con una reflexión deslumbrante: “Una cosa son los números y otra el bolsillo de la gente”.

Eso dijo.

Y tiene razón.

Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.

 

 

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Opinión

¿POR QUÉ VOLODÍMIR ZELENSKI CREE QUE ESTA SEMANA ES “HISTÓRICA” PARA UCRANIA?

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El presidente ucraniano advierte sobre “una mayor actividad hostil” de Rusia ante una “semana histórica” para Ucrania. Según él, se aguarda que el Consejo Europeo apruebe la candidatura de Kiev a sumarse a la Unión Europea.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha advertido de que “debe esperarse una mayor actividad hostil por parte de Rusia y su presidente Vladimir Putin, ante esta “semana histórica”, de cara a la decisión del Consejo Europeo sobre la candidatura de Kiev a adherirse a la Unión Europea (UE).

“Ya tenemos una decisión positiva de la Comisión Europea y a finales de semana habrá una respuesta del Consejo Europeo. Creo que es obvio para todos que desde 1991 ha habido pocas decisiones tan clave para Ucrania como la que esperamos ahora”, explicó.

“Estoy convencido de que sólo una decisión positiva beneficia los intereses de toda Europa“, dijo, antes de resaltar que estas “actividades hostiles” de Rusia “no sólo estarán dirigidas contra Ucrania, sino también contra otros países europeos“.

Así, ha incidido en que las autoridades ucranianas “se están preparando”. “Advertimos a los socios“, señaló, al tiempo que manifestó que “los ocupantes están acumulando fuerzas en dirección a Járkov y en la región de Zaporiyia“.

“Continúan los intensos combates en el Donbás. El Ejército ruso usa el mayor número de artillería ahí, con el mayor número de fuerzas ofensivas, pero Severodonetsk, Lisichask, Avdiivka, Krasnohorivka y otros puntos calientes resisten”, agregó.

“Nuestro pueblo es así. Están aguantando. Nuestro Ejército está aguantando. Estoy agradecido a todos aquellos cuya fuerza de hoy significa victoria mañana”, manifestó el mandatario ucraniano en un discurso, según la transcripción facilitada por la Presidencia a través de su página web.

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Dpa, Afp, Youtube.

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Opinión

VOLODIMIR ZELENSKY ASEGURÓ QUE LOS RUSOS PERDIERON 40.000 SOLDADOS EN JUNIO, MÁS QUE EN CUALQUIER OTRA GUERRA

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“Paree que arrojarán a la batalla a reclutas mal entrenados, así como a aquellos que habían sido reclutados a través de esfuerzos de movilización encubiertos”, aseguró el mandatario.

Rusia ha podido perder en el mes de junio más de 40.000 soldados, unas cifras que superan a las de cualquier otra guerra en la que ha participado Moscú, aseguró en el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky.

”Las pérdidas rusas en junio podrían superar los 40.000 militares. No han perdido tantos soldados en ninguna otra guerra en muchas décadas”, precisó el mandatario Ucraniano.

Dijo además que el “ejército ruso está tratando de desplegar tropas de reserva en el Donbás. ¿Pero de qué reservas pueden hablar en este momento?”, se preguntó.

El Donbás, en el este de Ucrania y que incluye a las regiones prorrusas de Donestk y Lugansk, es el foco actual de los ataques rusos donde son ayudados por guerrillas afines a Moscú.

”Parece que arrojarán a la batalla a reclutas mal entrenados, así como a aquellos que habían sido reclutados a través de esfuerzos de movilización encubiertos”, prosiguió Zelensky.

Miembros del servicio de las tropas prorrusas viajan en un vehículo blindado (REUTERS/Alexander Ermochenko)
Miembros del servicio de las tropas prorrusas viajan en un vehículo blindado (REUTERS/Alexander Ermochenko)

En su opinión, “los generales rusos consideran a su gente simplemente como carne de cañón, que necesitan para asegurarse de que nos superen en número, en personal militar, en equipo militar”.

Zelensky explicó que las “batallas más feroces se libran actualmente en Severodonetsk (en la región de Lugansk)”, donde los ucranianos están “luchando por cada centímetro de tierra”.

Las fuerzas de ocupación rusas también están avanzando sobre Lisichansk, Bakhmut y Sloviansk, tres poblaciones clave de esta región, admitió el mandatario.

La Administración Militar de la región Lugansk informó con anterioridad de que las fuerzas rusas han estado disparando sin descanso contra Lisichansk y Severodonetsk durante el transcurso del domingo 12 de junio.

CERCO A LISICHANSK

Los separatistas prorrusos de la autoproclamada república popular de Lugansk se preparan para cerrar el cerco en torno a Lisichansk, el último bastión ucraniano en esta región.

Miembros del servicio ucraniano disparan un sistema de lanzamiento múltiple de cohetes BM-21 Grad (REUTERS/Gleb Garanich)Miembros del servicio ucraniano disparan un sistema de lanzamiento múltiple de cohetes BM-21 Grad (REUTERS/Gleb Garanich)

”El principal ataque a Lisichansk probablemente se lleve a cabo junto al ataque a Siversk para no permitir a nadie la retirada del cerco en dirección a Sloviansk. Se trata de algo que sucederá en breve”, señaló en su cuenta de Telegram el “embajador” en Rusia de la región separatista, Rodión Miroshnik.

Miroshnik añadió que fueron destruidos también varias posiciones ucranianas al oeste de Azot, en la dirección de Novodruzhesk y Pryvilia.

”Parte de las fuerzas ucranianas salió de Pryvilia rumbo a Novodruzhevsk. Algunos de ellos intentaron esconderse en los sembrados y en una cantera caliza entre Novodruzhevsk y Bilohorivka. Les atacamos. Nadie ya les dará la posibilidad de cambiar tranquilamente de posiciones”, dijo.

UCRANIA PIDE ARMAS

Ucrania necesita al menos mil obuses, quinientos tanques, trescientos sistemas de cohetes de lanzamiento múltiple y 2.000 vehículos blindados para lograr la paridad de armas pesadas con la Federación Rusa y liberar los territorios ucranianos de los invasores rusos.

El asesor de la Oficina del presidente de Ucrania, Mykhailo Podolyak, cuantificó esas necesidades armamentísticas en su cuenta de Twitter.

Los bomberos se reúnen cerca de un edificio destruido en el mercado central de Maisky (REUTERS)
Los bomberos se reúnen cerca de un edificio destruido en el mercado central de Maisky (REUTERS)

”Para poner fin a la guerra necesitamos paridad de armas pesadas”, agregó Podolyak, quien aludió a la próxima reunión que los ministros de Defensa de los países aliados de Ucrania celebrarán en Bruselas el próximo 15 de junio donde “estamos esperando una decisión”, subrayó.

RUSIA DESTRUYE UN ARSENAL

El Ejército ruso destruyó hoy un importante lote de armas ucranianas en la región de Donetsk, que incluía armamento suministrado por Estados Unidos y Europa, según informó hoy el Ministerio de Defensa de Rusia en su parte de guerra matutino.

”En las cercanías de la estación ferroviaria Udachnoye, de la república popular de Donetsk fue destruida con misiles de alta precisión y emplazamiento aéreo una gran cantidad de armas y equipamiento bélico, incluyendo armas de EEUU y Europa, destinadas a las fuerzas de los nacionalistas ucranianos”, según el mando ruso.

El portavoz de Defensa, Igor Konasénkov, añadió que la aviación rusa destruyó con misiles de alta precisión un centro de emplazamiento temporal de mercenarios extranjeros en la región de Lugansk y dos baterías de lanzaderas múltiples en las regiones de Járkov y Lugansk.

La aviación rusa también destruyó otras infraestructuras y a consecuencia de sus ataques murieron más de 120 militares ucranianos.

(con información de EFE)

FUENTE : INFOBAE

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