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Opinión

Miguel Wiñazki: “La justificación del Vacunatorio VIP de Zannini es un alarde de inmoralidad”

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En diálogo con Infobae, el filósofo y escritor reflexionó sobre las consecuencias de la pandemia y opinó de la actualidad política. “Alberto Fernández es la sombra de Cristina Fernández”, aseguró

La soledad, la angustia ante el desafío de la pandemia, la esperanza y la moralidad son algunos de los temas que el periodista y filósofo Miguel Wiñazki aborda en su nuevo libro La posnormalidad (Sudamericana).

En una charla profunda con Infobae, el ensayista analizó la coyuntura política y opinó sobre el escándalo del vacunatorio VIP. “El caso de Zannini es muy significativo porque evidencia que se está utilizando el poder para desobedecer los más elementales mandamientos morales”.

“Alberto Fernández es la sombra de Cristina Fernández. Él actúa tutelado por ella cada vez más. Y lo demás, ciertos sesgos de independencia, la verdad que parecieran ser retóricos, o de resistencia”, aseguró.

— Nos vemos en casas propias, separados, en medio de biblioteca. Es un signo de los tiempos esto, ¿no?

— Definitivamente, sí. Conectados. Pero bueno, de este modo. Me gusta tu biblioteca, yo la mía la tengo en otro espacio, pero me hubiera gustado que la veas. Ya la verás algún día.

— Claro que sí. ¿Esto es un signo de la posnormalidad, lo que nos está pasando en este momento?

— Sí, exactamente. Porque esta anormalidad va a cambiar, está cambiando, estamos viendo una metamorfosis, y ya estamos incubando y está apareciendo esta posnormalidad. Que es esto por ejemplo, estamos comunicados pero mediados por las pantallas. Y lo mismo ocurre en todos los ámbitos. La educación, el trabajo, la vida cotidiana.

La posnormalidad - Miguel WiñazkiLa posnormalidad – Miguel Wiñazki

— Me gusta porque tu libro tiene una mirada filosófica que yo creo que en estos tiempos es imprescindible empezar a dar. Los existencialistas, de los que yo me confieso fanático, decían que uno estaba arrojado a la vida sin ningún tipo de pedido y que a partir de ahí había que construir un sentido de la vida. ¿Qué sentido de la vida se puede construir en medio del coronavirus?

— Efectivamente, vivimos o estamos arrojados en el mundo y de pronto nos toca este mundo. Con una entidad invisible que nos acecha y que nos mata. Lo cual es un gran dolor. Entonces a pesar de todo lo que yo sostengo, pero también basándome como vos en buena medida en filósofos existencialistas, es que a pesar de todo hay esperanza. Que no hay otra posibilidad que la esperanza. El apocalipsis ocurrió muchas veces a lo largo de la historia pero el mundo siguió andando. Hubo fin del mundo en otras oportunidades, la Gran Guerra, la Segunda Guerra, otras pestes, la gripe española, lo que quieras, pero la esperanza queda en algún lugar profundo. Digo, no puede no estar arraigada en algún lugar profundo del corazón y hay una fuerza reconstructiva. Va a haber una revancha de la vida. Así es la historia.

— Veo en tu libro eso, a pesar de una muy, muy, muy cruel descripción de la realidad, veo siempre algo que sobrevuela que es que esto incluso también va a ser superado y va a tener como una revancha, esto que acababas de decir. ¿En dónde encontrarás este cabo para asirte de la revancha en lo personal?

— Mira, te comento Luis las fases que fui viviendo. Primero el encierro, la primera etapa de esta cuestión, con una gran angustia porque yo estoy acá viviendo solo, mis hijos por un lado, mi pareja. Y digo bueno: “¿Qué hacemos con esta angustia?”. Entonces pensé también en un lema existencialista que es: hay que ascender al abismo. Si hay un abismo bueno, aceptarlo, vivenciarlo y desde allí hacia algún acantilado. Porque no hay otra posibilidad, si no nos quedamos allí arrojados pero pasivamente arrojados. Y ese ascenso en lo personal se da, bueno, precisamente por la escritura. En este caso por una escritura, vos sabés que uno sale al, no sé cómo denominarlo, la zona de combate que es la Argentina todos los días, y yo digo pero la esperanza viene por otro lado, viene por la reflexión, por la meditación, por la conversación en conjunto. Y me aferro mucho a eso.

Miguel Wiñazki, autor de La posnormalidad

— Ya que trajiste la realidad argentina quiero aprovecharte porque siempre te leo y me parece muy interesante reflexionar con vos. Empiezo por algo muy inmediato que fue el nuevo conflicto diplomático que ha generado el Gobierno con el comunicado de Cancillería por Israel. Es un nuevo tiro en el pie. ¿Me explicas por qué exponerse a este semejante conflicto en la contingencia Argentina?

— Yo la verdad que creo que en el campo de la política exterior así como en otros hay un grado de irracionalidad y quizás de desconocimiento de los hechos notable. En Medio Oriente evidentemente hay una tragedia humanitaria, pero Hamas es un grupo terrorista, financiado básicamente por Irán, y además nosotros no teníamos ninguna necesidad de complicarnos con esa cuestión. Y lo hicimos. Yo creo que sigue habiendo, por un lado, una incomprensión profunda, pero por el otro, una cierta convicción de que por el lado del anti sistema, Irán, Venezuela, Hamas, por ahí hay un camino para la Argentina. Creo que es un error radical y fundamental. Otro más. Nos lleva por el peor de los caminos.

— Venezuela es tóxico, dice el Canciller. España se entrometió demasiado, dice el Canciller. Ahora dice esto. ¿En realidad no será que estamos poniendo demasiada expectativa en lo que es el gobierno de Alberto Fernández y en realidad son esto?

— Daría toda la impresión de que, como es ese dicho de sentido común, si tiene cuatro patas, mueve la cola, ladra, es un perro, sí, es un perro. Daría la impresión de que están exhibiendo esta filosofía política que es precisamente ir por el reverso del mundo. Pero incluso por el reverso del mundo árabe en éste caso en particular. El mundo árabe está buscando por otro lado, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, de vincularse con Israel porque la guerra es la guerra. Hamas e Irán son los que quedan al margen de la nueva negociación mundial incluyendo el Medio Oriente. O algunos autócratas como Erdogan, que pretende al menos retóricamente asociarse con este sector de los palestinos. Entonces, bueno, lamentablemente pareciera haber una convicción. Pero esa convicción es la convicción que nos acerca al fanatismo. Tal vez aquí también estemos cercanos a ese fanatismo.

— Ahora, es interesante porque muchas de las explicaciones que se dan, Guzmán, Basualdo, Losardo, Soria, es porque es una coalición heterogénea. A mí no me alcanza como explicación esto. ¿Te animas a decir quién es hoy Alberto Fernández en el ejercicio de la Presidencia?

— Es la sombra de Cristina Fernández. Es el reflejo y un poco un reflejo sombrío de Cristina Fernández. Él actúa tutelado por ella cada vez más. Y lo demás, ciertos sesgos de independencia, la verdad que parecieran ser retóricos, o de resistencia. Ella va avanzando y ella y los suyos, que en esa coalición me parece que cada vez están pisando más fuerte con ministerios, cajas, etcétera, han tomado las riendas. La Argentina es imprevisible, impredecible, pero tal vez Alberto pudiera romper esas cadenas. Hoy por hoy la imagen es la opuesta. Hay un cierto patetismo, lo digo con respeto, hay un cierto patetismo en esto de juntémonos para la foto a mostrar que estamos unidos. Pero yo sé perfectamente porque tengo información de que la foto es falsa, si hubiera unidad esa foto no hubiera existido, por ejemplo. Entonces es alguien que obedece, “sí Cristina, sí Cristina”.

— Carlos Zannini justifica el vacunatorio VIP, el jefe de todos los abogados falsea una norma diciendo que estaba incluido. ¿Qué es esto, impunidad exacerba, es inescrupuloso?

— Bueno, es una inmoralidad jactanciosa. Y es un alarde de inmoralidad. Y ese alarde de inmoralidad demuestra diversas cuestiones. Una es una lejanía y una distancia, precisamente por estar en la torre de marfil del poder, de la desesperación de la gente. La gente está preocupadísima y después te manotean las vacunas, te la manotea Zannini, que es terrorífico, y te la manotea un tipo que simplemente es un delincuente menor, lo que a la vez es mayor, que las revende. Es difícil vivir así. Ahora, el caso de Zannini es muy significativo porque evidencia que se está utilizando el poder para desobedecer los más elementales mandamientos morales. No en el sentido religioso, en el sentido cívico del término.

— Usaste una expresión: la jactancia de la inmoralidad. ¿Dirías que éste es un signo del gobierno de Alberto Fernández, el alarde de la inmoralidad?

— Sí y también el alarde de un cierto desprecio por el republicanismo. Es decir, la Corte, no sé, ahí hay decrepitud jurídica. Pero la Corte es la democracia en la medida que sea una Corte autónoma, que sigue adelante con respetar la Constitución. Y además ese alarde, esa jactancia, y ese menosprecio, por la división de poderes, también alardeado, vociferado, propagandizado, tiene efectos colaterales terribles. Por ejemplo, un señor, Pietragalla, va a Formosa y dice acá se respetan los derechos humanos. ¿Pero cuál es el efecto? Decir: “No, no me importa la verdad, la verdad es la que digo yo”. No, pero escúcheme, hacemos las investigaciones en Formosa, la gente habla y ocurren cosas horribles. En estos días le voltearon la puerta a una persona que no tenía síntomas de Covid para encerrarla en un lugar completamente insalubre más todo lo otro que sabemos. Entonces el efecto de esa vanidad y de esa arrogancia es en principio con la verdad, nosotros no nos involucramos, lo que ocurre no es lo que ocurre para nosotros. ¿Por qué? Porque decimos que no ocurre.

— Dame una mirada de lo que pasa con nuestro oficio. También este fanatismo se ha transferido hacia nuestro ejercicio, hay desprecios hasta personales.

— Bueno, es un fenómeno la verdad que se ha profundizado muchísimo esto. Y también hay fanatismo de los dos lados eh, hay algunos…

— Claro.

— La cuestión es que lo que yo he observado es que cuanto más profunda y rigurosa es una investigación más agraviado resulta el investigador. Es inversamente proporcional. Precisamente porque es verdad, porque es irrefutable, porque es grave y de pronto gravísimo, ahí el agravio crece. Y esto la verdad que es una enfermedad. Y que en la gente que tiene cierta edad como yo no genera un efecto de autocensura pero en buena medida es ese el intento, o casi.

— Hay como un vicio que se impone con la justificación de recordar cuánto de crítico fuiste con los otros. Es disparatado que uno tenga que hacer una suerte de historia personal cada vez que va a dar una opinión sobre un tema.

— Sí, totalmente. Muy bueno eso. Sí, porque le ocurre a todo el mundo, mira que yo critiqué, que yo dije lo que acabas de decir. Digamos, la verdad es que no habría por qué justificar razones si aquello que uno está exhibiendo en ese momento, publicando, es cierto. Si esto es cierto, después discutimos mi biografía.

— Claro.

— Después la discutimos si la querés discutir o si yo la quiero discutir. Pero el tema es si esto que estoy diciendo es verdadero o es falso. Porque en el periodismo funciona la lógica binaria, es verdadero o es falso digamos. A veces no podés arribar a la verdad binaria. Suponete el caso Nisman. Se suicidó o lo mataron. Para la Justicia está ahora en que lo habrían asesinado. Ahora bien, esto no implica que no exista una verdad. O se suicidó o lo mataron, no hay una tercera posibilidad en este caso.

— Hablemos un poco del autor de este libro. ¿Qué te enseñó el encierro?

— A ver, yo en el libro trabajo bastante el tema de la soledad. Bueno, me enseñó a reconsiderar la posibilidad de que en la soledad la creación puede existir. O que de pronto es necesaria. Que la soledad no implica un descuido. Que por el contrario, hay que protegerse uno mismo. Quiero decir, aun en soledad y encerrado traté de hacer gimnasia o comer saludable. Estas parecen cuestiones menores pero son las que te permiten sobrevivir. Y después una cosa que me pasó mucho es que leí muchísima bibliografía sobre sobrevivientes. ¿Por qué sobrevive alguien? Y bueno, sabemos, uno se reencuentra con lo mismo, el que sobrevive con mayor posibilidad, porque esto es una tabla matemática, pero si hay proyectos, si hay deseos, si hay afectos, si hay amor tenés mayor posibilidad. Y bueno, y eso, el encierro, me enseñó a ponderar muy positivamente todo eso.

— Yo traigo de tu texto esto, algo que para los psicoanalistas es vital: el deseo, la pulsión de vida. No como un deseo milagroso sino como un deseo que hay que poner en práctica voluntariamente.

— El deseo es acción, si no es también lo que algunos filósofos llaman una mala fe. Yo digo, enuncio lo que yo hubiera hecho, lo que haría. No, pero es ponerse acción. Yo quiero adelgazar, necesito adelgazar (risas). Bueno, todavía no lo puse en acción, pero si no, no es deseo. El deseo es concreción. O sea eso bíblico de “pide y te será concedido”, es muy interesante pero claro, debo enfatizar, pero pide, y pedir es actuar.

— Yo tengo un sacerdote amigo queridísimo que me dice: “La esperanza no es decir después de Carlos Pellegrini viene 9 de Julio, porque ya sé que es así, es poner un pie y atrás el otro para llegar hasta 9 de Julio”. Esto es es la esperanza activa.

— Claro, es caminar hasta esa calle y la otra, y la otra. Y es arribar y seguir, seguir navegando la vida. Lo cual implica, bueno, remar, caminarla, transitarla, y muchas veces contra viento y marea. Porque es contra viento y marea en un país como este, pero no solo en este, es contra viento y marea.

— Contame en qué estado estás de la vacunación

— Bueno, aguardé como corresponde mi turno y me llegó la primera dosis y estoy en eso, primera dosis.

— ¿Qué te tocó?

— Me tocó la Sputnik. Yo la ciencia rusa, yo conocí Rusia y no hace mucho, siempre la valoré y no puede ser de otro modo. O sea que la asumí con esperanza también. Ahora aguardando la segunda dosis. Y con fuerzas para efectivamente sobrevivir en la medida de lo posible. Han caído algunos amigos, me hizo muy mal obviamente. Me hizo muy mal. Inesperadamente. Yo negaba, este no puede caer, es joven. Y cayeron. El dolor también.

—¿Qué te pasó cuando te pusieron la vacuna?

— Bueno, tengo cinco hijos. A una de mis hijas, que no confiaba mucho en mi decisión para llegar al lugar, le dije que me acompañara y me vigilara (risas). Seguimos, seguimos trabajando, seguimos con la vacuna Sputnik circulando. Lo cual no me ha convertido en un admirador de Putin ni mucho menos pero me pasó… Un refuerzo. Un refuerzo para la vida, sí, sí.

— La mejor de las suertes con el libro. Felicitaciones.

Entrevista completa:

FUENTE : INFOBAE
FOTO TAPA : AJN AGENCIA DE NOTICIAS

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Opinión

El cinismo de un gobierno que ataca la educación para ganar el poder

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En la provincia, si de chicos se trata, hay ciudadanos de primera y de segunda. El gobierno de Kicillof resolvió utilizar a los de Mar del Plata como ariete de una estrategia deleznable.

 

La directora general de Cultura y Educación bonaerense, Agustina Vila, aseguray que el regreso a  clases presenciales en el Área Metropolitana y otros distritos del interior de la provincia se llevaba a cabo «con un estricto cumplimiento de los protocolos» para evitar contagios de coronavirus y remarcó que «la prioridad es la educación».

¿Porqué esos protocolos no pueden ser utilizados para que los chicos de Mar del Plata y Batán puedan también volver a las aulas?. ¿cuál es le motivo por el que se ignoran voluntariamente los informes que en el mundo entero han concluido que la escolaridad no es fomento de contagio?.

Mientras tanto el ministro de Educación, Nicolás Trotta, celebró que, debido al «cambio de la tendencia epidemiológica» hoy regresa la presencialidad «en la mitad del territorio bonaerense». Y si bien la palabra del funcionario hoy no es muy tomada en cuenta por una sociedad que, tras su súbito cambio de postura en este tema cuando en el lapso de pocas horas pasó de defender con vehemencia la presencia de los chicos en las aulas a disponer el cierre absoluto de las escuelas, no puede pasarse por alto que lo que ahora sostiene es una mentira tan falaz como demostrable: aquel día en el que ordenó clausurar la educación presencial el índice de contagios en los distrito del conurbano que hoy retornan a las aulas era un 17% superior al actual.

Cinismo puro…

También hoy se supo que el Gobierno nacional habilitó la reanudación de las actividades en cines, teatros y salas de espectáculos de centros culturales para las zonas del país que se encuentran en «alto riesgo» epidemiológico y sanitario y en situación de «alarma», con un aforo de entre 30 y 50%. 

Bienvenida la noticia para el golpeado sector, aunque ello no sea óbice para que nos preguntemos cual es el motivo para que no sea un riesgo la concentración de un 50% de espectadores en un teatro o cine de 1.000 localidades y si lo sea en una escuela que en un alto porcentaje tiene un número de alumnos inferior a ese. Y que en todo caso podría administrar turnos y días para no superar nunca un número prudente alumnos en presencialidad.

Cinismo puro…

Iglesias y templos vuelven a los ritos con asistencia de fieles en un aforo del 30%. Bienvenida cualquier profesión de fe, que seguramente es tan necesaria para quien la milita, pero la pregunta inevitable también tiene que ver con el porque si unos y porque no otros…

Y la duda resulta inevitable: ¿será porque la Iglesia, las confesiones de todo credo, los empresarios teatrales y los artistas con acceso a los medios para presentar sus quejas tienen una capacidad de lobby que los chicos no tienen?. Tan horrible como inevitable sospecharlo…

Cinismo puro…

Entonces queda una sola conclusión y es la que nos lleva a comprender que el gobierno provincial ha dirigido esta medida con Mar del Plata en el centro de su intencionalidad. No hay otra posibilidad y hasta se debió cambiar el texto de un decreto para dejar a nuestros chicos atrapados por esta miserable maniobra que tiene aquí en la ciudad cómplices inocultables que será bueno visualizar al momento de votar y señalar cada vez que pretendan mimetizarse con la gente como un vecino más.

Los que permiten marchas, acampes y protestas de grupos y organizaciones que les responden políticamente, los que autorizan actividades a quienes desde su volumen de presión pueden hacer que se acreciente el rechazo que hoy aparece explícito a tantas medidas del gobierno central y el provincial tomadas bajo el signo de la impunidad y el privilegio, creen que cerrando las escuelas podrán direccionar el enojo social hacia sus adversarios políticos.

Se equivocan…la gente observa, entiende y sabe desde donde viene este cinismo enfermo y fanático que toma a la gente -hoy con epicentro en nuestros hijos- como carne de cañón de sus absurdas guerras inventadas.

De lo que deberán rendir cuentas ante la sociedad…

Por Adrián Freijo – 

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Opinión

Mar del Plata: ¿comenzó la rebelión de los mansos?

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Un fin de semana en el que el clima acompañó y el hartazgo por lo que ya se nota demasiado como una persecución lanzó la gente a la calle. ¿A quién le conviene este estado de cosas?.

Cuando se supo que el gobierno provincial, agarrándose de un DNU cuyo texto fue cambiado con toda intencionalidad, dejaba a Mar del Plata en Fase 2 y habilitaba las clases en u conurbano que aún hoy tiene mayor cantidad de casos y más camas UTI ocupadas que nuestra ciudad, era obvio que algo iba a ocurrir. Y vaya si ocurrió…

En primer lugar el intendente Guillermo Montenegro comenzó a dejar atrás una prudencia que ya algunos comenzaban a tomar por debilidad, y salió a decir con todas las letras que no estaba de acuerdo, que los números eran malintencionadamente dirigidos y que iba a utilizar todo el fin de semana para intentar que las autoridades provinciales cambiaran lo que era a todas luces una discriminación.

Seguramente el jefe comunal tomó nota de lo que se venía y por eso reiteró que no saldría a perseguir ni a los vecinos ni a los comerciantes; su accionar se limitaría a ir por la clandestinidad, algo que en cuestión de hora quedó en claro con los operativos que desbarataron varias fiestas de ese tipo y las durísimas sanciones que, de acuerdo con los jueces de faltas, caerán ahora sobre los responsables.

Pero la gente hizo lo suyo: durante el sábado y el domingo, días de un clima brillante y luminoso impropio de la altura del año que transcurre, miles de marplatenses se volcaron a las calles, llenaron bares y restaurantes y aprovecharon para visitar negocios que, de acuerdo a la normativa vigente, deberían haber cerrado sus puertas.

Casi como en una alianza tácita entre comerciantes y clientes -seguramente extendida a los vecinos y su actitud frente a la posición del municipio- Mar del Plata vivió un día de absoluta normalidad en la que el pretendido confinamiento pergeñado por Kicillof y su gente se convirtió en una caricatura de quien cree que la vida de las persona puede manejarse desde un despacho plagado de aprendices de «rasputines» de ocasión.

Para completar una fin de semana a pura y pacífica rebelión, muchos marplatenses manifestaron en la tarde-noche del domingo pidiendo el retorno a las aulas, en una clara demostración de que la desobediencia puede alcanzar prontamente a los establecimientos escolares, a los que desde La Plata amenazan extorsivamente con dejar sin subsidios si no se ajustan a las órdenes que desde allí llegan. Mientras en aquel conurbano plagado de contagios y escaso de estructura sanitaria los alumnos volverán en pocas horas a las aulas.

Tal ha sido el grado de esta pacífica pueblada que desde el Frente de Todos local optaron por un bajo perfil muy distinto a los proclamados apoyos que suelen volcar, en ditirambos sobreactuados de singular exageración, cuando de alabar a La Plata y castigar al intendente se trata. Se ve que algún sabio asesor les hizo saber que el horno no está para bollos…

Pero cuidado: a nadie le conviene una ciudad del volumen de la nuestra en estado de rebelión, por pacífica que esta sea.

Al gobierno provincial porque cada día parece más lejana la probabilidad de que alguna vez el kirchnerismo pueda torcer el histórico destino de derrota que el peronismo, en todas sus vertientes, viene arrastrando en el distrito.

Y al intendente porque su administración depende, y mucho, de los fondos que llegan desde La Plata y una Mar del Plata en armas puede ser pan para hoy y hambre para mañana. Seguramente a Guillermo Montenegro le toca la parte más complicada de cualquier conflicto: encontrar el punto de equilibrio.

Pero es claro que el marplatense se hartó del trato discriminatorio al que se lo somete desde la ciudad de las diagonales y ha resuelto tomar en sus manos el destino y lo que viene.

Los días mostrarán hasta que punto escala el conflicto y cuales serán las consecuencias de mantenerlo vivo.

Solo hay que esperar...pero juntos es más fácil.

Por Arián Freijo –

FUENTE : LIBRE EZPRESION

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Opinión

Es un Milagro si no va a la cárcel

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 Gerardo Morales pidió que Sala cumpla un total de 7 años en prisión. Si recibiera el indulto de Alberto Fernández, como ella misma exigió, sería un escandaloso ataque a la Justicia y una señal nefasta para la mayoría honesta y democrática de la sociedad

(EFE/Edgardo Valera)
(EFE/Edgardo Valera)

Todas las fuentes consultadas en la Justicia, dicen que solo un milagro la puede salvar de ir a una prisión federal. Estamos hablando de Milagro Sala, la comandante de la agrupación kirchnerista Tupac Amaru.

El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, pidió que Sala cumpla un total de 7 años en la cárcel de General Güemes, en Salta. Es por la condena que ella sufrió por haber amenazado y agredido a huevazos y sillazos y con elementos contundentes al actual jefe provincial en el año 2009. Su defensa presentó un pedido de prescripción, pero fue rechazado.

Luciano Manzana Riva, abogado del gobernador fue contundente: “Milagro no es una presa política, ni tampoco una política presa, es una delincuente condenada. No lo dice Gerardo Morales, ni la justicia de Jujuy. Lo dice la Justicia Federal, la Cámara de Casación Penal y la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Debe ser inminente el dictado de sentencia y el traslado para que cumpla la condena”.

Milagro Amalia Ángela Sala tiene el apoyo de los talibanes más radicalizados de Cristina y varias veces le han demandado al presidente Alberto Fernández que la ponga en libertad de cualquier manera.

Si Milagro Sala recibiera el indulto de Alberto Fernández como ella misma exigió, sería mucho más que un milagro penitenciario. Sería un escandaloso ataque a la justicia y una señal nefasta para la inmensa mayoría honesta y democrática de la sociedad.

Nadie quiere venganza. Todos quieren juicio, castigo y condena. Amado Boudou ya se puso en la fila de los que piden indulto, amnistía o cualquier artefacto delictivo que les permita zafar de la cárcel a los ex funcionarios del ladri feudalismo K.

Saben lo que quieren: impunidad y venganza. Pero no se ponen de acuerdo con los instrumentos. Porque no se puede salvar a los culpables de estafas y robos descarados sin violar las reglas básicas de convivencia de una verdadera república.

Hablan de Milagro Sala como si fuera una militante social pacifista y honrada y en realidad es una delincuente que aprovechó su poder en la Tupac Amaru para robar fondos de todos y para reducir casi a la servidumbre y castigar a muchos piqueteros, sobre todo a las mujeres.

Por eso le digo que un indulto para Milagro con mayúscula, sería un milagro con minúscula. Un disparo al corazón de la independencia de los poderes. Un despropósito antidemocrático. En este sistema nadie tiene coronita. Los que cometieron delitos, la tienen que pagar.

La verdad es que Cristina ordenó que liberen a Milagro Sala lo antes posible y que nada ni nadie los detenga. Repito. Que nadie ni nadie los detenga: ni la ley, ni la Constitución y ni el sentido común.

Por eso, su estado mayor para la “Impunidad de todos y de todas” avanzó con diversas operaciones lideradas por Eugenio Zaffaroni y Horacio Verbistsky. Llegaron a plantear tribunales especiales y el delirio golpista de intervenir la justicia de Jujuy o directamente toda la provincia.

Cristina ordenó que liberen a Milagro Sala porque entiende que, si la delincuente más condenada y más complicada en la justicia queda libre, todos y todas podrán salir con mayor rapidez de la cárcel y todas las causas por corrupción se irán cayendo aceleradamente. Ese es el plan: si logran lo más, será más fácil lograr lo menos.

¿Alberto se atreverá a quedar en la historia como el que perpetró un zafarrancho anti republicano que casi no tiene antecedentes? ¿Vale la pena pagar tanto costo político por liberar a una dirigente democráticamente condenada con todas las garantías y que además tiene un bajísimo nivel de representatividad?

Milagro no produce movilizaciones importantes que pidan por su libertad. A Milagro le decían “la gobernadora” por el poder y el dinero que le dio Cristina cuando fue Presidenta. Pero ahora, en el llano y en la prisión domiciliaria, se fue apagando su estrella. Fustiga a Alberto, pero no la escuchan demasiado.

En su momento, en las elecciones internas, sacó menos votos que la cantidad de afiliados de la Tupac Amaru. Eso demuestra que muchos jujeños y jujeñas humildes se sumaron a su agrupación porque fueron extorsionados con violencia o porque era la única posibilidad de acceder a una vacante en una escuela o de aspirar a tener una casa prestada por Milagro Sala.

A la hora de votar, el secreto le permitió a mucha gente, elegir otra cosa. La inmensa mayoría de Jujuy no quiere libre a Milagro. Le tienen pánico porque fue golpeadora y autoritaria con todos pero sobre todo con las mujeres y los más pobres.

Todos recibían un trato humillante y, en muchos casos, eran reducidos a la esclavitud. Hay decenas de testimonios de patoteadas, malos tratos, cachetazos y hasta latigazos de Milagro para imponer sus proyectos.

La cleptocracia de Cristina y Milagro debe tener su juicio y castigo. Si nadie paga por los robos desde el estado, la señal es que todo vale y la honradez se transforma en una mala palabra.

Milagro Sala no es una carmelita descalza perseguida por la oligarquía, los medios y el imperialismo como nos quieren hacer creer. Y tampoco está presa arbitrariamente. Tiene 4 condenas. ¿Escuchó bien? Milagro tiene 4 condenas.

El milagro es que siga en prisión domiciliaria. Eso es un verdadero privilegio. Una de las causas es la que estamos analizando ahora. Condena confirmada por la Corte Suprema.

Las tres causas restantes en la que está condenada se iniciaron durante el gobierno justicialista, antes que Gerardo Morales llegara al poder. Fue condenada a 4 años en la causa de Lucas Arias, a 2 años por las amenazas de bomba a policías y eso fue ratificado por la Corte.

La causa llamada “Pibes Villeros” le significó una condena a 13 años de prisión. Fue un tiempito antes de que asuma Morales. Y sacaron 29 millones del banco, directamente de la ventanilla, como era su costumbre y se los robaron.

Es dinero que no aparece por ningún lado hasta el día de hoy. Los bolsos fueron directamente a la casa de Milagro y como por arte de mafia, desparecieron.

¿De qué persecución de Cambiemos hablan? La mayoría de los jueces que intervinieron fueron designados por las administraciones peronistas de Eduardo Fellner y Walter Barrionuevo.

Milagro no combatió la pobreza. Ella combatió, maltrató y agredió a muchos pobres. Los estafó. Miente Milagro Sala cuando se victimiza y dice que la persiguen por negra y coya.

Hay que sacarle la careta a los que mienten. Las mentiras no hacen milagros. La impunidad son delitos que vuelven. Solo la verdad nos hará libres.

* Editorial de Alfredo Leuco del 8 de junio en “Le doy mi palabra”, radio Mitre

Alfredo Leuco
FOTO TAPA : EL TRIBUNO

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