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Sociedad

Murió un corredor en la media maratón de Buenos Aires

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Osvaldo Norberto Carrizo, santafesino de 55 años, fue socorrido rápidamente tras desplomarse en el km 4 y falleció en el Hospital Fernández luego de sufrir un paro cardiorrespiratorio. Además, otro corredor de 37 años también tuvo que ser trasladado de urgencia
Foto : (Nicolás Stulberg)

Osvaldo Norberto Carrizo, santafesino de 55 años y con el número de corredor 4150, falleció luego de sufrir un paro cardiorrespiratorio. Pese a ser socorrido rápidamente tras desplomarse en el kilómetro 4 de la media maratón de Buenos Aires, murió luego de ser trasladado al Hospital Fernández. Además, otro hombre de 37 años fue trasladado al Pirovano y después al Fernández, según confirmó a Infobae Alberto Crescenti, director del SAME.

“La nota triste de la jornada fue el fallecimiento -por un paro cardíaco- de un corredor, poco después de la largada”, confirmó Ñandú, la asociación a cargo de la organización de los 21K. “Osvaldo Carrizo, santafesino de 55 años, se desvaneció a la altura del kilómetro 4. Ello sucedió a las 8.00 de la mañana y al instante fue atendido por un cardiólogo y trasladado en la ambulancia -que se encontraba allí- hasta el Hospital Fernández, donde llegó 7 minutos después”.

“Sin embargo, no pudo ser recuperado y la causa del deceso fue paro cardiorrespiratorio, fibrilación venticular. Tanto desde la Asociación Ñandú, organizadora de la competición, como del Gobierno de la Ciudad, se brindó la asistencia inmediata y las medidas de asistencia a sus familiares”, aseguraron. Crescenti dijo que falleció al Fernández 40 minutos después de haber llegad

Por otro lado, Crescenti reveló a Infobae que otro corredor de 37 años fue trasladado en una ambulancia privada hasta el Hospital Pirovano y luego al Fernández, donde se encuentra en la sala de Hemodinamia para destapar una arteria. “Está vivo, está siendo operado”, confirmó.

Cruz Roja tenía siete puestos ubicados a lo largo de todo el recorrido, que comenzó y terminó en Figueroa Alcorta y Monroe. Javier Mastropierro, director médico de la media maratón, había explicado en diálogo con Infobae que estuvieron trabajando en conjunto con Cruz Roja y Emergencias Médicas.

“Hay médicos y enfermería. Además hay ambulancias que están distribuidas a lo largo del circuito. Estamos esperando recibir unas 150 atenciones médicas, que es lo que se recibió en la última carrera. Ésta es además la primera carrera en la Argentina que es cardioprotegida, con lo cual hay distribuidos 37 desfibriladores en el circuito con voluntarios capacitados”, había afirmado al comienzo de la largada, antes de que se diera a conocer la trágica noticia.

Para participar en la media maratón de Buenos Aires hay que presentar un apto médico que indique que el corredor está en condiciones para correr.

“Al inscribirse, el participante acepta el presente reglamento y declara estar físicamente apto para correr esta carrera eximiendo de toda responsabilidad por accidente, omisión o falta de cualquiera de los ítems contemplados en el presente reglamento, a la Organización y a los Sponsors de esta competencia. Al momento de retirar su kit, todos los corredores deben contar con un apto médico, emitido por un profesional responsable y autorizado, que haya realizado los estudios y chequeos médicos pertinentes, que lo habilite a participar de esta prueba. La Organización recomienda a todos los participantes someterse a un Reconocimiento Médico previo a la prueba, aceptando todo participante el riesgo derivado de la actividad deportiva de Maratón”, explican en la página web.

Infobae

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Cuadernos de las coimas: les llegó el turno a los jefes de La Cámpora

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En base a las declaraciones de varios arrepentidos imputados en la causa, el juez citó a Larroque, De Pedro y Ottavis. No descarta llamar a Máximo Kirchner.

Máximo Kirchner, Andrés Larroque, referentes de La Cámpora.

Dentro de tres días, la cúpula de La Cámpora, salvo pocas excepciones, deberá declarar en indagatoria en la causa de los “cuadernos K”. Varios de sus dirigentes están comprometidos en el caso por acusaciones y registros probatorios que indicarían que manejaron millones de pesos, originados del pago de sobornos que les cobraban los ex funcionarios de Planificación Federal a empresarios de la construcción, la energía o el transporte.

Ésto último fue confirmado por los propios pagadores y por algunos de los cobradores. Según pudo saber Clarín gracias a fuentes que conocen la investigación judicial, en el expediente se acumularon pruebas variables, que complicaron la situación judicial de esos jefes militantes de la juventud kirchnerista, aunque todos ya tienen más de cuarenta años. Son los subalternos del primogénito de la hoy senadora aforada Cristina Fernández, Máximo Kirchner.

El diputado aforado Andrés “El Cuervo” Larroque; el diputado idem aforado Eduardo “Wado” De Pedro; y el legislador bonaerense José Ottavis serán los primeros integrantes de esa agrupación que tendrán que darle explicaciones a la Justicia en este caso. La primavera camporista del 2018 empieza mal para ellos.

El miércoles 26, juez de la causa Claudio Bonadio escuchará en indagatoria a De Pedro y Ottavis.

Un día después, el jueves 27 de esta semana fue citado Larroque. La defensa de los “camporistas” podría estar ya coordinada.

El viernes 28, además, deberá presentarse ante Bonadio el ex empresario K, de múltiples negocios fallidos que desaparecieron tras el fin del poder K, Sergio Szpolski.

Además de ellos, Bonadio y el fiscal de la causa, Carlos Stornelli, analizan si imputarán al último ex ministro de Economía de Cristina Fernández, Axel Kicillof. Lo mismo le podría ocurrir al ex secretario de Comercio Interior Augusto Costa. En una situación similar estaría el ex director de Comunicación Institucional de la Presidencia, Hernán Reibel Maier, y el actual diputado aforado Rodrigo “Rodra” Rodríguez.

Las pruebas que complican a este grupo de viejos amigos son relevantes para los investigadores.

Las primeras de ellas, sin embargo, cabían en un Pen Drive secuestrado en un allanamiento a un secretario privado de la Jefatura de Gabinete, Hugo Martín Larraburu.

El ex funcionario grabó allí lo que, según le explicó a la Justicia, fue cómo se habría repartido parte de los millones de pesos que recibió del valijero con chofer del secretario de coordinación del Ministerio de Planificación Federal, Roberto Baratta.

Su jefe de entonces, Juan Manuel Abal Medina, fue el primer ex funcionario K de importancia que confirmó que Baratta le entregó “fondos” para usar en la campaña electoral del 2013. Esa entrega se habría realizado en la propia Casa Rosada. En su declaración ante Bonadio, presentada por un escrito, Abal Medina juró que desconocía que esa plata tenía un origen ilegal.

Abal Medina rompió así un primer cerco que abrió otros en este expediente en el que Cristina Fernández ya fue procesada con prisión preventiva por haber liderado una asociación ilícita que usó medios del Estado para quedarse con plata de la corrupción. Confirmó una parte sustancial de las anotaciones del chofer Oscar Centeno.

El ex jefe de Gabinete dejó asentado que su secretario Larraburu manipuló esos fondos, siempre por órdenes suyas.

Larraburu declaró dos veces ante Bonadio. Contó su versión cuál había sido su rol en esta historia. Y explicó las primeras pruebas que deberán refutar los dirigentes de La Cámpora.

Son sus anotaciones sobre los gastos de campaña que registró en su Pen Drive. Larroque -dijo- recibió plata para hacer proselitismo en“Buenos Aires”.

Y que la plata para Ottavis se destinó al ítem “campaña sucia”.

Fue Larraburu el que mencionó a Rodríguez, a Reibel Maier y Szpolski.

Pero las pruebas mas complicadas para los “camporistas”, tal vez, hayan sido las confesiones verbales del ex secretario de Obras Públicas durante las tres gestiones presidenciales K, José López.

Bonadio homologó ese arrepentimiento.

“Fue una charla sincera”, la describió Stornelli.

López confesó cómo era el sistema de recaudación ilegal K. Admitió que fue parte de esa trama delictiva.

Y complicó la situación procesal de los dirigentes de La Cámpora que declararán esta semana ante Bonadio, y de otros también.

Según López, durante la campaña electoral del 2015, “faltando dos días para un acto y movilización en plaza de mayo me pide una reunión el Cuervo Larroque y me dice que necesitaba 5 millones de pesos”. Y agregó: “Le dije que no tenía que hablar conmigo sino con De Pedro”. El “arrepentido” relató que “El Cuervo” se fue “enojado” por la respuesta. Y amplió: “Inmediatamente pedí una reunión a De Vido y me dijo que había hecho bien… que le pasábamos financiamiento a De Pedro”. López contó que “De Vido decía que teníamos que seguir esa relación con él porque tenía buena relación con un sector de la Justicia, me refiero a Justicia Legítima”.

Esa agrupación fue creada por la ex jefa de los fiscales, Alejandra Gils Carbó, por orden del ex secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini. Sus integrantes “coparon” lugares claves en los juzgados y fiscalías y usaron -a modo de metáfora y no tanto- el Código Penal como un libro de militancia K.

La titular de “Justicia Legítima”, la ex jueza María Laura Garrigós de Rébori, negó haber recibido plata “sucia” del Gobierno K.

Uno de los miembros de esa agrupación es el actual camarista Alejandro Slokar, vocal del Consejo de la Magistratura, que fue denunciado por el abogado Alejandro Fargosi después de que trascendiera parte de la declaración de López.

A fines de agosto, el diputado aforado De Pedro se enojó porque el diario La Nación había escrito sobre este tema a pesar de que él le había transmitido a ese diario que la información era “falsa”.

Los textuales del arrepentido que se repiten en esta nota constan en el expediente. No son “trascendidos”.

De Pedro es abogado y sabe lo que significa declarar en indagatoria.

López reveló otra curiosa situación interna del Gobierno K.

Después de describir cómo le contó a la Presidenta el sistema de sobornos creado por Néstor Kirchner, le aclaró también que el Organismo de Control de Concesiones Viales (OCCOVI), que manejó otro “arrepentido”, Claudio Uberti, había dejado de ser un ente de recolección de millones de la corrupción. Y dijo: “Creo no me creyó”. Fue por eso, afirmó, que “Kicillof (Axel, ex ministro de Economía, hoy diputado aforado)” y el secretario de Comercio Interior, Augusto Costa, “auditaron todo en el OCCOVI y después de mucho estudio se dieron cuenta que ahí no había más recaudación”.

López declaró aterrorizado. Explicó que Cristina era “muy vengativa”. Contó cómo lideraba el hijo ex presidencial a La Cámpora: “Manejaba más con el teléfono”.

El nombre Máximo apareció así en la causa de los “cuadernos K”.

CLARIN

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Humor político ¿Y dónde está la guita

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Algunas especulaciones sobre el destino de los dineros de la corrupción.

Ella ya dijo que en La Patagonia no van a encontrar nada. Foto: Federico López Claro.

La quemaron. Amigo lector, no tenga ninguna duda de que a la guita la quemaron. Bonadio Perforation & Excavation Company podrá agujererar todo el suelo argentino que sólo se va a topar con un papelón atrás de otro. Ojalá me equivoque pero me temo que será así. Mejor empecemos por el principio.

“La plata hace girar al mundo” dice la letra de “Money Money”, la canción que Liza Minelli cantó por años (“Money makes the world go around… the world go around”). En todos los países es igual.

La diferencia es que acá la plata a medida que va girando, rápidamente va desapareciendo sin que nadie pueda explicar con precisión adónde va a parar.

Hay mil teorías al respecto, pero la mejor síntesis del asunto se resume en el siguiente dato: el billete de 100 pesos que hoy circula agonizante entre nosotros, cuando Menem y Cavallo lo emitieron valía 100 dólares. Hoy vale 2,5 dólares. Para que se entienda bien lo escribo en letras, como en los cheques: dos dólares con cincuenta centavos.¿Hace falta explicar algo más? Esta nota podría terminar acá. Sin embargo, vamos a tratar de remarla un poquito más.

Tenía razón Néstor Kirchner cuando, según cuenta Uberti, pateaba furiosamente los bolsos contra las paredes cada vez que, en lugar de traerle dólares o euros, le traían pesos. Como cualquiera que haya vivido algunas décadas en la Argentina, sabía que al poco tiempo esos pesos no iban a valer nada.

Aunque esto ya fue dicho infinidad de veces, siempre vale la pena recordarlo: un argentino que hoy tiene 50 años vio pasar cinco monedas diferentes. El Peso Moneda Nacional (hasta 1969), el Peso Ley 18.188 (d 1970 a 1982), el Peso Argentino (de 1983 a 1985, este no nos duró nada), el Austral (de 1985 a 1991) y el Peso Convertible que todavía se arrastra penosamente por los cajeros de la Patria.

Esto significa, amigo lector, que lo que usted tiene en la billetera en este preciso momento es un cadáver monetario. Sáqueselo de encima lo más rápido posible, gástelo, cámbielo o entiérrelo antes de que se le pudra en el bolsillo.

La plata le llega al simple ciudadano, a la empresa o al país y, al ratito, como por arte de magia, se esfuma. La economía argentina es un gran truco de David Copperfield.

Esto vale tanto para los miles de millones de dólares de deuda que contrajo este gobierno como para los miles de millones de dólares que, por la bonanza internacional, le llovieron al gobierno anterior.

Pero también vale para los miles de millones de dólares que se robaron los accionistas de The Hotels & Constructions Illicit Association durante la década ganada (ganada por ellos, por supuesto). ¿Dónde está la guita?

Tal vez, la del actual endeudamiento es la más fácil de rastrear. A razón de 30/35.000 palos verdes por año, desde que Macri asumió nos entraron unos 100.000 palos verdes de prestado, gracias a la confianza que le tuvieron al Gato. Hasta que, hace unos meses, se la perdieron.

¿Qué hicimos con esa torta de guita? Una buena parte se la llevó el déficit fiscal que dejó el kirchenrismo y que Cambiemos no supo bajar. El déficit fiscal es esa cosa que ahora le estamos haciendo creer al mundo que vamos a llevar a cero.

Otra parte fue para pagar intereses de deudas contraídas por este gobierno y el anterior (cupones Bonar 2024, Repsol, Club de París…).

Otra parte se la gastó la clase media en Miami, Chile o Brasil aprovechando que Sturzenegger mantuvo el dólar baratito.

Y el resto se encanutó en cajas de ahorro en dólares a la vista, cajas de seguridad no tan a la vista, colchones, mesitas de luz, cuentas en Uruguay, Suiza o Seychelles (cuanto más lejos está el banco, más grande es el canuto que se guarda). Todos mecanismos destinados a evitar que el peso ganado fallezca en casa.

¿Donde está la que le llovió al kirchnerismo en los 12 años de gobierno? Es más difícil de encontrar pero hay algunas pistas. Por ejemplo, en los 12 puentes construidos en Tucumán y que ya se cayeron. Gestión Arquitecto De Vido, López, Baratta. ¿Qué podía salir mal?

Sin embargo, la obsesión nacional es tratar de encontrar la que estos muchachos se chorearon, entre otras razones porque es la que eventualmente se podría recuperar.

El primer dato cierto es que todo lo recaudado para hacer la revolución se juntaba en dólares o euros. Nada mejor que usar a las corporaciones para combatir a las mismas corporaciones y nada mejor que las monedas del imperio para combatir al mismo imperio. Para ganarles, había que chorear.

Aunque jamás lo vayan a reconocer en público, este es el razonamiento que íntimamente hace la dirigencia y la militancia kirchnerista para justificar el valijeo. No era delito, era estrategia política. A juzgar por el resultado, no les alcanzó. Una pena.

Algo de esa guita se usó para financiar la política. Actos, campañas, ayuditas a los amigos, repartijas, mejicaneadas. etc. No hace falta perforar toda la Patagonia. Alcanza con revisar las imágenes televisivas y prestarle atención a la cantidad de ex funcionarios que no tienen manera de justificar trajes, corbatas, relojes o carteras que usaban, teniendo en cuenta la cantidad de años en los que sólo recibieron sueldos como empleados del Estado. No a todos, pero a los más sospechosos los deschava una simple requisa en el placard.

Otra buena parte de la guita fue invertida en propiedades que están a la vista. Desde los campos en donde excava Bonadio hasta las casas, los hoteles, los pisos en Puerto Madero, etc. No sumarán gran cosa, pero son la puntita del iceberg que alcanza para abrocharlos.

¿Dónde está el paquete groso? Puede haber cuentas afuera con cifras importantes, pero no era una movida fácil de hacer cuando hablamos de miles de millones de dólares.

Imaginemos la escena: Uberti, Clarens, Baratta y Jaime van en un Toyota manejado por Centeno. Paran frente a una financiera, bajan con varios bolsos y entran mientras Centeno los espera en el auto y anota.

“Che, le dice uno de ellos al cajero de la cueva, ¿me transferís estos 500 palos verdes al Banco de Seychelles, a la cuenta a nombre de Crisnekir SA ?”. Imposible. Localmente esas cifras alterarían todo el mercado. Y en el exterior, tampoco es fácil hacer semejante maniobra sin que suenen todas las alarmas.

¿Mandaron la guita en vuelos privados a Venezuela? Si es así, olvidate. No la ven más.

Lo más probable es que hayan guardado buena parte acá y en efectivo. Enterrados, en caletas, en deptos, en casas o en su lugar en el mundo. A la espera de que un polvillo oscuro disuelto en el café con leche de Scioli le dejara a Zannini el camino libre para llamar a Asamblea Legislativa, volver a poner a Cristina y seguir acumulando bolsos para poder acabar con Bonelli y Alfano. Pero como siempre les pasa a estos muchachos, el plan falló.

Dado el nuevo escenario. ¿Qué podían hacer con esa guita? Nada. Si es como siempre se dijo que juntaban billetes de 500 euros, hoy no te los acepta nadie. ¿Sacarlos, usarlos y gastarlos? No hay chance, se avivaría todo el mundo. ¿Guardarlos para una próxima oportunidad y arriesgarse a que los encuentre Bonadio? ¿Y si se arrepiente alguno de los changarines? Imposible. Sería el final del relato.

Aunque cueste creerlo, lo más inteligente era quemarla en una discreta ceremonia. En todo caso, la única esperanza que nos queda para recuperar algo es que justamente nunca fueron demasiado inteligentes.

Pero me temo que, como diría Borges, alguna vez se cerrarán los últimos ojos que hayan visto esa millonaria columna de humo elevarse y perderse en el profundo cielo azul del sur argentino. Mamita.

CLARIN

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Denunciaron que Julio De Vido sacó tres cajas fuertes de su departamento antes de un allanamiento en 2016

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La presentación judicial la realizó uno de los encargados del edificio sobre Avenida Del Libertador en donde vivía el ex ministro de Planificación

Uno de los encargados del edificio donde vivía el ex ministro de Planificación Julio De Vido denunció ante la justicia federal que el ex ministro hizo sacar de su departamento, en el décimo piso de Avenida Libertador al 2200, entre otras cosas, “tres enormes cajas fuertes“, justo antes del allanamiento que se realizó el 24 de junio de 2016.

Las mismas cajas fuertes que habían sido ingresadas, según el encargado, “unos diez años atrás”. Según informó el periodista Luis Majul en el programa La Cornisa, el empleado prestó declaración el 22 de agosto pasado ante el fiscal Guillermo Marijuán y aportó varios detalles que apuntan al ex ministro kirchenrista y al grupo de 21 custodios que trabajaban para él en turnos rotativos.

En su declaración, mencionó especialmente al jefe de todos ellos, el principal Fabián Alberto González.

El ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido

El ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido

“La (caja fuerte) grande era como de dos metros y medio de altura y un metro y medio de ancho, como la que tienen dos bancos. Y las otras dos cajas eran más chicas. Tendrían un alto de un metro. Los que se encargaban de subir las cajas no eran de la custodia. Era personal especializado en este tema porque tenían unos cinturones de seguridad enormes…para transportar las cajas. En especial la grande. Las tres cajas se subieron por la escalera”, se menciona en la presentación del encargado, cuyo nombre se preservó por seguridad.

Y agregó: “Luego de que Macri ganara las elecciones empieza todo un operativo para retirar las cajas fuertes del domicilio de Julio de Vido…Fueron 6 o 7 personas que las bajaron por la escalera y las llevaron al primer subsuelo del garaje. Las cajas se cargaron en una camioneta Toyota gris clara”.

Sobre el jefe de los custodios de De Vido, señaló: “Primero andaba con un Fiat 1 de un modelo viejo y luego, al poco tiempo, ya andaba con una camioneta impresionante”.

“No solo se trajeron y se llevaron las cajas fuertes del lugar….Durante todo el año había un gran movimiento de todo tipo de cosas…cajas de cartón, bolsos, mercaderías, cajas de vino, cajones de champagne, chivitos patagónicos, gunidas, patas de jamón crudo, etcétera…era un movimiento diario…la custodia estaba en la puerta. Los subía al departamento y luego, los fines de semana, viernes sábado o domingo se llevaban muchas cosas en camioneta a la Chacra de Zárate”, agregó en la exposición.

En el expediente consta que Marijuán le preguntó si había cámaras en el edificio, y que el encargado respondió: “Hay cámaras colocadas por el consorcio que graban la entrada del edificio. Hay otra en el hall. Y otras tres cámaras en el garaje. Los custodios se preocupaban en saber cuál era el sector que no tapaban las cámaras”.

El encargado precisó que uno de sus ayudantes, “una persona de trato frecuente con los custodias…varias veces apagaba las cámaras para que no filmara determinadas cosas”.

Julio De Vido en la Cámara de Diputados (NA)

Julio De Vido en la Cámara de Diputados (NA)

Luego de la declaración, Marijuán solicitó al ministerio de seguridad la lista de custodios de De Vido. Le fue remitida con la firma del comisario inspector José Antonio Hanna, jefe del Departamentos de Organismos Económicos y de Producción de la Policía Federal. Es probable que el ex jefe de la custodia de De Vido, Fabián González, ya se haya enterado que están siendo investigados: Hanna es su cuñado.

El testimonio del encargado fue enviado a sorteo por el fiscal Marijuán. Ahora será incorporado a la causa por enriquecimiento ilícito contra Julio De Vido que tramitan la fiscal Alejandra Mangano y el juez Luis Rodríguez. El juicio se reabrió a partir de un fallo de La Corte de 2017. Por pedido de la fiscal, se amplió el pedido de investigación, que iba de 2003 a 2017, hasta la actualidad.

INFOBAE

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