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Nació en Corea, vivió como ilegal en Fuerte Apache y hoy factura $700 millones con la pyme que busca ser “la Apple de los electrodomésticos”

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Do Sun Choi es el dueño de Peabody. Críticas al Gobierno, la crisis de las pequeñas y medianas empresas y el objetivo de la competitividad 

Un día de 1977, cuando tenía 7 años, vio el Obelisco y empezó a entender que quizás vivir en Argentina no iba a ser tan duro. Unos días antes, Do Sun Choihabía llegado al país desde Corea con su familia y se había asentado en Fuerte Apache, en Ciudadela. Él creía que el país al que habían emigrado de la pobreza de una Corea tercermundista era sólo monoblocks y más carencias.Pero vio que había una vida diferente y se aferró a eso. No fue nada fácil, pero con perseverancia oriental progresó. Entró a trabajar a una empresa como traductor y se quedó hasta ser gerente. Luego hizo su propio negocio y, como empresario pyme pasó por todas las crisis económicas del país de los últimos 2o años. “Argentina premia al trabajo”, asegura sin dudar.

Hoy, su empresa Goldmund, dueña de la histórica marca local de electrodomésticos Peabody, factura $700 millones por año y produce 400.000 artículos. “Realmente el golpe del año pasado fue muy difícil. Hasta el primer semestre no fue tan malo, estuvo el Mundial y a la industria en conjunto no le fue tan mal. Pero la caída del segundo semestre y la crisis fue terrible. El aumento de la tasa de interés nos golpeó muy fuerte. En el último trimestre y en el principio de este año la demanda se contrajo un 40%. El promedio de 2018 no fue tan malo: según GFK, cayó entre 12 y 13% en unidades, pero la baja del segundo semestre fue violentísima y sigue sin levantar”, afirma el padre de Pilar y Theo.

 Las pymes estamos con grandes problemas de supervivencia. Vemos muchísima dificultad. Muchas empresas se achican y están cerrando, algo que se agrava desde mediados del año pasado

– ¿Qué perspectivas ve en la industria para este año?

– Lo vemos complicado. La gran devaluación del año pasado no se reflejó todavía en los precios finales a los consumidores. Durante este año la demanda va a seguir deprimida a niveles de 2018, no vamos a ver crecimiento. El portfolio que estamos viendo se concentra en tickets para abajo: no se venden productos suntuarios, son ventas por necesidad.

– En este contexto, ¿qué medidas tomaron en la empresa?

– Se tomaron muchas medidas para sobrellevar la crisis. Adaptamos las líneas a las necesidades del mercado y la gente.

Buscamos productos más económicos y afines a las necesidades de este mercado. Bajamos el ticket promedio de productos y en marzo lanzamos pequeños electrodomésticos con 30-40% menos de costo.

En empresario nació en Corea y llegó al país en 1977 (Santiago Saferstein)

En empresario nació en Corea y llegó al país en 1977 (Santiago Saferstein)

– ¿Qué tuvieron que resignar para lograr esa baja?

– Rentabilidad, obvio, como en todo 2018. El resto tratamos de que no mucho, sobre todo no queremos sacrificar calidad. Sí resignamos aspiraciones a tener productos del primer mundo. Me duele mucho, pero es así. No podemos tener hoy productos como los que se venden en Europa y Asia.

 Durante este año la demanda va a seguir deprimida a niveles de 2018, no vamos a ver crecimiento

– Usted es referente del sector pyme, uno de los sectores más afectados.

– En la Argentina, lamentablemente, las pymes estamos con grandes problemas de supervivencia. Vemos muchísima dificultad. Muchas empresas se achican y están cerrando, algo que se agrava desde mediados del año pasado. Si la situación sigue así, hasta fin de este año vamos a tener más problemas aún.Nuestra industria puntual está agrupada en Buenos Aires y Rosario, y se ve de todo. Hay fábricas que ya no operan. Ahora el Gobierno lanza créditos especiales con una tasa al 29 por ciento. Va a ser útil y una ayuda importante. Aprovechamos la línea que lanzaron el año pasado, pero fue muy corta, una gota en el desierto.

– ¿Hay que copiar el modelo coreano?

– Entiendo la necesidad que tiene este Gobierno de abrir la economía e insertarla en el resto del mundo. Lo veo bien porque el mercado argentino estuvo cerrado por muchos años, pero lo debería haber preparado mejor. Escucho a muchos economistas hablar de copiar el modelo coreano, en base al libre comercio. Un modelo solo no hace que una economía sea productiva y creciente. Es consecuencia de una política de una nación y una sociedad que hizo esfuerzos. Corea trabajó mucho para mejorar la productividad, invirtió durante años en tecnología, ciencia y en la educación de la población. Por eso hoy tiene alta competitividad y puede pedir, y le conviene, el libre comercio. Antes de abrir un mercado y firmar el libre comercio con un país, se estudia mucho el sector que va a estar afectado y se trabaja durante dos o tres años antes de abrir el mercado. Eso es lo que faltó en la Argentina. Si las fábricas estamos sometidas a una presión fiscal fenomenal, una de las más altas del mundo, y se abre el mercado, nadie puede competir. Hace falta una reestructuración muy importante de la economía argentina, con el Gobierno y la población trabajando a la par para mejorar la competitividad.

La fábrica de Peabody en Hurlingham

La fábrica de Peabody en Hurlingham

– ¿Se puede ser competitivo desde la Argentina?

– En este momento, como está planteada la situación, es imposible. Desde hace tres años estamos desarrollando otros mercados, con presencia en Paraguay, Uruguay, Bolivia y Chile, con la idea de convertirnos en una marca regional. En Paraguay, por ejemplo, hay tres 10%: arancel, IVA y ganancias. No tienen 4,5% de Ingresos brutos, no tienen 1,2% de impuesto al cheque. Ninguno de esos países tiene la larga lista de impuestos que tenemos nosotros. Bolivia está a años luz de la Argentina en términos sociales y de educación, pero tienen una calificación de su deuda mucho más baja. Sucede porque tenemos una administración pésima. Si no resolvemos estos problemas nunca vamos a ser competitivos.

– Si tuviera que pedirle una medida al Gobierno, la más urgente, ¿cuál sería?

– Tiene que aflojar con la presión fiscal. No sólo con el porcentaje que pagamos, además nos obligan a percibir y retener impuestos. Es un problema grave: le vendemos mercadería a nuestros clientes, cobramos tarde y además tenemos que depositar los impuestos de ellos de antemano. Eso produce distorsión y todas las empresas tienen crédito fiscal, en un contexto en el que la tasas vuelan.Hay que resolver la presión fiscal urgente o las pymes no vamos a poder seguir sobreviviendo. El 2002 fue límite, pero este momento también; mucho peor que 2008. Y es por la presión fiscal y la tasa de interés que mata al consumo y a la industria. Además, está la incertidumbre del tipo de cambio luego de una devaluación fenomenal. Pero la sociedad no cree que esa devaluación vaya a tranquilizar a la economía y dar competitividad. No sabemos qué tenemos que hacer.

La rueda de la bicicleta

Los cuatro integrantes de la familia Choi llegaron al país un año después del comienzo de la última dictadura militar y vivieron varios años en medio de la pobreza e indocumentados. Huían de una Corea que no es la de ahora, que estaba también en medio de una dictadura y económicamente atrasada. “Argentina era un país mucho más desarrollado entonces. Mis padres emigraron, querían otro horizonte para sus hijos“, dice Do Sun.

 Peabody es una marca vieja en la Argentina, pero buscamos que sea pujante y emergente, con una identidad marcaria diferente

Entraron al país desde Paraguay y ya en Capital se asentaron en Fuerte Apache. “Realmente no era un lugar lindo. Los primeros recuerdos no son buenos. Fue una desilusión venir hasta acá para vivir en ese entorno. Pero sí me acuerdo de un viaje en colectivo que nos llevó a la 9 de julio y vi por primera vez el Obelisco. Ahí sí dije wow, vi la ciudad de verdad”, recuerda el empresario sobre esos años complejos rodeados del miedo a la deportación.

“Éramos muy pobres, pero Argentina premia al trabajo y así salimos adelante”, afirma. Cerca de su casa había una fábrica de bicicletas y allí golpearon la puerta. Comenzaron a armar ruedas en su casa: cada 400 les daban una bicicleta para vender. “Los cuatro armábamos ruedas todo el día. Teníamos todos los dedos lastimados, pero arrancamos”, recuerda.

Choi cree que el Gobierno “tiene que aflojar con la presión fiscal” (Santiago Saferstein)

Choi cree que el Gobierno “tiene que aflojar con la presión fiscal” (Santiago Saferstein)

Aprendió el español en la escuela, el barrio y leyendo mucho. A los 19 entró a trabajar a Daewo como traductor de los pliegos de las licitaciones de ferrocarriles en los que la coreana participaba. Iban a ser tres meses y se quedó 15 años: llegó a ser gerente. Lanzó modelos de autos al mercado, compró elevadores para la construcción y ganó experiencia en comercio exterior con la venta de granos. Ahí también conoció el mercado de los electrodomésticos.

– ¿En Daewo nació el gen de lo que luego sería su propio emprendimiento?

– Si, la empresa era proveedora de insumos para las fábricas de Tierra del Fuego. Me fui en 1998 y seguí esa veta. En los primeros años me fue bien, pero todo se vino abajo con la crisis de 2002. Estuve durante 18 meses consecutivos sin ingresos para vivir. Había problemas de todo tipo, no se podía cobrar nada. Tuve que empezar de nuevo en 2003.

 Los coreanos miran la productividad día a día. Hablan todo el tiempo de eso: a cuántos años están de China, Japón y EEUU. Acá no se puede: antes está el tipo de cambio, las tasas, los sindicatos, el fisco y otros problemas ajenos al negocio

– En ese momento logró comprar la marca Peabody.

– Era una marca de una fábrica de heladeras muy reconocida que se fundió. El año pasado cumplimos 15 años. Hoy Peabody maneja cuatro líneas de productos: pequeños electrodomésticos, calefactores eléctricos, ventilación y aires acondicionados y línea blanca. Tenemos nuestra fábrica en Hurlingham y hacemos 400.000 artículos por año. Peabody es una marca vieja en la Argentina, pero buscamos que sea pujante y emergente, con una identidad marcaria diferente. Las grandes marcas tienen eso. Apple, por ejemplo: todo el mundo sabe cuál es su identidad. Aspiramos a ser eso con tres pilares: diseño, el exterior y la cosmética es fundamental e invertimos mucho en diseño argentino; innovación, pensamos si el producto crea valor agregado en la vida cotidiana del consumidor; y calidad de los componentes y en el service y la atención al público en todo el país.

 Resignamos aspiraciones a tener productos del primer mundo. Me duele mucho, pero es así. No podemos hacer hoy cosas como las que se venden en Europa y Asia

– ¿Cuál cree que es la principal diferencia entre los empresarios coreanos y los argentinos?

– Los coreanos miran la productividad día a día. Hablan todo el tiempo de eso: a cuántos años están de China, Japón y EEUU. Acá no se puede: antes está el tipo de cambio, las tasas, los sindicatos, el fisco y otros problemas ajenos al negocio. El tiempo para mirar la competitividad es muy poco.

– ¿Cuáles son las claves que llevaron a aquel chico pobre que llegó de Coreapara a ser un empresario?

– Es el resultado de mucho trabajo y perseverancia. Tratar de no tomar caminos fáciles, sino los correctos, que casi nunca son los más cortos. Esa es la clave: ser fiel a las creencias y los objetivos.

– ¿Se iría a vivir a Corea?

– No, de ninguna manera. Mi vida entera está acá.

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El diario La Nación amenaza con cerrar su planta impresora

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Las trabajadoras y trabajadores de prensa de La Nación repudiamos la política empresarial de reducción y ajuste permanentes, que primero jaquea nuestro poder adquisitivo y finalmente elimina nuestros puestos de trabajo.

Actualmente, la situación más acuciante la padecen las y los trabajadores gráficos de Zepita (Barracas), a quienes la empresa puso entre la espada y la pared con una disyuntiva de hierro para no cerrar la imprenta: 40% de retiros y prejubilaciones y 40% de reducción salarial para quienes continuaren trabajando.

Sin embargo, a pesar de que más de treinta trabajadores ya aceptaron su desvinculación y a pesar de que la parte sindical ya ha aceptado la reducción del 25% de sus salarios, la intransigente posición empresarial da casi por cerrada la negociación y amenaza con el cierre final de la planta.

Amparados por un Gobierno que propone vivir en la incertidumbre, la conducción empresarial de La Nación parece haberse propuesto precarizar todo lo precarizable, cuando no cerrarlo.

Muy difícil pensar el futuro del periodismo en estos términos.

Solidaridad con los trabajadores gráficos de S.A. La Nación
Comisión Interna de Prensa diario La Nación

Federación Gráfica Bonaerense
La Federación Gráfica Bonaerense rechaza enérgicamente el accionar de la empresa S.A. La Nación, propietaria del diario La Nación, que pretende reducir los salarios de sus trabajadores/as gráficos a valores indignos para forzar el cierre de su planta gráfica e imprimir el diario en terceros.

Esta empresa ni por asomo se encuentra en dificultades económicas sino que por el simple hecho de maximizar aún más sus ganancias, después de 150 años deja de imprimir su diario así tenga que sacrificar para ello tiempo de entrega y calidad de impresión.

Esta situación no es aislada, otras empresas gráficas están aprovechando un Estado ausente en materia laboral, que deja hacer a grandes grupos económicos aunque esto signifique la pérdida de puestos de trabajo genuinos, de calidad y de alta calificación en aras de la precarización y la pérdida de derechos.

Nuestro Sindicato, junto a los trabajadores y trabajadoras gráficas del diario La Nación, defenderá tanto las condiciones de trabajo como la fuente laboral y llama a la reflexión a los propietarios del diario para que revean su descabellada intención.
Ricardo Suárez, Secretario de Prensa / Mario Abraham, Secretario de Organización / Héctor Amichetti, Secretario General

Solidaridad con los compañeros gráficos de La Nación
El Sindicato de Prensa de Buenos Aires se solidariza con los trabajadores gráficos del Diario La Nación, representados por la Federación Gráfica Bonaerense, ante la gravísima situación planteada por la empresa, que amenaza con el cierre de la planta impresora y dejar un tendal de compañeros trabajadores en la calle.

Se trata de una decisión que parece estar articulada con otras similares adoptadas por los empresarios de medios periodísticos privados del país en los últimos años, y que ya provocaron miles de desocupados en el sector.

Despidos directos, retiros “voluntarios”, jubilaciones anticipadas, e incluso fugas empresarias son la figuras utilizadas contra los trabajadores y sus familias.

Tal los casos de cierres de diarios, plantas gráficas, agencias de noticias, revistas, radios y portales, afectando a trabajadores de prensa, gráficos, operadores y locutores de todo el país.

Muchos de estos empresarios argumentan crisis económica, pero en los casos de los grandes grupos, como Clarín o La Nación, se trata de cambios en sus estrategias de negocios de todo tipo, al amparo de un gobierno nacional que incluso practica la misma política en los Medios Públicos.

Nos ponemos a disposición de lo que definan los compañeros gráficos de La Nación junto a su comisión interna y su sindicato, para enfrentar en unidad del ajuste en los medios.
Sindicato de Prensa de Buenos Aires

Trabajadores LN @ComisionLN

Las y los trabajadores de prensa de La Nación nos solidarizamos con los trabajadores gráficos a quienes la empresa puso entre la espada y la pared con una disyuntiva de hierro para no cerrar la imprenta: -40% puestos y -40% de salario.

 

NdE: En septiembre del 2015 la firma blanqueó que pretende reducir el personal de la planta impreso de los 116 empleados permanentes y 24 contratados con los que cuenta actualmente a un total de 76 operarios permanentes. En estos años se encargó de conseguir retiros “involuntarios” en su plantilla

 

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Hay más de $200 mil millones embargados en causas de la corrupción y casi USD 600 millones en casos de narcotráfico

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El número surge solo de los expedientes en donde la Oficina Anticorrupción se presentó como querellante, por lo que la cifra final podría ser mucho más alta. Según la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, el Estado podría recuperar hasta $300 mil millones. El nuevo decreto de extinción de dominio firmado por el presidente Mauricio Macri permitirá utilizar los bienes que provienen del delito.

Al menos $200 mil millones se encuentran embargados por la Justicia en causas de corrupción. Así lo revelaron a Infobae fuentes del Ministerio de Justicia, luego de que el presidente Mauricio Macri anunciara la firma del decreto de necesidad de urgencia para impulsar la política de extinción de dominio que permitirá decomisar, desde los tribunales civiles, distintos bienes y activos de distintas causas penales.

El número surge de los expedientes en donde la Oficina Anticorrupción se presentó como querellante. Por eso, señalan en Tribunales, esa cifra podría incrementarse si se le suman aquellas causas en donde ese organismo del Estado no interviene.

También se elevaría de manera exponencial si se le suman las causas de narcotráfico. En diciembre pasado, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich había dicho que los bienes personales y dinero en efectivo que fueron confiscados de narcotraficantes en los últimos tres años implicaban unos USD 593 millones, el equivalente a la construcción de 17.500 viviendas.

La funcionaria nacional, consultada hoy por radio La Red, aseguró que una vez que entre en vigencia la extinción de dominio el Estado podría recuperar hasta 300 mil millones de pesos. “Es una cifra impresionante; yo no puedo luchar contra el narcotráfico si no le saco las cosas, y así les estamos sacando el capital de trabajo, porque los narcos no compran un avión porque les gusta volar, sino porque lo usan para transportar la droga”, aseguró.

Los bienes embargados en casos de corrupción

Con el decreto que anunció el presidente Mauricio Macri, el Estado podría hacerse de ese dinero a través de un juicio civil, sin necesidad de una condena penal. Pero la Justicia ha venido avanzando en estos últimos años con el embargo de bienes y la utilización por parte del Estado.

Uno de los aviones de Lázaro Báez

Uno de los aviones de Lázaro Báez

Allí aparecen dos aviones del empresario Lázaro Báez que hoy manejan Aviación Civil y el Ministerio de Seguridad de la Nación y las maquinarias incautadas en la causa de la Ruta del Dinero que quedaron en manos de Vialidad Nacional. La Justicia secuestró 1.355 bienes de Lázaro Báez por un valor de 188 millones de dólares, entre los cuales aparecen 418 inmuebles, entre casas, estancias, lotes y parcelas, y 937 rodados, aviones y maquinarias. Pero además a Lázaro se le secuestraron libros incunables, que fueron entregados a la Biblioteca Nacional, como un ejemplar de La razón de mi vida, firmado por su autora, Eva Perón; Viaje a la Patagonia Austral, con la rúbrica del perito Francisco Pascasio Moreno o libros firmados por Juan Domingo Perón y Jorge Luis Borges. También había un ejemplar de Mi lucha, del nazi y genocida alemán Adolf Hitler, según relató Infobae en octubre pasado.

Dos de los libros de Báez que tiene la Biblioteca Nacional

Dos de los libros de Báez que tiene la Biblioteca Nacional

Otro ejemplo de bienes que ya están en poder del Estado es el yate del ex secretario de Transporte Ricardo Jaime, que se convirtió en una “embarcación recuperada de la corrupción” de Prefectura Naval. Jaime espera juicio oral por enriquecimiento ilícito, aunque ya está condenado por la tragedia de Once, entregar dádivas y haber intentado destruir pruebas durante un procedimiento judicial.

En la lista de bienes embargados, a disposición del Estado, aparecen más de medio centenar de vehículos de ex funcionarios que pasaron a control estatal, entre ellos uno de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Cristina está procesada por cuatro causas de corrupción (Vialidad, Hotesur, Los Sauces y cuadernos), además de los dos expedientes más políticos: dólar futuro y Memorándum con Irán.

El yate de Ricardo Jaime

El yate de Ricardo Jaime

A raíz de la causa de la obra pública, que el próximo 26 de febrero será llevada a juicio oral, con Cristina Kirchner, Julio De Vido y Lázaro Baez en el banquillo, Vialidad Nacional reclamó 1.200 millones de dólares de resarcimiento por los “daños y perjuicios” generados por contratos inconclusos y sobreprecios pagados.

En el caso Hotesur, a Florencia Kirchner le secuestraron en julio de 2016 USD 4,6 millones en una de las dos cajas de seguridad que intervino en el Banco Galicia y otro millón de dólares en una caja de ahorro. Hasta la Corte Suprema le dijo en 2017 que ya no podía reclamar la devolución de ese dinero.

En tanto, solo en la causa de los cuadernos, el juez Claudio Bonadio había dictado embargos por 4 mil millones de pesos a cada uno de los involucrados, desde la ex presidenta hasta el chofer Oscar Centeno pasando por todos los empresarios. La Cámara Federal, sin embargo, corrigió esos números. A Cristina Kirchner le fijaron un embargo de 1.500.000 pesos y a De Vido de 1.095.000, pero a los empresarios se les impuso un monto mayor, de acuerdo a la cantidad de hechos por los que están investigados.

Un decomiso, casi 30 años después

Pero la Justicia ya ha demostrado que se puede decomisar bienes de la corrupción. El problema es lo que tarda el proceso judicial para poder concretarlo. En septiembre pasado, la Justicia llevó adelante el decomiso del predio de Tandanor valuado en 40 millones de dólares, aunque su valor inmobiliario supera los 500 millones. Fue después de condenar a ex funcionarios y empresarios privados por la fraudulenta privatización del predio que se hizo al inicio del gobierno de Carlos Menem. Es decir, entre el hecho y el decomiso pasaron casi 30 años.

El predio de Tandanor (Nicolás Stulberg)

El predio de Tandanor (Nicolás Stulberg)

Bajo la órbita del Ministerio de Justicia funciona el Registro Nacional de Bienes Secuestrados y Decomisados durante el Proceso Penal en donde se centraliza la información de los bienes secuestrados, decomisados o afectados a una medida cautelar en el marco de un proceso penal. Sin embargo, los voceros oficiales señalan que las listas no están actualizadas porque muchas veces los jueces no les reportan de lo incautado en sus respectivas causas para tener los datos al día.

Desde Tribunales, al igual que los voceros oficiales, insisten en marcar la diferencia entre estas dos palabras. ¿Por qué? Porque los embargos preventivos o incautaciones son decisiones judiciales que prohíben temporalmente transferir, convertir, enajenar o mover bienes, o la custodia o el control temporales de bienes por mandamiento expedido por un tribunal u otra autoridad competente, mientras que el decomiso, en tanto, es la medida a través de la cual una autoridad estatal (puede ser judicial o no) quita la propiedad sobre un bien que se sospecha ilegal a su titular sin que tenga derecho a resarcimiento. De esto se trata ahora la iniciativa oficial.

Los allegados al ministro de Justicia Germán Garavano explican que “la lista de causas en las que se podría aplicar, y que se tramitan en la Justicia Federal, incluye delitos como corrupción; contrabando de estupefacientes, precursores químicos y armas; amedrentamiento coactivo a particulares, gobiernos u organismos internacionales; corrupción de menores; proxenetismo; distribución de pornografía infantil; trata de personas y el secuestro extorsivo”. Y aclaran que también será posible recuperar bienes de funcionarios que defraudaron la Administración Pública por delitos como cohecho, malversación de caudales públicos, negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas, exacciones ilegales y enriquecimiento ilícito de funcionarios y empleados.

La iniciativa señala que “durante el desarrollo de la causa judicial, los bienes embargados serán administrados por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), mientras que el dinero en efectivo será administrado por la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES)”.

Infobae

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Tres frentes de conflicto ponen en jaque a Netflix

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Un pasivo que crece año a año, el crecimiento de la competencia y una alta tasa de abandono de suscriptores siembran dudas sobre los optimistas anuncios de la empresa de streaming líder en el mundo

Un pasivo que crece año a año, el crecimiento de la competencia y una alta tasa de abandono de suscriptores siembran dudas sobre los optimistas anuncios de la empresa de streaming líder en el mundo
Por: Alfredo Mera
El flamante aumento de hasta un 18% en el precio de los abonos de Netflix en Estados Unidos y varios países de América Latina deja una nueva certeza de que su economía no pasaría por un momento de esplendor, pese a que la propia compañía intenta comunicar números positivos.

Por el lado halagüeño, puede decirse que al recién anunciado récord de usuarios (que fue menor al esperado) se le suma el presagio de Goldman Sachs calificando como acción estrella de 2019 a los papeles de Netflix aun cuando, más allá del reciente repunte (que según analistas se debe a las estimaciones del banco acusado en 2010 por la Comisión de Valores norteamericana de “estafar a los inversores al lanzar información incorrecta”), en el segundo semestre de 2018 mostró una caída de más del 30% después de su pico histórico de julio. Si bien el año que se fue dejó datos positivos (hay más suscriptores, sobre todo fuera de Estados Unidos, y por consecuencia más dinero para gastar), también salieron a la luz análisis y estadísticas que muestran un potencial cambio tanto en la estructura de negocios de la compañía pionera del streaming como en la de sus competidores, un universo cada vez más grande que dice más por lo que oculta que por lo que publica. Distintos frentes de tormenta que abordaremos uno por uno.

Gastos y deuda sin limite. Con Amazon haciéndose cada vez más fuerte y Disney próxima a salir al mercado OTT, Netflix debió apretar el acelerador de erogaciones y de los 8 mil millones de dólares que pensaba destinar a contenidos en 2018, terminó gastando 13 mil millones (el doble que 2017). De hecho, en 2018 tiró abajo las proyecciones de la propia Goldman Sachs que estimaba inversiones por 12 mil millones para 2020 y 14 mil millones para 2021.

La pregunta es: ¿de dónde salen los recursos para semejante salto? Netflix, a diferencia del gigante del e-commerce de Jeff Bezos cuya empresa es seis veces más grande que la de su competidor e incluso 4,5 veces más importante que Disney, no tiene de dónde financiarse por fuera de los abonos mensuales o la emisión de deuda. Esto último muestra el otro pico importante: entre diciembre de 2017 y el mismo mes de 2018, colocó deuda por casi 4 mil millones de dólares y el rojo total supera los 10,3 mil millones de dólares.

Ante ese panorama da la sensación que el reciente aumento no será el último y que el ingreso de publicidad en el servicio (primero en el home, luego quizás en medio de las series y películas) será más temprano que tarde.

Por lo pronto, la burbuja se infla y los popes se reparten cheques. El presidente Reed Hastings percibirá un salario anual de 700 mil dólares, a lo que hay que sumar su participación societaria por 30,8 millones de dólares. Por su parte, Ted Sarandos (director de contenidos) tendrá un sueldo de 18 millones, seis más que en 2018, a lo que habrá que sumar otros 13,5 millones en acciones.

Migración de títulos y usuarios. Mucho de lo que sale de las arcas del gigante de streaming va a parar a acuerdos por “originales adquiridos”, que no son ficciones que puedan ser tomadas como propias per se, pero que para el espectador llevan el sello de “Netflix originals” (El guardaespaldas, por ejemplo. Este tipo de acuerdos requiere que la empresa pague al estudio matriz una prima de entre un 15 y un 55% por encima del costo de producción para tener los derechos.

Al mismo tiempo, tienen que sostener los éxitos de estudios ajenos. Ampere Analysis estima que las producciones originales de Netflix representan solo el 8% de las horas de contenido disponibles en los EE.UU. A eso hay que agregar que, según datos de Jumpshot, más de la mitad de los cincuenta programas más vistos (que representan el 42% de las visitas a la plataforma) son propiedad de compañías que lanzaron o planean lanzar sus propios servicios OTT. Por esto se irían títulos como Grey’s Anatomy o Gossip Girl. Las alarmas se encendieron y para asegurarse Friends por todo 2019 la empresa le pagó 100 millones de dólares a Warner. No es casual que desde hace varias semanas, el cliente encuentre en el home solo productos “originales” de Netflix, y para acceder al resto –cuyos derechos perderán cuando se afiance la competencia– haya que recurrir al buscador.

La sangría en las cuentas no para, aun cuando un estudio de Moffet Nathanson informó que la tasa de abandono de Netflix rondaría el 3,5% mensual. Para tener una idea de qué tan grande es el número, el índice de la TV por cable es aproximadamente del 2%. Hasta el momento, los líderes del mercado tienen más nuevos suscriptores que desertores, pero no deja de ser un dato que marca un punto de atención. Muchos entran, muchos se desencantan.

Territorio amenazado. Hoy por hoy, lo que aportan los clientes no alcanza y su principal mercado está amenazado. Pese a que la cifra neta de abonados crece, la incidencia del público norteamericano es de un 42% del total de los casi 140 millones de suscriptores y el avance es más pequeño que el del rubro “Internacional”. Mientras de local sumó cerca de un 11% de membresías, en el resto del mundo esa variable trepó más de un 28% en nueve meses. Eso explica las intenciones de Netflix en multiplicar la factoría de contenido en lengua no inglesa y pasar de 35 series en ese rubro a más de cien en dos años.

Este año inauguran su hub en Madrid y dicen que quieren producir como mínimo diez series al año en España. Eric Barmack, vice de contenidos internacionales, afirmó: “Estamos en una fase de elaboración, de ver cómo configuramos la infraestructura en mercados como España para asegurarnos de que trabajamos con los cineastas y showrunners más talentosos y así ver cómo podemos sacar sus historias al mundo…

No son solo cien series, queremos hacerlas al nivel de La casa de papel”. La clave será monetizar las inversiones en un tiempo más o menos prudente, algo que hasta el momento se da más fácil en Estados Unidos, territorio donde hay un par de jugadores listos para la pelea.

Hasta ahora, Netflix gozaba de ser el pionero y, a nivel internacional, prácticamente el único jugador de streaming. Eso cambiará en muy poco tiempo, y de cómo actúe en el corto y mediano plazo dependerá su supervivencia.

La competencia
Amazon Prime Video.
Los de Jeff Bezos prevén una tasa de crecimiento del 35% anual en EE.UU. y serán más agresivos a la hora de gastar en contenidos originales. El primer sacudón lo dieron al confirmar la compra de derechos de El señor de los anillos por 250 millones de dólares. Solo en esa serie, para la que contactaron a Peter Jackson aunque no está confirmada su participación, planean invertir mil millones de dólares en cinco temporadas. Todavía queda por ver cuánto destinarán en la producción épica sobre Hernán Cortés, pero detrás están Steven Spielberg, el guionista Steven Zaillan (Pandillas de Nueva York y La lista de Schindler) y Javier Bardem. Da la sensación que los 5 mil millones de dólares que la división video dispuso el año pasado podrían duplicarse en un abrir y cerrar de ojos: a 25 años de su creación, Amazon es la empresa más importante del mundo, con un valor de 797 mil millones de dólares y con un estimado de 275 millones de suscriptores dentro de 10 años.

Disney/Hulu. A ese panorama habría que sumarle el ingreso a finales de 2019 de Disney +, que llegará con The Mandalorian como bandera, la primera serie de live-action de la zaga Star Wars, a la que le habrían destinado más de cien millones de dólares. Además, trabajan en los spin off de High School Musical, Los Muppets y Monsters Inc. De la nueva plataforma llueven rumores que quedarán más claros en abril, aunque no tienen solo eso para contar. La compañía también tendrá el control de Hulu cuando se complete la adquisición de Fox. De hecho, están dispuestos a quedarse con todo y admitieron que están interesados en el 30% que posee Comcast y el 10% de Time Warner. Meses atrás, Bob Iger, CEO de Disney, manifestó: “Es prematuro, pero podemos decir que si están interesados en desinvertir, quisiéramos comprar su parte”. Iger también aseguró que tienen planes de que Hulu se expanda internacionalmente y así agregar usuarios a los 25 millones que tienen actualmente.
Fuente: Diario Perfil

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