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Opinión

Ricardo Darín: “A los argentinos nos gustan los turros”

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El actor habló con La Capital a 20 años del estreno de la película “Nueve reinas”. Y reflexionó sobre vicios y costumbres de la argentinidad

Antes de entrevistar a Darín sucede lo siguiente: No hay un periodista, una amiga, un vecino o una tía a quien le digas “hoy le hago la nota a Darín” y no responda “¿en serio?”. Y tampoco faltará la lista de sugerencias para el cuestionario. Te piden que le preguntes sobre la grieta, si le gusta o no el gobierno, si está a favor o no de la cuarentena, si es de Alberto o de Mauricio, si es verdad lo de las dos duchas de agua caliente por día. Los más nostálgicos pedirán que le pregunte por “Mi cuñado”, de cuando era galancito, de cuando conmovió al mundo cine con “El secreto de sus ojos” y no faltará el cholulo o la cholula que querrá saber cómo va su pareja con Florencia Bas, del vínculo con su hijo Chino Darín, del feeling eterno que tiene con Susana, de esto, de lo otro. Pero eso sí, siempre, pero siempre siempre, habrá alguien que te diga que la vez que se enamoraron de Darín fue cuando hizo el chanta más chanta de todos en “Nueve reinas”.

Y ese es el motivo de esta entrevista. Es que “Nueve reinas” cumple mañana 20 años de su estreno en aquel 31 de agosto de 1990 y La Capital convocó a Ricardo Darín para hablar exclusivamente de ese tema. Pero es Darín. Entonces bastará tener un disparador para reflexionar sobre una película que para muchos lo posicionó como un “actor de verdad” para que, en ese tono tan amigable como cada uno de sus personajes, Darín hable ampliamente de “Nueve reinas”, pero a la vez diga frases como “a los argentinos nos gustan los turros”; “entre un chanta y un boludo, el argentino se queda siempre con el chanta” y que, ya en un plano más personal, “siempre me dio incomodidad la palabra éxito”.

Respecto a la pandemia fue crítico con el gobierno nacional al decir que “ya no sabemos si sos absolutamente pro cuarentena o anti cuarentena porque la verdad que las señales que bajan son bastante confusas”, y valoró que la gente empiece a preocuparse por el prójimo ya que por “este individualismo que nos ha alejado tristemente de pensar en los demás hemos llegado adónde hemos llegado”.

En una charla de argentinidad al palo, como cantaría la Bersuit, se sube el telón de su casa y no habla Marcos de “Nueve reinas”, ni el ferretero mala onda de “Un cuento chino”, ni Benjamín de “El secreto de sus ojos”. Habla Darín, y en él también hablan un poco todas sus criaturas. Es una celebridad, es cierto, pero está más cerca nuestro que cualquier otra estrella. Tanto que es capaz de preguntar, fuera de la nota, qué pasa con el humo de las islas y manifestarse en contra de una quema que aún tiene más preguntas que respuestas. Darín responde, el periodista, el vecino, mi amiga y mi tía seguirán preguntando.

¿Cómo estás, todo bien?

Ehhh, bien…¿o tenés tiempo y querés que te cuente?

 Bueno, en parte llamé para que cuentes, pero nos interesa hablar de “Nueve reinas”, que cumple 20 años de su estreno el 31 de agosto y al volverla a ver días atrás sigue resistiendo el paso del tiempo. ¿Tenés la película en la cabeza?

Yo la tengo en la médula, no en la cabeza. Aparte de haberla visto muchas veces y mirá que es raro porque a mí no me gusta colgarme de trabajos en los que participé, pero esta es una película en la que siempre me pasa algo muy significativo: y es que si de repente paso por un canal que la están dando me quedo enganchado sea donde sea. Y tenés razón, no sólo envejece bien, sino que se resignifica todo el tiempo. Sobre todo, lamentablemente en nuestro país, que nosotros somos cíclicos y volvemos a pasar por los mismos lugares y tropezamos con la misma piedra, yo creo que eso la va a convertir -si ya no la convirtió- en una especie de clásico.

Hay algo que atraviesa a Marcos, tu rol, y a varios de los personajes, y es que en algún momento dicen “yo no soy un delincuente”. O sea, roban, mienten, sacan ventaja, pero no les digas delincuente porque es un insulto.

Bueno, eso está intrínsecamente relacionado con el ADN argentino, que no es genuinamente argentino porque hemos abrevado lamentablemente de los italianos, de los rusos, de algunos italianos, de algunos rusos, por supuesto, generalizar siempre es una injusticia. Uno tiene un sinfín de planteos permanentes y reflexiones, a los que estamos obligados por este hacinamiento, digamos de alguna manera, pero cuando te ponés a pensar un poco en lo que significa la coima, viste…

¿A qué te referís puntualmente?

Claro, porque la coima tiene dos caras que se necesitan y se retroalimentan en forma permanente: el que ofrece y el que la toma, pero la dinámica de la coima hace que exista una doble moral. O sea, el que ofrece una coima, más alla de una ventaja -y estoy hablando de una cosa chiquita, no millonaria- establece una amoralidad, no una inmoralidad, es la ausencia total de moral, esa que dice “a mí me conviene porque no pago la multa y a él le conviene también porque cobra un sueldo mínimo”. Y esto del delincuente, lo que digo yo en mi personaje de Marcos o lo que dice el de Alejandro Awada, atraviesa la película porque mete el dedo en la tecla en algo que es muy sensible. Porque un delincuente, como dice Marcos, lo puede hacer cualuqiera, un mono con un chumbo en la mano, cualquier estúpido, lo que se arroga la importancia de la creatividad a partir del talento, como si eso pudiera redimirlo y justificar su accionar, eso es increíble. La verdad es que la película tiene muchos párrafos para analizarlos con detención.

 En la Argentina del 2020 el chanta no es un tipo tan admirado como en los 90, ¿no te parece?

Me gustaría estar de acuerdo con vos, pero no estoy tan seguro, no, porque entre un chanta y un boludo el argentino se queda siempre con el chanta, porque la frase es “qué bien la hizo”. Y en nuestra historia esto ha tocado momentos cumbre, y uno de ellos fue en los 90. Porque en los 90 hubo ejemplos paradigmáticos en los que estuvimos en manos de gente que decíamos “esto no puede ser, este es un farsante, un fantoche, pero qué bien la hace, qué seductor, qué chanta, que pícaro”. A nosotros, si nos apuran un poco, siempre elegimos a un pícaro y no a un tipo honesto, sencillo. Entonces yo tengo mis dudas con respecto a eso, ojalá fuéramos en esa dirección, es un tema cultural, muy de fondo.

 ¿Se podría hacer hoy “Nueve reinas” o estaría un poco fuera de época con frases como “putos sobran, lo que faltan son oferentes” y otras expresiones por el estilo?

No, por supuesto, pero vos fijate que (el director Fabián Bielinsky) no hace distinciones, él apunta a otra cosa, lo que quiere decir es que todo el mundo tiene un precio y para eso utiliza esa frase límite. De todos modos yo creo que la película no se puede aggiornar. Hemos fantaseado a lo largo del tiempo con remakes, continuaciones, series, y yo la verdad que nunca me quise meter porque cuando ves un cuadro que está bien pintado no lo toques, dejalo como está. Vos fijate lo gracioso del caso, yo leí en su momento más de una crítica, no fueron muchas por suerte, pero algunas hablaban de que la película hacía apología del delito y eso es ser mas papista que el Papa, cuando en realidad es todo lo contrario: “Nueve reinas” desenmascara a los chantas, porque fijate que el chanta número uno, que es mi personaje, es el que termina perdiendo. Entonces ¿cómo va a ser una apología si termina mordiendo el barro? Eso depende de algunos genios que se creen que saben de cine o de crítica.

Quizá tiene que ver con una mirada prejuiciosa de la película, cuando lo cierto es que el gran éxito de “Nueve reinas” fue que hizo foco en la realidad.

   Pero claro, mirá, vos sabés que la madre de un amigo mío, y te hablo de la época en la que se estrenó la película, es una mujer divina, Susana, bueno, ella, su hijo y un par de socios, con muy poco dinero, se pusieron un bar una vez y como tenían muy pocos recursos y lo estaban haciendo muy a pulmón en la zona de Palermo, alquilaron un local, construyeron los muebles con sus propias manos, todos lo hicieron muy al uso nostro. Ella, que ya era una genia total, lo ayudaba a su hijo y cuando el bar estaba cerrado iba y acomodaba las mesas, limpiaba las heladeras y le daba una mano para ahorrar un costo fijo más. Una tarde, al poco tiempo que se estrenó la película, estaba sola, con el local cerrado con llave, era un salón amplio, con unas mesas muy policromáticas, nada de estilo, como empezaban a aparecer los bares en esos años 90; y de golpe se apersona un tipo en la puerta del bar, vestido con traje, un maletín, de corbata y le plantea cuánto le salía para hacer una reunión con 25 amigos, que era un reencuentro de ex compañeros del colegio, esas cosas que ocurren después de muchos años. Susana le abre, lo hace pasar, ella pasa del otro lado del mostrardor y mientras charlan el tipo se la ingenia para deslizar la conversación para preguntar si tenía que dejar algo como seña. Ahí ella dice “no, no, no creo que haga falta”. Te estoy hablando de una mujer maravillosa, entonces el tipo mete la mano en el maletín, saca unos billetes y le arma una especie de rollo alrededor de la guita que le estaba ofreciendo. Entonces, en el momento en que va a apretar el botón de esas cajas, ¿viste esas cajas antiguas que hacías clink y se abrían? Bueno, en el momento que va a apretar el botón, ella había visto la película hacía tres días ponele, lo mira y le dice “me la estás haciendo”. Y el tipo le dice “¿qué?”. “Sí, -dice ella- me la estás haciendo, lo vi el otro día en «Nueve reinas»”. Ahí el tipo agarró el maletín y salió corriendo

   En cambio, todo fue un fracaso cuando en Estados Unidos hicieron “Criminal”, una cosa son las calles de Once y otra las de Manhattan.

Sí, se equivocaron en todo y me alegro que se hayan equivocado en todo porque se portaron muy mal con Fabián (Bielinsky), porque él estaba teniendo un representante en Estados Unidos, como suele ocurrir cuando pegás un bombazo con una película y te empiezan a ofrecer representación, y a través del representante él se ofreció de muy buena onda en el nuevo rodaje para darle una mano. Fabián estaba en Los Angeles una vez y le dijo que le gustaría pasar por el rodaje para ver y le dijeron “no,no, está terminantemente prohibido pasar por el rodaje”, así que se ve que le tenían miedo (risas), no sé, eran unos imbéciles, me alegro que la hayan hecho mal, lamentablemente con dos buenos actores (N de la R: John C. Reilly y Diego Luna), pero los que leyeron el guión se equivocaron en todo.

Además Bielinsky cuidó cada detalle de la película para que trascienda el paso del tiempo, como efectivamente ocurrió.

Sí, son todos detalles, el sabía perfectamente qué era lo que quería contar y cómo contarlo. La única cosa que no le salió bien y esto tiene que ver con lo que hablábamos recién de cómo somos los argentinos, o algunos argentinos (risas) y es que él quería que Marcos, mi personaje, no lograra empatía con la audiencia. Es que como era una lacra humana quería que fuera tomado como tal y eso no lo conseguimos porque hasta el final de la peícula la gente está con el personaje porque le gustan los turros, a los argentinos nos gustan los turros, es una cosa increíble (risas), es para ponerse a llorar.

Pero ahí tuviste que ver vos también, por la impronta que le diste al personaje y la empatía que tienen la gente con vos.

No, pero más allá de eso, cuando vos tenés a un personaje tan limítrofe que es tan garca, pero tan garca, porque el tipo no es que garca a los demás, garca a su hermana, garca a su hermano, garca a toda la familia, o sea, es tan garca que además argumenta en favor de por qué los garca. Entonces, cuando tenés un personaje tan limítrofe te causa gracia, porque no podés tener un personaje tan hijo de puta. Es que esas lacras no respetan pelo ni monta, son así.

Vayamos a la actualidad, viste que cuando arrancamos la charla me dijiste “¿o querés que te cuente?”, ahora contame.

No, es un modismo, si hay alguien que no se puede quejar en este mundo soy yo.

¿Pero te genera empatía o rechazo el encierro?

Es una gran incomodidad, por supuesto, que te digan qué tenés que hacer y qué no tenés que hacer, qué podés hacer y qué no podés, y, nada, estamos con el cerebro atomizado porque escuchamos versiones contradictorias. No sabés a quién hacerle caso, ya no sabemos si sos absolutamente procuarentena o anticuarentena, porque la verdad que las señales que bajan son bastante confusas, reconozcámoslo. Yo estuve, como casi todos, totalmente a favor de la cuarentena en un principio por razones obvias, porque cuando tenés una agresión externa que la desconocés, no sabés de dónde viene, es invisible y no te considerás preparado, el miedo te petrifica y todo lo que te dicen lo cumplís en el acto, por las dudas. Pero cuando transcurre un tiempo prudencial y con la mezcla de información que recibís, las cabezas trabajan. Entonces decís, “bueno, ok, yo te hago caso, vamos a hacer lo que decís porque es lo más razonable”, pero cuando ves que la misma gente que te dice que tenés que hacer una cosa hace todo lo contrario, entonces te empezás a poner un poco nervioso. Ahí es cuando decís o me están tomando de boludo o hay alguien que está tomando las directivas en forma equivocada. Acá no importa cómo me siento yo con la cuarentena, porque yo no facturo pero sigo trabajando a futuro, desde mi casa, tengo una situación de privilegio, puedo bancar todavía, puedo aguantar, no sé por cuánto tiempo, pero puedo aguantar. Pero hay mucha gente que no, amerita hacer un examen profundo de la situación y barajar y dar de nuevo, eso es lo que pienso de la situación en este momento.

El tema es que estamos hablando de gente que se está muriendo por el virus, entonces ¿cómo hacemos para pedir más libertades cuando esa libertad puede generar un problema de salud? Hay una línea muy delgada en este punto.

Sí, no sólo a vos te puede generar un problema de salud, sino también a los demás. Y acá lo paradigmático y lo que es altamente significativo es que es una de las pocas primeras veces en que la comunidad se ve obligada a pensar no sólo en sí misma si no también en los demás. Porque el egoísmo de las últimas épocas al que hemos sido sometidos, este individualismo que nos ha alejado tristemente de pensar en los demás y por eso hemos llegado adonde hemos llegado, entonces nos ha interpelado a pensar por primera vez que no está en juego solamente mi salud sino la de mis amigos, la de mi familia, la de mis vecinos, la de mi barrio, la de mi comunidad, la salud de todos. Entonces lo que te digo es que yo no me puedo quejar, pero en realidad me quejo porque estoy muy preocupado por los demás. Trato de mantener las cuestiones de profilaxis, hasta donde puedo desde ya, pero me preocupa mucho la gente, la sociedad, porque estamos en una situación muy, pero muy brava. Pero, como decís vos, cuando está la salud de por medio, y el título superlativo es “Cuidémosnos la salud”, la verdad es que sí, te tenés que quedar quietito y tenés que decir “qué hay que hacer”. Pero a mí me pone nervioso que con el argumento de la salud se están produciendo otro tipo de desmanes colaterales que son bravos. Mirá, estoy viendo en la tevé una detencion a un pibe, un ciclista, de Río Negro o Neuquén, por fuezas policiales y se lo llevan en cana y hay como un desmadre, hay gente que está como subrayando con énfasis la cosa, y hay personas que están sacando lo peor de sí, cuando deberíamos ser más comprensivos que nunca .

Hay un hecho solidario por la pandemia, en el que participás, titulado “Seamos Uno” ¿Seremos uno en medio de esta grieta?

Ojalá, yo a esa palabra no la quiero ni nombrar, pero ojalá seamos uno alguna vez, claro que sí.

  Sos un tipo exitoso, ¿qué es lo bueno y lo malo del éxito?

Siempre me dio cierta incomodidad la palabra éxito, si te sale bien algo está buenísimo, pero es tan terminante esto de decir éxito o fracaso, que no va conmigo.

Volviste a hablar con Fantino por el tema de las dos duchas por día en una nota que a él lo tomaron como villano y a vos como el héroe ¿Qué pensás de eso?

Pero claro, nada que ver, ni él fue villano ni yo héroe, yo le agradecí porque me dejó expresarme. En verdad, esa nota se viralizó en todo el mundo y hoy, te digo la verdad, casi que no me doy ni una ducha por día (risas).

No, no me digas…

(Risas) Claro, de verdad, es que ahora bañarse pasó a ser un gran plan, decí la verdad, en este contexto ¿no es un planazo darte una ducha de agua caliente? Mirá, mi papá decía que hay pocas cosas mejores que una buena ducha. Mi viejo era u tipo que le daba mucho valor a las cosas simples de la vida, ojalá tuviera el diez por ciento de mi viejo.

¿Qué proyecto te cortó la pandemia?

Estoy leyendo muchas cosas, que está todo supeditado a cómo sigue el tema de la pandemia, pero lo confirmado es que voy a hacer la película del Juicio a las Juntas (“1985”), de Santiago Mitre y con el guión coescrito con Mariano Llinás.

¿Y qué personaje harías, de militar o de una de las víctimas?

No, no hago ni de víctima ni de militar, hago del fiscal Julio César Strassera, lo que es una presión y una responsabilidad, pero esta es una película que tengo que hacer. Es una película necesaria.

La historia que llegó hasta Hollywood

“Nueve reinas” es la historia de Marcos (Ricardo Darín), un estafador profesional, y Juan (Gastón Pauls), un novato. Ambos se juntan por casualidad en las calles porteñas, hasta que sale un negocio “de los que se dan una vez en la vida”, como dirá Marcos. Y es venderle unas estampillas muy buscadas a un coleccionista español que está de paso por Buenos Aires. La película de Fabián Bielinsky relata el derrotero por conseguir esas estampillas, primero las falsas,y después las originales. Para que el negocio llegue a buen puerto se incluirá en el trato que la hermana de Marcos, interpretada por Leticia Brédice, pase una noche con el millonario comprador. La historia tendrá un desenlace insólito, en el que el chanta más vil termina siendo víctima, en el contexto de una Argentina caótica de los 90, y el más novato festeja con champagne. La película ganó premios internacionales, tuvo una adaptación fallida con “Criminal”, y hasta un capítulo copiado en la serie británica “Hustle”.

Pedro Squillaci

 

 

Opinión

To Bric, or no to Bric, that’s not the question

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La sobreactuación político-electoral lleva a Javier Milei a hablar de comunistas chinos (en eso imita a Bolsonaro) y a Patricia Bullrich a rechazar el ingreso de Argentina a los Brics porque Rusia invadió Ucrania  y se incorporaría Irán (junto a Egipto, Etiopía, Arabia Saudita y Emiratos Árabes) al mismo tiempo que nuestro país a partir del 1º de enero de 2024.

En el contexto de la reunión anual en Buenos Aires del Council of the Americas, una organización empresarial fundada por David Rockefeller en 1963 para luchar contra la influencia de la revolución cubana en Latinoamérica, puede parecer oportuno a candidatos a presidente golpearse el pecho para demostrar mayor vocación pro norteamericana frente a una audiencia que se supone espera eso. Pero quienes conocen de verdad la cultura norteamericana y entienden de geopolítica saben que la realidad es un poco más compleja.

De la misma forma en que el presidente Kennedy pidió a los principales empresarios de su país reunidos en el Council of the Americas el apoyo de sus empresas en Latinoamérica para detener entonces la influencia de la ex Unión Soviética en su “patio trasero”, por igual motivo el Fondo Monetario Internacional del que Estados Unidos es el principal accionista, desde que se fundó al terminar la Segunda Guerra Mundial destinó la mitad de todos sus préstamos a Latinoamérica cuando la región solo tiene el 8% de la población y el producto bruto mundial. Claramente, Estados Unidos siempre cuidó que países de Latinoamérica, fruto de su inestabilidad económica o política, no cayeran bajo la influencia de sus enemigos geopolíticos.

Con la caída del Muro de Berlín y el derrumbe de la ex Unión Soviética, Estados Unidos redujo su preocupación e inicialmente permitió que China cumpliera en parte el papel de ayuda económica a la región. Progresivamente, China fue pasando al grado de amenaza pero nunca comparable con el peligro militar que representaba la ex Unión Soviética. De aliado a frenemies (amienemigo) y competidor.

Rusia, especialmente después de su invasión a Ucrania, es otro tipo de amenaza, no en el patio trasero, pero sí como generador de desorden mundial, pero India, que acaba de colocar una nave en la Luna, es el principal aliado de Estados Unidos para contener el avance chino en Asia, y Brasil fue el histórico socio de los Estados Unidos, aun con Lula, a quien Biden recibió inmediatamente tras ser electo.

Considerar el ingreso a los Brics como un desafío a los Estados Unidos es un error, el propio Eduardo Eurnekian,  consultado a la salida del Council of the Americas, cuando le preguntaron su opinión sobre el ingreso a los Brics  dijo: “Lo veo bien, a mí no me molesta”, y cuando le preguntaron si el ingreso de Argentina a los Brics podría “empiojar” la relación con Estados Unidos, sonrió y con lenguaje no deconstruido metaforizó: “No, no se va a empiojar nada, vos podés tener tu señora y tu amante tranquilamente”.

Una mirada anti-Brics en alguna medida se quedó en el siglo XX. En la tercera década del siglo XXI dos tercios de las exportaciones argentina van a países emergentes. La mirada antigua de los dos candidatos mencionados se refleja también en la inercia de nuestra Cancillería, donde, a la inversa, dos tercios de nuestro personal diplomático está destinado a los países no emergentes, principalmente de la OTAN porque hace medio siglo el mayor flujo comercial estaba en el océano Atlántico norte pero ya hace tiempo el océano Pacífico lo superó.

El acrónimo Bric por Brasil, Rusia, India y China fue acuñado por el economista Jim O’Neil en el año 2001 para distinguir los cuatro países que tenían mayor posibilidad de impulsar el crecimiento mundial por su tamaño y porque aún no habían alcanzado la madurez de su desarrollo. En estas dos décadas, China lo alcanzó sobradamente pero aún le queda un porcentaje muy importante de su población rural por integrar al consumo, Rusia está en un proceso de decadencia de la cual su invasión a Ucrania es un síntoma, India en los últimos años escaló posiciones en el podio mundial y de lo cual su mencionado éxito espacial es otro síntoma, y Brasil, ubicada en el complejo contexto latinoamericano que llegó a ser la séptima economía mundial en la segunda presidencia de Lula, retrocedió con Dilma Rousseff y con Jair Bolsonaro, ahora con Lula no la tiene fácil pero trata de recuperar relevancia mundial.

Lo explica muy bien la corresponsal de PERFIL en Brasil, Eleonora Gosman: “Una pregunta de la prensa, en la conferencia final realizada en Johannesburgo, dio lugar a una respuesta amplia por parte de Lula. El interrogante, formulado por un periodista brasileño, apuntó en la siguiente dirección: “Argentina está a sesenta días de una elección. Y las dos fuerzas de la oposición, no solo la más radical, declararon su rechazo al ingreso en el grupo. ¿Cómo justifica el argumento de que la incorporación fue hecha desde una perspectiva de Estado y no por las relaciones de usted con Alberto Fernández?”.

La réplica fue precisa: “A mí no me importa quién va a ganar las elecciones; y todos saben que soy amigo de Alberto. Lo que vale aquí es que Brasil va a negociar con el Estado argentino, en forma independiente de quién sea el futuro presidente. Puede ser que este no quiera negociar con los brasileños y es su derecho soberano; nadie lo puede obligar”. Agregó que “la responsabilidad que los países del Brics tomamos hoy es precisamente no colocar la cuestión ideológica como condición para ser parte del bloque. Lo que se decidió fue darle envergadura a la geopolítica; y. para nuestro país la Argentina es muy importante”.

Para el jefe de Estado brasileño, los Brics “son una realidad inexorable. Probablemente podríamos tener problemas, porque habrá a quien no le guste el grupo. Pero eso es parte de la política; si yo no quisiera convivir con las divergencias, no estaría en la política”, siguió la nota de Eleonora Gosman.

Argentina está en los Brics por Lula y en el fondo el origen del concepto Bric es un invento también brasileño porque la cancillería brasileña desde antes que al economista Jim O’Neil se lo ocurriese el acrónimo, enseñaba a sus diplomáticos de carrera cómo debían ver el mundo. Hay tres componentes a los que prestar atención: cantidad de habitantes, de kilómetros cuadrados del territorio y de producto bruto. Países que tengan alguno de estos tres atributos son geopolíticamente importantes: más de 5 millones de kilómetros cuadrados de territorio, más de 200 millones de habitantes y más de 2 billones de dólares de producto bruto. Países que tengan dos y tres atributos, más importantes aún. Si la vara del producto bruto se levantara por arriba de los 2.500 millones, solo quedarían Estados Unidos y China.

Como dice el título de esta columna, To Bric, or no to Bric, that’s not the question. No es “o” sino “y”, es con la OTAN y también con los Brics.

Jorge Fontevecchia
Jorge Fontevecchia
Cofundador de Editorial Perfil – CEO de Perfil Network

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Opinión

Un agotamiento de todo lo estructurado

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El gran ensayista Antonio Muñoz Molina publicó en 2013 un excelente trabajo al que tituló Todo lo que era sólido. Se refería a la sensación de extendida descomposición que se advertía en España, como en todo Occidente, como consecuencia del colapso de la crisis financiera de 2008. Muñoz Molina tomó el título del Manifiesto Comunista, donde Marx y Engels afirmaron que “todo lo sólido se desvanece en el aire”.

Son palabras de las que el observador puede agarrarse para comenzar a entender, de manera muy tentativa, el resultado de las elecciones de ayer. La primera evidencia es el agotamiento de todo lo estructurado. El peronismo oficial frente a la oposición. Horacio Rodríguez Larreta frente a Patricia Bullrich. Juntos por el Cambio frente a Javier Milei. No es sólo el desafío a los aparatos partidarios. En un sentido más general, una parte muy amplia de la sociedad se levanta frente al Estado. A 40 años de su refundación, la democracia argentina se encuentra en una encrucijada en la que ya ingresaron otras naciones, sobre todo en la región. Un impulso de cambio al orden establecido, que incluye expresiones de abierta impugnación y que abre en el horizonte la incógnita sobre la gobernabilidad. Es decir, sobre la capacidad del sistema para ofrecer las prestaciones por cuya carencia se lo invalida.

El diseño que organizó a la política durante, por lo menos, 15 años, terminó anoche de desfigurarse. Ya no se puede entender el proceso atendiendo a la polarización entre dos bloques que cubrían toda la escena. Ahora hay cuatro actores. La Libertad Avanza, Juntos por el Cambio, el peronismo de Unión por la Patria y una masa de ciudadanos que, en su decisión de abstenerse, determinan el destino de los otros tres jugadores.

 

Volvió a verificarse una abstención muy alta. En las primarias presidenciales de 2019 la abstención había sido de 23,6%. Ayer fue de 31%. Ya no está la excusa de la pandemia, que sirvió a muchos dirigentes como coartada para justificar la inasistencia a las urnas de 2021 como un fenómeno forzoso. Es inocultable que existe una deserción deliberada. Si seguimos las clasificaciones de Renato Mannheimer y Giacomo Sani en La conquista degli astenuti (La conquista de los abstencionistas), se trata de ciudadanos que entienden el voto más como un derecho que como una obligación. Y resuelven desistir. Unos lo hacen por desapego. Son los que no asisten a la discusión pública. Miran la política como algo muy tangencial respecto de otros intereses: la familia, el trabajo, los deportes. Otros no concurren por un apego excesivo. Están enojados. No se desentienden. Protestan. Es importante distinguir entre uno y otro tipo, porque la decisión de los primeros es menos reversible que la de los segundos. Pero es muy difícil identificarlos. Más todavía detectar qué los motivaría. Es un problema de gran magnitud para los que compitan en el próximo tramo de la carrera. Porque ayer el universo de los que faltaron alcanzó a 13 millones de electores. Allí está la cantera disponible para modificar la situación relativa de cada candidato.

Milei tuvo un avance fenomenal. El viernes pasado él y su hermana, Karina, mantuvieron una conversación con el consultor Federico Aurelio, en la que se interiorizaron del resultado de los últimos sondeos. Aurelio los entusiasmó diciendo que el candidato estaba en el techo de la curva que había recorrido, con pequeños altibajos, durante los últimos meses: 27%. Anoche, con el 95% de las mesas escrutadas, había llegado al 30,17%, lo que equivale a casi 7 millones de votos.

Milei demuestra la posibilidad de avanzar hacia el poder sin estructura. Sus candidatos tuvieron performance pobrísimas en las elecciones anticipadas de provincias en las que él conquistó ayer el primer lugar. En Mendoza sacaba anoche casi un 45% frente a 28% de Juntos por el Cambio. En Tucumán le ganaba al peronismo por 3 puntos: 36% contra 33%. En San JuanMilei ganó por 34% contra 39% de Unión por la Patria y 27% de Juntos por el Cambio, que venía de ganar el torneo provincial. Mejor le fue en San Luis: 48% contra 23% de Juntos por el Cambio, que también había ganado la provincia. En Jujuy el caso es aún más llamativo: 39,8% contra 23,8% de Juntos por el Cambio, con el agravante de que el líder de la provincia, Gerardo Morales, corrió como candidato a vicepresidente de Larreta, en una fórmula que sólo consiguió 18%. En Córdoba, la provincia del macrismo, superó al gobernador Juan Schiaretti: 33% contra 27%. Juntos por el Cambio se redujo a 25%. Unión por la Patria sólo sacó 8,7%. Detalle importante: ¿adónde irán los votos de Schiaretti, que fueron en total 900.000 en todo el país?.

Hubo varios indicios que adelantaban el éxito de Milei. En LA NACION se publicó uno: la encuesta del CIAS de Rodrigo Zarazaga, que mostró que en las villas del Gran Buenos Aires el candidato de la ultraderecha alcanzaba 21% de las preferencias entre los menores de 25 años. Apenas tres puntos detrás de MassaMilei pudo resolver, para un sector de la ciudadanía, el problema de la representación, que es el que hoy desafía a la democracia. Él no sabe cómo están sus votantes. Él está como sus votantes. Está enojado, por momentos, enfurecido.

Festejo de Javier Milei en el búnker de La Libertad Avanza
Festejo de Javier Milei en el búnker de La Libertad Avanza Alejandro GuyotLA NACION

El antropólogo Pablo Semán está estudiando el encanto de Milei entre los jóvenes de los barrios sumergidos del conurbano bonaerense, y se sorprende ante algunos rasgos: muchachas que están fascinadas con el candidato mientras sostienen posiciones feministas, por ejemplo. En casi todos los casos aparece la misma peculiaridad: Milei es un grito de guerra. Expresa menos una posición ideológica que un estado de fatiga frente a la política, que se presenta en otras sociedades con otros nombres y variadas ideologías: Milei, a su modo, es TrumpBoric, Petro, BolsonaroCastillo o Lasso. Supone disidencia. Días atrás se paseó en una van gritando “que se vayan todos, que no quede ni uno solo”. En ese impulso, introduce fragmentación. Es legítimo, por lo tanto, sumar los votos de Milei con alguna parte de los votos que no aparecieron, con una parte de la abstención. Desde anoche se irá configurando la certeza de que el próximo Congreso será un espejo astillado. Delicado problema para cualquier candidato que prometa soluciones rápidas. Delicado problema para una democracia que está en el banquillo por ineficaz.

Más allá de lo técnico, el éxito del líder de La Libertad Avanza está ligado a un sortilegio: como se verificó a lo largo de meses en las encuestas cualitativas, su público le atribuye un poder ilimitado para resolver el drama económico. La consigna en contra de la casta se completa con la consigna a favor de la dolarización. Las curvas que aparecen en las planillas de Aurelio revelan que Milei creció en las últimas semanas de la mano de la disparada del blue. Una correlación que tiene todavía mucho para dar.

Un enigma de las próximas semanas es qué efecto tendrá la marcha triunfal de ayer. ¿Seguirá con esa velocidad o, por el impulso propio de lo inesperado, el fenómeno Milei se acelerará?

Juntos por el Cambio hizo una elección muy mediocre. Se supone que las fuerzas que enfrentan a los gobiernos deben estar capacitadas para canalizar el descontento. El voto a Milei y la renuncia a participar, interpelan a Bullrich, a Larreta y al resto de lo que hasta ahora se llamó “la principal oposición”. Esa fuerza perdió 2.500.000 votos respecto de las parlamentarias de 2021. La duración de la crisis económica, del estancamiento, que lleva ya por lo menos una década, corroe la base de Unión por la Patria y de Juntos por el Cambio. Ahí está la clave de la disidencia que se expande. La fuerza que postula desde anoche a Patricia Bullrich quedó a 500.000 votos de MileiUnión por la Patria quedó a 700.000 votos de Milei y 200.000 de Juntos por el Cambio. Esta aritmética esconde los desafíos de cada jugador. ¿Bullrich puede desbordar a Milei? ¿O debe resignarse a salir segunda, evitando que Massa la supere?

Juntos por el Cambio hizo una elección mediocre
Juntos por el Cambio hizo una elección mediocre Ricardo Pristupluk

En Juntos por el Cambio se verificó la misma tendencia del cuadro general: lo establecido, Larreta, fue derrotado por algo menos formal, con menos estructura y menos caja. Bullrich deberá ahora absorber a los seguidores de Larreta. Es un desafío que ella piensa enfrentar sin recurrir a la receta de Mauricio Macri, que sería ofrecer al vencido la Jefatura de Gabinete. La triunfadora de Juntos por el Cambio supone que la consolidación de esa coalición no se debe dar por la anexión de partes sino por la formulación de un nuevo liderazgo. Mensaje para Larreta. Y, sobre todo, mensaje para Macri. Aun cuando Macri fue, con el resultado interno de ayer, un claro ganador. ¿Se terminará de cumplir lo que había pronosticado? Ballotage entre Bullrich y Milei. La candidata de Juntos por el Cambio compondrá ahora con Milei un fenómeno complejo. Compiten pero, a la vez, expresan un giro a la derecha parecido.

El efecto negativo del avance de Milei para Juntos por el Cambio se expresa, más que en ningún otro lugar, en la Ciudad de Buenos Aires. Allí el postulante de La Liberta Avanza, Ramiro Marra, sacó 13% de los votos. Es probable que sean adherentes al Pro, desencantados. La interna de Juntos por el Cambio la ganó Jorge Macri. Pero por mucho menos de lo que esperaba: 28,7% contra 27,1% de Martín Lousteau. Agazapado mira el alfonsinista Leandro Santoro: si se produce un ballotage, él sueña con los votos de Lousteau. Es cierto que Macri tiene derecho a aspirar a los de Marra, el candidato de Milei. Todo está abierto entre los porteños.

Massa hizo una pésima elección, de la que sólo puede consolarse por el resultado melancólico de Juntos por el Cambio. Por primera vez en la historia el PJ salió tercero en una elección presidencial. Ahora deberá sacarlo de esa situación. Las señales de deterioro son numerosísimas. Pero la más clara, por su potencial simbólico, es que Malena Galmarini perdió la candidatura a intendente en Tigre. Ganó Julio Zamora, a pesar de que, con una decisiva intervención de dos jueces de la Cámara Nacional Electoral, se le había privado de adherir a la boleta de Massa. Proeza la de Zamora.

La trayectoria de Massa fue catastrófica en muchos partidos del conurbano bonaerense
La trayectoria deMassafue catastrófica en muchos partidos delconurbanobonaerenseSantiago Filipuzzi– Santiago Filipuzzi

La trayectoria de Massa fue catastrófica en muchos partidos del conurbano bonaerense. En La Matanza, por ejemplo, Unión por la Patria sacó sólo 39%, de los cuales 9% corresponden a Juan Grabois. Eso sí, ganó por poco el intendente Fernando Espinoza. Otra sorpresa: el segundo allí, en el corazón histórico del peronismo, fue Javier Milei, con 23%. Juntos por el Cambio sacó 20%, con un triunfo relativo de Bullrich, que superó a Larreta en casi todo el conurbano. Una desmentida más a los pronósticos. Lomas de Zamora fue otra miseria para Massa 27%. Con 10% de GraboisQuilmes, de La Cámpora, es otra lágrima: 26% y 10% de Grabois. A Massa le dieron de probar su propio jarabe, el que en 2009 él le suministró en Tigre a Néstor Kirchner: los intendentes repartían su propia boleta también con la de Milei.

Los dirigentes de La Cámpora preferían anoche no conectar con el naufragio. Celebraban que su candidato, Daniel Selci, derrotó a Juan Zabaleta en Hurlingham.

En la elección nacional, del 27% que sacó el oficialismo, 6% corresponde a Grabois. Massa obtuvo 21%. ¿Podrá Cristina Kirchner desentenderse de este resultado, que se produce bajo su inapelable liderazgo? Tiene el consuelo de una performance aceptable de Axel Kicillof en Buenos Aires: un modesto 36% contra 32% de Juntos por el Cambio. Pero a la vicepresidenta le va a ser difícil obturar un movimiento de renovación. Los Kirchner quedarían atrapados sin remedio en la derrota de ayer si se consolida la tendencia que, a última hora, se verificaba en Santa Cruz: el triunfo del lema opositor para la gobernación, con el sindicalista Claudio Vidal a la cabeza. La pelea en Santa Cruz era, en la madrugada, ajustadísima.

En Juntos por el Cambio se corroboró una tendencia general: contra lo que creía Larreta, el candidato a presidente impone a su candidato a gobernador. Bullrich hizo ganar a Néstor Grindetti sobre Diego Santilli. Un alerta para Kicillof.

En lo inmediato, la ecuación Massa-Grabois expresa un problema material que comenzará a desplegarse en las próximas horas. Grabois pondrá condiciones para adherir a Massa en el tramo por venir. Anoche el candidato derrotado le presentó a Massa, en pleno “festejo”, un plan general de gobierno que era, en rigor, un pliego de condiciones. Allí se expresarán la señora de Kirchner y su grupo. Pero el candidato, que además es ministro de Economía, está obligado a realizar un ajuste que ya viene anticipando. Debe conseguir que el Fondo Monetario desembolse en agosto lo que él le debe a Qatar y a la Corporación Andina de Fomento. La discusión por la política económica en el seno del oficialismo será más ácida. Habrá que ver qué efecto tiene sobre el dólar, que es el driver del voto de Milei.

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Opinión

Opinion: Sergio Massa candidato a presidente por Jose Luis Stella

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La designación de Sergio Massa como candidato a Presidente tuvo una repercusión positiva en los mercados. Exteriorizado en la suba del valor de acciones y bonos, y bajas en el riesgo país y en el valor de los dólares. Los problemas siguen ahí. Se despeja la bruma que no permitía ver claramente el camino.

Sergio Massa fue ungido (-definición de la RAE-dicho de una persona, especialmente de un monarca o de un sacerdote: Signada con el óleo santo) para encabezar la lista nacional del nuevo frente “Unión por la Patria” sobre el plazo de cierre para la presentación de las listas, presurosamente con velocidad supersónica  su entorno ya lo comparó con Fernando Henrique Cardoso, Emmanuel Macrón y Santiago Peña quienes se desempeñaron como ministros de economía en Brasil, Francia y Paraguay respectivamente y pudieron ser presidentes, dejando de lado la comparación de Carlos Melconián cuando fuera designado: “No es Pep Guardiola, a lo sumo Caruso Lombardi”.

 

En Estados Unidos para los demócratas, Massa representa LA CARA AMIGABLE Y PRAGMÁTICA DEL PERONISMO señalaba Andrés Fidanza en “La Política Online” conocida la noticia. Lobby, establishment, contactos e intereses estadounidenses en Argentina festejan la designación, mientras que muchos “kirchneristas de pura cepa” quedan desconcertados como magistralmente en su columna de Humor Político del 25 de junio titulada “Groucho Massa” lo describe Alejandro Borensztein. Fidanza cuenta que tiene dos respaldos claves en el poder de Estados Unidos, demócratas y de origen latinos.  “En el Ejecutivo, Juan González, el asesor principal de Joe Biden para América Latina. En el Congreso, el senador por Nueva Jersey Bob Menéndez, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores”.

 

Dos temas son centrales para Washington: La negociación con el FMI y detener el avance de China en la región. Región que ha sido bastante olvidada por el gobierno del norte.

 

Si bien la negociación con el FMI es prioridad, el organismo quiere un claro sendero de ajuste fiscal y devaluación acelerada del peso frente al dólar imposible de aplicar en medio de la campaña electoral. No se pagaron los vencimientos de la deuda que operaban martes y jueves de la semana anterior por el equivalente a unos 2700 millones de U$S de capital y si bien en los pasillos del ministerio se corrió el rumor que se haría un pago a cuenta de “buena voluntad” de 1.900 millones de dólares (dando todo lo que había en la caja del Banco Central) se ejerció el derecho a la cancelación (postergar el vencimiento) hasta el viernes 30 de junio.

 

En esta semana se prepara una comitiva a Washington que será encabezada por Leonardo Madcur y Gabriel Rubinstein para cerrar la renegociación y el acuerdo técnico. Solo se espera el guiño de luz verde de Gita Gopinath o de Kristalina Georgieva.

 

¿Será Gabriel Rubinstein el próximo ministro de economía o se inclinarán por Marco Lavagna? quien acompañó a Massa en casi todos su viajes, raro para el director más alto del organigrama del INDEC que también ostenta la Secretaría de Asuntos Económicos Financieros Internacionales. La idea es que Massa continúe al frente del Ministerio de Economía y cuando todo esté preparado hacer una transición ordenada antes de septiembre. Esto se desprende de los Whatsapp que envió a los empleados del Ministerio cuando presionó a sus pares y obtuvo la bendición de postularse, que desde “SIEMPRE” fue su OBJETIVO.

 

“Massa confirma que seguirá como ministro de Economía tras el cierre de listas”, decía el título de un artículo de Liliana Franco en “Ambito Financiero” el viernes y Francisco Jueguen en “La Nación” del domingo. Mientras Massa escribía a su equipo el siguiente mensaje de Whatsapp: “Hola a todos los cierres de listas son siempre apasionantes y trabados. Y es así. No hay nada dramático ni que sea de vida o muerte. Pero que la economía siga funcionando normalmente y que hagamos nuestro laburo sí. Tenemos al FMI, tenemos la licitación, tenemos los temas energéticos, el gasoducto y los subsidios en agro; están pendiente los créditos CREA que la semana que viene esperan. El lunes habrá listas y nuestro laburo sigue igual, por eso les pido que no se desenfoquen, el lunes tenemos que seguir haciendo cosas para arreglar los problemas serios que tiene la economía y el país”.  Políticamente un buen mensaje para reencauzar y motivar el trabajo a sabiendas de que algún empleado lo haría conocer a los medios.

 

En su gestión económica el objetivo era llegar sin devaluar hasta el cierre de listas (cumplido) luego en etapas a las PASO (pendiente), a las generales y en diciembre al traspaso del poder al candidato ganador (también pendiente) que tiene como paradoja que puede ser él mismo.  Lo que cambia sustancialmente el tenor de la política actual, consistente en postergar, patear todo al próximo gobierno que sería algo así como “escupir hacia arriba” en caso de imponerse en las generales.

 

Vencen en esta semana unos $ 670.000 millones de deuda pública que la Secretaría de Finanzas a cargo de Eduardo Setti buscará renovar para fin de año y estirar los plazos hasta 2024/25 con títulos indexados a la inflación y al dólar oficial, para mantener el financiamiento del Tesoro. Con la euforia de los mercados financieros no va a tener inconvenientes en renovarlos máxime que ya tiene $ 443.000 millones que fue el financiamiento neto (nuevo endeudamiento) que arrojó la licitación de hace dos semanas.

 

Mientras tanto suenan fuerte las propuestas coincidentes de Carlos Rodriguez jefe de asesores de Javier Milei y el ala izquierda del Kirchnerismo de bajar la tasa de interés en la renovación de las leliq, voces que se pierden por ahora en el vacío y que en algún momento deben ser escuchadas.

 

En los «próximos días» se convocará a licitación pública internacional para la reversión del Gasoducto Norte mediante un loop entre La Carlota y Tío Pujio en Córdoba, que ayudará a sustituir importaciones de gas de Bolivia con producción local de Vaca Muerta, a un costo presupuestado en 713 millones de dólares, de los que el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) financia u$s 540 millones. Ocurre que Bolivia ya no podrá abastecer en forma continua y permanente a nuestro país, por compromisos previos con el empresariado de San Pablo y entonces es importante hacer la obra antes que se discontinúe el suministro.

 

En septiembre se licita el segundo tramo del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner desde Salliqueló (Buenos Aires) hasta San Jerónimo (Santa Fe) para ampliar la capacidad de transporte de gas, todavía no se ha definido el financiamiento si es de China o de empresas privadas argentinas interesadas en la construcción. Y se está llenando el primer tramo de Tratayen (Neuquén) a Salliqueló (Buenos Aires), un tramo de unos 600 km de distancia que se llena de tramos de 30 km, el domingo 25 de junio se había llegado al 61 km y se continuaba trabajando, estaría terminado para inaugurar el 9 de Julio.

 

Massa pidió a su equipo avanzar en los subsidios al campo, en especial a la producción aviar y porcina, y mencionó que habrá más créditos a tasa subsidiada para otros sectores.

 

La economía se desacelera, el IPI, índice de producción industrial de abril publicado el 08 de junio, último dato conocido tuvo una variación interanual positiva de 1,7%, ocho de las dieciséis divisiones de la industria manufacturera presentaron subas “Industrias metálicas básicas”, 36,3%; “Otros equipos, aparatos e instrumentos”, 13,1%; “Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear”, 11,0%; “Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes” entre las categorías que más aumentaron. Mientras que cayeron “Alimentos y Bebidas”, -1,7% “Prendas de vestir, cuero y calzado”, -3,5%, “Productos minerales no metálicos” -5,3%, “Productos de caucho y plástico”, -3% entre las principales. El 1,7% de crecimiento en un año en abril es un bajo guarismo aunque algunos sectores como el automotriz comenzó a moverse con fuerza porque es difícil importar autos, porque hay convenios con Brasil a donde exportamos y se sumó Perú y Colombia para comprar por la mano de obra barata.

 

Se viene un nuevo escenario, con el cierre de listas, los candidatos presidenciales de los partidos mejor posicionados en las encuestas como Unión por la Patria (Sergio Massa)  de Juntos por el Cambio (Horacio Rodriguez Larreta y Patricia Bullrich) y La Libertad Avanza (Javier Milei) un poco más, un poco menos, son PRO MERCADO, entonces la apuesta es por EL CAMBIO, y las acciones han recuperado hasta un 40/50% (el lunes 26 de junio 10%) de lo perdido, los bonos (el lunes 26 de junio 5%) todavía no lo han hecho, y las propiedades están muy retrasadas en sus valores.  Si la idea de cambio continúa, y luego se ratifica con las PASO las acciones van a subir no exentas de volatilidad, los bonos también y por último las propiedades recuperaran buena parte del valor que perdieron a partir del 2020.

 

También se espera una cosecha normal en la campaña de soja, para el año próximo. Los precios de futuro son más altos un 10% para el año próximo.  En Maíz los precios son más bajos a futuro aunque se compensará con el aumento de la cantidad cosechada. Algo similar pasa con el trigo.

 

Dentro de una situación económica “atada con alambre” HAY LUZ AL FINAL DEL TÚNEL y se alejan los pronósticos catastróficos de cataclismo (hiper, corralito, plan bonex para depósitos) la economía real va a seguir mal, el BCRA seguirá sin reservas, continuará la crisis de la deuda, la consultora PxQ encabezada por Emmanuel Álvarez Agis prevé para este año “una contracción del PBI del 3,1%, una inflación del 146,5% y un dólar oficial a $386 en diciembre, 50% más caro que ahora”, este gobierno endeudó más a Argentina que cualquier otra gestión, tanto en términos absolutos como relativos.  Como porcentaje del PBI, cuando Cristina dejó el poder en el 2015 la deuda representaba el 53%, en 2019 Macri dejó una deuda del 87% y Alberto Fernández dejará una herencia de deuda de más del 100% del PBI.

 

Se firmaron este lunes convenios con tres países integrantes del Club de París para avanzar con el acuerdo marco rubricado en octubre pasado y que permitirá reestructurar el pago de casi USD 1.970 millones en seis años terminado de pagar en el 2028. Así, de los 16 países acreedores de la Argentina miembros de ese foro, solo falta la firma de uno de ellos, Japón. El riesgo país de JPMorgan retrocede a 2.095 puntos básicos, mínimos en tres meses.

 

Esperemos que esta reacción positiva de los mercados impulse el trabajo del Ministerio de Economía en la búsqueda de soluciones sustentables a los persistentes problemas financieros y reales de la Nación. Hay que aprovechar el momento porque este efecto positivo probablemente será de corta duración.

 

José Luis Stella

Lic. en Economía

 

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