Connect with us

Opinión

¿Por qué Robles se sube ahora a la AdC?

Published

on

(Opinión) El histórico dirigente de Peñarol sorprendió a propios y extraños cuando este lunes 4 de febrero tomó la decisión de aceptar el ofrecimiento de Fabián Borro para ingresar a la Mesa Directiva de la Asociación de Clubes.

Haciendo un recorrido por el tiempo hay un puntapié inicial. El 27 de marzo de 2013 hubo una reunión de presidentes en la AdC, entonces presidida por Eduardo Bazzi. Allí se generó un clima muy espeso de dirigentes de clubes pidiendo cambios en la estructura de la Liga.

Al regreso de esa reunión, Domingo Robles denunció que a su juicio muchos iban a la AdC a hacer política y no se pensaba en el bien común, tomándose decisiones por el momento de cada club y alertó que “Hay muchos equipos con la postura de cerrar la Liga, algo que yo no comparto para nada. Vos no podés cerrar la Liga porque entonces el TNA para qué jugaría”.

El 5 de abril de ese año Pick&Roll anticipó en un nota de las reuniones privadas que se originaron en Santiago del Estero en un grupo de 8 clubes con la idea de empezar a cambiar el timón del barco.

No solo pensaron en cerrar los descensos por dos años, sino en seguir con dos ascensos, lo que garantizaba la movilidad del TNA y expandía la Liga a 20 equipos. Por ese entonces parecía imposible concretarlo pero la realidad era que solo 4 equipos no querían que eso sucediera: Boca, Peñarol, Atenas y Regatas. Los mismos 4 que votaron en contra y los mismo 4 que integraban Mesa Directiva de la AdC.

Por entonces se discutía si el TNA podía o no votar en la Asamblea (8 votos sobre 24) y lo cierto es que el empuje de los clubes que querían cambiar las cosas seguía inalterable, estaban juntos y firmes a pesar de la división que intentó por entonces la dirigencia de Bazzi. Finalmente el 5 de junio del 2013 con resultado 12-4 y sin que haya intervenido el TNA se votó el cierre de los descensos y aún más crucial, se puso proa a los cambios más significativos: el recambio de autoridades.

El siguiente párrafo debe ser contado en primera persona porque hace a la historia. El 12 de julio del 2013 el programa radial y la transmisión deportiva “Los Martines” recibió un reconocimiento por parte del Concejo Deliberante de Gral. Puerreydón impulsado por Concejal Mario Rodríguez (UCR). En dicho acto estuve presente, como también Domingo Robles y buena parte de la prensa de básquet local.

Cuando terminó el acto protocolar, Domingo organizó de manera espontánea un “careo” e interpelación en una charla conmigo, porque él visualizaba en mi figura un promotor de los cambios, algo que es absolutamente cierto. Como había muchas personas lo invité a tomar un café a solas y aceptó. Nos encontramos en La Fonte D´Oro de San Martín e Yrigoyen. Él llegó acompañado y yo también llevé un testigo. En dicha charla hubo varias cosas particulares, pero sobre todo a Robles le quedó claro algo que yo sabía de mil charlas de intimidad: el grupo que había promovido el cierre de los descensos no tenía una figura que los liderara y estaban esperando por él, para que sea la figura de los cambios.

Robles estaba molesto, enojado, y argumentó razones de formas: “No me gustó lo que le hicieron a Alfredo (por Miño)”. En ese entonces se promovió la salida de la Mesa Directiva solo resguardando la figura de Eduardo Bazzi.

Un par de años antes, el propio Robles, un verdadero libro abierto de la vida, me confesó: “Nunca hay que poner una persona por delante de un club, porque el club es lo más importante, los dirigentes, sean quien sean, vienen atrás”. Recordando sus propias palabras, le señalé el error que estaba cometiendo. Estaba poniendo un encono personal por arriba de los intereses de Peñarol.

Finalmente no hubo Dios que lo haga cambiar de opinión, decidió sumirse en el enojo y se paró en la vereda de enfrente a “tirar piedras”, a criticar los cambios, a padecerlos, a no poder opinar, a estar fuera de toda decisión.

Un año después, en la reunión del miércoles 11 de junio del 2014 en la Asociación de Clubes, Eduardo Bazzi, jaqueado por la falta de apoyo de 15 de los 18 clubes que comandaba entendió que era el momento de comunicarles su alejamiento del cargo de presidente. En su reemplazo eligieron como cabeza visible el titular de Obras Basket, Fabián Borro.

Finalmente desde el 21 de agosto de 2014 la Asociación de Clubes es presidida por Fabián Borro con su nueva directiva, donde solo conservó su lugar de privilegio Eduardo Tassano, por Regatas Corrientes, mientras Quimsa cambió a Juan Siemienczuk por Gerardo Montenegro.

El camino de estos 4 años y medio dejaron a Peñarol en un lugar incómodo. Primero porque el país sufrió un deterioro económico significativo, sobre todo para las PyMEs, que es el lugar casi exclusivo desde donde se nutre Peñarol con sus sponsors, y después porque con el cierre de los descensos no tuvieron un diagnóstico acertado, como lo reconoció un dirigente de Peñarol quien afirmó “No lo leímos bien en su momento, lo leíamos tarde nosotros”. Hoy nuevamente con un proyecto de cantera en marcha, Peñarol brega porque no se apague la llama del básquet y volver a enamorar a un público que (en orden general) cada vez más se aleja de los estadios.

El presidente de Peñarol sigue manifestándose con deseos de cambiar cosas, pero su participación, en gran parte por problemas de salud, en el marco de las reuniones de AdC son prácticamente nulas. Además es conocedor que para plantar una idea y que la semilla germine hay que trabajar desde adentro.

Hay que entender cuántas cosas se han dicho en “off the record” en este tiempo y cuántas cosas han pasado, sin que ese recuento signifique alguna imposibilidad. En política, como sucede siempre, hay que comerse algún sapo. Como hoy hace el Peronismo, que con tal de volver al poder prefiere olvidar rencillas internas y abrazar viejos compañeros a ver como Cambiemos maneja el país.

También es cierto que la posición de Domingo Robles será de construcción. Si bien es un dirigente de peso con voz propia, será muy difícil que le cambie la mirada de futuro que Fabián Borro tiene sobre el camino de la Liga.

En cinco años Fabián Borro demostró ser un presidente personalista, no caben dudas, que hace y deshace. De hecho son varios los dirigentes que se quejan de todo y luego no levantan la mano a la hora de oponerse a las decisiones.

Lo cierto es que esta victoria política inapelable para Borro, con el acercamiento y unidad que propuso Domingo Robles, debería complementarla con el acercamiento de Marcelo Tinelli, con quien hay miradas de recelo y lejos están de trabajar juntos.

“El bien del básquet” siempre fue un slogan. Lo sigue siendo. Para concretarlo los primeros que deben cambiar son los dirigentes. Ahora, si hay unidad, entonces un camino mejor es posible. Para escuchar y comprender las posiciones de cada uno, en busca del bien común.

Pablo Tosal
@pablotosal

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

UNA ERA DE LOCURA TOTAL: LAS REPERCUSIONES DE LAS PASO

Published

on

A la derrota brutal sufrida en las PASO por el Frente de Todos en todo el país, se le sumó la blitz de la vice presidenta Cristina Fernández viuda de Kirchner con una carta incendiaria que volteó a medio gobierno.

Esta semana se expuso como nunca la brutalidad de los actores de las tribus justicialistas, un remedo de ideologías en contraste que unen en un mismo cartabón a los conservadores populistas de las provincias, que son en la práctica los herederos del conservadurismo responsable del “fraude patriótico” de la “década infame” del ’30, con izquierdistas urbanos preocupados por el patriarcado, la libertad de consumo de drogas, o la legalización del aborto.

Quien condensa estas carnestolendas es Cristina Fernández. Tan enojada está la vice presidenta, que eliminó de su cuenta de Twitter su apellido paterno, y dejó sólo el «Kirchner». La carta de quien se siente la dueña del poder a su «presidente designado», es tremenda. Le exige que respete su determinación de ungirlo al cargo de presidente de la nación argentina y que actúe según sus deseos. Luego de amagar con ser él mismo y darle carnadura a la investidura presidencial, Alberto Fernández se allano por completo a sus demandas.

Las exigencias de Cristina son la consecuencia de lo inexorable de los hechos: Alberto Fernández no es un líder. Es un peón en un juego, y en ese juego, él, está en default. No pudo articular la caída de los juicios que pesan sobre Cristina y la conectan al latrocinio perpetrado entre 2002 y 2015 en el que millones fueron robados del erario público. La ciada electoral asumida por el resultado de las PASO es tan grande, que el animal político de olfato más sensible, “la justicia”, ya inició la movida para proceder en causas que están inmovilizadas desde 2019.

En un fallo del viernes 17 de Septiembre, los jueces Farah y Llorens le ordenaron al juez de primera instancia Sebastián Casanello que reviera la situación procesal de Cristina Fernández en la causa conocida como «La ruta del dinero K». Es la primera definición y, de cara a noviembre, ese avispero judicial se va a tornar cada vez más intenso.

En tanto, las definiciones del presidente en el armado del nuevo gabinete con Juan Manzur y Aníbal Fernández sólo aportan mayor negatividad a un gobierno que, con dos años aún por delante, está liquidado políticamente.

A como dé lugar, el fin de esta etapa marca, claramente, el fin de una era. Se terminó el mito de la invencibilidad del PJ unido y la idea peregrina contra todo dato cierto de que, sin el peronismo, no se puede gobernar. Un párrafo para la enorme derrota del gobernador Axel Kicillof: liquidó todo su capital político en sus discursos diletantes y sus torpezas ideológicas.

Sin embargo, la madre de todas las batallas no es en Buenos Aires. Es en las seis provincias que renuevan sus bancas al Senado. Por primera vez desde 1983, el PJ perdería el control de la cámara alta. Esa es la madre de todas las batallas. Fuente: Noticias y Protagonistas

 

canalxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros.

Noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros.

Caprica.org.ar no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros.

Continue Reading

Opinión

EL SACUDÓN DE LAS PASO QUE DEJÓ LAS FORMAS DE LADO E IMPACTÓ DE LLENO EN EL GABINETE

Published

on

El desaire de las urnas al Gobierno. Los errores de percepción que quedaron al desnudo. Los cambios de protagonistas y de políticas que se vienen. Un debate que jugó al límite para encarrilar las políticas oficiales.

Mucho nervio, mucho enojo o festejo, muchos memes, anochecer de un día agitado diría el ausente John Lennon. El Frente de Todos acusó fuerte el desaire de las urnas, a todo el mundo le salió el DT argentino y hubo los que maldijeron el voto castigo y se multiplicaron los falsos “yo lo dije”, hubo la carta de Cristina Fernández de Kirchner y el malestar del presidente Alberto Fernández y un desenlace con cambios en el gabinete, con un perfil de experiencia en la gestión, como el gobernador de Tucumán, Juan Manzur, o Aníbal Fernández en Seguridad, Daniel Filmus en Ciencia y Técnica y Julián Domínguez en Agricultura. Es difícil saber si tanto ajetreo podrá cambiar el resultado de las PASO, pero sí es seguro que sin reacción, no había cambios.

El Gobierno busca proyectar la idea de mensaje recibido, que seguramente tendrá que completarse con el anuncio de medidas en el plano de la economía. Los cambios no tocaron al equipo económico que deberá diseñar esas medidas. Casi todos los nuevos ministros colaboraron en esas funciones en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner –al igual que el mismo Alberto Fernández–, aunque la mayoría de ellos no son orgánicos de ninguna de las corrientes más kirchneristas del peronismo.

El mensaje de las urnas en las PASO empezó así a ser traducido en cambios y propuestas. Hubo millones de personas que en 2019 votaron al Frente de Todos y que en las PASO no fueron a votar o eligieron otras boletas. Esa diferencia ominosa implicó un mensaje que fue dimensionado en forma distinta por la vicepresidenta Cristina Fernández y el presidente Alberto Fernández y escaló en una polémica que puso en vilo a todo el oficialismo.

La reacción de ambos demostró que coincidieron en el sentido del mensaje de las urnas, pero no en su urgencia y muchos criticaron las formas como se planteó la polémica.

Se advirtió desde el comienzo el impacto de la pandemia en el plano sanitario y en consecuencia se promovieron acciones especiales, casi épicas, con la creación de miles camas, la construcción de hospitales y con el esfuerzo de los trabajadores de la salud, en cuarentenas y aislamientos, en la provisión de vacunas en el plano mundial contra viento y marea, y en montar un enorme y eficaz operativo de vacunación.

Resulta paradójico que se advirtiera la dimensión en el plano de la salud, pero que no se viera cómo estaba afectando la economía doméstica de la mayoría de los ciudadanos, sumidos muchos de ellos en estado de emergencia. Comerciantes, profesionales y trabajadores vivieron estos meses en una economía de guerra. Y la reactivación que ha comenzado no llega a todos los que fueron afectados, muchos de los cuales ya venían en baja desde el gobierno macrista.

El IFE y las ATP implicaron un enorme esfuerzo financiero y, si bien sirvieron como paliativo, se cortaron antes de que comenzara la reactivación.

La conciencia de la dimensión de la tragedia sanitaria movilizó una campaña de salud extraordinaria, muy superior a una estrategia para situaciones normales y fue bien percibida por la sociedad, a pesar de las dificultades que generó. No hubo esa misma visión para atenuar el impacto destructivo en otros planos de la vida que fueron afectados por la pandemia.

Hubo lecturas sobre el resultado electoral que se tranquilizaban con la excusa de que los votantes del Frente de Todos no habían asistido a los comicios porque no se definía nada en la interna de esa fuerza. Es probable que haya sido una de las causas de esa inasistencia. Pero confiarse en esa sola variable implicaba no ver las otras causas que desmotivaron a los votantes.

El resultado de las PASO puso en evidencia ese error de percepción y lo hizo con cantidades que son inapelables. La magnitud de las cifras de las PASO es una medida de la gravedad de lo que se reclama. Resulta obvio que el impacto de ese resultado tomaría la forma tumultuosa que irritó a muchos. No son situaciones normales. La pandemia disloca lo normal porque genera situaciones drásticas con más de 20 millones de personas por debajo de la línea de pobreza, que requieren soluciones drásticas. En este caso extraordinario por la pandemia, lo que importa no son las formas sino que el Frente de Todos haya tenido la sensibilidad para asumir ese reclamo y buscar respuestas.

El debate sobre las formas es secundario siempre que no se transformen en puja de poder o que desemboquen en ruptura o en el debilitamiento del presidente Alberto Fernández. El debilitamiento del Presidente debilitaría a todos los jugadores de la alianza de gobierno. En ese sentido, todo el mundo puede opinar, pero el que toma las decisiones es el Presidente.

La carta de Cristina es una opinión que puede ser valiosa, pero la decisión definitiva es de Alberto Fernández. Y allí no valen los argumentos de una vicepresidenta distinta porque tiene la mayoría de los votos, porque cada cual recibió de la sociedad una responsabilidad específica y clara.

Presentada la polémica, encontradas las respuestas y aplicadas las medidas correspondientes, la fuerza política tendrá que mostrar a la sociedad que ese debate estaba referido a esas problemáticas y confluir en una gran demostración de unidad. Si la pandemia lo permite, el 17 de octubre sería la oportunidad de hacer esa demostración.

El vocero presidencial Juan Pablo Biondi, que había quedado muy golpeado por la difusión de la fotografía del cumpleaños de la primera dama, Fabiola Yáñez, presentó su renuncia indeclinable. Cristina Kirchner lo acusó en su carta de haber operado en los medios contra ella. La permanencia de Biondi se hizo insostenible.

También fue polémica la decisión de varios funcionarios de la corriente política interna del Frente que se referencia en la vicepresidenta, de poner a disposición del Presidente sus renuncias. Si hubieran sido indeclinables, hubieran puesto al Gobierno frente a una situación de hecho que lo hubiera debilitado en forma irreversible. En cambio, en este caso, la decisión de aceptarlas o rechazarlas estaba en el Presidente, fue una actitud que puede ser polémica pero que expresó con claridad el acatamiento a sus decisiones.

La misma Cristina Kirchner en su carta aclaró que siempre ha sido peronista, además de recordar que ella tuvo un vicepresidente –por el radical Julio Cobos— que le votó en contra y se pasó a la oposición. Y que ella nunca haría tal cosa.

La aclaración implicó un compromiso, podría no haberla incluido y dejar abierta esa posibilidad. Pero al ponerla por escrito en esa carta pública expresó su compromiso con la gestión de Alberto Fernández

El planteo de su carta es que el crecimiento que se va a producir tras la pandemia deberá llegar a todo el mundo y no solamente beneficiar a un sector y señaló que no se pueden postergar las políticas distributivas por las presiones del poder económico. Es un tema propio de la alianza que gobierna y del mismo Alberto Fernández, no se trata de una novedad. La vicepresidenta no lo plantea como tal sino que está haciendo referencia a urgencias y prioridades.

El Gobierno necesitaba reformular la gestión después del revés electoral. Más allá de las formas y los malhumores, el Frente de Todos saldrá fortalecido de un debate que lo proveyó de las herramientas para introducir esos cambios.

 

a encarrilar las políticas oficiales.

Luis Bruschtein
Por Luis Bruschtein
FUENTE : PAGINA 12

Noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

Continue Reading

Opinión

ALBERTO: MUERTA LA ESPERANZA VAMOS POR LA ILUSIÓN

Published

on

Alberto leyó la derrota y quedó paralizado, Cristina hizo lo mismo y reaccionó histérica. La torpe jugada de la vicepresidente terminó fortaleciendo al mandatario que ahora deberá cuidarse mucho de no sobreactuar.

 

La derrota electoral fue tomada por el oficialismo con la convicción de que el resultado será irremontable en las generales de noviembre. Y ello empujó a sus principales figuras a reaccionar de las más diferentes maneras: el presidente quedó petrificado, consciente de su soledad al ver que en el bunker del desencanto lo empujaron a ser el mascarón de proa de la derrota y su compañera de fórmula, cuidadosamente caracúlica esa noche para que no quedasen dudas de su convicción de que «los otros» eran los culpables, entró en un cono de histeria y atropello que la empujó a querer hacerse del poder formal a partir del desplazamiento de todos aquellos funcionarios del gabinete que responden al mandatario.

Pero como parte de la parálisis de Alberto consistió en intentar postergar para luego de las generales los cambios que también él cree necesarios -total si vamos a perder mejor hacerlo sin agitar mucho las aguas, habrá pensado- Cristina mandó a los suyos a tensar la cuerda, renunciar y dejar en claro quienes son los unos y quienes los otros.

No contaba con el apoyo de gran parte del arco peronista iba a sumar en pocas horas Alberto y lo que pretendía ser una jugada para debilitarlo terminó convertida en un boomerang que dejó en evidencia su propia fragilidad y la del sector que comanda. Cuando todo esto pase si algo habrá quedado en evidencia será la escasa envergadura del kirchnerismo, la torpeza insustancial de La Cámpora y la ficción a la que Argentina ha estado sometida durante casi dos décadas: en retirada el sector comandado por la vicepresidente no marca más porcentaje de apoyo que aquel 23% con el que su marido llegó al poder en 2003 y lo convirtió en el mandatario con menos votos en la historia del país.

Cuando se hable de aquellos que son capaces de dilapidar una herencia, Cristina no podrá estar ausente del recuento de compulsivos gastadores.

Pero ese capital político que los argentinos suelen prestar alternativamente a unos y a otros no quedó en manos de Alberto Fernández, ni mucho menos. Y si el presidente se imagina, aunque sea por un instante, que existe alguna forma de salir fortalecido de esta revolcada seguida del reino de la impudicia se estará equivocando. Los apoyos recibidos son una esperanza, creer que se deben a su envergadura como dirigente sería una ilusión. (Ver: La larga noche en la que Alberto organizó el contragolpe )

Tal vez lo más importante en estas circunstancias sería entender que tiene por delante dos meses, no para ganar una elección que ya parece irremontable sino para comenzar a tejer la urdimbre de un acuerdo nacional que convierta a su gobierno en un verdadero proceso de transición -que siempre se anunció en el país desde 1983 pero jamás existió- que nos saque del modelo del atraso y nos ponga en el camino, lento y escarpado pero imposible de evitar, hacia una Argentina previsible, seria y posible.

Algo que con las presiones de sindicatos, organizaciones sociales, peleas internas, angustias económicas y demandas insatisfechas de todos los sectores parece imposible pero solo puede encararse tras un gran diálogo nacional y un acuerdo entre partes.

En 2001 el país parecía definitivamente explotado y eso le sirvió a Eduardo Duhalde para convocar a todos y, mucho antes de lo imaginable, retomar la senda del crecimiento y de la tranquilidad institucional. ¿Y no está esta Argentina en una situación similar a la de entonces?; ¿vamos a esperar que estalle para probar nuevamente por el camino de la unidad?.

Si caminamos esa cuerda esta crisis absurda y grotesca habrá tenido razón de ser. Solo hace falta que la principal autoridad del país resuelva ejercer en plenitud su cargo, acepte que la gloria ya se ha esfumado y se comprometa con la posibilidad de entrar en la historia sin laureles pero con el respeto de todos sus conciudadanos.

Esa sería una esperanza…creerse un líder será solo una ilusión.

 

FUENTE : LIBRE EXPRESION

Noticiasxfn.com no se hace responsable del contenido de los artículos generados por terceros

Continue Reading

Más Vistas