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Opinión

“Se está registrando una caída muy importante de las producciones audiovisuales locales y nacionales”  

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Alfredo Luenzo, titular de la comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión del Senado, afirmó que es “imperioso debatir ya mismo y no seguir dilatando los tiempos” en referencia a la ley corta de contenidos que impulsa con el respaldo del sector audiovisual, de las entidades intermedias y de la comunidad universitaria, que debía debatirse en el Salón Eva Perón el pasado 16 de julio pero no se le otorgó el quórum y se sigue postergando la firma del dictamen que habilitaría su votación en el recinto.

En ese sentido, Luenzo remarcó que “esta semana la Multisectorial Audiovisual dejó en claro que es vital para ellos la sanción de este proyecto; y contaron la situación de gravedad en la que se encuentra la industria”.

“Nos están pidiendo a los legisladores que encontremos los consensos para que haya ley. Son los argentinos, tanto como audiencia, pymes, trabajadores y actores, directores, productores independientes, locutores, autores, compositores y técnicos, los que la están necesitando”, completó al respecto.

Asimismo, el senador nacional por Chubut indicó que “la República Argentina tiene hoy un nuevo ecosistema audiovisual con las plataformas y el avance del On Demand y el streaming en detrimento del consumo tradicional del contenido y esto requiere que se unifique en forma urgente toda la legislación para generar trabajo argentino y para que estén garantizados los derechos de las audiencias”.

Para Luenzo, “producto de esta falta de normas específicas frente a las nuevos hábitos de consumo y junto a la recesión económica, estamos frente a una situación de emergencia cultural”.

“Se está registrando una caída muy importante de las producciones locales y nacionales lo que se traduce en una grave pérdida de empleos y cierre de pymes”, sumó.

El legislador aseguró que “con una ley adecuada que fomente el trabajo argentino, las nuevas plataformas pueden ser una oportunidad para darle vitalidad a las industrias culturales locales, a las producciones, generar trabajo en nuestras provincias y reforzar arraigo cultural”. “Pero para eso se necesita esta ley”, enfatizó.

Además, el legislador consideró que es “clave recuperar el marco normativo que el DNU de 2015 dejó en un limbo” ya que establecía lineamientos relacionados con “la protección de la niñez y la minoridad, defensa del consumidor, el interés general, la salud pública, la minoridad y niñez, la defensa al consumidor y a la industria y producción nacional”.

“Con el apoyo y el aporte de, sector audiovisual, estamos proponiendo que los medios tradicionales recuperen una legislación valiosa y al mismo tiempo crear una normativa contemporánea con los desafíos que está presentando el avance tecnológico”, concluyó Luenzo.
Fuente: Prensa Alfredo Luenzo

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Opinión

Canillitas: Esta crisis puede implicar el fin de esta actividad y de la prensa gráfica

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Al público lector, al Estado y a las Patronales Editoriales:
El colectivo de trabajadores y trabajadoras Canillitas vive horas de inmensa angustia. Debemos actualizar la información para la sociedad sobre cuál es nuestra situación, y mantener vigente nuestro reclamo, que, a esta altura, es desesperado.

Entre 2008 y 2015 mientras el salario real del conjunto de los trabajadores creció en 6 de esos 8 años (las excepciones fueron el 2009 y el 2014) el salario Canillita real se redujo en un 23%.

Las razones son sencillas: la economía creció con énfasis entre 2008 y 2011, y luego se estancó entre 2012 y 2015, pero lo que creció en una extraordinaria expansión fue el uso de dispositivos digitales que produjeron un cambio en los hábitos de consumo de información, de manera que las cantidades de diarios y revistas en circulación cayeron verticalmente y por lo tanto sus precios no pudieron seguir de cerca el costo de vida.

El resultado: 23% de caída del salario entre 2008 y 2015.

Sobrevino luego el período neoliberal macrista. El conjunto de los trabajadores argentinos perdió 25 puntos de poder adquisitivo del salario. Los canillitas, el 40%.

Huelgan las palabras. La situación es desesperante para la familia canillita. La pérdida de puestos de trabajo también fue incesante. Y en ese contexto nos encuentra esta crisis.

Creemos que esta crisis puede implicar el fin de esta actividad, la de la prensa gráfica que circula por nuestras manos para llegar al lector.

Nos encontramos en esta situación excepcional y lamentablemente no podemos decir que nos sorprenda la actitud del sector patronal: no hubo una sola medida de cuidado de la salud de los Canillitas, ningún compromiso con su tarea.

Cuando un trabajador queda entre las opciones de exponer su salud o no poder llevar el sustento cotidiano a su familia, estamos frente a una crueldad inaceptable en abierta colisión con la legislación laboral vigente.

Es tal el maltrato de la patronal editora que en estos días hasta algunos se ofendieron ante las iniciativas de entidades sindicales de suministro de guantes, barbijos y alcohol en gel. Reiteramos, no nos sorprende, pero nos subleva.

Nuestros compañeros son retirados de la vía pública con mayores o menores niveles de violencia por las fuerzas de seguridad en distintos lugares de la Argentina. Tras cartón, apaleados. Kioscos cerrados, publicaciones decomisadas.

No hubo discusión sanitaria acerca de nuestra actividad específicamente. Se la exceptuó por esencial, y no se realizaron protocolos acerca de su nivel de riesgo: circulan decenas de miles de ejemplares, de dudosa limpieza, en manos de un conjunto de trabajadores de edades mayores, que por tanto son grupo de riesgo.

Pero la prepotencia del sector editorial se impuso. La razón es sencilla: llenaron las páginas con publicidad, mayormente oficial. No les importa si en la calle podemos vender, porque sobre los números de circulación rige la mentira generalizada.

Los canillitas en estas horas dramáticas que vive la patria como trabajadores vamos a seguir dando testimonio. La clase trabajadora argentina va a salvar al pueblo, atendiendo su salud, manteniendo el abastecimiento y los servicios esenciales.

La infraestructura de los sindicatos y las obras sociales están a disposición para la emergencia.

El esfuerzo es conmovedor: este virus va a chocar contra la organización de la clase trabajadora argentina.

Unidad, solidaridad y organización: los principios de nuestro movimiento político son más necesarios que nunca.

Quiso la providencia que esta crisis nos encuentre bajo la conducción del Presidente Alberto Fernández: se ha revelado un liderazgo histórico en la Argentina y en el mundo.

Desde todos los lugares de la Argentina le decimos al Presidente que los Canillitas estamos al pie del cañón para lo que necesite. Estaremos en calle en las mañanas haciendo nuestra tarea, y las que nos demande su conducción.

Nos llena de orgullo que la tradición de cuidado, de los argentinos del sanitarismo peronista sea la que viene a preservar la integridad de este pueblo.

No va a ser fácil, nos esperan horas de marcado dramatismo. Ya vimos como responden las patronales: Techint despide trabajadores, Clarín pide el fin de la cuarentena en línea con Trump, Bolsonaro y Piñera.

La vida o la muerte de los trabajadores: nunca tan claras las opciones.

Nunca más vigente: sólo el Pueblo salvará al Pueblo y a la Patria.

Los reivindicaciones y el plan de acción frente a este cuadro de situación, con inédita precarización de nuestra base, le informamos a la Sociedad, al Estado en todos sus niveles y a la patronal editorial que:

  1. A partir del 1° de Abril rige el estado de alerta y movilización en nuestra Federación Nacional.
  2. Reclamamos el 90% del valor de tapa de cada ejemplar vendido o entregado de Diarios.
  3. Reclamamos el 45% del valor de tapa de cada ejemplar vendido o entregado de Revistas.
  4. Será considerada relación de dependencia aquella en la que el Vendedor de Diarios entrega una publicación previamente vendida y colocada por el Editor.
  5. Reclamamos al Estado analice desde el punto de vista sanitario nuestra actividad, diseñe los protocolos de cuidado y controle su implementación.
  6. Reclamamos al Estado la incorporación de todos los trabajadores canillitas al Ingreso Familiar de Emergencia (IFE)
  7. Reclamamos que se promueva la articulación de nuestros Sindicatos de Base con los Estados Provinciales y Municipales para desplegar la ayuda necesaria alimentaria y sanitaria para un colectivo de riesgo que está expuesto por su propia actividad. En muchos lugares de la Argentina, hay hambre en el colectivo canillita.
  8. Se regularice y se haga homogéneo el protocolo de permisos para el trabajo en la vía pública.
  9. El Consejo Directivo de nuestra Federación tiene mandato para lanzar las medidas de acción directa en el orden nacional de no producirse avances en estas reivindicaciones.

Solo el pueblo salvara al pueblo. Vivan los canillitas. Viva la clase trabajadora. Viva la patria. “Unidos, organizados y solidarios”
Consejo Directivo
Federación de Vendedores de Diarios y Revistas de la República Argentina

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Opinión

La crisis del coronavirus muestra las debilidades europeas en el control de brotes epidémicos

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Un editorial de la revista ‘British Medical Journal’ reclama mayor financiación y competencias para el centro que coordina la respuesta a las enfermedades emergentes

Sede del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), en Solna (Suecia). En vídeo, la UE pide que se apoye la investigación para encontrar una vacuna. AFP | EP

Mientras se afronta la mayor crisis sanitaria global de la historia reciente, se toman notas para aprender de los errores. En estos días, la revista British Medical Journal (BMJ) ha publicado un editorial en el que señala cómo la emergencia de la Covid-19 ha dejado en evidencia las carencias de Europa en su respuesta a un brote epidémico.

Desde hace mucho tiempo, se sabe que es un error asociar determinadas enfermedades a un grupo o un país y que la respuesta global es mejor para la mayoría, pero la inercia permanece. La gripe de 1918 se calificó como española, aunque mató a millones de personas en todo el mundo y no tuvo su origen en España. En este país, se conoció como gripe francesa. El problema es universal y el virus no distingue rasgos nacionales o sociales, pero los países siguen actuando como si no fuese así.

Como ha sucedido también a nivel nacional en España, donde las competencias sanitarias son autonómicas y ha sido difícil obtener datos sobre la evolución de la pandemia de forma coordinada, los Estados de la Unión Europea han sido reticentes a la cesión de competencias en la gestión de la salud. “Aunque existen acuerdos que permiten acciones ante amenazas transfronterizas para la salud serias, la UE debe respetar la autonomía de los Estados miembros para operar sus sistemas de salud”, escriben los autores del artículo.

En esta situación de crisis, los Gobiernos europeos han priorizado sus propios intereses. “Francia, Alemania y la República Checa han introducido límites a las exportaciones de equipamiento médico de protección como las mascarillas, pese a la escasez” en países como España, denuncia el BMJ. Algo similar sucedió en 2009, cuando se declaró la pandemia por un brote de gripe. Entonces, varios estados miembros acumularon vacunas y antivirales, negándose a compartirlos con otros países.

Entre los sistemas que podrían desempeñar un papel para mejorar la coordinación europea en futuras crisis, se encuentra el Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC). Esta institución tiene un sistema de alerta temprana ante este tipo de situaciones, que en este caso no pareció funcionar, y permite a los Estados miembros compartir información sobre los nuevos casos de Covid-19. Sin embargo, países como Suiza o el Reino Unido se quedarían fuera de este sistema, que también dependería del sistema de información de cada país, que en casos como el español ha tardado semanas, por ejemplo, en ofrecer datos sobre el sexo o la edad de los fallecidos.

El editorial del BMJ apunta también a que se deberán derribar obstáculos legales para la distribución de datos y apunta a la limitada capacidad del ECDC, que cuenta solo con 300 empleados y un presupuesto anual de 60 millones de euros.

“Yo creo que el ECDC ha cumplido su papel haciendo una buena actualización de lo que se publicaba sobre el virus y poniéndolo a disposición de los países. Pero no ha visto a tiempo la llegada de la epidemia. Veíamos lo que estaba pasando en China y no nos dábamos cuenta”, señala Marina Pollán, directora del Centro Nacional de Epidemiología. En su opinión, tanto a nivel nacional como europeo, para el futuro es esencial “mejorar los sistemas de información”. “Para saber lo que está ocurriendo, estar preparado y hacer previsiones sobre las necesidades, por ejemplo las de material médico, hay que tener datos”, afirma Pollán.

Para hacer estas predicciones existen modelos matemáticos, pero esos modelos necesitan datos fiables y tan en tiempo real como sea posible. “Ese es el cuello de botella”, reconoce la directora del CNE. “Los modelos con los que contamos son correctos, pero se basan en simulaciones y habría que alimentarlos con datos reales y en tiempo real. Y el número de casos que podamos detectar depende de cuánto testemos, y hay dificultad para obtener esos tests”, reconoce.

Ildefonso Hernández, portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas), considera que “el ECDC tiene un papel limitado, de recomendación técnica, y no tiene demasiados recursos”. “No hay algo que permita una acción concertada y cuando haya otro episodio como este, que lo va a haber, Europa tendrá que estar dotada de otras instituciones u otras formas de Gobierno para afrontar crisis como estas, que son crisis de seguridad”. Entre otras cosas, Hernández plantea acciones para que la respuesta a una emergencia de este tipo “no dependa del exterior ni de el interés de empresas privadas”. “Europa se tiene que dotar de unos fondos públicos que garanticen la producción de vacunas y hay que revisar la postura en la cuestión de la propiedad intelectual”, concluye.

El editorial del BMJ concluye también demandando un mejor uso de la tecnología, aplicando la robótica para reducir los riesgos que afrontan los trabajadores sanitarios o los sistemas de inteligencia artificial para mejorar el diagnóstico y los modelos de expansión del virus. Asimismo, reclama un aumento de la capacidad y la financiación del ECDC, que debería trabajar más de cerca con la Organización Mundial de la Salud en la vigilancia y la preparación de la respuesta ante nuevos brotes en todos los países de Europa.

FUENTE : EL PASI ESPAÑA

 

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Desigualdades en la tele durante la pandemia de coronavirus

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Ante las restricciones de público conocimiento, personas de todas las edades y condiciones se abalanzan sobre las góndolas virtuales del audiovisual en busca de pelis y series que hagan más llevadera la convivencia en espacios domésticos. Pero… ¿qué hay disponible para consumir?

Por: Diego Rossi @diegodrossi y Gonzalo Carbajal @zalet
La oferta viene dada por lo estructurado desde antes, cuando la “libertad de circulación” de personas -y de producciones para el entretenimiento, la educación y la información- rankeaba en las principales preocupaciones. El momento es propicio para revisar las políticas públicas.

Las audiencias más allá del rating
Deconstruyámonos. No es lo mismo estar aislado en una casita de –pongámosle 100 o 150 metros cuadrados- que en un dos ambientes saturado, una habitación alquilada o un ranchito periurbano. Tampoco es lo mismo vivir solo siendo un joven hiperconectado, que esa misma soledad para un viejito sometido a los rayos catódicos de la vieja tele. Ni qué hablar de la diversidad y complejidad de pantallas que encontraremos en los grupos familiares de variada envergadura.

Del mismo modo que los hospitales y centros de salud no deben llenarse de ciudadanos asustados para poder dedicarse a los que requieren atención… quizás debiéramos pensar en cómo propiciar un combo de información y entretenimiento para esos distintos públicos que alteran sus hábitos de salidas, suspenden las clases o pasan cuarentenas masivas.

Sigamos deconstruyendo. Ahora que se menta a Netflix como el destino principal de nuestro encierro, asumamos que se trata de unas 4 millones de cuentas en Argentina (según dichos de su CEO a su paso por Argentina). Si tuviera un catálogo razonablemente diverso, podríamos pensar que se trata de un buen servicio en el mejor de los casos a menos de la mitad de la población argentina, con condiciones desiguales de acceso a Internet. También están las plataformas Flow, Disney+, Amazon, las Go entre otras, además del cable, DirectTV… pero todo eso también se paga. Las plataformas utilizan una infraestructura existente (conexión a Internet), y suponemos que aún habiendo ajuste en los gastos hogareños, mientras dure la pandemia nadie pensará en cortar el servicio.

Pero mientras tanto, en la lucha contra la pobreza… ¿qué sucede con los hogares indigentes y pobres? ¿Deberían priorizar el alcohol en gel a las plataformas? ¿Deberían priorizar una nutrición que los tenga más fuertes ante la gripe, el dengue y el coronavirus, al aporte mensual para acceder a las góndolas globalizadas de productos culturales?

Para los que no pagan abonos mensuales está la TV abierta, ya sea analógica con los canales que en CABA y aledaños son 4 o 5, y en el resto del país sólo uno o dos… o la plataforma de Televisión Digital Abierta. La TDA, que puede tener consumo anfibio desde una Smart TV switcheando entre el cable/satélite y una antena sencilla, ofrece una grilla de no menos de 16 canales de alcance nacional. Varios de ellos estatales, al alcance de todos. También hay varios canales informativos, poco deporte y entretenimiento… y un par de canales de 24 hs inentendiblemente poblados por programas religiosos. Los organismos públicos deberán revisar las razones y los financiamientos de la grilla nacional de la TDA, en esta agenda actualizada de la emergencia relacional por el virus global.

En la emergencia, podrían promocionarse y liberarse los contenidos de plataformas públicas digitales gratuitas, como Cont.ar, Cine.ar y los catálogos del BACUA (sin desconocer derechos autorales), como actitud conducente para las prioridades en las políticas del Sistema de Medios Públicos y las áreas culturales. Los rápidos reflejos de www.seguimoseducando.gob.ar en el marco de www.educ.ar son auspiciosos.

Sostener a los medios y las productoras
Y para garantizar trabajo nacional… ¿qué sucede con los esquemas de fomento tradicionales? En el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) –y en las productoras que esperan la restitución de un círculo de financiamiento seriamente averiado por la gestión anterior- se agarran la cabeza por el abrupto corte de taquilla. Si no se venden entradas al cine, no hay ingresos para las salas exhibidoras, pero tampoco se gira el 10% del valor las entradas que históricamente bancó los concursos y subsidios al cine, las series y los documentales.

Por el lado del ENaCom, mientras las nuevas autoridades rearman al Fondo de Fomento Concursable (FoMeCA) para emisoras no comerciales, se percibe que quienes sobrevivieron al desfinanciamiento esperan al menos igualdad en las reglas de juego, y ser reconocidos para las políticas y no sólo para las fotos, como en el pasado.

La solución no será inmediata, pero la experiencia de las generaciones pasadas indica que una regulación antigua de la mano de la falta de control y fiscalización siempre han servido a los actores más fuertes, a los incumbentes, o a aquellos que aprovechan la “ventana de oportunidad” de lo novedoso para distraer el aporte en la vaquita necesaria para una industria cultural nacional robusta.

Los padres fundadores pusieron el mojón con la Ley del Cine, luego vino la reforma de 1994 para incorporar a los servicios de TV por cable a la regulación y tributación. Un esquema más abarcador sobrevino en 2009 con la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, tanto en la ampliación de reparto de la torta para fomento como en las obligaciones a (in)cumplir para licenciatarios y señales respecto de contenidos y pantallas nacionales, federales e inclusivas.

En medio de la pandemia y en el contexto de pantallas múltiples y plataformas, resurge la necesidad de actualizar el para qué de la regulación y el fomento de las producciones diversas. De modo que lo que se presume un salto en la tecnología no termine siendo una nueva forma de mercadear al audiovisual, con los intermediarios cambiados o puenteados.

Así las cosas, dos sectores se han expresado con claridad durante marzo apuntando a asignar a las industrias culturales una parte del 21% del IVA que ya pagan los “Servicios Digitales” facturados en el país (Google, Facebook, Netflix, Spotify, servicios de hosting, publicidad, estudios de mercado, etc.).

Por una parte, representantes de la cinematografía y la cultura retomaron la idea de extender los ingresos del Fondo de Fomento Cinematográfico y de series que administra el INCAA (actualmente se nutre del 10% del aporte de los exhibidores de salas de cine, más una parte no menor aportada por los servicios de radio y TV). Para ello reclaman el 10% del IVA aportado por los “Servicios Digitales Audiovisuales”.

Desde un lugar estructuralmente desfavorecido, también demandan un 5% del IVA aportado por los “Servicios Digitales” los medios gráficos, digitales, radios y TVs comunitarios, populares, cooperativos y micropymes, con presencia federal y generadores de 10 mil puestos de trabajo. (Ver detalles de esta propuesta y otras para corregir las asimetrías regulatorias existentes, en www.pluralismo.com.ar).

Ambas miradas son complementarias, en un marco donde la Economía del Conocimiento engloba conceptualmente a una amplísima cantidad de actores, no todos ellos con la misma capacidad de lobby y generación de proyectos territorializados.

También resultaría atinado pensar en el financiamiento de la radio y la TV públicas con otra parte de lo recaudado por las contribuciones de servicios digitales.

Mientras transitemos el auge y la caída de la pandemia, sin dudas habrá reposicionamientos y decisiones que afecten a las producciones, pantallas y consumos culturales en nuestros hogares.
Foto: Agencia AFP
Fuente: Diario PáginaI12

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