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Según una investigación, los efectos del sexo duran hasta dos días

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De acuerdo con un estudio publicado en la revista Psychological Science, encontrar el amor tiene beneficios fisiológicos y neurológicos

Aunque su propósito original es irreductible (la reproducción de la especie) el impacto que tienen las relaciones sexuales en los vínculos humanos estables se advierte recién en las horas posteriores al encuentro, cuando trasciende una especie de “resplandor residual” que según parece contribuye a estrechar la conexión emocional entre los amantes, informa un nuevo estudio publicado en la revista Psychological Science.

Nadie puede negar que aunque sea un episodio casual, el acto en sí deja una poderosa “estela” en las emociones. La investigación de rigor se realizó a lo largo de seis meses entre 215 parejas recién casadas que debieron informar diariamente, por un período de dos semanas, si habían tenido relaciones ese día y cuan satisfechos estaban con su matrimonio y con el sexo ese día en particular.

Si bien el orgasmo era para todos un objetivo importante, la mayoría mencionó que el efecto de cada encuentro había durado hasta dos días, y cuanto más fuerte era ese resplandor más satisfecha estaba la pareja en los meses posteriores.

Como era de esperar la satisfacción conyugal en algunos casos decayó a lo largo del estudio, pero disminuyó menos en aquellos que mencionaron esa sensación casi mágica del “después”, destaca entre las conclusiones el artículo.

“Nuestra investigación muestra que la satisfacción sexual sigue siendo elevada 48 horas después del encuentro” explicaba Andrea Meltzer, del departamento de Psicología de la Universidad de Forida, y líder del proyecto.

“Las personas que reportaron un mayor nivel de satisfacción hasta dos días después mostraron niveles más altos de satisfacción en la relación varios meses después. Esta investigación es importante porque apoya otras teorías acerca de cómo el sexo mantiene unidas a las parejas” y subraya que ese efecto poderoso no discrimina géneros ni edades.

Por otro lado, y a mi ver, el ensayo también echa luz sobre las consecuencias nefastas de la creciente banalización de la intimidad, algo que desde hace un tiempo preocupa a los psicólogos de todo el mundo dado el alto nivel de frustración que surge en las terapias.

“El sexo sin implicación emocional está generando problemas en muchas personas que no deberían tener determinadas patologías, y hablo de problemas tan graves como la disfunción eréctil en jóvenes o la anorgasmia (ausencia de orgasmo) en las mujeres” afirmaba en un artículo Carmela Cobo, psicóloga española y miembro de la Asociación de Especialistas en Psicología.

“Estamos comprobando que si se consume como un producto, puede provocar los inconvenientes asociados al consumismo, incluyendo problemas de adicción.”

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CADA VEZ MÁS MARPLATENSES HACEN LA “TEMPORADA DE MARIHUANA” EN CALIFORNIA

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Se calcula que entre 200 y 300 jóvenes de la ciudad viajaron a Estados Unidos a sembrar y cosechar cannabis durante lo que va de 2021. La ventaja de ganar miles de dólares y los riesgos que corren.

Más de un siglo atrás fueron sus antepasados los que encararon la odisea. “Hacer la América” era el sueño. Al sur del continente, Argentina asomaba como la solución para las guerras y las hambrunas del otro lado del Atlántico. Al norte, el espejo era Estados Unidos. Hoy, sin embargo, las economías de ambos países no muestran equivalencias, y muchos descendientes de aquellos inmigrantes que arribaron entonces al puerto de Buenos Aires parten ahora hacia lugares como California, en busca de dinero que les permita proyectar sus vidas.

“Vengo a trimear”, pueden ser las tres palabras mágicas que separen a un forastero cualquiera de un potencial empleado de los granjeros locales. Claro, siempre que el viaje se produzca de septiembre en adelante, porque si el trabajador llega a principios de año, se convertirá en “grower”.

Entre ellos, cada vez son más los marplatenses que hacen la “temporada de marihuana”. Si bien no existen estadísticas oficiales, se calcula que en 2021 hubo entre 200 y 300 entre los campos de “Cali”, como le llaman ellos al “Estado dorado”.

Hay, dicen, sólo dos formas de conseguir un puesto en las granjas: por contacto, o presentándose directamente en la puerta de un café o de algún super o minimercado de los pueblos emplazados al norte de San Francisco.

Desde las principales ciudades de Argentina, aunque también de las capitales europeas, llegan jóvenes para labrar la tierra, sembrar y cosechar cannabis, cuya venta en Estados Unidos -legal en algunos puntos e ilegal en otros- resulta un negocio millonario. Hasta el boxeador Mike Tyson, mítico campeón mundial de los pesos pesados que supo estar en bancarrota, invirtió en el sector y recuperó su fortuna gracias a las plantas.

La mayoría de los “peones cannábicos” confluyen en California después de haber trabajado en otros lugares del mundo. Francisco, con antepasados italianos y vascofranceses, ya completó tres “temporadas de marihuana”. En su caso, supo de esa posibilidad laboral de boca de un amigo -reconocido surfista marplatense- al que se encontró en el “Viejo continente”. Su novia, en cambio, la escuchó en un bar de Miami, donde se desempeñaba como mesera. Así, los dos decidieron probar suerte y volaron a Los Angeles, aunque también podrían haber llegado a su destino a través de San Diego o Sacramento.

Desde los aeropuertos de esas localidades, el camino a “La Meca rural”, al “American dream” moderno, se puede hacer en tren o en bus: “Amtrak” o “Greyhound”, los denominan respectivamente, y ambos transportan a la gente hacia Nevada City o Grass Valley, por citar dos de las aldeas que se emplazan una prácticamente al lado de la otra, en esa zona montañosa que perteneció a México hasta 1848.

“En el ambiente del surf ya es muy conocida la ‘movida’. Está lleno de gente de Mar del Plata, Miramar, Pinamar… Muchos que van a Hawái o a Puerto Escondido a surfear se pagan el viaje con eso. Aunque también hay de Capital y de Córdoba, y conocí alemanes, españoles, franceses, ingleses, centroamericanos y de muchos otros lugares”, explica Francisco, quien pidió mantener en reserva su identidad. A los 35 años, con un hijo en camino y un título universitario que guarda en algún placard, tomó la decisión de “hacer la temporada en Cali” por tercera vez para terminar de costear la construcción de su casa.

Emprendió el viaje en mayo y regresó a fines de septiembre. Trabajó cada uno de los días comprendidos entre esos meses y logró ahorrar 30 mil dólares. Ingresarlos al país, claro, fue una hazaña aparte.

“Te enterás del lugar donde hace falta mano de obra porque vas hablando con gente. Ahora hay hasta grupos de Whatsapp, que no existían la primera vez que fui. En ellos hay contratistas: gente que pide puestos y gente que los ofrece, tanto en inglés como en castellano. Allá el empleo es muy flexible… Capaz es por cinco días, por un mes o por tres, no como acá que hacer una temporada significa sí o sí venir el verano entero”, afirma.

Verde que te quiero verde

García Lorca se refería al viento, a las hojas y las ramas. La frase poética aplica al caso, pues de plantas va la cosa, pero también -y más que nunca- al dólar, esa zanahoria constante de los argentinos.

El precio de los materiales de la construcción aumentaba constantemente y Francisco, que con sus emprendimientos o su carrera profesional no podía terminar su futura vivienda, eligió para lograrlo el trabajo de peón de campo. Pero no durante la temporada de la papa en Otamendi, ni el de la soja en otros sitios de la llanura pampeana, sino el de la marihuana, como ya lo había hecho antes, cuando todavía no era tan famosa aquella travesía.

La decisión fue difícil porque su mujer estaba embarazada, pero en simultáneo, justamente debido a eso tenía que apurarse a conseguir el dinero para levantar el inmueble.

“La primera vez que fui, hace varios años, ella me acompañó. Fuimos directamente a la puerta de un supermercado donde pasan las camionetas que te levantan y te llevan, y por una semana no vino nadie. Nos estábamos comiendo la plata que llevamos hasta que al final llegó una. Ahora fui solo y muy asustado por las restricciones del Covid-19. Me cancelaron un vuelo de vuelta y casi me desespero, pero por suerte pude viajar y voy a estar presente en el parto”, señala.

Al tener experiencia y contactos en el rubro, Francisco ya contaba con un puesto en una granja en esta oportunidad. “Ahí entrás por un amigo o un amigo de un amigo, te pueden agregar a los grupos, o directamente yendo a la puerta de los negocios de los pueblos, donde pasan los granjeros a buscar laburantes. Es muy difícil meter gente porque son seis o siete por campo. Son territorios chicos, no como acá en Argentina que la llanura no termina nunca. Allá están en la montaña. Al sector más productivo, de San Francisco para arriba, se lo conoce como ‘mediterráneo’. Y si metés a alguien tenés miedo de que ese te saque tu puesto después con sus propios contactos”, describe.

Cultivar y vender marihuana es legal en California, y en varios de los estados de la unión, pero ilegal en otros. Trabajar en el país del norte es la cuestión, porque eso no está permitido si no se cuenta con una visa específica. Sin embargo, Francisco dice que “cuando cae la inspección a los campos en general se interesa más en cuánto tiene que pagar el productor de impuestos por el negocio, que en ver quién está adentro”. Igualmente, reconoce que viajeros como él corren el riesgo de ser deportados.

“Cuando vas una vez no pasa nada, pero si son dos, tres, cinco veces seguidas… A muchos amigos les pasó que no los dejaron entrar. Porque vos estás yendo muchas veces por varios meses, y es obvio que vas a trabajar. Pero si entrás, después no hay más riesgos: ya estás trabajando. El otro peligro es pasarte de los 10 mil dólares que podés entrar en el bolsillo a Argentina y que te descubran, pero ese es otro tema”, aclara.

Por lo general, las personas que viajan a hacer “la temporada de marihuana” a Estados Unidos fuman esa hierba. En California, hasta hace cuatro o cinco años un ciudadano podía tener como máximo 99 plantas, pero hoy directamente ya no existe el límite, siempre y cuando se le abone al autoridad gubernamental el jugoso monto establecido -alrededor de un millón de dólares- para obtener la licencia de productor oficial.

El fruto de la cosecha puede comercializarse en sitios en los que está permitido, o de forma clandestina. Por caso, ciudades como Miami o Nueva York, donde está prohibida la venta y el consumo de cannabis y de otros narcóticos, constituyen mercados mayormente atractivos para enviar la hierba porque su precio, al tratarse de una maniobra ilegal -con los riesgos que eso supone-, es ampliamente superior.

“Llevarla hasta allá es un tema, y eso se paga mucho, porque es clandestino y muy riesgoso. Te pueden dar 20 mil dólares por cuatro días manejando. Generalmente lo hacen con mujeres, a las que no controlan tanto en las autopistas… Y si no van a buscarla los mismos habitantes de los estados en los que está prohibido”, admite.

Según cuenta Francisco, la diferencia entre esos lugares y California no es sólo cuestión de normas sino que en este último sitio “hay mucha cultura de la marihuana, de cuatro o cinco generaciones”. “Es gente muy volada, muy espiritual; hay muchos adultos mayores que vivieron los ’60 y el hippismo. Y no sólo cannabis: consumen hongos, ácidos… Es un lugar muy distinto a todos”, subraya.

Trabajo y pago

Entre febrero y marzo, en las granjas comienza la temporada de cultivo: regar, fumigar, sembrar y arar la tierra para volver a plantar son las actividades primordiales. Para eso, el dueño del terruño paga entre 15 y 25 dólares la hora, cuando termina la semana laboral, que puede ser de hasta siete días si el trabajador -denominado “grower”- así lo desea. Es decir, el empleado puede escoger entre tener o no jornadas libres. Otra modalidad de abono es al final de la estadía del viajero, todo junto.

“En los lugares organizados, hay un manager que controla todo. Generalmente, te dan una planilla y ahí se ponen las horas trabajadas. Si la producción es chica, directamente lleva el registro el mismo dueño”, especifica Francisco.

Respecto a la modalidad, hay que destacar que antes solía cultivarse la semilla en forma hidropónica. Es decir, en el agua. Pero hoy en día los granjeros compran esquejes o clones: van a San Francisco, donde una empresa les vende directamente los plantines.

“Estás ahí y te cae una caja llena con 3 mil plantines. De ahí van al nursery, que es como una enfermería: entonces se da la primera parte del crecimiento, con sombra y macetas chiquitas de uno, dos o tres galones. Se riega y se le echan nutrientes; se le bajá el pH al agua y cuando la planta está a la altura de la cintura, va al ‘greenhouse’, que es una carpa gigante tipo invernadero, o de una al exterior, al sol. La ventaja del ‘greenhouse’ es que se puede controlar la producción, porque iluminás de forma artificial o bajás las carpas y le das oscuridad cuando querés”, agrega.

El “trimming” es distinto: se puede pagar por hora o por libra. No es otra cosa que la cosecha que, como el ciclo de la planta está invertido respecto de Argentina, se da hacia fin de año.

Cada peón debe llenar una bolsa con las flores emergidas de las plantas. La libra -454 gramos- se paga entre 70 y 150 dólares. “Cuando te van a buscar para ‘trimear’ -relata Francisco- es porque tienen todo listo para hacerlo. Uno agarra la mota, que está adentro de un táper grande, y le sacá todo lo que no es flor: las hojitas, las ramas, todo… Eso se llama ‘backing’. Después mete las flores en la bolsa y ellos pagan según la cantidad recolectada o las horas de trabajo cumplidas. Eso lo define antes el dueño y uno acepta o no cuando se lo ofrecen”.

marihuana cultivo

Inclusive, la contratación puede ser, por ejemplo, para limpiar las viviendas y, si se cobra por hora, se perciben ingresos desde que comienza el día.

Como ocurre en cualquier ámbito, si la paga de la cosecha es por libra el trabajador intentará llenar la mayor cantidad posible de bolsas. Y, si bien existe egoísmo, no es menos cierto que “hay flores para todos” y los logros de cada uno dependerán, al fin y al cabo, de la velocidad y el nivel de esfuerzo que hagan al momento de “trimear”.

Esa tarea no puede hacerse con cualquier herramienta, sino que debe llevarse a cabo con tijeras especiales. “Valen 30 dólares y se las tiene que comprar uno en el pueblo. Son buenísimas. Después, cuando te vas, las podés dejar ahí o traerlas de recuerdo”, narra Francisco.

Y continúa: “La cantidad de plata que se gana por día depende del lugar, porque donde podés llegar a levantar tres o cuatro libras, tienden a pagarte cada una 70 dólares, y donde podés hacer una libra y media, te la pueden pagar 150. En promedio, hay que calcular más o menos 200 dólares por día de ganancia. Al final, a mí la cuenta me daba igual: yo, por mi velocidad de ‘trimming’, ganaba más o menos 18 dólares por hora de las dos maneras. Esta última vez trabajaba de 7 de la mañana a 9 de la noche. Una locura: eran aproximadamente 14 o 15 horas. Paraba sólo a comer pero también te pagan el horario de comida, que es de 30 o 40 minutos”.

Beneficios y peligros

Durante la estadía, el peón puede dormir en una casa ubicada en la misma granja o, si el espacio disponible adentro está ocupado, en una carpa emplazada afuera. Otra acción que allí se permite, y en forma libre, resulta tan atractiva como los dólares para casi todos los que van a trabajar a California.

“Fumar marihuana es libre. Con tus papeles agarrás la que se te ocurra, porque hay tanta… No tiene valor. Es como la papa en Mechongué. Igual no estás fumado todo el día, porque si trabajás por producción no te conviene estar todo el día colgado. Si trabajás por hora es más libre porque vos ya estás cobrando igual. Pero igual eso depende de cada uno”, añade.

Tiempo atrás, en las casas se pagaba la comida de los viajeros. Cada uno iba al supermercado, adquiría sus víveres y luego mostraba el ticket al dueño o al manager, que devolvía el dinero. Pero ocurrió lo obvio: “Un argentino se pasó de mambo y apareció con cervezas, carne de exportación… Y cortaron esa movida. Ahora cada uno se compra lo suyo en la mayoría de los lugares y por eso, lo primero al llegar allá, es conseguir un auto entre amigos o compañeros. Usados, salen entre 1.500 y 4 mil dólares, y sirven para ir hasta el pueblo a buscar lo que sea necesario, porque la nafta es muy barata. Después se venden por la mitad o se dejan allá para usar el año siguiente”, sostiene.

En cuanto a los peligros, como lo remarca Francisco, el peor de todos es la expulsión de Estados Unidos. O, en rigor, el rechazo al ingreso al país con visa de turismo.

Pero otro temor que suelen tener quienes viajan a hacer “la temporada de marihuana” es que, una vez de regreso a su lugar de origen, les confisquen el dinero adquirido. “En el caso de Argentina si te pasás de los 10 mil dólares permitidos, no podés traerlos en el avión. Bueno sí, pero te arriesgás a que te los saquen. Y si hacés toda la temporada te pasás seguro de esa ganancia. Tenés que ver cómo te podés traer todo, porque si te agarran te empiezan a investigar y fuiste”, advierte.

Y sigue: “Argentina es muy particular porque si querés mandar la plata por Western Union, ponele, perdés mucha en el cambio. Por ejemplo, los hondureños que están allá van a un banco, hacen una transferencia y la recibe la familia en Honduras. No tienen problema para llevársela… Este es un problema nuestro y de Europa también”.

En ese sentido, recuerda que el “Estado dorado” se halla repleto de jóvenes del “Viejo continente” porque “California es uno de los lugares en los que mejor se paga el trabajo”.

“Un empleado de Mc Donald’s, por decirte cualquiera, cobra 18 dólares la hora y en Texas, 7. El sistema allá funciona porque nosotros o los centroamericanos cobramos menos. Un ‘gringo’ te cobra 30 o 35 dólares la hora para ir a laburar al campo”, resume Francisco.

Y concluye con una anécdota que refleja cómo se las rebuscan los argentinos para lograr llegar al país con el dinero ahorrado, sin riesgo de perderlo. “La primera vez que fui les pagué un pasaje a mi mamá y a mi hermano para que me trajeran la plata. O sea, la dividimos en tres. Esta última, lo hice a través de un amigo que es dueño de unas cabañas en Nicaragua y tiene una cuenta en Estados Unidos: mandé los dólares allá, porque él los necesitaba en efectivo, y después me los dio acá. Igual, siempre es una preocupación”. La última de todas, hasta el año siguiente.

Mañanas campestres (y tardes y noches)

Grass Valley es parte del condado de Nevada, en el estado de California. Según el último censo, cuenta solamente con 10 mil habitantes. En el pasado, fue el pueblo donde se encontraba “todo el oro de la costa oeste” de Estados Unidos.

“Todos son millonarios ahí pero ni te das cuenta, son muy sencillos”, reseña Francisco. La zona es montañosa y cruzada por ríos. Por eso, cuando los trabajadores deciden tomarse un día, pueden pasear por allí. De noche, cuando finaliza la jornada laboral, suelen ir a comer una hamburguesa o una pizza al pueblo.

“En el campo tenés el tiempo libre que quieras. Podés decirle al tipo que te vas tres días y volvés, pero por ahí consigue a otro que es mejor y perdés el puesto… Igual, son pocos los espacios verdes para ver; cada lugar tiene su shopping y el supermercado, y no hay mucho más”, agrega.

Acerca de la granja a la que ha ido a trabajar, Francisco suministra un dato sorprendente: el dueño tiene sólo 27 años. “Es más joven que yo y me quiere de manager… Quiere que me quede a vivir ahí porque confía mucho en mí. Es un personaje, descendiente de mexicanos y españoles: fue su bisabuelo el que arrancó a cultivar marihuana, con la mota súper cara y en la ilegalidad total, metido en la montaña”, revela.

En un siglo, la actividad se volvió tradición. “La familia entera vivió de eso toda su vida… Este campo es de él y de su papá, por ejemplo, aunque tiene varios con otras personas, porque la licencia de productor se puede sacar individualmente o en sociedad. Y como la mota bajó de precio, se está pagando mucho de licencias e impuestos. Para ellos es un momento raro, entonces algunos se asocian”, finaliza.

Por Bruno Verdenelli
verdenelli@lacapitalmdq.com.ar

FUENTE : LA  CAPITAL MDP

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QUIÉN ES EMILIO PÉRSICO, EL FUNCIONARIO QUE CONTROLA UN MILLÓN DE PLANES SOCIALES Y QUIERE “LLENAR LA POLÍTICA DE POBRES”

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Formó parte de la organización guerrillera Montoneros. Fundó Quebracho, la violenta organización que usaba bombas molotov en los años ‘90. Amigo del papa Francisco, es el referente del Movimiento Evita. Se enfrentó a Cristina Kirchner y se reconcilió. Vive en la casa que era de Mario Firmenich

De lejos parece un viejito pascuero con barba bicolor. Es la peor definición que se puede dar de él. Aborrece al capitalismo y todo lo que representa, y Santa Claus es la viva imagen de eso. “Hay algo que dice un yankee que me gusta”, evoca al hablar del tema, y sigue: “No es ni amansar el capitalismo, ni destruirlo, sino comerlo como se comen las bacterias a un queso gruyere”. Emilio Pérsico, el líder más poderoso entre los movimientos sociales, el que propone que “hay que llenar la política de pobres”, ríe con ganas al evocar la cita a la que le da impronta propia: “Al capitalismo hay que ir haciéndole agujeros, islas de desarrollo o, como lo llaman en Venezuela, el socialismo del siglo XXI. Es construir un modelo alternativo, como la economía indígena”.

A Pérsico se le conocen al menos dos sobrenombres, “Arturo” y “el verdulero”. El primero es el de guerra. En los violentos años setenta, fue uno de los últimos jóvenes cooptados por la organización guerrillera Montoneros. De profundas convicciones religiosas y reconocida amistad con el papa Francisco, participó de la sangrienta “contraofensiva montonera” que se cobró la vida de 84 compañeros entre 1979 y 1980. Fueron masacrados, torturados y desaparecidos por el gobierno de facto que a fuerza de bayonetas gobernaba la Argentina desde 1976.

El apodo de “el verdulero” se lo ganó ya en democracia. Al regreso de un largo exilio en España, Suiza y México, decidió vivir en las afueras de La Plata y sostener a su familia con las ventas de lo producido en su huerta.

De la ciudad capital de la provincia de Buenos Aires se mudó al partido de La Matanza. Vive en Isidro Casanova, en la casa de otro de los líderes Montoneros, Mario Firmenich.

Desde principios de los años ochenta, sus movimientos cansinos y la vestimenta que elige para presentarse en público, suele confundir a sus interlocutores. Lo creen tosco y fundamentalista por su pasado violento. Pero es dúctil en el arte de tejer poder e inteligente a la hora de rebatir argumentos. Una habilidad que a fuerza de lectura comenzó a forjar a los 14 años, edad en la que comenzó a militar en la Unión de Estudiantes Secundarios.

Asistía al Colegio San José de La Plata. Un tradicional instituto privado que “forma personas desde los valores del evangelio”. De allí pasó a la Juventud Peronista y saltó a Montoneros.

El entonces diputado Néstor Kirchner junto a Emilio Pérsico encabezando un plenario del Movimiento Evita en Vicente López (NA)El entonces diputado Néstor Kirchner junto a Emilio Pérsico encabezando un plenario del Movimiento Evita en Vicente López (NA)

La familia paterna tenía cómo solventar sus estudios privados. “Mi abuelo puso la primera heladería Pérsico en La Plata, y después la siguió mi papá. Mis hermanos y yo militábamos, y nunca continuamos con el legado, si seguíamos capaz hoy tendríamos algo”, recuerda sin remordimientos y se apura a aclarar que los actuales dueños no son sus parientes y que renunció a la herencia. Eso le valió, reconoce, algunos reproches. “Nunca me ocupé de proveer a mis hijos, por eso no me puedo definir como un buen padre. Puse todo en la militancia”, se excusa.

El pataleo llegó de ese lado. Tres matrimonios y diez hijos. El último se llama Néstor. El nombre es en honor a quien consideró su amigo y “el mejor presidente después del general Juan Domingo Perón”, el patagónico Néstor Kirchner.

Misioneros de Francisco

La mamá del niño es la diputada provincial Patricia “Colo” Cubría. Ella también es dirigente del Movimiento Evita, la organización social de la cual él es el coordinador nacional y que le permite ser considerado uno de los referentes sociales más poderosos.

Néstor tiene ocho años. Nació en 2013, en coincidencia con nombramiento de Jorge Bergoglio, el ex arzobispo de Buenos Aires, como Sumo Pontífice de la Iglesia Católica que adoptó el nombre de Francisco, el primer Papa latinoamericano.

Pérsico, entonces subsecretario de Agricultura Familiar del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, fundó el Movimiento Misioneros de Francisco, que tiene como principal objetivo “incentivar y sostener la religiosidad popular católica en barrios periféricos de la Argentina, retomando los ejes de la teología de la cultura”, una corriente desarrollada por el sacerdote Rafael Tello, según la investigación realizada por Marcos Andrés Carbonelli y Verónica Giménez Béliveau y publicada en la revista de ciencias sociales.

El propio ex vice jefe de gabinete del gobernador Felipe Solá recordó cómo se formó el grupo laico, integrado por una mayoría de católicos del Movimiento Evita. Junto a Cubría, fueron al Vaticano con el objetivo de hablar con el Papa y bautizar al niño.

En Roma le contaron a Bergoglio la idea de fundar capillas, y según los presentes, relatan los autores de “Vidas militantes: trayectorias, saberes y éticas en el Movimiento Misioneros de Francisco”, el vicario de Cristo le dijo al dirigente social “Andá, y hacé capillas”, y así nació “la organización de base, su anclaje territorial y el hito que le permite desarrollar políticas sociales y de evangelización”, relatan los autores.

La relación entre el papa Francisco y Emilio Pérsico es excelenteLa relación entre el papa Francisco y Emilio Pérsico es excelente

Son pocos los que conocen esta historia. Y la existencia de ese movimiento religioso laico quedó expuesto el 1 de octubre. Ese día, Alberto Fernández visitó la Casa de los Misioneros de Francisco ubicada en Luján. Lo recibió Esteban “Gringo” Castro, el secretario general de la UTEP, y devoto cristiano que, a diferencia de Pérsico, nunca tomó un arma ni lanzó una bomba molotov.

Quebracho y mapuches

Después de su paso por Montoneros, ya en 1992, Pérsico fue cofundador del violento Movimiento Patriótico Revolucionario Quebracho. La organización se popularizó porque protestaba contra la política económica del gobierno de Carlos Saúl Menem incendiando con bombas molotov locales partidarios, vagones de trenes, frente de supermercados y generando disturbios en las marchas que reclamaban por un justo aumento jubilatorio.

Algunos de los métodos que utilizaban son similares a los que emplean los mapuches en la Patagonia y que suelen agruparse bajo las siglas RAM (Resistencia Ancestral Mapuche). “Los reclamos que realizan los mapuches en el sur son justos y sus reivindicaciones van a triunfar, los blancos no se dan cuenta de eso”, opinó al ser consultado por Infobae.

El funcionario de Alberto Fernández sigue atento cada incidente y el devenir de los expedientes de los grupos violentos mapuches. El abogado que encabeza al grupo de asesores jurídicos que los asisten es Roberto Cirilo Perdía, uno de los integrantes de la conducción de Montoneros a quien él respondía.

El devenir de Quebracho, con el ascenso que logró Fernando Esteche en la organización, y los hechos vandálicos que protagonizaba frente a la embajada de los Estados Unidos, con quema de banderas incluida, Pérsico se alejó y fundó el movimiento piquetero con el cual creció: el Movimiento de Trabajadores Desocupados Evita. Esa fue la herramienta que le abrió las puertas al poder real y ductilidad política.

Su décimo hijo, Néstor, fue bautizado en el Vaticano por el papa Francisco (Instagram)Su décimo hijo, Néstor, fue bautizado en el Vaticano por el papa Francisco (Instagram)

Piquetero del poder

Pérsico no es tosco, como creen algunos, ni “fundamentalista”, por su paso por las organizaciones guerrilleras. Se lo demostró a Carolina Stanley, la ministra de Desarrollo Social de Mauricio Macri. A fuerza de cortes de calles y rutas, y acampes, el actual funcionario consiguió que el Evita, pero también la CTEP, ahora subsumida en la UTEP, consiguiera más planes sociales y bolsones de alimentos que cualquier otra organización popular.

Stanley aún recuerda su encuentro en el piso 14 del Ministerio de Desarrollo Social. “Pensé que me iba a encontrar con una concheta”, le dijo él.

–¿Sí? Y yo pensé que vos eras un fundamentalista– dijo ella.

“El problema más grave es la falta de solidaridad”, dice el funcionario al ser entrevistado por Infobae, y explica: “Estamos intentando construir desde abajo algo nuevo que transforme a la sociedad. Es lo que viene. Como el 17 de octubre fue la irrupción de las masas populares, que ni Perón vio, ahora se vienen las organizaciones populares que ya no discutimos planes sociales y comida, sino una organización de país diferente a partir de la economía popular”, se envalentona y reniega: “A más de 30 años de democracia, la resultante es hacia abajo. Hay una deuda de la política hacia la sociedad, y nosotros somos la expresión de esa deuda, por eso no nos quieren ver. No hay cambio social sin nosotros”, advierte.

El Movimiento Evita es la pieza fundamental de la Unión Trabajadores de la Economía Popular. Ese espacio, considerado como el “sindicato” de los trabajadores informales, que ya consiguió la “personería social” y se encamina a ingresar en la CGT, maneja como mínimo unos 400 mil planes. Cooperativas de trabajo, imprentas y pequeñas empresas que fabrican desde aceite comestible a indumentarias.

Con más de 300.000 militantes dispuestos a salir a la calle, como ya lo demostraron, por ejemplo, en la marcha del 7 de agosto, el día de San Cayetano, en respaldo al presidente Alberto Fernández y en reclamo de “Tierra, Techo y Trabajo”, Pérsico fue elegido por los dirigentes de ese espacio para ocupar un cargo de peso en el Ministerio de Desarrollo Social, la secretaría de Economía Social. Un área que controla, al menos, un millón de planes Potenciar Trabajo. Los mismos que el ministro Juan Zabaleta asegura que quiere reconvertir en “empleos genuinos”.

Emilio Pérsico fundo el Movimiento laico Misioneros de Francisco que visitó Alberto FernándezEmilio Pérsico fundo el Movimiento laico Misioneros de Francisco que visitó Alberto Fernández

Su secretaría también maneja el registro de “altas y bajas” de esos programas sociales. Una herramienta que le brinda una envidiable posición ante sus pares, en especial, sobre las agrupaciones piqueteras que no se referencian en el Frente de Todos.

Desde su secretaría se enfrentó a Daniel Arroyo, el primer ministro de Desarrollo Social de Fernández, pero la sangre nunca llegó al río. Ambos estuvieron a la altura de la situación cuando la pandemia del coronavirus obligó a cerrar la Argentina.

Arroyo tuvo que repartir más comida, bolsones de alimentos y planes sociales que nunca. Y Pérsico estuvo allí para canalizar la ayuda y evitar posibles desbordes sociales. Con sus militantes asistió a los más vulnerables en villas y asentamientos. Las ollas de sus comedores y merenderos no daban abasto. El otro lado de la moneda era la expansión en el territorio. Y la retroalimentación entre el Presidente y los movimientos sociales que estaban allí presentes para lo que mandaran desde la Casa Rosada.

Llenar de pobres la política

Después de la dura derrota en las PASO a manos de la oposición, la vicepresidenta de la Nación hizo pública una carta que parecía incendiar a la alianza de Gobierno.

El ex integrante de Quebracho no lo dudó. Anunció una movilización a Plaza de Mayo en apoyo del jefe de Estado. Por pedido del propio Fernández, el dirigente “levantó” la marcha. El jefe de la bancada oficialista en la Cámara Baja, Máximo Kirchner, habría hecho llegar la “incomodidad” que podría generar en su madre, una multitud vivando por Fernández. La concentración se podía interpretar en contra de Cristina Fernández de Kirchner.

Desde su secretaría, Emilio Pérsico controla al menos un millón de planes Potenciar Trabaja (Maximiliano Luna)Desde su secretaría, Emilio Pérsico controla al menos un millón de planes Potenciar Trabaja (Maximiliano Luna)

No era la primera vez que Pérsico enfrentaba a la ex mandataria. En las elecciones legislativas de 2017, Cristina Fernández competía como senadora nacional por la provincia de Buenos Aires. Enfrentaba a Esteban Bullrich, el ex ministro de Educación de Macri.

La actual vicepresidente hubiese ganado si el voto peronista no se fraccionaba. Casi un cinco por ciento de los sufragios migraron a la tercera boleta alternativa, Florencio Randazzo, el ex ministro de Trasporte de Fernández de Kirchner.

En esa elección, el Movimiento Evita apoyó al ex funcionario. El jefe de campaña de Randazzo era el ex jefe de Gabinete de Cristina de Kirchner, el abogado Alberto Fernández. El dirigente social trabó amistad con el docente de la UBA en esa campaña.

Allí también se relacionó con otro de los apoyos que tenía el ex ministro en el territorio bonaerense, el entonces intendente de Hurlingham, Juan “Juanchi” Zabaleta. El actual ministro de Desarrollo Social.

Ahora todos, salvo Randazzo, forman parte del mismo gobierno. La ductilidad de Pérsico permitió la reconciliación con la dos veces presidenta.

Emilio Pérsico, frente a Alberto Fernández dijo:" Creo que esta democracia de la alternancia no camina. Quiero construir una democracia donde el movimiento popular gobierne 20 años en la Argentina”Emilio Pérsico, frente a Alberto Fernández dijo:” Creo que esta democracia de la alternancia no camina. Quiero construir una democracia donde el movimiento popular gobierne 20 años en la Argentina”

“Cristina dijo una vez una frase que a mí me enamoró mucho, que era que tenemos que tener un gobierno que se parezca a nuestro pueblo. ¿Saben de qué color es la tez de nuestro pueblo? Del color del Río Paraná. La tez de nuestro pueblo es del color del Río Paraná. Tenemos que llenar la política de pobres para construir el bien común”, disparó el ex guerrillero desde el escenario del club Nueva Chicago el pasado 7 de octubre frente a Alberto Fernández. El acto, diseñado para relanzar la campaña electoral con vistas al 14 de noviembre, tenía como consigna “Por la unidad y la victoria”.

Ese día, Pérsico desplegó el discurso más peronista de todos. Era el mismo dirigente que el Día del Trabajo de 1974, fue echado de la Plaza de Mayo por el fundador del Movimiento Nacional Justicialista. Ese día, Perón, desde el histórico balcón de la Casa Rosada, llamó “imberbes” a los Montoneros.

“Los días más felices fueron los peronistas. Pero los días más felices de los felices fueron cuando en la Cámara de Diputados, el bloque de Evita era del 50% de la Cámara y ese bloque eran todos sindicalistas de la CGT, eran todos trabajadores. Esos fueron los días más felices. Cuando la mujer tenía el 48% de las bancas sin la ley de cupo. Sólo por la organización y la decisión de Eva Perón. El Evita se llama Evita porque le tiene que dar poder a los pobres, a los humildes de esta Patria”, resaltó Pérsico en su ponencia.

Sobre el final de su discurso, y ante unas 15.000 personas, dejó una frase muy polémica: “Creo que esta democracia de la alternancia no camina. Quiero construir una democracia donde el movimiento popular gobierne 20 años en la Argentina”.

Las definiciones lo revelan tal como es, el dirigente social más poderoso del país. El mismo que con la misma convicción empuñó un fusil y un crucifijo. “Ya soy un huevo sin galladura, tengo una historia muy larga”, reflexiona Emilio Pérsico al ser entrevistado por este medio, y está en lo cierto.

 

Andrés Klipphan

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Sociedad

UNA HISTORIA SIN CUSTODIAS

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Periodista y diputado santafesino, apareció en una lista de condenados por los narco. Su antecesor en esa lista fue asesinado el 6 de septiembre. Investiga y relaciona al modelo extractivo con el lavado de dinero y el negocio ilegal de drogas. El comienzo del narcotráfico en el país. El descontrol en los puertos. La inseguridad en un medio narco-policial. Propuestas para la soberanía ambiental, y la democratización de la democracia.

Por Sergio Ciancaglin

Del Frade en Rosario. Superó las PASO. En los noticieros le querían cobrar 300.000 pesos para hacerle notas. Foto: Eduardo Bodiño

Carlos Del Frade me cuenta que murió el domingo 10 de mayo de 2015, mientras corría por la ciudad de Rosario entre la cancha de Central y el Monumento a la Bandera.

Sin embargo aquí está: la muerte súbita que padeció aquel día no pudo con el nada súbito deseo de vivir de este periodista de investigación de 58 años devenido legislador provincial, que actualmente sigue su difícil campaña para ser diputado nacional por Santa Fe. Su proselitismo fluye desde la calle, las redes y la escasez de visibilidad mediática por dos razones:

La Legislatura no le ha dado oficina alguna pese a ser diputado provincial. Trabaja en los bares, las plazas, los lugares donde hay conflictos y las calles. Rareza política: solo viaja en colectivo.

No pagó los 300.000 pesos que le exigen los canales de televisión para entrevistarlo.

Pese a todo, superó las PASO, su partido Soberanía Popular se constituyó en la cuarta fuerza provincial, y ahora busca escalar la tremenda cuesta que le permitiría convertirse en diputado nacional. “Sacamos 55.000 votos y hay que llegar a 140.000. Está muy difícil pero la vamos a pelear. Como hincha de Central aprendí que la victoria está en la insistencia”.

Lo dice con una sonrisa que no se le borra a pesar de que vive una situación que espantaría a cualquiera: pudo leer su nombre escrito en una lista de ejecuciones programadas por una de las principales narcobandas rosarinas.

Detalle de actualidad pura: su antecesor en esa lista de crímenes, el arrepentido Carlos Argüelles, fue asesinado en su taller el pasado 6 de septiembre, a la tarde, frente a su mujer y varios de sus cinco hijos e hijas, de dos balazos en la cabeza.

La historia y el presente de Del Frade pueden resultar, por lo tanto, una muestra de la genética de al menos tres universos: el político, el mediático y el narco, entre otros misterios del presente.

Tiroteos y acolchados

Se presenta en sus redes en el siguiente orden: “Periodista de investigación. Diputado Provincial del Frente Social y Popular de Santa Fe”. Ambos oficios y un dato impulsaron a Carlos Argüelles a conectarse con él en marzo de 2020, antes de que se estableciera la cuarentena. “Yo venía denunciando una serie de tiroteos contra el Poder Judicial fundamentalmente. En 2018 hubo 14 balaceras y siempre se atribuían a la banda de Los Monos. Yo decía que era una mono explicación monotemática que no tenía que ver con la realidad. Denuncié que me parecía que todo eso favorecía al otro grupo que disputaba el grueso de la distribución de drogas en Rosario, liderado por Esteban Lindor Alvarado. Este tipo empezó a matar gente para reforzar su poder y terminó preso por el asesinato del usurero Lucio Maldonado”.

Alvarado fue detenido en Córdoba y le secuestraron un celular que tiró a un río: “Se descubrieron conexiones muy importantes que tenía con policías y políticos de Santa Fe. Y se pudo confirmar que de los 14 tiroteos y atentados que le atribuían a Los Monos, la mitad correspondía a Alvarado”.

Argüelles llegó al encuentro con Del Frade portando un cuaderno espiralado. “Nos vimos en el bar Esquina Roca. Él vino con una mujer que hacía muy poco había recibido cuatro balazos de parte de sicarios vinculados a Alvarado. Contaron que se alejaron del grupo y empezaron a declarar contra Alvarado. Ahí quedan sentenciados a muerte”.

El mecánico se dedicaba a “emponchar” autos robados: disfrazarlos, disimularlos, para usos múltiples de la banda. “Se dedicaban al robo de autopartes de modelos sofisticados. Argüelles me pareció un tipo desesperado, de clase media, que había visto cómo Alvarado se había desmadrado totalmente. Me resultó creíble, arrepentido en serio, con una cuestión muy cristiana, si se quiere, de la culpa. Estaba conmocionado por haber trabajado para un asesino, y terminó testimoniando como imputado colaborador”.

En su cuaderno, Argüelles había anotado con birome roja una lista de 35 personas, algunas ya asesinadas y otras sentenciadas. Su propio nombre aparecía debido a su decisión de colaborar con el Poder Judicial para aliviar su condena, y tal vez su espíritu. Del Frade figuraba en la nómina porque había alertado sobre las mono explicaciones monotemáticas, que terminaron iluminando las actividades de Alvarado y depositándolo en la cárcel en 2019, acusado hasta ahora por el crimen del usurero Maldonado y por el transporte de casi 500 kilos de marihuana a Río Negro. “Alvarado hablaba de mí con bronca porque fui el primero que lo denunció públicamente”.

Cuando Del Frade reveló en 2020 la existencia de esa lista de futuros homicidios, Alvarado se comunicó con la Radio Dos desde la cárcel y descartó cualquier hecho violento de su parte, anunciando su preferencia por la blanquería: “El fuerte mío es la venta de sábanas y acolchados”.

Apuntes de un condenado

Del Frade tuvo acceso al cuaderno de Argüelles, en el que el mecánico anotó no solo nombres de condenados, sino también sus reflexiones tras las experiencias que le tocó vivir. Ejemplos:

“El silencio cómplice es y será siempre la primera arma que tienen los violentos”.

“Ellos fueron peligrosos porque nosotros tuvimos miedo. Al final nadie queda impune. Todo tiene sus consecuencias”.

“Hay que asegurarse tiempo para las relaciones humanas. No se dejen robar la libertad. Eres libre solo cuando gastás tiempo de tu vida en aquellas cosas que te motivan sin joder a otros”.

“La felicidad es también un poco de solidaridad”.

“Un día dijimos nunca más. Pero no podemos luchar solos, necesitamos ayuda. Acá en Rosario aún prevalece un tipo de dictadura, la narcodictadura. Esta sociedad está sometida por estas personas que nos matan, nos desaparecen, nos torturan, nos roban… no tenemos paz. Pibe que se cruza en su camino, pibe que tuercen y desgracian, no solo porque lo usan sino también desgracian a toda su familia porque van por todos y todas, no discriminan”.

“Le tengo rabia al silencio por lo mucho que sufrí. Que no se quede callado quien quiera vivir feliz”.

Sostiene Carlos: “Argüelles, para declarar, pidió protección para la familia, no para él. Se supo que quisieron matarlo en octubre de 2020 y en febrero de ese año, pero fallaron. Me mandaba whatsapps: ‘Me dispararon la semana pasada. ¿Con quién puedo hablar? ¿A quién hay que ver? La verdad es que no hubo mucha respuesta concreta. Y la tercera fue la vencida. Me hace acordar a esa imagen de Juego de tronos, cuando Sansa Stark dice ‘Nadie puede cuidar a nadie’. Una frase tremenda. Eso pasa en los barrios de Rosario. Por eso cuando me preguntaban desde la fiscalía si quería protección yo decía que no. Porque no quería privilegios, y porque mi concepción es que todas estas bandas son narco policiales: no le voy a dar la protección de mi familia a quien estoy convencido que forma parte del problema. Hay alguna idea de protección de testigos en las causas por delitos de lesa humanidad. Pero en esto de lo narco policial no hay mucha idea”.

¿Y el miedo? “Es bravo, pero hay que seguir. El tema es la familia, pero sin tener una idea clara de cómo proteger. El día que mataron a Argüelles sentí eso. Lo charlamos en familia, hablamos de cuidarnos, estar en contacto, y seguir adelante: es lo que mejor uno sabe hacer. Mucho peor es en los barrios pobres, donde la gente está desamparada. Ese es el problema de construir un Estado que tiene en su interior focos de corrupción que terminan siendo socios de quienes van a producir la muerte”.

Del Frade es una persona extraña para estos tiempos: en lugar de quejarse, de victimizarse, de buscar algún rédito en la situación, razona y actúa frente al tema como parte de un sistema de cosas que quiere cambiar. Es una de las excepciones que van contra la imagen de que todos los políticos son iguales.  Me dice, como queriendo ir a lo que más le importa: “Así que hay un texto, y hay un contexto”.

El sistema narco

El contexto obliga a mirar mucho más allá y más arriba de los barrios que usualmente son el territorio de la llamada “batalla contra el flagelo de la droga”, entre otras oraciones pomposas a las que Carlos define como narcozonceras.

Para este periodista el narcotráfico es principalmente “ese gran negocio paraestatal del capitalismo, absolutamente consolidado desde los años sesenta junto al petróleo, las armas, los medicamentos y la trata”. Un informe de la Universidad Nacional de Rosario calculó en 2018 que el negocio en la provincia mueve unos 111 millones de dólares anuales. “Y podemos agregar que después del récord de 2013 con 264 asesinatos, nos mantenemos en un promedio de unos 200 homicidios anuales. Este año ya vamos por 157 y la situación es la misma, porque estamos hablando de un sistema que los grandes partidos no quieren cambiar porque es parte del negocio general”.

Del Frade propone un punto de partida para esta historia: 24 de abril de 1978, con la llegada al puerto de Rosario de un cargamento de azúcar desde Bolivia que en realidad encubría 200 kilos de cocaína. “Leopoldo Galtieri era el comandante del Cuerpo II del Ejército, y junto al almirante Eduardo Massera recibió oficialmente con ese cargamento a los militares bolivianos que luego propiciarían lo que se llamó el narcogolpe en ese país, encabezado por Luis García Meza y Luis Arce Gómez. Trabajaban con Roberto Suárez Gómez, el principal impulsor del desarrollo de la cocaína desde Bolivia hacia el mundo, y primer proveedor de Pablo Escobar Gaviria. Ahí ya se armó un negocio paraestatal y multinacional, en el que el Estado Argentino empezó sus negocios corruptos mientras continuaba con los crímenes, desapariciones y violaciones a los derechos humanos”.

Otro punto crucial que señala Del Frade en libros como Ciudad blanca, crónica negra – Historia del narcotráfico en Santa Fe, fue la privatización durante el menemismo del Banco provincial. “Se lo entregaron a los hermanos narcolavadores José y Carlos Rohm, que venían del Banco General de Negocios relacionados con el lavado de dinero del Cartel de Juárez”. Tercer paso: “En 1998 se privatizó el puerto de Rosario a un grupo filipino que iba a exportar autos de General Motors y jamás exportó ninguno. ¿Qué hacían?”.

El mapa quedaba completo: “Construyeron el sistema físico para el tráfico, y la geografía financiera para el lavado de dinero. Hoy te encontrás con puertos y empresas que son un país dentro del país, que ni siquiera pueden ser investigados, en el lugar que más dinero mueve en Argentina”. Datos de 2019: en Santa Fe se abrieron 2.323 causas por delitos relacionados con el narcotráfico, y apenas 18 causas por lavado de dinero. Por eso Carlos hizo público un proyecto para crear “un área que reporte ese tipo de actividades económicas cada vez más vinculadas a los negocios mafiosos o ilegales”.

Ejemplo 2021 de los efectos del sistema: en enero incautaron en Alemania el que fue calificado como el mayor cargamento de cocaína de la historia europea. El origen fue Paraguay, pasó con serenidad por toda la llamada hidrovía, los contenedores con latas de supuesta masilla fueron cambiados de barco en Buenos Aires, y las 16 toneladas, valuadas 600 millones de dólares, llegaron a Alemania donde, por una vez, se las detectó. Sería interesante poder estudiar, frente a un contrabando como el descripto que aparece muy cada tanto, cuántas exportaciones de miles de barcos no se detectan por la obvia falta de controles, para abastecer el sostenido consumo europeo.

“Te encontrás entonces con un esquema de empresas y puertos que hacen negocios legales e ilegales, pero que nadie puede investigar en serio. Desde el punto de vista del lavado creo que eso se ve en las importaciones infladas para cobrar reintegros, y en las exportaciones de cereales y otras materias primas, donde se declara mucho menos que lo real, generando masas de dinero negro que van al lavado”.

Agregado sobre los tiempos de Macri: “El último control estatal que quedaba en los puertos y aeropuertos, desde el punto de vista al menos de la salud era el del Senasa, pero también fue apartado por lo cual desde 2016 las terminales privadas nombran a sus propios controladores. A partir de ahí hay un crecimiento vertiginoso de la cantidad de chicas y chicos de los barrios que van presos por el narcomenudeo, pero aumenta la exportación de cocaína y de metanfetaminas al mundo. Los informes de Naciones Unidas nos ubican como segundo exportador de metanfetaminas de América hacia Europa, detrás de Brasil, y tercero de cocaína. Se habla de combatir al narcotráfico pero esto, que es el negocio en serio, se mantiene intacto y en crecimiento”. Conexiones: “Yo relaciono el narcotráfico con el negocio extractivo y con el modelo económico, impuesto de afuera hacia adentro. Por eso el desprecio a la naturaleza en toda América Latina, y la directa relación del extractivismo con cualquier cosa que salga por los puertos”. Una percepción: “Combatir realmente al narcotráfico implica ir contra el capitalismo. Por eso los gobiernos y los grandes partidos no hacen nada. Es algo que no quieren cambiar”.

El gobernador santafesino Omar Perotti le planteó al nuevo ministro de Seguridad Aníbal Fernández la necesidad de un comando unificado de fuerzas federales y provinciales para la supuesta lucha contra las drogas. “Todo para la tribuna” describe Del Frade. “Fue lo que hizo Sergio Berni en la etapa anterior y después Patricia Bullrich. Luego Sabrina Frederic le restó importancia increíblemente a todo lo que ocurre en Santa Fe pese a los 200 asesinatos anuales. Ahora Aníbal Fernández retoma la cuestión, reabrirán algunas comisarías, pero es más de lo mismo. Se da sensación de más seguridad a los barrios, pero en la práctica solo se aumenta el peaje para las zonas liberadas, y que siga el negocio”.

Cómo plantear otra política

Del Frade hace periodismo desde fines de los 80, dedicado principalmente a la investigación y la denuncia. Fue un pionero en el tratamiento de temas ambientales con uno de sus primeros libros: Ecología y reconversión industrial en el Gran Rosario. “Las empresas tiraban toda la basura tóxica al Paraná y al aire. Y los primeros contaminados eran sus propios trabajadores”. Fue el primero en denunciar casos de abuso sexual ante el Vaticano cometidos contra al menos 47 seminaristas, por parte del arzobispo provincial Edgardo Storni, anticipando una avalancha  de casos que años después se haría global. Sus intervenciones periodísticas fueron puro conflicto. “El director de una de las radios en las que trabajé me dijo: ‘Usted habla de derechos humanos, en contra de los empresarios y trae cuestiones sindicales’. Me echó como un perro, pero tenía razón”.

La última vez fue en LT8: denunció el despido de obreros de Coca Cola, empresa que levantó su pauta de la radio hasta que Del Frade desapareció de la programación. “Desde el 2000 empecé a tener programas en radios y canales de distintos pueblos, sumaba de a puchitos, escribía libros y hacía presentaciones para venderlos. De eso vivía”.

Es tal vez el más fértil autor de libros periodísticos del país: 50 títulos, 28 de los cuales son de acceso gratuito en su página web http://carlosdelfrade.com.ar, incluyendo toda la serie sobre la Geografía Narco que abarca política, justicia, policía, empresas, barrios, bandas, sangre, el negocio del sistema y otras incomodidades que la prensa comercial mantiene en la penumbra.

“Entre presentaciones, charlas y demás, dormía en los colectivos de tanto viaje, y al volver de una conferencia en Neuquén en 2015, me fui a correr una maratón de 21 kilómetros, estaba llegando al Monumento a la Bandera y no me acuerdo de nada más hasta que abrí los ojos en el hospital”. Estuvo muerto más de dos minutos, lo trajeron de nuevo a la vida, le instalaron tres by pass. “Vivía en un estrés permanente. Pero ese mismo año por primera vez me eligieron diputado después de haber perdido tres elecciones. Había empezado con Pino Solanas, en Proyecto Sur. Pero lo que aprendí ese día de la maratón es que te podés morir en cualquier momento, entonces las cosas hay que hacerlas hoy. No mañana ni el mes que viene. Por eso me pone loco la situación actual en la que los que gobiernan, que son supuestamente progresistas, no quieren transformar la realidad, ni resolver problemas que conocen perfectamente. Están logrando que en 2023 pueda volver el macrismo”.

Diagnostica que en la política hay gente buena y gente horrible. “Como en todos lados. El tema es si jugás para la historia, o para mantener el cargo”. Sobre los medios: “Los canales 3 y 5 me quisieron cobrar 300.000 pesos para hacerme notas en noticieros, que encima son horribles, así que seguiremos haciendo lo nuestro”.

Cálculo electoral: “En Santa Fe no fue a votar el 36% del padrón, más de un millón de personas. Y entre votos en blanco y nulos sumaron 175.000. En 2019 tuvimos 100.000 votos, ahora casi la mitad, pero confío en que mucha gente vaya a votarnos”.

Sigue corriendo maratones deportivas y recorriendo experiencias sociales que le hacen renovar el oxígeno: “Hay un movimiento feminista fuertísimo, y un movimiento ambiental que es impresionante. Lo vi con lo de la Ley de Humedales. En plena pandemia, pibas y pibes menores de 30 años salieron a defender la naturaleza. Si lo pensás, es absolutamente anticapitalista. Salen a poner el cuerpo para que no destruyan el río. Es maravilloso”. Al Paraná en baja Carlos le atribuye una causa: “Desforestaron el 18% del Amazonas para hacer minería y ganadería, con lo que eso afecta además al calentamiento global. Por eso hablamos de soberanía ambiental, además de la soberanía económica”.

Cuenta que con Pino Solanas siempre tuvieron un proyecto: democratizar la democracia. “Generar participación, asambleas en cada barrio, lograr la comunicación directa con la gente. Si no hacés eso, el Estado se convierte en cómplice y bobo. El modelo de desarrollo va a salir de esa comunicación, de esa participación, que no es por las redes, sino cara a cara”. Una ecuación: “Si tenés 19 millones de pobres en un país rico como la Argentina, eso es una construcción, no un castigo divino. Entonces hay que construir algo distinto”.

Dice que se siente parte de una izquierda pragmática, no dogmática. “La izquierda no comprende lo nacional. Pero lo mío es el periodismo, así que soy muy respetuoso de lo que veo. Y si veo movimientos tan extraordinarios como el feminismo o el ecologismo, estoy ahí. No pongo primero la teoría sino la realidad, lo que puedo ver y contar”. Se ilumina hablando de Manuel Belgrano: “Decía que el objetivo de la política y de la revolución es la felicidad. Es un concepto hermoso, porque lo comprende todo el mundo. Así que creo que hay que democratizar la felicidad”.

¿Y cómo funcionaría eso en los barrios violentos? “Haciendo crecer a un Estado virtuoso y no a un Estado bobo o corrupto. Hay que generar trabajo, educación, cultura, deporte, alegría, porque si no va a haber siempre droga, hambre y violencia. Hoy es más fácil conseguir un revólver que un trabajo estable. La mayoría de la gente sigue despertándose cada mañana soñando con que la vida sea distinta. No quieren ser sicarios ni desocupados. Sus cabezas y sus almas quieren ser libres. Y como eso lo veo, pese a todo, no puedo dejar de tener confianza”.

FUENTE : gefinforma.com/

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