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Szpolski era simpatizante de su billetera, un mercenario

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“Es el kirchnerólogo más influyente. Mucho más importante para el Frente de Todos que Jaime Duran Barba para Macri, porque a Verbitsky más que interpretar la realidad le apasiona modificarla”, así define Jorge Fontevecchia a Horacio Verbitsky en su entrevista dominical en Perfil donde lo consultó sobre medios y política, Sergio Szpolski, Ley audiovisual…
¿La relación de Alberto Fernández con Clarín puede molestar a Cristina?
A Cristina Kirchner no le va a molestar nada de lo que haga Alberto al respecto. Alberto asumirá la presidencia a diez años de haberse ido del Gobierno. Clarín ganó en su pelea con el kirchnerismo, eso nadie lo ignora. Cristina no está pensando de ninguna manera en reabrir el conflicto. Es Clarín quién está buscando…

¿Qué ventaja obtendría Clarín de un conflicto con el nuevo gobierno?
Ellos demonizaron a Cristina. Para ellos es el mal absoluto. Buscarán todo lo que puedan hacer para crearle conflictos, problemas. Si es así, esa batalla la perderá Clarín. No se gana siempre.

¿Cómo ves la relación de Alberto Fernández con los medios?
Tiene una paciencia admirable. Se sometió a cosas que merecen toda mi admiración y mi respeto. Todos sabemos a qué me refiero.

¿A qué habría que atribuir la salida de Víctor Hugo Morales de C5N después de criticar el acercamiento de Alberto Fernández a Clarín?
No hablé con Víctor Hugo. No lo sé. Tengo una relación muy cordial con Víctor Hugo, pero no hablé con él desde entonces. No conozco la versión de C5N, no tengo relación con ellos. No estoy seguro de que la salida de Víctor Hugo tenga que ver con eso.

¿Habrá un reacomodamiento de los medios con el cambio de gobierno?
La renovación ya se ve. Hasta Mirtha Legrand popularizó la expresión panqueque.

Los medios de Indalo ¿volverán formalmente a los accionistas que hoy están en la cárcel?
No lo sé. Es una pregunta legítima para la que no tengo respuesta. Previo a eso hay que ver qué va a pasar con la situación legal de los accionistas del Grupo Indalo. Su detención es arbitraria, no tiene justificación alguna. Además, hay una denuncia de uno de ellos en la Justicia por la que todo se trataría de un apriete para obtener el control de esos medios por parte del Presidente. Se denuncian reuniones con el propio presidente Mauricio Macri, en casa de su padre cuando vivía, de otras en la sede del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en los que se les exigía la entrega del control editorial. En caso contrario, se los amenazaba con la persecución judicial. Es asombroso que este gobierno con prácticas tan violentas sobre la Justicia y sobre los medios todavía pueda posar de institucionalista, de respetuoso de la libertad. Me asombra mucho eso: porque hubo atropellos sobre empresas privadas, medios y jueces. Cuando asumió el Gobierno, publiqué sobre una gestión de Ricardo Lorenzetti pidiendo la renuncia de tres jueces federales en nombre de Mauricio Macri. Desde entonces, el Gobierno actuó en consecuencia. Promovió juicios políticos, amenazó y presionó de todas las maneras a periodistas, a jueces, a medios de comunicación, a fiscales.

Además del Grupo Indalo los medios simpatizantes del kirchnerismo se redujeron enormemente: los de Electroingeniería, Sergio Szpolski o Diego Gvirtz…
Los de Indalo, a pesar de los aprietes, lejos de extinguirse mejoraron su participación en la audiencia, desplazaron por primera vez a TN en la audiencia. Y Szpolski no era simpatizante del kirchnerismo, Szpolski era simpatizante de su billetera. Fue simpatizante del radicalismo, después del kirchnerismo, luego de la Embajada de Israel. No hay que confundir simpatía política con actitudes de un mercenario.

¿Volverán a cometer el error de subvencionar mercenarios para tener una prensa adicta?
No creo. Me parece que hay un aprendizaje colectivo. No creo que exista lugar para un Szpolski.

¿Imaginás una nueva guerra con los medios¿Se los responsabilizará por los cuatro años de Macri¿U otra discusión sobre la Ley Audiovisual que divida aguas?
No veo a nadie empeñado en eso. No lo percibo. Todos tenemos claro qué se hizo estos cuatro años. Hay gente que está avergonzada y otra que se nota que es incapaz de darse cuenta de lo que hizo.

El caso D’Alessio fue tratado en tu medio, El cohete a la Luna…
¿Te referís al caso D’Alessio o al caso Santoro?

A caso D’Alessio, Santoro, Montoto.
Son cuestiones diferentes.

Pero muy conectadas.
Marcelo D’Alessio, para empezar, es sobrino del Escribano General de Gobierno y es hijo de un consultor y encuestador del establishment que tiene la consultora D’Alessio Irol, ahora asociado con Sergio Berensztein. Son los que tienen el acceso privilegiado a los Coloquios de IDEA, a las reuniones empresariales. Ese personaje es Marcelo D’Alessio. Una persona que estudió en Estados Unidos, que se formó allí, que tiene ostensibles contactos con organismos de inteligencia de ese país. Se atribuía incluso ser parte de uno de ellos, aunque en realidad creo que era parte de otro: la DEA solo tiene agentes públicos. Solo la CIA tiene agentes secretos. En una de las grabaciones que le hace Pedro Etchebest habla de que tiene que enviar informes a Maine, que es la sede de los inorgánicos de la CIA. Es importante saber quién era D’Alessio y qué tipo de aparataje manejaba: un aparato de interceptación de comunicaciones súper sofisticado, armas súper sofisticadas, vehículos, es decir no es solo un delirante. En el mundo de la inteligencia hay muchos delirantes. Pero no es solo eso: se trata de un hombre del poder. Durante años fue un operador del Ministerio de Seguridad y de la Secretaría de Inteligencia.

En tus artículos lo vinculás con Mario Montoto.
No es algo que yo conecte. Están las grabaciones. Tienen un vínculo muy significativo. Montoto pasó de Montoneros a ser presidente de la Cámara de Comercio Argentino Israelí. Pasa de recibir y dar entrenamiento militar a militantes montoneros en el Líbano y en Siria a ser el representante de las empresas israelíes que venden parafernalia bélica de seguridad y de inteligencia en la Argentina, un giro demasiado pronunciado. Fui Montonero y mi trayectoria es coherente con eso. Cambiaron los tiempos, las opciones políticas, pero uno puede percibir la coherencia. Es algo que no puede verse en Montoto. No lo puede explicar él ni Patricia Bullrich, que hizo un tránsito parecido. La diferencia es que ella era menos importante, porque era muy pendejita. Su participación tuvo que ver con el vínculo familiar que tenía con Rodolfo Galimberti. Montoto no: era un fierrero pesado, igual que Galimberti. En la militancia revolucionaria hubo gente que estuvo por la política, gente que estuvo por el poder y gente que estuvo por los fierros. Yo estuve por la política, mientras que Montoto y Galimberti estuvieron por los fierros. Los fierros y la guita. Y a pesar de que soy judío, denuncio la política represiva del gobierno de Israel, de Benjamín Netanyahu y me identifico con la resistencia del pueblo palestino. En cambio, Montoto es un agente y operador de las fábricas de armas y de parafernalia de inteligencia y de seguridad del Estado reaccionario y del gobierno reaccionario de Israel.

Vos afirmaste que Montoto era dueño de Infobae.
No lo digo yo, lo dice D’Alessio.

Vos le asignás verosimilitud al afirmarlo.
No puedo dar fe de que sea dueño de la mitad de Infobae, como dice D’Alessio, pero está permanentemente en las páginas de Infobae. Suspira y sale. Estornuda y sale. Permanentemente se publican las notas de su revista, DEF. Infobae es casi el house organ de cada uno de sus negocios. En Infobae aparece antes de que en cualquier otro lado cuando vende un carro blindado para disolver motines, con 12.356 fotografías. Si D’Alessio dijera que Montoto es socio de PERFIL, mi respuesta sería: “No, no digan estupideces”. Pero cuando afirma que es socio de Infobae, no doy fe, pero tampoco me parece inverosímil.

¿Y en el caso específico de Daniel Santoro?
En su defensa, Daniel Santoro dice que fue un logi, un gil. Que fue un ingenuo. No es de lo que presumió durante los últimos 20 años. Fue uno de los operadores principales de las difamaciones, de las calumnias contra Cristina Kirchner y en general todo el kirchnerismo. Participó en operaciones que tienen todo el aire de ser coordinadas desde Estados Unidos en simultaneidad con lo que pasaba en Brasil. Las publicaciones de las cuales se hacía eco Santoro venían claramente de esa línea. Además, Marcelo D’Alessio era llevado a todos lados por Santoro, que lo presentaba y explicaba que era un gran experto en temas de narcotráfico y seguridad. Santoro, además daba fe de que era un agente de Estados Unidos. Y el que publicó que Máximo Kirchner y Nilda Garré tenían cuentas en Suiza.

Nota que había publicado “Veja” en Brasil.
Por eso hablaba de Brasil. Santoro dice que consultó con tres fuentes. Si: Marcelo, Sebastián y D’Alessio.

¿También te parece verosímil que Santoro sea un gil?
Eso está fuera de discusión. Lo que estamos viendo es qué otra cosa fue además de gil.

¿Es otra cosa?
Me parece que es alguien que se pasó de vivo. Creyó que tenía un gran poder en sus manos y no se puso a pensar las consecuencias de pegotearse con esa gente. Es imposible creer lo que dice Santoro de que lo persiguen porque es un periodista independiente y que D’Alessio era una fuente. El tema no es que D’Alessio fuera la fuente de Santoro, sino que Santoro era la fuente de D’Alessio para muchas de las cosas. Había un intercambio, una reciprocidad y Santoro participaba de las operaciones de inteligencia de D’Alessio.

¿Afectará al ecosistema de los medios el fracaso de Macri y el regreso del kirchnerismo¿Se correrán las audiencias?
No me animo a hacer un vaticinio al respecto. Es posible que muchas cosas cambien. En estos años ha habido una diversificación de medios interesante, pero el problema es la sustentación económica. Aún en la precariedad, hubo medios interesantes. El poder del Estado y su pauta y el de los fondos reservados es indiscutible. Si vos hablás con dirigentes del oficialismo, no te dicen: “Nosotros no pagábamos”. Lo que afirman es: “Ellos también”. Si me preguntás si va cambiar ese mecanismo, mi respuesta es no sé.

¿Existirá nuevamente discriminación con la pauta oficial¿Habrá medios afines con periodistas mercenarios?
No creo que vaya a ocurrir, pero no podría jurarlo. Tendremos que estar atentos. Cuando pasó, lo critiqué.

Pese a la afinidad que tenés con el kirchnerismo.
Tuve y tengo una gran afinidad con lo que fue el gobierno de Néstor, de Cristina, también con Alberto mismo cuando fue Jefe de Gabinete. Pero no me privé de cuestionar las cosas que no me han gustado. Nunca fui ni dependiente ni operador. Cuestioné muchas cosas.

Nosotros podemos dar fe más que nadie de eso.
Critiqué la prórroga de las licencias por diez años, la promoción del general César Milani, del maltrato a la comunidad Qom. Critiqué muchas cosas, lo que no quita en absoluto que mantenga mi simpatía por lo que fueron esos gobiernos que me parecen los mejores que tuvo la Argentina en muchas décadas.

Medios conecta con la Justicia. ¿Imaginás un aumento del número de miembros de la Corte Suprema?
Yo sí. Pero creo que Alberto no. Está muy trabada esa situación en la Corte. Las peleas entre Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti hace muy difícil el funcionamiento. El aumento del número de miembros sería una manera soft, suave, de modificar ese estado de cosas sin grandes conflictos. Pero me parece que no es esa la idea de Alberto ni de Cristina.

Ver nota completa: “Veo muy felices a Cristina y Alberto”

Fotos: Juan Obregón
Fuente: Diario Perfil

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Opinión

10 años de la Ley Audiovisual: “Alberto Fernández, no basta con aplicar la defensa de la competencia”

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La nueva realidad del mercado audiovisual y las innovaciones tecnológicas pondrán en crisis muchos de los paradigmas existentes

Por: Graciana Peñafort
A 10 años de la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual cuesta imaginar el futuro. La ley que fue aprobada en el 2009 respondía a un análisis de mercado que ha variado sustancial y dramáticamente en estos 10 años.

Lo primero que hay que señalar es que, si bien se cumplen los 10 años, la ley se aplico por muchísimo menos tiempo. Apenas promulgada, fue suspendida por diversas cautelares, que fueron inequívocamente ganadas por el Estado Nacional. El proceso de judialización concluyó en 2013 cuando se expidió la Corte Suprema, desestimando el planteo de Clarín respecto a las cláusulas antimonopólicas que contenía la ley. La Corte consideró que dichas clausulas eran constitucionales.

Pero no duraría mucho la vigencia de las cláusulas antimonopólicas. En diciembre del 2015 el recientemente electo gobierno de Macri, modificó por DNU, derogando buena parte de sus normas anti monopólicas. El Gobierno lo hizo bajo la promesa de hacer una nueva ley, mas moderna. Han pasado casi cuatro años sin que la ley prometida sea presentada siquiera para su tratamiento legislativo.

Ante la ausencia de una norma aprobada por el Congreso, el sector audiovisual ha sufrido un retroceso significativo. El nivel de concentración, que ya era dramático, se ha agravado a través de la autorización de fusiones como la de Telecom con Cablevisión. La concentración de redes (las carreteras de fibra por las que circula la información) no solo implica un riesgo al derecho a la información, sino una espada de Damocles al básico derecho de acceso a esa información. El remate de frecuencias a poco de terminar el gobierno, practica que conocimos en menemismo y que este gobierno pretende reiterar, solo implicará, como en los años 90, un largo proceso de nulidades y cautelares, que impedirán por años la normalización del sector.

Una de las más valiosas instituciones creadas por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la Defensoría del Público, cuyas funciones fueron muy efectivas a los fines de dar respuesta a las audiencias, fue intervenida hace poco mas de un año, sus profesionales expertos en la materia, removidos de sus funciones y está actualmente conducida por un señor con nulos antecedentes en comunicación y que jamás podría haber sido designado allí, conforme los requisitos que establece la ley para ser designado como defensor.

Alberto Fernández, candidato a presidente del espacio político que apoyo, promueve que la regulación del sector puede ser efectuada mediante la ley de defensa de la competencia. Las legislaciones extranjeras y los especialistas han fundado por qué no basta con la ley de defensa de la competencia para garantizar la libertad de expresión, tesis que sostengo en lo personal.

La nueva realidad del mercado audiovisual y las innovaciones tecnológicas pondrán en crisis muchos de los paradigmas existentes. Lo que no puede entrar en crisis es la certeza respecto a la información como derecho inescindible de la democracia. Y que los medios de comunicación, más allá de realizar una actividad de evidente contenido económico, deben subordinarse en su actividad al pleno y efectivo ejercicio del derecho de acceso la información de los ciudadanos.
*Abogada, co-redactora de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
Fuente: Revista Noticias

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Hola Alberto, soy el traje de Alfonsín

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Está lleno de políticos que en vida lo volvieron loco a Don Raúl y ahora no paran de elogiarlo.
Raul Alfonsín, en un homenaje a su figura. Foto: Juan Manuel Foglia

Aunque dejé en las tintorerías jirones de mi vida, soy y seguiré siendo el traje de Don Raúl Alfonsín. Y como tal, estoy acostumbrado a que cada tanto aparezca algún ñato que quiera probarme y usarme.

Ahora me toca Tío Alberto que anda por la vida disfrazado de Alfonsín vendiendo la remanida falsa admiración post mortem de mi Jefe. No es el único.

Está lleno de políticos que en vida lo volvieron loco a Don Raúl y después de su partida no se cansan de elogiarlo. Es un clásico. Todo político que quiere presumir de moderno y democrático lo primero que hace es hablar bien de mi dueño, elogiar su rol en la historia, tratar de robarse su prestigio y finalmente usarme a mi, el traje de Alfonsín.

En realidad, al gobierno de Don Raúl le hicieron 13 paros generales y más de una huelga sectorial por día, lo emputecieron sin parar, le sabotearon todas las leyes y lo terminaron sacando de la Casa Rosada escupiendo sangre, como le gustaba decir al peronismo. La frase clave de aquel año 1989 fue la del entonces presidente electo Carlos Menem: “Yo ya estoy listo para asumir, solo espero un gesto del presidente Alfonsín”. Y cuando Alfonsín concedió el gesto que le pedían, le fabricaron la otra frase que siguen repitiendo hasta el cansancio con acento riojano: “Me tiraron el gobierno por la cabeza y tuve que asumir antes de tiempo”. Así nace el mito de que a este país sólo lo pueden gobernar los peronistas.

Mi dueño se tuvo que morir para que finalmente lo reconozcan como el padre de nuestra democracia moderna. Y de ahí en más, su imagen la usa cualquiera sin que nadie salga a defenderlo. Hasta Leopoldo Moreau se dio el lujo de chorearle el nombre para fundar su propio kiosquito: Movimiento Nacional Alfonsinista. Y está sentado al lado de Cristina, de los gordos de la CGT, de La Cámpora y de De Vido, entre otros prohombres del radicalismo y del alfonsinismo.

Obviamente, fueron muchos años vistiendo a mi Jefe. Arrancamos juntos en los 70 fundando el Movimiento de Renovación y Cambio como línea interna de la UCR.

Junto a Conrado Storani (padre de Fredy) enfrentamos y perdimos contra la Línea Nacional liderada por Ricardo Balbín. Nuestra fórmula era Alfonsín-Storani. Curiosidades de la época: si cambiás de lugar una “a” te queda Alfonsina Storni. Cosas raras que pasan en el radicalismo. No es la única. La presidencia de la UCR fue ejercida por Ricardo Balbín (desde 1959 hasta 1981), luego Carlos Contín (1981/1983) y finalmente Raúl Alfonsín. Desafío a quien pueda encontrar una sucesión de presidentes consecutivos de cualquier cosa cuyos apellidos terminen siempre en “ín”. Balbín, Contín, Alfonsín. Imposible empatar esta.

Durante la dictadura, Don Raúl se dedicó a defender presos políticos. Me acuerdo que yo, como su traje preferido, siempre le decía que se dejara de jorobar. Que hiciera como los Kirchner, que tambien eran abogados pero se habían ido al sur y se dedicaban a desalojar a los pobres tipos que no podían levantar sus hipotecas por la famosa 1050 promulgada por Martinez de Hoz. Hagamos como ellos que les chupan un huevo los derechos humanos y se están haciendo ricos en Río Gallegos, le rogaba yo a Don Raúl pero el tipo insistía con el tema y hasta presentaba hábeas corpus. La guita que nos perdimos de hacer. Mi Dios.

Durante la guerra de Malvinas, los militares fueron apoyados por todos los sectores del país. ¿Todos menos quién?. Sí, otra vez el cabezadura de Alfonsín que publicó una carta diciendo que la guerra de Malvinas era una maniobra de la dictadura para esconder su fracaso. En lugar de ser más vivo y hacer como Néstor que se fue a festejar la toma de Malvinas con los milicos del Proceso (está la foto para quien quiera googlearla, paradito detrás del general Guerrero), Alfonsín se puso a todos en contra. Otra vez sopa.

Después vino el 83 cuando enfrentamos a Luder y al PJ y denunciamos el pacto sindical militar que garantizaba la autoamnistía de los militares. Yo le decía, dejémonos de joder Raúl, vayamos de oposición que es mucho más fácil pero no, el tipo insistió y llegamos a la Rosada. Y de entrada nomás plantó lo que sería la piedra fundacional de nuestra democracia: la CONADEP, el Juicio a las Juntas y el Nunca Más.

Veinte años después, el kirchnerismo arrogándose la condición de continuadores de Alfonsín, en 2003 plantaría su propia piedra fundacional: Lázaro Báez y Austral Construcciones.

Y al toque Néstor pronunciaría en la ESMA la frase que mejor define su condición de impostores: “Vengo a pedir perdón en nombre del Estado Nacional por la vergüenza de haber callado durante 20 años de democracia tantas atrocidades”. Y de un plumazo intentaron borrar de la memoria los Juicios, la CONADEP, Sábato, Magdalena, Fernandez Meijide, Klimovsky, Marshall Meyer, Monseñor De Nevares, Strassera y tantos más.

Inmediatamente Don Raúl recibió la llamada privada de Néstor pidiéndole disculpas. Yo le rogué que aceptara las disculpas y que le propusiera armar algún negocito con Cristobal, con De Vido, con Jaime. Hagamos un sope Raúl alguna vez, le imploré. Pero nada. La respuesta de Alfonsín a Kirchner fue contundente: “Usted habló en público, ahora pida perdón en público”. Chau negocio.

Obviamente, no se disculparon, ni Kirchner ni nadie. El kirchnerismo nunca pide disculpas. Tampoco permiso.

Recién cuando mi Jefe ya estaba muy enfermo, fue homenajeado por el gobierno de Cristina. Tarde. Muy tarde.

Durante su gobierno Don Raúl quiso reformar la Constitución y modificar el mandato de 6 años sin reelección por uno de 4 años con reelección. Pero aclarando que él mismo se autoexcluía de esa reelección.

Años después, con la venia de Alfonsín, Menem lograría esa reforma constitucional sin autoexcluirse un corno, por supuesto. De hecho, en 1999 pretendió un tercer mandato consecutivo con la excusa de que el primer mandato no valía porque había sido bajo la Constitución anterior. Un genio.

Cristina quiso liquidar la Constitución en 2013 para hacer posible lo que Diana Conti había definido como “Cristina eterna”. O sea, la reelección indefinida, como hizo Néstor con la Constitución Provincial de Santa Cruz.

La frenó Massa, el otro Massa, el que era antikirchnerista después de haber sido kirchnerista y antes de volver a serlo ahora.

Aunque Tío Alberto me usa de traje y dice que él no quiere cambiar la Constitución, su tropa no para de reclamar la reforma, sobre todo su compañera de fórmula y dueña de los votos.

Por eso en estos tiempos electorales de tanta ebullición y donde suele volver a ponerse en juego los valores básicos de una República, este viejo traje viene aquí a recordar las palabras inolvidables que en octubre de 1983, hace 36 años, mi Jefe pronunció en el acto de cierre de campaña en la Avenida 9 de Julio frente a una multitud sólo comparable a la que juntó Luder al día siguiente.

Justamente esta semana el genial Coqui Capitanich plagió y repitió el mismo texto como propio, palabra por palabra, como si fuéramos todos boludos y no nos acordáramos de aquel único e inolvidable momento de la historia democrática argentina. Difícil superar semejante truchada.

Aquella noche, Don Raúl se me transpiraba todo encima y se largó a decir que “si alguien distraído al costado del camino, cuando nos ve marchar, nos pregunta, ¿como juntos? ¿hacia donde marchan? ¿por qué luchan? tenemos que contestarles con las palabras del Preámbulo, que marchamos, que luchamos, para constituir la Unión Nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que deseen habitar el suelo argentino”.

Anotala Tío Alberto, antes de vestirte otra vez conmigo.

CLARIN

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Kicillof y un paseo signado por la desmemoria

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Con algunas miradas sesgadas con respecto a la situación social y laboral de la ciudad y sin propuestas para resolverlas, el objetivo fue buscar apoyo para la candidata. 

Por Adrián Freijo –  

Cuando Axel Kicillof asumió el Ministerio de Economía ya Mar del Plata figuraba a la cabeza de la desocupación en el país. Corría el mes de noviembre de 2013 y se mantendría en el cargo hasta el 10 de diciembre de 2015, fecha del final de mandato de Cristina Fernández de Kirchner.

A la fecha del inicio de su gestión el índice se ubicaba en un 11,7% y a la salida había trepado levemente hasta el  11,8%. En tanto la subocupación que recibió era del  11,8% y la dejó en un 10,8% tras la discutible decisión de incluir a los tenedores de planes sociales en el rubro «ocupados», algo que desde el final del mandato de Néstor Kirchner sirvió para disfrazar la realidad laboral argentina y que no terminó en un verdadero escándalo porque el día en que se llevó a cabo el censo nacional bajo la nueva modalidad fue el de la muerte del ex mandatario. El país tenía entonces otros motivos centrales de preocupación…

El ahora candidato a gobernador provincial acaba de afirmar que se ha vivido “una verdadera masacre a nivel laboral y de puestos de trabajo” en Mar del Plata, para la que adelantó un plan de desarrollo que le permitiese salir de esa situación. También alertó que en Mar del Plata “los indicadores socioeconómicos están en estado muy crítico“ y cargó contra la gobernadora María Eugenia Vidal por lo que consideró su insensibilidad frente al problema.

Cabe recordar que el último índice de desocupación fijó para este conglomerado un porcentaje de 11,4%, es decir 0,4% décimas por debajo de lo que Kicillof dejó junto con su ministerio.

Lo que no obsta para calificar la gestión económica de Cambiemos como un verdadero desastre ya que pese a las promesas de campaña no solo no ha podido resolver ninguno de los problemas de la ciudad sino que en muchos casos los ha agravado hasta límites inimaginables. Así fue una perfecta continuidad de la destrucción económica de sus antecesores que a la luz de los números ya había sumido a Mar del Plata en la citada catástrofe,

Por esa convicción de la dirigencia política sobre la falta de memoria de la gente -lo que lamentablemente no está muy distante de la realidad- el ex titular de Economía supone que nadie va a acordarse de esos índices y menos recurrir a los archivos para cotejar sus dichos con sus hechos. De no ser así seguramente evitaría hablar de una masacre que durante su tiempo en el poder tuvo más víctimas aún que en este triste presente.

Si así no fuese, seguramente obviaría hablar de este tema y mucho menos insistir en ser portador de soluciones que cuando estuvieron a su alcance brillaron por su ausencia. Algo que tanto él como Raverta parecen haber olvidado o se esfuerzan por esconder.

Aunque no lo logren… porque el pasado siempre aparece a la vuelta de una esquina…

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