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Cultura

Tinder: ellas cuando quieren, ellos cuando pueden

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Un libro concluye que Tinder, la popular aplicación de citas, multiplica las ventajas de las mujeres sobre los hombres a la hora de ligar

Helena lleva 20 minutos moviendo el pulgar derecho hacia la izquierda y levantando las cejas de forma intermitente. Quien no sepa qué está haciendo podría pensar que tiene un tic nervioso, pero está swipeando, desliza en Tinder, una app para ligar con más de 80 millones de usuarios de los 18 años hasta el infinito, 1,6 billones de swipes diarios y alrededor de un millón de citas por semana. Por el gesto de Helena, el plan de ese sábado no va a ser tan fácil. En su pantalla van apareciendo imágenes junto a un nombre, la edad y algunos datos de la biografía. Un movimiento a la derecha o pulsar el corazón verde que aparece bajo esa foto es un “sí”, a la izquierda o sobre el aspa roja, un “no”. Y esta abogada de 29 años no ha swipeado a la derecha ni una sola vez. Es tan agotador, dice, que varias veces al mes piensa en desinstalar la aplicación, que tiene desde hace seis. Si no lo hace es porque, “bendita paciencia”, al final siempre encuentra alguien que le gusta: “Nunca lo suficiente como para decir ‘aquí me quedo”.

Helena, como muchas otras mujeres, sabe que cada vez que pulsa la llamita blanca en la pantalla de su móvil va a necesitar un mínimo de media hora para que alguien encaje en sus gustos y pueda dar al corazón verde. También sabe que 9 de cada 10 veces hará match, es decir, que el hombre al otro lado de la pantalla ya le habrá dado previamente a ella un sí o acabará haciéndolo. Son sus cálculos después de medio año de uso regular. Eso, tener mucho donde elegir, ser muy selectiva y acabar decidiéndose sabiendo que es muy posible que esa elección será recíproca, ocurre también cualquier noche en cualquier bar. Lo dicen Núria Gómez (Barcelona, 1987), crítica y comisaria de arte, y Estela Ortiz (Terrassa, 1988), politóloga y gestora de la cuenta de Facebook Filósofos de Tinder. Son autoras de Love me, Tinder (Planeta, 2019), un libro de 10 capítulos en los que después de un año de trabajo, clasificaron los perfiles de los hombres según su forma de mostrarse en la aplicación y alrededor de los que contextualizan y analizan la sociedad. Una especie de recopilación de ensayos sobre cómo entendemos y vivimos estas relaciones que comienzan en línea.

La app, explica Gómez, “no cambia el paradigma sino que lo acelera”. Lo sobredimensiona. Y hace referencia al feedback-loop, un término para definir un círculo vicioso del comportamiento por el que hombres y mujeres adoptan estrategias en los extremos: “Los hombres ya no seleccionan, mientras que las mujeres son cada vez más selectivas”. Como relatan en el libro, a esa conclusión llegó el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) tras crear 14 cuentas falsas y rastrear su interacción con casi medio millón de perfiles. Lo apunta la plataforma: “Ellas saben que cuando dan a la derecha tienen match”.

Sin embargo, con este método, de aceptar o rechazar a los candidatos, desaparece la gama de grises que puede existir en una terraza un viernes por la noche, porque Tinder polariza. Lo desgrana Ortiz: “Es el sí o el no, te gusta o no te gusta, binariza la lógica y la respuesta”. No hay marcha atrás a no ser que se haya contratado la versión de pago, Tinder Gold. Esos 27,15 euros al mes —es la aplicación dentro de la categoría de estilo de vida con mayor recaudación en más de un centenar de países, según datos de la plataforma— dan derecho al rewind (poder volver atrás si crees que te has equivocado al deslizar), a no tener anuncios y a una pestaña donde puedes ver quién le ha dado like a tu perfil sin que tú lo hayas hecho previamente. Cinco millones de usuarios lo tienen. Y subiendo. Solo durante el segundo trimestre de 2018, “sumó 300.000 nuevos suscriptores e ingresó 384,97 millones de euros”, según datos del libro. El negocio del amor.

En esa pestaña nueva con un logo de diamantes diminutos en dorado, a Marta se le acumulan una media de 1.000 likes nuevos, a diario. A Víctor una veintena en un día bueno. A ella se le cansa el dedo de deslizar a la izquierda. Él no para de hacerlo a la derecha. Ella tiene 32 años y él 30, ambos estudios superiores, están dentro de lo que puede entenderse por el canon de belleza occidental, con trabajo y residentes en Madrid. Ese desequilibrio es normal. En 2017, un estudio concluyó, haciendo una analogía con el funcionamiento de la economía, que Tinder era la más desigual para los hombres, más que el 95,1% de todas las economías: los resultados afirmaban que un hombre promedio sería elegido por una de cada 115 mujeres.

En esa selva de nombres, gustos y canciones que va en un bolsillo, que produce 26 millones de matches diarios (acumulan más de 30.000 millones desde que se lanzó la app en 2012), ellas tienen más poder. Con matices. Porque esto vuelve sobre la discusión del uso de la belleza femenina como reclamo. ¿Tinder lo aprovecha? Sí. ¿Algo obliga a descargar la aplicación? No. “En esa dinámica las mujeres son usadas como producto para suscriptores, como puede seguir ocurriendo en las discotecas, donde las chicas son el cebo para que acudan los chicos”, incide Ortiz. La otra autora, Gómez, responde: “Sí, pero también implica que como mujer puedas gestionar tu propia sexualidad, de otras formas es más complicado”.

En eso coincide Lola Pérez, graduada en Filosofía, sexóloga y CEO de Mujeres Jóvenes de Murcia, que cree que Tinder, como otras apps de este tipo, fomentan “nuevas visiones sexuales para las mujeres”, cuyos patrones han estado más encorsetados en la historia: “No comprometerse, estar con varios chicos a la vez, poder decir no cuando es no, alimentar la imaginación sexual… Permite cierto empoderamiento”. Hacia ahí también apunta Joaquín Negro, sociólogo y profesional de la salud sexual y su prevención, al recordar que, en el plano sexual, a las mujeres se las ha despojado secularmente “de su placer, deseos y fantasías y de la autoridad sobre su corporalidad“.

Eso cambia en un mundo donde la concepción de la relación tradicional monógama está cambiando, donde a veces va hacia lo fugaz y lo efímero, según el sociólogo: “Está abriéndose a otras formas como el poliamor, relaciones abiertas, liberales, etcétera. Amar en tiempos de Tinder se ha anclado en una sociedad líquida a caballo entre el amor romántico y la satisfacción de placeres individualistas”. Lo que da ventaja a las mujeres porque, por fin, comienzan a ejercer su derecho al placer propio. Y eso democratiza el deseo, siempre tan inclinado hacia lo masculino.

En Tinder ellos y ellas desean, fantasean, critican o juzgan por igual. El algoritmo funciona igual para todos. En cuanto a lo físico, la plataforma calcula el “nivel de deseabilidad”. Para calcularlo, cuentan las autoras de Love me, Tinder, “la aplicación analiza la cantidad de mensajes que alguien recibe por parte de usuarios que son deseados por otros”. Eso da una “nota invisible de atractivo” y a eso se añade una clasificación por nivel de inteligencia, estudios e ingresos. Y Tinder, redactan en el libro, deja bien claro en los términos y condiciones que “se reservan el derecho de establecer estas jerarquías sociales”. Luego está el plano intelectual: “El sistema cuenta las sílabas de las conversaciones y te propone, en primer lugar, aquellos usuarios que cumplen con tu media intelectual”. Además, cuentan Ortiz y Gómez, Eigenfaces, un algoritmo que analiza las características de los perfiles a los que se ha dado like, “genera una cara promedio, un perfect match“. Así, la app genera un perfil platónico, una base ideal con la que selecciona los probables candidatos. Aquí, ellas también llevan ventaja. “Cuando los usuarios te dan un like, tu nota sube. Si alguien con una puntuación más baja que la tuya no te da soporte, tu resultado caerá en picado”, explican en el libro. “Y, como es obvio, ellas reciben de media muchísimos más síes que ellos”, apostilla Ortiz.

En este carrusel de probables parejas hay, además, algunas características que ofrecen cierta seguridad, sobre todo a las mujeres, que son las que normalmente se enfrentan al acoso online. Por ejemplo, el absoluto anonimato en relación con otras redes sociales: la app no se vincula actualmente a ninguna otra, aunque tiene acuerdo con Spotify e Instagram: en el perfil aparecen las últimas fotos y las canciones de culto que decida el usuario, pero no se puede llegar hasta esas otras aplicaciones. Otra es el botón de denunciar por fotos inapropiadas o comentarios insultantes. Y, la más obvia, la propia idiosincrasia de la aplicación, basada en el deseo mutuo y verbalizado (a través del swipe): solo si ambos usuarios se gustan y dan al “sí”, se abrirá un canal de comunicación en la pestaña de mensajes. A pesar de todo ello, en ese lugar virtual el machismo también aparece. Y el patriarcado. Y el mito del amor romántico. Y ambos, como apunta Negro, “han anclado a las mujeres como sujetos pasivos vulnerables a ser receptoras de una posible “conquista”.

Cuando ellas se rebelan a eso y al otro lado a alguien le chirría, aparecen los usuarios que Núria Gómez y Estela Ortiz incluyeron en el último capítulo de Love me, Tinder, los Alpha-Male. A mediados de septiembre, Marta hizo match con uno de esos machos alfa. Pablo: 31 años, 1,91, analista de datos, abdominales perfectos. El primer mensaje de él tardó en llegar un par de minutos, algo que coincide con los registros de Tinder, según los cuales ellos tardan en enviar el primero unos cinco minutos tras el match con una media de 12 caracteres. Ellas se toman su tiempo y suelen usar. “Feminazi de mierda”, encabezaba el párrafo: “Ninguna mujer guapa puede ser feminista y no entiendo cómo puedes ser tan subidita moralmente de poner que no quieres votantes de Vox en tu cama”. Marta tenía en su biografía el símbolo del feminismo y, entre otras, dos frases: “Entre mis aspiraciones vitales no está apadrinar a ningún votante de ultraderecha” y “no necesito que me acompañes a casa”.

Con él Marta lo tuvo fácil, pulsó denunciar y explicó brevemente la fugaz interacción. Con dos pulsaciones más deshizo el match y “hasta nunca”. En la realidad tal vez no hubiese sido así. Tal vez ese analista de datos de 1,91 la hubiese intimidado o violentado. Tinder, recuerda Negro, “es solo un espejo de la sociedad”. Negro, como Lola Pérez, cree que la app proporciona un ancho margen para que las mujeres puedan expresar su sexualidad libremente, manteniendo relaciones de carácter sexual o emocional y fuera del patrón del romanticismo. Pero es solo una herramienta. El sociólogo apunta: “El cambio real está fuera, donde ya muchas mujeres se están apropiando de su propio cuerpo y de su sexualidad”.

ESPEJITO, ESPEJITO, ¿QUIÉN ES LA MÁS BELLA EN LA ‘APP’?

Tinder tuvo que cambiar su eslogan: del “desliza, coincide, chatea” original al “coincide, chatea, queda”. Cuentan Núria Gómez y Estela Ortiz en Love me, Tinder que tuvieron que añadir el imperativo porque el amor en la app tiene mucho de autorreferencial: “Un comportamiento en el que el estado es más relevante que el sujeto deseado”.

Hay quien acumula matches y no cierra ni una cita. No lo necesitan. Quieren saber que ese “me gustas” es recíproco. “El chupinazo de los likes“, dice Adriana Royo, sexóloga y terapeuta. “Es el ego, ser visto y deseado, es narcisismo virtual”.

No hay posibilidad de saber cuántas personas hacen esto, pero las autoras de Love me, Tinder creen que es más habitual de lo que parece. Tiene que ver con la liberación de dopamina (una de las hormonas del placer), que producen los likes en el cerebro, algo que demostró un estudio en 2017. Y esto ocurre sobre todo entre las más jóvenes.

Para Ada Santana, presidenta de la Federación de Mujeres Jóvenes, pasa porque es un método de autoaceptación: “Nosotras pasamos por un proceso de socialización más expuesto al juicio de los demás, nos importa más y a veces sentimos la necesidad de responder a los cánones sociales”. Y Estela Ortiz, una de las autoras, añade: “Les importa la reafirmación. Que los chicos les escriban forma parte de esta vida aislada y de la lógica perversa de las redes sociales. Te aísla y te da dopamina, es una paradoja”.

www.elpais.com

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Cultura

¿K-POP? EL ÉXITO DE “LA OLA HALLYU”

Evelin Cepeda

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En los últimos años, la famosa “Ola coreana”, conocida como “Ola Hallyu”, se ha vuelto un fenómeno global que no deja indiferente a nadie, y es que el “K-pop” se ha abierto camino a lo largo del mundo y poco a poco llamó la atención de propios y extraños.

Pero ¿qué es el K-pop?

De origen sur-coreano, korean pop o pop coreano, se caracteriza por unos ritmos pegadizos, videoclips llamativos y una estética muy particular.

En 1953, cuando ambas Coreas se separaron, Corea del Sur introdujo la música occidental, la cual incluye una mezcla de pop, hip hop, rock and roll, jazz, y un sinnúmero de estilos, a los que, sin embargo, decidieron nombrar únicamente como “K-pop”.

Si bien este fenómeno comenzó a emerger con fuerza en los ’90, no fue hasta el año 2012 cuando el cantante PSY con su tema “Gangnam Style” se convertiría en el desencadenante más importante de la explosión definitiva del K-pop a nivel internacional.

 

 

Grupos como Blackpink, BTS, Super Junior, Twice o Big Bang son actualmente los más escuchados y quienes se encuentran más alto en las listas musicales internacionales.

 

 

Parte de la estrategia comercial del K-pop se basa en la difusión de sus artistas a través de las redes sociales, donde cada día ganan más seguidores a nivel mundial, ya no sólo de su música, artículos y videos, sino también, de la cultura que representa.

Y es que debido al interés generado, muchos han decidido incluso a comenzar a estudiar el idioma como nueva lengua y a aprender de las costumbres, cultura e incluso gastronomía y estética del país oriental.

Pero el K-pop no sólo tiene música pegadiza, estética y color, sino que también cuenta con coreografías complejas y originales, las cuales son practicadas y presentadas por sus fans en las redes sociales o diferentes convenciones que se realizan en todo el mundo, dedicadas exclusivamente a este movimiento.

 

 

Conquistando el corazón de personas de todas las edades, Corea del Sur ha sabido abrirse paso de una forma inteligente, llevando su música y cultura a todo el mundo, pero también, permitiendo que el resto del mundo forme a su vez parte de ella.

 

Fans argentinos en el Music Bank in Chile 2018

La ciudad de Mar del Plata no se queda atrás, ya que entre eventos y diferentes actividades dedicadas al K-pop, llega a la radio un programa destinado exclusivamente a este fenómeno.
Dos horas semanales en radioxfn.com para conocer todo sobre este movimiento y lo que ha generado en la ciudad, música y noticias.

¡Muy pronto “Onda Hallyu” en radioxfn.com!

 

@ondahallyu

 

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Cultura

EN LA PRIMERA INVASION INGLESA QUIEN REDUJO A UNA TRIPULACION ENEMIGA ??

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Durante la primera Invasión Inglesa un joven de 21 años  al comandando de un grupo de caballería abordó y redujo a a la tripulación de un barco de guerra.

Fue Martin Miguel de Guemes y jinetes a su mando aprovechando la bajante del río la fragata INGLESA JUSTINA encalló, como consecuencia eso fue aprovechado y se la capturó.

Fue el 12 de Agosto de 1806

FUENTE : ALBERTO PRADA

FOTO TAPA : ENCICLOPEDIAS DE HISTORIAS

MARTIN MIGUEL de GUEMES

 

(1785-1821)

Autor: Felipe Pigna

Martín Miguel de Güemes, el líder de la guerra gaucha que frenó el avance español con sus tácticas guerrilleras, nació en Salta el 8 de febrero de 1785. Estudió en Buenos Aires, en el Real Colegio de San Carlos. A los catorce años ingresó a la carrera militar y participó en la defensa de Buenos Aires durante las invasiones inglesas como edecán de Santiago de Liniers. En esas circunstancias fue protagonista de un hecho insólito: la captura de un barco por una fuerza de caballería. Una violenta bajante del Río de la Plata había dejado varado al buque inglés «Justine» y el jefe de la defensa, Santiago de Liniers ordenó atacar el barco a un grupo de jinetes al mando de Martín Güemes.

Tras la Revolución de Mayo, se incorporó al ejército patriota destinado al Alto Perú y formó parte de las tropas victoriosas en Suipacha. Regresó a Buenos Aires y colaboró en el sitio de Montevideo.

Pero Güemes no olvidaba su Salta natal, a la que volverá definitivamente en 1815. Gracias a su experiencia militar, pudo ponerse al frente de la resistencia a los realistas, organizando al pueblo de Salta y militarizando la provincia. El 15 de mayo de 1815 fue electo como gobernador de su provincia, cargo que ejercerá hasta 1820.

A fines de noviembre de 1815, tras ser derrotado en Sipe Sipe, Rondeau intentó quitarle 500 fusiles a los gauchos salteños. Güemes se negó terminantemente a desarmar a su provincia. El conflicto llegó a oídos del Director Supremo Álvarez Thomas quien decidió enviar una expedición al mando del coronel Domingo French para mediar y socorrer a las tropas varadas en el norte salteño a cargo de Rondeau, quién parecía más preocupado por escarmentar a Güemes y evitar el surgimiento de un nuevo Artigas en el Norte que por aunar fuerzas y preparar la resistencia frente al inminente avance español. Finalmente, el 22 de marzo de 1816 se llegó a un acuerdo: Salta seguiría con sus métodos de guerra gaucha bajo la conducción de Güemes y brindaría auxilio a las tropas enviadas desde Buenos Aires.

Dos días después, iniciaba sus sesiones el Congreso de Tucumán que designó Director Supremo a Juan Martín de Pueyrredón. El nuevo jefe del ejecutivo viajó a Salta ante las críticas y sospechas de muchos porteños, que dudaban de la capacidad militar de Güemes y sus gauchos. Pueyrredón quedó tan conforme que ordenó que el ejército del Norte se retirara hasta Tucumán y ascendió al caudillo salteño al grado de coronel mayor.

San Martín apoyó la decisión de Pueyrredón y confirmó los valores militares y el carisma de Güemes y le confió la custodia de la frontera Norte. Dirá San Martín: «Los gauchos de Salta solos están haciendo al enemigo una guerra de recursos tan terrible que lo han obligado a desprenderse de una división con el solo objeto de extraer mulas y ganado«.

Belgrano también valoraba la acción de Güemes. De esta forma nació entre ellos una gran amistad. Esto expresó Güemes a su amigo en una carta: «Hace Ud. Muy bien en reírse de los doctores; sus vocinglerías se las lleva el viento. Mis afanes y desvelos no tienen más objeto que el bien general y en esta inteligencia no hago caso de todos esos malvados que tratan de dividirnos. Así pues, trabajemos con empeño y tesón, que si las generaciones presentes nos son ingratas, las futuras venerarán nuestra memoria, que es la recompensa que deben esperar los patriotas».

El jefe de las fuerzas realistas, general Joaquín de la Pezuela, envió una nota al virrey del Perú, señalándole la difícil situación en que se encontraba su ejército ante la acción de las partidas gauchas de Güemes. «Su plan es de no dar ni recibir batalla decisiva en parte alguna, y sí de hostilizarnos en nuestras posiciones y movimientos. Observo que, en su conformidad, son inundados estos interminables bosques con partidas de gauchos apoyadas todas ellas con trescientos fusileros que al abrigo de la continuada e impenetrable espesura, y a beneficio de ser muy prácticos y de estar bien montados, se atreven con frecuencia a llegar hasta los arrabales de Salta y a tirotear nuestros cuerpos por respetables que sean, a arrebatar de improviso cualquier individuo que tiene la imprudencia de alejarse una cuadra de la plaza o del campamento, y burlan, ocultos en la mañana, las salidas nuestras, ponen en peligro mi comunicación con Salta a pesar de dos partidas que tengo apostadas en el intermedio; en una palabra, experimento que nos hacen casi con impunidad una guerra lenta pero fatigosa y perjudicial.«

A principios de 1817, Güemes fue informado sobre los planes del Mariscal de la Serna de realizar una gran invasión sobre Salta. Se trataba de una fuerza de 3.500 hombres integrada por los batallones Gerona, Húsares de Fernando VII y Dragones de la Unión. Eran veteranos vencedores de Napoleón. Güemes puso a la provincia en pie de guerra. Organizó un verdadero ejército popular en partidas de no más de veinte hombres.

El 1º de marzo de 1817, Güemes logró recuperar Humahuaca y se dispuso a esperar la invasión. Los realistas acamparon en las cercanías. Habían recibido refuerzos y ya sumaban 5.400. La estrategia de Güemes será una aparente retirada con tierra arrasada, pero con un permanente hostigamiento al enemigo con tácticas guerrilleras. En estas condiciones las fuerzas de La Serna llegaron a Salta el 16 de abril de 1817. El boicot de la población salteña fue absoluto y las tropas sufrieron permanentes ataques relámpago. El general español comenzó a preocuparse y sus tropas empezaron a desmoralizarse. No lo ayudaron las noticias que llegaron desde Chile confirmando la victoria de San Martín en Chacabuco. De la Serna decidió emprender la retirada hacia el Alto Perú.

Las victorias de San Martín en Chile y de Güemes en el Norte permitían pensar en una lógica ofensiva común del ejército del Norte estacionado en Tucumán a las órdenes de Belgrano y los gauchos salteños hacia el Alto Perú. Pero lamentablemente las cosas no fueron así. La partida de San Martín hacia Lima, base de los ejércitos que atacaban a las provincias norteñas, se demorará en Chile por falta de recursos hasta agosto de 1820. Belgrano, por su parte, será convocado por el Directorio para combatir a los artiguistas de Santa Fe. Güemes y sus gauchos estaban otra vez solos frente al ejército español.

En marzo de 1819, se produjo una nueva invasión realista. Güemes se preparaba nuevamente a resistir. Sabía que no podía contar con el apoyo porteño: su viejo rival José Rondeau era el nuevo Director Supremo de las Provincias Unidas. La prioridad de Rondeau no era la guerra por la independencia sino terminar con el modelo artiguista en la Banda Oriental, que proponía federalismo y reparto de tierras. El nuevo director llegó a ordenarle a San Martín abandonar su campaña libertadora hacia el Perú y regresar a Buenos Aires con su ejército para reprimir a los federales. San Martín desobedeció y aclaró que nunca desenvainaría su espada para reprimir a sus compatriotas.

El panorama de Salta era desolador. La guerra, permanente, los campos arrasados y la interrupción del comercio con el Alto Perú habían dejado a la provincia en la miseria. Así lo cuenta Güemes en una carta a Belgrano: «Esta provincia no me representa más que un semblante de miseria, de lágrimas y de agonías. La nación sabe cuántos y cuán grandes sacrificios tienen hechos la provincia de Salta en defensa de su idolatrada libertad y que a costa de fatigas y de sangre ha logrado que los demás pueblos hermanos conserven el precio de su seguridad y sosiego; pues en premio de tanto heroísmo exige la gratitud que emulamos de unos sentimientos patrióticos contribuyan con sus auxilios a remediar su aflicción y su miseria». Pero los auxilios no llegaron nunca y la situación se hacía insostenible porque las clases altas de Salta le retaceaban su apoyo por el temor de aumentar el poder de Güemes y por la desconfianza que le despertaban las partidas de gauchos armadas a las que sólo toleraban ver en su rol de peones de sus haciendas.

En 1820, la lucha entre las fuerzas directoriales y los caudillos del Litoral llegó a su punto culminante con la victoria de los federales en Cepeda. Caían las autoridades nacionales y comenzaba una prolongada guerra civil. En ese marco, se produjo una nueva invasión española. En febrero, el brigadier Canterac ocupó Jujuy y a fines de mayo logró tomar la ciudad de Salta. San Martín, desde Chile, nombró a Güemes y le pidió que resistiera y le reiteró su absoluta confianza nombrándolo Jefe del Ejército de Observación sobre el Perú. A Canterac no le irá mejor que a La Serna: terminará retirándose hacia al Norte.

El año 1821, fue sumamente duro para Güemes porque a la amenaza de un nuevo ataque español se sumaron los problemas derivados de la guerra civil. Güemes debía atender dos frentes militares: al Norte, los españoles; al Sur, el gobernador de Tucumán Bernabé Aráoz que, aliado a los terratenientes salteños, hostigaba permanentemente a Güemes, quién sería derrotado el 3 de abril de 1821. El Cabildo de Salta, dominado por los sectores conservadores, aprovechó la ocasión para deponer a Güemes de su cargo de gobernador. Pero a fines de mayo Güemes irrumpió en la ciudad con sus gauchos y recuperó el poder. Todos esperaban graves represalias, pero éstas se limitaron a aumentar los empréstitos forzosos a sus adversarios.

Estas divisiones internas debilitaron el poder de Güemes y facilitaron la penetración española en territorio norteño. Los sectores poderosos de Salta no dudaron en ofrecer su colaboración al enemigo para eliminar a Güemes.

El coronel salteño a las órdenes del ejército español José María Valdés, alias «Barbarucho», buen conocedor del terreno, avanzó con sus hombres y ocupó Salta el 7 de junio de 1821. Valdés contó con el apoyo de los terratenientes salteños, a los que les garantizó el respeto a sus propiedades.

Güemes estaba refugiado en casa de su hermana Magdalena Güemes de Tejada, «Macacha». Al escuchar unos disparos, decidió escapar a caballo pero, en la huída, recibió un balazo en la espalda. Llegó gravemente herido a su campamento de Chamical con la intención de preparar la novena defensa de Salta. Reunió a sus oficiales y les transfirió el mando y dio las últimas indicaciones. Murió el 17 de junio de 1821 en la Cañada de la Horqueta. El pueblo salteño concurrió en masa a su entierro en la Capilla de Chamical y el 22 de julio le brindó el mejor homenaje al jefe de la guerra gaucha: liderados por el coronel José Antonio Fernández Cornejo, los gauchos de Güemes derrotaron a «Barbarucho» Valdés y expulsaron para siempre a los españoles de Salta.

Fuente: www.elhistoriador.com.ar

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Cultura

Solidaridad con la periodista Soledad Barruti: la libertad de información es un derecho humano

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La presidenta de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN), Monica Katz, una organización histórica y aliada (muy estrechamente) a las empresas del agronegocio, ha salido a presionar con apercibimiento de acciones penales a la periodista Soledad Barruti, autora de investigaciones periodísticas (en Malcomidos y Mala Leche), que han servido para concientizar a la población sobre los efectos nocivos a la salud humana de la industrialización alimentaria

El acceso a la información es un derecho humano fundamental en una sociedad democrática y el rol de la prensa independiente en la búsqueda y difusión de la información tiene una protección especial. Por ello repudiamos el proceder antidemocrático de la presidenta de la SAN, Monica Katz por pretender poner, en concreto, un bozal legal a la periodista Soledad Barruti, con una clara intención de amedrentar y ejercer censura previa.

En su proceder como presidenta de la SAN, la Sra Mónica Katz es una persona expuesta públicamente y las opiniones vertidas sobre su persona, se relacionan a un asunto de interés público como lo es la alimentación adecuada, los impactos de la industria de la alimentación y el rol de la Sociedad Argentina de Nutrición que preside, en el marco de una sociedad libre y democrática. No sobre su vida privada.

Por nuestro lado, también repudiamos a la SAN misma como asociación sin fines de lucro por emular un fin loable como sería el de procurar que la sociedad civil sea resguardada y debidamente informada de la voracidad de la industria de la alimentación y del agronegocio, y que en el caso concreto de los cultivos transgénicos y el uso de agrotóxicos (lo sabemos en detalles), violentan abiertamente el derecho a la alimentación adecuada, tema sobre el cual la SAN ha tenido un papel lamentable y vergonzoso.

Sobre ello, ya hemos dado cuenta de la SAN ante el juicio en la justicia federal sobre la soja transgénica de Monsanto, donde se pone de manifiesto cómo operan algunas organizaciones de profesionales y/o sin fines de lucro (como la SAN) que se enmascaran como espacios científicos con criterios objetivos pero en realidad son verdaderos entes corporativos pseudocientíficos, que funcionan como legitimadores de sistemas productivos de alimentos y con ello «ayudan» a consolidar y dar garantía de seguridad al negocio de las corporaciones alimentarias, soslayando y ocultando los verdaderos impactos en la salud humana, tal como es el caso de los transgénicos y el uso de agrotóxicos en el proceso agroalimentario.

En tal sentido, la SAN cuenta con un prontuario nefasto de alianzas y aquelarres asociativos con las empresas y organizaciones (como ILSI, CISAN y Argenbio) del agronegocio y funcionarios públicos funcionales para rendirle pleitesías a los transgénicos (y guardar silencio absoluto respecto a los residuos de agrotóxicos en frutas y verduras), a través de pasquines inundados de datos burdos, con tergiversación de fuentes, inclusive información falsa o sesgada sobre la inocuidad alimentaria de aquellos. Y lo más grave, en algunos casos se citan autores y organizaciones que presentan serios conflictos de intereses al tener financiamiento de las propias empresas productoras de transgénicos.

Lee la posición pública, planfetaria y burda de la SAN sobre los transgénicos

El panfleto linkeado muestra claramente que la SAN no cumple con su propósito de «Desarrollar y difundir la ciencia de la nutrición para una mejor alimentación y calidad de vida de la población» (sic).

Nuestra solidaridad con la periodista Soledad Barruti. Repudio por el proceder de Mónica Katz, Presidenta de la Sociedad Argentina de de Nutrición. La libertad de información es un derecho humano.

Si tiene agrotóxicos, no es alimento. Los cultivos transgénicos son un negocio de las corporaciones. Y un riesgo para la salud y contaminan el ambiente. Fuera el agronegocio de nuestro plato.
Naturaleza de Derechos

Periodistas Argentinas@PeriodistasdArg

Apoyamos y respaldamos la posición de nuestra colega @solebarruti .
Por el derecho a la información:

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Carta documento
Hoy recibí una carta documento de Monica Katz en la que me exige no nombrarla nunca más ni por su nombre ni por su cargo bajo la amenaza de iniciarme acciones penales. Un pedido de censura previa con el que debería encarar mi trabajo de acá en más, o el famoso bozal legal que tanto circula en otros ámbitos. Igual, tranquiles que si hay algo que estoy dispuesta a defender es el derecho a la información, que no es mío sino de ustedes. Acá mi respuesta:

CARTA DOCUMENTOHoy recibí una carta documento de Monica Katz en la que me exige no nombrarla nunca más ni por su nombre ni por su cargo bajo la amenaza de iniciarme acciones penales. Un pedido de censura previa con el que debería encarar mi trabajo de acá en más, o el famoso bozal legal que tanto circula en otros ámbitos. Igual, tranquiles que si hay algo que estoy dispuesta a defender es el derecho a la información, que no es mío sino de ustedes. Acá mi respuesta.

Posted by Malcomidos on Wednesday, January 15, 2020

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