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Cultura

Titanic, las historias ocultas del rodaje: un director tiránico, un barco tamaño real y un envenenamiento colectivo

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El 19 de diciembre de 1997 se estrenó la película de James Cameron que recaudó 2.000 millones de dólares. Los nervios de Leonardo Di Caprio. Las cartas de Kate Winslet para ganar el papel. La intimidad de la escena del desnudo. El tanque gigante con agua helada, la neumonía de la actriz principal y cómo lograron que se aceptara el tema de Celine Dion que luego se convirtió en un éxito mundial

– Esto se fue de las manos. No podemos financiar más esta locura- dijo uno de los productores.

– La película sigue según lo planeado– contestó el director.

– Ya gastamos demasiado. Hay que cortar escenas

– Si quieren cortar algo, me van a tener que echar

– No nos ponga en esta situación- dijo el productor.

– Y le aviso que para despedirme, me van a tener que matar– replicó James Cameron.

La maquinaria, monstruosa y extremadamente cara, se había puesto en marcha hacía mucho. Las dudas, de manera inevitable, aparecieron en los ejecutivos de los dos estudios involucrados. Pero a las dudas siguió el pánico. Se obsesionaron con el fracaso. No podían verle otro final a esta historia. Pero fracaso en este caso significaba la quiebra de estudios, el fin de carreras artísticas, ejecutivos despedidos y pérdida de una cantidad obscena de millones de dólares.

Suele suceder, los casos son múltiples (Heaven´s Gate, Waterworld, One from the Heart, los films de Orson Welles), que una película que se va de presupuesto, que se adivina grandilocuente, de la que se filtran los problemas durante el rodaje, padezca un fracaso estrepitoso. Se suele castigar, a priori, la desmesurada ambición de un director. Y James Cameron era el candidato ideal para que esto sucediera. Megalómano, excesivo, despótico. Y ambicioso. Esa ambición se suele pagar muy cara. No les cae bien a los críticos ni a la industria y el castigo es la lapidación de la obra, casi sin darle chances. Esa arrogancia se la hacen pagar en algún momento. Le demuestran que la omnipotencia que creen ostentar es tan sólo una sensación.

Además en este caso la analogía era demasiado fácil, estaba al alcance de la mano. Todo el mundo sabía que al primer traspié se iba a equiparar el hundimiento de los dos gigantes, de los dos Titanics: el barco y la película. Estaban esperando el fracaso del film para hablar de naufragio, era una carrera para ver quién era el primero en ser obvio.

Pero apenas se estrenó, Titanic se convirtió en un éxito extraordinario. Encabezó la taquilla durante cuatro meses y se transformó en la película más taquillera de la historia (luego superada por Avatar también de James Cameron y por la última entrega de los Avengers). Recaudó alrededor de 2.000 millones de dólares. Y arrasó en las entregas de premios anuales (entre ellos el récord de once Oscars tras catorce nominaciones).

Todo empezó con la obsesión de James Cameron por los naufragios. Ese mundo del mar, el fracaso, la tragedia y los restos que quedan hundidos siempre lo atrajeron. Al ver un documental sobre una expedición a los restos del Titanic supo que ese sería su próximo proyecto. Consiguió que el estudio le financiara filmaciones subacuáticas. Para eso, su hermano ingeniero aeroespacial, diseñó una cámara especial que pudiera sumergirse a mucha profundidad y resistir la presión del agua para poder recorrer los vestigios del verdadero trasatlántico.

Él no quería hacer una película catástrofe más. Quería (necesitaba: su obsesión no le permitía otra cosa) precisión histórica para narrar una historia de amor épica con el desastre como marco. El Titanic como tema no parecía demasiado original ni tentador. Como dijo algún productor rival para menospreciar el proyecto: “¿A quién le puede interesar? Ya todos saben que pasa: el barco indestructible se hunde. Y todos se mueren. Muy aburrido”. Sin embargo el poder de seducción y la convicción de Cameron consiguieron el visto bueno. De entrada avisó que sería carísimo. Hizo lo contrario a lo que hacen todos, en vez de ocultar el tamaño de su empresa, les anunció que necesitaría 150 millones de dólares. Aunque, después de varias negociaciones, el primer presupuesto lo cerraron en 109 millones. Al final gastaría casi el doble del cálculo original.

La primera escena que hicieron los actores. Cameron la eligió para incomodarlos, romper el hielo. Di Caprio, con solo 22 años, estaba tan nervioso que se equivocó en la letra. El director dejó el error en el filmLa primera escena que hicieron los actores. Cameron la eligió para incomodarlos, romper el hielo. Di Caprio, con solo 22 años, estaba tan nervioso que se equivocó en la letra. El director dejó el error en el film

El proyecto pertenecía a 20th Century Fox. Pero era muy costoso y el riesgo era monumental. Así que lo querían compartir. Hablaron con Universal que no quiso tener nada que ver con ese potencial desastre. Paramount aceptó convertirse en socio pero limitando su aporte a algo menos que los 50 millones de dólares debiendo la otra compañía poner todo lo que se excediera de presupuesto. Paramount se aseguró la distribución en Estados Unidos. El costo era una más de las preocupaciones que asolaban a los directivos. Veían que la película iba a ser muy extensa. Más de tres horas que atentaban directamente contra sus posibilidades comerciales. La duración no sólo provocaba que cada sala tuviera menos pasadas diarias sino que las películas demasiado largas acobardan a los espectadores que no están dispuestos a estar tanto tiempo frente a la pantalla.

Antes de escribir el guión, James Cameron se documentó. Leyó todo lo que pudo sobre el Titanic y su naufragio. Una de las paredes de su oficina se cubrió con publicaciones sobre el barco. No quería dejar ningún detalle sin conocer, no le importaba si se notaba o no en pantalla. Con que él supiera que algo era incorrecto o que no estaba chequeado de manera adecuada, eso se convertía en un obstáculo que le impedía continuar.

Los ejecutivos querían otra pareja protagónica. Para el papel de Rose pasaron por las audiciones Gwylneth Paltrow, Claire Daines y Gabrielle Anwar entre otras. Kate Winslet quería ese personaje. Y luchó por él. Le escribió cartas a Cameron: “Rose soy yo” tenían como todo texto. Y hasta le mandó flores y se enojó cuando se enteró que otra actriz había pasado por las audiciones: “Me cuesta entender que todavía estés dudando y no te hayas dado cuenta que acá tenés a tu Rose”. La insistencia y las ganas de Kate hicieron ver a Cameron que la actriz estaría dispuesta a hacer todo lo necesario (a aguantar todo lo necesario) para ser una Rose perfecta.

Después de Titanic Kate Winslet y Leonardo Di Caprio construyeron una amistad indestructibleDespués de Titanic Kate Winslet y Leonardo Di Caprio construyeron una amistad indestructible

Tom Cruise quiso hacer a Jack pero ni siquiera fue considerado. La directora de casting acercó los nombres de Chris O´Donnell, Billy Crudup y Stephen Dorff. Matthew McConaughey fue quien más chances tuvo de quedarse con el papel. Hasta hizo pasadas de guión con Winslet. Y también lo probaron para el papel del prometido millonario de ella, el que obtuvo Billy Zane. Pero se quedó sin ninguno de los dos roles. Para los secundarios se consideró a Barbra Streissand -no aceptó: era poca cosa para ella- y a Robert De Niro como el capitán, pero a último momento desistió alegando temas de salud.

Los personajes son esquemáticos, no tiene una gran profundidad. Están ahí para demostrar la diferencia de clases y para que los protagonistas vivan una gran historia de amor. Ese esquematismo hace más valorable la actuación de Leonardo Di Caprio, que en ese entonces tenía 22 años. No hay mucho para sacar de ese héroe enamorado que de antemano sabemos condenado a la tragedia. Kate Winslet se muestra vivaz y delicada en otra gran actuación.

Los dibujos de Rose desnuda (y la mano que aparece haciéndolos) son de James Cameron. Él mismo dibujó a su personaje. Le pidió a Kate que posara en ropa interior frente a él para hacerlos. Esa fue la primera escena entre los actores. El barco todavía no estaba listo y la pileta gigantesca tampoco estaba llena así que el director debió filmar todas las escenas posibles que no requirieran de mar. Eligió esta para incomodar a sus actores, para romper el hielo. Creyó, con acierto, que al no conocerse tanto, al no haber entrado en confianza, la escena tendría una tensión singular. Los nervios de Di Caprio era tan grandes que en un momento le pide a que se acostara en la cama en vez de en el sillón como indicaba el guión. El tropiezo fue tan genuino que quedó en a versión final.

James Cameron con Kate y Di Caprio. El agua helada y la inmersión prolongada produjeron varias enfermedades. Desde una neumonía de Kate Winslet hasta problemas renales variosJames Cameron con Kate y Di Caprio. El agua helada y la inmersión prolongada produjeron varias enfermedades. Desde una neumonía de Kate Winslet hasta problemas renales varios

La Rose anciana, la de la actualidad, fue Gloria Stuart. Cameron pidió que le buscaban a una actriz que hubiere brillado en la década del 30 pero que luego hubiera desaparecido. Stuart, al momento de la filmación, tenía 87 años y debía ser maquillada para parecer centenaria (se dio la curiosidad que dos actrices distintas Gloria Stuart y Winslet estuvieran nominadas al Oscar por hacer a la misma persona en una misma película). La anciana con la sabiduría que dan los años respondía a cada exceso del director llamándolo “Herr Direktor”.

Los protagonistas de la historia de amor son personajes ficcionales (aunque en la tripulación hubo un joven que se llamaba Jack Dawson y que murió en el naufragio). Pero estos se mezclan con muchos otros personajes que sí estuvieron en el desgraciado viaje. La precisión histórica que desvelaba a Cameron no la logró sólo con un vestuario apropiado o peinados y maquillaje acorde. Contrató a un especialista en normas de etiqueta de principios del Siglo XX que además de escribir un manual que le sirvió de guía a todo el equipo, dio varias charlas durante el rodaje y supervisó cada escena para que no existieran anacronismos ni siquiera microscópicos.

Pero si hablamos de ajustar a los hechos reales, la mayor proeza fue la construcción en tamaño real del barco hundido. Cameron no quería maquetas ni miniaturas. Necesitaba que todo se viese como había sido. Sólo a algunas partes (los botes por ejemplo) se les redujo el 10 % de su tamaño original. Para algunas escenas como la de la sala de máquinas, Cameron pidió que le consiguieron extras de baja estatura, así todo se veía más grande todavía.

Gloria Stuart en Titanic, la actriz llamaba al despótico Cameron "Herr Direktor"Gloria Stuart en Titanic, la actriz llamaba al despótico Cameron “Herr Direktor”

El estudio compró un terreno costero en Baja California, México para construir el barco y el tanque inmenso en el que filmarían las escenas. Toda la operación significó 57 millones de dólares de inversión. La profundidad de ese tanque era de un metro para que todos los actores pudieran hacer pie y pudieron permanecer el mayor tiempo posible. Todo el que pasó por el set terminó, más temprano que tarde, en el agua, empujado por Cameron que siempre sentía necesitar más náufragos en su mar. En algún momento desesperado porque no se hacía lo que había pedido (o al menos eso interpretaba él), Cameron tomó de las solapas a una decena de extras y los metió de cabeza en el desmesurado tanque. Sólo paró cuando llegó al número deseado de víctimas.

Afuera, en los descansos entre escenas, los esperaban unos piletones con agua caliente en la que los actores procuraban recuperar temperatura.

El agua helada y la inmersión prolongada produjeron varias enfermedades. Desde una neumonía de Kate Winslet hasta problemas renales varios, más allá de algunas fracturas de un par de dobles de riesgo. Pero la gran emergencia médica de la filmación se produjo en un almuerzo cuando estaban filmando escenas de los restos del barco original en el fondo del mar. En esa comida el plato principal era una rica y algo exótica sopa de pescado. Algunos le sintieron gusto raro pero no dijeron nada porque no sabían bien cuál debía ser el sabor de ese caldo. Pero al poco tiempo empezaron los problemas. Alguien había envenenado la sopa con una importante cantidad de P.C.P. (conocida también como Polvo de Ángel) un fuerte y potente alucinógeno que produjo estragos en el equipo técnico. James Cameron apenas se dio cuenta de la situación corrió al baño para provocarse el vómito y paliar los efectos antes de que la droga hiciera efecto. La filmación debió interrumpirse un par de días. No se sabe si se trató de una broma de mal gusto, un accidente o una venganza al comportamiento de Cameron.

Kate Winslet y Leonardo DiCaprio como Rose y Jack en TitanicKate Winslet y Leonardo DiCaprio como Rose y Jack en Titanic

El manejo tiránico del set de James Cameron es bien conocido. Siempre tenso, al borde del maltrato (en sus días más serenos), el director no suele hacerse cargo de sus modos poco amables. Él, dice, busca resultados concretos y para lograr algo se necesita dolor, atravesar el dolor. Esa es su ética de trabajo. Como contracara no se puede decir que él mismo no lo se sometiera a las mismas condiciones. Las jornadas de trabajo eran extensísimas, maratónicas. Hay fotos extraordinarias en la que lo muestran dentro del tanque, tapado hasta los hombros por el agua, concentrado en la explicación de la escena cumbre a Di Caprio y a Winslet que lo escuchan con atención y algo ateridos por el frío.

La idea original de Cameron era la de contar con la música instrumental de Enya pero no hubo acuerdo. El contratado finalmente fue James Horner. El pedido que recibió fue el mismo. Sólo música instrumental. Así que para no provocar la furia de Cameron se guardó hasta el final la carta de la canción con letra que había escrito. Cuando el director escuchó My Heart Will Go On supo que debía cambiar su decisión. (Otro detalle: Celine Dion al principio rechazó el tema, no le gustaba; fue su marido quien la convenció).

Como todo lo referido a Titanic la música también fue un éxito extraordinario. La canción cantada por Celine Dion se convirtió en el single más vendido de la historia y la banda de sonido obtuvo 11 discos de platinos sólo en Estados Unidos tras vender 11 millones de copias.

Play

El estreno previsto para mediados de 1997, para aprovechar las vacaciones norteamericanas, la temporada alta cinematográfica, se debió posponer. Otra vez las profecías catastróficas se instalaban. El director explicó que se trataba de una demora por los complejos efectos especiales. Ya se hacían cuentas: la película iba a salir más de 200 millones de dólares; a valores actualizados ya era más cara que el mismo barco sobre el que se inspiraba. El estudio le pidió a Cameron que para tranquilizar a los periodistas especializados diera algunas entrevistas. Él aceptó de mala gana.

Fue así que en medio del montaje y cuando los rumores sobre Titanic cada vez eran peores y los malos augurios cada vez mayores, Cameron recibió a una periodista en la sala de montaje. Mientras conversaban, le mostró una escena. Duraba poco más de un minuto. Cuando terminó el director le dijo: “Espero que la hayas mirado bien. Porque fuiste la última en hacerlo”. Y en ese instante borró la escena para siempre. “Acabo de tirar un millón de dólares a la basura”, le dijo, olímpico, a la reportera.

Pero el 19 de diciembre de ese año, Titanic llegó a las salas. Las especulaciones terminaron en ese momento. La película se convirtió en un éxito inmediato, uno que excedió hasta su descontrolada ambición. James Cameron había logrado crear un nuevo clásico moderno.

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Lavate y Vamo representará a Argentina en el 1º Encuentro Nacional de Carnaval a Distancia de San Carlos, Uruguay.

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La Murga de Mar del Plata Lavate y Vamo fue invitada por la organización y será la única representante de Argentina en participar en el Carnaval a Distancia de la ciudad de San Carlos, Uruguay.

“El espíritu del Encuentro es que a pesar de la pandemia podamos unir a la familia carnavalera y llevar su arte mediante la televisión a todos los hogares”, expresó Julio Mendoza, director del Programa Mano a Mano con el Carnaval que se emite por Canal 2 HD San Carlos.

La modalidad del carnaval, dada la pandemia, será virtual y sin jurado, buscando mostrar cómo ha sido el trabajo de las murgas adaptándose a la nueva normalidad impuesta por el Covid.

Así, la agrupación de Mar del Plata presentará su trabajo en video según las condiciones fijadas: sin vestuarios ni maquillajes. El mismo será transmitido en vivo los días 26 y 27 de febrero por la televisión uruguaya. Además, la oportunidad servirá como presentación del nuevo trabajo de Lavate “FLORESSER” seres que florecen.

“Argentina tiene un excelente representante en la Murga Lavate y Vamo que cuando ha venido a Uruguay no sólo ha dejado muy alta la vara sobre el escenario sino que debajo de él, por su calidad de gente, quedamos todos encantados. Será un placer que Lavate y Vamo nos acompañe en este evento”, señaló Mendoza.

El Encuentro podrá seguirse a través de la web https://tv.vera.com.uy/canal/8204 y por la página de Facebook del Programa Mano a Mano con el Carnaval: https://www.facebook.com/manocarnavalcanal2

Son integrantes de Lavate y Vamo Facundo Aguirre, Juan Salvatore, Andrés Sánchez, Daire Machado, Emilio García Barral, Jorge Méndez (Primos); Nicolás Caraballo, Noelia Pereira, Jorge Martínez (Sobreprimos); Maximiliano Sequeira, Alejandro Tucci, Santiago Baude, Julio Martínez, Marcos Sequeira, Elías Acosta, Jorge Pirez (Segundos); Mauricio Vega (platillos), Enzo Vega (bombo), Víctor Hugo Vega (redoblante) Dirección escénica: David Blicher. Arreglos corales: Jesús Fernández y David Blicher.

FUENTE : LEANDRO SANCHEZ

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Con los primeros programas en vivo se inauguró Radio XFN

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La luz roja se encendió a las 8.30 de la mañana para comenzar esta nueva etapa de XFN. La radio empezó con su programación en vivo con dos programas nuevos que darán color a los sábados a la mañana y que suman calidad y calidez a los contenidos que ya se venían transmitiendo.

En la primer parte de la mañana, Ruben Muñoz, expresidente de CAPRICA, explicó cómo fue el recorrido para generar tanto la cámara de productores y realizadores como para armar el canal y la radio de XFN. También recordó que se pueden ver los dos contenidos desde la web por sus páginas, canalxfn.com y radioxfn.com o a través de la app para android canalxfn y radioxfn.

El proceso de crecimiento en el que están las herramientas comunicacionales de CAPRICA es el reflejo de mucho trabajo y esfuerzo, de varias gestiones que nos permitieron crecer y mejorar los equipamientos.

Desde hoy, los sábados de 9 a 10 estará el equipo de Raíces Argentinas, conducido por Charlie Fredriksson y Susana Arán. Toda la cultura, la música, las costumbres de los argentinos, el orgullo de la celeste y blanca en este programa de interés cultural.

Luego, de 10 a 13 horas, se presenta “Ahí Vamos”, un magazine con mucha onda, alegre y amiguero conducido por Adrián Scalora y Javier Ordoqui. Repaso de los temas más importantes de la semana, entrevistas en vivo, una agenda musical elegida para cada sábado, lo que pasa en las redes sociales y el segmento vintage dedicado a los mejores recuerdos.

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Murió César Isella, el gran compositor y cantante argentino de folklore

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El autor de los clásicos “Canción con todos” y “Canción de las simples cosas” falleció hoy a los 82 años de edad. Meses atrás estuvo internado en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) por una grave complicación coronaria

Dolor en el mundo del folklore y en la música popular: murió César Isella. El autor de “Canción con todos” y “Canción de las simples cosas” falleció hoy a los 82 años de edad. Seis meses atrás estuvo internado en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) por una grave complicación coronaria: padecía una cardiopatía severa que surgió de la quimioterapia a la que fue sometido en 2012. Desde entonces fue internado tres veces allí.

En julio, su hijo Fernando explicó: “No va a quedar internado pese a que la situación coronaria que atraviesa mi padre es jodidísima”. “Al estar en España se me complica tener el seguimiento de la situación y no pude hablar con la cardióloga que lo atiende”, agregó sobre su padre, uno de los cantantes y compositores de folklore más respetados de la Argentina y una de las figuras de lo que fue el Movimiento del Nuevo Cancionero.

El parte suscrito por el director médico del Comité Médico Operativo del ICBA, Alberto Alves de Lima, decía entonces: “El Sr. César Isella estuvo internado en esta institución por descompensación de su enfermedad de base y respondió adecuadamente al tratamiento implementado. Por lo cual en el día de hoy será externado y continuará su seguimiento por el área ambulatoria”.

César IsellaCésar Isella

El cuadro de salud del autor salteño que integró el conjunto Los Fronterizos y una importante dupla compositiva con Armando Tejada Gómez generó una preocupación en ese momento, por lo que otros músicos estaban preparando un homenaje titulado #FuerzaCesarIsella donde se proponían cantar en Instagram dos de sus obras más populares: “Canción con todos” y “Canción de las simples cosas”.

En su carrera también se puede destacar que fue el impulsor de Soledad Pastorutti cuando ésta era una niña, pero la relación terminó en malos términos y llegaron a la instancia judicial. En 2010 ganó con su composición “El cantar es andar” el certamen folclórico del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar. En total, grabó 13 discos con Los Fronterizos y 15 como solista.

Isella nació en Salta el 20 de octubre de 1938 y murió hoy, 28 de enero de 2021, a los 82 años. En las redes sociales, quienes amaban su música lo despidieron con mucha tristeza, recordando sus grandes creaciones artísticas y destacando el aporte invaluable que le hizo a la música popular argentina.

FUENTE INFOBAE

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