Connect with us

Deportes

Torneo Federal A: Alvarado logró el objetivo primario, ya está en el octogonal para ir por el primer ascenso

Published

on

En un encuentro que no fue bueno y que el calor influyó en el trámite, a Alvarado poco le importó, hizo su trabajo, festejó a poco del final y se quedó con un triunfo por 1 a 0 sobre Rivadavia de Lincoln que le permite mantenerse como puntero de la Zona 1, selló el pasaje al octogonal semifinal del Torneo Federal A y el domingo tiene la posibilidad de asegurar el 1 ó 2 de la tabla, para tener ventaja en la siguiente fase. Wilson Albarracín, de penal, marcó el único tanto a 5′ del final.
El partido en términos generales fue malo. Y en eso tuvo bastante que ver el espeso clima, los más de 30 grados en el “Coliseo”, que sumados al desgaste que traían los jugadores por la seguidilla de partidos, llevó a que el ritmo sea lento, poco atractivo, y con escasas situaciones de gol. En esa primera mitad, el que más cerca estuvo y mejor jugó fue Rivadavia, sin demasiada profundidad, tocando bien hasta tres cuartos de cancha y, casi siempre, equivocándose a la hora de acelerar. Así y todo, inquietó con Hernán Altolaguirre, el grandote centrodelantero que en las dos que se le pudo escapar a Paulucci y Martínez, le sacó pintura al travesaño y al ángulo derecho de Juan Francisco Rago que sólo podía mirar. Después, se repitieron en centros sin destinos o remates desde afuera del área que se perdieron lejos del arco marplatense.
Del otro lado, el “torito” sintió el calor, le faltaba una velocidad más, no presionaba tan arriba para no desgastarse rápido y después le costaba recuperarla. Para peor, cuando lo hacía, buscaba en la larga a Susvielles que era absorvido por los centrales y tenía lejos a sus compañeros. Entonces, el arco de Starópoli quedaba lejos y apenas si lo llamaron a trabajar con un disparo franco de Riera que controló sin problemas, una acción que el “9” no pudo pivotear pero le quedó a Caro que la tiró de primera afuera y, la más clara, otra vez en los pies del exFerro de Pico, que recibió de Urquiza, se acomodó y metió el derechazo bajo que exigió una buena respuesta del “uno”.
El resultado no estaba mal y la noticia lamentable fue la salida, una vez más, por la lesión de Pablo Saucedo en la parte posterior del muslo izquierdo. Había ingresado Cocchi que colaboró con Palisi en la recuperación y se animó con un derechazo alto que cerró la etapa. La segunda, abrió con un “torito” mejor posicionado, mejor parado, que sufrió en el arranque por la derecha, donde Tolosa ganó dos veces seguidas, pero las recharazon los defensores adentro.
Los cambios le dieron un poco más de aire a los equipos y trató de tomar mayor atractivo, aunque las imprecisiones seguían estando a la orden del día. El que mejor llegara desde lo físico al tramo final, podía hacer alguna diferencia. El ingreso de Tamburelli no le dio el rédito que pretendía Schiavi, el local ya no lastimaba y cuando lo hizo con centros la defensa y Rago desactivaron sin problemas. Y de a poco, los de Giganti se animaron más, Lucero seguía corriendo como si recién hubiera arrancado, Urquiza era cada vez más preponderante por derecha, Albarracín entró con muchas ganas, Caro se sumaba y, atrás de ellos, Palisi era un pulpo corriendo y recuperando.
La lentitud del juego, hacía que en cada aceleración pudiera pasar algo. Avisó Lucero por derecha, que se sacó de encima a Macías, sorteó a Lúquez y cuando la tenía para definir, perfilado para su zurda, escuchó el grito de Caro que se la pedía atrás, buscó el pase y dejó pasar una oportunidad clarísima para desnivelar. En la siguiente, después de que Schiavi haya sacado a Altolaguirre para apostar a la velocidad de Perujo, el exIndependiente de Neuquén volvió a ganar por derecha, esperó a Urquiza y tocó para el centro del lateral al segundo palo, Riera le ganó en las alturas a Starópoli que le cometió penal pero Nasier dejó seguir, le quedó a Albarracín que remató al arco sin arquero, López Quintero en la línea respondió como tal y fue penal y expulsión. El propio goleador canjeó por gol con un toque suave, con toda su jerarquía, al palo derecho del necochense que fue al otro lado y puso el 1 a 0 a 6′ del final.
En los 5′ finales y los 6 de adición que dio el árbitro, Rivadavia fue puro apresuramiento, llenó el área de centros para un Altolaguirre que ya no estaba, Alvarado se defendió bien, aguantó con uñas y dientes el triunfo y la clasificación, y terminó festejando el objetivo logrado para poder descansar más tranquilo, llegar de otra forma al choque con Ferro y esperar la definición de la zona propia y la ajena, para conocer sus siete rivales en el octogonal semifinal del Federal A.
Síntesis
Rivadavia (Lincoln) (0): Agustín Starópoli; Pablo Lábbate, Carlos López Quintero, Cristian Lúquez y Lucas Macías; Eric Véliz y Facundo Graziano; Juan Manuel Tolosa,Brian Visser y José Paradela; Hernán Altolaguirre. DT: Fabio Schiavi.
Cambios: ST 13′ José Tamburelli por Paradela, 16′ Esteban Castaño por Véliz y 36′ Emiliano Perujo por Altolaguirre.
Alvarado (1): Juan Francisco Rago; Emanuel Urquiza, Federico Paulucci, Gastón Martínez y Tomás Mantia; Matías Caro, Martín Palisi y Pabo Saucedo; Gonzalo Lucero, Joaquín Susvielles y Ezequiel Riera. DT: Mauricio Giganti.
Cambios: PT 37′ César Cocchi por Saucedo; ST 17′ Wilson Albarracín por Susvielles y 40′ Martín Quiles por Riera.
Goles: ST 40′ Albarracín, de penal. (A).
Incidencias: ST 39′ López Quintero (R)
Árbitro: Esteban Nasier, de Chascomús.
Estadio: “El Coliseo”.
 
Resto de la fecha
Sansinena 3 – Deportivo Madryn 0
Ferro de Pico 0 – Villa Mitre 1 (parcial)
Deportivo Roca 4- Independiente 0
1 Villa Mitre (BB) 26 15 6 8 1 15 9 6
2 Alvarado 26 15 7 5 3 22 11 11
3 Ferro (GP) 23 15 6 5 4 18 16 2
4 Dep. Roca 21 15 6 3 6 21 20 1
5 Cipolletti 20 15 5 5 5 15 16 -1
6 Independiente (N) 19 16 5 4 7 13 21 -8
7 Rivadavia (L) 16 15 4 4 7 18 15 3
8 Sansinena (GC) 16 15 3 7 5 12 13 -1
9 Dep. Madryn 15 15 4 3 8 10 23 -13
FUENTE: PRENSA ALVARDAO Y HORACIO ZAVALETA

Continue Reading

Deportes

LA SCALONETA NO PARA. GOLEADA DE LA SELECCION NACIONAL

Published

on

Es imposible de frenar. Messi, su equipo, el entusiasmo, la euforia que estalla en el Monumental. La ovación para Leo, para Dibu Martínez, para De Paul, para Di María, hasta para Scaloni (aplaudido con cantito incluido en pleno partido, sí). Es imposible de frenar esta ola celeste y blanca, ese ritmo, ese empuje, esa precisión en velocidad, esa voracidad. Es imposible de frenar, claro, porque el campeón está así, unido en una misma causa, en un puño apretado gritando por Argentina. La Selección derrocha confianza, optimismo, seguridad, energía, buena salud. Y da placer. Así aplastó a Uruguay 3-0. Y así, dio un paso más, uno enorme, a Qatar 2022.
Si ganó más que un partido es por las condiciones en las que se presentó el juego. Porque ganó (goleó y gustó) ante un rival que armó un cerrojo que parecía imposible de romper. Le ganó a una línea de cinco y a otra de cuatro, tiró una doble pared que buscó quebrarle la paciencia. Le ganó a un adversario que lo hizo sufrir, que puso a prueba a su arquero, cada vez más gigante, con tapadas decisivas . Y le ganó, como si fuera poco, a la presión de la tabla, porque en la previa se habían dado resultados favorables para cortar camino al Mundial. No le pesó.
La Selección se impuso a todo eso. Incluso, a las dudas iniciales de su defensa (luego Romero y Otamendi se afirmaron). Pero hay un aura tan positivo, que no sólo el palo ahora juega a favor (como en la de Suárez). también las asistencias se convierten en goles. En efecto, ese pase de Messi en cachetada para la entrada de Nico González que se le coló a Muslera, cambió el partido, partió a Uruguay, lo hundió. Sin embargo, fue Argentina el que provocó ese derrumbe. Con paciencia, con solvencia, con juego asociado, con decisión. Nunca se apartó de su libreto. Su rival, en cambio, sí se quedó sin él.
Si el gol de Messi fue un mazazo, el de De Paul seis minutos después fue un golpe de nocaut. A partir de ahí, fue todo de Argentina. Pero todo, absolutamente todo. Con un Messi inspirado, picante, imparable. Con un De Paul todoterreno, lugarteniente del capitán, intratable para meter y para jugar. Con un Lo Celso metido, preciso, siempre peligroso. Con un Lautaro Martínez que, sin estar en sintonía, igual selló la goleada. Y con un equipo comprometido, lúcido, en el que los que juegan demuestran por qué juegan y los que entran no desentonan.
El equipo de Scaloni se floreó a tal punto que la gente terminó gritando “ooole” al final del primer tiempo, en el final del partido y en varios pasajes más. Fueron tres, pudieron ser cuatro o cinco (Uruguay le terminó pidiendo clemencia), en el mejor partido de la Selección en las Eliminatorias. Por el rival, por el contexto, por lo que significa, porque en el camino a Qatar hoy le sacó siete puntos a Colombia, el quinto que se clasifica por repechaje (y falta ver los tres de Brasil).


Si ganó más que un partido es por las condiciones en las que se presentó el juego. Porque ganó (goleó y gustó) ante un rival que armó un cerrojo que parecía imposible de romper. Le ganó a una línea de cinco y a otra de cuatro, tiró una doble pared que buscó quebrarle la paciencia. Le ganó a un adversario que lo hizo sufrir, que puso a prueba a su arquero, cada vez más gigante, con tapadas decisivas . Y le ganó, como si fuera poco, a la presión de la tabla, porque en la previa se habían dado resultados favorables para cortar camino al Mundial. No le pesó.


La Selección se impuso a todo eso. Incluso, a las dudas iniciales de su defensa (luego Romero y Otamendi se afirmaron). Pero hay un aura tan positivo, que no sólo el palo ahora juega a favor (como en la de Suárez). también las asistencias se convierten en goles. En efecto, ese pase de Messi en cachetada para la entrada de Nico González que se le coló a Muslera, cambió el partido, partió a Uruguay, lo hundió. Sin embargo, fue Argentina el que provocó ese derrumbe. Con paciencia, con solvencia, con juego asociado, con decisión. Nunca se apartó de su libreto. Su rival, en cambio, sí se quedó sin él.


Si el gol de Messi fue un mazazo, el de De Paul seis minutos después fue un golpe de nocaut. A partir de ahí, fue todo de Argentina. Pero todo, absolutamente todo. Con un Messi inspirado, picante, imparable. Con un De Paul todoterreno, lugarteniente del capitán, intratable para meter y para jugar. Con un Lo Celso metido, preciso, siempre peligroso. Con un Lautaro Martínez que, sin estar en sintonía, igual selló la goleada. Y con un equipo comprometido, lúcido, en el que los que juegan demuestran por qué juegan y los que entran no desentonan.


El equipo de Scaloni se floreó a tal punto que la gente terminó gritando “ooole” al final del primer tiempo, en el final del partido y en varios pasajes más. Fueron tres, pudieron ser cuatro o cinco (Uruguay le terminó pidiendo clemencia), en el mejor partido de la Selección en las Eliminatorias. Por el rival, por el contexto, por lo que significa, porque en el camino a Qatar hoy le sacó siete puntos a Colombia, el quinto que se clasifica por repechaje (y falta ver los tres de Brasil).


“La Scaloneta, la puta que lo parió”, fue el grito que se sumó esta vez al “que de la mano, de Leo Messi…”. Hubo ovaciones para todos. Para los que salieron y para los entraron (porque el DT hasta se dio el lujo de cuidar jugadores antes uno de los rivales más fuertes). Y para cada jugada que tenía olor a gol. Como si todo pasara en Disney y no en el Monumental…

Argentina, en este nivel, no sólo defiende con honores el título de campeón de América. No sólo sigue invicto en 24 partidos. Confirmó que hoy es la mejor selección del continente, aunque la tabla diga lo contrario. Y no sólo mira el Mundial más cerca. Así como está, lo mira con ilusión, con ganas, con esperanza…
Nota del periodista Sergio Maffei para Ole

Continue Reading

Deportes

ARGENTINA ENFRENTA A URUGUAY EN EL MONUMENTAL

Published

on

El seleccionado argentino de fútbol, que lleva 23 partidos invicto, recibirá este domingo a Uruguay, en el partido postergado de la quinta fecha de Eliminatorias Sudamericanas hacia el Mundial de Qatar 2022.

El encuentro comenzará a las 20.30 en el estadio Monumental, que contará con el 50 por ciento de aforo, y arbitraje del chileno Roberto Tobar.

Argentina llega al clásico del Río de la Plata con 19 puntos, único escolta de Brasil (27), y con un invicto de 23 juegos, entre clasificatorios, amistosos y Copa América.

El panorama del lado de Uruguay es otro, ya que si bien se posiciona en el cuarto lugar, dentro de los clasificados a Qatar, tiene 16 unidades y le restan cinco fuera de Montevideo sobre ocho echas.

Para este choque, el DT Lionel Scaloni maneja la opción de sacar a Joaquín Correa del ataque y colocar a Lautaro Martínez, que no estuvo con Paraguay por una molestia muscular y lo esperará hasta último momento.

El delantero del Inter de Milán, hombre clave en el ataque del equipo -un grito cada 146 minutos en 27 partidos-, y se notó sobre todo en el último toque dentro del área, más allá de las buenas apariciones de Correa, compañero también en el club italiano.

Por otro lado, Marcos Acuña, que llegó desde Sevilla con una dolencia y pidió probar contra Paraguay, posiblemente se ausente contra Uruguay, más allá del deseo concreto de ocupar la banda izquierda de la defensa.

Por el lado de Uruguay, las bajas confirmadas son Rodrigo Bentancur -límite de amarillas- y los lesionados José María Giménez y Giorgian De Arrascaeta, lo que obligará a Óscar Washington Tabárez a rearmar su mediocampo y a buscar un referente para la defensa.

Argentina: Emiliano Martínez; Gonzalo Montiel, Cristian Romero, Nicolás Otamendi y Nicolás Tagliafico; Rodrigo de Paul, Guido Rodríguez o Leandro Paredes y Giovani Lo Celso; Lionel Messi, Lautaro Martínez y Ángel Di María. DT: Lionel Scaloni.

Uruguay: Fernando Muslera, Nahitan Nández, Diego Godín, Ronald Araújo o Sebastián Coates y Matías Viña, Matías Vecino, Federico Valverde, Lucas Torreira y Nicolás De La Cruz; Luis Suárez y Edison Cavani o Darwin Núñez DT: Washington Tabárez.

Hora: 20.30.

Árbitro: Roberto Tobar (Chile).

Estadio: Monumental (36.000 habilitados).

Continue Reading

Deportes

“DIBU MARTINEZ” CANDIDATO A MEJOR ARQUERO DEL MUNDO

Published

on

El marplatense Emiliano Martínez es uno de los nominados al premio Lev Yashin, el balón de oro de los arqueros, que desde hace un par de años se sumó al premio mayor -por el que peleará Messi- que otorga la prestigiosa revista francesa France Football. Dibu, figura de la Selección Argentina y del Aston Villa, competirá con otros nueve colegas por el galardón.

Clave durante la Copa América que ganó Argentina, importante para bancar el cero en el arco en la visita a Paraguay por Eliminatorias, a Martínez le llega este gran reconocimiento en el punto más alto de su carrera. A sus grandes condiciones como arquero, “Dibu” le suma una tremenda personalidad que le permite agrandarse en los momentos más calientes, como la definición por penales frente a Colombia.

No la tendrá nada fácil Dibu, ya que sus competidores también tienen un gran nivel y pergaminos. Los otros nominados son: Gianluigi Donnarumma (campeón de la Euro con Italia), Ederson (Brasil), Kasper Schmeichel (Dinamarca), Edouard Mendy (senegalés, ganó la Champions con Chelsea), Thibaut Courtois (Bélgica), Keylor Navas (Costa Rica), Manuel Neuer (Alemania) y los eslovenos Jan Oblak y Samir Handanovic.

Continue Reading

Más Vistas