Connect with us

Opinión

Vargas Llosa: “El regreso del peronismo es una catástrofe, pero lo de Macri fue un fracaso”

Avatar

Published

on

El venerado Nobel peruano analizó en qué falló el presidente argentino saliente, explicó por qué la reciente ola de protestas en la región lo dejó perpejlo y presentó su flamante novela “Tiempos recios” 

(Desde Guadalajara). Mario Vargas Llosa no necesita presentación. Es el autor de algunas de las novelas más celebradas en español de los últimos 50 años, ensayista y articulista que combina la crítica literaria con la intervención política, y un intelectual difícil de encasillar

Pese a los incontables reconocimientos de los que ha sido merecedor (entre ellos, el Nobel de Literatura y el Premio Cervantes), y transitando la octava década de su vida, el escritor peruano continúa tan como prolífico como siempre, presentando una nueva novela apenas un año después de que viera la luz el manifiesto liberal autobiográfico “La llamada de la tribu”.

Este nuevo trabajo, titulado “Tiempos recios”, marca la vuelta de Vargas Llosa al universo cargado de política y melodrama de “Conversación en la catedral” y “La fiesta del chivo”, narrando una historia coral que tiene lugar durante la convulsionada década del 50 en Guatemala, cuando el gobierno reformista de Jacobo Árbenz comienza a tambalear producto del asedio de los Estados Unidos, que finalmente impulsaría un golpe para derrocarlo.

Es un magnífico regreso del escritor peruano, más cercano a la intriga política a lo Graham Greene que a la novela histórica testimonial, tras una serie de libros (Cinco esquinas, El héroe discreto) que no estaban a la altura de su apabullante pulso narrativo y su legado como creador de nuevas formas en el género.

En el marco de la Feria del Libro de Guadalajara, Vargas Llosa cedió 25 minutos de su agenda apretadísima para hablar con Infobae sobre “Tiempos recios”, la sorprendente actualidad de una historia que tiene más de 60 años, y dar su opinión de las últimas elecciones argentinas.

—La trama de Tiempos recios gira en torno al golpe de Estado contra Jacobo Árbenz en 1954 y su importancia en el devenir político latinoamericano. ¿Por qué es clave ese episodio de la historia guatemalteca para entender lo que sucederá en todo el continente?

— Bueno, yo era un estudiante universitario en la época en que Jacobo Árbenz inicia su mandato, haciendo reformas sociales que suscitaron un enorme interés en América Latina. Hay que recordar que la región, en esa época, era tierra de dictadores, había dictaduras prácticamente en todos los países. Entonces que una persona elegida democráticamente le diera a su gobierno ese contenido social, por ejemplo, impulsando una reforma agraria, respetando a las instituciones, generó un ambiente de libertad, de coexistencia en la gran diversidad, que fue muy estimulante para quienes creíamos que la democracia podía convertirse en el instrumento de la modernización de América Latina, donde había desigualdades gigantescas y un subdesarrollo muy profundo.

Y que este experimento se cortara de una manera tan violenta a través de un golpe de Estado, en el que participan de manera descarada los Estados Unidos, fue algo que desencantó a miles, millones tal vez, de jóvenes latinoamericanos y llevó a muchos de ellos a creer no en la democracia sino en la revolución socialista, en el paraíso comunista, que había que crearlo yéndose a las montañas con un fusil.

Entonces, para responder tu pregunta, mi impresión es que el golpe contra Árbenz retrasa por lo menos 50 años la idea democrática en América Latina y que durante todos esos años muchos jóvenes latinoamericanos intentan recrear lo que había ocurrido en Cuba, los focos guerrilleros. ¿Y al final todo eso para qué sirve? Para fortalecer a los gobiernos militares. Para justificar las matanzas espantosas que estos gobiernos militares cometieron prácticamente en todos los países latinoamericanos. Y es solo ahora, luego de medio siglo, que la democracia vuelve a tener una oportunidad en América Latina, después del gran fracaso de las sociedades socialistas, y que la opción democrática se vuelve a defender en América Latina como la mejor manera de combatir el subdesarrollo.

— ¿Cree que si Estados Unidos no hubiese impulsado el golpe en Guatemala la historia de América Latina hubiese sido completamente diferente?

— Bueno, mire, siempre es muy fácil contar la historia que no fue. No sabemos qué es lo que hubiera ocurrido, claro, pero si Estados Unidos hubiese tenido otra conducta, como sucedió en la época de Kennedy, que quiso iniciar un proceso para estimular la democratización de América Latina, aunque lamentablemente ocurrió tarde, no es imposible pensar que para la región hubiese sido diferente. Si Árbenz hubiera tenido el apoyo de Estados Unidos, apoyo que por otra parte él esperaba, para crear democracias que funcionaran a la manera americana, en la que los empresarios pagaran impuestos, algo que no había hecho nunca la United Fruits en Guatemala, por cierto, pues probablemente la idea del paraíso socialista no hubiera cundido tanto entre los jóvenes y la idea democrática habría tenido una chance que no tuvo. Tal vez eso hubiera contenido un poco el progreso de Cuba hacia la extrema izquierda. Eso no es imposible. Fíjese que el discurso de Fidel Castro cuando lo juzgan por el intento de asalto al Cuartel Moncada es un discurso socialdemócrata, es un discurso que hubiera podido pronunciar el coronel Árbenz en Guatemala. Árbenz no quería el comunismo, no quería el socialismo, quería una democracia que fuera efectiva, que modernizara los países, que sacara a los países latinoamericanos del subdesarrollo.

Entonces, no es imposible pensar que, con una política distinta hacia América Latina de Estados Unidos en los años 50, esa radicalización de la izquierda no hubiese ocurrido, y no se hubiera desperdiciado ese medio siglo con tantas masacres terribles, con tantas guerras civiles terribles.

— La historia alcanza también al magnicidio de quien lideró el golpe contra Árbenz, el militar Castillo Armas, y especula sobre quién estuvo realmente detrás de ese crimen, algo que es un misterio hasta el día de hoy.

— No se sabe y probablemente no se sabrá nunca. Había varias conspiraciones en marcha, cuál de ellas es la que triunfó, quién fue el asesino verdadero de Castillo Armas, es un misterio. Los militares crearon tal confusión, juzgaron a tanta gente y acusaron a tanta gente de conspirar, que probablemente nunca se llegará a saber exactamente quién mató a Castillo Armas. Lo que se sabe es lo que ocurrió después. Que todas esas reformas que había impulsado Jacobo Árbenz quedaron en nada; al contrario, se regresó al status quo anterior. Y Guatemala quedaría condenada a una lucha mortal entre las dictaduras y los jóvenes revolucionarios hasta hace relativamente muy pocos años.

— ¿Usted se inclina por alguna hipótesis en particular? Porque hasta Rafael Trujillo, el tirano de República Dominicana y protagonista de su novela La fiesta del chivo, está señalado como uno de los posibles responsables.

— Mire, no hay manera. Yo he hecho toda una investigación al respecto, no hay manera de saber qué es lo que ocurrió. Al hombre fuerte de Castillo Armas, que era su jefe de inteligencia, nunca lo juzgan y sin embargo lo tienen cinco años recorriendo las prisiones en Guatemala. Lo abandona la mujer, lo abandona su familia. Cuando él sale en libertad, se vincula presuntamente con grupos homicidas, narcotraficantes, y muchos años después muere en un atentado aparentemente gestada por un grupo de extrema izquierda que recordaba que él había sido el hombre de la seguridad en la época de Castillo Armas. Pero toda esta es una historia bastante misteriosa. Hay indicios que nos permiten atisbar un poco la verdad, pero conocer la verdad exactamente es imposible. Lo único que se sabe es que el pobre soldadito al que atribuyen los militares el asesinato de Castillo Armas, no solamente no mató a nadie, sino que fue asesinado él de manera absolutamente injusta y terrible para poder incriminarlo.

— Uno de las historias más sorprendentes en la novela tiene que ver con la campaña de desinformación que organiza la United Fruits, contraria a la formación de sindicatos y la reforma agraria por el efecto que tendrían en sus negocios, logrando que la opinión pública estadounidense y sus políticos crean que Árbenz es un posible aliado soviético. Su relevancia en esta era de las fake news es brutal.

— Mire, yo creo que es el primer caso, por lo menos en América Latina, en el que las fake news, las noticias inventadas, prevalecen sobre la verdad. Es muy interesante cuando uno trata de investigar cuáles son los indicios de que la Unión Soviética estaba tomando poco a poco el control de Guatemala, porque se encuentra con absolutas puras fantasías. No había un solo ciudadano soviético viviendo en Guatemala en esa época. Las medidas que Árbenz intenta realizar no son medidas ni comunistas ni socialistas, son medidas capitalistas, como por ejemplo hacer pagar impuestos a las empresas, como lo hacen en todos los países capitalistas del mundo, empezando por Estados Unidos.

—¿Cómo se orquesta esa campaña?

—Bueno, estas fake news sobre Guatemala prevalecen en gran parte gracias a periodistas norteamericanos ingenuos, desinformados, a los que un titiritero genial, un publicista al servicio de la Unidad Fruit, logra manipular en favor de los intereses de la empresa. Es muy interesante, había una escritora que yo leía siempre con mucho interés en el New York Times por lo talentosa que era, por lo inteligentes y profundamente democráticas que eran sus posiciones, Flora Lewis. Bueno, pues Flora Lewis es una de las invitadas por este publicista y es llevada a Guatemala, donde escribe un artículo viendo allá a los soviéticos ocupando. ¿Pero dónde estaban? ¿Cómo pudieron ser engañados de esa manera tan absolutamente radical periodistas que eran muy honestos?

— Los “operaron”.

—Se fiaron de unas noticias fabricadas ex profeso por un publicista. Y sobre la actualidad del asunto, yo creo que la mejor defensa que tenemos contra las fake news es que haya una libertad de prensa que permita contrarrestar estas las noticias inventadas con las noticias genuinas, auténticas. Aunque no es fácil. Hay una revolución tecnológica extraordinaria que sirve para evitar las censuras pero desgraciadamente también para que las fake news reemplacen a las noticias verdaderas y nos jueguen muy malas pasadas, debilitando extraordinariamente a las instituciones democráticas.

— Tiempos recios ha sido recibida muy calurosamente por la crítica y han sido muchos los que han dicho que es su mejor novela desde La fiesta del chivo. ¿Concuerda?

— Bueno, espero que sea verdad, ojalá sea verdad (risas).

— A esta altura de su carrera, y habiendo obtenido los principales reconocimientos que un escritor puede alcanzar, le importa aún si la novela es bien recibida o no, si recibe buenas críticas?

— Hombre, pues yo creo que a todos los novelistas les importa mucho que sus libros tengan éxito, que lleguen a un público. Yo no creo que haya escritores que sean tan puros que se queden absolutamente indiferentes respecto a la reacción del público. Uno espera que las novelas que uno escribe tengan éxito, y se siente muy triste si no es así, y muy contento si sucede.

— Lo llevo a la actualidad. ¿Qué reflexión le merece la reciente ola de protestas que han conmocionado a América Latina en los últimos meses, desde Ecuador hasta Bolivia y Chile? ¿A qué las atribuye?

— Mire, yo creo que se explican por razones muy diferentes. Creo que en ciertos países hay problemas sociales y económicos muy profundos, que, en lugar de combatir, fomentan las enormes desigualdades y entonces allí claramente hay un contenido social en las movilizaciones populares. Ahora, hay un caso aparte, que es el de Chile, que a mí me deja perplejo. Yo he seguido bastante de cerca la extraordinaria modernización de Chile, donde se ha reducido extraordinariamente la pobreza extrema, donde han crecido las clases medias de una manera notable. Un país que se ha ido acercando al primer mundo muchísimo en estos años. Entonces es muy desconcertante que haya una explosión popular de esa magnitud. Y esa contestación tan radical de un sistema que ha traído enormes beneficios a Chile. Yo no me lo acabo de explicar. Tal vez una de las razones es que esos sectores populares que formaban parte, que llegaron a formar parte de las clases medias, encontraron pronto un techo, un techo que no podían ya superar, y entonces esa frustración pues está detrás de esa movilización popular tan grande. Es posible. También es posible que no haya una educación popular que tenga un altísimo nivel para crear igualdad de oportunidades en todas las generaciones. Es posible que no haya una sanidad al alcance del gran público que pueda competir con la sanidad privada. Si esto fuera así, lo fundamental sería crear los instrumentos que garantizan una igualdad de oportunidades, principio democrático fundamental.

Ahora, de todas maneras, la violencia que ha acompañado esa movilización en Chile pues nos deja desconcertados. Edificios quemados. Decenas de estaciones de metro desaparecidas. Un desconcierto muy grande en la clase dirigente chilena, que tampoco parece entender muy claramente qué es lo que está ocurriendo.

— ¿Cree en la teoría de la injerencia extranjera?

— Hombre, yo creo que hay injerencia seguramente pero eso no lo explica todo, en ningún caso. La participación popular ha sido muy grande y creo que eso no puede proceder de Cuba o de Venezuela. Hombre, que están encantados que un modelo democrático y capitalista fracase, pues sí, desde luego, habrá sido celebrado con whisky y champagne en Caracas y en La Habana. Pero no creo que lo explique. No creo que sea la razón fundamental de la movilización chilena.

— ¿Y de las elecciones argentinas qué lectura hace? Cómo cree que será el gobierno de Alberto Fernández?

— Yo creo que va a ser un desastre. Ojalá me equivoque, quiero mucho a Argentina y tengo una gran admiración por muchos aspectos de ese país. Pero yo creo que ese regreso del peronismo al poder será una catástrofe para los argentinos. Ojalá me equivoque. Ojalá la realidad no confirme mis previsiones. Yo creo que el fracaso de Macri, porque hay que llamarlo un fracaso, claramente, es muy lamentable. Tenía un equipo magnífico, que sabía perfectamente lo que había que hacer, pero quizás el gradualismo que intentó no era la mejor manera de enfrentar la crisis enorme en que dejó el peronismo a la Argentina. Quizás las reformas debieron ser mucho más radicales, porque ahora están atribuyéndole a Macri los problemas que crearon los Kirchner. Esperemos que Argentina sobreviva a esta experiencia.

INFOBAE

FOTO TAPA : EL MUNDO

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

El intendente de Avellaneda dijo que a Vicentin “el gobierno de Macri la mató”

Avatar

Published

on

El intendente de la localidad santafesina Avellaneda, Dionisio Scarpin, responsabilizó al gobierno de Mauricio Macri por la crisis económica y financiera de la cerealera Vicentin. “La empresa hizo tantas inversiones en tecnologías y en rescatar empresas que armó una cartera de créditos en dólares, y el gobierno de Macri la mató”, sostuvo Scarpin en diálogo con AM750.

“El mismo problema que sufrió el país lo sufrió Vicentin con dos devaluaciones, el aumento de las tasas de interés en dólares y la quita de financiación del año pasado”, agregó el intendente radical en Caími a las 6.

Por otro lado, rechazó que el Banco Nación le haya dado US$ 300 millones en los últimos seis meses. “Lo van a tener que probar en la Justicia. Hasta ahora no pudieron probar nada”, afirmó. Y lanzó una advertencia: “Que el país no se sorprenda cuando no le encuentren nada ilegal”. De cualquier manera, dijo que “si hicieron algún movimiento para evadir impuestos, nosotros no vamos a defender delincuentes”.

En defensa de las autoridades de la empresa, Scarpin sostuvo que “los directores actuales de Vicentin son los que en 20 años multiplicaron por diez la mano de obra y la facturación. No cualquiera logra el prestigio nacional e internacional que tenía Vicentin hasta el año pasado. Lamentablemente, la economía del país le jugó una mala pasada” completó el intendente.

 

Para Scarpin, la propuesta de rescate del gobernador Omar Perotti es una oportunidad para la empresa. “Esto se soluciona con diálogo y de una manera que no es la expropiación ni la intervención”, dijo.

 

FUENTE : PAGINA 12

Continue Reading

Opinión

MDP : Consejo Económico y Social cuando lo importante se transforma en urgente

Avatar

Published

on

Tanto las políticas del  exintendente Carlos Arroyo como el rumbo marcado por el expresidente Mauricio Macri, hicieron que la realidad económica de Mar del Plata, sea cada vez más apremiante. Porque no sólo ocupamos tristemente el podio de las ciudades con mayor desempleo del país, sino que además durante esos años, fuimos testigos de la desidia, el abandono y hasta el maltrato de quienes nos gobernaron hasta hace muy poco tiempo.

Fue entonces, hace exactamente dos años que ocupando el rol de oposición responsable, le solicitamos al jefe comunal por todos los medios posibles, que ponga en marcha al Consejo Económico y Social, sabiendo de su potencia como herramienta de la democracia. Porque no se trataba, ni se trata, de una cuestión partidaria, sino de unir a todas las fuerzas productivas de la ciudad, con las instituciones educativas, religiosas junto a los sindicatos, las cámaras empresariales, entre otros, para encontrarnos en una misma mesa y debatir alternativas posibles ante la crisis que se presentaba.

De hecho, nuestro pedido hacía referencia a revitalizar el Consejo Económico y Social que se había creado durante el gobierno del exintendente Elio Aprile y que tenía como objeto debatir, analizar, concertar y proponer políticas económicas y sociales que impliquen acciones concretas, a efectos de coordinar esfuerzos y optimizar recursos de las instituciones involucradas, para el mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos.En junio de 2018, invitamos al recinto de sesiones al economista Matías Tombolini, actual vicepresidente del Banco Nación, y en ese momento, presidente del Consejo Económico y Social en Buenos Aires, quien compartió su experiencia y la importancia de esta herramienta de gobierno. Un año después, insistimos con el tema ante más de 100 invitados al Concejo Deliberante, quienes respaldaron la necesidad de activarlo en la ciudad.

 

Pasaron ya 20 años desde aquella ordenanza del gobierno de Aprile, y aún hoy seguimos sin tener en funciones a esta Consejo que fue clave, a nivel nacional, para superar la crisis del 2001 y lo sería igualmente ahora, ya que las dificultades de las sociedades modernas requieren, sin dudas, de coaliciones de gobierno que apuesten a la profesionalización de la política y a la apertura sincera, amplia y empática del diálogo con la ciudadanía en general. Y más aún sabiendo del compromiso que muchos marplatenses tienen por su ciudad, sobrevolando cualquier grieta o partido político, entendiendo que esta conformación es la que permite atender la coyuntura, esta de hoy o cualquiera del futuro, porque sabemos que para la planificación general está el Plan Estratégico, pero si se trata de atender la urgencia, el ámbito es el Consejo Económico y Social.

Vivimos un momento histórico, donde el mundo está peleando con un enemigo invisible, y más allá que la única ventaja que tuvo la Argentina fue poder seguir a la distancia lo sucedido en Europa, vale mencionar la pericia y el buen tino que tuvo el presidente de la Nación Alberto Fernández, al anunciar el aislamiento social preventivo y obligatorio en un tiempo que fue tan prudencial como clave para este presente, convocando a expertos para abordar la situación epidemiológica de la pandemia.

Por eso, es menester fomentar la participación y el consenso de las distintas instituciones con representación en nuestra comunidad, a efectos de aportar sus visiones y sus propuestas y aportar una visión plural de los principales desafíos locales generando acuerdos y consensos, de amplitud y diálogo, de compromiso y responsabilidad.

El Consejo Económico y Social es un ámbito propicio para acordar la forma en que más rápido podamos reactivar la producción, el comercio y los servicios de turismo y gastronomía locales, cumpliendo estrictamente con todos los protocolos sanitarios, y así superar esta crisis para poder comenzar a vivir en la nueva normalidad de la mejor manera posible.

La herramienta está, es sencilla, la conocemos y el ahora intendente Guillermo Montenegro puede utilizarla, como en su momento se hizo a nivel nacional, porque, cuanto antes, debemos pensar en soluciones para los problemas que nos está dejando la pandemia y también para los que se presentarán en el futuro cercano.

FOTO TAPA : LA CAPITAL

FUENTE : 0223.COM.AR

Continue Reading

Opinión

Carta abierta al presidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz

Avatar

Published

on

La administración de justicia es, sin dudas y a tenor de los dictados del artículo primero de nuestra Constitución Nacional, uno de los tres poderes constituidos del Estado, conforme la división tripartita que ya en 1.748 describía con precisión el barón de Montesquieu en “El espíritu de las leyes”. Aquel concepto es el que adoptaron los Constituyentes Argentinos en 1.853 cuando establecieron como una de las formas de gobierno para nuestro país a la “forma republicana”.

Al igual que los poderes Ejecutivo y Legislativo, el Poder Judicial no admite ni puede aspirar a meros funcionamientos parciales, parches ni a postergaciones sine die de algunos procesos, más allá de situaciones excepcionales que pudieran generarlas. Al menos no puede suceder indefinidamente. Hace unos días alguien señaló con certeza en una entrevista radial que “las situaciones de crisis no pueden ser indefinidas, ni cercenar libertades y/o derechos y garantías; y que se debe establecer su duración con la mayor precisión posible”.

Es indudable que hasta fines de 2016 se vinieron realizando una serie de avances tecnológicos que generaron un marcado progreso en materia de informatización del expediente electrónico; empero, luego comenzó a empantanarse seguramente por falta de inversión, de interés y, sobre todo por falta de conducción en ese horizonte.

Desde el 16 de marzo de 2020 ha quedado negro sobre blanco y ha emergido a todas luces que este tiempo perdido es de difícil recuperación en sólo 3 meses, máxime en tiempos de pandemia. Así, surge claramente de quien quiera razonar concienzudamente, la conclusión que no es posible solucionar los más de tres años de inacción en tres meses y menos aún, en el marco de la cuarentena, única herramienta conocida por el planeta para combatir el flagelo del Covid-19.

En estas horas, el presidente la Corte, Dr. Carlos Rosenkrantz, ha señalado que “el Poder Judicial no ha abandonado sus responsabilidades institucionales específicas” y que el mismo “es una burocracia estatal”. Ambas definiciones son, al menos, conceptos parcializados y sesgados.

Si bien es cierto que la Corte ha tomado medidas para afrontar la crisis, no lo es menos que las soluciones parciales que viene brindando son meros parches que se han surgido tras mucho diálogo entre las autoridades del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal que no se ha cansado de presentar propuestas; del equipo de sistemas; del presidente del Consejo de la Magistratura de la Nación y; de parte de la Corte Suprema de Justicia que ha entendido las necesidades y ha conformado una suerte de mayoría para tratar de paliar la insuficiencia de la plena administración de justicia. Todos ellos con plena conciencia de la insuficiencia de las condiciones actuales, de la imperiosa necesidad de la digitalización total y de la ausencia de liderazgo.

Esta falta de conducción generó durante todo este tiempo mesas de diálogo por doquier, debates bizantinos, columnas de opinión de meros oportunistas que jamás pisaron los edificios tribunalicios, algunas presentaciones judiciales sin criterio ni el más mínimo conocimiento de la Constitución Nacional y la realidad del Poder Judicial y de su sistema informático. Las mismas han pululado sin solución de continuidad y resultan muestras acabadas del aquelarre de ideas reduciéndose su mayoría a meras críticas sin sustento ni propuestas ajustadas a la realidad o, en el mejor de los casos, a simples expresiones de deseos de quienes pretenden llevar agua para sus molinos a partir de una realidad concreta que es la insuficiencia de la administración de justicia.

En cuanto a la burocracia estatal como justificación del actuar parcializado del Poder Judicial, parece casi de Perogrullo y reiterativo el volver a señalar que el judicial es uno de los tres Poderes Constituidos del Estado, pero utilizarlo como fundamentación es banalizar la situación.

El Coronavirus limitó la atención en las mesas de entradas de los juzgados al mínimo

El Coronavirus limitó la atención en las mesas de entradas de los juzgados al mínimo

Es cierto que, como en los otros dos poderes del Estado, el Judicial requiere de una fuerte interacción personal, pero no lo es menos que esa necesidad se agudizó y no ha ido mermando por la falta de una política determinada y concreta en materia tecnológica en los últimos 3 o 4 años, atento la falta de conducción concreta y decisión de ir en esa dirección. Ejemplo de lo contrario han sido la notificación digital y la presentación de escritos por la web, disposiciones que oportunamente descomprimieron notablemente la afluencia de personas en los tribunales de justicia y, sin dudas aceleraron los tiempos procesales mejorando el funcionamiento.

Hoy, el derrotero de la Corte se debate en una suerte de falta de conducción concreta por cuanto sus resoluciones son meras “recomendaciones” a las Cámaras, y no órdenes de conducción que disipen cualquier tipo de dudas; la ausencia de llevar a los Acuerdos temas de sumo interés y que podrían colaborar en la solución, por ejemplo el cúmulo de notas que ha presentado el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal y que no fueron nunca puestas oficialmente sobre el tapete. Esa falta de timón ha puesto a la Corte en una suerte de fantasía que lleva al sofisma popular de pensarse que existe subordinación del Poder Judicial al Ejecutivo, haciendo creer que debe ser “declarado esencial”, lo que constituye definitivamente todo un barbarismo constitucional.

Existen necesidades concretas e imprescindibles, tanto para los justiciables (que son las personas que llevan sus reclamos ante los tribunales de justicia); como para sus representantes, los abogados; cuanto para los demás protagonistas secundarios de los procesos pero vitales para su definición, como por ejemplo son los peritos y auxiliares de justicia.

En esa inteligencia, hemos remitido desde nuestra Institución no menos de seis notas al Alto Tribunal. Ninguna de ellas ha sido siquiera llevada al Acuerdo por parte de quien es el encargado de armar el temario, léase su presidente. También esta situación ha generado la falaz circunstancia de creer que nuestra actuación ha sido insuficiente. De hecho se ha omitido que algunas de las novedades que se han producido y que han venido mejorando o, mejor dicho paliando la situación, han sido nuestras sugerencias, por ejemplo los giros electrónicos, el ingreso de causas por web, oficios electrónicos, entre muchas que fueron acogidas por parte de la Corte que bregó para su consecución. La nota del 31 de marzo es una de las tantas en la que se propusimos una serie de medidas de simple consecución. Algunas, muy útiles pero escasas, fueron puestas en marcha.

Hasta señalamos una batería de medidas que podrían ser conducentes para la apertura de los tribunales aún durante la cuarentena, con una dotación mínima de personal y casi sin riesgo de contagio, en nuestra presentación del 6 de mayo. Dicha presentación tampoco no fue llevada tampoco al Acuerdo y, tras su presentación se originó aquella situación bizarra especificándose cómo deben ser lavados los baños y edificios con el inefable “a doble trapo y a doble balde”.

En definitiva es tiempo que la Corte o que quien maneja su timón entiendan que no se puede seguir administrando la crisis. Que es tiempo de enfrentarla colocándose cara a cara con ella mediante un liderazgo claro y concreto.

Es tiempo de entender que se valora lo que se ha hecho pero que es absolutamente insuficiente. Se debe terminar con los parches. Es hora de cambiar el neumático.

Por Jorge Rizzo

FUENTE INFOBAE

Continue Reading

Más Vistas