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Opinión

Waldo Wolff: “Creo que el asesinato de Nisman fue obra de un servicio local”

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El diputado por Cambiemos y la periodista Delia Sisro acaban de publicar “Asesinaron al fiscal Nisman. Yo fui testigo”, un libro que va desde lo testimonial y biográfico a lo investigativo y que respalda la tesis de la Justicia sobre el homicidio del fiscal que denunció a la expresidenta Cristina Kirchner por el presunto encubrimiento del atentado contra la mutual judía

El diputado por Cambiemos Waldo Wolff fue la última persona en recibir del fiscal de la UFI AMIA, Alberto Nisman, una foto por WhatsApp que recreaba su compromiso con la investigación que lo había llevado -cuatro días antes- a imputar a la expresidenta Cristina Kirchner por el presunto encubrimiento del atentado contra la mutual judía.

Wolff recibió la imagen del improvisado escritorio de trabajo del fiscal junto con resaltadores y las impresiones de la fundamentación de la denuncia, desparramadas en el comedor de su departamento en Puerto Madero horas antes de que Nisman fuera asesinado en enero de 2015, según la pesquisa de la justicia federal

Antes de ese hecho todavía impune, el entonces vicepresidente de la DAIA alzaba su voz “contra el pacto de impunidad sellado con Irán” que el fiscal había denunciado y se aprestaba a fundamentar ante una comisión del Congreso.

El diputado Waldo Wolff y la periodista Delia Sisro

El diputado Waldo Wolff y la periodista Delia Sisro

Tras la muerte de Alberto Nisman, Wolff continuó denunciando las irregularidades institucionales que rodearon la investigación.

Asesinaron al fiscal Nisman. Yo fui testigo“, es el flamante libro en el que documenta -junto a la periodista Delia Sisro- cada uno de los hechos objetivos, pericias y circunstancias políticas a través de las cuales se intentó cimentar la hipótesis de un suicidio. Tras compendiar y traducir el expediente que investiga su muerte, los autores respaldan la tesis de la Justicia: “Nisman murió por lo que él sabía y estaba dispuesto a ventilar“, afirman Wolff y Sisro en una entrevista con Infobae.

Y anticipan parte de esa escurridiza verdad real desmenuzada en el capítulo central sobre la muerte del fiscal que la impericia inicial de la justicia, las deformaciones de medios adictos y la voluntad política se empeñaron en esmerilar.

#EsPruebaNoEsRelato“, escriben frente a cada uno de los hechos del expediente que se encargan de iluminar para que los lectores elaboren sus propias conclusiones.

Portada del libro centrado en la investigación sobre la muerte del fiscal Nisman

Portada del libro centrado en la investigación sobre la muerte del fiscal Nisman

 -Ya desde el título, “Asesinaron al fiscal Nisman. Yo fui testigo”, asoma lo testimonial. ¿De qué fuiste testigo?

-Wolff: Fui testigo de una época en la que hablar era difícil. Nos perseguían, nos atormentaban, nos hostigaban, nos amenazaban. Y además vi cómo se mató a un fiscal desde las pruebas, porque no lo digo yo, lo dice en su fallo el juez (Julián) Ercolini: “Se ha probado con los elementos que da el Código Procesal Penal de la Nación que la muerte del fiscal Nisman no obedeció a un suicidio y que habrían participado terceras personas en forma dolosa”.

Más allá de lo que dice el juez, lo que también está probado es que todo el aparato kirchnerista asesinaba el concepto de un fiscal con lo que esto representa. Porque se metían en su vida privada; porque la expresidente por cadena nacional decía que tenía una relación íntima con Lagomarsino, mintiendo y no importándole que lo escucharan sus hijas; porque mientras gran parte de un país salía a la calle en silencio en la Marcha de los Paraguas, ella decía: “Nosotros nos quedamos con el festejo y les regalamos el silencio“. Eso también es asesinar a un fiscal. Eso también es ir por las instituciones. Eso es ir por todo como ella bien lo dijo y se hacía cargo de eso.

-En el libro, que va desde lo testimonial y biográfico a lo investigativo, hay un capítulo central que muestra cómo murió Nisman. ¿Cómo abordaron esas pericias?

Delia Sisro: Por empezar, la verdad es soberana siempre. Íbamos viendo las fotos, leyendo el expediente, viendo los peritajes y los hechos hablaban por sí solos. Entonces decidimos centrarnos en lo estrictamente objetivo. Poníamos algo y decíamos: “No, esto es adjetivación” y lo quitábamos, porque queríamos centrarnos en los hechos para que la gente pudiera sacar sus propias conclusiones. Y los hechos eran tan abrumadores que alcanzaban con enumerarlos.

El desenlace fatal según la reconstrucción que aportó la querella

El desenlace fatal según la reconstrucción que aportó la querella

-¿Quiénes fueron las fuentes?

DS: No podríamos hablar de una sola persona, porque fueron muchas, además del expediente. Hubo muchísima lectura y consultas a gente vinculada a la causa y otra que no. Aspiramos a que todo el mundo pudiera entender para no quedarse con un relato masticado. Por eso, con un lenguaje sencillo, explicamos desde lo que es un espasmo cadavérico hasta lo que son los “ojos de mapache” para la medicina forense y cómo uno y otro estado no pueden coexistir; una de las tantas contradicciones que al ser pasadas por alto instalaban la hipótesis del suicidio.

– De todo aquello que investigaron, ¿qué fue lo que más les llamó la atención por su incongruencia?

-WW: Muchos se preguntaban por qué la primera pericia dio de una manera y la segunda de otra. Y es importante aclarar que la primera pericia se hizo con mucha menos información de la que había. La segunda fue complementaria e incluyó muchos más elementos, como por ejemplo, la remera del fiscal, que una perito cortó. Hay una premisa básica en las autopsias de que al muerto se lo debe llevar vestido a la morgue. En esa segunda pericia se analiza también la famosa alfombrita que estaba debajo de sus pies estirada como si la hubiesen puesto, con gotas verticales que está probado que han caído de diferentes alturas. Las cuestiones físicas que indicaron que no se trató de un suicidio sino que participaron terceras personas fueron precisamente las manchas de sangre en el baño, la posición del arma, la posición final del cuerpo y el modo de absorción de la sangre en la ropa de Nisman. En el caso de las manchas en la remera del lado izquierdo, cuando la bala entró por la sien derecha, los peritos que analizaron las fotos no logran explicarlas si no es con la participación de terceras personas tal como determinó Ercolini.

-Fallo que ratificó la Cámara también…

-DS: La ausencia de rastros de pólvora en sus manos fue clave, porque para poder descubrir si él se había disparado con el arma, el plomo, el antimonio y el bario debían estar fusionados en la mano. Se hicieron tres pruebas, dos en Salta y una en La Plata, con lapsos diversos de tiempo para ver la permanencia de esos tres elementos en la piel. En todas dio negativo; una prueba más que contundente. También hay un montón de cuestiones simbólicas que en realidad fueron la parte más siniestra de la historia.  A lo de la remera hay que agregar que además la pusieron en una bolsa de supermercado, adentro de un sobre de papel. Del mismo modo que foliaron en lápiz negro. Todos estos hechos fueron siniestros.

WW: Agrego una más: la teoría de que él se mató frente al espejo, que está basada en una marca de su mano. Está probado y están las fotos en el libro de que si fue un suicidio frente al espejo, no se puede explicar cómo todo el lado derecho del baño esté inmaculado, cuando la bala no tuvo orificio de salida y la cabeza es un lugar altamente vascularizado.

Reconstrucción del asesinato del fiscal aportada por la querella

Reconstrucción del asesinato del fiscal aportada por la querella

-¿Por qué se insiste sobre la hipótesis del suicidio?

WW: Es una pregunta que tenés que hacer a aquellos que defienden eso. No vamos a invertir demasiado tiempo en ver por qué hay gente que incluso está criticando el libro antes de leer las pruebas. Es un tema que tiene que ver, a mi entender, con una enfermedad que llevamos como sociedad hace muchos años. Hay un autor que decía: “Es mucho más fácil defender una mentira que reconocer que te han engañado”. Nisman no tenía rastros de pólvora y sin embargo al disparar el arma los deja. Ese es uno de los cuadros de esta película que es indiscutible.

DS: Hubo una construcción. La idea de que él supuestamente se mató frente al espejo fue pensada, fue construida. Todo cerraba. La gente que se suicida frente al espejo suele ser la gente que se mata con armas blancas. Por muchísimas razones que explicamos en el libro esto no era posible. Pero si lo contás rapidito y decís: “La denuncia era un mamarracho, entonces se deprimió y se mató”, rápidamente el relato funciona.

-Subrayan las desprolijidades iniciales de la investigación y también refutan las distorsiones instaladas por los medios, intencionadas o no. ¿Cuál de esas dos variables fue más reprochable?

DS: Todo es objetable y todo indigna. Mientras corroborábamos los hechos, la primera palabra que asomaba era dolor. Básicamente porque la muerte de un fiscal es un magnicidio. No puede ser siquiera investigada como cualquier otra muerte, aunque todas deban ser investigadas rigurosamente. La impericia, la negligencia, el descuido, el abandono tienen explicaciones diferentes. Algunas fueron por ignorancia; hubo gente que no sabía hacer bien su tarea, lo cual también es grave. Pero el tema es que ese cocktail empeoró el caso. No hemos tenido un día de duelo por la muerte de un fiscal. Inclusive creyendo que se suicidó, es una muerte.

El ex secretario de Seguridad, Sergio Berni, y la fiscal Viviana Fein

El ex secretario de Seguridad, Sergio Berni, y la fiscal Viviana Fein

-También señalan mentiras y les atribuyen intencionalidad política…

WW: Los medios mintieron a sabiendas. Página 12 sacó un título diciendo que Nisman tenía 1,76 gramos de alcohol en el estómago y que por eso estaba borracho. Investigando descubrimos que 1,76 gramos de alcohol en el estómago no tiene nada que ver con alcohol en sangre. En realidad, eso era etanol. La expresidente por cadena nacional dijo que Nisman llegó a cambiar el pasaje [estando de vacaciones en Europa] para volver el 12 de enero de 2015 [por una supuesta gestión de Jaime Stiusso]. Mintieron a sabiendas y utilizaron el aparato del Estado.

Acá tenés a la expresidente de la Nación sentada, el día de la apertura de sesiones ordinarias de la Cámara de Diputados, en el sillón del presidente del honorable Congreso de la Nación Argentina, escrachando por cadena nacional. Y los medios que las seguían aplaudían eso. Acá la señora expresidente dijo vestidita de blanco por cadena nacional que Nisman tenía una relación íntima con Lagomarsino…

Nosotros no nos metemos en la vida personal de nadie, porque incluso en las guerras hay que tener la honorabilidad de respetar al enemigo cuando uno está combatiendo y se permite incluso enterrarlo con honores. Acá, esta señora salió a decir que festejaba mientras muchos estábamos de duelo. Un ex Jefe de gabinete, con el cuerpo todavía caliente del fiscal, amenazó con meter presa a la madre y criticó el duelo judío. Le explicaba a la sociedad por Twitter cómo los judíos hacíamos duelo. La verdad es que lo que vivimos como ciudadanos fue sencillamente asqueroso. No tiene otra calificación.

– ¿Por qué lo mataron a Nisman? ¿Y cuál fue el vínculo que usted tenía con él?

WW: No era amigo de Nisman, y siempre lo digo porque no hago apología de las relaciones. Tenía trato profesional con él porque yo era vicepresidente de la DAIA, querellante en la causa AMIA que él investigaba. Nunca me vi por afuera de cuestiones que tuvieran que ver con el trabajo, razón por la cual para mí esto [sus sucesivos reclamos públicos en la causa Nisman] fue una experiencia cívica. Lo hice por hartazgo, lo hice porque fueron por él y terminaron viniendo por mí. Después se metieron con mi familia, me amenazaron, me amenazó un juez federal, me acusaron de ser agente del Mossad y de traición a la patria por representar intereses extranjeros y corporaciones económicas.

Fueron los mismos argumentos con los que los nazis persiguieron a mis abuelos en Alemania. La diferencia es que yo no me escapo de mi país. Yo vengo a luchar para que no se persiga nunca más a nadie desde el poder. ¿Por qué mataron a Nisman? Yo no lo pongo en el libro. Lo que yo creo—y esto sí es una construcción política, porque quiero que cada uno saque sus propias conclusiones—, es porque iba a hablar. Él el lunes iba a sentar a todos los servicios de inteligencia frente a la Justicia. Iban a ver sus teléfonos, sus cuentas, sus viajes, sus declaraciones juradas. Hacé un paralelismo con la causa de los cuadernos: tenemos más de veinte empresarios presos y esto ha revolucionado a la política argentina. Imaginate sentando a la SIDE de aquel momento, que tenía viajes a Venezuela y a Irán, connivencia con Esteche, con D’Elia, con lo peor que tuvimos como país en los años que nos tocó vivir esta injerencia, y con la venta y la cesión del valor más sagrado que es la justicia cedida al que está acusado de haber puesto una bomba en Argentina y matado 85 personas.

El ex fiscal Alberto Nisman (Reuters)

El ex fiscal Alberto Nisman (Reuters)

-¿La vieron como un disparo al avispero?

WW: No, en el caso de Nisman, era un disparo a una abeja, pero iba a tener que presentarse el avispero, siguiendo esa comparación, y se iba a ver todo lo que había debajo, de lo que ellos terminaron criticando y de quiénes fueron socios. No lo conozco, pero Stiuso dio testimonio de que él recibió órdenes en el 2012 de dejar de investigar a Irán. Y nadie lo denunció por falso testimonio, así que para mí es verdad porque así figura en el expediente. Y ninguno de los acusados, incluso la expresidente, cuando él dijo que recibió órdenes de ella, se presentó a denunciarlo por falso testimonio.

DS: En mi caso no tengo una hipótesis tan distinta. Creo que Nisman, a quien nunca conocí  sino que reconstruí su imagen a través de muchos relatos, tenía dos cosas que son siempre muy peligrosas: información y no tenía miedo. Eso siempre es una combinación explosiva y lo terminaron explotando, literalmente.

Héctor Timerman firmando el Memorándum con Irán

Héctor Timerman firmando el Memorándum con Irán

-El capítulo dedicado a la firma del Memorándum de Entendimiento con Irán se centra en la figura de Timerman. ¿Por qué creen que Timerman, siendo judío, se prestó a semejante acuerdo de cesión de soberanía y de impunidad?

WW: Nunca me metí con la condición de judío de  (Héctor) Timerman ni lo voy a hacer. Y eso me costó mucha discusión ya que dentro de mi comunidad proponían echarlo. Y para mí eso no está bien porque el judaísmo no tiene un código de comportamiento. No soy quien para decir si Timerman es bueno o mal judío. Sí creo que fue un pésimo canciller. Cuento en el libro que él nos confiesa a tres personas que él sabía que lo único que quería Irán era que cayeran las alertas rojas. Está en los expedientes. Él nos llama en abril de 2014. Fue casi un año y medio después de suscripto el memorándum que se firmó el día de la Conmemoración Internacional del Holocausto, (27 de enero de 2013), con un país negacionista del Holocausto que, además, había puesto una bomba en la central judía en la Argentina.

Él nos llama a mí, que era vicepresidente de la DAIA, al presidente y al secretario, y nos dice: “Miren, yo viajo a Israel ahora. Pero cuando vuelva seguramente la Cámara va a fallar por la inconstitucionalidad del memorándum.  Les pido que sean buenos con el Gobierno porque el Gobierno tuvo buena voluntad. Y les pido que esta conversación quede acá hasta que yo vuelva”. Se va en viaje oficial, y cuando vuelve el Gobierno apela la inconstitucionalidad del memorándum dictada por la cámara.

Luego, de manera muy enérgica, él acusa a las instituciones de la comunidad judía. El secretario de la DAIA lo llama y le dice: “Pero vos nos dijiste hace tres semanas que no iban a apelar y nos pedías que los acompañemos”. Timerman contestó: “Me quede sin margen, hablen con Zannini”. ¿Por qué lo hizo? Es una pregunta que tendrá que responderla él. Yo, al igual que los otros dirigentes, nos presentamos ante (el juez federal Claudio) Bonadío y declaramos lo que él nos había dicho. En su caso creo que es como el fanatismo del converso. Y cuando hablo de converso no hablo de religión, sino del fanatismo del que abraza una ideología, que suele ser mucho más fuerte.

La expresidenta Cristina Kirchner y su canciller, Héctor Timerman.

La expresidenta Cristina Kirchner y su canciller, Héctor Timerman.

-¿Puede contar su contacto con el juez Daniel Rafecas?

WW: Nosotros en la DAIA no éramos querellantes en la causa que se abrió a partir de la denuncia de Nisman, en la que acusa de encubrimiento a la expresidente y al excanciller, [entre otros 10 imputados que serán juzgados]. Rafecas nos llama a su despacho el 26 de febrero de 2015, el mismo día que firma la desestimación in límine de la denuncia de Nisman. Ahí nos exhibe dos documentos en los que, según él, Nisman se contradecía respecto a su denuncia.  Después nos dice que la secretaria de Nisman coincidía con él en que el fiscal tenía un problema psiquiátrico. Yo nunca había hablado personalmente con Rafecas, por más que él era un hombre muy vinculado a la comunidad. Lo había visto en algunos eventos sociales, pero no tenía relación con él. Y la verdad es que me fui preocupado, porque yo no era amigo de Nisman y esa era la primera noticia de que alguien cercano a él, como su secretaria, decía tenía un problema psiquiátrico.

El juez Daniel Rafecas desestimó originalmente la denuncia de Nisman

El juez Daniel Rafecas desestimó originalmente la denuncia de Nisman

-Hay otros detalles reveladores en el libro, cuando Rafecas les dice: “¿A cuál de los dos Nisman le creo?” y cuando firma en presencia de ustedes el fallo que desestima esa denuncia…

WW: Bueno, de hecho fue sancionado por el Consejo de la Magistratura por ese hecho que es inédito, por conducta indecorosa y reprochable. Tendría que explicarlo él. Pero aquello fue una muestra de poder. Y habría que aclarar que después la secretaria de Nisman confirmó que esos documentos no se contradecían, negó que ella pensara que Nisman tenía problemas psiquiátricos, y ratificó que no había hablado con Rafecas en el último tiempo. Yo más tarde lo denuncié en la Justicia, porque justamente por aquello lo critiqué en un programa de TV. El me llamó y me amenazó. Esa causa fue cerrada por el juez Casanello en 24 horas, sin llamarme a declarar y sin que el fiscal Delgado apelara, en una muestra de corporativismo judicial. Él sabe que me apretó y de hecho lo reconoció en el testimonio que el dio ante Casanello. “Sí—dice—, yo lo llamé a Wolff, y le hablé en términos ásperos y difíciles”. Fue un apriete.

-¿Creen que se va a saber algún día quién mato a Nisman? ¿Tienen una hipótesis formada?

WW: Yo sí y esto es una opinión, no es un dato: esto es obra de un servicio local. Había muchos interesados en que él no hablase aquel lunes: muchos interesados por el tema del Memorándum, por el tema Irán, para que no se contara qué pasaba con toda la plata negra que movía la SIDE de aquel entonces. ¿Quién fue? El tiempo dirá. Hoy el vaso está medio lleno. Tanto para la familia Nisman, como para las 85 familias que perdieron a un ser querido en la AMIA, o para los parientes de los 29 muertos en el atentado a la embajada de Israel. Todo forma parte de un mismo ciclo de atentados del terrorismo islámico. Pero estuvieron a esto de hacernos creer que la denuncia de Nisman era un mamarracho y hoy hay dos fallos que dicen que su denuncia fue plausible, verosímil y coherente. Y hay otros dos fallos que dicen que esto debe investigarse como un asesinato.  Por eso, hasta que algunos no puedan dejar a un costado esa ideología venenosa que carcome a las instituciones y entender que la figura de un fiscal—459 veces escritas en un libro con mayúscula—, debe ser resaltada, se va a hacer difícil que entre todos podamos construir un país con instituciones más firmes.

Infobae

Opinión

Martín Lousteau: “Un gobierno que lo convoca a Pichetto y me convoca a mí es un gobierno que va a llamar a otros a la hora de gestionar”

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Martín Lousteau llega a los estudios de Infobae la tarde del feriado junto a cuatro colaboradores. “Feliz día de la bandera”, dice al saludar. Se muestra contento con la decisión que acaba de tomar: ser el primer candidato a senador por Juntos por el Cambio en la Ciudad de Buenos Aires. Elogia a su compañera de lista, la actual ministra porteña Guadalupe Tagliaferri. Resalta su capacidad de gestión, pero parece querer minimizar la posición de la funcionaria a favor de la despenalización del aborto, aunque habría sido un tema decisivo a la hora de su elección. También resalta la figura de Miguel Angel Pichetto y, sobre todo, las señales de apertura que, según entiende, mostró Mauricio Macri.

—  ¿Cómo tomó la decisión de ser candidato a senador en la Ciudad de Buenos Aires por el oficialismo? ¿Fue una decisión difícil?

— Hace rato desde nuestro espacio venimos insistiendo en la necesidad de una ampliación. Lo planteamos en el 2013 desde UNEN, lo planteamos después en el 2015. Planteamos la necesidad de unas Primarias en una coalición que tiene visiones distintas. Y particularmente atendiendo a la coyuntura de los problemas económicos y a la estructura de los problemas económicos, hace cuánto que vienen y cómo hay que abordarlos. Yo también he dicho que si el espacio se ampliaba iba a estar donde la coalición nueva me requiriera. Así que no fue una decisión difícil, no. Es ser consecuente con lo que vengo diciendo hace mucho tiempo de cómo tenemos que abordar los problemas. Y todo nuestro espacio político lo ha venido reclamando, Evolución desde la Ciudad, también el radicalismo…

— ¿La ampliación es la incorporación de Miguel Ángel Pichetto como compañero de fórmula de Mauricio Macri?

— Yo creo que eso es lo simbólico. Es lo simbólico porque es una ruptura con una manera más de seleccionar un equipo de gobierno, en este caso un vicepresidente que tenía que ver más con la comunicación y eso en sí ya es un cambio. Pero también porque implica un funcionamiento distinto a futuro. Una de las cosas que necesita hacer la Argentina es reimaginar y repensar cómo es el Estado. La Argentina es un país que ha tenido una performance económica muy mala en los últimos 50 años. Ningún espacio político tiene el diagnóstico en soledad ni tampoco puede implementar los cambios sin los demás. Y yo creo que Pichetto es uno de los ejemplos, casi el ejemplo por antonomasia, del conocimiento de las negociaciones colectivas en el Senado a través del tiempo. Entonces nosotros vamos a tener que discutir en los cuerpos colegiados, vamos a tener que discutir en el Senado, vamos a tener que discutir en Diputados, vamos a tener que discutir con otras fuerzas políticas, vamos a tener que discutir con jefes de gobierno de otras jurisdicciones sobre cómo ordenamos lo que hace falta ordenar en Argentina. Y creo que Pichetto aporta mucho en esa experiencia. Por eso digo, es simbólico en términos comunicacionales pero también creo que es muy importante a futuro y creo que el caso nuestro, donde es evidente y así lo ha sido durante todo este tiempo, que tenemos un diagnóstico diferente de cómo a veces piensa el PRO la economía o el Estado. Me parece que también implica esa apertura.

 Creo que Pichetto es uno de los ejemplos, casi el ejemplo por antonomasia, del conocimiento de las negociaciones colectivas en el Senado a través del tiempo

— ¿Es una coalición pensada más en gobernar a partir del año que viene o pensada para ganar las elecciones este año?

— Primero, sin ganar las elecciones no se gobierna. Entonces yo diría que uno es un paso previo. Pero a mí lo que más me importa es cuáles son las posibilidades que se abren, cuál es la potencia que existe y cuál es la apertura para diagnosticar y para llevar adelante medidas específicas a partir del 11 de diciembre. La elección dura un ratito y lo que hace el ciudadano cuando toma decisiones en la elección es asignar roles, a unos les asigna la oposición, a otros les asigna el comando de los poderes ejecutivos. Pero lo importante es ver cómo se discuten las transformaciones que hay que hacer en la Argentina y cómo a través de la discusión más pormenorizada de esas transformaciones y de cómo se llevan adelante conseguimos romper todas estas décadas de un desempeño económico muy pobre. La Argentina tiende a repetir problemas que otros países no repiten. No hay ninguna de las cosas que nos aquejan que sean nuevas. Y eso nos tiene que hacer pensar sobre el diagnóstico.

— Pero en este tiempo usted tuvo alguna conversación con Alberto Fernández. También mantiene diálogo permanente con Roberto Lavagna y con muchos otros dirigentes políticos que en los últimos días terminaron en otros espacio. ¿En algún momento estuvo en duda su incorporación a Cambiemos o, ahora, a Juntos por el Cambio? 

— No. Primero, para aclarar, yo hablo con todo el mundo. Creo que es un deber de los dirigentes políticos hablar con los demás. A veces me llama la atención la facilidad con la que naturalizamos que no hay que hablar con los otros cuando es exactamente lo contrario. Sobre todo si este es el diagnóstico, si uno está en lo correcto con el diagnóstico la verdad que tenemos que hablar muchísimo. Yo creo que la grieta, sobre todo incentivada artificialmente, es una calamidad para poder abordar lo que la Argentina tiene que abordar. Dicho esto nunca hablé con Alberto Fernández. Sí tuve intercambios de mensajes porque lo conozco desde hace mucho tiempo también. Pero no he tenido ninguna reunión con Alberto Fernández. Está claro que estamos en lugares distintos el kirchnerismo y yo desde hace mucho pero mucho tiempo. Pero eso no quiere decir que no podamos debatir.

— ¿Y nunca dudó de que terminaría incorporándose a este espacio?

— Lo he dicho a lo largo de todo este tiempo, desde el famoso viaje con el Presidente donde dije que era necesario ampliar, inclusive a través de Primarias. Lo he repetido en cada entrevista cuando presenté el libro y en la Convención Radical, que si no se ampliaba el espacio, no solamente para una elección, si no había indicaciones claras de que la manera de trabajar era distinta no iba a estar y que por el contrario si había indicios de que había una ampliación iba a estar en donde se me requiriera, donde fuera más útil esa ampliación.

— En algún momento, parecía que estaba pidiendo enfrentar a Macri en una Primaria presidencial. ¿Hubo un planteo en ese sentido, era su objetivo principal para estas elecciones?

— No, yo creo que es muy importante lo que ocurre con el diagnóstico. Cuando un país es el segundo país después de Sudáfrica que menos crece en medio siglo, que necesita más de un siglo entero para duplicar el ingreso por habitante, que tiene una de las inflaciones más altas del mundo, que tiene déficit fiscal casi siempre, que solamente ha podido crecer con contundencia en los últimos 45 años después de dos crisis, después de la híper y después de la megacrisis del 2001. Cuando uno aprecia eso lo que ve es que necesitamos primero un diagnóstico más profundo y segundo coaliciones más amplias, más potencia al día siguiente para gobernar. Entonces hay un montón de maneras distintas de generar esa apertura o de generar mayor fortaleza adentro de un espacio. Cuando son coaliciones a mí me parece que una manera natural son las Primarias. Yo creo que Argentina subestima y subutiliza las Primarias. Como dice Carla Carrizo, que es diputada de nuestro bloque, las coaliciones en general lo que hacen es dirimir sus diferencias en Primarias y después gobernar todos juntos. Por eso planteé que no hay que tenerle miedo a las Primarias y sigo creyendo que no hay que tener miedo a las Primarias. Y también planteé que había que ampliar. Bueno, esta manera que encontró el Presidente me parece creativa y audaz de ampliar y dar la señal no solo de una ampliación ahora sino de cómo va a funcionar al día siguiente la coalición de gobierno.
Dicho esto no es un dato que ya está, tenemos que trabajar todos para que eso siga ocurriendo. Entonces a mí me parece que el papel que se puede cumplir en el Senado es significativo porque otra vez, lo que necesitamos es que el Poder Ejecutivo y sus espadas legislativas puedan trabajar antes en los diagnósticos, en las propuestas, y después en la viabilizarían de esas propuestas con todos los demás. Y me parece que en ese sentido la fórmula de la Ciudad de Buenos Aires con Guadalupe Tagliaferri es una fórmula que en realidad tiene mucha experiencia de gestión y tiene una mirada desde el Estado de la gestión.

— En las últimas horas hubo varios cuestionamientos a las Primarias justamente porque no van a terminar definiendo candidaturas. ¿Usted cree que hay margen para que no haya PASO este año? ¿Cree que es un debate que hay que dar? 

— A mí me parece un gran instrumento que la política tiene que tener la suficiente madurez para empezar a utilizar. Porque si no obviamente no se le puede explicar a la ciudadanía por qué atravesamos un proceso electoral en tres etapas, por qué gastamos dinero. Pero es una ley. Creo que además no estamos viendo PASO a nivel de las candidaturas presidenciales pero por ahí en otros ámbitos políticos, en intendencias, a nivel legislativo hay PASO y hay que respetar esa diferencia. En segundo lugar yo creo que hay que hacer una gran transformación de los partidos. Están perdiendo peso relativo frente a figuras que emergen. Las PASO son un muy buen puente entre aquellas personas que tienen validación social y los partidos políticos, porque si no hay PASO, si vos no podés traer a gente que tiene, otra vez, prestigio bien ganado a discutir adentro de los partidos lo que hacen es que crean sus propios partidos y esas son cosas efímeras que aparecen y desaparecen.

— En algún momento usted señaló a Marcos Peña como el funcionario más resistente a la apertura. ¿Tuvo oportunidad de hablar con él sobre esto? ¿Cambió de idea?

— Sí, yo he hablado con el jefe de Gabinete. También lo he escuchado en alguna entrevista reciente. No tengo las palabras exactas pero dijo algo así como que es una suerte de revisión del funcionamiento interno de una coalición y un aprendizaje. También lo escuché al ministro del Interior decir lo mismo, que hubo una subestimación de las dificultades, una sobreestimación de las capacidades pero que hay que volver a tener más capacidades y un mejor diagnóstico. Entonces yo veo una inclinación del gobierno a revisar qué cosas han funcionado y qué no y cuál es la discusión que tenemos que tener para adelante para que funcione mejor.

— ¿Usted cree que el Gobierno cambió?

— Yo creo que el Gobierno está mostrando una mayor apertura pero que es deber de todos nosotros pelear para que ocurra esa apertura, ese diagnóstico. Insisto, los desafíos que tiene Argentina son muy grandes. No se pueden abordar en soledad. Pero después los triunfos a veces le hacen a uno olvidar esas cuestiones, ya lo hemos visto en el pasado. Entonces el deber de todos los que nos incorporamos es recordar esa agenda. Es trabajar por esa agenda. Es trabajar para que diagnostiquemos bien qué es lo que ocurre y en las mejores resoluciones a los problemas que arrastramos. Y no es una cuestión de que se zanja solamente con la elección, se zanja con el trabajo cotidiano.

 Yo creo que el Gobierno está mostrando una mayor apertura pero que es deber de todos nosotros pelear para que ocurra esa apertura, ese diagnóstico

— ¿Usted tiene miedo de que si ganan la elección después se olviden de la necesidad de mostrar esta apertura?

— No, no tengo miedo, me recuerdo a mí mismo todos los días que para eso estoy trabajando en este sentido y que al revés de lo que suele ocurrir en los deportes, que cuando termina el partido ya está, está todo resuelto, cuando terminan las elecciones el partido recién arranca, lo único que se hizo es asignar tareas. Entonces yo creo que la tarea que nosotros vamos a tener es eso.

— El tema es que usted hasta ahora decía ‘yo no soy parte de Cambiemos’, y ahora es candidato a senador. Ayer se conoció el índice de desempleo de 10,1%, el más alto de los últimos 13 años. El mes que viene, poco antes de las PASO, se va a conocer un nuevo índice de inflación cercano al 3%. Poco antes de las elecciones de octubre saldrá el índice de pobreza que según estiman en el propio Gobierno podría estar cerca del 35%. ¿Cómo se siente usted, ya en el rol de candidato a senador del oficialismo, teniendo que explicar esos números?

— Yo ya lo he manifestado, yo creo que el año pasado fue el peor año desde el punto de vista económico en mucho tiempo, probablemente desde el 2002 y nadie me ha escuchado a mí decir nada que subestime la gravedad de la situación que vive la Argentina desde el punto de vista coyuntural y desde el punto de vista estructural. La pregunta es cómo a esa situación le damos una mejor respuesta. Cómo a una inflación que es alta y que duele todos los días en el bolsillo. Cómo un desempleo que se transforma producto de aumentar en uno de los principales temores que tiene una sociedad que ya vivió una situación de desempleo inclusive más grave, la vivimos en el 95 el 18%, tuvimos al fin de la crisis del 2001 casi un cuarto de la población sin trabajo. La pregunta es cómo le damos respuesta a eso, cómo el próximo gobierno está en mejores condiciones de lidiar, insisto, no solamente con una mala coyuntura económica, con dificultades crecientes, sino con problemas de arrastre de hace mucho tiempo que la Argentina no ha sabido resolver. Y yo estoy convencido que es con ampliación. Estoy convencido que es con mejor y más inteligente diagnóstico, estoy convencido de que es con voces inclusive discordantes. Yo he tenido mi opinión sobre cómo ha sido el abordaje desde el primer día de la herencia económica pero también de la respuesta coyuntural a la crisis del año pasado. Tengo visiones distintas, creo que por eso precisamente me convocan, por eso el Presidente me convoca a hablar, porque le aporto una visión distinta de la que le dicen sus funcionarios, con la cual concordará más o menos pero le da más herramientas a la hora de tomar decisiones y de la misma manera me convoca para ser senador.

¿Qué le dijo el Presidente?

— Tuve un intercambio antes de la elección de Pichetto como su compañero de fórmula y después tuve intercambios telefónicos con la elección de Pichetto y en estos últimos días. El Presidente sabe cuál es la situación económica y creo que a través del tiempo ha acumulado también la posibilidad de elaborar diagnósticos distintos porque ha encontrado dificultades que no se imaginaba en Argentina. Y algunas de las circunstancias obviamente se han agravado. Entonces cada vez que yo hablo con el Presidente hablamos de cuáles son las miradas distintas para abordar esas circunstancias y por qué hace falta una mirada económica distinta, por qué hace falta una mirada política distinta. Yo creo que el Presidente está dando pasos en esa dirección que es cuando convoca con mayor amplitud.
Ahora, igual que ha sido en todos estos casos cada vez que me junto con el Presidente o cada vez que me junto con alguien yo creo que mi rol cuando me convocan no solamente es estar sino decir lo que pienso. No creo que la mejor manera de ayudar sea decir siempre que sí, creo que la mejor manera de ayudar, sobre todo si uno ha trabajado en algunos diagnósticos, es ser lo más sincero posible con el diagnóstico de lo que está pasando. Y también con cuáles son las perspectivas que uno tiene de cómo se pueden abordar y para eso hace falta un trabajo de diagnóstico riguroso y equipo. Y eso es lo que nosotros aportamos desde nuestro espacio. Una discusión de cuáles son las prioridades y el sendero que hace falta recorrer en los próximos cuatro años.

— ¿No cree que con la incorporación de Pichetto hay un corrimiento hacia la derecha?

— Yo no lo veo como un corrimiento hacia la derecha porque me parece que lo fundamental de lo que aporta Pichetto, como decía al principio, es la experiencia de discutir con los otros, de comandar un lugar difícil, un cuerpo colegiado muy particular como es el Senado durante mucho tiempo, de tener diálogo con un montón de gente. Y hay algunas de las cuestiones sobre las cuales Pichetto ha hecho hincapié en su discurso público cuando empezó a surgir la posibilidad de su candidatura en algún espacio que me parece que son discusiones que Argentina se tiene que dar. Pero me parece que se las tiene que dar desde un lugar de rigurosidad, de análisis intelectual, estructural, internacional y local, no desde los eslóganes, pero me parece que son discusiones que Argentina merece dar.

— ¿Y usted cree que usted y Pichetto le aportan eso al Gobierno?

— Yo creo que cuanta más gente se pueda convocar a debatir y a enriquecer el debate interno y la capacidad de dar debates externos… Debates externos no es salir a gritarse uno al otro en los medios, debate externo es debate en serio con el que piensa distinto, a veces es a puertas cerradas, a veces es abierto, pero cuanta más gente se pueda convocar de esas características mejor es ahora para la elección, porque insisto que hay muchas maneras de cerrar la grieta pero hay que cerrarla, y también en la gestión. Entonces yo aspiro a que un gobierno que lo convoca a Pichetto como candidato a vicepresidente, que me convoca a mí como senador, también es un gobierno que va a estar convocando a otra gente a la hora de gestionar.

— Usted mencionaba a Guadalupe Tagliaferri, que lo va a acompañar en la boleta de senadores en la Ciudad de Buenos Aires. ¿Qué importancia tuvo la posición con respecto al tema del aborto en la elección de la compañera?

— En la fórmula en una coalición nueva como es ésta cada uno de los espacios propone sus candidatos. A mí lo que me parece muy importante es la coherencia con lo que representamos. Entonces a mí primero me parece muy importante la experiencia de gestión y Guadalupe es un ejemplo de eso.
En segundo lugar me parece que yo aporto una mirada económica sobre un montón de aspectos con la sensibilidad que a uno le puede dar la historia de vida o los conocimientos de ciertas cosas. También creo que el tema de una mirada más nueva, joven, sobre todo en un cuerpo como es el Senado que es un cuerpo que está más acostumbrado a otra cosa también es una mirada interesante. Y por último nosotros en nuestro espacio político tenemos una identidad con respecto a la interrupción voluntaria del embarazo y nos parece que es importante también preservar esa identidad.

 Nosotros en nuestro espacio político tenemos una identidad con respecto a la interrupción voluntaria del embarazo y nos parece que es importante también preservar esa identidad

— Entonces, ¿qué peso tuvo el tema de la despenalización del aborto en la decisión?

— Nosotros siempre hemos discutido en términos no de persona sino de ciertos valores. La verdad que nosotros lo que sí queríamos era una fórmula que tuviera esta mirada generacional y una mirada de gestión. Entonces Guadalupe es una persona que ha nacido en la militancia en la villa 31 y que es la ministra de Desarrollo Humano y Hábitat. Tiene una mirada de género… La agenda de lo desigual me es sumamente importante, sea lo desigual el género, sea lo desigual las mujeres que están en situación específica como puede ser la interrupción voluntaria del embarazo, sea el migrante, sea el mayor de edad, sean los niños, los jóvenes, los adolescentes. Tiene esa mirada. Esa mirada incorpora muchas cuestiones. Y a mí me parece que es un elemento importante.

— Es decir, no se hubiera sentido cómodo como compañero de alguien que piensa totalmente distinto en ese punto…

— Sí, pero no es un tema solamente de comodidad personal. Insisto, es un tema de un abordaje desde el Estado y una mirada sobre lo que tenemos que hacer recuperando un Estado para devolvérselo al ciudadano.

— ¿Qué opina de la oferta electoral que terminó conformando Lavagna?

—  Yo tengo un gran respeto, como lo he dicho, por Lavagna, inclusive creo que los diagnósticos económicos que hacemos son afines. Pero no la manera de cómo se construye algo con suficiente potencia para alterar los destinos de Argentina, sobre todo para alterar el pasado y para volver a creer, volver a entusiasmarnos con que puede haber otro futuro. Yo creo que el futuro lo vamos a poder construir en la medida que enriquezcamos nuestro diagnóstico, nuestra capacidad de gestionar al día siguiente, y cerrando la grieta. Pero para cerrar la grieta hay que ser más amplios.

— ¿Cree que es más difícil ganar las elecciones o gobernar la Argentina los próximos cuatro años? 

— No importa qué es lo más difícil…  Lo más difícil en la Argentina, a las pruebas me remito, es gobernar. Y creo que deberíamos cambiar lo que entendemos por gobernar porque a veces se dice solo el peronismo puede gobernar, solo el peronismo puede conservar el poder en todo caso y ese es un mito que ya se cayó con el gobierno actual. Pero gobernar, que es mejorarle la capacidad de vida y la calidad de vida a los argentinos permanentemente, la verdad que hace mucho tiempo que no podemos encontrar eso en Argentina. Entonces lo que tenemos que hacer es construir suficiente potencia para hacer eso, el desafío es ese. El desafío de la elección es un desafío previo que es convencer al ciudadano de que esta alternativa es la que tiene la mayor capacidad y el mayor potencial para llevar adelante eso.

— ¿Y usted qué cree que le aporta personalmente al espacio?

— Primero una mirada distinta en algunos fenómenos, en algún fenómeno económico y en alguna mirada política sobre cómo construir eso. La capacidad de dialogar con otros. La vocación de cerrar la grieta. Y un equipo, un equipo legislativo que ya está en el Congreso que ha peleado por estas cuestiones. No hay que olvidar cuál fue nuestra postura sobre cómo hay que discutir lo previsional, no hay que olvidar cuál fue nuestra postura sobre cómo hay que abordar lo tarifario en la Argentina, las tarifas de servicios públicos. Inclusive cuando discutimos en el momento que se tuvo que discutir el presupuesto nosotros marcamos lugares donde los recortes se podían hacer de manera distinta. Entonces nosotros tenemos una mirada diferente sobre las cuestiones y cuando tenemos discrepancias con el rumbo que se toma somos un espacio político que una de las cosas que hace es proponer alternativas, no solamente se queda en el no sino que dice discutámoslo con rigurosidad y acá hay una alternativa. ¿Qué tenemos para aportar? Eso. ¿En dónde? En un espacio político que ahora da señales de que quiere discutir eso hacia adentro, cosa que antes no estaba abierto, y una vez que lo discuta hacia adentro también discutirlo con el otro. Entonces está llamando a dirigentes que somos capaces de convocar y de hablar al otro lado, a los otros dirigentes, que tenemos relaciones personales buenas, que no faltamos el respeto, que creemos en las instituciones. Entonces yo creo que eso es lo que nosotros tenemos que aportar, y lo vamos a aportar tanto en Nación como en la Ciudad de Buenos Aires.

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Opinión

Si gana Macri, en Wall Street esperan un dólar “planchado” a $43 hasta fin de año

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La estimación la realizó Alberto Bernal, de XP Securities. Además, un gran fondo neoyorkino salió a comprar bonos en pesos

Wall Street (AP)

Wall Street (AP)

Luego de una caída de más de 2,5% en los últimos dos días, los inversores esperan que la estabilidad del dólar se prolongue, sobre todo si Mauricio Macri consigue la reelección. Así surge de un informe del estratega de XP Securities, una firma neoyorkina de capitales brasileños pero que tiene fuerte presencia en mercados emergentes. Según Alberto Bernal, el tipo de cambio terminaría el año en $43, prácticamente el mismo nivel actual en caso de que continúe la actual administración.

Vemos al tipo de cambio operando muy cerca del piso de la banda cambiaria que se había definido con el FMI. En caso de una victoria de Macri, que es nuestro escenario base, el problema para adelante no será la depreciación del peso sino la apreciación”, señaló el economista. “El dólar futuro a $ 52 no cotiza adecuadamente y consideramos que el escenario es excelente para aprovechar las altas tasas en pesos, incluso en el actual escenario de incertidumbre política local y los riesgos internacionales”.

Ayer el dólar mayorista finalizó a $ 43,37 en el mercado mayorista, en lo que fue la segunda caída consecutiva desde que Macri anunció que Miguel Pichetto lo acompañará en la fórmula. Esta decisión mejoró notablemente el humor de los mercados, que ven al Presidente ahora con mayores chances de reelección. Esto generó un repunte muy fuerte también de acciones y bonos, con el riesgo país cayendo de los 850 puntos básicos.

XP Securities es una de las firmas que viene manteniendo prácticamente sin cambios su visión “constructiva” en relación a los activos argentinos. Incluso en el peor momento de suba del dólar y caída del precio de los bonos, la entidad sostuvo que la suba del riesgo país hasta los 1.000 puntos era “totalmente exagerada”. Ahora Bernal considera que uno de las mejores alternativas de inversión es el “bono centenario”, el más largo emitido por la Argentina.

 En la hipótesis de un dólar estable en los próximos meses, la gran inversión pasan a ser los bonos en pesos, que tienen tasas que en algunos casos superan el 65%. Obviamente habían sido los más golpeados en medio de la devaluació

El atractivo de tasas altas en pesos y un dólar muy estable e incluso con tendencia a la baja también comenzó a atraer a grandes fondos internacionales. La agencia Bloomberg consignó que PIMCO, uno de los grandes players globales de renta fija, ya acumuló el 40% del BOTE 2020, un bono a tasa variable. La emisión rinde 68% anual en pesos y estaría arrojando una ganancia extraordinaria si se cumple la expectativa de un tipo de cambio bajo control. PIMCO tiene el equivalente a casi USD 1.000 millones de aquella colocación.

Cuando este título fue colocado hace dos años la tasa era de sólo 26%, pero la suba del dólar le generó un fuerte impacto negativo, como al resto de los activos en pesos. Pero ahora con un dólar más estable crecen las apuestas nuevamente por estos títulos en moneda local, especialmente en el caso de inversores institucionales y sofisticados.

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foto tapa : Periodista Digital

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Opinión

Pluralidad de voces y comunicación como derecho de todos los ciudadanos

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Mayor libertad, mejores derechos

Por: Silvana Giudici

Cuando el presidente Mauricio Macri sostiene que durante su gobierno se garantiza la libertad de expresión como nunca antes, se basa en hechos comprobables que sustentan cabalmente dicha afirmación. Sin relatos ficcionales, el cambio experimentado en solo 3 años le ha devuelto a nuestro país la consideración internacional. Volvimos a situarnos, a partir del gobierno de Cambiemos, en el ranking de las democracias que respetan la libertad de prensa.

La existencia de periódicas conferencias de prensa, la sanción de la ley de acceso a la información pública, el uso acotadísimo de las cadenas nacionales y la austeridad en la distribución de la pauta publicitaria bajo parámetros objetivos y transparentes respaldan la transformación que nuestro país ha experimentado.

La política audiovisual desplegada desde diciembre de 2015 también está fundada sobre los más amplios criterios de pluralidad, siendo el ENaCom un organismo de aplicación en materia de telecomunicaciones y de medios audiovisuales que respeta las minorías parlamentarias dentro de su directorio y que, a partir de distintas resoluciones aprobadas por consenso, va dando cuenta de un cambio sustancial: a nadie se le pregunta línea editorial, ni afinidad partidaria para el otorgamiento de una licencia audiovisual, un registro TIC o un programa de fomento.

Desde su creación, ENaCom ha regularizado infinidad de trámites demorados, en algunos casos inexplicablemente desde 1999. Autorizaciones de radios de baja potencia, o habilitaciones de diversos servicios AM, TV o FM, desbordaban de los cajones de la ex AFSCA, solo por no responder a las preferencias editoriales del anterior gobierno.

Basta revisar las actas de Directorio rigurosamente publicadas en la página web de ENaCom para comprender la dimensión del cambio. 727 licencias audiovisuales fueron otorgadas desde la creación del organismo. 79 licencias más de FM se otorgaron desde el mes de octubre de 2018 a través de concursos simplificados que han permitido a nuevos emisores en las provincias de Jujuy, Mendoza, Tucumán, Santiago del Estero, Formosa, La Rioja, Misiones, Catamarca, Corrientes, Jujuy, Tierra del Fuego, Chaco, Chubut, La Pampa y San Luis contar con sus licencias definitivas.

Se suman a esas adjudicaciones, los 47 “PPP” que se transformaron en licencias definitivas. Los tenedores de esos viejos Permisos Precarios y Provisorios destacaron, como el caso de FM Milenium, nuestra convocatoria de diciembre del 2018 como la ansiada medida que vino a saldar una deuda de más de 30 años. Por otra parte 256 beneficiarios de los Fondos FoMeCA, recibieron su subsidio de esta administración. Al finalizar 2019, se habrán otorgado fondos por más de 450 millones de pesos para el desarrollo, programación y equipamiento de medios audiovisuales comunitarios, sin fines de lucro, ONGs, radios de baja potencia y radios de frontera, cooperativas y comunidades de pueblos originarios. En el siguiente link: https://datosabiertos.ENaCom.gob.ar se puede verificar la lista de organizaciones beneficiarias de Fondos FoMeCA.

Este programa es base de la libertad de expresión, la diversidad y la inclusión de todos los sectores en la comunicación social, de allí la importancia de normalizarlo y transparentarlo. Los medios comunitarios y sin fines de lucro tienen una especial importancia en la vida democrática y deben funcionar como garantía de inclusión de todas las voces, coexistiendo con los medios comerciales y los medios públicos. A través de ellos se evita la concentración y se fomenta diversidad de la matriz de medios.

Por ese motivo, y luego de una auditoria de la SIGEN, que alumbró infinidad de irregularidades en la asignación de fondos FoMeCA llevada a cabo por el AFSCA, y que hoy tramita en sede judicial, ENaCom normalizó los procesos y garantizó la pluralidad a través de concursos transparentes y rendiciones de cuentas que dan testimonio del uso de los fondos que están destinados al fomento de los medios comunitarios, lejos del uso partidario que recibieran con anterioridad. Los beneficiarios del programa FoMeCA no sufren ningún disciplinamiento o condicionante editorial, por el contrario, sus titulares se identifican, en algunos casos, como activos militantes de sectores políticos adversos al gobierno nacional.

Como parte de la política audiovisual desplegada, fijamos normas de protección para la industria audiovisual nacional, y la televisión abierta a fin de darle competitividad a la producción audiovisual independiente y contribuir a que nuestras producciones cinematográficas, series y unitarios puedan competir globalmente ante el cambio de paradigma en el consumo audiovisual que plantean las nuevas plataformas de contenidos.

Sin dudas, el fomento de la pluralidad de voces y el respeto por todas las opiniones hace que nuestra democracia se vea fortalecida y que la Argentina sea hoy considerada en el continente, como uno de los países líderes en materia de libertad de expresión.

A la vez que se fue desplegando el más ambicioso plan de conectividad a cargo del vicejefe de Gabinete, Andrés Ibarra, fuimos estableciendo todas estas medidas para fomento de contenidos audiovisuales. El acceso a internet dentro de la revolución de las telecomunicaciones es nuestra prioridad y se conjuga con la política audiovisual a fin de garantizar que cada ciudadano, no importa el lugar donde viva tenga acceso a la información, la pluralidad informativa y contenidos audiovisuales de calidad.

Para nosotros, la comunicación social, el acceso a las nuevas tecnologías de la información y la pluralidad de medios y contenidos audiovisuales es un derecho genuino de los ciudadanos. Nunca más los argentinos podemos poner en riesgo nuestra libertad en manos de gobiernos autoritarios que creyeron que al controlar los medios de comunicación podían controlar la opinión de la población.
La autora es presidenta del Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom)
Fuente: Diario La Nación

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